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Las dos alas

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Cuba y Puerto Rico son/ de un pájaro las dos alas,/ reciben flores o balas/ sobre el mismo corazón…

Ilustración de ROBERTO FIGUEREDO

Ilustración de ROBERTO FIGUEREDO

Son muchos los visitantes puertorriqueños en La Habana que al conocer a un cubano reciben como bienvenida los dos primeros versos de esa estrofa. Algunos, dando a esas palabras carácter de verdad inalterable, adjudican a José Martí los versos de la puertorriqueña Lola Rodríguez de Tió. En Puerto Rico, tan conocidos son que recientemente un periódico de circulación diaria, para destacar el cambio de la política de Estados Unidos hacia Cuba, desplegó en primera plana la imagen de un pájaro cuyas alas abiertas son, una, la bandera de Puerto Rico, y la otra, la de Cuba.

Es que para puertorriqueños y cubanos no hay imagen más sencilla y representativa de nuestra común identidad, fruto de similares geografías, etnias, idioma, costumbres y luchas centenarias. Los versos que doña Lola descolgó del infinito forman parte del imaginario colectivo de cubanos y puertorriqueños.

Ambos pueblos sabemos lo que somos sin necesidad de explicaciones. Por eso, hablando sobre nuestras dos islas, Martí llamaba a “desechar, por innecesarias, como la prueba de que la sangre arde en nuestras venas y el sol calienta el mundo, las declaraciones de hermandad entre dos tierras que son una sola desdicha, y un solo corazón”.Y Julia de Burgos, en poema dedicado a Martí: “Yo vengo de la tierra mitad de tu destino […]/ a la que diste sangre, como diste camino/ (que al caer por tu Cuba, ya caíste por ella)”.

José Martí (Jamaica, octubre de 1892), como parte de sus  periplos por las Antillas en tareas del Partido Revolucionario  Cubano. Foto: ICONOGRAFÍA MARTIANA.

José Martí (Jamaica, octubre de 1892), como parte de sus periplos por las Antillas en tareas del Partido Revolucionario Cubano. Foto: ICONOGRAFÍA MARTIANA.

Los poetas tienen en sus resplandores intuitivos el don superior de plasmar con la magia de la palabra tendencias y ondas ocultas a los sentidos que se engarzan en los siglos más allá de las coyunturas pasajeras. Para ellos “pasados los siglos horas fueron”, como intuyó hace 400 años en certera síntesis Calderón de la Barca.

Entre la poesía y la historia, la lucha

La historia comprueba lo correcto de la intuición poética. Nuestros destinos, más allá de lo pasajero, están inextricablemente unidos.

En el horizonte de los siglos, por donde va Cuba va Puerto Rico; y también nuestra Patria Grande, porque las Antillas son el “fiel de la balanza” continental. De ahí la trascendental importancia del reciente anuncio simultáneo de los presidentes de Estados Unidos y Cuba.

Cuba y Puerto Rico, las últimas colonias españolas en América, fueron siempre unidas de la mano en sus luchas libertarias. En Yara y Lares se proclamó la república en el mismo año del 1868.

Betances y Hostos legaron a Martí la semilla del antillanismo. Él la hizo florecer y nos obsequió su bandera para que nosotros, invirtiendo sus colores, ondeáramos la nuestra. Y el Partido Revolucionario de Cuba, fundado en el 1892, se constituyó “para lograr con los esfuerzos reunidos de todos los hombres de buena voluntad, la independencia absoluta de la Isla de Cuba y fomentar y auxiliar la de Puerto Rico”. Betances, Hostos y el general Rius Rivera pusieron su pluma, su acción política y su espada al servicio de la causa cubana, y hoy son también próceres cubanos.

En 1898, en la Guerra Hispano-Cubano-Americana, Estados Unidos invadió ambas islas, convirtiendo a Puerto Rico en colonia y a Cuba en semicolonia regida por la Enmienda Platt, que le permitía a Estados Unidos intervenir a discreción en la isla hermana.

