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Radiografía del Caos

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Wall Street sufre su peor crisis desde la Gran Depresión.

Wall Street sufre su peor crisis desde la Gran Depresión. Los mercados globales de créditos están paralizados, la pirámide ficticia de valores de las viviendas se ha derrumbado, rescates y compras inesperadas son ejecutados por firmas privadas y gobiernos.

Los políticos se disputan las culpas, los bancos quiebran, las bolsas zozobran, los medios especulan a cada minuto, los ciudadanos se miran a los bolsillos. La crisis financiera desatada en los Estados Unidos es un gran caos que arrastra en espiral a la economía mundial.

La avalancha

Estados Unidos creó para sí y para el mundo un sistema financiero divorciado de la actividad productiva, que dejó de estar al servicio de la creación de riqueza material y en cambio creó mecanismos de multiplicación de dinero para beneficio de los especuladores.

Uno de los nichos hacedores de dinero fue el mercado inmobiliario, alrededor del cual se infló una gigantesca burbuja que explotó en agosto del 2007, arrastrando consigo al sistema financiero y la economía norteamericana y mundial. Desde entonces, un millón y medio de familias norteamericanas perdieron sus viviendas por falta de pago.

Las instituciones bancarias, que otorgaron préstamos suicidas para la adquisición de inmuebles a personas sin solvencia, empezaron a derrumbarse como castillos de naipes, en lo que ha sido calificado por la agencia Bloomberg como la peor ola de fracasos bancarios desde 1992.

El distrito financiero de Wall Street

Estos son algunos de los hitos más significativos en los últimos meses:

  • 11 de enero: El primer banco prestamista hipotecario de  EE.UU, el Countrywide Financial, quiebra por la magnitud de sus préstamos de riesgo y es comprado por el Bank of America en 2 500 millones de dólares.
  • 16 de marzo: Víctima de una crisis de confianza y amenazado por la falta de liquidez cae el banco de inversiones Bear Stearns. Es comprado por el JP Morgan Chase, que se benefició del aporte de 30 000 millones de dólares de la Reserva Federal a cambio de  títulos dudosos.
  • 13 de julio: Indy-Mac, uno de los principales bancos hipotecarios del país se derrumba por el continuo retiro de fondos de los inversionistas, presionados por la crisis crediticia. Es intervenido por el gobierno.
  • 7 de septiembre: Los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac, que poseen o garantizan un total de 5 billones de dólares en deudas hipotecarias,  son puestos bajo la tutela del Tesoro, después de enormes pérdidas  acumuladas por las bajas en el mercado inmobiliario y un insuficiente plan de rescate. Unos 200 mil millones de dólares destinó el gobierno  a la operación.
  • 15 de septiembre: Quiebra el banco de inversiones Lehman Brothers, tras perder un 73% de su valor en la bolsa. El grupo es desmantelado y sus  actividades en EE.UU son retomadas por el banco británico Barclays, mientras que en Asia-Pacífico, Europa y Medio Oriente, pasan al japonés Nomura Holdings. Se desata el clímax de la crisis.
  • 16 de septiembre: Ante la falta de liquidez del gigantesco banco asegurador  estadounidense American Internacional Group (AIG), la Reserva  Federal (FED) le hace un préstamo de 85 mil millones de dólares a cambio de una nacionalización, en la que el banco central norteamericano recibiría el 79,9% del capital de la aseguradora.
  • 21 de septiembre: Los afamados bancos de inversiones Goldman Sachs y Morgan Stanley se vieron obligados a convertirse en bancos comerciales  sujetos a un mayor control de las autoridades, con lo que el sistema financiero norteamericano se quedó sin bancos de inversiones.
  • 25 de septiembre: Se produce la quiebra más grande de una institución de depósitos en  la historia de EE.UU cuando cierra el Washington Mutual, la mayor  caja de ahorros y préstamos del país con 119 años de historia. Las actividades bancarias del grupo fueron absorbidas por JP Morgan Chase por 1 900 millones de dólares.
  • 12 de octubre: La FED emite un inusual comunicado dominical en el que aprueba la toma del control del banco Wachovia, el cuarto más grande del país, por su rival Well Fargo, tras varios días de disputa con Citigroup por la  adquisición de la entidad. Wachovia había perdido un 75% de sus valores en lo que va de año.

El resultado de la avalancha es la desaparición de los endiosados bancos de inversiones en EE.UU, el fin del mito de la independencia de la banca central del poder político, la apocalipsis del Consenso de Washington y de los dogmas económicos neoliberales.

DESCONCIERTO

Los gurúes de la economía se apoderan de los medios por estos días con sus predicciones. Ninguno puede quedar inmutable ante el desconcierto de los bancos, las bolsas y los mercados. La crisis que está enterrando “la mano invisible” que según Adam Smith debe regular los mercados, desata pasiones y teorías.

El Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Khan, ha dicho sin ambages: “…nos enfrentamos a la anarquía financiera: la opacidad, la codicia, la irresponsabilidad de un sistema que se desarrolla sin relación con la economía real…Las finanzas deben ser controladas“.

Thomas Friedman, analista de The New York Times comentó: “Siempre creí que el gobierno de Estados Unidos era un sistema político único, diseñado por genios para que pudiera ser manejado por idiotas. Me equivoqué. Ningún sistema puede ser lo suficientemente lúcido como para sobrevivir a este nivel de incompetencia e imprudencia de parte de la gente encargada de manejarlo“.

