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La Fundación Nacional Cubano Americana y la Operación Cóndor

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Este engendro político se dio a conocer en Estados Unidos en 1981. Ese año todavía en el Cono Sur de América Latina estaba vigente y activa la Operación Cóndor, transnacional del crimen oficializada en noviembre de 1975 e integrada por los represores de varios países de la región donde desgobernaban dictaduras militares o regímenes dominados por estos, y que hasta el final de los años ochenta empleó al terrorismo de Estado, como instrumento de dominación.

Esta Operación, Operativo o Plan como se le conoce también, persiguió, secuestró, torturó, asesinó y desapareció a miles de opositores al fascismo dentro y fuera de sus fronteras.

Una de las víctimas de la llamada “fase tres” de la Operación Cóndor, consistente en eliminar de forma violenta a los opositores de las dictaduras fue Orlando Letelier del Solar, quien había sido Canciller, titular de Defensa y Embajador del gobierno de la Unidad Popular de Chile ante el gobierno de Estados Unidos, principal promotor y gestor del golpe fascista castrense que derrocó y asesinó a su presidente Salvador Allende.

El 21 de septiembre de 1976, un comando criminal integrado por oficiales chilenos de la DINA y que empleó como sicarios a terroristas anticubanos del Movimiento Nacionalista Cubano con sede en Estados Unidos, lo asesinó en el centro de Washington a pocas cuadras de la Casa Blanca.

Entre los autores directos de esta acción estaban Virgilio Pablo Paz Romero y José Dionisio Suárez Esquivel, quienes durante años estuvieron al servicio de la DINA y realizaron varias operaciones en América Latina y Europa. Bajo el amparo de agencias norteamericanas supuestamente encargadas de enfrentar el terrorismo, estos dos asesinos fueron “buscados” durante más de una década dentro y fuera de Estados Unidos, por el asesinato de Letelier. En 1991 fueron identificados por una fuente y se vieron obligados a detenerlos. Una vez juzgados fueron encerrados en prisión.

De inmediato la FNCA, financió todo el proceso de defensa de estos terroristas, ejerció sus influencias para que fuesen condenados a penas mínimas.  Paz Romero se declaró culpable del asesinato del político chileno, de la joven norteamericana Ronnie Moffit y las secuelas dejadas a su esposo Michael Moffit, como consecuencia de la explosión de la bomba preparada por él. Recibió una condena de apenas 13 años de cárcel, pero en 1998, tras cumplir sólo 6 años fue liberado bajo palabra e internado por el Servicio de Inmigración y Naturalización para ser deportado.

De inmediato la FNCA, activó sus mecanismos de presión para obtener la liberación del terrorista y lograr que continuara su residencia en Estados Unidos. El entonces director ejecutivo de la Fundación, el demócrata Joe García, y hoy funcionario de elevado rango en la actual administración de Barack Obama, se pronunció así sobre el caso del terrorista asesino: “La Fundación se involucró de inmediato en los esfuerzos por liberar a Paz Romero, para establecer un precedente legal que conlleve a la liberación de convictos cubanos… Nos pareció que este caso era suficientemente representativo para lanzar una batalla legal. Creo que hemos ganado y ahí están las puertas abiertas…” El confeso asesino y terrorista fue liberado en agosto de 2001, apenas dos semanas antes de los terribles actos criminales del 11 de septiembre en Estados Unidos, lo cual es un ejemplo diáfano del doble rasero de las autoridades norteamericanas cuando cobija a los terroristas anticubanos y del carácter violento de la FNCA.

Virgilio Paz, es un criminal, que durante años formó parte de la llamada “caravana de la muerte” de los militares chilenos que persiguió a refugiados políticos de América Latina, para hostigarlos, asesinarlos y desaparecerlos. Operó en Costa Rica, México, España, Italia, Francia y Alemania en operaciones concebidas por la DINA y ejecutadas por él como sicario de la misma.

Este terrorista es  confeso de un crimen horrendo en el cual fue autor material directo, que ocasionó la muerte de dos personas, una de ellas norteamericana, dejó secuelas en otra de igual nacionalidad; de forma increíble entre 1976 y 1991 estuvo “escondido” del enorme, costoso y omnipresente aparato policial estadounidense que no lo pudo encontrar; después es juzgado y sentenciado a 13 años  de cárcel de los cuales sólo cumplió 6 y finalmente contra todo pronóstico el extremista es liberado a finales de agosto, solo dos semanas antes del fatídico 11/S, cuando ocurrió el mayor atentado terrorista de la historia de Estados Unidos, y ya todas las agencias especializadas encargadas de combatir el crimen estaban saturadas de alertas sobre la inminencia de que ocurrirían actos terroristas dentro de su territorio.

Claro que ni Paz Romero, ni Suárez Esquivel representaban amenazas para el sistema norteamericano debido a una razón esencial: son dos de sus terroristas.

23 de junio de 2011

Se han publicado 2 comentarios



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  • ambar dijo:

    Dignos terroristas a la posada carriles, que merecen ser imitados en una película yanky. Haber que final les darán, ya que en la realidad,practicamente los absolvieron.

  • Vicente Brunetti dijo:

    Esta es una valiente denuncia y exposición de datos históricos que divulga CubaDebate.
    Habría que vincular las acciones de la Operación Cóndor con la intervención de las Bases Militares que EE.UU. mantiene en un nº superior a mil por todo el planeta.
    Ayer alcé en el sitio >scribd.com/vicentebrunetti< el artículo “EE.UU trasladaría Campo de Concentración de Guantánamo, al Chaco”, en alusión a los “preparativos” ejecutados por el imperio para instalar a sus tropas en la Base Militar de Mcal. Estigarribia, en el centro del Chaco paraguayo que, por estar lejos de “curiosos” pero cerca de los objetivos militares geoestratégicos de EE.UU., también sería un “depósito” plausible para trasladar a los centenares de secuestrados que siguen siendo atormentados ilegalmente en el Campo de Concentración de Guantánamo.
    El sitio y los documentos allí puestos, está abierto y disponible para todas las personas interesadas.
    Gracis por el espacio.

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José Luis Méndez Méndez

Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, “La Operación Cóndor contra Cuba” y “Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba”. Es colaborador de Cubadebate.

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