En la primera mitad del siglo XX ambas islas se convirtieron en latifundios cañeros dominados por capital absentista norteamericano. Fue entonces que surgió en Puerto Rico la figura prócer de don Pedro Albizu Campos quien, encarcelado en Estados Unidos, se convirtió en prohombre latinoamericano. No es casual que a principios de la década del 50 el joven Fidel Castro protestara en las calles de La Habana demandando la libertad del líder puertorriqueño, en prisión nuevamente como consecuencia de la Insurrección Nacionalista del 1950.

El prócer puertorriqueño Ramón Emeterio Betances fue representante, en París, del Partido Revolucionario Cubano. Foto: Archivo del doctor FÉLIX OJEDA REYES.

El prócer puertorriqueño Ramón Emeterio Betances fue representante, en París, del Partido Revolucionario Cubano. Foto: Archivo del doctor FÉLIX OJEDA REYES.

En 1952, a raíz de la Guerra Fría y ante el clamor mundial por la descolonización, Estados Unidos respondió reafirmando su dominio sobre nuestra patria, cambiándole el nombre a la colonia por el de Estado Libre Asociado. Y luego del triunfo de la Revolución Cubana nos convirtió en la contraparte de Cuba. Desde entonces, a pesar del posterior derrumbe de la Unión Soviética, la Guerra Fría prevaleció en el Caribe.

Durante más de cincuenta años Cuba ha resistido invasiones, sabotajes, bloqueos, penurias y atropellos de todo tipo simbolizados en los últimos años por la gesta de los cinco antiterroristas cubanos encarcelados en Estados Unidos y finalmente liberados. Bajo el liderato del Comandante Fidel Castro, Cuba se mantuvo fiel al mandato martiano en defensa de nuestra independencia. En el 1964, ante la ONU, en nombre de Cuba, Ernesto Che Guevara rindió “homenaje de admiración y gratitud a quien dignifica a nuestra América… [a] Albizu Campos, un símbolo de la América todavía irredenta pero indómita”En décadas posteriores, a iniciativa de Cuba y con el respaldo de varios gobiernos latinoamericanos, el Comité de Descolonización de la ONU ha aprobado –desde años por unanimidad– innumerables resoluciones respaldando nuestra descolonización e independencia.

Símbolos, realidades, resistencia

En Puerto Rico, a pesar del discrimen y la represión, el independentismo desde diversas perspectivas y trincheras no cejó en su lucha. Y a principios del siglo XXI la victoria de Vieques vació de contenido la razón estratégica militar que llevó a la invasión del 1898, y que imposibilitó nuestra independencia luego de la Segunda Guerra Mundial, cuando el independentismo era ampliamente mayoritario. El independentismo, junto a los viequenses, logró aglutinar a la inmensa mayoría de nuestro pueblo en una gesta de desobediencia civil que costó cárcel a miles y logró detener el bombardeo de la Marina y el cierre de su más importante instalación militar en el Caribe, Roosevelt Roads. Ahora, con el anuncio del futuro restablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, la Guerra Fría en el Caribe está llegando a su fin.

En su lecho de muerte Albizu Campos, el luchador que sufrió 21 años de cárcel, en la cual las autoridades del imperio trataron de aniquilarlo con radiaciones, abraza la bandera de su patria. Foto: Archivo de BOHEMIA. Autor sin identificar.

En su lecho de muerte Albizu Campos, el luchador que sufrió 21 años de cárcel, en la cual las autoridades del imperio trataron de aniquilarlo con radiaciones, abraza la bandera de su patria. Foto: Archivo de BOHEMIA. Autor sin identificar.

Estados Unidos ha comenzado a rectificar su política respecto a Cuba. Le falta rectificar su política colonial hacia Puerto Rico. Nada sería más justo que comenzar con la liberación del patriota Oscar López, quien lleva 33 años preso en Estados Unidos, más tiempo que ningún otro prisionero político en el mundo.