El subdirector del departamento de investigaciones del propio FMI, Charles Collyns señaló: “Ahora está claro que estamos viendo el impacto más peligroso sobre los mercados desde los años ´30, planteando una gran amenaza para el crecimiento global“.

Ed Pasley, experto del Center for América, anunció: “Sin acceso a créditos o el acceso sólo a créditos costosos, las compañías no tendrán más alternativas que recortar sus gastos, recortar empleos y dejar de invertir”.

Kenneth Rogoff, execonomista jefe del FMI remarcó: “EE.UU se encamina hacia una recesión más profunda de la que hablábamos hace tres meses, porque el sistema financiero explotó desde dentro“.

El más reciente galardonado con el Premio Nobel de Economía, el investigador, profesor y columnista de The New York Times, Paul Krugman, comentó al conocer el premio: “Me reprocho no haber entendido la amplitud del efecto dominó financiero. Vi que reventaría una burbuja y que causaría mucho daño, pero no me di cuenta de cuán grande iba a ser el daño”.

Martin Wolf, analista económico del Financial Times, escribió: “…murió el sueño del capitalismo global de libre mercado. Durante tres décadas nos hemos movido hacia sistemas financieros regidos por el mercado. Con su decisión de rescatar a Bear Stearns la Reserva Federal, institución responsable de la política monetaria de EE.UU, principal protagonista del capitalismo de libre mercado, declaró el final de esta época”.

Otro galardonado con el Premio Nobel, Paul Samuelson certificó tajantemente: “Esta debacle es para el capitalismo lo que la caída de la URSS fue para el comunismo”.

Récords

Cada día de crisis insoluble se establecen nuevas marcas difíciles de superar. La zozobra financiera rompe más récords que Michael Phelps.

  • El valor bursátil de las empresas cotizadas en la Bolsa de Nueva York cayó el “lunes negro” del 29 de septiembre en 777,68 puntos, lo que significa 1 millón 200 mil millones de dólares, la cifra mayor de pérdidas en un solo día desde que se mide el índice Dow Jones.

En las jornadas del 6 al 10 de octubre, la bolsa tuvo su peor semana en la historia, al perder 18,2% de sus valores. En la recordada crisis de 1987, las pérdidas fueron de 13,7%.

The Wall Street Journal calcula que las acciones de EE.UU perdieron 8.4 billones de dólares en valores desde el pico de las bolsas el pasado año.

  • El crédito al consumo se contrajo en agosto por primera vez en la última década, al caer en un 3,7%, informó la Reserva Federal.
  • Las ventas de nuevas casas en agosto y septiembre cayeron al mínimo registrado en los últimos 17 años, mientras que los precios son los más bajos en 4 años, anunció el Departamento de Comercio, en una confirmación del deterioro del inflado sector inmobiliario.
  • Uno de cada 6 estadounidenses debe más hipoteca que el valor real de sus casas; esto representa 12 millones de familias.
  • El sector manufacturero registró un brusco descenso en septiembre, hasta el nivel más bajo desde octubre de 2001.
  • La deuda nacional de Estados Unidos llegó a los 10.3 billones de dólares. La astronómica cifra ha hecho quedar obsoleto el emblemático Reloj de la Deuda Nacional (National Debt Clock) instalado en Nueva York desde 1989. El relo, ubicado cerca de Times Square, tiene 13 dígitos, uno menos que los necesarios para exhibir en tiempo real, el gigantesco débito adquirido durante la presidencia de Bush. El actual inquilino de la Casa Blanca recibió como herencia un superávit de 115 mil millones de dólares.
  • A esa enorme deuda aporta el déficit presupuestario, que llegó a la apabullante cifra de 455 000 millones de dólares al concluir el año fiscal 2007-2008. Para el 2009 se pronostica 1 billón de dólares de déficit, al sumarse los multimillonarios números del rescate bancario
  • En el mayor recorte desde marzo de 2003, 159 mil norteamericanos quedaron desempleados en septiembre.  Más de 760 mil norteamericanos se han quedado sin empleo en los 9 meses del 2008, con lo que la cifra total de trabajadores desempleados en Estados Unidos sobrepasa los 9 millones.

    Otros 6,1 millones de norteamericanos sólo tienen empleo a tiempo parcial, sin seguro médico ni vacaciones pagadas.

  • La popularidad de Bush es de sólo 25%, según una encuesta de Gallup. Al Congreso le va peor, con un 17% de aceptación.

Sparring de políticos

El desastre financiero ha puesto guantes de boxeo a los políticos en Washington, que se acusan mutuamente de la tragedia. La campaña electoral ha azuzado la pelea. La administración Bush, el Secretario del Tesoro Paulson y Wall Street son los sacos de golpeo preferidos.

El candidato Barack Obama, que se ha consolidado al frente de las encuestas a la vez que se profundiza la crisis, ha expresado: “Dijeron que querían que el mercado operara libremente, pero lo dejaron operar de forma salvaje y al hacerlo pisotearon nuestros valores de justicia, equilibrio y responsabilidad hacia los demás”.

Su oponente John McCain, acérrimo defensor hasta ayer del libre albedrío financiero y quien el mismo día de la quiebra de Lehman Brothers dijo que las bases de la economía norteamericana eran sólidas, ha señalado: “Tenemos que reparar el sistema. Tenemos problemas fundamentales en el sistema. Las calles están pagando una multa por los excesos y la avaricia en Washington D.C y en Wall Street (…) hoy en Washington y -me temo que en Wall Street- la avaricia se premia, el exceso se premia y la corrupción se premia”. (sic)

La representante demócrata de origen puertorriqueño Nydia Velázquez opinó: “Este es el resultado de una filosofía fracasada que ha dejado a Wall Street hacer lo que le diera la gana al darle a las corporaciones todos los subsidios contributivos y la desregulación que pidieron, mientras la gente común y corriente paga los platos rotos”.

