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Televisión en Cuba: Obligada a combatir desde la diferencia

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Televisión cubanaNo existe un lugar en este país en el que el tema televisivo no devenga asunto de discusión o por lo menos de conversación. Serios problemas en el transporte, bajos niveles adquisitivos como para hacer vida nocturna, y el envejecimiento de la población, entre otros factores, son a mi juicio los que determinan que la pequeña pantalla haya venido a ser el principal medio de entretenimiento, aunque algunas veces no cumpla con esa función.

Y si se debate acerca de la calidad de programas humorísticos, de orientación social o incluso deportivos, son los dramatizados los que generalmente despiertan una mayor polémica.

Para algunos la hora de la telenovela es sagrada; y con los ingredientes puros del género: un triángulo amoroso, un grupo de malvados, otro de personas buenas, un poco de humor y unos escenarios bonitos para recrear la vista, elementos que en una "suerte de batidora" se mezclan, y al final los buenos son felices y los malos pagan por su actitud.

Es la hora de "relajarse" según no pocas personas, aunque la palabra que pega es enajenarse o quizás entretenerse para "olvidar" la cotidianidad. Esas reglas han sido respetadas por casi todas las televisoras, especialmente las latinoamericanas, porque tienen un público seguro y los anunciantes aprovechan esos espacios para "vender" sus mercancías más caras.

Por la manera de producir los espacios y por sus contenidos, la Televisión Cubana no se parece a ninguna de este continente y, en sentido general, es mejor que todas ellas. El que lo dude que pregunte a personas que viajan mucho; y si lo hacen ustedes, pues enganchen los televisores de los hoteles y comprueben. Aunque, igualmente, en cualquier barrio cubano encontrará hoy a grupos, incluidos los de menores, viendo los famosos Casos cerrados o telenovelas como Gotica de gente. Si se les pregunta no dicen que son buenos, sino que con esos programas se pasa un buen rato.

Ahora bien, cuando se trata de historias cubanas, en las encuestas realizadas a la población y en conversaciones, más que pedir se exige ver nuestra realidad en la pequeña pantalla. Lo increíble es que cuando sucede, entonces comienzan las llamadas histéricas a la televisión con la cantaleta de que hay muchas palabras obscenas, o que se han puesto de moda los homosexuales, o que los desnudos no deben verlos los niños (¿y qué hacen levantados a esa hora?) y mil quejas más. Pero, ¿quiénes llaman? Por investigaciones tan viejas como los medios de difusión, se sabe que un alto por ciento de las personas que se dirigen a estos, sólo tienen poco que hacer y les encanta "chocar" con "el vidrio" aunque sea dando una opinión.

Otro termómetro interesante son los debates en las web. Por ejemplo, en Cubadebate donde he publicado comentarios o entrevistas acerca de los espacios dramatizados, las opiniones a favor o en contra se balancean, pero generalmente son mayoritarias aquellas que defienden la inclusión de temas punzantes en las propuestas televisivas. Mas todos sabemos que si bien Cubadebate es el sitio cubano más visitado, no todo el mundo tiene acceso a él porque no hay computadoras y mucho menos acceso a Internet para los miles de solicitantes, debido aún a la capacidad de navegación existente (la cual podría aumentar sólo cuando se realicen las inversiones necesarias para utilizar el famoso cable de fibra óptica traído desde Venezuela).

Soy de las que pienso que nuestra realidad tiene que estar en la pantalla y no sólo en los dramatizados, aunque especialmente en ellos por el impacto que tienen en la población.

Bajo el mismo sol, la serie que no es una telenovela clásica, escrita por Freddy Domínguez, actualmente en pantalla, despertó una algarabía que fue bajando su nivel en la medida que la "inaceptable lesbiana" se convirtió a los ojos del televidente en lo que es: una muchacha con una opción sexual diferente a los heterosexuales. Claro, quien hizo a ese personaje creíble es el escritor, para mí uno de los mejores guionistas de la actualidad.

A propósito, le pregunté por qué su interés en temas del hoy y me dijo: "No tengo nada contra las novelas de época. Al contrario, soy de los que piensan que es necesario conocer el pasado para comprender el presente y enfrentar el futuro, pero únicamente si el punto de vista, la dramaturgia y la puesta en escena la acercan a la realidad actual. Del mismo modo que con frecuencia vemos telenovelas y radionovelas ubicadas en el contexto actual, pero con un punto de vista bastante añejo, que poco aportan al receptor al que van dirigidas. Por otra parte, vivo en esta sociedad, me tocan muy de cerca, como a todo cubano, sus bondades y sus defectos, por tanto me siento comprometido a trabajar para mis contemporáneos, desde una óptica contemporánea y a través de conflictos que nos son comunes a la mayoría".

