Imprimir
Inicio » Opinión, Cultura  »

La Oficina del Historiador perfecciona sus mecanismos de gestión

| 17
Habana Vieja. Foto Alexis Rodríguez

Habana Vieja. Foto Alexis Rodríguez

La vieja ciudad se caía a pedazos. Patios, rejas, galerías, mamparas, portones, calles, plazas… parecían entonces condenados al olvido, por antiguos y deslucidos, por no encajar en los nuevos conceptos que trajo consigo el crecimiento desmedido de una urbe más allá de sus fronteras originarias.

Salvar la ciudad era entonces un gran reto, lo sigue siendo ahora, casi medio siglo después de aquel primer y definitivo paso en 1967: el inicio de la restauración del antiguo Palacio de los Capitanes Generales, en la Plaza de Armas.

En 1937, cuando Emilio Roig de Leuchsenring fundó la Oficina del Historiador de La Habana, apenas pudo realizar limitadas acciones para salvar la metrópoli de la ruina arquitectónica. Ante su entusiasmo, conocimientos preclaros e ideas revolucionarias, se alzó entonces el escaso interés que por la preservación del Patrimonio monumental manifestaban generalmente los gobiernos republicanos y municipales.

Trazado estaba el camino. Y con el triunfo de la Revolución cubana comenzaron a emerger proyectos; comenzó, otra vez, a renacer en sus calles la vida. Fue así que en 1981 la Oficina del Historiador de La Habana asumió, por decisión gubernamental, un empeño de mayor envergadura: llevar adelante el primer plan de obras de restauración.

Según cuenta el doctor Eusebio Leal Spengler, historiador de La Habana en su libro Para no olvidar, el empuje dado por el líder histórico de la Revolución cubana en el año 1993 resultó decisivo. “(… ) en medio de tantas preocupaciones y agotadores deberes, mostró [Fidel] vivo interés por hallar una fórmula que permitiese preservar el Centro Histórico de La Habana”. Al calor del Decreto-Ley firmado por el Comandante en Jefe, cobraron vida nuevas y más abarcadoras funciones de la institución.

Desde el momento hasta la fecha mucho se ha trabajado, pero la obra que tenemos por delante es mayor aún, aseguró a Granma Leal Spengler. “Nunca estoy satisfecho, siempre me queda la angustia de lo que falta por hacer, por eso el día que no hacemos algo es un día perdido”.

Si hoy los cubanos podemos enorgullecernos de una ciudad patrimonial legítimamente viva, ello se debe en gran medida a los constantes desvelos del Historiador de La Habana por salvarla. “Pero las grandes obras tienen que ser siempre protegidas por un Estado ilustrado, que ponga a la cultura en su justo lugar; y para suerte nuestra hemos contado con ese apoyo”, precisó.

Así, el Centro Histórico no solo ha cambiado su fachada o rejuvenecido un poco sus deterioradas estructuras. Allí se vinculan armónicamente los fines culturales con los intereses económicos en función del desarrollo del país, de la propia restauración, así como de la labor de rescate social que en la zona se realiza y contribuye a afianzar el sentido de pertenencia de sus habitantes.

Bibliotecas, archivos, escuelas, gabinetes de arqueología y de patrimonio musical, laboratorios y talleres de restauración de bienes; además, hoteles, restaurantes, cafeterías y comercios; a los que se suman residencias para ancianos sin amparo filial, centros de día para personas de la tercera edad, atención médica y farmacología; una revista, una emisora de radio, una escuela taller y otras muchas ideas, forman parte de los tantos esfuerzos que en el Centro Histórico se acometen con el propósito de mejorar el bienestar de la población.

A la luz de los momentos actuales que vive el país y teniendo en cuenta lo aprobado por el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, también en la Oficina del Historiador de La Habana se perfeccionan mecanismos de gestión y se actualizan modos de hacer. “Ello forma parte de la institucionalización del Estado cubano, de un proyecto de Gobierno encaminado al fortalecimiento de las instituciones con objetivos precisos a través de los cuales se busca, en primer lugar, separar las funciones estatales de las empresariales, sin desconocer las complejidades de la obra que realiza la Oficina”, explicó Leal Spengler.

La Oficina quedará entonces en mejores condiciones para llevar a cabo los proyectos de preservación, conservación y restauración patrimonial, sirviéndose de estructuras de dirección flexibles y funcionales, que optimicen el flujo comunicacional y control de los procesos.

