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Ante una declaración sobre el cine cubano, ¿diálogo o algarabía?

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“Si se refieren a la más reciente producción cubana, no creo que sea complaciente en absoluto”.Foto: Cartel de “El techo”, película de Patricia Ramos.

Entrevista exclusiva a Bárbara Betancourt Martínez, directora de Programas Culturales del Ministerio de Cultura, acerca de “Palabras del Cardumen. Declaración de Jóvenes Cineastas Cubanos”, texto publicado en la red social Facebook, el pasado 7 de mayo.

¿Ha leído usted la reciente Declaración de los jóvenes cineastas cubanos?

La leí. Supe que está circulando en facebook. Me llamó la atención que sus gestores son anónimos. También veo que dicen hablar por todos los cineastas jóvenes y por todo “el gremio”· La Asociación Hermanos Saíz, que tiene entre sus miembros a realizadores audiovisuales, apoyó la declaración que se realizara por el ICAIC durante la reciente polémica que se menciona como introducción a esta declaración y ni siquiera está citada en el texto. También la UNEAC se pronunció y su declaración es ignorada.

Los jóvenes cineastas reivindican el legado del ICAIC, se dicen “continuadores de un cine inconforme y revelador, ese que el ICAIC acogió y defendió, de amplia tradición dentro del Nuevo Cine Latinoamericano”.

También se oponen a un “cine complaciente, que no busca generar diálogos productivos con el espectador y pretende adormecerlo”. Habría que preguntarse de qué cine se trata. Si se refieren a la más reciente producción cubana, no creo que sea complaciente en absoluto. No lo son las películas de Fernando Pérez, Ernesto Daranas, Gerardo Chijona, Alejandro Gil y Lester Hamlet, entre otras, que se han hecho con apoyo del ICAIC y del Ministerio de Cultura. No es complaciente en lo más mínimo la obra de la Televisión Serrana. Quizás el cine complaciente al que aluden, sea el de Hollywood, pero no se aclara.

La Declaración propone una especie de canon del cine que realizan los jóvenes. ¿Qué comentario le merece ese pasaje?

Es necesario, como dicen los promotores de la Declaración, ser “parte de esta sociedad y (estar) comprometidos con ella de forma creativa y crítica”. Pero es difícil aceptar la generalización respecto a que predominan  la apatía, el individualismo y el automatismo. Parece desmesurado identificar cualquier crítica a una película con limitar la participación y el aporte a la sociedad. Todavía es más exagerado, e incluso absurdo, suponer que antes de analizar una película hay que “atender los problemas de esa realidad que les sirve de referente”. Se trata, a mi juicio, de una simplificación. La relación entre arte y realidad es mucho más compleja.

En el texto aparece una descripción bastante amplia de las fuentes de financiamiento de las películas de los jóvenes. Usted mencionó hace un rato que el MINCULT y el ICAIC han hecho importantes aportes a varios filmes. Quisiera conocer su criterio sobre este tema, que es vital para poder producir cine.

Es cierto que la gran cantidad de profesionales del arte que la Revolución ha formado desborda la capacidad institucional de apoyo a la producción y a la promoción. Sin embargo, la Declaración ignora por completo no solo el aporte que te mencionaba antes, sino el sostenimiento de las escuelas, incluyendo los trabajos de los estudiantes, que se reivindican, con justicia, como obras de arte. Para la Escuela Internacional de Cine y TV y la FAMCA, el Estado destina millones de pesos en moneda total.

Al mismo tiempo, el texto no distingue cualitativamente entre las fuentes de financiamiento, solo se detiene en sus formas. Está ausente del análisis, no sólo el riesgo de la actividad enemiga contra Cuba, que durante la polémica reciente sobre un filme que aludía  irrespetuosamente a José Martí, fue desconocido por algunos de los contendientes; sino también el peligro de obtener recursos que procedan de actividades ilegales.

En este manifiesto todo aparece descontextualizado, abstracto. No hay bloqueo, no hay imperialismo, no hay Revolución.¿Serán estos tópicos los correspondientes a “idearios desgastados, desconectados del complejo contexto en que nos ha tocado vivir?”

La Declaración… vuelve al tema de las “demandas del gremio que son impostergables”. Es un tema que usted conoce y sería bueno ilustrar a los lectores sobre el asunto.