El conservador senador republicano Jim Bunning, de Kentucky, ironizó: “En lugar de celebrar el 4 de julio el año próximo, los estadounidenses estarán celebrando el Día dela Bastilla; el mercado libre para todo propósito está muerto en Estados Unidos”.

A Bush, por su parte, no le ha quedado más remedio que tratar de ponerle buena cara a la tormenta: “…tengan fe, la economía se recuperará con el paso del tiempo. Ojalá yo pudiera chasquear los dedos y hacer que todo esto se detenga, pero no es así como funcionan las cosas”.

Debacle global

Nadie escapa a los efectos de la crisis, aunque unos estén más resguardados que otros. La globalización de mercados e inversiones y las múltiples manos que convergen en la pirámide ficticia del sector inmobiliario extienden el virus financiero como plaga. La desconfianza y la incertidumbre predominan en todos lados.

Los más recientes acontecimientos muestran la amplitud del fenómeno:

  • La Bolsa de Tokio cayó el 8 de octubre a su nivel mínimo histórico desde octubre de 1987, en un fuerte batacazo a las esperanzas recuperadoras de la economía japonesa. Una de las principales aseguradoras del país, la Yamato Life Insurance, fue a la bancarrota.
  • En el Viejo Continente han quebrado 5 bancos en Alemania, 4 en Gran Bretaña, 2 en Dinamarca y también en el Benelux (Bélgica, Holanda y Luxemburgo). Los dos principales bancos italianos están contaminados por una ola de desconfianza que desmoronó sus cotizaciones en la bolsa
  • Un fenómeno inédito se ha producido en el legendario sistema financiero suizo, cuando sus dos bancos más importantes, el UBS y el Credit Suisse, fuertemente golpeados por la crisis hipotecaria, son objeto de rumores y especulaciones sin cesar, que hacen a los ciudadanos preguntarse preocupados si deben retirar sus ahorros de estas instituciones y deporsitarlos en algunos bancos más pequeños y menos expuestos a las turbulencias globales.
  • La misma incertidumbre y los rumores sobre problemas de liquidez han desatado el pánico entre los clientes del ICICI Bank, una de las principales instituciones bancarias de la India, y los del Bank of East Asia, el tercero más importante de Hong Kong.
  • Islandia está en un estado de tanto peligro que el país está al borde de la ruina financiera. El gobierno suspendió todas las operaciones en su mercado accionarios durante tres días y tomó el control de los tres bancos más importantes del país. Las autoridades negocian con Rusia y el FMI préstamos multimillonarios para sobrevivir. Islandia, con 300 mil habitantes, es un claro ejemplo del auge crediticio mundial que se ha desmoronado. La economía islandesa está ampliamente basada en su sistema financiero. Sus activos bancarios crecieron en los últimos años en cerca de nueve veces su Producto Interno Bruto y su banca se convirtió en un importante actor financiero internacional.

    “La crisis financiera mundial le recordó a Islandia y a otros países, que cuando un huracán atraviesa el océano en ruta a un continente poderoso, generalmente pasa sobre las pequeñas islas dejando una dustracción sustancial”, valoró el jefe de estado islandés Olafur Ragnar Grimsson.

  • En Brasil, las operaciones de la bolsa han sido detenidas numerosas veces los últimos días por el hundimiento de los precios de las acciones a los niveles más bajos en dos años y su moneda, el real, tocó su menor nivel desde 1999. El Banco Central brasileño informó que en la primera quincena de octubre salieron de su sector financiero unos 3 500 millones de dólares.

Fuego graneado

La propagación de las llamas provoca reacciones en todas partes. Los dardos contra Washington y Wall Street provienen de la izquierda y la derecha, del mundo desarrollado y del subdesarrollado, de académicos y políticos. Cambio, nueva era, fin del liderazgo norteamericano son los vocablos más frecuentemente empleados.

Dimitri Medvédev, Presidente de Rusia

“La época de la dominación de una única economía y una única divisa quedó relegada al pasado de una vez por todas…Debemos trabajar juntos para crear un nuevo sistemas económico-financiero, basado en los principios de la multiporalidad, la supremacía de la ley y la consideración de los intereses mutuos”. (Dimitri Medvédev, Presidente de Rusia)

“…un modelo económico perverso está llegando a su fin. Ahora está crujiendo esa arquitectura financiera, que consideró al mundo como un casino; era como jugarse al mundo a los dados. Hay un crujir de esa economía que vaya daño le ha hecho a los pueblos del mundo” (Hugo Chávez, Presidente de Venezuela)

“Estamos ante un cambio geopolítico histórico, en el cual el equilibrio de poder en el mundo está siendo alterado de manera irrevocable. La era del liderazgo global estadounidense, que se remonta a la Segunda Guerra Mundial llegó a su fin”. (John Gray, Profesor de Filosofía de la London School of Economics)

“Recuerdo que nos decían que nunca rescatáramos compañías atribuladas…pero en el último año, la FED ha rescatado docenas de bancos, corporaciones hipotecarias y otras empresas en problemas”. (Mahathir Mahammad, Ex Primer Ministro de Malasia)

