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Los casinos de juegos invadirán la empobrecida Miami

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casino-miamai-2Encuestas realizadas recientemente por medios de comunicación en el Condado Miami-Dade, mostraron, que las opiniones  están todavía divididas sobre la conveniencia o no de admitir que un aluvión de casinos de juegos se instalen en ese territorio para sumarse a otras alternativas de azar, que incrementen la pobreza allí.

El lunes 23 de enero, una emisora de radio de Miami reveló los resultados de una encuesta reciente, que arrojo el apoyo del 44 % de los consultados para un proyecto de convertir esa ciudad en competencia para Las Vegas y Atlantic City, emporios del juego en Estados Unidos, mientras el resto de los preguntados estaban en contra, de emplear esta fórmula como una opción para salir de la creciente penuria, que agobia a sus residentes más necesitados en esa ciudad.

Miami está en Dade, que es uno de los 67 condados ubicados en el estado de la Florida.  Según el Censo de 2010, su población era de 2.496.435 habitantes. Fue creado el 18 de enero de 1836 y es parte del área metropolitana del sur de la Florida. Su nombre fue cambiado por Condado de Miami-Dade el 22 de julio de 1997 y su sede está en esa ciudad, una de las más conocidas.

Del total de la población registrada en ese año, el 65.05% eran hispanos o latinos de cualquier raza. El español es el idioma más empleado en el condado hablado por el 59,2% de la población, seguido del inglés,  que lo habla el 32,1%.

En el 2010, según las fuentes oficiales el 14,50% de las familias que residen en ese condado tenían entradas por debajo del nivel de pobreza, de estos  el 22,90% son menores de 18 y el 18,90% son mayores de 65 años.

El 24 de mayo de 2011 se celebraron las elecciones condales para elegir a un nuevo alcalde después de que el 15 de marzo del propio año un referendo revocatorio sacó del puesto al alcalde Carlos Álvarez con 89 por ciento de los votos. Este  perdió su cargo en su segundo mandato por no saber enfrentar la crisis financiera local, ser acusado de derroche, mala administración y una pésima relación con los electores. De todas estas causas la de mayor impacto en su contra fue la financiera.

Un resumen del reporte de la administradora del Condado indicó que la deuda era de $27,9 mil millones, de los cuales $14,3 mil millones -más de la mitad- son pagos por intereses. La deuda se duplicó a partir del 2004. Para disminuir ese déficit la administración  hizo recortes por aproximadamente $1,000 millones de dólares que afectaron a los menos amparados en servicios de amplio beneficio popular como trabajo, salud y educación.

Las promesas de los aspirantes a alcalde coincidieron en persuadir a los votantes con alusiones a: “balancear” el presupuesto, “eliminar” el aumento del impuesto a la propiedad, “recortar” la administración, “limpiar” la corrupción, “crear” empleos, etc., pero todo esto sin  explicar cómo lo harían.

El 29 de junio de 2011, Carlos Giménez ganó en segunda vuelta electoral,  la alcaldía de Miami-Dade, con escasa participación del electorado, que espera pueda disminuir el descontento popular provocado por el aumento de los impuestos y los excesos del anterior alcalde. De 1.2 millones de votantes inscritos tan solo acudieron a votar 199,862 lo que representó el 16,35 por ciento. Hubo electores que no estaban satisfechos con ninguno de los dos candidatos, y votaron por aquel que percibían como el menos malo. Otros simplemente optaron por no acudir a las urnas.

En medio de esta cruda realidad la inminente aparición de los casinos de juegos en Miami ha llegado como una “varita mágica”, que  espera ser la solución universal para palear la pobreza del ciudadano común en ese condado.

El 3 de noviembre pasado los medios de comunicación difundieron la noticia de que construirían el mayor casino de juegos del mundo en Miami. Una propuesta legislativa promovida para ser votada a inicios del año 2012, pretende la construcción en Miami y sus alrededores de tres gigantescos casinos, al estilo de los que han hecho mundialmente famosa a la ciudad de Las Vegas, en Nevada.
El más espectacular proyecto presentado a licitación es el del grupo malasio Genting, que compró terrenos en pleno centro de la ciudad con la intención de crear allí el mayor casino del mundo, con 8.500 máquinas tragamonedas y más espacio para mesas de juego que el que ofrecen los tres mayores casinos de Las Vegas juntos.El complejo supondría una inversión de 3.800 millones de dólares.

A esta opulencia se impone la miserable vida de los pobres en Miami. Muchos de sus habitantes desconocen o no quieren reconocer esa otra realidad, que en ocasiones obnubila. Aún están, no obstante las reiteradas promesas de los políticos locales, los barrios  colmados de tugurios de cartón prensado y lona donde sobreviven cientos de personas, que han  dormido también en bancos de paradas de autobuses en Miami, una de las ciudades más pobres de Estados Unidos.

Más allá de las telenovelas y revistas lustrosas, que muestran el glamour de una ciudad para  turistas, ejecutivos y celebridades, hay otro Miami, crudo y hostil como los predios que se disputan los pobres en el terreno municipal en Liberty City, un vecindario con predominio de negros e hispanos, sitio de permanentes indignados y ocupas donde se puede leer un cartel rústico pintado a mano con el reclamo:  Recuperen la tierra, consigna, que recuerda más un escenario latinoamericano, que a una supuesta gran urbe.