Entre los años 2008 y 2013, aproximadamente, participé en el trabajo de la Comisión de Economía de la Cultura de la UNEAC que presidió Magda González Grau. Estuve en los inicios de las propuestas relacionadas con el reconocimiento del creador audiovisual independiente; las nuevas formas de producción; el reconocimiento de las productoras independientes, entre otros temas.  Fue rico el intercambio con los cineastas más reconocidos de nuestro país, y la institución se nutrió de ese diálogo y promovió las propuestas que, de conjunto, se habían trabajado. Sin embargo, no fueron acompañadas de un rediseño del ICAIC como institución rectora de la aplicación de la política cinematográfica, ni de su relación con este nuevo creador y las nuevas productoras independientes, lo que incidió de forma negativa en la concepción integral que debe tener el tratamiento al desarrollo y a la promoción del cine y el audiovisual cubanos en la actualidad.

Esto ha requerido de un intenso trabajo de la institución en el diagnóstico, la revisión de funciones, la elaboración de propuestas de estructuras y formas de organización de la producción, entre otras. Ya todo está listo. Pienso que dentro de poco tendremos algunas de estas normas ya aprobadas. También en la Declaración se refieren a la promulgación de la Ley de Cine ante la obsolescencia de la Ley 169 que funda el ICAIC. En este sentido,  es importante aclarar que la Ley 169,  de marzo de 1959, recién triunfada la Revolución, tiene conceptos y principios que guardan plena  vigencia y otros aspectos que deben ser actualizados, pero esto no tiene nada que ver con las demandas planteadas, y que la institución las ha hecho suyas como propuestas.

¿Usted cree que existe un “tenso ecosistema nacional en que se desarrolla actualmente la creación, y de manera particular el audiovisual”?

Francamente, no. Los creadores realizan sus obras en la más completa libertad. Abundan los abordajes críticos y comprometidos en todas las manifestaciones del arte. La creación y la promoción se distinguen por dar la mayor presencia a obras de calidad. Ello no significa que estén desterrados los “productos con claras intenciones alienantes”, como los llama la Declaración sin identificar su procedencia, en el audiovisual y en otras áreas. Las instituciones trabajan —y lo refieren de manera explícita—, todos los días contra esas influencias, procedentes en su mayoría de la industria hegemónica del entretenimiento.

Una clara evidencia de este esfuerzo son los eventos culturales que el país organiza, liderados por los más destacados artistas y las instituciones culturales. Solo por citar algunos ejemplos, en  el cine, así surgió la propia Muestra de jóvenes realizadores, el Festival de Cine en Gibara, fundado por Humberto Solás y actualmente presidido por Jorge Perugorría, el Festival de documentales Santiago Álvarez; así como la Bienal de La Habana, en las artes plásticas. En el ámbito de la música se dan eventos tan diversos como el  Jazz Plaza, el Pepe Sánchez, dedicado a la trova; el Havana World Music, el Jojazz, Voces Populares, Cubadisco, y en las Artes Escénicas y la cultura popular tienen su espacio los festivales de Teatro, el de Ballet y otros eventos de la Danza a nivel mundial; el Festival del Humor Aquelarre, Circuba;  el Festival del Caribe, y la Jornada Cucalambeana, entre muchos otros.

Esa afirmación que usted acaba de comentar se apoya en referencias al ICAIC, el ICRT y la FAMCA y, sobre todo, a los argumentos de los funcionarios que han explicado las decisiones adoptadas.

En realidad, se habla de “censura” cuando se sabe perfectamente (y ha sido ampliamente informado), que la decisión del ICAIC fue la de no exhibir una película en una sala del principal circuito de exhibición. Y se tomó la decisión por razones de principios. Evidentemente, los redactores anónimos de la Declaración no pueden entender que una injuria, por ejemplo, contra José Martí, sea para los cubanos dignos una cuestión de principios. Por eso afirman: “Creemos que no hay cautelas ni principios éticos” que justifiquen la “censura”. En la visión de estos redactores todo vale, todo tiene que ser exhibido en los cines y en la televisión, cualquier regulación es incompatible con el concepto falso y demagógico de “libertad de creación” que dicen defender.

Hoy, incluso, se sabe que el desarrollo de las nuevas tecnologías ha hecho inútil cualquier intento de “engavetar” una película para evitar su circulación. Conozco dos casos en que el ICAIC ha decidido no exhibir una película, y lo ha hecho por razones de principios, para no legitimar la agresión a símbolos muy entrañables de nuestro pueblo en los circuitos institucionales. Pero lo ha hecho con la certeza de que esas películas van a circular, como efectivamente ha sucedido.

Es muy rara esta “censura” que no priva al realizador de ningún derecho, que reconoce la obra como patrimonio de aquel y que la promueve en circuitos internacionales. En el caso específico del director de Quiero hacer una película, pudo concursar en el mismo evento donde lo “censuraron”, financiado por el ICAIC, y obtener el premio principal, con la promoción que ello trae aparejada.