El presidente Obama, al anunciar su nueva política hacia Cuba dijo: “Hay que dejar atrás el legado del colonialismo y del comunismo”. Solo a Cuba corresponde decidir sobre su futuro. Lo que sí corresponde a Estados Unidos es dejar de ser la última gran potencia colonial en América. No se puede mantener una colonia y proclamarse paladín de la democracia y la libre determinación.

Las señales de los tiempos son claras. En Puerto Rico, en el plebiscito del 2012, un contundente 54 por ciento rechazó la continuación del colonialismo. La bancarrota política, económica, social y moral del colonialismo es tal que en poco más de medio siglo más de la mitad de nuestra población ha tenido que emigrar.

En Nuestra América, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), compuesta por todos sus gobiernos, en su Cumbre de 2014, luego de hacer referencia a las “resoluciones sobre Puerto Rico” del Comité de Descolonización de la ONU, por unanimidad se comprometió a “seguir trabajando en el marco del derecho internacional”, “para lograr que la región de América Latina y el Caribe sea un territorio libre de colonialismo y colonias”. Y concluyó encomendando “al Cuarteto de la Celac (los países que componen su directiva) para que con la participación de otros estados miembros que deseen sumarse a este mandato, presenten propuestas para avanzar” en el logro de dicho objetivo en el caso específico de Puerto Rico.

En Estados Unidos los últimos tres presidentes han reconocido formalmente nuestra condición de subordinación política y en los más altos círculos intelectuales y jurídicos se ha iniciado una importante discusión sobre el futuro de las relaciones entre esa nación y Puerto Rico. Harvard acaba de anunciar la inminente publicación de un libro en el cual “prominentes juristas examinan la historia y el legado de los casos insulares que están manchados por nociones de raza e imperio ya pasados de moda y exploran soluciones posibles a los dilemas que estos casos crearon”.

Lola Rodríguez de Tió. Ilustración de ROBERTO FIGUEREDO.

Lola Rodríguez de Tió. Ilustración de ROBERTO FIGUEREDO.

En 1899 esa misma Universidad publicó los artículos que sentaron las bases sobre las que el Tribunal Supremo de esa nación creó el andamiaje jurídico para justificar su nueva expansión colonial. Como en el 1899, Estados Unidos se prepara hoy para su decisión respecto a Puerto Rico.

Colindancia histórica y futuro

Ahora más que nunca nos compete a nosotros seguir presionando al gobierno norteamericano -tanto en Puerto Rico, como internacionalmente y en los propios Estados Unidos- hasta crearle una crisis política que lo obligue a cumplir su obligación descolonizadora para que al fin los puertorriqueños podamos ser dueños de nuestro futuro.

Se acerca la hora de nuestra descolonización. Los cruciales cambios anunciados desde La Habana y Washington preludian una nueva relación entre Estados Unidos y Nuestra América. En esa nueva realidad es inconcebible mantener en Puerto Rico un status colonial, antidemocrático por definición.

El que crea que las afines colindancias históricas que doña Lola recogió en sus versos no continuarán su curso como por siglos lo han hecho, todavía no sabe que para volar un pájaro necesita las dos alas. Les toca ahora a Cuba y a Puerto Rico recibir flores sobre el mismo corazón.

(Tomado de Bohemia)

Se han publicado 19 comentarios



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  • Armando Perez dijo:

    Según me parece, una parte apreciable de los empleos en Puerto Rico están e el gobierno, algo que no va a ser sostenible el dia que sea un país independiente y no veo muchas otras industrias funcionando, excepto la turística. Además, no sé cómo le va a caer a la población el que dejen de tener derecho de mudarse a USA o de ir y venir de allá para acá, asi como cesen o se disminuyan seriamente las entradas del Seguro Social del que tantos dependen. Habría que planear muy bien esa transición y empezar a prepararla con la creación de una economía auto sostenible.

