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Universidades cubanas inician el nuevo curso académico con más presencialidad y desarrollo territorial

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Universidad de La Habana. Foto: ACN.

En medio del recrudecimiento del bloqueo energético y de la escalada agresiva del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba, las universidades del país iniciarán este martes 1 de septiembre el curso académico 2026-2027, con el reto de avanzar progresivamente hacia una mayor presencialidad y, al mismo tiempo, mantener alternativas semipresenciales y a distancia.

“El sistema se adapta a esas condiciones y no se detiene en la formación de los nuevos profesionales que necesita el país”, afirmó el ministro de Educación Superior, Dr. C. Walter Baluja García, al intervenir este lunes en la Mesa Redonda.

El espacio televisivo estuvo dedicado al balance del curso anterior y a las principales características del periodo académico que ahora comienza en las universidades e instituciones de Educación Superior de todo el país.

Aunque las actuales condiciones energéticas continuarán imponiendo limitaciones a la presencialidad, el ministro señaló que las universidades cuentan con “una mayor experiencia acumulada para enfrentar estos escenarios” y podrán ampliar los espacios de actividades presenciales con respecto al semestre anterior.

Un curso 25-26 marcado por la descentralización y el “heroísmo cotidiano”

Baluja García calificó el curso que acaba de cerrar como “un enorme reto para el sistema educativo cubano en general y en particular para la educación superior”. Explicó que la escalada agresiva del gobierno norteamericano a inicios de este año “nos obligó a cambiar la lógica y la manera de actuar en los procesos sustantivos de la educación superior”, lo que trastocó la planificación y forzó la descentralización del claustro y de los estudiantes.

Según el ministro, miles de jóvenes que cursaban carreras nacionales y regionales tuvieron que ser trasladados a sus municipios de residencia, adonde también se desplazaron los profesores para desarrollar allí las principales actividades docentes. Reconoció que, al no ser esta una práctica habitual en las universidades adscritas al MES, el cambio generó afectaciones “hasta que el proceso comenzó a organizarse con una mirada territorial”.

Como resultado, indicó, el segundo semestre transcurrió esencialmente en modalidad semipresencial y a distancia, “de acuerdo a las posibilidades de cada lugar, de cada territorio, de cada universidad y de cada carrera”, lo que obligó a introducir ajustes curriculares personalizados: cada estudiante avanzó “a la velocidad y con los medios que podía disponer”. El ministro valoró el balance en términos de aprendizaje institucional: “Ese curso escolar nos dio muchísima experiencia, ganamos en organización, poco a poco nos hemos ido ajustando para tener mejores resultados en el próximo curso que ya comienza”.

Más de 30 000 graduados

Uno de los datos que el ministro destacó como un éxito del sistema fue que en julio pasado se graduaron más de 30 000 estudiantes de la Educación Superior cubana, cifra que calificó de “entrega importante en un momento crucial para la economía y los servicios del país”.

Reconoció, no obstante, que muchas de esas graduaciones se desarrollaron “en condiciones complejas”: hubo actos “totalmente a oscuras en los teatros en los que estaban concebidos porque coincidieron con la fecha” de apagones, y se realizaron igualmente “con lámparas de emergencia, con la luz de los celulares y con un entusiasmo propio del momento”. Baluja fue enfático en aclarar que esas no son “las mejores condiciones” para el desarrollo de la actividad universitaria, aun cuando se sorteó con la voluntad de estudiantes y profesores.

Un ingreso sin exámenes tradicionales: 97% de los aspirantes ubicados en la primera ronda

El ministro se refirió también al proceso de ingreso a la Educación Superior, que por primera vez se realizó sin las pruebas de ingreso tradicionales, un instrumento que —subrayó— el MES considera “sin sustitución” para ordenar el acceso con justicia y equidad, pero que excepcionalmente se decidió no aplicar este año. En su lugar se empleó el promedio académico obtenido por los estudiantes en el nivel precedente, es decir, en el preuniversitario.

Baluja reconoció que la modificación generó incertidumbre entre familias y estudiantes, “sobre todo los familiares, los propios estudiantes tenían un poco de incógnita de cómo se iba a realizar todo”. Con todo, evaluó el proceso como exitoso: en la primera ronda de otorgamiento de plazas quedó ubicado el 97% de los aspirantes, y el 86% obtuvo una de sus tres primeras opciones de carrera.

El ministro respondió también a las dudas expresadas por estudiantes egresados de los IPVCE (institutos preuniversitarios de ciencias exactas), quienes temían estar en desventaja frente a un criterio de evaluación basado en el promedio, por tratarse de un plan de estudios más riguroso.

“Aunque entendemos los criterios de estudiantes, de padres, incluso de profesores, no podemos estar totalmente de acuerdo con ninguno de esos criterios porque hay diversidad de experiencias en el sistema educativo a todos los niveles”, respondió, y aseguró que los datos históricos del MES muestran que se mantuvieron, en general, los mismos resultados y proporciones de acceso de años anteriores. Admitió, sin embargo, que como ocurre habitualmente, hubo carreras de menor demanda que no lograron cubrirse en su totalidad.