Comparto totalmente esa opinión. Entrando en la segunda década del siglo XXI, renunciar en nuestra televisión al reflejo de los problemas y alegrías de quienes decidimos quedarnos en esta Isla, sería dar no dos, sino diez pasos atrás en las propuestas televisivas.

Porque no nos llamemos a engaño: el facilismo y el deseo de copiar modelos que pueden funcionar en otros países con formas de producción comerciales, está latente en una u otra intervención que hemos escuchado durante años. Que si O Globo de Brasil trabaja de tal manera, o Televisa en México lo hace de forma "más económica".

El lío es que en Cuba no existen los dineros con que cuenta O Globo y con lo que ellos le dedican a una telenovela, nosotros podríamos hacer dos o tres con calidad. La televisión cubana no puede competir con esas televisoras sobre la base de la imitación, debe confrontarlas desde la diferencia, haciendo historias bien escritas y que le digan algo interesante al televidente. Porque cuando se intenta caer en los recursos manidos -y ejemplos recientes tenemos-, se pierde la posibilidad de captar un público que ya tiene en DVD cualquier cantidad de historias cursis y poco creíbles aunque con la atracción de lo comercial.

Con los programas unitarios, la televisión cubana dio serios pasos en búsqueda de que lo propuesto para que llegue a cada hogar, además de una historia, lleve una estética que le haga crecer. Esos espacios han propiciado en los últimos años que, sentados en sus casas, cubanas y cubanos puedan ver, por ejemplo, Santa Cecilia, una obra de Abilio Estévez llevada al teatro por Carlos Díaz y de la que Tomás Piard hizo una versión televisiva extraordinaria. O han disfrutado del filme para televisión La vida en rosade Ernesto Daranas o del polémico Los aretes que le faltan a la luna, dirigido por Charlie Medina.

Pero en los últimos tiempos, hay dos factores que han lacerado la propuesta de los programas unitarios: primero, no todos los guiones seleccionados han sido los mejores, ni su puesta en pantalla ha resultado de altos valores; y segundo, han sido programados en un horario muy tarde, los domingos, cuando los trabajadores generalmente se acuestan temprano para enfrentarse al otro día en la mañana a la tortura de tomar un ómnibus. Si a esta desafortunada decisión se une que el apenas reciben promoción, una se pregunta para qué se invirtió el dinero en esas obras.

Estas entregas que abarcan cuentos y teatros, permiten una experimentación que también debe tener su espacio en la televisión. Incluso, pienso en la utilidad de que se puedan comprar propuestas televisivas realizadas de forma independiente por los directores o que se les suministre a ellos un presupuesto determinado con el que hacer un unitario o una serie, para romper esquemas que muchas veces entorpecen el trabajo. El país está cambiando ¿por qué no puede diversificar la TV su manera de realizar sus programas, especialmente aquellos que necesitan grabarse, editarse y tener una post producción?

Una vez más escribo en estas páginas que niñas y niños deben ir a la cama temprano y que no se puede hacer una televisión para menores después de las ocho de la noche. Los adultos y no la televisión son los responsables de que los más pequeños vean escenas violentas o eróticas. Además ¿qué sucede en casa con los DVD?, ¿acaso no es común que en la sala o los cuartos se vean escenas de pura violencia y otras con alto componente sexual, mientras los niños entran y salen o se ponen a "disfrutar" de la TV?

Bajo el mismo sol es un excelente ejemplo de cómo se puede competir con la propuesta extranjera. Cada personaje de esta entrega le ha resultado mucho más interesante al televidente que "la santita" o "el hijo del diablo" de Ciudad Paraíso, clara muestra de cómo se puede dilapidar una buena cantidad de dinero en historias insulsas, alargadas como chicles, pero que tienen detrás una buena inversión. Y hablando de inversión, ¿fue una compra o un regalo? Porque quien la adquirió, si pagó por ella, parece no tener idea que nuestros programas se filman a un alto costo humano porque apenas existen recursos para el rodaje y todo lo demás que lleva un espacio.