  • roberto dijo:

    Ruben…….Segun las encuestas oficiales que se hacen en Puerto Rico cada 4 años ….La mayoria de los Puertoriqueños prefiere el estatus de Estado Libre Asociado,le siguen los que prefieren el Anexionismo como estado nunero 51 y por ultimo los que prefieren la Independencia que no sobrepasan el 10 %……..Es decir la mayoria no prefiere independencia….

    • M&M dijo:

      asi mismo. la absoluta mayoria dice eso

    • LuisG dijo:

      “Las señales de los tiempos son claras. En Puerto Rico, en el plebiscito del 2012, un contundente 54 por ciento rechazó la continuación del colonialismo.” ¿entonces esa afirmación no es verdad?

      • George dijo:

        A que le llama ud. “colonialismo”? Lea los resultados del referendo en detalle y digame que entiende de los mismos…..Saludos.

  • George dijo:

    Resultados del ultimo referendo sobre el status de Puerto Rico celebrado el 6 de noviembre de 2012:
    El mismo estuvo conformado por dos preguntas fundamentales:
    1- Desea ud. continuar con el status actual? (Estado Libre Asociado) (Si o No)
    Resultado: Si (46.00%), No (54.00%)
    2- Que status prefiere ud? (De tres opciones, seleccione una)
    Resultado: Estado de la Union Americana (61.6%), Estado Libre Asociado (33.34%), Nacion Independiente (5,49%) Saludos a todos los foristas!

  • Seremos como El Che dijo:

    Roberto: Los derechos inalienables de las personas, así como los de las naciones no están sujetos a resultados de encuestas o elecciones.

    A nadie en su sano juicio se le ocurriría hacer una encuesta para preguntarle a los esclavos si quieren o no la libertad y mantenerlos en ese estado en caso de que los resultados de la encuesta favorezcan la indigna y odiosa institución de la esclavitud.

    ¡Viva Cuba! y ¡Viva PR Libre!

    • miguelangel dijo:

      Pues preguntele a los habitantes de Crimea sobre encuesta y elecciones, si usted tiene razon entonce lo de Crimea en una anexion por una potecia mas fuerte.

  • del Centro dijo:

    es cierto lo que comentan, muy cierto,,, pero que ocurre con tantos años de colonia de EEUU, a los puertorriqueños les han enseñado que solos no podrán ir a ninguna parte, que el gobierno mantiene a la mitad de la población, que no tienen recursos, que viven de la economía norteamericana,,,, y así etc,,,, por supuesto ven de la descolonización como una etapa difícil y por supuesto no quiere pq ya no piensan con el corazón, hablan mucho de su isla, pero no tienen sentido de patria y soberanía, piensan como gringos para el consumo, pero cuando les aprietan la soga cambian a latinos y su historia. Creo que el tema puertorriqueño es complejo, muchos años siendo bombardeados con una ideología impuesta, sus lideres independentistas presos, asesinados o muertos, un pueblo mutilado y sin un líder con un sentido de unidad y patria,,, demorara mucho que se enriquezca la conciencia nacional y de verdad vayan a un plebiscito por la independencia.

    • LuisG dijo:

      Respuesta precisa.

  • rafael dijo:

