Imprimir
Inicio »Opinión  »

Palabras de altura

| +

Gracias a una acción periodística acertada pudimos escuchar hace unos días en radio FM MUNDO de Quito, una entrevista al primer esposo de Ingrid Betancourt, un ciudadano francés, Fabrice Delloye, padre de los jóvenes Melanie y Lorenzo, que tanto sufrimiento han padecido junto a las vicisitudes de su madre, víctimas, como millones de colombianos, de una acción bélica que arrastra a la tragedia a muchísima gente inocente, como en toda guerra.

Como no puede ser de otra manera, las palabras del señor Delloye estaban cargadas de una gran tristeza, propia de un padre que comparte con sus dos hijos el dolor de la ausencia de doña  Ingrid, perjudicada por ser un rehén importante y la terquedad y el acentuado odio irreconciliable entre los combatientes de esta guerra interna que acaba de cumplir 60 años, iniciada cuando ni siquiera había nacido Ingrid ni muchos de los actores del actual proceso.

Sabemos que fue el cavernario y brutal asesinato del gran líder popular del liberalismo, Jorge Eliécer Gaitán, el que desencadenó una era de violencia tan intensa que se ha prolongado por 6 décadas y ya podemos imaginar cuánta muerte, sangre, dolor y lágrimas han padecido todos cuantos han tenido que pasar cerca del conflicto, con varias organizaciones guerrilleras, los paramilitares, los grupos mercenarios de autodefensa, las fuerzas armadas y la acción, con diversa intensidad en el tiempo, de asesores norteamericanos, en medio de una danza de millonario tráfico de drogas.

El ex esposo de Ingrid hizo un recuento histórico de lo sucedido desde cuando, pese a ser un aferrado conservador, el Presidente Pastrana desarrolló un importante proceso intentando llegar a un arreglo político para lograr la paz, hablando y practicándose desde entonces un acuerdo humanitario, que permitió la liberación de un hermano del Presidente Gaviria. Pastrana fracasó por culpa de los guerreristas de lado y lado e intereses externos, algunos vinculados al narcotráfico.

Y el ciudadano francés criticó a Uribe por ser uno de esos guerreristas afiebrados y dijo que en la reciente crisis, que incluyó la invasión a territorio ecuatoriano con un ataque perfectamente planificado, tuvo la marca de los enemigos de la paz, a quienes poco les importa la vida de nadie.

Con serenidad y altura, pese al dolor que comparte con sus hijos, el señor Delloye hizo una sentida invocación a los ciudadanos del mundo de buena voluntad a contribuir, perseverar, cercar y convencer a Uribe y sus agresivos asesores (entre los que se cuenta Bush) de que el conflicto no tiene solución militar sino política y ella comienza por una sincera disposición a la búsqueda de un acuerdo humanitario que permita la inmediata liberación de los secuestrados con su correspondiente compensación para los guerrilleros que ya dieron muestra de voluntad cuando liberaron a otros secuestrados, gracias a la oportuna y leal intervención del Presidente Hugo Chávez.

Delloye defendió, ponderó y agradeció a nombre de la paz, la posición y conducta del Presidente Correa que con firmeza hizo que Uribe pidiera perdón aunque perseverara con su hipocresía, mentiras y batalla mediática contra el país agredido.

Ojalá algunitos de esos periodisteros de dudosa ecuatorianidad hubiesen escuchado esas palabras de altura.-

arq1vera@uio.satnet.net

http://alfredovera-ecuador.blogspot.com

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Alfredo Vera

Alfredo Vera

Periodista ecuatoriano. Dirigente de la Fundación Guayasamín.

Vea también