Presencialidad progresiva: la fórmula para el nuevo curso

Sobre el diseño del curso 2026-2027, que comienza este martes en todo el sistema educativo nacional, Baluja fue categórico: “No hay una fórmula, no hay una receta transversal”. Cada organismo formador, cada universidad, cada carrera y cada territorio tiene sus propias características.

Explicó que se mantendrán esencialmente los mismos principios de semipresencialidad y formación a distancia practicados en el semestre anterior, pero que la experiencia acumulada y la organización ya alcanzada a nivel municipal, provincial y nacional han permitido “ir consiguiendo algunos periodos de presencialidad”, que el ministro considera “insustituible desde el punto de vista de la formación integral del estudiante”, tal como —dijo— quedó demostrado durante la pandemia de la COVID-19. Esa presencialidad se dará en distintos escenarios: las sedes centrales tradicionales, los centros universitarios municipales y otras sedes en los municipios, unidades docentes y entidades de la producción y los servicios.

El MES espera un nuevo ingreso de más de 40 000 estudiantes a la Educación Superior, cifra que el ministro atribuyó a las características demográficas actuales del país.

“Estamos contentos de recibir a todos esos muchachos en nuestras aulas, en nuestras sedes universitarias, aunque lamentamos que tenga que ser en condiciones diferentes a la normalidad a la que estamos todos acostumbrados”, afirmó, y responsabilizó de esa situación a “la escalada agresiva del gobierno norteamericano” y al bloqueo energético.

Baluja precisó que no todos los organismos formadores funcionarán igual: las universidades de la Defensa y del Orden Interior mantendrán de manera tradicional el régimen de internado para sus estudiantes, mientras que las Ciencias Médicas —con décadas de experiencia— seguirán ajustando la formación a los centros de atención de salud de cada territorio, combinada con presencialidad en asignaturas específicas que solo se imparten en las sedes tradicionales.

El calendario de inicio también variará de una universidad a otra: algunas comienzan en fechas más cercanas, otras —como la Universidad de La Habana— lo harán la semana próxima, y otras un poco más adelante.

Energía solar para 136 centros universitarios municipales

Como parte de las medidas para sostener el proceso docente en los territorios, el ministro anunció que la próxima semana comenzará la instalación de kits de paneles fotovoltaicos en todos los centros universitarios municipales del país, hasta alcanzar aproximadamente 136 centros y sedes universitarias, en un proceso que se extendería a lo largo de este semestre. La iniciativa se desarrolla en colaboración con la Unión Eléctrica, el Ministerio de Energía y Minas y otras entidades. Según Baluja, esto permitirá “no solo mejorar las condiciones de trabajo en el lugar”, sino también “extender la jornada de trabajo y estudio” al aprovechar mejor la disponibilidad energética.

El ministro subrayó además el enfoque territorial como una de las metas centrales del curso: vincular a los estudiantes con las tareas económicas y sociales de sus municipios, apoyados tanto en los modelos de práctica y evaluación de las carreras como en la red juvenil comunitaria que organiza la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en todo el país, y que ya cuenta con varias semanas de experiencia.

La diversidad como principio de organización

La Dr. C. Deysi Fraga Cedré, directora general de Pregrado del MES, centró su intervención en la Mesa Redonda en explicar cómo el ministerio ha organizado la atención a la diversidad de programas, carreras y necesidades educativas de los estudiantes. Calificó el reto de “tremendo”, pero destacó que la experiencia del curso anterior ya resulta útil: “Se ganó mucho el año anterior también en la integración entre todas las universidades, entre los centros universitarios municipales... Fue una fortaleza también el trabajo de manera integrada con todas las carreras”.

Explicó que el MES, como organismo rector, dio un grupo de orientaciones generales que después cada universidad particulariza según sus condiciones. Entre las indicaciones fundamentales están: atender de forma diferenciada el curso por encuentro, el curso a distancia y el curso diurno —este último el que “más necesita acompañamiento”—; y asegurar que incluso las modalidades a distancia y semipresencial tengan “momentos de presencialidad” tanto en las sedes centrales como en los territorios, ya sea en un centro universitario municipal o en una entidad laboral o social vinculada al perfil profesional del estudiante.

Fraga Cedré insistió en que la formación política e ideológica y el trabajo educativo siguen siendo prioridad, “porque aunque estemos distantes tenemos que seguir apostando por la formación integral de nuestros jóvenes”. Para ella, la presencialidad no se reduce a recibir clases: “Es la vida universitaria. La riqueza de la universidad, la alegría de la universidad, es ese juego deportivo, la cultura con todas sus aristas, la investigación”.

Prioridad para los estudiantes de primer año

La directora explicó que, entre las prioridades para los periodos de presencialidad, el primer año ocupa el primer lugar, “porque son los jóvenes que primero acabaron un contexto muy complicado, su duodécimo grado, hicieron un examen de ingreso diferente, por lo tanto están ávidos de conocer esa universidad cubana”.