“Miami se preocupa más en mantener la ilusión de ‘glamour’ que de lidiar con la realidad de la pobreza”, afirmó Max Rameau, quien organizó la comunidad de Umoja, otro asentamiento precario de la moderna Miami.

Umoja, parece más una locación para filmar una película sobre los orígenes de Estados Unidos, que un sitio destinado para vivir en el siglo XXI. Una descripción del lugar llama a la realidad y la reflexión: “El lote se ve prolijo dentro de la pobreza. En la choza central, un cartel blanco enumera una lista de tareas diarias y todos colaboran. Un hombre joven, conocido como Waffle, recoge ramas para preparar un jardín. Recientemente se construyó una canaleta en uno de los techos para recoger agua de lluvia. El hielo y el agua potable son bienes preciados. Todos usan un baño portátil y una ducha común. Las chozas son pequeñas… Los residentes las prefieren a los tres principales refugios para desamparados, que suelen estar llenos…”

Uno de los alcaldes que desfilaron por Miami, Manny Díaz, dijo en su mandato, que esperaba invertir mil millones de dólares en viviendas de bajo costo para fines de la década, pero no se ha cumplido. Mientras los ricos siguen acaparando los terrenos sobre el mar, elevando el precio medio de las casas, los residentes locales luchan por sobrevivir con ingresos anuales al límite y por debajo de la pobreza, se ven desplazados gradualmente. Los hispanos y dentro de estos los cubanos ya se ha convertido en mayoría en una ciudad plagada de pobreza.

Más allá de Liberty City, de Umoja y de otras decenas de sitios similares los rascacielos con pisos multimillonarios se perfilan sobre el mar. A pocas cuadras bulle un mundo diferente, un mundo en el que varios entusiastas piensan que los casinos de juegos serán la solución. Para muchos en Miami cada día se hace más difícil alcanzar el sueño americano.

Se han publicado 17 comentarios



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  • Mirtila Bonet dijo:

    El problema con esa gran cantidad de hispanos es que son personas desarraigadas, que no luchan, que no tienen sentido de solidaridad, ni comunitario, altamente individualistas y por consiguiente, egoistas. El tal “sueño americano” es enriquecerse y actuar igual que los hampones que ahora los gobiernan y los explotan, tanto en gringolandia, como en sus propios paises. La verdadera lucha deberían hacerla para sacar a los políticos corruptos, que han traicionado a sus patrias y no arriesgando la vida, en forma tan rastrera e indigna, para penetrar en un país que los desprecia y los explota. Entonces, como tienen esa mentalidad capitalista de “orilla”, no les queda más que pelear en esa selva deshumanizada a donde fueron a parar, por un pedazo de pan o un trabajo sin futuro y enviar todo dólar que consigan a sus familias, para enriquecer más a los gobernantes de sus paises, porque esto es lo hacen las remesas de dinero.

  • julio dijo:

    sería bueno que comentara porqué en cuba piensan llenarla de campos de golf? eso es para turistas gringos sobre todo, los cubanos jamas podran acceder a uno de ellos. y lo mas sorprendente es que una vez fueron barridos por ser deporte de burgueses. aclareme eso por favor

  • nelson ricardo T. dijo:

    Julio: A que le llama llenar a Cuba de campos de golf? A que cantidad Ud se refiere?
    Segun tengo entendido el turismo para los extranjeros es una industria que Cuba desarrolla con el fin de poder mantener la infraestructura y desarrollar el pais, tal como lo es la industria azucarera. Si Cuba instala 20 plantas de pulgar la miel en todo el territorio nacional, Ud. haria la misma pregunta?
    Le aclaro que los gringos no pueden visitar Cuba de vacaciones. Necesitan una autorizacion especial del Departmento del Tesoro. Me imagino que Ud. haya oido hablar alguna vez de la guerra economica de los EStados Unidos contra Cuba, conocida aqui como embargo y en Cuba, como lo que es, un bloqueo.
    No creo que el golf sea un deporte (?) de masas y quizas los cubanos esten mas interesados en emplear su tiempo en actividades mas entretenidas y beneficiosas.
    El articulo esta muy bueno, y debi comentar algo sobre el, pero decidi ayudarlo a Ud.
    Saludos

  • Dardo Ribas dijo:

    INQUIETUDES DE JULIO… GOLF, PRIVILEGIOS Y BURGUESES

    Es interesante lo que plantea Julio. Claro, se trata de dos cuestiones distintas. Una cosa es el vicio repugnante del juego, casinos, magnates gansteriles en esos antros como los que imperan en Las Vegas y otra cosa es un deporte que, en general, es practicado por los ricos y burgueses.

    Esperemos que en Cuba jamás regresen los casinos. Hizo muy bien el Che y sus compañeros en arrojar a la calle las máquinas tragamonedas y los paños de ruletas. “Juegos” que sólo fomentan en la gente, codicia, holgazanería y ganas de vivir sin trabajar, para beneficio de un grupo de capitalistas inmorales.

    El golf, en el mundo capitalista, no es más que una práctica deportiva que requiere de equipo costoso y asociaciones a selectos clubes privados. Los pobres de Cuba o los de Argentina… los del mundo… no pueden acceder a esta clase de pasatiempos por razones obvias. Lamentablemente.

    No es una cuestión exclusiva de Cuba. Yo jamás me podría haber financiado la inscripción a un club de golf en mi Patria. Menos a otros deportes todavía más costosos. Es la estratificación que produce un sistema desigual, injusto y exclusivista. Propio de la sociedad de clases.