Tampoco percibo que se haya difamado a algún crítico, a no ser que el vínculo de Deán Luis Reyes con Tania Bruguera, verificado con todas las evidencias, sea considerado como tal. No me explico cómo las denuncias con pruebas puedan afectar el debate de ideas. Esta última aseveración parece tan desmesurada como la pretensión de hablar en nombre de todos los jóvenes realizadores y de todo “el gremio”.

La Declaración hace propuestas sobre las políticas de programación y la enseñanza.

Las películas de la muestra en su gran mayoría han sido exhibidas más de una vez. El llamado que hace el texto se dirige nuevamente a desconocer las políticas institucionales, que es el fondo de la cuestión.

Ni el público ni la crítica han validado la exagerada proposición de exhibir estas películas en los principales circuitos y en la televisión. Habría que ver cómo reaccionaría nuestro pueblo (el pueblo real de este país real, no los imaginados por los redactores de la Declaración), si viera por televisión una ofensa a José Martí. Este tipo de provocaciones no tienen espacio en nuestra política cultural, amplia e inclusiva. Basta con observar las reacciones en las redes y los innumerables mensajes, cartas y llamadas telefónicas que se han recibido en las instituciones.

Sé además que los compañeros que se ocupan de la enseñanza artística están en la mejor disposición de analizar cualquier propuesta útil para el perfeccionamiento de los planes y del proceso educativo en la Universidad de las Artes.

La política cultural no es ningún sobreentendido y, como ya se ha explicado por otros compañeros, está bajo permanente análisis y debate en las organizaciones de creadores y el sindicato de la cultura. Se discute con los creadores permanentemente, en pie de igualdad. La crítica a la institución abunda, y bienvenida sea.

Otra vez, en el final del texto, aparece la desmesura y también, lamentablemente, una autosuficiencia que llega a ser ridícula. Los redactores del manifiesto se autoproclaman refundadores de la utopía (utopía a secas, ¿se refieren al socialismo?), en un texto que resulta reiteradamente un ataque a las instituciones y un llamado a la anarquía. Dudo que la verdadera vanguardia de nuestros creadores, jóvenes y menos jóvenes, haga suyo este manifiesto.

Parece extraño que quieran dialogar con representantes del máximo nivel del MINCULT y de la UNEAC y, para plantear sus criterios, acudan a la plataforma de Facebook, desde el anonimato. ¿Se trata de diálogo o de formar algarabía? Es difícil en esas condiciones ganarse la confianza que exigen. Las redes sociales se caracterizan por su promiscuidad y, hoy mismo, es fácil detectar adhesiones de personas muy disímiles, algunas muy conocidas ya como asalariadas del Imperio, otras que no parecen tener ningún conocimiento de los antecedentes e incluso algunas que, por sus perfiles, no pueden compartir la demagogia anárquica del manifiesto. El colmo es que, para pedir adhesiones, digan que el dato de la profesión es opcional. Por supuesto, van a acumular muchos nombres, que es, sin duda, el propósito de esta maniobra.

(Tomado de La Jiribilla)

Se han publicado 67 comentarios



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  • Coutinho dijo:

    La penetracion ideologica del imperialismo yankee ha llegado a los artistas cubanos,mucho cuidado,alguno se estan plegando a este juego del imperio,se hablo de la Bienal 00,pero lo que vemos todos es que se esta celebrando con total normalidad.

    • Enrique.B dijo:

      A mi ase tiempo que me dejaron de gustar las películas cubanas ya no hay nada interesante ni bueno, todas las películas son más de lo mismo pero en diferente contesto, como dijeron en uno de los comentarios las películas cubanas ya son “chabacanería y el mal gusto, el cine cubano ahora es la pobreza y la mendicidad, el cómo salir del país, la prostitución” , a mi entender hace mucho tiempo que las películas cubanas sirven para algo, si sirvieran para algo serian nada más que para derrochar dinero y darle el gusto a Estados Unidos y las mafias cubanas en ese país, ellos ya ni tienen que hacer su trabajo.

      • Crash dijo:

        Las peliculas cubanas, salvo contadas exepciones, son solo eso: sexo, vulgaridades, como irse de cuba y muchas cosas mas que aunque pueden ser lo mas normal del mundo, no son arte. Desde hace tiempo no veo ninguna pelicula cubana, por muy buena que digan que esta. Toda una decepcion lo que en su momento llego a ser un gran cine.

      • CanimarAbajo dijo:

        Igual, a mí la producción cubana del Cine (de hoy) no me traen propuestas interesantes, casi todas enfocadas en vulgaridades del más bajo costo, promoviendo las más diversas formas degradantes de la naturaleza humana, la insensibilidad, el individualismo, el egoísmo y formas innaturales de relaciones sexuales. En fin, una desfachatez total. Deberíamos pensar TODOS en un Cine Cubano más edificante y positivo. Gracias y saludos

  • Alejandro Fernández Costa dijo:

    Recordemos los millones de dólares aprobados por Trump recientemente para la subversión en Cuba¡Estemos alertas!