Preservar los orígenes fundacionales para los cuales se creó la Oficina constituye un factor esencial. De tal manera, continuarán incorporándose ideas con la consecuente participación de las formas de gestión no estatal que resulten necesarias, para ir liberando a la Oficina de actividades que no le corresponden.

Igualmente, el proceso de perfeccionamiento deberá garantizar que las fuentes de financiamiento conserven el objetivo para el cual fueron concebidas en armonía con la misión de la Oficina. De tal manera se define como misión: proponer, dirigir y controlar las políticas del Estado y el Gobierno referidas a la preservación, conservación y restauración patrimonial y el desarrollo cultural, social, físico y económico de manera sostenible en la zona priorizada para la conservación, donde se considera a la comunidad como protagonista y beneficiaria.

En consecuencia, se creará la Organización Superior de Dirección Empresarial Centro Histórico subordinada al Consejo de Ministros y atendida por la Oficina del Historiador. Ella deberá garantizar que el sistema empresarial alcance los objetivos productivos, económicos y de desarrollo previsto en los planes que le permita generar los recursos financieros que requiere la Oficina para el cumplimiento de su misión.

SIN DEJAR DE PRESERVAR SUEÑOS

“Un proyecto importante asumido por la Oficina ha sido el de la recuperación de los oficios. Solo en la escuela taller de La Habana se forman en la actualidad 500 alumnos, e idénticas escuelas talleres nutren la restauración en las ciudades de Trinidad, Santiago, Camagüey y Cienfuegos.

“Es importante tener en cuenta que en la cúpula de este proceso de formación, está hoy el Colegio Universitario donde se estudian las formas de actuar, de gestionar y dirigir el patrimonio cultural. Dicha institución se erige hoy donde se encontraba una de las primeras universidades del país, fundada en 1728, y que tiempo después fue totalmente destruida. Por determinación del Estado cubano se cedió el espacio para la restitución virtual del edificio perdido y la restitución docente del rango universitario.

“En el marco de la actualización del modelo económico cubano, contamos ya con dos cooperativas de herreros con jóvenes graduados en las mencionadas escuelas talleres; paulatinamente irán surgiendo en diferentes oficios”, comentó el Historiador.

Al referirse a las labores que actualmente se llevan a cabo en las redes eléctricas, del gas, acueducto y alcantarillado, así como de comunicaciones del Centro Histórico, dijo que en ellas están implicados varios organismos como los ministerios de la Industria Básica y de Comunicaciones, y el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos. “La Oficina del Historiador, con sus propios recursos no habría podido garantizar la sostenibilidad y sustentabilidad de esta compleja rehabilitación”, aseguró.

A ello se suma el arduo trabajo que se está realizando en la descontaminación de la Bahía habanera, a donde ya vuelven alcatraces y otras especies que no se veían en esa área desde hace años.

Explica además, que tomando como base las experiencias acumuladas en estos años, se decidió conformar la red de ciudades patrimonio integrada por las siete villas que en 1981 fueron de-claradas Patrimonio Nacional: Baracoa, Bayamo, Trinidad, Sancti Spíritus, Santiago de Cuba, Puerto Príncipe, hoy Camagüey y La Habana. “Allí han surgido proyectos de restauración importantes que nos han permitido además, una mayor integración y por tanto un mejor trabajo”.

Enfrascados ahora en reconstrucciones más profundas de La Habana colonial, el doctor Eusebio nos comenta sobre la monumental obra del Capitolio Na-cional. “Su terminación resulta trascendental: los edificios no son responsables de lo que pasa en su interior y el Capitolio es una obra notable de la arquitectura y la historia Patria.

“En su interior está escrita en bronce, en oro, en mármol, la historia de la nación cubana y su proeza para alcanzar la libertad. No olvidemos que allí se discutió la Constitución democrática de 1940, don-de se escuchó la voz de los representantes más genuinos del pueblo, y donde hubo un gran debate aunque terminara siendo violada por la tiranía al usurpar el poder democrático del pueblo y disolver las cámaras. Regresar la Asamblea Nacional al espacio del Capitolio tiene entonces una finalidad notable, más allá de prejuicios que todavía puedan existir por la supuesta imitación del Capitolio de Estados Unidos: sus contenidos son completamente distintos”.

“La Habana es una joya”, decía el General de Ejército Raúl Castro Ruz el pasado sábado en la reunión del Consejo de Ministros. La Habana Vieja es la historia. No solo en su arquitectura es posible vivirla, también en sus barrios, sus calles, en la singularidad de su gente. No importan las dificultades materiales que ahora tenemos, hay que pensar en salvar lo que queda, una historia fecunda y un movimiento cultural amplio, valoró Raúl en el citado encuentro.