    Ahora bien, creo adivinar lo que Julio cuestiona. También quiero suponer que si en Cuba se está planeando instalar masivamente esos campos de golf, la razón debe estar en que puede resultar un ingreso de divisas aportado por cierta clase de turistas bien “forrados” y que le sirve al país para financiar déficit de su presupuesto y, fundamentalmente, las políticas sociales.

    Cuba no tiene llanuras interminables y fértiles como Canadá o Argentina. Tampoco desarrollos industriales como los que sí poseen países ricos del mundo, aunque estas excelencias aquí siempre están en manos de ciertas clases sociales… también hay que decirlo.

    En Argentina, hay millones y millones de cabezas de excelente ganado bovino… las famosas vaquitas, pero no son del pueblo, del país; pertenecen desde remotas épocas a una selecta clase oligárquica y financiera. Como decía la famosa canción de Don Atahualpa Yupanqui: “Las penas y las vaquitas, se van por la misma senda, las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas…”

    Lo mismo podría aplicarse en todos los países de Latinoamérica. Como verá el amigo Julio, problemas e injusticias hay por todo el mundo. Al lado de un lujoso campo de golf en Buenos Aires, escondida, existe una espantosa villa miseria. Luces y sombras de la sociedad capitalista. Separados por un muro, en el exclusivo barrio de La Horqueta, otra villa miseria que aloja a millares en la indigencia. Y así por todo el país. Barrios privados y miles durmiendo bajo puentes o caseríos infectos… chicos, mujeres y viejos.

    Cuba es hermosa, pero pequeña, austera; su historia hasta antes de la Revolución, es la historia del coloniaje y los privilegios; de la corrupción de castas vernáculas y extranjeras. De aventureros que la explotaron, saquearon y utilizaron, para remitir a sus bolsillos lo que pertenece al pueblo cubano.

    Yo creo que Cuba necesita de esos ingresos producidos por medio del turismo. Es uno de sus recursos más genuinos. El turismo, para ser efectivo, determinó los hoteles de lujo, eso que ahora se llama “spa” y la explotación de lugares paradisíacos en sus magníficos cayos a ambos lados de la isla. Una circunstancia que ha creado contradicciones con su propia población. Un problema que puede solucionarse, equipararse, con ingenio y patriotismo.

    Eso sí, resulta odioso para los cubanos “de a pie” el no poder acceder a esas instalaciones o sitios de recreo cuasi lujosos. Y es aquí donde me atrevo a exponer lo que pienso en lo que se refiere a esta clase de asuntos.

    Estuve más de una vez en Cuba y no precisamente por ser alguien adinerado. Con esfuerzo y dinero ahorrado pude conocer aspectos de ese país que admiro desde mi lejana infancia. Además, soy un hombre solo, no tengo responsabilidades sobre terceros y por ende, administro lo poco que tengo como se me da la gana. Si después de regresar de Cuba tuve que pasarme un año sumergido en una vida económica espartana, poco me importó. Había logrado lo que realmente me interesaba.

    Podría haber ido a Europa, pero me subyugó y subyuga aún, algo más de Sudamérica. Jamás gastaría un peso en ir a Miami o Las Vegas. Ni loco, perdería mi tiempo en esa clase de destinos que colisionan, sustantivamente, con mis ideales. Entre Machu Picchu y Nueva York… definitivamente, “a muerte”, el Perú. Aunque tenga que privarme de todo lo superfluo y por lo que muchos deliran en la locura consumista.

    Tengo la impresión, la convicción, que en Cuba hay un problema que aún no llega a resolverse. Un problema que tiene que ver con las sanas aspiraciones de su pueblo y las posibilidades reales que el país ofrece ante la permanente agresión de su vecino enemigo y sus compinches a la distancia, como ser la España capitalista y sus popes fascistoides; también otros que se prestan al mismo juego, cruel y monstruoso.

    Para cualquier cubano -en especial los trabajadores, los humildes-, ya no basta con acceder a beneficios fundamentales como la salud y la educación. La vida, que se sepa, es una sola. Todo el mundo quiere vivir mejor y tener la posibilidad de disfrutar otras opciones. Turismo, carros, computadoras, electrodomésticos, viajes… están en la mira de medio mundo. Tanto en Cuba como en Argentina, por nombrar sólo a estos dos países.

    El ciudadano medio se ve bombardeado por la ostentación de los que pueden pagar deportes suntuosos, viajes, casas y autos lujosos; bienestar económico así entendido. Consumo estéril, bisouterie, ropas modernas y caras, espejuelos de 200 dólares, restaurantes, zapatillas de 300 dólares y así de seguido.

    Y está claro que la sociedad no produce como para satisfacer a todos. Primero, lo esencial: que todo el mundo coma, tenga ropa decorosa, salud, educación y vivienda. En los EEUU hay tipos que ganan cinco millones de dólares al año…otros doscientos millones, en tanto que bajo los puentes de las grandes ciudades o en los suburbios, miles y miles padecen hambre mugre, marginación. Y si no me creen pregúntele a los que sufrieron el Katrina. Lo mismo pasa en Europa.