“Lo que pasa actualmente empezó en Estados Unidos en el sector económico y financiero (…)no se trata ya sólo de la irresponsabilidad de personas concretas, sino de la irresponsabilidad de un sistema que pretendía ser el líder.” (Vladimir Putin, Primer Ministro de Rusia)

“Los Estados Unidos tienen hoy un deber ético con el mundo entero, para entrar a resolver esta crisis que allí mismo de ha originado (…) Esa nación se da el lujo de tener un alto déficit fiscal, un alto déficit comercial y, al mismo tiempo, ser el país mayor deudor del mundo”  (Álvaro Uribe, Presidente de Colombia)

“¿Qué queda entonces de la superpotencia EE.UU? Su poder estaba construido sobre barro financiero. Con el desplome de la hegemonía del dólar, llegó a su fin.  El sistema financiero estadounidense ha quedado desacreditado por años. Esto es el fin del capitalismo estadounidense, del ejemplo que por décadas se nos ensalzó como modelo a seguir. Y no es poco, aunque no sea ni por mucho, el fin del capitalismo como sistema mundial.” (Michael R. Krätke, Analista y Profesor de política económica y derecho fiscal de la Universidad de Amsterdam, Holanda)

“La idea de un mercado todopoderoso sin reglas y sin intervención política es una locura…la era de la autorregulación se acabó. El laissez-faire se acabó” (Nicolas Zarkozy, Presidente de Francia)

“Por años los países ricos y los centros financieros internacionales nos enseñaban a América Latina a organizar y modernizar nuestros mercados y nuestro Estado y vemos que los países ricos, por falta de regulación, entran en crisis”. (Michelle Bachelet, Presidenta de Chile)

“Los países emergentes…no pueden ahora volverse víctimas del casino que los banqueros estadounidenses hicieron en su país”. (Luis Inacio Lula da Silva, Presidente de Brasil)

“El fin de la Unión Soviética y de la bipolaridad del mundo en 1991 había provocado la conquista del mundo por el sistema de producción capitalista y la instalación de una ideología neoliberal como teoría de legitimidad (…) El objetivo declarado era llegar a una autorregulación total del mercado. Pues bien, esa teoría está hecha trizas, el neoliberalismo está hecho trizas. Para convencerse basta interrogar a las familias estadounidenses que perdieron sus casas”. (Jean Ziegler, ex relator especial de la ONU para el derecho a la alimentación y Profesor Emérito de Sociología de la Universidad de Ginebra)

Yo tengo un plan

“I have a plan”, es la frase favorita de los candidatos en las elecciones norteamericanas cuando van a hablar de cualquier tema. Es también la de Bush cuando trata de dar la imagen de que hará frente a la crisis, a la que sus excesivas políticas desregulatorias, sus escandalosos gastos militares y los enormes déficits generados han contribuido sobremanera.

El 3 de octubre, el inquilino de la Casa Blanca promulgó su Ley de rescate del sistema financiero norteamericano tras la aprobación por las dos cámaras del Congreso, no sin antes enfrentar una revuelta inicial, con tintes electorales,  de los Representantes de su propio partido.

El rescate legislado alcanza los 850 mil millones de dólares. De ellos, 700 mil millones estarán a disposición del gobierno para intentar el salvamento.  Una parte será dedicada a la compra de activos invendibles acumulados por los bancos durante la burbuja inmobiliaria. Otro monto de  250 mil millones de dólares se ha decidido destinar, siguiendo el ejemplo británico, a la compra de acciones preferenciales de los bancos de manera temporal, según anunció el Secretario del Tesoro. Las nueve mayores entidades bancarias fueron casi obligadas a aceptar la inversión del gobierno que llegará hasta un 3% de los activos. Esto implica una nacionalización parcial de la banca norteamericana, toda una herejía para los fundamentalistas neoliberales que han conducido la economía mundial por estos oscuros derroteros.

Los otros 150 mil millones se agregaron al proyecto original con el objetivo de endulzar el voto de senadores y representantes. Se utilizarán en desgravaciones fiscales e incentivos para empresas e individuos que inviertan en energías renovables o compren autos ecológicos. También para atender intereses particulares como los 2 millones de dólares asignados a un fabricante de juguetes de madera del estado de Oregon, los 100 millones concedidos a pistas de carreras de automóviles o los 192 millones destinados para el ron importado de Puerto Rico e Islas Vírgenes (¿Bacardí?), según un análisis del plan realizado por la organización Contribuyentes por el Sentido Común.

Las enormes cifras se suman a los 30 mil millones invertidos en Bear Stearn, los 200 mil millones destinados al rescate de Freddie Mac y Fannie Mae, los 85 mil millones prestados a AIG y también los 25 mil millones aprobados para rescatar a la General Motors, Chrysler y Ford, las grandes empresas automovilísticas duramente golpeadas por la crisis.

Pero los multimillonarios gastos, no son suficientes para levantar al fatigado sistema financiero norteamericano. The Wall Street Journal calificó el plan de Paulson como un “bálsamo” pero “poco probable  que pueda evitar que la mayor economía del mundo caiga en una recesión”. El Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz lo tildó de tan ineficaz como “realizar una transfusión de sangre masiva de sangre a una persona que sufre una grave hemorragia interna”.

El rico inversionista George Soros declaró hace unos días en CNN: “El Plan Pulson fue mal concebido…Básicamente el mismo tipo de ingeniería financiera que nos causó problemas es que quieren emplear para resolverlos, y ése es el error. Ahora el mercado está colapsando. Simplemente no es capaz de definir qué es lo que habría que hacer”.

