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Ministerio de Defensa de Rusia desclasifica documentos sobre la batalla que dio inicio a la Gran Guerra Patria

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Retratos de soldados caídos en el Monumento a los defensores en la Fortaleza de Brest, Bielorrusia, el 22 de junio de 2016. Foto: Vasily Fedosenko/Reuters.

El Ministerio de Defensa de Rusia ha publicado este sábado un conjunto de documentos desclasificados en vísperas del 78.º aniversario de la invasión de la URSS por parte de las tropas del Tercer Reich.

Se trata de papeles relacionados con la defensa de la Fortaleza de Brest, una ofensiva iniciada el 22 de junio de 1941 —el mismo día que los nazis cruzaron la frontera soviética— y que marcó el inicio de la denominada Gran Guerra Patria.

Entre los documentos divulgados se cuentan informes militares, expedientes de soldados y declaraciones de testigos que permiten mirar de nuevo y a fondo esa batalla, que duró más de un mes y se considera una de las más prodigiosas de la Segunda Guerra Mundial.

La invasión

Mapa de la fortaleza de Brest con su ciudadela (en rojo) y tres fortificaciones. Fuente: Wikimedia Commons.

La fortaleza, edificada a mediados del siglo XIX al oeste de la ciudad de Brest, en la Bielorrusia contemporánea, constaba de una ciudadela y tres fortificaciones, y albergaba el 22 de junio entre 7.000 y 8.000 soldados. Al iniciarse la contienda, la mitad de ellos salió del sitio para ocupar las líneas defensivas.

Esa misma noche, no obstante, los invasores fueron capaces de cercar la fortaleza, y días después tomaron las fortificaciones Oeste (Teréspol) y Sur (Volinia), habiendo capturado a la mayoría de militares en el frente. Uno de ellos corresponde al capitán Vladímir Shablovski, que según se señala en uno de los documentos divulgados, “prefirió la muerte a estar cautivo” a mano de los nazis.

“Al pasar por un puente, tras besar a su pequeña hija que llevaba en brazos, la entregó a su esposa e instruyó a sus hombres: ‘¡el que no quiera permanecer cautivo, que me siga!’. Luego se lanzó al agua por sobre la barandilla del puente y detrás de él algunos de sus soldados”, reza el texto. “Ahí mismo le dispararon junto con los otros”, se añade.

A pesar de este hecho, los 3.500 soldados soviéticos que permanecían en la fortaleza organizaron la defensa de la ciudadela y la fortificación Norte (Kobrin).

La resistencia

Monumento a los defensores en la Fortaleza de Brest, Bielorrusia. Foto: Wikimedia Commons/ Lena armstrong.

Las numéricamente superiores tropas nazis, que en un principio tenían como tarea tomar la fortaleza en un solo día, encontraron el 27 de junio que unos 20 oficiales y 370 soldados soviéticos permanecían en pie tras una serie de ataques que no surtieron el resultado deseado, según un informe alemán que forma parte de los documentos revelados.

“La aviación lanzó numerosas bombas de 500 kilos. No hubo resultados […] Después del mediodía, la aviación comenzó nuevamente a lanzar bombas de 500 kilos. Al mismo tiempo, se dejó caer una bomba de 1.800 kilos que golpeó la esquina de la muralla de la fortaleza y sacudió a toda la ciudad de Brest con su detonación”, reza el texto.

El documento agrega que el nido de la resistencia era el denominado fuerte Este ubicado en Kobrin. “Ha sido imposible acercarse aquí, ya que un excelente rifle y fuego de ametralladora [amenazaban] a todo el que se acercaba”, reza el texto. “El alma de la resistencia es un capitán y un comisario”, añade, refiriéndose respectivamente a Iván Zubachiov y Efim Fomín.

Los héroes

Efim Fomín. Fuente: mil.ru

El legendario comisario del 84.º Regimiento de infantería, Efim Fomín, fue una de las figuras más notables en la historia de la resistencia de la fortaleza: desde el inicio del enfrentamiento encabezó la mayor parte de los defensores en la parte central del sitio. “El papel de Fomín en la defensa de la ciudadela es indispensable. De hecho, fue el principal organizador e inspirador de esa defensa”, se dice en el expediente del citado militar.

Tras resultar contusionado y cubierto de piedras tras una explosión en un cuartel, fue capturado por los nazis y fusilado frente a uno de los muros de la fortaleza.

Por su parte, el capitán Iván Zubachiov, comandante de un batallón de infantería del 44.º Regimiento, dejó a su familia en los primeros minutos de la guerra y se arrojó a la ciudadela, donde organizó a sus soldados en coordinación con el comisario Fomín. Zubachiov fue designado jefe del grupo combinado de los oficiales, la autoridad suprema en la fortaleza asediada.

Herido, fue tomado prisionero, y perdió la vida en uno de los campos de concentración nazis. La última vez que lo vieron con vida fue en 1943.