    Yo creo -dicho con respeto, sin querer inmiscuirme en la vida de los cubanos, pero como añejo opinante y amigo de estas páginas- que en Cuba se debe alentar más, remunerar mejor a los trabajadores; sean gráficos, metalúrgicos, artesanos, recolectores de residuos, enfermeras o doctores, ingenieros o técnicos, carpeteras, camioneros o taxistas.

    Si la gente no tiene estímulos… no quiere trabajar o lo hace a desgano. Tanto en Cuba como en Canadá. En Argentina o España. Y he ahí una parte del problema que requiere estudio y planificación… cómo hacer para que se produzca más y la gente obtenga una participación ampliamente satisfactoria.

    Si uno no puede comprarse un bate de béisbol, pero debe mirar en su país, todos los días, al pasar por la periferia, cómo unos turistas italianos juegan al exquisito golf… y, necesariamente, se acumula resentimiento y bronca. Es entendible. Y con esto juega perversamente el enemigo, el imperio. Apostando a atizar estas diferencias para fomentar odio entre hermanos y sacar provecho de la situación.

    Lo mismo pasa cuando se contempla la vida lujosa de visitantes disfrutando sus días en unos cayos que semejan el paraíso; tomando champaña, comiendo langosta y de fiesta en fiesta. Todo eso produce ingresos al país, pero, al mismo tiempo, crea animadversión y dolor.

    Creo, definitivamente, que todos los cubanos deben poder ingresar en cualquier emprendimiento turístico. No sólo para trabajar en ellos, sino para participar en los disfrutes que surgen de tales actividades. No se puede excluir a ningún ciudadano de esos derechos.

    Debo decir otra cosa que, tal vez, cause irritación a algunos. He observado en Cuba, con molestia, ciertos privilegios. Grupos que viven mejor que sus compatriotas, incluso he sido testigo del tan mentado “doble discurso” por parte de quienes diciéndose comunistas, viven como burgueses. Aclaro que yo soy comunista y de toda la vida. Comunista, no farsante.

    Algunas veces se ven aspectos en Cuba que nada tienen que ver con lo que la Revolución propugnó y propugna. Jóvenes “jineteros”, sinvergüenzas callejeros, mujeres de costumbres livianas que no quieren trabajar en tareas decentes, oportunistas y otras yerbas. Es una mala imagen para quien no sabe analizar las causas de estas anormalidades en una sociedad que es modelo para el mundo y por muchas circunstancias felices.

    Todo eso le hace mal al país. Un país que le ha otorgado a sus ciudadanos posibilidades fundamentales para la vida, que no se dan ni siquiera en los llamados “paraísos capitalistas”. Y todo esto es -reitero- aprovechado por el vil enemigo que vive buscando peras al olmo para denigrar a la Revolución.

    Por tanto, Julio, creo que hay que saber diferenciar. Tienes razón si criticas la posibilidad de que se estén fomentando privilegios. Habría que mirar con una lupa, desmenuzarlos y poner las cosas en su justo lugar. Nada de resignación para los pobres y los trabajadores. Inclusión y en constante aumento y calidad.

    ¿Cuba necesita campos de golf para turistas ricos o más inversión en viviendas dignas y salarios?… No caben dudas en cuanto a la opción, pero de algún lado tiene que salir el dinero para esos logros de interés colectivo. Eso sí, estoy contigo, cualquier cubano de a pie debe poder ingresar a cualquier lado e incluso incorporarse a prácticas deportivas, aunque sean “de elite”.

    No hay que olvidar las excelencias de los deportistas cubanos. Todo el mundo -incluso el capitalista- admira por lo bajo y se pregunta “¿cómo puede ser que se lleven carradas de medallas cada vez que van a una olimpíada?”…

    Quiere decir, en lo sustantivo, que los cubanos, el pueblo, puede acceder a lo que no podemos en el resto de buena parte del mundo, aunque pueda no ser parte activa de las frivolidades y fruslerías que se advierten en los turistas. Muchos de los cuales viven una efímera vida de lujo en un cayo paradisíaco y luego tienen que regresar a la realidad opresiva de sus respectivos países.

    Me interesa destacar una apreciación personal: Cuba, en mi humilde criterio, debe estimular económicamente mucho más a sus trabajadores en todos los niveles. Mejores salarios, más gente contenta. Una ecuación que no falla en ningún lado.

    Producir más y con excelsitud, es fundamental para ese logro colectivo. Eso sí, la gente debe aportar, a cambio, cumpliendo para poder exigir. Los sindicatos deberían cumplir un rol importantísimo en este sentido. Denunciar privilegios y avivadas es un rol patriótico. Luchar contra el doble discurso, también.

    Todo un tema para reflexionar, sin apasionamientos y con objetividad.

    Saludos a Julio. Y espero verte un día jugando al golf.
    ¿Cómo anda tu “hándicap”?

    Lo mío no es el golf. Ni siquiera sé cómo se juega. Prefiero agarrar la caña de pescar e irme toda una noche a la costa a ver qué puedo capturar para meter al horno al otro día.

    Cuando chico, viviendo en Buenos Aires, mi padre -un obrero y sindicalista ejemplar- me llevó a ver un campo de golf en el coqueto barrio de Palermo. Nosotros éramos muy pobres. Quisimos entrar sólo para ver de qué se trataba. Nos echaron de inmediato.

    Saludos, Julio.

