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Antonio Muñoz… Cíclope con alma de niño

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Antonio Muñoz.

Antonio Muñoz.

Hace algún tiempo, un gigante era aquel que medía seis pies o un poquito más. Por encima de esa cifra, era un cíclope, al estilo de aquel que Ulises redujo con su inteligencia en el regreso a Ítaca. Hasta en los equipos de baloncesto se veían jugadores con escasa estatura, como Raúl García, un extraclase con el balón en la mano, que no sobrepasaba con holgura los seis pies. Y para nosotros era un gigante, quizás por la maestría que lo desbordó.

En los años cuarenta y cincuenta del siglo XX, a Roberto Ortiz, un camagüeyano de nacimiento, talo vez el jugador de béisbol más popular durante años, le llamaron El Gigante de Senado, nombre del central donde nació. Rebosaba la estatura media de su época. Hoy varios peloteros son más altos que él. Pero los que trascienden no se miden de la cabeza a los pies, sino por la huella que suelen dejar en el terreno, una entrega sin límites y la carga de virtudes que suelen acompañarlos.

A mediados de la década del sesenta, Pedro Natilla Jiménez, aquel lanzador que tanta gloria dio a Cuba antes de 1959 y después como manager, salió con olfato envidiable a buscar jugadores de talento por diferentes zonas de la geografía central. Fichó dos o tres y no se sintió del todo feliz. Entonces avanzó por entre las cumbres del Escambray, escenario de épicas batallas, y se encontró con un arriero al que los pies casi le rozaban el piso sobre un burro, que reía a mandíbula batiente, con tradicionales montañesas y pícaros cantos campesinos.

Con la maestría que da el terreno de tantos años, el scout encontró la figura que tanto había buscado. Sintió encenderse el acto de crear, la expresión sublime de quien busca al infinito. Conversaron un rato y convenció al muchachón, a quien Bobby Salamanca apodaría El Gigante del Escambray, que supo sacudirse el polvo de la montaña y ceder, no sin ciertos resquemores, para convertirse en el más grande inicialista de la pelota cubana de cualquier época. Y lo digo sin temor. Quizás otros le hayan superado fuera del país, pero de los que se han desempeñado en su Patria, nadie mejor que él, no solo por cuestión de números. Poco a poco, con voluntad de hierro, aquel guajiro supo tejer su leyenda.

Se trataba de alcanzar el mascotín que brilló en otras manos. Eran tiempos del trabuco villaclareño, con varios de los mejores jugadores del país: Silvio Montejo, Pedro Jova, Jesús Oviedo, Emilio Madrazo, Lázaro Pérez, Sixto Hernández y otros con letras doradas en nuestro pasatiempo nacional. También lanzadores de mucho oficio: José Antonio Huelga, Rolando Macías, el veterano Aquino Abreu…

A batazo limpio se impuso Muñoz, quien accedería a una técnica vedada anteriormente, acostumbrado a jugos de manigua con el ampaya detrás del lanzador, y casi siempre al flojo. Allá, en las alturas, empuñaba mal el bate, pero daba batazos descomunales con pelotas fofas. Fortaleza de cuna que lo llevó a la cumbre.

Hoy no hablaré de récords al alcance de todos, aunque está entre los primeros en la mayoría de los casilleros ofensivos de las Series Nacionales, incluidas las temporadas (24). Nadie podrá hablar de la pelota cubana sin mencionar a Antonio Muñoz que, entre tantas cualidades, se distinguió por una férrea disciplina. Dicen que lleva el amor por la pelota a su máxima expresión, que se entregó con la pasión de pocos, que joseó como ninguno y supo escalar alturas.

Su cuerpo ciclópeo se achicaba ante el deber y en ese cumplimiento, para él lo primero sería la disciplina. Jamás ofendió ni hizo enemigos. No fanfarroneó ni quiso estar por encima de los demás, aunque fuera el mejor. Víctor, Cheíto, Casanova, Linares, Marquetti, Urquiola y todos los que confraternizaron y jugaron con él, lo tienen como un hermano. Como un día Felipe Sarduy cedió ante el empuje de Marquetti, el ídolo de Alquízar cedería también su mascotín a Muñoz; es ley de la vida. No pensé que alguien pudiera desbancar de la eternidad al eterno Agustín, pero en la cumbre se asentó por mucho tiempo El Gigante del Escambray.

Lo he tratado en momentos que no debe recordar, pero lo vi de punta a punta en su carrera y me cautivó con aquella entrega al terreno. El estadio parecía quedarle chico por la pasión inadvertida para ninguno, ni los rivales, que supieron admirarlo en la derrota.