  • Sergio dijo:

    Siempre he escuchado que hay dos cosas que unen a los cubanos que estan en cualquier latitud, y esas son La Virgen de la Caridad del Cobre y José Martí. y si es que nos unen es porque a ambos los tenemos en el altar más elevado, es porque creemos en ellos. y sobre todo PORQUE NOS SENTIMOS ORGULLOSOS DE ESTOS SÍMBOLOS. De lo que representan. No se puede jugar con los símbolos y menos para denigrarlos.

    El Cine cubano, con sus luces y sombras, no es mal cine.. aunque en muchas ocasiones no me gusta cómo se tratan algunos temas, quizas ya por viciados, y que hace tiempo que no se ve una familia normal en nuestros medios (si veo tres pelis seguidas, me parece que en Cuba todos somos deliencuentes, ladrones, folclóricos, disfuncionales), aun asi, se hacen buenas películas con actuaciones 5 estrellas +.

    Con ¨Quiero hacer una película¨ quizas el sentido que le saco a eso es que ya el nivel de irrespeto entre nosotros (los cuidadanos que caminamos todos los dias por las calles de la isla) ha alcanzado tal nivel que ya no quedaba a quien irrespetar, sino a aquel que en lo más alto tenemos.

    Cuando uno cita una frase, y tu interlocutor dice: ¨si, si ahora me dices que eso lo dijo Martí¨ (en la película se usa una frase parecida), demuestra inevitablemente que algo grave pasó que nadie se lee a Martí, (otra frase muy socorrida entre los incultos, y lamentablentablemente en Cuba quedan muchos y se continuan formando más) es decir: y en que tiempo Martí escribió todo eso… es lamentable. Mucho se ha hablado de revisiones del sistema de enseñanza y proyectos miles para salvar el pensamiento y la obra del Apostol. Vidas enteras dedicadas a su estudio Hart, Fina, Vitier… y cientos más..
    QuizAS LO QUE SE DEBERIA HACER ES UN DEBATE MÁS PUBLICO RESPECTO AL TEMA. ALGUNA MANERA EXISTIRA. Ojalá y todavía estemos a tiempo de salvar a nuestros simbolos.. sino que será lo proximo

  • santos dijo:

    Las firmas al “manifiesto” dicen más que el artículo. Como tiene más espacio (por tener más dinero) en las redes sociales, ya la contrarrevolución incluyó a sus personeros: Payá, Sánchez, Ávila y otros. Díficilmente se sostendrá lo mejor del texto, como consecuencia de su ambigüedad, de su pose anárquica y de la manera en que, anónimamente y por facebook, se presenta. Si no se le atiende, será por esto.

  • daniel garcia zayas dijo:

    Es perfectamente comprobable, y comprensible, que las instituciones culturales de España, Paragüay, Canadá, Reyno Unido, Sudáfrica, China, Japón, Costa Rica… definan sus políticas. Políticas que se basan, no cabe dudas, en la comprensión por ellos de su realidad socio-económica y política; en virtud de ellos, hacen normas y dictan leyes a tenor de cómo evalúan el mundo que les rodea. ¿Aceptarían los estadounidenses, por ejemplo, que algunos de sus creadores del séptimo arte arremeta contra la dignidad que inspiran Los Padres Fundadores? ¿Quedarían de brazos cruzados?
    Para algunas personas mal intencionadas respecto al Respeto que exigen Cuba y sus instituciones ante la denigración de la figura del Héroe Nacional cubano, decir NO a la barbaridad de ofender a su figura apostólica es ser tiránico, es ofender la CREACION SUBLIME de esos creadores noveles, es poner freno al desarrollo de la juventud… TE TILDAN DE TANTAS COSAS que es preferible obviar, después de ofecer argumentos como los que ofrecen Bárbara y otros dignos intelectuales cubanos.

    • Uno ahí dijo:

      @Daniel, una pequeña corrección:
      Si alguien de Estados Unidos se metiera con sus Padres Fundadores, no pasaría nada. A los estadounidences no les importa si alguien de su propia tierra se pone a ridiculizar a los presidentes o a sus figuras históricas, a no ser que sea extranjero. Por razones de su idiosincrasia, ellos no tienen problemas para ridiculizarse a sí mismos porque para ellos, una cosa es que la ridiculización la hagan ellos, y otra que la haga otra gente.