  • arielbe. dijo:

    ¿Por qué Julio no opina sobre el artículo que hablar de ésos casinos de juego?
    ¿En que se parece un casino a un campo de golf?
    ¿Cuantas caballerías de tierra supone transformadas en campos de golf?
    Si el turismo es una industria ¿por qué no ampliarla con un servicio que van a pagar los turistas?
    ¿Cuántos campos de golf había en Cuba antes de 1959?
    ¿Era un deporte barato y popular para la mayoría?
    ¿Se conocía la tecnología para mantener un campo de golf?
    ¿Que le duele a Julio?
    Julio tiene problemas de memoria y de honestidad.

  • David Powell dijo:

    @Arielbe, Uds en Cuba critican y questionan a todos sin tregua. Se creen Los poseedores de la verdad absoluta. El Sr. Julio tiene razon, por una parte critican a Miami por sus casinos pero por otra quieren construir no se cuantos campos de golf, sean consecuentes, si no quieren criticas no critiquen. Se sabe que en los EU somos 100% capitalistas entonces un casino no es nada del otro mundo. Cuba por otra parte dice que es comunista, los campos de golf y el comunismo no tienen nada en común. gracias.

  • erik fundora salina dijo:

    LOS CASINOS FORMAN PARTE DE UNA “CAPA”..PARA TAPAR LA VISTA AL PUEBLO AMERICANO.QUIEREN TENER A LA POBLACION OCUPADA O ENTRETENIDA PARA QUE NO VEAN LAS REALIDADES QUE PASAN DENTRO DEL IMPERIO.LOS CASINOS TAMBIEN ES UNA FORMA DE ESTAFAR LEGAL A LA POBLACION,UN 90% PARA EL CASINO Y UN 10% PARA EL PUEBLO.EN ESTOS TIEMPOS LAS PERSONAS BUSCAN DINERO PUES LA ECONOMIA ESTA MUY MAL Y LOS PRECIOS ESTAN EN LOS CIELOS.LAS PERSONAS VAN A LOS CASINOS EN BUSCA DE FORTUNAS Y ENCUENTRAN UNA RATONERA SIN SALIDA,ESO ES LO QUE QUIERE EL GOBIERNO,TENER A LA MAYORIA DE LOS POBRES ATADOS DE PIES Y MANOS,PARA QUE NO TENGAN TIEMPO EN PENSAR EN LA REALIDAD.AQUEL QUE ENTRE EN UN CASINO PUEDE VER CON SUS OJOS EL MISTERIO DEL MUNDO DE MALDAD DE LOS CASINOS.MAS CASINOS ES =A MAS DINERO PARA LOS RICOS Y -PARA LOS POBRES,CUIDADO………………..

  • David Powell dijo:

    Cubadebate, por que censuran, cual es el miedo que tienen a opiniones que difieren. Veo que critican mucho a Occidente pues dicen que les censura sus paginas en Facebook pero Uds estan peores, esto de debate lo unico que tiene es el nombre,que sinverguenzas son, debia de darle pena. Esta es la prensa mas patetica que he visto en mi vida, muy tipico de las sociedades comunistas, quieren esconder lo que hace rato todo el mundo sabe. Como profesionales estan fritos…

  • juan dijo:

    La empobrecida Miami?
    JAJAJAAJAJAJA
    Este periodista si que tiene sentido del humor,
    JAJAJAJAJAJA
    La enriquecida Habana
    JAJAJAJAJAJA

  • juan dijo:

    Hoy domingo al anochecer me iré en mi toyota del 2006 al nuevo casino a relajarme un rato con su esplendor, sus chicas hermosas, su olor.
    Y me jugaré 50 dolaritos si gano bien y si pierdo me siento bien, voy a disfrutar el ambiente porque para eso trabajo y gano buen dinero.
    Despues me iré con los amigos a un Gogó llamado Tupsie, inmenso cabaret repleto de chicas de todas las nacionalidades que bailan como sus madres las trajeron al mundo, me tomaré unas coronas con limón y seré feliz cuando regrese mañana al job.
    Y la próxima semana haré lo mismo solo que a lugares distintos.
    Y ustedes segurosos y chivatones muerense de envidia, bestias esclavizadas y de mentes lavadas.
    AJAJAJAJAAJAJAJAJAAJAJAAJAJA
    La buena vida fuera de la pocilga cubana.

  • Dardo Ribas dijo:

    “EL HOMBRE MEDIOCRE ES UNA SOMBRA PROYECTADA
    POR LA SOCIEDAD”

    (José Ingenieros, extraordinario médico, psiquiatra, psicólogo, criminólogo, escritor, docente, filósofo y sociólogo argentino, fallecido en 1925.)

    ¡Pobre Juan!… Él encaja, a la perfección, en esta descripción precisa de aquel gran hombre argentino. Ingenieros, maestro de juventudes, el autor de “El hombre mediocre”, habría tenido en Juan al espécimen perfecto para estudiar más pormenorizadamente la estupidez que reina en ciertos estamentos de la sociedad humana.

    Juan está convencido que “ser es tener”. En sus breves rebuznos, traza una síntesis perfecta de la concepción que tiene del mundo y de la sociedad.

    Se coloca en el centro de la escena, convencido que está implantando verdades ineluctables, parámetros de vida que considera ideales… dinero antes que nada, prostitutas, diversiones banales y chabacanas, egoísmo a raudales y desprecio por el resto de los mortales que no comparten su construcción ridícula, miserable, absurda.