Entre las obras fundamentales de restauración que hoy conduce la Oficina se destacan la rehabilitación del Teatro Martí, del Gran Teatro de La Habana, el Paseo del Prado y la construcción de otras instalaciones hoteleras, como en la parcela conocida por Manzana de Gómez, que en el transcurso de los próximos años continuarán desarrollándose con el propósito de restablecer prestigiosos espacios que alguna vez fueron el corazón palpitante de la ciudad.

Y así, la nación continúa rescatando sueños. Salvar, proteger, crear, constituyen principios fundamentales para que las calles de La Habana Vieja sean también una manera de ver y amar la historia.

Se han publicado 17 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • interNOT dijo:

    No es menos cierto que a Eusebio Leal hay que ponerlo en un pedestal por haber logrado que nuestra habana no se convirtiera en escombros.
    Pero hay municipios en que existen edificaciones tan viejas que no le han tirado ni un chicharo, ejemplo de esto me di de cuenta hace unos meses que fui a Guanabacoa y vi dos edificaciones hechas polvo una fue la casa que está frente al Cine Carral que en vez de reconstruirla, lo que decidieron fue derrumbarla, otra es una edificación antiquisima como la Casa de las Cadenas, que está abandonada a su suerte y dentro de poco solo será escombros, pues la Oficina del Historiador y mucho menos el incompetente Poder Popular hacen nada por preservar estas edificaciones que son parte de nuestra historia.

  • Ale Szir dijo:

    Estuve en marzo de este año, viendo como avanzaban las obras. Ha quedado hermoso el lugar. Sigan hermoseando esa bella ciudad, protegiendo el patrimonio. Todo mi afecto, al querido pueblo Cubano.

  • Rosquete dijo:

    Obra realmente impresionante, tanto para los cubanos que como yo, algunas veces pasamos por allí y han visto crecer poco a poco una obra de amor y constancia; como para las decenas de miles de visitantes de todos los países que hacen paso obligado por sus bellas calles.

    Infinito agradecimiento para el esfuerzo sostenido de un Cubano con mayúsculas, fiel heredero de la obra de Emilio Roig de Leuschenring, nuestro querido historiador Eusebio Leal, quien ha sabido comprender como nadie el papel de la ciudad de La Habana, como un lugar de trascendente peso histórico y rica tradición cultural de nuestra nación, la cual debe ser salvada.

    He oído decir a algunos conocedores del tema, que nuestra Habana es un paradigma mundial urbano y que afortunadamente para nosotros los cubanos queda como una de las pocas grandes ciudades en el mundo que puede ser salvada de la modernización incontrolada que en otros países ha destruido antiguas ciudades y poder resucitar a nuestra Habana como un modelo de ciudad moderna y respetuosa de su exuberante patrimonio e historia.

    Si alguien nos ha señalado el camino posible, ese es Eusebio Leal.

  • Santiaguero dijo:

    Por qué no se explican los cambios???? Perdónenme pero no han explicado las empresas que ya no son más de la Oficina, y cúales son las que sí se quedan. Y los detalles de todo eso que son muchos.

    Todo el artículo son alabanzas a la Oficina, más que justas, pero que no responden al titular y al interés que puede tener quién conoce lo que está pasando.

    Cubadebate debería hacer un trabajo propio sobre este tema. Si es posible, claro. Obviamente, aquí, al menos a mí, no me queda claro cuál es el “perfeccionamiento de los mecanismos de gestión”.

  • El Boca Junior dijo:

    Que emocion saber que La Habana esta volviendo a relucir.Siempre ha sido bella ,incluso en los peores momentos.
    Y que bueno que tenemos a Eusebio Leal.

  • IVÁN dijo:

    Se ha hecho mucho, pero se necesita mucho más, porque no es solo salvar los bellos antiguos edificios o los que están en “zonas especiales”, sino que es necesario, que no haya que seguir rescatando a personas de debajo de escombros, de que se siga reinstalando el gas, la cablería eléctrica y de teléfonos, el drenaje de aguas negras y los sistemas de agua potable. Se requiere de incalculables recursos, pero es una tarea prioritaria y que también se debe acometer con mayor fuerza en todo el país, no solo en La Habana.