Espero que los unitarios recuperen aquel aplauso de la crítica y la mayoría del publico de hace unos años y que las teleseries que se hagan sean capaces de ganarle por su cubanía en lo que dicen a las telenovelas extranjeras que, sin dudas, con atracción para algunos públicos, dejan mucho que desear en cuanto a aportes estéticos.

La televisión es industria y debe producir, pero si aspira a ser el octavo arte entonces no puede renunciar a buscar maneras de decir que brillen por su estética y por su ética.

(Tomado de El Caimán Barbudo)

Se han publicado 98 comentarios



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  • garmendia dijo:

    La TV cubana anda mal, es exactamente el reflejo de los problemas que nos agobian todos los días.

    Tenemos el caso de TELESUR; hasta donde he leido y oido, Cuba es accionista de esa televisora, incluso un cubano es parte de su directiva. Entonces por que tenemos que soportar que la TV cubana nos presente un programa que lo titual "Lo mejor de Telesur". Ese título es reflejo de arrogancia y petulancia, pues quie puede decidir por el televidente para decirle descaradamente que es lo mejor de TELESUR? Propongo que TELESUR sea un canal más de nuestra televisión nacional, que esté disponible las 24 horas como lo está para el resto de los paises latinoamericanos.

    Y así las cosas. Los domingos hay que acostyarse tempranito, luego del NTV se acaba la TV cubana.

    Hay que enfrentar los problemas realmente si queremos resolverlos. La TV cubana debe cambiar en su concepción. Actualizarse y modernizarse si realmente queremos ver una televisión de calidad.

  • Lisandra-veraniega dijo:

    Estimada Paquita, ciertamente los comentarios en la web podrían ser un buen termómetro de opinión pero como usted señala no todo el mundo tiene acceso a la web, o se censuran muchas veces los comentarios (no creo que sea el caso de Cubadebate , aclaro,pero sucede diariamente en publicaciones como Juventud Rebelde , que son de alcance nacional y que pierden con esto una solución nada desdeñable de los problemas) o no existe un espacio para los comentarios de los cibernautas como es el caso de Granma. Aunque Sí pienso que su sugerencia debería ser tomada en cuenta, es muy interesante.

  • jornegrito dijo:

    ME SUMO AL RECLAMO DE CAMBIOS EN NUESTROS NOTICIARIOS, QUE SEAN MAS ACTUALIZADOS , QUE TENGAN MAYOR INMEDIATEZ,Y SEGUIMIENTO A LOS TEMAS,QUE SE HAGA PERIODISMO DE INVESTIGACION Y SE DENUNCIE TODO LO QUE FUNCIONA MAL Y SE PONGAN AL DESNUDO A LOS RESPONSABLES, A LOS BUROCRATAS.
    ME SUMO A LOS QUE SE PREGUNTAN POR QUE NO PODEMOS VER TELESUR LAS 24 HRS
    EN VIVO, NO EDITADA Y "SELECCIONADA",
    NOS GUSTARIA VER LOS MARTES Y JUEVES LA MESA REDONDA INTERNACIONAL "EN VIVO".
    NOS GUSTARIA VER DOSSIER "EN VIVO"
    NOS GUSTARIA VER LA MESA REDONDA CON LOS PROBLEMAS NACIONALES,Y QUE DEJEMOS DE USAR EL CATALEJO DEL DUO "BUENA FE".
    CLARO TAMBIEN MIS ELOGIOS PARA MULTIVISION QUE ES DE LO "MEJORCITO"
    QUE TENEMOS.

  • FABAT dijo:

    Roberto francisco, estoy de acuerdo con todo lo que usted plantea pero ojo, recuerde el refrán “solo de pan no vive el hombre” aunque el pan sea la prioridad, hay también otras necesidades que también ayudan a vivir,
    No podemos pretender resolver todo “desvistiendo a todos los santos para vestir a uno solo”
    Lo que quiero decir con esto es, que tenemos que poner en marcha las formulas para que la mayoría de nuestros sectores se autofinancien ya sea parcial o completamente y ver nacer la esencia principal del trabajo. El Incentivo, claro sin dejar atrás la vocación y la preparación
    Mientras mas y mejor se trabaje mejor será su retribución pq de lo contrario caemos en los problema que tenemos hoy, desinterés, desmotivación, etc, etc, etc
    Otra cosa soy de la opinión que lo regalado a la larga no se valora, tampoco quiero decir que hay que caer en el abuso, pero el conjunto de aportes INDIVIDUALES será más eficiente que el aporte colectivo y traerá consigo una verdadera exigencia