    Es el prototipo de cucaracha humanoide que sólo piensa en la acumulación de desperdicios; se regodea entre la mierda de sus lucubraciones, creyendo, un tanto ingenuo y un tanto idiota, que la posesión de bienes materiales le otorga un lugar en la sociedad.

    Una sociedad que él imagina ausente de pensamiento, reflexión, solidaridad y grandeza con los semejantes. La única que puede contenerlo, la única que puede concebir.

    Su reino de presunta opulencia está situado en la oscuridad de los albañales; es un hombre de una mediocridad insuperable. El típico insecto que enaltece a los poderosos y se somete, emocionado, a los dictados de los grandes hijos de puta de este mundo. Su único Norte es la acumulación dineraria, el disfrute chocarrero, ramplón.

    Un pobre tipo que no sabe cuán pobre es…

    Uno se pregunta… ¿Qué hace este imbécil navegando por las cristalinas páginas de “Cubadebate”?… Definitivamente, hay una plaza disponible en cualquier neuropsiquiátrico para personajes de esta calaña.

    No obstante, Juan, anónimo y cobarde, presta un servicio a los lectores…

    Dijo José Ingenieros en una oportunidad: “Sin la sombra, ignoraríamos el valor de la luz”.

    Juan, claro está, es una sombra. Gracias, Juan, tu aporte ha sido inmenso.

  • Jorge LGuerrero dijo:

    Juan,buen idiota,olvidastes mencionar la marihuan que alli tambien te bajas,esa es la razon por la que vomitas gusano anticubano,nadita de nada envdiamos los panatanos de miami y sus mafiosos politicos,relajate que aca estamos en REVOLUCION. Julio eres de la misma manada del idota antes mencionado,espero que aprendas la soberana leccion que te dio el amigo Dardo Rivas,un argentino,vea guanajo que no solo cuba sufre el capitalismo salvaje y desmedido,intruyete mercenario.Gracias Dardo Rivas por tu ayuda.

  • David Powell dijo:

    De donde salio el Sr. Fundora con la opinion esa sin base alguna, me parece hablar por hablar. Antes de todo, aqui nadie obliga a nadie a ir al Casino, eso es voluntad de la persona. Si eres tan idiota de no darte de cuenta que el casino a la larga gana entonces ese es su problema. Es evidente que Ud tiene 0 conocimiento de la Constitucion de los EU, nadie me puede quitar mi derecho de hacer con mi dinero lo que me parezca conveniente, es mi dinero. Yo opto por invertir ese dinero por eso soy rico, si tu quieres jugar con el go ahead, es tu problema.

    El comentario del sr Ribas me parece muy elocuente aunque difiero en la forma de expresarse con relacion al Sr. Juan. Al parecer Uds en latino america acostumbrados a tantos anos de dictadura no entieden el concepto de libertad individual, es decir, la posibilidad que te da la sociedad de ser estupido si asi lo deseas o aprovechar todo lo bueno que tiene este gran pais,es decir, el individuo goza de opciones. Si el Sr Juan quiere divertirse de esa manera entonces ese es el problema de Juan. Al Sr.Guerrero, esos mafiosos politicos a los cuales se refiere son nacidos en Cuba y estan en esos cargos gracias a los votantes cubanos, entonces, a quien le hecha la culpa? Yo como gringo nunca votaria por ninguno de esos personajes, me parecen muy mediocres. Mi punto es que siempre veo que le quieren hechar la culpa a otro por sus problemas. El tal llamado embargo economico de mi pais contra el suyo existe solamente gracias a esos congresistas de ORIGEN CUBANO…Enough said.

  • julio dijo:

    al parecer hace falta que agregue algo a los comentarios que tocan el tema de los campos de golf y los casinos. para nada ignoro la diferencia entre casinos y campos de golf, tampoco ignoro las grandes diferencias entre ricos y pobres que hay en el muendo pero siempre me han caido las incongruencias y los dobles discursos. compare los casinos de miami con los campos de golf que se proyectan hacer porque el discurso oficial toda la vida ha criticado el modo de vida del capitalismo, elimino muchisimas cosas que habian en cuba por ser corruptoras de la sociedad, elimino toda la propiedad privada y pretendio hacer un hombre nuevo. la vida da muchas vueltas, se acabo el campo socialista que tanto apoyaba a cuba, hubo que salir a buscar asociaciones por otro lado que permitiera la subsistencia del sistema y en que hemos acabado? volviendo a permitir lo que nunca se debio eliminar que es que la gente sean capaces de hacer por si mismo, no esperar que el estado se lo de todo, nos hacen ver ahora como los culpables de los males de esperar por todo a cambio de nada, eso nos los enseño el estado que no dio mas opciones que hacer lo que ellos querian. si somos pichones es porque un dia se le quito la iniciativa a los ciudadanos y el estado se encargo de todo bajo una politica de igualitarismo que en ningun lugar del mundo existe. todos saben que por mucho tiempo se les prohibio a los cubanos acceder a hoteles, turismo y muchas otras cosas que todo el mundo tiene derecho a disfrutar, eso se critico y hasta condeno a muchos por tener encima dinero del enemigo. las cosas han cambiado pero nadie hace un mea culpa por decir que muchas cosas se hicieron mal hechas y muchos pagaron muy caro por cosas que hoy dia se permiten. a eso me refiero, un dia criticaron a los burgueses por gastar su tiempo jugando golf y hoy planifican hacer campos para el disfrute de los burgueses porque los cubanos no accederan a eso lugares. a eso me refiero, no estare nunca de acuerdo con la discriminacion ni aparthei, si las cosas andan mal en el mundo, me duelen como a todo el mundo pero tampoco aceptare que me hagan virar la cara para que los de cuba no los vea. saludos a todos.