El Secretario del Tesoro Henry Paulson fue presidente de Goldman Sachs, uno de los bancos precursores del empaquetamiento de las hipotecas estadounidenses en exóticos instrumentos financieros, que se vendieron y revendieron como dulces ante la convicción de que el valor de la vivienda no caería y cuya depreciación pronunciada desencadenó el imparable efecto dominó que viven los mercados globales. Paulson amasa una fortuna personal calculada en 700 millones de dólares, buena parte de ella acumulada en sus años en Goldman Sachs.

Ante el estancamiento de la situación, la Reserva Federal  coordinó con otros bancos centrales el recorte en medio punto de los tipos de intereses, anunció un aumento de su refinanciamiento a los bancos en octubre y noviembre por unos 900 mil millones de dólares para mitigar la falta de liquidez y la compra de grandes cantidades de deudas a corto plazo sin respaldo, conocidos como papeles comerciales, lo que convertiría al banco central norteamericano en prestamista directo de las empresas, un hecho casi inédito que aumenta el riesgo para los contribuyentes y multiplica los billetes a emitir sin respaldo en la economía real.

Los candidatos presidenciales también han lanzado sus promesas mirando hacia los electores: “Tengo un plan para conservar el valor de vuestras casas y aumentarla nuevamente comprando préstamos hipotecarios”-dijo MCcCain. “Para los estadounidenses que podrían perder sus hogares, hoy también propongo una moratoria de tres meses de las ejecuciones hipotecarias (…) exhorto al Congreso a que apruebe un plan para que el Servicio de Recaudación Interna pueda enviar la primera ronda de recortes tributarios lo antes posible, También deberíamos extender y ampliar los subsidios de desempleo a aquellos estadounidenses que perdieron sus trabajos y les resulta difícil encontrar uno nuevo en esta economía débil”- propuso Obama.

Pero muy pocos creen que los candidatos tengan la llave mágica que abra el camino al Edén.

Desparpajo

Menos de una semana después de que el Tesoro rescató a la aseguradora AIG con 85 mil millones de dólares de los contribuyentes, los ejecutivos de la empresa se fueron a festejar a un exclusivo hotel de un balneario californiano, donde ocuparon 60 habitaciones. La cuenta de gastos sobrepasó los 400 mil dólares. Sin embargo, la Reserva Federal le acaba de otorgar otro préstamos de 38.7 mil millones de dólares. ¿Habrá nueva fiesta?

Richard Fuld, director ejecutivo del colapsado banco de inversiones Lehman Brothers, cobró desde el 2000 unos 500 millones de dólares en salarios y bonos. Fuld posee una casa de 14 millones de dólares en La Florida y otra repleta de obras de arte en Idaho.

En su testimonio ante el Congreso negó cualquier responsabilidad en la caída del banco y la achacó a una “letanía de factores desestabilizadores”.

John Tain, el último presidente del absorbido Merrill Lynch, se embolsó una regalías de 15 millones de dólares tras firmar su contrato hace sólo 9 meses. Su predecesor Stan O´Neal se retiró con una dádiva de 161 millones de dólares, después que la entidad que dirigía admitiera pérdidas por 8 000 millones de dólares.

Kerry Killinger y Alan Fishman, de Wahington Mutual, recibieron 44 y 19 millones de dólares, respectivamente. Ken Thompson de Wachovia, se embolsó un despido de 42 millones y James Cayne, del quebrado Bear Stearns, 13 millones. “Paracaidas de lujo” le llaman a estos espléndidos retiros por conducir a la quiebra del sistema financiero.

Los 5 grandes bancos de inversión norteamericanos pagaron 3 100 millones de dólares a sus directores ejecutivos entre 2003 y 2007.

Las ganancias de los presidentes ejecutivos de las 15 mayores compañías norteamericanas son 520 veces las ganancias promedio de los ciudadanos.

Rescate Universal

La propagación de la crisis y su profundidad han puesto en acción a todos los gobiernos. Enormes inyecciones de dineros, rescate presuroso de los bancos y compra de acciones, cierres momentáneos de las bolsas, aseguramiento de los fondos personales en determinados montos, cumbres y reuniones de emergencia para concertar planes. Todo ha sido ensayado en estos días en medio de la desesperación.

  • El Banco Central de Japón ha inyectado durante 20 días consecutivos cientos de miles de millones de yenes a su sistema financiero.

El Banco Central Europeo busca recetas para enfrentar la crisis

  • Por temor a un catastrófico éxodo bancario en Europa, los ministros de finanzas de los 27 países de la Unión decidieron ampliar las garantías a los depósitos bancarios de 20 mil a 50 mil euros. España, Holanda,Austria, Grecia y Bélgica aumentaron la garantía mínima hasta los 100 mil euros.
  • Los países de la UE en su conjunto anunciaron un paquete de rescate de 1.7 millones de millones de euros.
  • El Reino Unido fue el pionero en el Viejo Continente en el rescate bancario y la compra parcial de acciones. Downing Street anunció un rescate financiero por unos 50 mil millones de libras (87.2 mil millones de dólares). El primer objetivo es salvar tres de sus mayores bancos: HBOS, Royal Bank of Scotland y Lloyd TSB. Barclays, también en apuros, acudirá a fuentes privadas.
  • Alemania destinará 400 mil millones de euros al rescate de sus bancos.
  • Holanda inyectará 20 mil millones de euros para proteger su sector financiero, después de nacionalizar las actividades esenciales en ese país del banco multinacional Fortis, por 16 800 millones de euros.
  • Rusia, por su parte, ha destinado alrededor de 25 mil millones de dólares de sus reservas para apoyar al rublo. El gobierno ha anunciado ayudas multimillonarias a los bancos en los próximos cinco años. El país ha visto fugarse unos 30 mil millones de dólares en el último mes.
  • El gobierno suizo, junto con el Banco Nacional Suizo y la Comisión Bancaria (EBK) anunciaron que, a causa de la crisis financiera decidieron proteger al mayor banco suizo, el UBS.El préstamo que le otorgaron fue de más de seis mil millones de francos suizos (tres mil 900 millones de euros), según lo dio a conocer el Ministerio de Finanzas de Suiza en Berna.