La enfermera Raísa Abakúmova era la única persona que proveía servicio médico en la fortaleza hasta los primeros días de julio, cuando fue capturada por los nazis. Posteriormente se escapó y se escondió en la ciudad de Brest. Pero al intentar comunicarse con los guerrilleros, fue detenida por segunda vez, y después de pasar un tiempo en la cárcel fue llevada por la fuerza a Alemania, donde fue liberada en mayo de 1945.

“Muero, pero no me rindo”

Piotr Gavrílov. Fuente: mil.ru

El 30 de junio de 1941, el comando de la 45.ª división de infantería de Wermacht afirmó que había logrado establecer el control sobre el territorio del bastión, tras días tratando de atravesar la defensa. No obstante, un grupo encabezado por el mayor Piotr Gavrílov mantuvo su resistencia hasta el 23 de julio, cuando el frente se alejó en cientos de kilómetros.

Gavrílov, comandante del 44.º Regimiento de infantería, había logrado salvar los papeles clasificados y el estandarte de su unidad militar poco después del inicio de la defensa de la fortaleza.

Tras los últimos ataques brutales de las tropas alemanas, el comandante se escondió junto con 13 soldados en las catacumbas de la fortificación y organizó la resistencia de nuevo, para luego escapar con dos subordinados antes de ser encontrado y capturado por el enemigo.

Los nazis, admirados por su valentía, le dejaron con vida. Gavrílov sobrevivió a los campos de concentración y fue honrado con el título de Héroe de la Unión Soviética en 1957. Tres días antes de que sus hombres se retiraran de la última resistencia en Brest, alguien escribió en una pared de la fortaleza: “Muero, pero no me rindo. Adiós Patria”.

Raísa Abakúmova. Fuente: mil.ru

Iván Zubachiov. Fuente: mil.ru

(Tomado de Russia Today)

Se han publicado 31 comentarios



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  • adh dijo:

    Conocí acerca de ésa gesta en el libro Somos Hombres Soviéticos, que narra el hecho asi como otras acciones heroícas del pueblo soviético y el Ejercito Rojo durante la Gran Guerra Patria. Inmenso el Pueblo Soviético. Su papel en la 2da Guerra mundial fué descisivo para la derrota del Nazi – Fascismo.

  • octavio dijo:

    Muy bien por parte de Rusia desclasificar esos papeles para asi conocer a esos heroes que con su tenaz resistencia lucharon contra la maquinaria belica nazi muy superior en esos dias, Saludos

  • Jose R. Oro dijo:

    Impar heroísmo de los defensores de Brest – Litovsk (que quiere decir Brest Lituano), ciudad y fortaleza en la margen oriental del rio Bug. Un lugar con una larga y complicada historia. Brest está situada en la línea férrea entre Berlín, Varsovia, Minsk y Moscú, por lo que fue un importante punto de comunicaciones tras la Segunda Guerra Mundial. Actualmente sirve de centro de intercambio de mercancías y de paso de personas entre la Unión Europea y Europa Oriental. Debido al mayor ancho de las líneas ferroviarias rusas respecto a las europeas, en Brest se efectúa el cambio de ancho de vía. En el pasado antes del ferrocarril, era donde se pasaba el rio Bug. La palabra Brest en Lituano, significa “vado de un rio”
    En 1918, se firmaron en Brest dos tratados: en febrero, el Tratado de Brest-Litovsk entre la República Popular Ucraniana y las Potencias Centrales y, en marzo, el Tratado de Brest-Litovsk entre la Rusia Soviética y las Potencias Centrales.
    La defensa de la fortaleza contra la brutal y traicionera embestida del 22 de junio de 1941 fue extraordinariamente heroica por parte de las tropas soviéticas, ante la amplia superioridad numérica, material y de experiencia de las tropas y el mando nazis, en especial de la 45 División, y otras unidades de paracaidistas, etc. que habían tomado por ejemplo la fortaleza belga de Eban Emael y varios otros reductos belgas y de la tan afamada, costosa e inútil Línea Maginot en Francia, mucho más modernas y avanzadas que la Fortaleza de Brest (construida a finales del siglo XVIII y primera mitad del XIX).
    Amplia superioridad, traicionero y salvaje, pero no por sorpresa, porque el mando soviético sabía bien que el ataque se iba a producir, aproximadamente la fecha y los lugares. Además de la sólida información de inteligencia, es que simplemente 3.8 millones de soldados, 3,350–3,795 tanques, 3,030–3,072 carros blindados y artillería autopropulsada, 2,770–5,369 aviones, 7,200–23,435 piezas de artillería, 17,081 morteros, 176,000 camiones, 412,000 vehículos ligeros, 700,000 caballos, 3,000 locomotoras y un cuarto de millón de vagones de pasajeros, carga, combustible, blindados y otros; simplemente no se pueden ocultar o camuflar por completo.
    En los primeros años de la revolución cubana fue publicado un libro llamado “Defensores de la Fortaleza de Brest” que narra con detalle todo lo escrito en este artículos de Russia Today, un poco más tarde se publicó de Smirnov S.S. Fortaleza de Brest. Editorial Moscú. 1970, sin cambios apreciables, solo mas detalles y datos, entrevistas a sobrevivientes, etc. Estos importantes documentos desclasificados ahora, confirman completamente todo lo escrito en esos libros como información fidedigna, cuyos autores con completa seguridad tuvieron acceso a la información clasificada. Por qué se demoraron 78 años en desclasificar documentos que demuestran fehacientemente el heroísmo del pueblo y los militares soviéticos, es difícil de saber o incluso comprender.