    No entiendo por qué para algunos foristas la responsabilidad por lograr la independencia de Puerto Rico descansa solamente en nosotros los boricuas. Y que del imperio, ¿cuál es su responsabilidad? Yo soy producto de ese colonialismo, nacido de padres boricuas en Estados Unidos, pero independentista. Estados Unidos ha controlado nuestras vidas desde 1898, nuestro comercio, cultura, educación, derechos civiles y nuestra interacción con los pueblos de América Latina. Eso ha sido, y es, un acto bochornoso de fuerza ejercida en contra de un pueblo pacífico, que no ha tenido en toda su historia ni su propio ejército. ¿Por qué somos nosotros los boricuas y no el imperio el que tiene que cambiar de actitud y pensamiento? ¿No le corresponde moralmente al imperio crear las condiciones, económicas y políticas, de nuestra libertad? ¿Por qué siempre nos amenazan con dejarnos morir de hambre si aspiramos a nuestra independencia? En la década de los 30 del siglo XX, el senado de Estados Unidos declaró que si nos independizábamos, Estados Unidos haría todo lo posible por destruirnos como pueblo. Eso es un acto de fuerza tan significativo como el bloqueo de Cuba. Y digo yo, ¿cómo es posible que algunos foristas se amparen en supuestos plebiscitos de status para condonar una actitud tan mezquina de parte de EE. UU? ¿Por qué culpar a la víctima y no al victimario?

    • LuisG dijo:

      Tienes mucha razón, como la tiene el forista que se denomina del Centro.

  • rafael dijo:

    Todos los comentarios negativos sobre el artículo de Rubén presuponen un reconocimiento del derecho de Estados Unidos a dictar unilateral y arbitrariamente los términos de la independencia de Puerto Rico, aparte del derecho internacional. Estados Unidos creó el problema colonial de Puerto Rico. Les corresponde a ellos resolverlo de manera que cumpla con los preceptos de un pueblo civilizado (como ellos alegan que son). Eso incluye el tema de la diáspora y todo lo económico. Nosotros no somos ciudadanos del imperio por un acto de voluntad de nuestro pueblo. Se nos impuso la ciudadanía en 1917, para conveniencia de EE. UU. ¿En qué cabeza cabe que ahora dicten unilateralmente que un boricua no pueda entrar al país o recibir seguro social si nos independizamos? ¿Por qué era importante derrumbar el muro de Berlín y no el de EE. UU. hacia otros pueblos?
    Supongamos que usted nació en Inglaterra, y vino a vivir de niño a EE. UU. Supongamos que trabaja toda su vida aquí, se hace ciudadano y paga seguro social. Supongamos que luego quiere volver a Inglaterra a vivir. ¿Le pueden condicionar el pago de seguro social a que favorezca que EE. UU. controle al parlamento inglés? ¿Tiene usted que favorecer que Inglaterra sea colonia de EE. UU. para viajar a EE. UU. de nuevo?
    Todo el misterio de la independencia de Puerto Rico (y los llamados plebiscitos coloniales) se reduce a esto: EE. UU. ha sido claro que no respetará el derecho internacional si nuestro pueblo favorece la independencia. Esto es una amenaza velada de fuerza, un acto vil de imperialismo. Este imperio es tan bueno, que ya nadie espera un acto de buena fe de parte de ellos.

  • rafael dijo:

    La economía auto sostenible la teníamos antes de llegar los yanquis. ¿Qué piensa la gente que esto de ser colonia es un juego de niños? Las ganancias de las compañías de EE. UU. en Puerto Rico en 2014 solamente ascendieron a 35 miles de millones. Casi el 100% de nuestra economía está en sus manos. Controlan todas las leyes que podrían dar paso a una economía propia de los boricuas. Persiguen, encarcelan y matan a los independentistas. Tienen al país forrado de oficinas del FBI. Han llenado a la isla de extranjeros dedicados al tráfico de drogas, incluyendo la gusaneria cubana. Más de 200,000 boricuas abandonaron la isla en 2014 por la falta de empleos y oportunidades. Y la culpa, segundo algunos, es de nosotros.