    • Diego dijo:

      Hola Chicos!!! saben que leyendo los comentarios me percato de que en otros sitios existe más diversidad y tolerancia respecto a los comentarios “otros” de los usuarios? Me gusta mucho lo que está haciendo el moderador o administrador del sitio de Caimán Barbudo, donde leo más comentarios “no acordes a la ideología de nuestro sistema”. A veces me parece apabullante ver diez o doce comentarios pro y muy pocos a favor, claro, siempre arremetidos por esos 10 o 12 firmantes enardecidos. Sabemos que los cubanos somos intensos y si de política se trata más-aún-en-todavía, pero debería haber mayor balance entre el conflicto entre “tirios y troyanos”, porque además eso sube el rating para no decir que enriquece la cultura de diálogo y da prestigio al propio medio de prensa. Claro, todo depende de quiénes publiquen, que comprendo que hay quien ni se molesta en comentar y sólo está para estar en Facebook o Imo, o sabrá Dios dónde… Pero por favor, aunque no publiquen mi comentario, ténganlo en cuenta please…. Todo es perfectible, y nos está leyendo todo el mundo chicos… Y nada que siempre es bueno una mirada ajena, que a veces ve mejor las cosas…. Saludos!!!

      • TM.61 dijo:

        Si así te parece Diego, y quieres balancear tu percepción, te recomiendo a que visites Oncuba, al menos a mí, me da la impresión que allí el desbalance está a favor de los que reniegan a la Revolución, (puede que comenzando por el propio articulo).

        Y ya que estoy, daré mi opinión.

        Realmente considero de que acusar al ICAIC de poco critico o complaciente con lo que prefiero llamar nuestro sistema de país, (otros prefieren “régimen”), es, cuando menos injusto, si no descaradamente mentiroso.

        Desde los primeros años de la Revolución, ya nos reíamos y reflexionábamos con filmes como La muerte de un burócrata y Las 12 sillas. Criticas constructivas a la burocracia revolucionaria que por entonces estaba en cuna (y que hoy para nuestra desgracia es un ser hecho y derecho que nos deja deshechos y jorobados). Desde entonces también reflexionábamos con los documentales y noticieros de Santiago Alvares que con su ojo de cirujano y el filo de sus cámaras profundizaba en no pocos de nuestros “gazapos”.

        De aquellas semillas salieron los arbolitos que luego produjeron frutos como Fresa y Chocolate (donde un homosexual, nuevamente, no veía otra salida, que la salida), o Suite Habana donde un, sin duda alguna, muy buen director logra, tan solo manipulando el audio, y buscando el Angulo apropiado para la fotografía, presentarnos la vida cotidiana de cubanos comunes, dejando un amargo regusto a tristeza, desesperanza, angustia. Reflejando una Habana que no es la real, sino la que se quiere mostrar (La Habana sin ruidos, sin algarabía humana, sin niños y jóvenes riendo, no es La Habana. Y a estas le siguió, entre otras, la Historia de una Alicia en “Un País de Maravillas”, que de manera más descarnada también hizo su muesca en lo criticable de la sociedad.

        Pero no solo en el cine, también en la literatura. Las primeras historias de un policía cubano llamado Mario Conde que leí, fueron de libros comprados en librerías del barrio. Recuerdo que cuando vi Suite Habana, lo primero que me vino a la mente al terminarla fue el sentimiento de desesperanza que me dejaban las “vivencias” de Mario, el policía. Sentimiento de ahogo que en cada tirada de un nuevo libro se hacía mayor, al punto en que, sin falta, fue notado por las academias de prestas a premiar a cuanto cubano quiera escribir algo que critica al “régimen” de Cuba, (y es ahí donde se igualan un talentoso Padura y una panfletera llamada Yoany no sé qué) .

        No solo en el cine y la literatura, también en los espectáculos humorísticos en los teatros. Allí si se tira al duro y sin guantes. Y no importa que lo que diga, se verdad o mentira, lo que importa es que suene grotesco, destructivo. Y si se burlan de las instituciones, y los máximos dirigentes, mejor. Y que conste, que nada tengo en contra de las críticas de programas como Pánfilo. Lo crítica es verdad, y es criticable.

        En fin, que no creo que haya sido muy “tiránica” que digamos la política llevada por el ICAI, ni por ninguna otra institución de la cultura. Yo diría que en algunos casos demasiado permisiva, y como es conocido, los extremos suelen tocarse.

        Esta nueva coreografía montada en el escenario de FB, no es más que eso, un montaje.
        Por mi parte, en cuanto tenga la oportunidad de entrar a FB, hare patente mi lema. #conla Revolucióntodo-contralaRevolucionnada

  • Robaina dijo:

    Muy de acuerdo Sergio. No todos en Cuba somos como nos pintan.

  • Bruce dijo:

    Aquí se habla de la respuesta pero por qué no se pone también la declaración para un mejor debate?