  • rafael g dijo:

    este escrito que recoge la bella historia de la lucha del pueblo sovietico sobre los nazis ,gloria eterna a estos martires . que la poblacion mundial debe reconor de ese hermano pueblo que derroto al fascismo

  • Javier Nd dijo:

    Alguien dijo La historia no debe ser olvidada jamás y los Rusos lo saben, se acercan tiempos difíciles para la humanidad por los locos que hoy habitan la Casa Blanca, los pueblos que olvidan su historia esta expuestos a volverla a vivir. Héroes de la Gran Guerra Patria y que lograron que muchas cosas del mundo de hoy se lograran por ellos. ! Gloria Eterna a los héroes y mártires de la Gran Guerra Patria!

  • Ángel dijo:

    ¿Quién es comunista aquí?, preguntó un oficial nazi.
    Yo soy COMUNISTA, respondió Fomin, e inmediatamente lo fusilaron.

  • Jose dijo:

    Interesante, quizàs ahora podamos leer el Protocolo adicional secreto del Pacto Ribbentrop-Mólotov

    • Marta O. dijo:

      Usted ha puesto su dedo en una llaga muy dolorosa y fétida… Y lo sabe.

      Testimonios de la época aseguran que aún existiendo alertas de que Alemania no respetaría ese pacto, Stalin se resistió a creerlo. Se conserva una grabación de un discurso de Molotov un tiempo antes en un pleno del PCUS catalogando de diversionistas, a quienes dentro de las filas del Partido comentaban en voz baja preocupaciones sobre el pacto con Alemania hitleriana. Los acusó de obstaculizar la política de distensión, de atentar contra la tan necesaria paz para hacer avanzar el país. Y las voces fueron acalladas.

      La agresión a Brest ocurrida en el día más largo del año de 1941, hace 78 años, sorprendió a las familias que vivían allí dentro de la fortaleza; de ahí que tantos perecieran, incluso niños. La realidad es que no fueron alertados ni instruidos frente a la amenaza, porque a la dirección del PCUS le falto previsión, percepción del riesgo.

      Hay que recordar que para esa fecha, muchos mandos militares se habían resentido descabezados como consecuencia de las purgas internas dentro del Partido.

      Cuentan que el impacto de la agresión hitleriana fue tan grande, que Stalin tardó días en recuperarse y dar la cara a la nación. Su actuación posterior fue diametralmente diferente. Lo cierto es que en la hora difícil y ante el llamado de la patria, del pueblo brotan estrellas. Y fueron muchas las que llenaron el firmamento del pueblo soviético. Mas los hechos son los hechos y es importante sacar lecciones.

      La respuesta del pueblo soviético a la agresión no esperó orden alguna; ocurrió de facto, sin otras consignas u órdenes que las del patriotismo y el honor de sus defensores. Brest resistió un mes aislado, cercado, bajo metralla y sed, sin saber que morían resistiendo, cuando ya los alemanes se habían adentrado en la profundidad del territorio con toda su estela de sangre, vejación y muerte.

      Brest quedó como un símbolo de la resistencia y la heroicidad del pueblo soviético en la Gran Guerra Patria. Debajo de ese monumento que muestra la foto del artículo no se sabe cuántos muertos yacen aún.

      ¡GLORIA ETERNA AL PUEBLO SOVIÉTICO!

      • Jorge R 09 dijo:

        José R Oro: Muy ilustrativa su exposición pero a partir de los mismos elementos que usted expuso yo no concuerdo con el Tratado de No agresión entre la URSS y Alemania aunque también rechazo, junto a usted, el Protocolo Secreto que muy veladamente expone cuando se refiere a la ocupación de seis países que al parecer eran de Europa occidental. Al final lo que hizo Hitler fue lanzarse contra la URSS cuando tenía ocupado el oeste europeo, tenía así garantizado una retaguardia además de un gran botín de guerra.

        El hecho de que las potencias occidentales no quisieran una alianza con la URSS no justifica la alianza de esta con los nazis. Aquello fue una burla a toda aquella política de Frente Amplio contra el fascismo que había pregonado la Internacional Comunista a partir de las ideas de Jorge Domitrov. Fue un sálvese el que pueda o como la canción de Oscar de León: «Defiéndete tú, que yo me defiendo como pueda». Un oportunismo sin límites el de Stalin y su camarilla, después ocuparon Finlandia y las repúblicas del Báltico. Y termino con sus propias palabras sobre este pacto que: «abandonaba los aspectos fundamentales de la política anti-imperialista de Lenin para la política exterior soviética, al aceptarse postulados como “esfera de intereses”, “diplomacia secreta” “reestructuración político-territorial”.