Cinismo

Con la debacle arriba y a punto de expirar su mandato, el Secretario del Tesoro norteamericano busca a cada paso como premiar a los bandidos. Una de sus decisiones más recientes fue contratar los servicios de firmas y directivos de Wall Street para gestionar el plan de rescate. Unos lidiarán con los títulos vinculados a hipotecas, otros se encargarán de los préstamos y otros de las subastas. Es como darle al ladrón la llave de la casa.

El Director Gerente del FMI en busca de un papel para las instituciones de Bretton Woods

Los brazos ejecutores del caos en el planeta quieren buscar un espacio en medio de la crisis que los ha dejado descolocados. El Director Gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn ofreció sus oficios: “Puede haber autoridades nacionales o regionales, pero hace falta un garante global. Una institución que verifique las normas…debido a que reunimos a todos los países, somos capaces de definir y de garantizar el compromiso y el interés general. Esto es lo que más necesita el mundo”.

Casi el mismo Senado que aprobó el gigantesco rescate de Bush, con muy pocas excepciones,  había adoptado en el 2001 una resolución que declaraba: “Pedimos al gobierno de Estados Unidos que tome las medidas necesarias para detener el salvamento ilegal que Corea del Sur está haciendo en la empresa Hyunday Electronics y que haga todo lo que esté a su alcance para que las consecuencias de este rescate sean neutralizadas o revertidas”. Cosas veredes…

El lobby financiero es uno de los principales donantes a las campañas políticas. Según el Center for Responsive Politics, el sector de las finanzas, los seguros y los bienes raíces han donado más de 2 mil millones de dólares a candidatos y partidos desde 1989. El 55% se ha dirigido a los republicanos y el 45% a los demócratas.

Según esa organización, en esta campaña, Obama ha recibido 25 millones de dólares de este sector. Goldman Sachs es su principal contribuyente, junto a Citigroup y JP Morgan Chase. Mc Cain ha recogido 22 millones en el mundo financiero, con Merrill Lynch, Citigroup y Morgan Stanley al frente.

El mismo McCain que acusó de pillos a los especuladores de Wall Street fue investigado por el Congreso a principios de los 90 por mediar ante los reguladores bancarios para ayudar al magnate Charles Keating, importante donante de sus campañas senatoriales, quien fue declarado culpable de fraude financiero como presidente de la firma Lincoln Savings, cuya quiebra hizo perder sus ahorros a más de 20 mil ciudadanos, la mayoría de la tercera edad.

El principal asesor de campaña de McCain fue el despedido Phil Gramm, exsenador que presentó al Congreso la ley que desreguló totalmente el sistema financiero norteamericano en 1999. No por gusto, en marzo pasado, el candidato republicano decía:

Su actual jefe de campaña, Rick Davis, recibió durante varios años y hasta agosto pasado 15 mil dólares en pagos mensuales de la firma Freddie Mac, uno de los gigantes que figura en el núcleo central de la crisis, para realizar labores de cabildeo.

El 7 de enero de 2008 el Presidente Bush había admitido que la crisis hipotecaria podía afectar el crecimiento en el 2008, pero insistió en que los fundamentos de la economía norteamericana eran sólidos. (¿No les suena a McCain?)

Los perdedores

Para ellos sólo hay discursos demagógicos. Son las clases medias y pobres de los países desarrollados y los pueblos de los  países subdesarrollados. Los planes de los gobernantes del mundo rico van en la dinámica del capitalismo que cada vez mas privatiza la ganancia y socializa las pérdidas. La máxima ha sido transferir la deuda privada (producto del robo y el lucro desmedido) a las finanzas públicas alimentadas por los contribuyentes.

La Organización Mundial de la Salud expresa preocupaciones por la posibilidad de crecimiento global de los padecimientos mentales como consecuencia de la crisis. El estrés de la población norteamericana ha aumentado en cinco meses de manera alarmante, dice un informe de la Asociación de Psicología de EE.UU. Sus miembros dan consejos en las televisoras para controlar el pánico. Y no es para menos.

Los ahorros de los jubilados se esfuman. El valor de los fondos de pensiones estadounidenses ha caído un 20% desde mediados del 2007, lo que representa unos 2 millones de millones de dólares, según un reporte de la Oficina de Presupuesto del Congreso. En Bélgica, la caída del banco multinacional Fortis ha golpeado a medio millón de ciudadanos, que han perdido un aproximado de  8 mil millones de dólares de euros, según cálculos de analistas de la bolsa. En México, los fondos de pensiones perdieron más de 6 mil millones de dólares.

El cierre de los bancos y sus tribulaciones ha dejado en la calle a más de 120 mil personas en el sector financiero mundial. La quiebra del Lehman Brothers dejó sin empleo a 13 000. El rescate de Bear Stearns no evitó el despido  de 9 mil empleados. El Citigroup, eliminará unos 500 puestos de trabajo de su división hipotecaria. El banco británico HSBC despidió 1150 empleados de su división de banca global y operaciones de mercado y el italiano Unicredit cesó a 1 000 empleados de su división de banca financiera.