Los estudiantes de segundo año reciben también atención especial —”hay que dar un cariñito”, dijo—, por haber cursado un primer semestre de primer año atravesado por dificultades. Finalmente, se prioriza a los estudiantes de años terminales, con el objetivo de que la mayor cantidad posible pueda concluir sus estudios y aprovechar la flexibilidad de los documentos curriculares para repetir la cifra de más de 30 000 graduados alcanzada este año.

Fraga Cedré destacó también el valor formativo de vincular a los estudiantes con sus territorios de origen: “Es muy importante trabajar en el territorio. Si yo aprendo donde vivo y conozco mi territorio, primero quiero mi terruño y después voy a querer más a Cuba. También puedo identificar las dificultades y problemáticas de allí y atenderlas desde mi propia investigación estudiantil”.

Carreras nacionales y regionales: un reto adicional de organización

La directora de Pregrado explicó que el MES tiene actualmente 16 carreras nacionales, concentradas fundamentalmente en la CUJAE, la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI), la Universidad de La Habana y la Universidad de Moa, y 35 carreras regionales, que agrupan a grandes regiones del país. Para ambos tipos de carrera se buscan también momentos de presencialidad, sobre todo en los últimos años de la carrera, ya que las asignaturas específicas de la profesión resultan muy difíciles de cursar a distancia cuando la carrera solo existe en una universidad determinada.

Fraga Cedré subrayó que cada universidad debe pensar su organización a partir de sus propios programas académicos —técnicos superiores, carreras, cursos diurnos, por encuentro o a distancia— y del lugar de residencia de su claustro. Lo que antes era, en sus palabras, “un centenar de programas” en la modalidad regional, se convierte ahora en “miles de programas”, porque en la práctica cada estudiante transita un itinerario prácticamente individualizado.

Modelos ya diseñados: Artemisa, Las Villas y Universidad de Oriente

Como ejemplos de organización territorial, Fraga Cedré presentó los esquemas ya definidos por varias universidades:

  • Universidad de Artemisa (universidad territorial): comenzará el mes de septiembre con una semana de familiarización para todos los estudiantes, seguida de trabajo en las tareas de impacto y en la red juvenil. La segunda y tercera semana serán presenciales para primero y segundo año, y la quinta y sexta semana lo serán para tercer y cuarto año, alternando la presencialidad cada 15 días; el mismo esquema se repite en los meses siguientes, de modo que los estudiantes asistan a la sede central al menos 15 días al mes.
  • Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas (UCLV): por la gran cantidad de carreras nacionales y regionales que agrupa, organizó tres bloques. El primero, en septiembre, se dedica a atender ajustes curriculares y exámenes pendientes del curso anterior, y comenzará el 14 de septiembre con los estudiantes de nuevo ingreso. El segundo bloque, en noviembre, está dirigido a los estudiantes de años terminales, para que puedan conocer cómo concluirán su ejercicio profesional. El tercer bloque, en enero, atenderá a los estudiantes continuantes de segundo y tercer año, así como a los de cuarto año de las carreras de cinco años —física, medicina veterinaria y lenguas extranjeras—, cuyos estudiantes de quinto año ya fueron atendidos en el bloque anterior.
  • Universidad de Oriente: también organizó tres momentos de presencialidad, en octubre, distribuidos entre los estudiantes de primer año, los de años continuantes y los de años terminales, dado que agrupa igualmente numerosas carreras regionales.

Fraga Cedré explicó que, para los estudiantes de nuevo ingreso, el objetivo de los momentos de presencialidad es “avanzar, diagnosticarlo, evaluar todas las asignaturas específicas de la profesión, prepararlo con sus carpetas metodológicas para que puedan después avanzar de manera independiente”, además de ofrecerles cursos sobre cómo aprender de forma autónoma, usar las plataformas y tecnologías disponibles, e incorporar la inteligencia artificial “en función del proceso de formación”, todo orientado a la autogestión del conocimiento de cara a la siguiente etapa, semipresencial y a distancia.

“No podemos regalarle otra cosa que la continuidad de la educación superior cubana”

Fraga Cedré cerró su intervención vinculando el inicio de este curso con el centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro: “En este centenario del Comandante Fidel, no podemos regalarle otra cosa que la continuidad de la educación superior cubana”. Recordó las palabras de Fidel sobre la universidad cubana tras el triunfo de la Revolución y afirmó que los jóvenes universitarios “tienen que ser imprescindiblemente decisivos” para el futuro del país.

Pese a las condiciones excepcionales impuestas por el recrudecimiento del bloqueo y la crisis energética, el sistema de Educación Superior cubano se apresta a recibir este 1 de septiembre a decenas de miles de estudiantes —nuevos y continuantes— con un modelo que combina distancia, semipresencialidad y presencialidad progresiva, y que cada universidad y cada territorio deberá seguir ajustando sobre la marcha.

Ciencias médicas iniciarán curso 2026-2027 con docencia descentralizada y adecuaciones territoriales

La particularidad de las ciencias médicas, explicó, radica en que el propio sistema de salud constituye permanentemente un escenario docente. Foto: Archivo de Cubadebate.