      • Jose R. Oro dijo:

        Estimado Jorge R 09. Unos comentarios adicionales, glosando los suyos. Los seis países que menciono son Lituania, Letonia y Estonia, ocupados («liberados») por completo e incorporados a la URSS; y Polonia, Finlandia y Rumania, de los cuales territorios considerables fueron anexados a las repúblicas soviéticas de Rusia, Ucrania y Bielorusia y fue fundada la República Socialista Soviética de Moldavia (e incluso por breve tiempo la “República Socialista Soviética de Carelia”). Son países de Europa Central – Oriental, Oriental y del Norte.
        Muy comedidamente le invito a reconsiderar el concepto de que el Pacto de No – Agresión entre la Alemania Nazi y la URSS era una alianza en sí mismo. El Protocolo Secreto si que lo convirtió en una alianza oculta y vergonzante. El tener un Pacto de no Agresión con Alemania era algo vital, de supervivencia para la URSS, ya que las potencias occidentales (Francia, el Imperio Británico y tras bambalinas los Estados Unidos) querían dirigir la agresión nazi y japonesa contra la URSS. Deseaban la destrucción total de la URSS como estado, al tener que enfrentar a Alemania, Italia, Finlandia, Hungría, Eslovaquia, Rumania, Croacia, Turquía (después neutral hasta casi el final de la IIGM), Bulgaria (ídem) Japón y Manchukuo, tropas de la España Franquista y una variopinta colección de “voluntarios” anticomunistas franceses, valones, holandeses, noruegos, etc. En el momento de la firma del Pacto de No – Agresión el único aliado de la URSS era Mongolia.
        El Pacto de No – Agresión en si mismo era un instrumento pacifico y para ganar tiempo para prepararse para la guerra inevitable. Era además justo, ya que no se podía aceptar que las potencias occidentales enzarzaran a las dos grandes potencias terrestres europeas en una batalla de mutua destrucción en provecho de ellas. El Protocolo Secreto lo constituía de facto en una alianza con su principal enemigo de clase. El decir que el ataque del 22 de junio del 1941 fue por “sorpresa” es una superchería tan primitiva que ni mi nieta de 7 semanas de nacida se la cree.

    • Jorge R 09 dijo:

      Ese pacto Ribbentrop-Mólotov de la comunista Unión Soviética y la fascista Alemania ha sido duramente cuestionado, incluso nuestro Comandante Fidel se refirió al mismo en terminos desfavorables en un discurso en el Aula Magna de la UH. Fue un vano intento de Stalin por evadir la guerra. Ojalá también se haya desclasificado los papeles que tienen que ver con la firma del pacto Ribbentrop-Mólotov. Sería una fuente de análisis de inestimable valor.
      Los defensores de la fortaleza de Brest, a pesar de resultar sorprendidos pues la URSS confiaba en el pacto con Alemania, se comportaron a gran altura y dieron un ejemplo de heroismo. Gloria eterna a ellos.

      • Jose R. Oro dijo:

        Estimados Marta O. y Jorge R 09. Fue una época extraordinariamente complicada en todo el mundo y en particular dentro de la Unión Soviética. El gobierno soviético desarrollo una estrategia basada en buscar detener el auge del fascismo, tratando de concertar una alianza anti – nazi con las potencias occidentales democráticas, en especial Gran Bretaña y Francia. Este proceso comenzó desde el apoyo a China contra la agresión japonesa en 1931, con el ingreso de la URSS en la Sociedad de Naciones en 1934, con tratar de evitar dejarles las manos libres a Hitler y Mussolini durante la así llamada”Guerra Civil Española” en 1936, en concertar la defensa de Checoeslovaquia en 1938 e inmediatamente después en la primavera de 1939 en las conversaciones militares Soviéticas – Británicas – Francesas. Quisiera detenerme en este último punto por su directa incidencia en el tema tratado.

