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Ministro de Salud de Chile renuncia por su mal manejo de estrategias ante la crisis de la COVID-19

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El exministro de Salud de Chile, Jaime Mañalich, en el Palacio de La Moneda. Foto: Mauricio Méndez /Agencia Uno.

En otro cambio sorpresivo de gabinete en solo nueve días y en medio del recrudecimiento de la COVID-19 en Chile, el presidente Sebastián Piñera aceptó este sábado la renuncia del Ministro de Salud, Jaime Mañalich.

La dimisión del controvertido titular era pedida desde hace mucho tiempo por amplios sectores políticos y sociales debido a la grave situación del sector sanitario público en el país, pero esos reclamos aumentaron a medida que avanzaba la pandemia de COVID-19.

Ante el mal manejo de las estrategias para enfrentar la enfermedad, los cambios de políticas y cuestionamientos a la falta de transparencia en las informaciones a la población, las críticas al ministro se multiplicaron, incluso dentro de los partidos del oficialismo.

Las críticas contra Mañalich aumentaron la última semana tras cambios en la metodología para contabilizar a los fallecidos, inexplicable para muchos epidemiólogos.

El cambio en esta cartera clave para la gestión de la crisis sanitaria se produjo en una jornada en que el balance de la pandemia sumó 6 509 nuevos contagios y 231 muertos en las últimas 24 horas, elevando a 167 355 los
infectados y a 3 101 los fallecidos desde el 3 de marzo, día del primer caso de coronavirus reportado en este país de 18 millones de habitantes.

En el último cambio de gabinete se esperaba que Mañalich fuera sustituido, sin embargo, se mantuvo en el cargo apuntalado por el presidente Sebastián Piñera, según analistas, lo cual fue confirmado por el propio ministro en varias ocasiones, al expresar que contaba con toda la confianza del mandatario.

Mañalich era muy criticado también por no escuchar las recomendaciones de reconocidas personalidades e instituciones como el Colegio Médico, por aplicar medidas demasiado tarde, no admitir errores a pesar de que los reportes sobre la enfermedad indicaban una situación cada vez más preocupante, así como por sus polémicas expresiones.

Entre otras frases que causaron hasta burlas en las redes sociales sobresalen que el sistema de salud de Chile era el mejor del universo y que el aumento de los casos de COVID-19 era responsabilidad del coronavirus.

Hace solo dos semanas el titular reconoció al fin la crítica situación, al admitir que todas sus estrategias se desplomaron como un castillo de naipes.

Como nuevo ministro de Salud fue nombrado Enrique Paris, hasta hoy decano de la facultad de Ciencias de la Universidad Mayor, quien como médico ocupó numerosas responsabilidades en hospitales y en la atención primaria, así como cargos docentes en varias universidades.

En sus palabras, Piñera agradeció sentida y sinceramente la calidad profesional y el compromiso y entrega de Mañalich y deseó al nuevo titular una fecunda y exitosa labor, en un momento en que el Ministerio de Salud enfrenta una profunda crisis sanitaria.

Dijo que Paris deberá llevar adelante también una importante reforma en el sector de la salud para mejorar los servicios.

Piñera aprovechó para llamar nuevamente al compromiso colectivo en el enfrentamiento al nuevo coronavirus y a respetar las instrucciones sanitarias y medidas de aislamiento para proteger sus vidas y las de los demás.

La gota que colmó el vaso

Pero la gota que rebasó el vaso ocurrió este sábado, con una publicación que señala que el Ministerio de Salud informó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que los fallecidos por coronavirus en el país superan los 5 000, muy por encima de las cifras del último informe oficial, de acuerdo a un reporte del Centro de Investigación e Información Periodística (CIPER).

El documento gubernamental, al que tuvo acceso CIPER, revela que el Departamento de Estadísticas (DEIS) del Ministerio de Salud de Chile ha reportado más de 5 000 decesos a la OMS, una cantidad que es 60% más alta que el último informe oficial, que da cuenta este sábado de poco más de 3100 muertos desde marzo.

La subsecretaria de Salud, Paula Daza, reconoció el sábado que la discrepancia obedece a metodologías distintas que se aplican en el informe semanal a la OMS, que incluye decesos confirmados por COVID-19 y casos sospechosos, mientras que el reporte diario incluye solo aquellos confirmados con prueba PCR (hisopado).

La pandemia sorprendió a Chile en medio de los ecos de la grave crisis social que estalló en octubre pasado, con un cuestionamiento al modelo económico y críticas al sistema de salud, que para las clases medias tiene costos altísimos.

En un clima de polarización política, el manejo del coronavirus no quedó al margen y la oposición fue sumando críticas a la actuación del ministro Mañalich, socio de una reconocida clínica privada en Santiago, con un carácter fuerte y poco dado a escuchar las críticas y a otros expertos.

Tras una estrategia inicial de cuarentenas selectivas en Santiago, que funcionó inicialmente en los barrios más acomodados, Mañalich fue acusado de estar desconectado de la realidad por no haber considerado el mayor riesgo que suponía esa estrategia en las zonas más pobres y densamente pobladas de
la capital.

Es un sector de Santiago donde hay un nivel de pobreza y hacinamiento, perdón que lo diga (...) yo no tenía conciencia de la magnitud que tenía, esa es la verdad, reconoció en un programa de televisión, cuando ya los contagios se habían expandido, obligando a decretar cuarentena general en todo Santiago a mediados de mayo, dos meses después de que varias voces la exigieran.

Izkia Siches, presidenta del Colegio Médico, que mantuvo una relación tensa con Mañalich, expresó la disposición del gremio a trabajar en conjunto con el nuevo ministro, quien enfrenta el inmenso desafío de cambiar profundamente la estrategia sanitaria hacia una de colaboración, transparencia y con medidas concretas para cortar la cadena de transmisión, dijo en Twitter.

Ante la polémica por el conteo de fallecidos la subsecretaria de Salud explicó el sábado que el documento enviado a la OMS es una información semanal para la vigilancia epidemiológica.

No se trata de una estadística definitiva, ya que debe someterse a nuevos procesamientos y escrutinios que pueden incorporar correcciones, señaló el ministerio en un comunicado.

La OMS solicita a las oficinas de enlace de los países, con fines exclusivamente de vigilancia epidemiológica, la información de los casos sospechosos, probables, fallecidos con y sin confirmación diagnóstica de COVID-19 por parte de laboratorio, lo que Chile envía una vez por semana, agregó.

Nueve millones de habitantes están en cuarentena obligatoria, una medida que ha logrado reducir la movilidad entorno al 35%, según expertos un nivel ineficaz para contener la expansión de la pandemia.

De acuerdo al sitio Worldometers, que agrupa los recuentos de casos de COVID-19 por país, Chile figura desde el viernes como el quinto país con más contagios diarios informados a nivel mundial, detrás de Estados Unidos, Brasil, India y Rusia.

(Con información de PL y AFP)

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  • Antonio Luis Choong dijo:

    El Ministro de Salud de Chile fue Gerente General de la Clinica Las Condes, fue tambien medico cabecera del Presidente Piñeira y su familia, ante una pandemia como el Covid 19 donde los mas afectados son la clase mas pobre, como este señor podia lograr enfrentar con resultados eficiente, si piensa la medicina como un negocio y sus inversiones.Con solo ver el tabloide que aparece en internet sobre esta clinica se puede tener una idea mas profunda de este señor.
    Ojala que el pueblo chileno pueda salir airoso ante el Covid 19

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