El curso académico 2026-2027 comenzará este 1 de septiembre para las universidades de Ciencias Médicas del país, en un escenario marcado por la descentralización de la docencia, la adecuación de los procesos formativos a las características de cada territorio y el aprovechamiento de la amplia red de instituciones del Sistema Nacional de Salud como escenarios docentes.

Así lo explicó en la Mesa Redonda la Dra. C. Fidela Reyes Obediente, directora nacional de Docencia del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), quien precisó que el proceso de descentralización constituye una experiencia que comenzó a ensayarse desde el segundo periodo del curso anterior.

“Nosotros hicimos lo que se estableció como prioridad por el Ministerio de Educación Superior al descentralizar el curso escolar”, señaló.

La particularidad de las ciencias médicas, explicó, radica en que el propio sistema de salud constituye permanentemente un escenario docente. Por ello, la descentralización pudo extenderse prácticamente a todos los territorios del país y aprovechar las capacidades existentes en policlínicos, consultorios, hospitales y otras instituciones sanitarias.

A diferencia de otras áreas de la educación superior, la formación médica cuenta con una característica particular: incluso cuando un profesional de la salud no posee una categoría docente, entre sus funciones como especialista se encuentra la de participar en la formación de los estudiantes.

Primer y segundo años: prioridad para las universidades médicas

La experiencia desarrollada durante el segundo periodo del curso anterior permitió preparar las condiciones para el actual curso 2026-2027.

Reyes Obediente explicó que las universidades recibieron orientaciones metodológicas de carácter nacional, pero con la posibilidad de adaptarlas a las condiciones de cada territorio.

“Cada universidad va a estar preparando su inicio de curso con las adecuaciones necesarias para su estudiantado”, explicó.

No obstante, existen diferencias importantes según el año académico. En particular, la directiva del MINSAP llamó la atención sobre los estudiantes de primero y segundo años de las carreras de Ciencias Médicas.

Durante estas etapas predominan las ciencias básicas biomédicas y existen asignaturas que requieren desarrollarse intramuros, es decir, dentro de las propias universidades médicas.

“Para nadie es un secreto que el primer y el segundo año de las carreras médicas tienen una formación muy específica con las ciencias básicas biomédicas”, apuntó.

La principal limitación para llevar completamente estos contenidos a los municipios radica en que no existen profesores especializados en ciencias básicas biomédicas en todos los territorios. Aunque sí hay profesionales de la salud dedicados a la docencia en diferentes municipios, la cobertura de determinadas disciplinas requiere las capacidades específicas de las universidades.

Por esa razón, Reyes Obediente consideró importante que las familias de los estudiantes de primer año comprendan la necesidad de que, al menos en esta etapa inicial de la carrera, la formación se desarrolle dentro de los muros de la universidad médica.

Esto no significa, aclaró, que exista un esquema idéntico para todo el país. En algunas provincias los estudiantes podrán permanecer a tiempo completo en la universidad durante el curso, mientras que en otras se aplicarán alternativas como periodos de concentración.

La flexibilidad será, por tanto, una de las características del proceso.

“Hay flexibilidad”, reiteró la funcionaria, en correspondencia con las condiciones concretas de cada territorio y con dificultades conocidas relacionadas con el transporte, la energía eléctrica y otros servicios.

Una red de escenarios docentes en todo el país

La descentralización adquiere especial alcance en las ciencias médicas debido a la presencia territorial del Sistema Nacional de Salud.

En prácticamente todos los municipios existen policlínicos y consultorios del médico y la enfermera de la familia. A ello se suman los municipios que disponen de centros hospitalarios, lo cual permite desarrollar diferentes actividades prácticas y rotaciones.

Esta infraestructura posibilita que los estudiantes realicen también actividades extracurriculares en los propios municipios donde reciben la docencia.

Para aquellos territorios que no cuentan con centros de hospitalización capaces de asumir determinadas rotaciones, particularmente en tercero y cuarto años, se han establecido adecuaciones para trasladar a los estudiantes hacia otras instituciones hospitalarias.

La funcionaria subrayó que estas medidas buscan garantizar que la formación mantenga la calidad requerida.

De esta manera, la descentralización no supone reducir las exigencias académicas, sino utilizar de manera más eficiente la red asistencial existente y ajustar la organización docente a las posibilidades concretas de cada territorio.

Curso introductorio para estudiantes de pregrado y posgrado

Otro elemento previsto para el comienzo del curso es la realización de un curso introductorio para los estudiantes, tanto de pregrado como de posgrado.

Según explicó Reyes Obediente, este proceso permitirá realizar un diagnóstico inicial de las características de los estudiantes y, al mismo tiempo, ofrecerles información sobre el funcionamiento del Sistema Nacional de Salud.

El curso introductorio tendrá una duración de 15 días y estará estructurado en módulos relacionados con el contexto actual de la medicina, la situación de salud de Cuba y del mundo y las características del sistema sanitario cubano.

El propósito es que, una vez concluida esta etapa, los estudiantes estén preparados para incorporarse a las instituciones de salud donde desarrollarán su formación.

Las condiciones institucionales también han sido revisadas. La Dirección Nacional de Docencia certificó las instituciones que participarán en el proceso docente descentralizado y realizó una revisión del claustro disponible.