Guardo como reliquia de la mente, en el abarrotado Capitán San Luis, cuando con saña conectó un batazo de dimensión extraterrestre a mi amigo Julio Romero. La bola fue a dar contra la figura cuyo nombre lleva la instalación. La pensé en el río Guamá. Batazos salidos de muñecas prodigiosas. Con Cheíto, otro que bien bailó, hizo uno de los one-two históricos de nuestro béisbol. Otros pocos, quizás, se les hayan parecido: ¿Marquetti-Capiró, Linares-Casanova, Pacheco-Kindelán?

Otra tarde, Jesús Guerra (el padre), le lanzaba en el San Luis. Él acostumbraba a emplear toda su inteligencia para dominar al indomable, y esa tarde lo había logrado. Pero en la séptima entrada le sirvió una slider que se quedó alta, a la altura de las letras. El pitcher se llevó un fiasco: –Alfonso, cógela que va por ti. –Sí, –dijo el estelar camarero, –es por aquí, pero para el río. –Hoy ríen cuando recuerdan la anécdota, pero entonces no hicieron más que sufrir, una vez más, gracias a su compañero del equipo de las cuatro letras.

En la XI Serie, Vegueros jugaba en Cabaiguán, la tierra del gallo Blandino, de donde toman nombre los actuales equipos espirituanos. Las bases se llenaron y El Gallego Salgado sacó del box a Domingo Pérez, para traer al novato Gustavo González, El Oriental. No cabía un alma en aquella instalación. Al bate Antonio Muñoz. Gustavo lo llevó al conteo de tres bolas y un strike, perfecto para los sluggers. La gente se parapetó como pudo, hasta en los árboles frutales tras las cercas. Y nosotros salimos del dugout para ver volar aquella esférica. La surtida mata de mangos se estremeció, y un infeliz vino al suelo sin peligro para la vida.

Perdimos con honor: El cíclope con alma de niño, lo decidió.

Se han publicado 59 comentarios



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  • Angel Pavia dijo:

    Un extraclase , un fuera de serie

  • EL dijo:

    Exelente homenaje a un verdadero gigante

  • Mago dijo:

    Antonio Muñoz, un guajiro de un trato exquisito ejemplo para estas nuevas generaciones de peloteros; que sin las condiciones de hoy en día supo poner el nombre de nuestra isla bien alto; vale destacar su jonronazo en la final del mundial de 1980 frente a la escuadra nipona, jonrón que aunque ya ha pasado más de 3 décadas aun nos llena de júbilo cuando retransmiten ese momento por la tv.
    Nuestro Muñoz se convirtió en gigante no solo poe su grandeza en el terreno sino por que supo vestirse con ella fuera del terreno, con su disciplina, entrega a la camiseta.

  • rhoder dijo:

    dicen mi padre y mi abuelo que el mejor bateador que ha existido en la pelota cubana es el gigante del escambray, yo personalmente lo vi jugar poco y en los finales de su carrera, pero lo conosco y lo admiro como todo cienfueguero, da gusto centarse con el a escucharlo hablar, es realmente una persona increible y cienfuegos lo tiene como a una de las personas más queridas. en el hospital no cabia la gente cuendo se enfermo, y todo por ser como es

  • josé conde dijo:

    Muchas gracias por traer el recuerdo de tantos peloteros estelares de nuestro beisbol. Antonio siempre ha sido mi ídolo en el beisbol y el azucareros de aquellos días el equipo más completo de nuestro beisbol.

  • EST dijo:

    Nunca pensé que fuera a llegar el día que admitiera públicamente la supremacía de Muñoz sobre Agustín, siempre lo negué a capa y espada, pero ahí están los números y el tiempo me ha dado un poco de razonamiento por encima de cualquier pasión. Ciertamente el gigante fue el mejor y no solo sobre la monada, sobre cualquier otro bateador cubano.

    Marquetti era, es el mío, de los entrañables junto a Chávez, Urbano, Medina, Rey Vicente, Javier, Padilla y Germán, los que crearon el espíritu de Industriales, al final encontraron la solución en el Cuba jugando uno en primera y el otro de bateador de cortesía como se le llamaba entonces al designado.

    Pero Antonio Muñoz ha sido el mejor en realidad, con el tiempo se han creado dudas pasajeras, que si Casanova, que si Linares, que si Cheito o Quindelán, pero los números no deben dejarle dudas a nadie. Me quito el sombrero ante el Gigante del Escambray.

  • Myrladi dijo:

    ¡Qué raro que ningún cienfueguero hay escrito sobre este HOMBRE, grande por fuera y por dentro??

    Muñoz indiscutible en la pelota y en su vida personal, modesto, sincero, risueño, disciplinado y MUY CUBANO!!!