    Chao

  • Dario dijo:

    "programas de radio y TV que por su contenido capturen la atención y estimulen a elevar el debate de la opinión pública, Raúl Castro, Informe de Congreso, 17h10, 16/04/11

    recuperación de valores cívicos en la sociedad; combatir un poco la chabacanería que hay en este país y el ruido inneesario en que nos someten en este país, desde el cumpleaño de una niña"

    La cita anterior, la copié escuchando el discurso de Raúl y me parece define mucho la esencia del debate. Me asusta, sin embargo, que las palabras del presidente hayan caído en saco roto (pues acto seguido de criticar el triunfalismo, el noticiero 'atacó' con una arenga en el peor estilo... o sea, ¿no se escucha lo que dice nuestro máximo líder?)

    Como parece que el tono era demasiado 'ácido' e iba contra alguna 'norma' de Cubadebate, corrijo algunas partes de mi opinión anterior, con la ESPERANZA, de que pase por los filtros y como ciudadano de este país, que expresa sus críticas con el propósito de corregir lo mal hecho, sea escuchado (tal como ha propuesto en más de una ocasión el presidente).

    Para mí el artículo está mal escrito y muestra evidentes lagunas de de toda clase.

    No es que esté equivocada de cuajo. Claro que no. Es obvio que la competencia, muchas veces 'desleal' de DVD, computados y/o antenas - las que queden - está minando cada vez más el 'mensaje' que pretende el ICRT transmitir (más bien inculcar y muchas veces, martillar).

    Hoy en día, la TV vive el mal generalizado del país. No por gusto es su CARA: pocos recursos, mal utilizados, cuando no dilapidados, sin piedad

    ¡CINCO CANALES NACIONALES, sin perfil, ni coherencia, aunque sus nombres - sobre todo los 'educativos' - supuestamente nos den la tónica de su contenido!

    Programas superpuestos, horarios vacíos, retransmisiones infinitas, a toda hora y todo lugar y CERO coherencia en las estrategias de programación (¿habrá alguna, o la estrategia será justamente esa... una TV desarticulada, para que no se articulen las ideas?).

    Pésima sería, pues ese caos que va sembrando la TV en la gente, matando la poca costumbre de verla que va quedando, al mismo tiempo abre espacio para otros 'fenómenos', pues si antes el cubano articulaba mucho de su tiempo libre en torno de la TV, hoy, por la falta de coherencia y el aburrimiento casi generalizado que en ella reina, se deja 'seducir' por cualquier otra 'opción' que le garantice más 'esparcimiento'.

    Vemos las esquinas llenas de aseres y jóvenes (que hoy en día viene a ser muchas veces lo mismo) apostados, enajenándose con conversaciones sobre 'el más allá' (lo que ven en las antenas, en los discos, lo que les cuentan los que han 'salido'). Como no tienen esas posibilidades concretas, entonces se las 'inventan' (y no sé si deba decir cómo).

    Entonces vemos, que por un lado, el vacío que puede dejar el abandono de la 'costumbre' de ver TV, lo llenan con la interacción en vivo y en caliente (algo que muchos aplauden, pues en la mayoría de los países parecería que la TV e Internet lo que han es cercenado la capacidad de comunicarse como humanos, ¡ok!).

    Pero es que esa interacción en vivo y en directo, normalmente, nivela por bajo y se 'compensa' justamente con la 'otra información' que ellos reciben en grandes cantidades, por la incapacidad y por las lagunas de los medios oficiales.

    No estoy hablando de alienación, estoy hablando de algo que es 'objetivo' desde la perspectiva de la comunicación, aunque no sea 'políticamente correcto' enunciarlo de forma tan abierta.

    Sin embargo, nuestra dilecta Paquina, nos quiere vender la idea que afuera sí se manipula y aquí no. Quiere hacer un contrapunteo improcedente entre la TV capitalista y la cubana, que aunque sea 'educativa, cultural y cívica', no significa que sea 'mejor' (pues muy mal que se hace).

    En ese ámbito, la TV cubana sigue con el bombardeo de la propaganda directa y en el exceso 'culturoso-educativo' como estilo predominante. O sea, en la edad de piedra.

    Critica que se quiera hacer un parangón con modelos EFECTIVOS de televisión latinoamericana (como lo son Globo, NO O Globo que es el periódico... o Televisa, cada cual con sus espacios, con sus alcances y sus calidades), afirmando que no tenemos aquí recursos - es verdad - para hacer una novela como la de ellos.