“Nosotros tenemos en estos momentos a nivel del país más de 28 000 docentes con diferentes categorías”, informó la directora nacional.

Esta fuerza docente, junto con los profesionales de la salud que participan en la formación como parte de sus funciones, permitirá sostener la actividad académica en los diferentes escenarios.

Matrícula abierta hasta la octava semana

La matrícula constituye otro de los aspectos que han sido flexibilizados.

En correspondencia con lo establecido por el Ministerio de Educación Superior, las universidades de Ciencias Médicas podrán extender el proceso de matrícula hasta la octava semana del curso.

La medida resulta particularmente importante para los jóvenes que en estos días concluyen el servicio militar obligatorio y que, por esa razón, pudieran incorporarse posteriormente al curso.

Reyes Obediente aseguró que esta situación no debe constituir una preocupación.

Una vez incorporados, esos estudiantes recibirán un plan individual que les permitirá recuperar la docencia impartida durante las primeras ocho semanas.

Por tanto, el inicio del curso no significa que quienes no puedan incorporarse desde el primer día queden excluidos del proceso académico.

Uniformes y bata desde el primer año

Las universidades también han recibido, mediante un esfuerzo logístico, parte de los uniformes escolares y del uniforme correspondiente al destacamento.

La directora nacional reconoció que la entrega no ha podido ser completa debido a las limitaciones existentes, pero se garantizó un elemento fundamental para quienes comienzan la carrera: la bata médica.

La medida responde a una particularidad de la formación en Ciencias Médicas. Desde el primer año los estudiantes comienzan a vincularse con las instituciones del Sistema Nacional de Salud y, por tanto, deben portar la vestimenta que los identifica como estudiantes de Medicina.

Se ha previsto además que la prenda inferior sea adecuada a los espacios donde desarrollarán sus actividades.

El Destacamento Carlos J. Finlay integra la formación médica

Reyes Obediente recordó asimismo que la formación de los recursos humanos de la salud tiene una estructura amplia y diversa, que incluye tanto la enseñanza técnica como las carreras universitarias.

Las ciencias médicas cuentan con formación de técnico medio a partir de noveno grado y también para estudiantes procedentes de duodécimo grado. Todos estos niveles se integran desde hace años al Destacamento de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay.

La formación, de este modo, abarca diferentes niveles educativos dentro de un mismo sistema y mantiene una estrecha relación con los servicios de salud.

Proyección comunitaria: de la prevención a la atención de vulnerables

Las gestantes con determinados problemas de salud se concentran en la Universidad de Ciencias Médicas, donde se les garantiza una adecuada atención sanitaria en Las Tunas. Foto: Yacial PEÑA DE LA PEÑA/sdl

La descentralización también se vincula con el trabajo comunitario de los estudiantes.

La directiva explicó que los proyectos comunitarios de las universidades de Ciencias Médicas se han ido adecuando al concepto de la Red Juvenil Comunitaria, concebida como un espacio amplio para articular las acciones de los jóvenes en los territorios.

Dentro de esta proyección se incluyen actividades relacionadas con la prevención comunitaria y la atención a personas y grupos vulnerables.

Pero la estrategia va más allá. Los estudiantes también participarán en acciones vinculadas con programas prioritarios del Ministerio de Salud Pública.

Entre ellos mencionó el Programa de Atención Materno Infantil, uno de los indicadores fundamentales para evaluar el trabajo del sistema sanitario.

Así, la presencia de los estudiantes en sus municipios no se limita a recibir contenidos académicos, sino que incorpora una dimensión de participación directa en las necesidades de salud de las comunidades.

Aulas virtuales y aprovechamiento de los espacios con electricidad

Para el inicio del curso se encuentran preparados los planes de estudio, los materiales docentes y las aulas virtuales.

La utilización de estas herramientas tendrá en cuenta las condiciones energéticas existentes en cada territorio.

Reyes Obediente explicó que algunas universidades cuentan con determinadas posibilidades de protección ante las interrupciones del servicio eléctrico y que se procurará aprovechar los espacios de las instituciones de salud que dispongan de fluido eléctrico.

Entre estos escenarios se encuentran las propias universidades, hospitales, policlínicos e incluso algunos consultorios médicos.

La estrategia permitirá combinar la docencia presencial con las posibilidades que ofrecen los entornos virtuales, de acuerdo con las condiciones de cada territorio.

Los nuevos profesionales también comienzan su etapa formativa

El primero de septiembre no será únicamente el comienzo para los estudiantes que avanzan en las carreras universitarias.

Los jóvenes graduados recientemente también se incorporarán a sus respectivos destinos. Algunos comenzarán incluso sus especialidades.

Según informó la directora nacional, estos profesionales ya recibieron su ubicación a través de las Direcciones Generales de Salud, mientras que otros serán incorporados a institutos nacionales.

Para ellos también comenzará el curso introductorio, concebido como una etapa de preparación antes de su inserción definitiva en las instituciones sanitarias correspondientes.