  • Leopardo Naranja dijo:

    Ahora si que le tocó al GRANDE, ya hace mucho Cubadebate, el sitio digital mas leido de Cuba, le debia un articulo.
    Ah!!!! Muñoz!!!! Todavia tengo como un gran trofeo, la pelota firmada por el, Macias y Aquino, en el banco de Las Villas un dia lejano de los 70….. que pelotero… que persona….
    Nunca lo vi pedante, nunca lo vi agresivo, cuando tuvo que fajarse lo hizo y nadie se enteró… una vez lo vi perseguir a un pitcher puertorriqueño que habia tirado al descaro varios pelotazos, un jugador de Cuba se le subio arriba para contenerlo y corria con el hombre arriba como si nada…. era la calidad y la nobleza puras.
    Este hombre hace poco dio su numero telefonico particular para conversar de pelota con el que lo llamara, creo que fue el dia de su cumple…..
    Felicidades y exitos Gigante!!!!!

    • EST dijo:

      Bueno leopardo eso de que nadie se enteró es un eufemismo, eso si se quedaron solos el y Angel Leocadio para hablar un poco del juego anterior y trascendió porque fueron los dos a parar a un hospital.

  • Gilberto F. dijo:

    En mi opinion el mejor primera base natural que ha pasado por nuestras series nacionales. Ahi están sus números, nadie los tiene mejor que él. Especifiqué primera base natural, ya que Kindelán tambien jugo primera base, pero se desempeñó además como jardinero, receptor y bateador designado.
    Gloria al GIGANTE DEL ESCAMBRAY

  • nureya dijo:

    un pelotero como ya no existen. gloria del beisbol cubano.

  • Cubfan dijo:

    Uno de los mejores sluggers que he visto, muy disciplinado y respetuoso del juego de Baseball.
    Todavía recuerdo aquel Homerun que dió en Japón y que era la presentación del NND en los años 80, todo un caballero en el terreno. Lástima que hubo alguien que irrespetó su figura, como el tal R. O. Acebey, que nunca fué ni en “pintura”, la mitad del “Gigante del Escambray”.

  • josevc dijo:

    para mi lo mejor que ha pasado por las series nacionales,recuerden no pasó por EIDE,llegó con 17 años al equipo Azucareros sin saber a penas batear,se hizo lo que fue dentro de las series nacionales.

  • Danygube dijo:

    Buen artículo periodista. ¡Que placer recordar hoy a Muñoz!. Soy Industrialista y también me hizo sufrir mucho en el latino y fuera de él. Recordemos el Genaro Melero y los batazos de Cheito y Muñoz para decidir. Pero el tiempo demuestra la grandeza o no de los hombres. ¡Como extrañamos esa grandeza hoy!. Mi respeto al GIGANTE, si con mayúsculas, en Cuba y fuera de Cuba.

  • tomyone dijo:

    No dio mas jonrones porque no golfeaba la pelota y sus lineas en una no despreciable cantidad de veces daban contra la cerca y retrocedian al terreno , en no pocas ocasiones solo eran sencillos apesar de la fortaleza de sus batazos , como no un extraclase de los mejores , yo tambien lo segui y les puedo decir que era fantastico al bate y despues a puro teson se hizo un tremendo 1ra base , una vez empezaron a decir que no bateaba las bolas por debajo de los brazos pegadas , pulio l defecto y le dio a figueredo en el Sandino el mas largo jonron que yo he visto que no son pocos , Cheo era diferentes e igual de grande , pero golfeaba mejor que Tiger Woods y el que le dio a Rogelio en el Latino en el play off del 72 creo fue enorme, gracias por recordarlo Osaba

  • Mengano dijo:

    una cronica magistral, para alguien que lo merece con creces. Mis felicitaciones.

  • Mongo dijo:

    Sin dudas el pelotero mas disciplinado, más entregado y mas brillante de nuestro beisbol de todos los tiempos, no sé si las autoridades del beisbol repetaron el anuncio de que el número 5 en nuestra beisbol nadie lo podría usar, ese número quedaría para el pelotero mas grande de la pelota cubana, digo no sé, porque de lo que si estoy seguro es que hoy en dia cualquiera pudiera usar un número que solo le pertenece al pueblo de cuba pq Muñoz es el pelotero de todos los cubanos, adelante gigante que aún tienes fuerzas para entregarle a nuestro beisbol.

  • jvc dijo:

    MUy grande y sencillo, lo admiré como pelotero y lo sigo admirando como persona y como un guagiro cubano. Le deseo mucha salud.

  • ERS dijo:

    Asi de grande, inmenso. Admirable !!!!

  • WATSON-XP dijo:

    No lo digo yo. Lo dijo Braudilio Vinent: el bateador más temible de nuestra pelota de todos los tiempos.

  • NRT dijo:

    Alguien dijo, y con mucha razon, que en aquella epoca Cuba tenia sus propias Grandes Ligas.

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Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

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