  • Juan Luis dijo:

    Si uno lo analiza bien, con toda la corrupción, drogas y pobreza que existe en Miami y con estos casinos, están convirtiendo a esa ciudad a la “Cuba de Ayer”. La “Cuba de Ayer” donde, los casinos, la corrupción, la prostitucion y la droga reinaba.
    Por ultimo, comparar a casinos con campos de golf es como comparar el día y la noche. Sea lo que sea Golf es un juego. No creo que es corrupto. Yo no creo que en un campo de Golf va estar inundado de prostitutas. Mientras que los casinos son juegos de vicio que atraen un elemento mas corrupto. Yo estoy seguro que estos casinos van a estar inundados con prostitutas.

  • Dardo Ribas dijo:

    BUENO, BUENO… ¡ALBRICIAS!… TENEMOS AQUÍ UNA OPINIÓN
    DE UN CIUDADANO NORTEAMERICANO, DIGNA DE ATENDER Y CONTESTAR

    Dice el señor DAVID POWELL:

    “Al parecer Uds en latino america acostumbrados a tantos anos de dictadura no entieden el concepto de libertad individual, es decir, la posibilidad que te da la sociedad de ser estupido si asi lo deseas o aprovechar todo lo bueno que tiene este gran pais,es decir, el individuo goza de opciones.”

    No me voy a referir a sus errores de ortografía y sintaxis, porque se deduce, claramente, que no habla correctamente el castellano y esto resulta comprensible e irrelevante.
    Paso, por lo tanto, a lo medular:

    Estimado David Powell, nosotros los latinoamericanos, no estamos acostumbrados a dictaduras como usted afirma tan liviano de cuerpo. Hemos tenido que soportarlas -a un precio brutal de secuestros, torturas, detenciones ilegales, muertes espantosas y desapariciones de las que usted, seguramente, está anoticiado. No hemos elegido vivir sojuzgados por dictaduras. Ustedes las implantaron por la fuerza y sirviéndose de los miserables traidores que hemos tenido.

    ¿Sabe usted, señor Powell, quién adoctrinó a nuestros dictadores, a sus sicarios, asesinos?

    ¿Sabe usted, que en la “Escuela de Panamá” (de “Las Américas”), se adiestraba a todos esos miserables con la didáctica impartida por militares, policías especializados en torturas y agentes de la CIA, financiados con los dineros del contribuyente norteamericano?

    ¿Sabe usted de los golpes de Estado propugnados, financiados e instrumentados y ejecutados en muchos países de Latinoamérica, a lo largo de décadas, por personajes como Kissinger, Reagan, Ford, Nixon, Kennedy y compañía?

    No nombro a los muy antiguos, porque debería remitirme a las vergonzosas intromisiones en Cuba en el siglo XIX, por ejemplo, y a muchas otras.

    No somos sólo nosotros, los que afirmamos estas verdades… lo dijeron notables ciudadanos de los EEUU como quienes realizaron el célebre filme “Missing”, protagonizado por el excelente actor Jack Lemmon y otros, dirigida nada menos que por Donald E. Stewart y Constantin Costa-Gavras, gente de talento y honradez reconocidas en todo el mundo.

    Le recomiendo otra: “Estado de Sitio” (Costa-Gavras, Ives Montand, sobre una historia real en el Uruguay de la dictadura).

    Lo dice, además y entre otros valiosos intelectuales norteamericanos, esa eminencia del pensamiento que se llama Noam Chomsky… y otros que colisionan con el sistema imperial y que tienen la valentía, el talento y la honradez para desnudar las miserias repugnantes del poder verdadero en su propio país, los EEUU.

    ¿Ha visto usted, señor Powell, ese célebre filme? ¿No?… Le recomiendo que lo vea y hay muchos más, sin remitirme a la extensísima bibliografía -interminable-, que documenta el apoyo de los gobiernos norteamericanos a los golpes de Estado y la represión en toda Latinoamérica, desde Chile y Argentina, hasta Brasil y Panamá… Nadie quedó fuera del espionaje, la conspiración, el sabotaje, los atentados y crímenes planificados desde su país hacia gobiernos legítimos y democráticos.

    Hasta Kennedy, de quien se construyó un mito absurdo sobre su presunta vocación democrática, pero que aceptó los planes de la CIA para atacar a Cuba en aquellos primigenios tiempos de la heroica Revolución que tumbó a un régimen de oprobio sostenido y fomentado por los gobiernos sucesivos de su país. Girón fue obra de la CIA, Kennedy y la mafia cubano-americana que usted describe tímidamente.

    Entonces, estimado Powell… ¿De qué estamos hablando? ¿Qué nos quiere “vender”, señor Powell, sacando usted la cara, el resguardo, por ese imbécil que con sólo ver cómo se expresa y cuáles son sus principios morales, se descalifica solo?

    ¿Cree usted que “Juan” es un modelo de ciudadano? ¿De polemista? ¿De hombre respetuoso?