        El 17 de abril de 1939, la Unión Soviética propuso nuevamente conversaciones para una alianza político-militar entre la URSS, Francia e Inglaterra que se fundamentara en la igualdad de derechos y obligaciones de todas las partes. Pero ningún alto representante de estos países llegó a Moscú, solo personalidades británicas y francesas de rango menor y desprovistas de autoridad para firmar una alianza. Sin embargo, las propuestas soviéticas fueron bloqueadas mediante dilaciones, falta de propuestas alternativas o contraofertas inaceptables: La Unión Soviética declaró que estaba dispuesta a enviar al frente contra el agresor 136 divisiones, 5,000 piezas de artillería media y pesada, cerca de 10,000 tanques ligeros y medios y más de 5,000 aviones de combate, los ingleses manifestaron que ellos podían facilitar 5 divisiones de infantería y una mecanizada. Tras el acuerdo de Múnich y el compromiso de Inglaterra y Francia de no agredir a Alemania, en el Este afrontaba la URSS un conflicto con Japón, que había invadido Mongolia. El 24 de julio, Inglaterra firmó con Tokio un convenio por el que reconocía las conquistas japonesas en China. El 10 de agosto, Japón manifestó su disposición para firmar un acuerdo militar con Alemania e Italia. Esta situación representaba un peligro grave y real sobre la seguridad de la Unión Soviética, y funcionó como determinante final de la firma del acuerdo: De tal suerte, a mediados de agosto de 1939, la URSS arrostraba de lleno la perspectiva real de verse simultáneamente en guerra con dos potencias agresivas en Europa y en Asia, en medio del aislamiento político-militar. Y cuando Berlín propuso concertar un acuerdo de no agresión, la URSS se vio obligada a asegurar por sí sola su seguridad y alejar al máximo un choque con Alemania. Moscú tomó la decisión de acceder a la acción, y el 23 de agosto de 1939 firmó el tratado de no agresión con Alemania.
        Respecto del Protocolo secreto adicional al Pacto, en toda la historiografía soviética nunca hubo mención alguna al respecto hasta el Informe Yákovlev presentado por la Comisión Evaluadora del Pacto ante el Primer Congreso de Diputados Populares de la URSS que promovió el 2 de junio de 1989 la formación de una Comisión evaluadora del Pacto y el Protocolo. Se constituyó integrada por 26 diputados populares del Congreso y presidida por Alexandr Yákovlev. Esta Comisión fue encargada de la evaluación político-jurídica de lo ocurrido en 1939, y sus resultados se presentaron en un Informe leído por Yákovlev ante el Segundo Congreso de Diputados de la URSS el 23 de diciembre de 1989. De forma resumida:
        (Continuará)

      • Jose R. Oro dijo:

        (Continúa)
        Ribbentrop convocó a Astájov, chargė d’affairs de la URSS en Berlín, con el fin de “trazar una divisoria de los intereses soviético-alemanes desde el Báltico hasta el Mar Negro”. Estas peticiones fueron reiteradas por el conde Schulenburg, el embajador alemán en Moscú. Del 26 de julio al 3 de agosto de 1939 se habían intensificado todos los contactos diplomáticos, y la Unión Soviética hubo de tener una acuerdo con las potencias occidentales o con la Alemania nazi. Durante una semana tras la propuesta en firme de Ribbentrop, la URSS no contestó a la iniciativa germana. Stalin no se engañaba en cuanto a las intenciones de Londres y París en las “conversaciones” con Moscú. Ante el fracaso evidente del acuerdo con estos países, la contraoferta soviética a Alemania contó con los siguientes puntos: 1) Renuncia de Alemania a sus pretensiones sobre Ucrania. 2) Renuncia de Alemania a sus planes sobre el Báltico. 3) Renuncia de Alemania a su expansión hacia el Este y Sudeste de Europa, donde existían evidentes intereses de la URSS. Alemania había propuesto, o bien renovar el Tratado de neutralidad de 1926, o bien firmar un nuevo pacto de no agresión. La inteligencia soviética contaba con información sobre la invasión de Polonia entre agosto y septiembre de 1939. El 7 de agosto de 1939, Stalin recibió la confirmación de que la invasión se realizaría en cualquier momento a partir del 25 de agosto de 1939. Esta situación fue analizada por el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista en su reunión del 11 de agosto de 1939. De las dos posibilidades ofertadas por Alemania, Stalin optó por el pacto de no agresión y el protocolo secreto. Pienso que Stalin comprendía lo inmoral y lo inflamable de tal protocolo secreto, que de hecho abandonaba los aspectos fundamentales de la política anti-imperialista de Lenin para la política exterior soviética, al aceptarse postulados como “esfera de intereses”, “diplomacia secreta” “reestructuración político-territorial” y otros que se consideraban parte de la terminología imperialista.
        Creo que todo lo sucedido ese 23 de agosto de 1939 en Moscú, tiene dos partes. La primera es el Tratado de No – Agresión entre la URSS y la Alemania Nazi, algo completamente justo, a mi comedido entender, debido a que la URSS no lo había conseguido obtener con las potencias occidentales y sus aliados centroeuropeos. La segunda parte, el Protocolo Secreto, completamente ilegal (nunca fue presentado o refrendado por el Soviet Supremo de la URSS) e injusto, ocupando o “liberando” total o parcialmente a 6 países independientes, todos ellos miembros de la Liga de las Naciones, de la que la URSS era uno de sus miembros permanentes
        Tambien quería comentar acerca de la “agresión por sorpresa”. El 22 de junio de 1941, los heroicos defensores de la anticuada fortaleza de Brest, fueron tomados por sorpresa y la responsabilidad por ello cae sobre la cabeza de Stalin. No existió, ni podía existir “sorpresa” alguna a nivel operativo o estratégico, además de la sólida información de inteligencia que Stalin poseía; 3.8 millones de soldados, 3,350–3,795 tanques, 3,030–3,072 carros blindados y artillería autopropulsada, 2,770–5,369 aviones, 7,200–23,435 piezas de artillería, 17,081 morteros, 176,000 camiones, 412,000 vehículos ligeros, 700,000 caballos, 3,000 locomotoras y un cuarto de millón de vagones ferroviarios, simplemente no se pueden ocultar o camuflar.
        ¡Grandioso heroísmo el de los defensores de la Fortaleza de Brest! ¡Gloria eterna a los soldados, oficiales, comisarios, enfermeras, en fin a todos esos paladines! Esta y muchas otras son las inmortales hazañas de un pueblo que superó con mucho a su pretendida vanguardia.