Sólo este año casi 750 mil personas en EE.UU han sido desahuciadas. Los juicios hipotecarios abiertos sobrepasan el millón, según Marketwatch.

Desahuciados buscan precarios refugios en Los Angeles

Por todo el país han aparecido ciudades formadas por casas de campaña y casas rodantes; en Fresno, Reno, Seattle, San Diego, Portland, Los Angeles, San Francisco. En la rica Santa Bárbara, California, el gobierno ha preparado 12 aparcamientos para personas sin techo que viven en carros.

El combustible para calentar las viviendas ha subido un 30% desde el 2007 y el gobierno amenaza con disminuir la ayuda en concepto de calefacción para los hogares de bajos ingresos, como parte de los recortes a los gastos sociales. Será un agudo problema para numerosas familias durante el invierno que comienza.

Varias publicaciones cuentan ejemplos reveladores:

“Terry Swihart, está sin empleo desde el pasado año, tras 28 años y medio de servicios. Su esposo Jim de 56 años y que también perdió el empleo, fue operado de la columna hace 3 años y tiene implantes en cadera y tobillo. Entre los dos pagan unos 900 dólares por mes de gastos. ´Salvataje para este y aquel´,dice. ´¿Pero a nosotros quién nos va a salvar?´( The Militant).

“El taxista Joe Green de Washington dijo que estaba teniendo menos clientes, menos viajes y un 40% menos de ganancias…´Estoy luchando por pagar cada cosa. Hace unos días quería ir a comprar zapatos pero primero tuve que cargar gasolina y con 20 dólares ya no se va muy lejos. Si me enfermo o mi auto se rompe estaría quebrado”. (Reuters)

“Devora Tobar, una oficinista y madre soltera de 41 años, residente en Texas dijo a Notimex: ´Hace tres meses me subieron la renta de 800 a 950 dólares; los alimentos suben cada semana, la gasolina también (…) No hay fugas, solo se compra o gasta en los necesario…El gobierno debería hacer lo mismo: No andar gastando tanto dinero de los contribuyentes para salvar grandes empresas privadas porque él tiene nuestro dinero y a lo mejor luego nos lleva a todos a la quiebra”.

“Angel Emerson, de 20 años, y Jeff Newman, de 21, son universitarios y están nerviosos por sus préstamos para pagar la Facultad. El banco de una de sus compañeras ha quebrado. La crisis también afecta a sus familias. El padre de Jeff, de Kansas City, Missouri, ha sido despedido. Cobrará un subsidio hasta diciembre, pero después se quedará sin nada.

“Mariam Wade es teleoperadora en Cincinnati (Ohio) y ve peligrar su puesto: ´Muchas empresas abandonan el país y despiden de un día para otro´, dice…Miriam habla de otra cuestión importante: la pérdida de dignidad. ´Algunas casas tienen un cartel anunciando que los dueños deben marcharse por falta de pago. Muchas personas se sienten humilladas. Debemos recuperar la autoestima para salir adelante´” (El País)

Protesta en Wall Street

El malestar se manifiesta en las calles. Un récord del 91% de los norteamericanos consultados por USA Today y Gallup se declararon insatisfechos con manera como van los cosas en el país. Diversas manifestaciones simbólicas se ha n protagonizado frente a los bancos, las entidades hipotecarias y crediticias y los entes gubernamentales. “Dinero por basura” ha clamado la gente en cerca de 190 ciudades.

También lo han expresado diversos líderes de opinión, Mike Lapica, columnista de New York Daily News, escribió: “…en momento de crisis el liderazgo del país es una vergüenza…Hablan de miles de millones y billones a gente que se está ahogando en deudas de tarjetas de crédito, que no logra conseguir préstamos para ir a la universidad, y menos pueden pagarlas, que ya no tienen con qué pagar la gasolina para sus coches…Ya nadie les cree más”.

El cineasta Michael Moore lo grafica a su modo: “…los 400 estadounidenses más ricos…tienen más que los 150 millones de estadounidenses de abajo (…)Su valor neto combinado es de 1 millón 600 mil millones de dólares. Durante los ocho años del gobierno de Bush, su riqueza se ha incrementado por casi 700 mil millones, el mismo monto que ahora están demandando que les demos ´rescate´. ¿Por qué mejor no gastan la lana que ganaron con Bush para rescatarse a sí mismos?”

Las peores consecuencias la sufrirán, como es de esperar, las naciones más pobres. Ellas tendrán menos atención mediática pero más pobreza. El Comisario Europeo Louis Michel lo reconoció recientemente en Bamako: “Es evidente que el cambio climático, la crisis financiera internacional, el aumento de los precios de la energía, todos esos desafíos globales, harán la situación más dramática para los países pobres”.

Caída sin frenos

“Haremos todo los que sea necesario y saldremos de esta, la economía mundial se hará más fuerte como resultado”, dijo el sábado 11 el presidente Bush en el jardín de rosas de la Casa Blanca, rodeado por los ministros de finanzas de los países ricos miembros del Grupo de los Siete, en un nuevo intento de calmar a los ciudadanos y a los mercados.

Momentos antes, los ministros reunidos en plan anticrisis, habían emitido un comunicado que afirmaba: “Utilizaremos las políticas macroeconómicas necesarias y apropiadas. Sostenemos el rol crucial del FMI en la asistencia a los países golpeados por la turbulencia y aceleraremos la plena aplicación del Foro de Estabilidad Financiera”.