  • Bruce dijo:

    También debemos entender que en Cuba se demora demasiado actualizar las cosas, y a las personas se le va la vida en ello. Y la vida es una sola.
    Los jóvenes no quieren pasarse esperando a un plan hasta el 2030 o más para allá.
    Todo tiene un edad, hay un momento de emprender y fracasar, otro de tener un familia y hasta un momento para no hacer nada. Pero si no haces las cosas en ese momento se te va la vida.

    • Salems dijo:

      De acuerdo con usted 100%.

      • UCAI-CAP CMG dijo:

        Nada tiene que ver lo que planteas, con el tema en cuestion. Se habla de Marti, no de la economia……. atericen, por favor.
        Viva la revolucion cubana. Carajo.

  • osvaldo dijo:

    que se cuide el cine de cuba y de cualquier lugar del mundo si para existir tiene que hacer concesiones con la autoridad, el arte no entiende y no debe de entender de limitaciones, si Picasso se hubiera preocupado por la censura jamás hubiera creado su obra maestra.
    Cualquiera manifestación artística debe de ser transgresora y hoy el Internet se presta para liberar toda obra artística, ya no se depende de los cines ni de los medios tradicionales, hay Facebook
    primero te nombran y al final te temen.

    • Raquel dijo:

      Nadie dice que no la hagan, que la hagan la pongan en youtube y esperen los comentarios. No se les niega el derecho a hacerlas pero ponerlas en el cine o en televisión….ya eso es otra cosa….El estado tiene derecho a decidir sobre eso.
      Ellos lo que quieren es el escándalo que los hace famosos y les garantiza premios y publicidad. Estoy de acuerdo con la entrevistada. Ese no es el camino para construir un país soñado.

  • David dijo:

    Honestamente ya estamos cansados de los discursos de los pseudo artistas.
    El cine ha caido en un hueco negro que no tiene nada que ver con la sociedad en que vivimos ni mucho menos creo que aporte mucho a la solucion verdadera de los problemas del pais.
    Hace ya años los guionistas y directores se venden al mejor postor, o pagador, para hacer el cine que sirva para destruir los valores del pais.
    Cuesta trabajo ver una pelicula cubana que muestre los muchos temas que hay y que pueden mostrarse de lo que hace el pais y la gente de este pais para mantener su soberania. Casi todas las peliculas son un inventerario de almacen de calamidades y errores. Tal parece que nada se hace bien, que nadie trabaja en Cuba, que todos somos una banda de imbeciles arrastrados por errores que no tienen nombre ni destinatario.
    Sera posible que ningun “artista” de pacotilla de estos se le ocurra contar una trama donde se muestre el esfuerzo honesto que tiene que hacer un medico cubano para salvar la vida de un niño aquejado de una enfermedad que solo se cura con medicamentos adquiridos en el norte. Esto seria un tema desgarrador y muy sensible. Conozco decenas de casos de estos, donde no hay que inventar nada, se pudiera poner al principio el famoso cartelito de “Basado en hechos reales”.
    Al final cuando uno ve el desarrollo de estos artifices de la galimatia, se encuentra que lo unico que buscan es dinero y reconocimiento de los que lo tienen.

    Si ellos no tienen etica los que vivimos en Cuba queremos conservarla, pudieran mudarse para donde no vale nada.

    Basta ya de hacer peliculas mediocres y presentarlas como valientes, solo porque desdibujan el pais. Si fueran tan valientes porque no hacen peliculas sobre la corrupcion y la desverguenza de Miami. Llegara su valentia a tanto?

    • CAVAFY dijo:

      …una vez más coincido con un david, no se si será el mismo, realmente estos pseudointelectuales…lo que buscan es un reconocimiento de lo mas retorcido de la derecha intelectual internacional que le rinda suntuosos dividendos, ellos dibujan la Cuba que se quiere trasmitir al exterior, el que deshonré a Marti, merece total repudio, el que solo refleje una parte de la realidad cubana desconociendo sus valores…son los sietemesinos de nuestra cultura y merecen TOTAL DESPRECIO POR COBARDES Y MERCENARIOS

    • Rolando Pérez Rebollo dijo:

      Amigo, hace 2 millones de años que no comento en CB, pero hoy tuve que hacerlo para sumarme a tus palabras. Te digo la verdad, hace rato que no veo una película cubana “voluntariamente”. Soy cubano y me gustaría una película donde superemos el archiconocido argumento de la emigración, los supercomunistas acartonados, las obligadas escenas de “encuerismos” a 64 x segundo y la lista sigue. Y con “superemos” me refiero obviarlos. ¿No hay nada más? ¿De veras?
      Me encanta la TV Serrana, sencillamente me encanta lo que he visto de ellos, y es porque HAY MÁS.
      Creo que se puede hacer un filme con un argumento similar al que cuentas, sin que termine siendo “complaciente”, sino auténtico.