  • AFRODITA dijo:

    GRACIAS QUE TENEMOS A EUSEBIO LEAL, LOS QUE VIVIMOS EN ESTE TERRITORIO ESTAMOS Y VIVIMOS MUY ORGULLOSOS VER COMO AVANZA NUESTRA VIEJA CIUDAD, LA VIEJA CIUDAD DE TODOS, HACE MESES SE ESTAN ACOMETIENDO TRABAJO BAJO TIERRA DE LOS CAMBIOS DE LAS TUBERIAS VIEJAS, LO QUE SI ME SORPRENDE ES VER LA POCA COORDINACION ENTRE EMPRESAS QUE INTERESAN EN LA CULMINACION DE ESTOS TRABAJOS Y AUN EXISTEN CALLES QUE NO HAN SIDO TAPADOS LAS ENORMES ZANJAS, PIENSO QUE ESTE TRABAJO DEBIA ESTAR COORDINADO CON ESTAS EMPRESAS, DE MANERA QUE TERMINANDO EL TRABAJO DE CAMBIOS DE TUBERIAS, DETRAS VENGAN LOS QUE TRABAJAN EN EL ASFALTO Y HACER TRANSITABLES SUS CALLES, AUN HOY EN DIA ES UN SIGSAGUEO PARA EVITAR ESTAS ZANJAS, PERO SIEMPRE PENSANDO EN LA CONVICCION QUE NUESTRA QUERIDA VIEJA CIUDAD SERA UNA BELLA CIUDAD DIGNA DE SER VISITADAS POR TODOS LOS CUBANOS Y LOS EXTRANJEROS, FELICIDADES EUSEBIO POR EL ARDUO TRABAJO QUE VIENEN REALIZANDO Y RESALTAR A LOS ALUMNOS DE LA ESCUELA TALLER GASPAR MELCHOR, QUE SON DIGNOS RESTAURADORES DE NUESTRA VIEJA CIUDAD.

  • Azel shyyts dijo:

    No creo q ESA medida sea positiva una persona con la experiencia q tiene EL en este trabajo,se led era en la burocracia y el protagoniamo,una perdida para la habana viej y el mundo

  • Hedel dijo:

    “Organización Superior de Dirección Empresarial Centro Histórico subordinada al Consejo de Ministros y atendida por la Oficina del Historiador. ” Por qué no se subordina a los gobiernos locales? Cuál es la función de los Poderes Populares del municipio Habana Vieja y la provincia La Habana?

  • Deoy dijo:

    Comprendo la necesidad de preservar el Capitolio de La Habana y no tengo prejuicios sobre el origen de su inspiración arquitéctonica en el Capitolio norteamericano.
    Discrepo en otros puntos.
    Independientemente del valor político que tuvieron la movilización popular en las áreas del capitolio para discutir la Constitución del 40 (firmada en Guáimaro)y el esfuerzo de un pequeño número de representantes progresistas para que se aprobara, esta era una constitución democrático-burguesa, donde el poder democrático del pueblo no era real, y fue violentado bajo esa misma constitución por los gobiernos auténticos ya desde antes del golpe de estado del 10 de marzo.
    Es parte de la historia pero no veo la continuidad en el regreso del llamado poder democrático del pueblo al lugar.

    Tampoco el estilo del Capitolio se corresponde en nada con la sobriedad que ha caracterizado nuestra Asamblea Nacional en todo sentido.

    Por otra parte, el Capitolio tiene un valor turístico que me imagino mermará cuando acoja las locaciones del organismo parlamentario. No estoy pensando solo en los visitantes extranjeros, sino en nuestro pueblo, el cual en vez de acercarse, se aleja el tesoro cultural.
    Sé que seguramente me faltan elementos de análisis, pero con lo que ha estado a disposición pública, esta es la opinión que me formo. Resumiendo, no me gusta la idea del nuevo fin social del Capitolio.

    • Glez dijo:

      Mire comprendo su punto de vista, pero el Capitolio Nacional tiene mejores facilidades constructivas para el desarrollo del organo legislativo que su actual sede en 25 y 42 Playa. El Capitolio fue creado para albergar al poder legislativo, por lo que cuenta con las oficinas y espacios necesarios para ello. El palacio de convenciones por otro lado acoge multiples eventos, por lo que carece de condiciones para ello.

      El Capitolio fue construido en momento histórico que resulta fácil juzgar desde el presente, pero si bien fue ocupado por crápulas, también pasearon por sus pasillos hombres ilustres de nuestra Patria que dejaron mucho de sí en las guerras contra el Imperio Espanol y en las luchas contra los sectores reaccionarios y apatridas de la Republica.