    Si esos congresistas que usted conoce y a los cuales adjetiva como “mafia”, “personajes mediocres”, han nacido en Cuba, no es más que una circunstancia de la cual no es responsable el pueblo cubano o el país. En todos los países del mundo nacen, viven y emigran -o se quedan- sujetos como los que usted describe. Ustedes tienen las cárceles repletas de antisociales, asesinos, ladrones, psicópatas, violentos, estafadores…

    En Cuba, esos sujetos no han querido vivir -felizmente-, porque su enfermiza ambición, sus desviaciones morales, han sido engalanadas y alabadas por quienes les han permitido ingresar a los EEUU.

    Soñaban con ir allí, para enriquecerse de cualquier forma y para montar -como han montado-, organizaciones criminales que piensan regresar a Cuba -a sangre y fuego-, para restablecer regímenes de oprobio al servicio de las mafias que administran los casinos, la droga, la prostitución y el servilismo al imperio que los protege y favorece. Como en la época nefasta de Batista.

    Estos cubanos que se fueron a La Florida y a otros destinos, no representan lo mejor de la sociedad cubana. Todo lo contrario, son lo peor, la escoria de cualquier sociedad.

    Por lo general -hay excepciones-, fueron los que no quieren vivir en un sistema de solidaridad, de humildad cristiana, valores humanos y altos ideales. Son los idiotas o miserables que se ufanan y creen ser “triunfadores” porque ahora tienen… ¡Un carro modelo 2006!, como el pobre insecto de Juan… Un tipo vulgar, agresivo, venenoso, repugnante, que se vanagloria de ser habitante de cabaret, cliente de prostitutas y jugador empedernido.

    ¿Cree usted que Juan es un modelo de ciudadano? ¿Cree usted que Cuba o cualquier otro país necesita de esta clase de especimenes? ¿Vale lo mismo un farrista declarado que un médico, una enfermera abnegada o un obrero que produce en silencio y beneficia a la comunidad? ¿Puede crecer una sociedad con tipos de esta ralea?… ¿Desea usted tener amigos de esta categoría? ¿Le parecen un modelo para sus hijos, si los tiene?

    Son ustedes los que los han elegido y han brindado todo tipo de apoyo a esta clase de cucarachas humanoides, por el sólo hecho de que son enemigos declarados de una Revolución que ustedes aborrecen.

    Una Revolución que ha hecho lo imposible por elevar a su pueblo; una Revolución surgida de la entraña del mismo pueblo cubano, que barrió con la corrupción de los batistianos, con el analfabetismo, la ignorancia, las enfermedades, el crimen alevoso contra los patriotas opositores, los privilegios, el vicio, los negociados, las inmoralidades de todo tipo que los poderes de los EEUU auspiciaron como si tal cosa.

    Por lo tanto, estimado Powell, o usted es un inocente que no sabe nada de la historia contemporánea de Cuba y de Latinoamérica -al menos desde hace 70 años al día de hoy-, un desinformado, uno de los tantos “americanos” que viven en una burbuja y que subestiman a todo el mundo como si fuéramos seres inferiores de los cuales es propicio aprovecharse, robarles, esclavizarlos, matarlos, invadirlos, saquearlos, o usted es una buena persona que de estas cuestiones no sabe ni el punto de la J.

    Quisiera quedarme con la última versión.

    MR. POWELL, le envío mi respetuoso saludo y le pido… reflexione, piense, lea.

    Ahí lo tienen a Chomsky, a James Petras, Michael Moore y a cantidad de pensadores y gente honrada, valiosa.

    No le pido que lea a Mariátegui, a los grandes intelectuales que engrandecieron con su pensamiento nuestra América hispana, pero podría hacerlo y descubriría un mundo nuevo.

    Un mundo nuevo de sabiduría y verdad. Anímese, no sea cobarde, cómprese el ejemplar del libro que el comandante Chávez le regaló a su Presidente Obama… “Las venas abiertas de América latina”, de nuestro genial Eduardo Galeano y descubrirá un mundo que ignoraba; crecerá como hombre, como persona y, tal vez, se una a los que queremos una Humanidad más justa para todos, libre de guerras, consumismo absurdo, vicios, muertes, tiranos y pletórica de cristiana solidaridad, sin cucarachas humanoides como el pobre Juan.

    David, todo bien con usted.

  • DR.F..JUAN ÁGUILA-RAMOS dijo:

    EL JUEGO EN EL MAR

    EN UNA VISITA A MIAMI, HICE UN RECORRIDO POR EL LITORAL EN UN BARCO TURISTICO Y ME ENCONTRÉ QON LOS JUEGOS YA QUE NO EXISTÍAN EN TIERRA FIRME. ME PARECÍÓ UQE ERA LO MISMO; PERO INMEDIATAMENTE PENSÉ QUE NO LO ERA.
    SI EL JUEGO ES TRASLADAO A TIERRA FIRME TIENE VARIAS RAZONES. UNA DE ELLAS ES QUE ÉPOCA DE CRISIS HAY MUCHAS PERSNAS QUE ACUDEN A LA 2LÚDICA” SOLUCIÓN.

    QUIEN JUEGA POR NECESIDAD PIERDE POR OBLIGACIÓN, AUNQUE SIEMPRE HABRÁ ALGÚN AFORTUNADO

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José Luis Méndez Méndez

José Luis Méndez Méndez

Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, “La Operación Cóndor contra Cuba” y “Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba”. Es colaborador de Cubadebate.

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