      • Sakura91 dijo:

        Rolando Pérez Rebollo:….Yo ADORO la TV Serrana!!!. Casi no veo TV, pues prefiero las series o estar en la PC, pero trato de no olvidarme verla o cuando a veces sale en el paquete (si, en el paquete)

      • Yany dijo:

        Rolando, concuerdo con usted, también me cautiva la televisión serrana, debe ser por su autenticidad, porque nos muestra cubanos reales con problemas reales, no inventados por guionistas. Ciertamente es muy triste que ya no existan más argumentos para las películas cubanas que la emigración y la degradación social en un país con una historia y una cultura tan maravillosamente amplias.

    • Yoecubano dijo:

      500 % de acuerdo con usted. Siempre he querido decir eso que usted ha escrito…gracias a Cubadebate por darnos espacio.
      Somos tan pobres o distribuimos tal mal el presupuesto que no alcanza para hacer propuestas decorosas de la realidad cubana, del arte puro cubano, de lo positivo del sistema de salud y educación cubana, de lo grandioso del deporte cubano…será posible que solo se apoyen proyectos donde se exageran los males que tenemos, no llegan al fondo de los problemas, si saben todos que la principal causa es económica y los “amos del norte” no nos permiten el comercio(bloqueo). No es cerrar a los mediocres o seudoartistas aprovechados, es abrir y estimular a los demás, artistas comprometidos con la realidad y la realidad es que hay más temas que prostitución, emigración o delincuencia.
      Claro está que con Martí y con Cuba no se metan.

    • Julio César Rendón dijo:

      Concuerdo 100%. El suyo es el mejor comentario.

  • Jose R Oro dijo:

    Mi más completo apoyo de no permitir la acción de quienes se amparan en la libertad de expresión y diversidad, para causarle problemas al país. La diversidad es necesaria, y todo lo que sea a favor de Cuba es bueno y aceptable, mas aun se debe incentivar. Pero los que quieren hacer de esto un circo, no deben ser aceptados, en mi opinión.
    Los intelectuales, artistas, científicos cubanos deben disfrutar cada día de más y más espacios de opinión y creación, personalmente me parece que la ficticia unanimidad es contraproducente, hay muchas cosas que mejorar. Pero a quienes en vez de progresar y hacer mas próspera a Cuba, lo que quieren es destruir la sociedad socialista cubana, repito lo dicho por el gran Nicolás Guillén: ¡Cierra la muralla!

  • santo omar varona caballero dijo:

    Ya no saben qué inventar para atacar a la Revolución Cubana.Buscan un espacio no para divulgar las realizaciones artísticas que tengan que ver con nuestros valores sociales y espirituales.Los considero realizadores de “cafe con leche”

  • Santiago dijo:

    Hace un tiempo ya las películas cubanas dejaron de ser buenas, ahora se ve la chabacanería y el mal gusto, el cine cubano ahora es la pobreza y la mendicidad, el cómo salir del país, la prostitución y cosas que a mi entender están dirigidas desde fuera solapadamente, pienso que tenemos que tomar carta en esto y atajarlo a tiempo, el imperio nos ataca por todos lados y ese lado lo veo muy débil, muchos artistas se están dejando influir, sea por el dinero o por lo que sea pero en realidad ya a mí en lo particular no me gustan las películas cubanas de ahora, salvo algunas excepciones

    • CAVAFY dijo:

      COINCIDO UNA VEZ MAS CON LO EXPRESADO, ADEMÁS EN OTROS ESPACIOS LO HE DENUNCIADO PORQUE ADEMÁS NO INCLUYE SOLO A LOS JOVENES REALIZADORES SINO A CONSAGRADOS TAMBIEN…CUANDO EL MERCADO LLAMA LOS POBRE DE ESPIRITU VAN CORRIENDO A SU ENCUENTRO AL PRECIO Q SEA

  • La Tipa dijo:

    Me gusta el cine cubano,siempre me a gustado, pero ultimamente e visto algunas peliculas si es que se les puede llamar asi, que por supuesto nada tienen que ver con el ICAIC. las peliculas de las que hablo son basura de principio a fin , pura basofia que no merecen la pena ni de ponerlas en los circuitos nacionales ,son un insulto a la inteligencia de nuestro pueblo.