La Facultad Julio Trigo acogerá el acto nacional

El acto nacional de inicio del curso académico para la enseñanza médica tendrá lugar este primero de septiembre en la Facultad de Ciencias Médicas Julio Trigo, en La Habana.

La selección de esta institución tiene además un carácter de reconocimiento al trabajo desarrollado por la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana.

Reyes Obediente explicó que esta universidad posee características particulares por su magnitud, el número de estudiantes y la cantidad de facultades que agrupa.

En ese contexto, destacó el trabajo desarrollado por los rectores de las universidades de Ciencias Médicas de todo el país, quienes han debido atender las necesidades particulares de los estudiantes y sus familias.

En el caso de la Facultad Julio Trigo existe, además, una particularidad: sostiene una elevada matrícula de estudiantes cubanos y, simultáneamente, una importante presencia de estudiantes extranjeros.

Ese intercambio entre jóvenes cubanos y de otros países ha favorecido el desarrollo de actividades extracurriculares y de acciones vinculadas con la proyección comunitaria y la Red Juvenil Comunitaria.

Por esos resultados, la facultad fue seleccionada como sede del acto nacional.

Durante la ceremonia también se reconocerá el trabajo desarrollado por estudiantes del Destacamento Ernesto Guevara durante los meses de julio y agosto en el hospital de Centro Habana.

La directiva destacó especialmente la disposición demostrada por estos jóvenes, quienes trabajaron junto a los profesionales de la salud, realizando turnos y asumiendo las tareas necesarias para apoyar a la institución.

“Estuvieron allí trabajando junto a nuestros profesionales de la salud, sin día, sin horario, turnándose y además con una gran disposición a ayudar a este centro hospitalario”, relató.

Reyes Obediente calificó esta experiencia como una suerte de “guerrilla”, expresión utilizada para resaltar el carácter voluntario, colectivo y comprometido de la iniciativa.

El reconocimiento formará parte de las actividades del acto nacional de inicio del curso.

Un curso marcado por la flexibilidad y la integración territorial

Con el inicio del curso 2026-2027, las universidades de Ciencias Médicas pondrán en marcha un modelo que busca combinar la formación universitaria con las posibilidades de la extensa red asistencial del país.

La experiencia desarrollada desde el segundo periodo del curso anterior permitió probar mecanismos de descentralización y ajustar las condiciones para este nuevo periodo lectivo.

La estrategia, sin embargo, no implica aplicar una fórmula única. Las universidades deberán adecuar la organización docente a las características de sus territorios, teniendo en cuenta factores como la disponibilidad de profesores, las condiciones de transporte, la situación energética y la existencia de escenarios asistenciales.

En ese esquema, primero y segundo años mantienen una mayor presencia en las universidades por las características de las ciencias básicas biomédicas, mientras que los años superiores podrán aprovechar de forma más amplia la infraestructura sanitaria municipal y provincial.

Al mismo tiempo, los estudiantes participarán en actividades comunitarias y programas prioritarios de salud, y dispondrán de alternativas presenciales y virtuales allí donde las condiciones lo permitan.

“Está garantizado que los estudiantes puedan recibir su docencia de manera descentralizada”, afirmó la directora nacional, al tiempo que explicó que también se garantizarán las rotaciones necesarias para aquellos estudiantes cuyos municipios no cuenten con los escenarios hospitalarios requeridos.

Así, este primero de septiembre comenzará un nuevo curso académico para las Ciencias Médicas cubanas, sustentado en una premisa fundamental: acercar la formación al territorio sin renunciar a las condiciones y exigencias que requiere la preparación de los profesionales de la salud.

Educación Superior dará seguimiento permanente al inicio del curso universitario en todo el país

El inicio del curso académico 2026-2027 constituye un desafío extraordinario para las universidades cubanas, que deberán desarrollar el proceso docente educativo en condiciones alejadas de la normalidad habitual, pero con el compromiso de garantizar la formación de los estudiantes y acompañar, desde la ciencia y el conocimiento, las transformaciones que necesita el país.

Así lo afirmó en la Mesa Redonda el Dr. C. Walter Baluja García, ministro de Educación Superior, quien explicó que existe diversidad en la organización del nuevo curso, de acuerdo con las condiciones particulares de cada universidad y territorio.

“El reto es enorme en todas partes”, afirmó el ministro, quien aseguró que el Ministerio de Educación Superior (MES) dará seguimiento sistemático al desarrollo del proceso en las instituciones del país.

Como parte de ese acompañamiento, directivos del organismo realizan actualmente un recorrido por universidades del oriente y algunas del occidente de Cuba. La intención es visitar cada una de las universidades pertenecientes al MES y mantener, simultáneamente, un contacto permanente con el resto de los organismos formadores para conocer cómo avanza lo planificado.

Baluja García destacó que garantizar las condiciones necesarias para el inicio del curso constituye un enorme desafío para el país, los territorios, las universidades, sus trabajadores y los propios estudiantes.

El aseguramiento previsto, reconoció, “dista de ser la actividad normal de nuestras universidades”. Sin embargo, las instituciones han trabajado para que el proceso docente educativo pueda desarrollarse en las actuales circunstancias.