  • El combatiente dijo:

    Sabia decisión que permite ampliar el conocimiento sobre la valentia y heroismo del pueblo ruso en su lucha contra el fascismo alemán, además es importante que se conozcan los heroes que dieron su vida por la liberación de su pais y el bien de la humanidad

  • Luis Fernández dijo:

    Valentía que conmociona. Siempre he admirado los relatos y leyendas de aqellos héroes soviéticos. De veras que fue hazaña que nunca dejará de impresionar y de agradecerse. Viva el Ejercito Rojo. Viva Rusia.

  • Otelo dijo:

    !!!!! HONOR Y GLORÍA AL PUEBLO SOVIETICO Y RUSO EN LA DEFENSA DE SU PAÍS Y LA HUMANIDAD QUE AÚN AYUDAN A DEFENDER DE LAS GARRAS DE LOS ORDAS FACISTAS E IMPERIALISTAS !!!!!.

  • Oscar dijo:

    Me recuerdo que el libro sobre la defensa de Brest fue el primero de la Gran Guerra Patria que leí siendo un adolescente y aún hoy lo recuerdo como ejemplo de lo que puede hacerse ante los poderosos cuando se lucha convencido. Hoy que algunos quieren reescribir la historia es necesario recordar hechos como este para honrar a quien detuvieron y derrotaron al fascismo: El pueblo de la Unión Soviética

  • Compatriota dijo:

    La abnegación, el heroísmo y la valentía del Ejército Rojo es digna de reconocer, mucho más en estos tiempos que corren en los que estamos abocados a un nuevo holocausto. Más de veinte millones de muertos tuvo la Unión Soviética ella sola. Ahora, incluso, se pretende tergiversar la historia y se trata de demeritar tal sacrificio. Se pretende sobredimensionar la participación de los aliados en la confrontación olvidando que retrasaron todo lo que quisieron la apertura del segundo frente. El propio desembarco en Normandía hubiera sido un fracaso de no haber incrementado sus acciones los frentes de Zhukov y Konev en la parte oriental. La resistencia al cerco en Leningrado, la defensa de Stalingrado, la derrota del Mariscal Paulus, las operaciones del Vistula y del Oder quedarán marcadas en la historia como los máximos exponentes del pensamiento táctico y estratégico del mando soviético y del heroísmo de los soldados.

  • A. G. Cuba Peña dijo:

    Oscar, el libro al cual haces referencia se titula ¨Héroes de la fortaleza de Brest¨, uno de los muchos magníficos libros editados en Cuba sobre la GRAN GUERRA PATRIA de los cuales algunos debían ser reeditados para que sean leídos por las nuevas generaciones de cubanos para que conozcan de lo que es resistir y nunca perder la esperanza. VIVA LA UNIÓN SOVIETICA, VIVA RUSIA, VIVA CUBA SOCIALISTA.

    • Oscar dijo:

      Efectivamente el libro es Héroes de la Fortaleza de Brest. Ese y la trilogía Nadie es Soldado al Nacer y De los Vivos y los Muertos don un magnífico ejemplo histórico del heroísmo de pueblo soviético. Estoy de acuerdo con Ud. Esos libros debían reeditarse para las nuevas generaciones

  • Duncan dijo:

    Que manera mas digna de morir por la patria.

  • vikingo dijo:

    Gloria a rusia y a sus habitantes. Gracias y eterna gratitud. Ejemplo digno a seguir por la humanidad.

  • Taran dijo:

    Creo que debemos volver mas a esta historia, de la cual nos alejamos bastante con la caida de la URSS, nuestros jovenes ya no saben quienes fueron Aleksei Meresiev o Aleksandr Matrosov, muy dificil pedirles que se lean alguno de los excelentes libros de las editoriales sovieticas, que se han convertido en reliquia, pero podemos pedirles que vean la excelente reciente pelicula rusa La fortaleza de Brest, que la television bien deberia reponer un dia como hoy, nikto ne zabito, nichto ne zabito.

  • miguelito dijo:

    UN DIGNO Y MERECIDO HOMENAJE A AQUELLOS HOMBRES QUE NO SE RINDIERON JAMAS.
    AHI ESTA PRESENTE LA IMPORTANCIA DE LA RESISTENCIA Y LA UNIDAD.
    HONOR Y GLORIA AL GRAN PUEBLO SOVIETICO!!!!!!
    HURRA,HURRA,HURRA

  • Mario dijo:

    Muy buenos comentarios, análisis muy profundos! La gloria y el heroismo del pueblo soviético es inconmensurable.!