También se reunieron en Washington las llamadas economías emergentes agrupadas en el G-20 y en París se han encontrado más de una vez los líderes de la Unión Europea. El presidente de turno de la UE ha anunciado que el ente regional europeo pedirá e EE.UU una cumbre para “refundar el sistema financiero internacional”.

El problema es que nadie sabe a ciencia cierta hasta cuándo se podrá extender la crisis, después de que ni los recientes paquetes de rescate, ni las múltiples inyecciones de liquidez, ni la bajada coordinada de los tipos de interés alrededor del mundo hayan logrado calmar las bolsas ni a los inversores.

El Dow Jones sólo ha tenido dos día positivos desde el pasado 30 de septiembre y este  miércoles 15 de octubre se derrumbó de nuevo un total de 733,08 puntos  (7,87%), hasta los 8.577,91 puntos. A un año de que en octubre del 2007  el índice estrella de la Bolsa de Nueva York marcara el récord para una sesión con 14 164.53 puntos, ha caído casi un 40% para situarse por debajo de las 9 mil unidades.

Así ha sucedido con las bolsas europeas, asiáticas y latinoamericanas. Francfort, París, Londres, Milán, Madrid, Tokio, Singapur, Sao Paulo, Ciudad México exhiben números rojos regularmente en sus mercados de valores.

Las acciones en Nueva York cayeron por cifras económicas desalentadoras que muestran que la crisis tiene impacto ya en la economía real: disminuyó el gasto de los consumidores estadounidenses (que supone dos tercios del crecimiento de la riqueza nacional), se ralentizó la actividad fabril, se debilitó el mercado inmobiliario, empeoraron las condiciones del mercado laboral. También influyó la difusión de un informe de la Reserva Federal el cual refleja que las ajustadas condiciones crediticias están dañando a los negocios en los 12 distritos financieros de los Estados Unidos.

La recuperación de la economía estadounidense no va a llegar “enseguida”,  advirtió el presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke.

“Deberemos enfrentar algunos desafíos durante algunos meses. Llevará tiempo  superar esta fase”, declaró por su parte el secretario del Tesoro, Henry  Paulson, a la cadena de televisión ABC.

Muchos expertos, analistas económicos y la Jefa de la Reserva Federal de San Francisco señalan que Estados Unidos está en recesión.

Tanto el FMI como el Banco Mundial han recortado sus previsiones de crecimiento global para el 2008 y el 2009. Sus pronósticos son un crecimiento mundial de un 3%, pero con apenas un 0,5% de crecimiento en los países más desarrollados, el más débil en 27 años. Estados Unidos prácticamente no crecerá, con un raquítico 0,1%. “Estamos al borde de una recesión global”, advirtió el Director Gerente del FMI.

Nadie imagina hasta dónde ascenderán las cifras que se invertirán para el mayor rescate financiero mundial de la historia. Algunos hablan de montos entre 10 y 13 billones de dólares. No pocos pronostican que decenas de bancos más podrán desaparecer en los próximos meses. La consultora Weiss Research apunta que 1479 bancos y 158 agencias de créditos y ahorro están en riesgo de quebrar en ese país, con unos activos totales de 3,2 billones de dólares. ¿Habrá dinero para tantos rescates?

Para EE.UU ello supondrá un mayor endeudamiento exterior de su economía, la impresión de mayores cantidades de dólares sin respaldo y una onerosa carga para los contribuyentes, que verán crecer sus impuestos o recortar los gastos sociales.

Mientras tanto, Naciones Unidas alerta que cada día 5 mil niños mueren de sed, 925 millones de personas padecen hambre crónica, 30 mil personas mueren por desnutrición y enfermedades curables. El Banco Mundial pronostica que la cifra de hambrientos como consecuencia de la crisis llegará hasta los 967 millones. Para ellos nadie habla de rescate.

Por el contrario, la FAO ha lanzado un dramático llamado: “No nos olviden. No olviden el hambre ni la crisis alimentaria (…) concentrando sus esfuerzos en los rescates financieros con miles y miles de millones de dólares, los países donantes nos dicen que no es el momento para darnos ese dinero”, dijo la Subdirectora General de la organización, José María Sumpsi.

Un modelo económico y financiero perverso está llegando a su fin. Se resquebraja una arquitectura financiera que ha convertido al mundo en un gran casino donde se apuesta con la riqueza de las naciones. Breton Woods y el neoliberalismo reaganista-tatcheriano se han agotado. Un sistema insostenible, basado en la codicia, el egoísmo y el engaño, se estremece.

Como señaló Fidel en su Reflexión La ley de la selva, “La crisis actual y las brutales medidas del gobierno de Estados Unidos para salvarse traerán más inflación, más devaluación de las monedas nacionales, más pérdidas dolorosas de los mercados, menores precios para las mercancías de exportación, más intercambio desigual. Pero traerán también a los pueblos más conocimiento de la verdad, más conciencia, más rebeldía y más revoluciones”.

Fuentes: Agencias, The New YorkTimes, The Wall Street Journal, Cubadebate, IAR, CNN, El País, The Militant, Expansión, Bloomberg, BBC, el Economista y Democracy Now

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Randy Alonso Falcón

Randy Alonso Falcón

Periodista cubano, Director del portal web Cubadebate y del programa de la Televisión Cubana “Mesa Redonda”. Cursa el Doctorado en Ciencias Políticas de la Universidad de La Habana. Correo: editor@cubadebate.cu En Twitter: @RandyAlonsoFalc

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