    ¿Pero y escritores... tampoco tenemos? (me parece que la respuesta es obvia, desde las dos perspectivas, pero no exactamente porque sea imposible escribir BUENOS GUIONES, a partir de las técnicas del dramatizado y la comunicación que sabemos son efectivas).

    O sea, el problema no es querer imitar a la Globo o a Televisa (muchas veces no llega ni a Venevisión lo que aquí se hace). El problema es hacer desde su KNOW-HOW, que es bien diferente a reproducirlo.

    Curioso es que ese know how lo creamos nosotros mismos y resulta que los brasileños fueron capaces de no sólo apropiarse de él, sino perfeccionarlo y reacomodarlo, justamente, a sus necesidades nacionales, porque nadie me negará que sus productos, tiene el toque universal, pero quien conoce Brasil sabe que responden a su idiosincracia en un gran %.

    ¿No lo podemos hacer nosotros?.

    Por cierto, la TV educativa de Brasil es PÉSIMA (aunque no lo piense quien comentó en ese sentido).

    Razón tiene cuando dice que quien compró la 'Santita' botó el dinero. No es menos cierto que las novelas brasileñas han perdido calidad (en contenido, no en realización).

    Y aunque aún se hacen buenas novelas la TVC, por esos mismos mojigatos preceptos de 'cultura' y 'educación', prefiere comprar bodrios pseudo-didácticos (Mujeres apasionadas, Páginas de la vida, Ciudad Paraíso) y lo peor, dosificarlos/ estirarlos (haciendo más irritante su recepción).

    1) porque al parecer son muy 'caras'; 2) me imagino que para evitar 'hagan más daño del que hacen' - pues la telenovela extranjera parece un 'mal necesario' - ¡claro, mejor es que la gente se aficione a Valientes o a Gotita de gente! ahhhh, Francisca, qué antiguas sus referencias.

    Pero no se puede negar la trascendencia al menos comunicativa de este tipo de productos que cuando se hacen bien, no sólo responden a las necesidades de entretenimiento, sino que afianzan valores y representan de forma mediatizada o no, las características culturales de cada país.

    Eso, hoy en día, en la era post-Umberto Echo y de otros pensadores del tema, creo que ni se cuestiona. La telenovela es un producto de evidente raigambre popular y ya pasamos de la época elitista en que se despreciaba por el mero hecho de ser.

    Tampoco hacer telenovelas fuera del ABC significa hacerlas BIEN. Cuba es el mejor ejemplo, pues aquí NO se hacen telenovelas 'clásicas' (ni Tierra Brava, que es una niña de teta, comparada con otros productos del orbe y no hablo de la 'producción' sino de la escritura que es bastante deficiente).

    Hace décadas Cuba realiza las peores telenovelas del continente, pues se salió del 'modelo', pero no supo 'crear uno nuevo'. Se le pregunta a los 'ejecutivos' (funcionarios más bien) ¿QUÉ TELENOVELA QUIEREN HACER UDS.? No sé. Saben la que NO, pero no saben la que SÍ. Y es una pena, pues quizás la fórmula no esté en polarizar la cuestión, sino fusionar los componentes.

    Que no me digan que sí se respetan los 'códigos' (una de las palabrejas más socorridas por los 'especialistas'), porque NO es así. Novela cubana, NUNCA ha entretenido. O mejor, sí, si robar el tiempo es entretener.

    Tampoco ha reflejado cabalmente la 'realidad' (el sonsonete de moda), porque o no llegamos O NOS PASAMOS.

    El exceso, jamás será síntoma positivo y enmendar una novela con otra, con fuertes conflictos gay en el centro de la atención es contraproducente, para los mismos gays, que ni se ven reflejados, ni tampoco pueden beneficiarse de tanta saturación.

    La telenovela cubana se escribe mal... y se realiza peor todavía. No hay pericia, ni técnica, ni mucho menos ARTE. No es cuestión de dinero, es cuestión de TALENTO.

    El Canal Habana - del que ya se ha hablado - se hace con los mismos recursos, pienso, y sin embargo es la TV más dinámica de la isla, incluso superando a Multivisión que funciona como un canal de cable, pero con el mismo mal del resto de las emisoras: el total caos en la parrilla.

    Si de recursos hablamos, hoy la Casa Productora de TV del ICRT, tiene recursos, medios y personal suficiente para hacer tres series/ telenovelas al unísono.