  • Leandro dijo:

    Allan Dulles, jefe de la CIA en la época de Girón, escribió un libro titulado
    El Arte de la Inteligencia, que dedicó uno de sus capítulos a la estrategia de
    subversión contra la URSS, en el que apuntó:
    “Sembrando el caos en la Unión Soviética sustituiremos sus valores, sin que sea
    percibido, por otros falsos, y les obligaremos a creer en ellos.
    Encontraremos a nuestros aliados y correligionarios en la propia Rusia. Episodio
    tras episodio se va a representar por sus proporciones una grandiosa tragedia, la
    de la muerte del más irreductible pueblo en la tierra, la tragedia de la definitiva e
    irreversible extinción de su autoconciencia. De la literatura y el arte, por ejemplo,
    haremos desaparecer su carga social. Deshabituaremos a los artistas, les
    quitaremos las ganas de dedicarse al arte, a la investigación de los procesos que
    se desarrollan en el interior de la sociedad. Literatura, cine, teatro, deberán reflejar
    y enaltecer los más bajos sentimientos humanos. Apoyaremos y encumbraremos
    por todos los medios a los denominados artistas que comenzarán a sembrar e
    inculcar en la conciencia humana el culto al sexo, la violencia, el sadismo, la traición.
    En una palabra: cualquier tipo de inmoralidad…”
    A estos discípulos de Allan Dulles hay que cerrales el paso de manera firme y oportuna.

    • humano dijo:

      Ya había leído eso antes, creo que fue usted el que lo escribió, incluso lo copié para enseñárselo a un amigo.

      Se ajusta, pienso, a lo que hoy está sucediendo en Cuba.

      Saludos.

    • Fernando dijo:

      La paradoja es que el fundamento teórico están en Antonio Gramsci, uno de los fundadores del Partido Comunista Italiano. La base es la previa conquista del poder cultural a la del poder político, por medio de la acción de infiltrar intelectuales en todos los medios de expresión, comunicación y universitarios. Los comunistas europeos no lograron ninguna victoria revolucionaria y sin embargo todo el campo socialista se vino abajo porque toda la superestructura ideológica de los países del Este ya estaba conquistada por occidente. Ya lo dijo Fidel Castro, que los habían desarmado ideológicamente. No soy cubano. Soy sociólogo español. No entro en su debate, ya que sólo los cubano deben decidir su camino independiente. Se lo han ganado.

  • Leopoldo dijo:

    Hago una pregunta ¿Se olvidaron del carril II de la Ley Torricelli? me parece que hay muchos que se están haciendo los tontos útiles, con los símbolos no se juega, con Martí no se metan.

  • aceite dijo:

    Quinta Columna. Voluntarios. Es lo que pienso.
    Es bueno que se expliquen estas cosas. Pero a la vez no me parece saludable para el país rebajarse a discutir un texto anónimo dando vueltas por facebook, de gentes (gentuza?) con aires de grandeza a quienes a estas alturas es imposible inculcarles el más esencial patriotismo.
    No sé.

  • mercedes dijo:

    Estoy de acuerdo con la declaración de la funcionaria del Ministerio de Cultura y con los foristas que la comparten. Está claro que el verdadero guión que se está desarrollando en la realidad es el de la política imperialista de Allan Dulles, el que no lo quiera ver es ciego. Mi preocupación son las concesiones que podamos hacer por las instituciones que representan los intereses de la mayoría del pueblo, el verdaderamente revolucionario, en aras, digamos, de acallar toda esa basofia para captar mentes débiles que se ha creado alrededor de la Muestra Joven, que a mi entender se quieren congraciar con el imperio para captar su atención y financiamiento. Como otros foristas, hace tiempo me preocupo por la influencia de todas esas películas que circulan por ahí, incluso las que tiene valores artísticos, pero que solo muestran nuestras manchas y no la luz, luz que tenemos a raudales a todo lo largo y ancho de nuestro país, y en el heroismo casi siempre anónimo de nuestros internacionalistas.

  • casandra Leal dijo:

    Creo que hay que producir un debate inmediato con los jòvenes realizadores convocados por la Ahs y la Uneac,incluyendo a las “figuras” que hayan firmado la declaraciòn y enfrentar abiertamente este asunto porque declaraciones como esta a quien son ùtiles?

  • ATM dijo:

    Dentro de la Revolución todo, contra la Revolución nada. Principio expuesto por el Comandante en Jefe Fidel Castro y apoyado por los INTELECTUALES (en mayúscula) en el encuentro efectuado con ellos muy al inicio del proceso revolucionario. Esto en nada significa Límite a la libertad de expresión, de creación artística y otras manifestaciones. Solo quiero resaltar que desde el país más poderoso del planeta se nos quiere vender el ejemplo suyo de Democracia, y tenemos que tener claro que ellos defienden el principio de que DENTRO DEL CAPITALISMO TODO, CONTRA EL CAPITALISMO NADA. Sobre esa base programática es que construyen toda su política económica, la de medios, etc. En este principio es que ellos defienden su libertinaje de expresión

Se han publicado 67 comentarios



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