      Creo certera y con lugar la decisión de que el viejo edificio, donde cada piedra simboliza cubanía y soberanía, sea nuevamente sede del Organo Legislativo. Construir otro para las mismas funciones sería risorio. Todos los países de la región tienes su Capitolio, nosotros podemos tener el nuestro también. Y que se acabe el mito que es hecho a semejanza del de Washington, porque el nuestro se inspira en prominentes obras arquitectónicas romanas y parisínas.

      • Zoila Deoy dijo:

        Agradezco su respuesta porque hasta ahora no había leído nada explicando la necesidad de trasladar la sede de la Asamblea Nacional; emplear una construcción ya existente con todas las facilidades de espacio necesarias parece una idea razonable y pragmática sobre todo en nuestras condiciones económicas. No hay nada que objetar, si es necesario, habrá que hacerlo.

        Sobre la concepción generalizada entre nosotros de que es copia del Capitolio en Washington DC, creo que ha sido nuestra propia divulgación imprecisa la causante. Si mal no recuerdo al pie de algunas de las fotografías que se exhiben ilustrando la construcción del Capitolio, se explica que este tiene unos 10 cms más que el norteamericano o algo así, dejando margen a las suposiciones.

        En cuanto a cuestiones más subjetivas, la cubanía que rezuma el edificio, la siento mejor representada en los bastos materiales de la estructura y en el esfuerzo de los miles de trabajadores que participaron en su construcción, que por ejemplo, en las bellas obras de arte que acoge, encargadas algunas de ellas para mostrar símbolos de valores universales. Quizás también en los nombres de los salones y el recuerdo de los ilustres que por allí pasaron.
        El tema de la soberanía para mí alcanza su mayor esplendor en el hecho de que el pueblo cubano, titular de la soberanía, ha visitado sistemáticamente el lugar, declarado Monumento Nacional en 2010 y que tiene una función educativa innegable. ¿Cuáles son las alternativas para que siga haciéndolo?

  • kevin dijo:

    El bejucaleño ausente:me falto agregar prenderemos una vela para que nos faciliten una oficina del historiador,para asi lograr los sueños de rsetauracion que tanto necesitamos.

  • David dijo:

    Muy bueno todo por Eusebio y su Oficina, pero considero, como guantanamero al fin, que se deben potenciar las acciones y el financiamiento para continuar con el trabajo de restauración en Baracoa, “La primera en el tiempo”, allí se ha desarrollado un exelente programa de desarrollo local, y es mucho lo que hay que restaurar, igual que hicieron con la Iglesia local, donde se ofició la primera misa.

  • OBSERVADOR dijo:

    ¡Que falta hace un Eusebio Leal en Nuevitas, antes de que desaparezca la ciudad!

  • Ce moi dijo:

    Deoy, comprendo tu preocupación pero…. no la entiendo.
    El Capitolio fué construido para acoger al Parlamento y realizar las funciones como tal, fué pensado y diseñado para esa función pero, mira, estoy seguro que, si nos ORGANIZAMOS UN POQUITO, nada más que eso, un POQUITO y tomando las medidas necesarias, (no hay que pasarse, como expresara Máximo Gómez) se puede trabajar, tranquilamente y ORGANIZAR VISITAS como lugar HISTÓRICO.
    Así sucede en todas partes del MUNDO, incluyendo LA CASA BLANCA, donde vive el Presidente con su FAMILIA y donde también TRABAJA (El Presidente) y por supuesto ALTOS CARGOS DEL GOBIERNO.
    Si ahora, vamos a levantar edificaciones para llevar a cabo las funciones del Gobierno, entonces, que hacemos con las que ya tenemos y que son de muy buena CALIDAD en su construcción y diseño, las DEMOLEMOS???

  • Ce moi dijo:

    Me disculpan.
    Doctor Eusebio Leal Spengler…. MUCHAS GRACIAS, por su AMOR, trabajo, desvelo, afán, patriotismo, por su imenso respeto a nuestra Habana, a la historia de nuestra Querida Habana, por el rescate de tan Grande Patrimonio.
    Es cierto que ha tenido usted el apoyo de las Autoridades del Gobierno, pero en sus espaldas, ha caido absolutamente todo el peso y responsabilidad de semejante Empeño. Obra Colosal, con muchos detallesa tener en cuenta que, solamente un Hombre de su Calibre puede ser capaz de llevar a cabo. Le reitero. MUCHAS GRACIAS

Se han publicado 17 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Yaima Puig Meneses

Periodista cubana. Trabaja en el diario Granma. Su blog es tintineos.wordpress.com/author/tintineos

Vea también