    • Alexander dijo:

      Rafael yo vivo en EEUU y he conversado con muchos boricuas y me dicen que en Puerto Rico no encuentran Buenos trabajos para el sustento de sus familias , Creo que en EEUU hay mas Puertoriqueños que en su propia isla .Saludos

  • Armando Perez dijo:

    Sin querer herir a nadie, pero la impresión que yo tengo es que hoy en día los USA no están interesados en tener a Puerto Rico como ELA, sino como estado completo o independiente. Ya no son los años 30, cuando la posición geográfica de Puerto Rico y su producción de azúcar, café y frutas tropicales eran importantes desde el punto de vista militar, y económico por lo que no creo que USA esté aferrado a quedarse con la isla a toda costa.

    Respecto a que se siga recibiendo la ayuda de Social Security, no se puede tener el cake y comérselo. Si se quiere ser independiente no se puede tener a alguien manteniéndonos, porque el que paga, manda. Claro que no se les quitaría a nadie la SS al momento, pero si no se le daría a nadie nuevo, eso lo debería hacer el nuevo estado. Por otra parte, las posibilidades de viajar seguirían las mismas para los que ya tienen pasaporte de USA, pero después de la independencia tendría que haber un nuevo pasaporte y todo el que naciera en Puerto Rico ya no sería ciudadano de USA y por tanto, tendría que ser tratado como cualquier otro extranjero. No sería lógico hacer o pedir otra cosa.

    • rafael dijo:

      Estados Unidos está aferrado a quedarse con Puerto Rico. Bajo la jurisdicción federal nosotros somos un territorio no-incorporado. Todo lo que se decide en la isla está sujeto a las decisiones del congreso. Pertenecemos a, pero no somos parte de EE. UU. Ciertamente, los Estados Unidos no quieren ni la independencia ni la estadidad. Les gusta el guiso que tienen. Para que tengan una idea, el Wal-Mart más grande del mundo, el que más dinero deja, está en Fajardo, Puerto Rico. No está ni en Miami ni en neo-colonias, como Colombia. El coloniaje absoluto es un negocio redondo. La islita esa le deja a las corporaciones yanquis más de 35 billones al año, más que ningún otro país de América Latina. Aquí los jodidos somos los boricuas. Pero en Cubadebate aparecen unos foristas que se dedican a preocuparse por los derechos del imperio, que no quieren que los boricuas pidan algo injusto…para el imperio.

  • rafael dijo:

    ¡Ay bendito! La ignorancia es atrevida. Yo nací en Estados Unidos, de padres boricuas. He trabajado en Puerto Rico y en Estados Unidos. En ambos lugares es mandatorio pagar seguro social y seguro de medicare. Eso me lo descuentan cada dos semanas de mi salario antes de verlo, no es opcional. O sea, es mi dinero, no del gobierno. Cuando me retire, me pagan una mensualidad, a partir de esos pagos. Todo esto es una forma contractual especial entre el gobierno y yo. Ni yo tengo el derecho a no pagar seguro social ni el gobierno a quedarse con mi dinero (salvo que yo muera y no tenga hijos menores). Si, al retirarme, yo me mudo a Argentina, Chile, China o Bolivia, igual me lo tienen que pagar, pues es mi dinero. Pero, si me mudo a Cuba, por el embargo, no me lo pagan. ¿Ven el aspecto colonial del asunto? Quien tiene el bizcocho y se lo quiere comer también es el gobierno de EE. UU.
    El tema de la emigración de boricuas a Estados Unidos es radicalmente distinto al resto de América Latina. A nosotros se nos impuso la ciudadanía, no llegamos ni en botes ni en balsas. Si eres boricua no puedes tener ciudadanía “boricua” a menos que renuncies a derechos fundamentales (como el entrar y salir libremente de la isla, nuestra patria). La realidad de la “diáspora” boricua en Estados Unidos es producto directo del coloniaje, o sea, de las políticas anti puertorriqueñas del gobierno estadounidense. Por más de 100 años, Estados Unidos ha venido actuando como un país delincuente, al retener a Puerto Rico, en contra de la norma del derecho internacional. El derecho internacional no le confiere a Estados Unidos la potestad de resolver el problema nacional de Puerto Rico unilateralmente, sin considerar el daño causado por el coloniaje. En Vieques ya le dimos una patada por el culo al imperio. En su momento, lograremos la independencia, con otra patada por el culo. Y si a los 4 millones de boricuas en EE. UU., nos da la gana de viajar a Puerto Rico (y viceversa), lo menos que puede hacer Estados Unidos es respetar esa aspiración. Mucho más nos deben por todo lo que se han robado y siguen robando en Puerto Rico.
    ¿A favor de quien están ustedes, de los vaqueros o de los indios?