  • Cap. dijo:

    Muy intresante y oportuno, Cubadebate!!! Gracias por compartirlo!!!

  • Ernesto dijo:

    ¡Gloria eterna al soldado y pueblo soviéticos!

    ¡Honor a quien honor merece!. pasarán siglos y permanecerá en la memoria del mundo la defensa y la heroicidad de los hombres y mujeres soviéticos que, desde el primer momento defendieron a precio de sus vidas desde la Fortaleza de Brest la integridad y soberanía de la Patria Soviética.

    Tuve la suerte de visitar este memorial erigido en las ruinas de lo que fue la Fortaleza de Brest y al ver y oir los relatos de la gúia crece de inmediato una admiración, respeto ,amor y agradecimiento por el valor y altruismo este bravo y hermano pueblo soviético en la defensa de su país y del mundo.

    ¡Tenemos que enfentar de alguna forma la ola de revisiones tendenciosas y falsedades que están proliferando sobre todo en los países de Europa y E.U. para restarle mérito y valía al enorme y colosal esfuerzo realizado por el pueblo soviéticoa precio de 27 millones de vidads de sus mejores hijo, para derrotar al facsismo y hacerlo claudicar incondicionalmente el 9 de mayo de 1945. Este breve artículo revela una de las tantas verdades que tratan de silenciarse y sirve de freno a las ambicionas cada vez mas descaradas y sobervias del imperialismo estadounidense.

    ¡VIVA la URSS!

  • Dino dijo:

    Bueno por Cubadebate sacar este tema y solo me gustaría agregar que en 2010 se filmó una película sobre lo acontecido en la fortaleza de Brest al inicio de la guerra (es una coproducción entre Rusia y Belarús), exhibida en Cuba más de una vez por la TV (con estreno en la Séptima Puerta). Por otro lado, el libro «Heroes de la fortaleza de Brest» es de Serguei Smirnov y lo publicó La Imprenta Nacional de Cuba a inicios de los 60, más o menos por la misma época en que se publicaron en Cuba «Los hombres de Panfilov» y «La carretera de Volokolamsk», de Alexander Bek. También hay una novela de Boris Vasiliev («Nikolai el de la fortaleza de Brest») publicada por los soviéticos (Editorial Progreso) en los años 70 y que también circuló en Cuba traducida al español.

    Respecto al Pacto de No Agresión entre Alemania y la URSS en agosto de 1939, creo muy abarcador el comentario de José R. Oro, solo puntualizo que:

    1-La Unión Soviética durante practicamente toda la década del treinta estuvo intentando llegar a acuerdos con las potencias occidentales (sobre todo con Francia e Inglaterra) para concertar un acuerdo político-militar para garantizar lo que llamaban «la seguridad colectiva» frente a las amenazas de Alemania fundamentalmente. Ninguna de las propuestas fue acogida con la seriedad debida por las dos potencias que en realidad alentaban a los nazis (recordar la política de «No Intervención» en la guerra civil española, el Pacto de Munich…etc,etc)
    2-La propuesta de un pacto entre Alemania y la URSS partió por iniciativa de la primera y los soviéticos no la aceptaron desde un primer momento porque justo estaban tratando de llegar a acuerdos militares con Francia y Gran Bretaña, que estos sencillamente se encargaron de sabotear.
    3-Está claro que si bien la aceptación de la firma del Pacto de No Agresión con Alemania estuvo motivado por un interés de evitar quedar aislado internacionalmente frente a una posible agresión simultanea de Alemania y Japón (nadie menciona que justo por esas fechas los soviéticos estaban apoyando a Mongolia frente a Japón en el conflicto armado de Jaljin-Gol), ganar tiempo para fortalecerse militarmente y ampliar sus posibilidades de defensa; por un lado se cometieron errores en el procedimiento que en gran medida lastraron precisamente este propósito a lo que se agregó el error de cálculo de Stalin respecto al momento en que se podría consumar la agresión nazi a la Unión Soviética y que fue aceptado por la mayoría del gobierno (no así por el Secretario General del PCUS, Andrei Shdanov y sobre todo por el alto mando militar en Moscú. Timoshenko como Comisario de Defensa y Shukov como Jefe del Estado Mayor General, entre otros). En ese caso sugiero consulten el tomo I de «Memorias y reflexiones» de Shukov.