    O sea, Paquita, le digo que abrió Ud. una 'caja de Pandora'. Para quejarse de la mala aceptación que tenía la lesbiana y lo 'equivocado' que estaba el 'público' por ello, no había que meterse en tantas cosas a la vez.

    Si su idea era instar a nuevas concepciones, no lo logró... utilizó el mismo discurso de hace década - claro, renovar el discurso es difícil, cuando venimos arrastrando los mismos problemas desde los 80, cuando las páginas culturales de forma más coherente atacaban estos mismos fenómenos que aún hoy predominan.

    Si su idea era llamar a la 'tolerancia, respeto y/o apertura mental', tampoco lo logró, pues diluyó demasiado su foco.

    Ya si su idea era 'cumplir la norma', para que le paguen, eso lo logró Ud. muy bien... como lo hacen la mayoría de los que hoy trabajan en los medios cubanos.

    PS. A Felipe, cuyo comentario leí recién, le digo ¡ASHÉ! (palabras más, palabras menos es lo que dije párrafos arriba: HAY QUE CAMBIAR EL MODELO DE TV CUBANA).

    Espero que a pesar del tono duro, el comentario - ya editado - pase la moderación, pues como mismo notan algunos lectores, no veo mis comentarios aprobados (aunque tampoco, lo confieso, los sigo).

    Si se supone que buscamos un país más plural, sobre todo aquí en Cubadebate, deberían dejar que cada cual se exprese, pues es una necesidad MÁS QUE LATENTE en el alma del cubano.

  • jessi dijo:

    hola cuba-debate muy interesante este articulo de Paquita Armas Fonseca sobre la nuestra tv por siet no es la tercera vez que escribo , pero este tema me resulta muy familiar pues mucha tv y coincido con muchos comentarios pues sin duda alguna nuestra televicion pasa por una crisis general no quiero que me malinterpreten ,los programas que se trasmite en ocasiones tienden a ser tediosos pues es lo mismo con lo mismo como coincido com muchos criterios de los noticieros que son las misma noticias desde buenos días hasta el cierre , enel caso de los musicales existe muy pocos en la parrilla de programación por supuesto que hay que reconocer al programa decano de los musicales palmas y cañas 23ym por citar algo de lo que se trasmite porque no hacer programas musicales dedicados a promocionar la música bailable como lo hizo en un tiempo atrás como mi salsa porque no retomarlo y hacer programas musicales de una mejor factura por mencionar un programa que para mi a perdido calidad es la descarga que no sugiere nada y su contenido par ami es un poco superficial es que hay poco presupuesto para hacerlos , en el caso de las novelas porque siempre tienen que ser brasileñas y tratan temas ajenos a nosotras que me dicen mujeres apasionadas y de las cubanas cuantas beces han retransmitido tierra brava porque no hacer novelas mejores y porque trasmitir las mismas esto es por sitiar algo de lo que transmite nuestra tv pero ante todo soy revolucionaria y se que para realizar televicion se pasa trabajo pero tenemos que defenderla pero tambien se deben señalar sus problemas y dificultades .

  • rayner dijo:

    nuestra televisión está cambiando ....... para peor, y lo peor de todo que tiene gente, como la autora de esta crónica, que defiende este cambio para peor

  • RAMIRO dijo:

    AQUÍ NADA SE HACE CREÍBLE AL PALPAR LA IMPUNIDAD DE CONSEJOS O CRITERIOS O SUGERENCIAS SI NO SE BARREN DE UN SOLO PLUMAZO PROGRAMAS-ESPANTAPÁJAROS COMO "A PURO CORAZÓN" Y EL RECIÉN GAVILANCITO NACIDO DE LA INCULTURA COMO ES "ESTÉREO RITMO", QUE YA VERÁN CÓMO AMBOS CONTINÚAN HACIENDO SUS DAÑOS Y NADA PASA... OBRAS SON AMORES, DICE EL DICHO. LAS PALABRAS SE LAS LLEVA EL VIENTO, AUNQUE SEAN ESCRITAS.

    RAMIRO

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Paquita Armas Fonseca

Paquita Armas Fonseca

Periodista cubana especializada en temas culturales. Colabora sistemáticamente con Cubadebate y otros medios digitales como La Jiribilla, CubaSi y el Portal de la Televisión Cubana. Fue directora de El Caimán Barbudo.

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