  • rafael dijo:

    Otro ejemplito para romperle la cabeza a los foristas de mente limitada (bueno, limitadas, salvo que sea para que los boricuas no le lastimemos los sentimientos al imperio). Dentro del territorio estadounidense hay naciones indígenas que reclaman la nación a que pertenecen, o sea, quieren ser gobiernos independientes. Así como nuestro Oscar López está preso desde hace 34 años por luchar por nuestra libertad, los indios tienen a Leonard Peltier preso desde hace 37 por lo mismo. Supongamos que los indígenas logran su aspiración de ser libres, ¿debe Estados Unidos negarles el derecho a viajar libremente por el país que le robaron? Algunos indígenas ya no viven en reservaciones, sino en grandes ciudades (ese era el caso de Peltier, dicho sea de paso). ¿Debería Estados Unidos impedir que los indios de un lado y otro viajen libremente? ¿Qué clase de país es este que se pasa castigando a otros países como si fueran sus esclavos? Cuantos cubanos no conozco yo que reclaman la ciudadanía española por ser descendientes de españoles. ¿Por qué castigar a los boricuas, cuando fueron ellos, los gringos, los que nos obligaron a ser ciudadanos y provocaron la salida de la mitad de la población de la isla? Todos los boricuas somos descendientes de ciudadanos estadounidenses por la fuerza. Nosotros no le debemos indemnización alguna a los yanquis. Son ellos los que nos la deben a nosotros. Pero aquí hay foristas que, preocupados por los derechos del imperio, nos tiran a la calle a nosotros. Que seamos independistas, nos dicen, pero que el imperio nos robe el seguro social que hemos pagado y que de paso no nos permitan ver a nuestros familiares en EE. UU.
    Bajo el derecho internacional, no se puede realizar una consulta de un pueblo colonizado mientras el colonizador ejerce su dominio absoluto. Pero algunos foristas nos dicen que no seamos injustos con el imperio, que nos pongamos más boca abajo todavía. Yo, como ciudadano estadounidense, defiendo el derecho de todo ciudadano de este país (incluso los de ascendencia cubana) a viajar a Cuba cuando les de la gana. ¿Por qué no? Lo mismo reclamo para nosotros. Que Estados Unidos, bajo la supervisión de la ONU o del ALBA o hasta de los chinos o los rusos, proponga una solución razonable a nuestro problema nacional, incluyendo el tema de la emigración de nuestra gente. Eso es lo moralmente correcto, lo justo, lo necesario. El día que lo hagan, que garanticen que entre la diáspora y los de la isla permanecerán los lazos de afecto, independiente del status, ganamos la independencia.
    Hasta ahora, lo que el imperio ofrece en la isla es coloniaje a la buena o coloniaje a la mala. Y la gente, por desesperación, por la represión del independentismo, escoge el coloniaje a la buena (pues a la mala, hay palos). Eso es todo. Tampoco somos brutos. Tenemos nuestro español. Y después de Playa Girón, solo en Vieques les han dado de patadas por el culo a los yanquis. En la medida en que los boricuas vean que la América Nuestra se levanta, con la ayuda de Cuba y Venezuela, más seguros nos sentiremos para retomar nuestras luchas por los caminos necesarios. Se lo digo yo, un boricua nacido en EE. UU.

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Rubén Berríos Martínez

Rubén Berríos Martínez

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