    • Jose R. Oro dijo:

      Estimado Dino. Muy bueno su comentario, muy de acuerdo con sus buenos análisis. Muy correcto su explicación de los combates en Jaljin Gol, la gente no entiende hoy que la URSS tenía cerca del 20% de los efectivos del Ejército Rojo (y de los mejor entrenados y equipados, casi todos soldados regulares con gran capacidad de combate en condiciones invernales) en el Lejano Oriente y toda un flota en Vladivostok que no podían ser utilizadas a la brevedad en el frente occidental. El poderoso ejército japonés y sus títeres de Manchukuo querían invadir Mongolia y el Lejano Oriente soviético y apoderarse de sus ingentes recursos naturales.
      Solo quiero comentar que el tema de la «sorpresa» el 22 de enero de 1941, no se limita a lo que usted llama “el error de cálculo de Stalin”. Los masivos datos de inteligencia, incluyendo la mas solidas informaciones de Richard Sorge desde Tokio, la imposibilidad absoluta de ocultar tales masas de casi dos millones de piezas de equipo y casi cuatro millones de militares enemigos al otro lado de la frontera, los cientos de violaciones del espacio aéreo de la URSS por parte de aviones espías nazis, el cruce de la frontera por suboficiales nazis que eran miembros secretos del DKP y la presión que le estaba poniendo su propio Estado Mayor General, con opiniones de los más distinguidos líderes militares de la época Zhukov, Shaposhnikov, Vasilievski, Antonov y toda una pléyade de eminentes estrategas (que habían sobrevivido a las represalias en que habían perecido los mariscales Tujachevski, Blucher y Egorov, o que estaban presos como K.K. Rokossovski), el minado de las aguas del Baltico, etc. En fin no fue solamente un “error de cálculo” sino una criminal negación a procesar la información, un abandono completo de los principios de la “dirección colectiva” y una convicción milagrera y unipersonal de que él era capaz de ganar más tiempo con Hitler. Más aun las tropas del Ejército Rojo no tenían potestad sobre las fronteras, que estaban cubiertas por Fuerzas del Comisariado del Pueblo del Interior (no me refiero a pelotones compañías o batallones de guardafronteras, sino de grandes unidades, brigadas y divisiones) que controlaban las mismas.
      (Continuará)

    • Jose R. Oro dijo:

      (Continúa)
      Como usted menciona correctamente Andrei A. Zhdanov era el segundo Secretario del PCUS, miembro del Buro Político y dirigía el sector de Propaganda, en el momento de la salvaje agresión. A pesar de todo ello, el mensaje que se envió a las tropas de los Distritos Militares (que solo fueron convertidos en Frentes después que ya era totalmente evidente la invasión) del Báltico, Occidental y de Kiev, y las Flotas del Báltico y del Mar Negro era muy confusa y daba instrucciones que eran incumplibles, ya que estas ordenanzas empezaron a enviarse al alto mando de la regiones militares y de las flotas después de la medianoche del 21 al 22 de junio es decir 3 horas antes del masivo ataque alemán, la inmensa mayoria de las tropas no recibieron las ordenes, que eran además bastante ambiguas. Stalin no firmó la orden sino que lo hicieron el Comisario de Defebsa Timoshenko y el Jefe del Estado Mayor Central, Zhukov. Ver pp 296 – 297 en; https://archive.org/details/MemoriasYMeditaciones
      Estoy completamente de acuerdo con que la Unión Soviética hizo todas las negociaciones posibles con las potencias occidentales para parar a Hitler, y que la firma del Tratado de no –agresión fue completamente lícita y moral, prácticamente forzosa por parte de la URSS. Sin duda alguna. Otra cosa es el protocolo secreto, que convertía a ese tratado en una alianza con el agresor y como comenté antes (23 de junio a las 14.10) “de hecho abandonaba los aspectos fundamentales de la política anti-imperialista de Lenin para la política exterior soviética, al aceptarse postulados como “esfera de intereses”, “diplomacia secreta” “reestructuración político-territorial” y otros que se consideraban parte de la terminología imperialista». Este protocolo era además ilegitimo porque nunca fue aprobado por el Soviet Supremo de la URSS. No se puede suavizar ni diluir la gravísima responsabilidad directa de Stalin en tales hechos, y la enorme cantidad de sangre vertida por los heroicos combatientes sovieticos ese 22 de junio en Brest y en muchos otros lugares, lo mancha de forma indeleble.
      Un fuerte abrazo cubano, estimado Dino.

  • luiscarlos dijo:

    Las decisiones que se tomaron hace 80 años, por el tan criticado Stalin, han sido muy cuestionadas historicamente. Hay que ver la situación en la que se encontraba la Unión Soviética en ese momento y como ha sido siempre: amenazada por todos los frentes. Era un problema de supervivencia; una de sus primeras consignas después del ataque del 22 de junio de 1941: ¨La madre Patria está en peligro¨ ya desde los años de preguerra era una realidad.
    En los años 70 leí ¨Héroes de la fortaleza de Brest¨, por el escritor soviético y participante de la Gran Guerra Patria, Sergei Smirnov, basado en la defensa de la fortaleza de Brest contra los agresores nazis.
    Una de las esculturas mas impresionantes de las existentes en la fortaleza se llama ¨La sed¨, donde se ve a un soldado soviético tratando de recoger agua con un casco, acción que era una muerte casi segura.

Se han publicado 31 comentarios



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