“Desarrollar el proceso docente educativo en las actuales condiciones representa un enorme reto para todos”, señaló.

El ministro subrayó que este esfuerzo se realiza con dignidad y con la convicción de que, paralelamente, Cuba debe continuar trabajando para mejorar paulatinamente las condiciones en que se desarrollan sus actividades.

En ese propósito, destacó la importancia del esfuerzo propio, el talento y el mantenimiento de la soberanía nacional como elementos esenciales para enfrentar las dificultades actuales.

Entre los procesos que requerirán una atención particular durante el curso se encuentran las carreras nacionales y regionales.

Las características bajo las cuales se desarrollarán estas modalidades demandan, según explicó el titular del MES, un seguimiento especialmente cercano.

“Vamos a estar dándole un seguimiento muy afinado a ese tema”, aseguró.

La intención es monitorear su desarrollo durante todo el periodo académico y detectar oportunamente las dificultades que puedan presentarse en su organización, funcionamiento y aseguramiento.

Este seguimiento se inserta en una estrategia más amplia de acompañamiento a las universidades, que no se limitará al comienzo del curso, sino que se mantendrá durante su desarrollo.

El posgrado continuará y los recién graduados podrán incorporarse directamente

El ministro recordó que, pese a las complejidades del contexto actual, no se detienen los restantes procesos sustantivos de la educación superior.

“Hay que decir también que otras actividades, otros procesos de la educación superior continúan, el posgrado continúa”, afirmó.

En particular, destacó una novedad para este curso: la aplicación del acuerdo del Consejo de Ministros que permite a los recién graduados incorporarse directamente a la formación de posgrado.

La medida adquiere especial relevancia en el contexto actual, pues permite complementar eventuales afectaciones que puedan producirse en los procesos regulares de formación mediante alternativas de superación posgraduada concebidas de acuerdo con las posibilidades de cada territorio.

Baluja García reconoció que existen afectaciones al proceso de formación regular, al que calificó como el proceso “normal, el de siempre”. Sin embargo, consideró que una adecuada concepción del posgrado puede contribuir a compensar parte de esas dificultades.

“Eso se puede complementar con la formación de posgrado en cada lugar si está bien concebida y se busca el escenario propicio para que esto se desarrolle”, explicó.

De esta manera, las universidades deberán aprovechar sus capacidades y las condiciones de cada territorio para garantizar la continuidad de la formación de los profesionales.

Las universidades no solo se transforman: acompañan la transformación del país

Universidad Tecnológica de La Habana "José Antonio Echeverría". Foto: ACN.

Otro de los ejes de la intervención del ministro estuvo relacionado con el proceso de transformaciones económicas y sociales que vive Cuba.

“La educación superior se transforma”, afirmó, pero inmediatamente amplió la idea: las universidades no solo deben adaptarse a los cambios, sino contribuir activamente a que estos se produzcan.

El ministro recordó que el país se encuentra en medio del análisis y la implementación de las transformaciones económicas y sociales aprobadas por la dirección del Partido Comunista de Cuba y la Asamblea Nacional del Poder Popular.

En ese contexto, las universidades desempeñan un papel que trasciende las aulas.

“Las universidades nuestras se transforman, sino que trabajan para que el país se transforme”, expresó.

Ese aporte se materializa, entre otras vías, mediante la superación de cuadros y la participación de las instituciones universitarias en las diferentes tareas que se desarrollan en los territorios.

La universidad se concibe así como un actor activo del desarrollo local, provincial y nacional, poniendo sus capacidades científicas y profesionales al servicio de las prioridades del país.

Como parte de ese nuevo papel, el sistema de educación superior cuenta con grupos de expertos y profesores académicos que participarán directamente en el acompañamiento a las autoridades territoriales.

Baluja García explicó que fueron seleccionados expertos en cada municipio, quienes trabajarán junto a las autoridades municipales en el despliegue de las transformaciones.

También se conformaron grupos destinados a acompañar a las autoridades provinciales.

La intención es que el conocimiento generado en las universidades y la experiencia de sus especialistas contribuyan de manera directa a la implementación de las políticas y transformaciones en los territorios.

“Tenemos expertos o profesores académicos seleccionados en cada municipio que acompañarán a las autoridades municipales y también grupos que acompañarán a las autoridades provinciales”, detalló.

El ministro destacó la importancia que tiene para el organismo este proceso, al que se le está dedicando un esfuerzo considerable.

El MES incorpora nuevas responsabilidades en ciencia y tecnología

La propia estructura institucional del Ministerio de Educación Superior también atraviesa un proceso de transformación.

Baluja García explicó que el organismo asume las tareas relacionadas con la ciencia y que se producirá la fusión con las funciones de ciencia y tecnología provenientes del actual Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

El cambio supone una ampliación de las responsabilidades del MES y refuerza la relación entre educación superior, investigación científica, innovación y desarrollo nacional.

La universidad queda, de esta manera, ubicada en el centro de una articulación que vincula la formación de profesionales con la generación y aplicación del conocimiento necesario para resolver los problemas del país.

Universidad de Matanzas acogerá el acto nacional de inicio

El acto nacional de inicio del curso académico del MES tendrá lugar el jueves 3 de septiembre en la Universidad de Matanzas.

La selección de esta institución tiene un significado especial: en 2026 cumple 50 años, aniversario que comparte con el propio Ministerio de Educación Superior.

“Esta universidad nació junto con el Ministerio de Educación Superior”, recordó Baluja García.

El MES celebró su medio siglo de existencia durante el pasado mes de julio, pero las actividades por el aniversario continuarán durante todo 2026.

La Universidad de Matanzas también llega a esta fecha con resultados relevantes alcanzados durante los últimos años, razones que contribuyeron a su selección como sede del acto nacional.

No obstante, el ministro precisó que el inicio del curso será celebrado en cada institución universitaria del país, de acuerdo con sus propias características y posibilidades.

Baluja García dedicó también parte de su intervención a reconocer el esfuerzo realizado durante los últimos meses por las comunidades universitarias.

Mencionó especialmente a los profesores, trabajadores y estudiantes, quienes han asumido las complejidades de la preparación del nuevo curso.

Pero incorporó además un actor fundamental: las familias.

El ministro reconoció “el apoyo de las familias permanentemente conectadas con nuestras instituciones”, y destacó que el diálogo con ellas ha permitido conocer criterios y preocupaciones que fueron tenidos en cuenta en la planificación del curso.

Ese intercambio no se ha limitado a las universidades. También se ha producido con la dirección del organismo, en un proceso de comunicación destinado a incorporar las opiniones de estudiantes y familiares a las decisiones adoptadas.

Un curso que expresa el compromiso con los jóvenes y el país

Al valorar el comienzo del nuevo periodo académico, el ministro definió el curso 2026-2027 como un “enorme compromiso”.

Ese compromiso, explicó, se expresa tanto en el esfuerzo realizado para asegurar el funcionamiento de las universidades como en la responsabilidad de garantizar la formación de los jóvenes en las circunstancias actuales.

“Se manifiesta el compromiso de la educación superior con nuestros jóvenes y también con el desarrollo del país y con el bienestar de nuestro pueblo”, afirmó.

Baluja García expresó además la expectativa de que las condiciones puedan mejorar gradualmente y que las universidades puedan recuperar los cursos regulares que tradicionalmente han desarrollado.

En su intervención vinculó esas dificultades con la política de Estados Unidos hacia Cuba, al señalar su esperanza de que gradualmente mejoren las condiciones en las que se desarrollan actualmente los procesos universitarios.

El ministro situó finalmente el inicio del curso en el contexto del centenario que vive el país.

En este escenario, consideró que una de las mejores maneras de conmemorar esa fecha es continuar fortaleciendo las universidades y garantizar un curso digno para las nuevas generaciones.

“En el año del centenario, nada mejor podíamos hacer que fomentar y continuar desarrollando nuestras universidades y desarrollar un curso digno para que nuestros jóvenes se formen”, afirmó.

El objetivo último, señaló, es que esos estudiantes se conviertan en los profesionales que trabajarán por el futuro de Cuba y de su población.

De esta forma, el curso 2026-2027 se inicia bajo una combinación de retos y compromisos: adaptar la organización universitaria a las condiciones concretas de cada territorio, asegurar la continuidad de la formación de pregrado y posgrado, fortalecer el vínculo con la ciencia y la innovación y poner las capacidades de las universidades al servicio de las transformaciones económicas y sociales del país.

Más allá de las dificultades coyunturales, la apuesta planteada por el Ministerio de Educación Superior es mantener funcionando el sistema universitario, preservar la formación de los jóvenes y reforzar el papel de la universidad como uno de los principales actores del desarrollo nacional.

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Randy Alonso Falcón

Randy Alonso Falcón

Periodista cubano, Director General de IDEAS Multimedios y del portal web Cubadebate, el sitio Fidel Soldado de las Ideas y del programa de la Televisión Cubana "Mesa Redonda". Dirigió otras publicaciones cubanas como Somos Jóvenes, Alma Mater y Juventud Técnica. Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez en TV en 2018. Ha ganado diversos premios en el Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio. Blog en Medium https://medium.com/@randyalonsofalcn En WhatsApp https://whatsapp.com/channel/0029Vb7TtKm65yDD4IiGTH2F En X: @RandyAlonsoFalc

Oscar Figueredo Reinaldo

Oscar Figueredo Reinaldo

Director de Creación de Contenidos de Ideas Multimedios. Graduado de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana en el año 2015. Periodista del programa televisivo Mesa Redonda y Cuadrando la caja. Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómezen 2024. Ha ganado diversos premios en el Concurso Nacional de Periodismo 26 de Julio. Contacto: oscar@ideasm.cu En Twitter: @OscarFigueredoR

Dianet Doimeadios Guerrero

Dianet Doimeadios Guerrero

Periodista cubana. Máster en Relaciones Internacionales. Subdirectora de Cubadebate de 2019 a 2021. Reportera en el periódico ¡ahora! de 2010 a 2012. Graduada de Periodismo de la Universidad de Oriente. Twitter: @ddoimeG

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