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Trump, anfitrión de líderes de Japón, Francia y Alemania

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Donald Trump recibe a Presidentes de tres mportantes países: Japón, Francia y Alemania. Foto: Prensa Latina

La seguridad, el comercio y la República Popular Democrática de Corea (RPDC) resultaron temas comunes en tres visitas de alto nivel recibidas por el presidente estadounidense, Donald Trump, en la segunda quincena de abril.

El gobernante republicano fue anfitrión el 17 y el 18 en su residencia privada de Mar-a-Lago, Florida, del primer ministro de Japón, Shinzo Abe, con quien, aseveró, tuvo un gran encuentro.

Después, del 23 al 25, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, realizó la primera visita de Estado durante la administración de Trump, con un amplio programa que incluyó diversas reuniones entre los dos mandatarios y un discurso del líder galo ante el Congreso norteamericano.

Por último, el 27, la canciller federal de Alemania, Angela Merkel, repitió su viaje a la Casa Blanca de marzo de 2017, cuando se encontró la primera vez con el jefe de esa mansión ejecutiva.

CON ABE EN MAR-A-LAGO

‘Hablamos en profundidad sobre Corea del Norte, las fuerzas armadas y el comercio. “Cosas buenas sucederán”, puntualizó Trump en su cuenta personal de la red social Twitter sobre la cita con Abe en Florida.

En una rueda de prensa junto al primer ministro nipón, aseguró que abandonaría la reunión prevista con el líder de la RPDC, Kim Jong-un, si viera imposibilidad de llegar a un acuerdo.

‘Si creemos que el pacto no será exitoso, no lo tendremos; me gusta siempre ser flexible y seremos flexibles’, manifestó Trump acerca de la cumbre con Kim, la cual debe suceder a principios de junio próximo.

A juicio del presidente estadounidense, están siendo resueltos los detalles para el esperado encuentro bilateral, y dejó ver que el tema de la desnuclearización se incluirá en su agenda.

Sobre ese objetivo, Abe enfatizó que el proceso debe ser ‘completo, verificable e irreversible’.

Trump y Abe anunciaron que impulsarán conversaciones acerca de acuerdos comerciales, y se valoró la posibilidad de que Estados Unidos exima a Japón de los aranceles a sus importaciones de acero y aluminio de 25 y 10 por ciento, respectivamente.

Decidimos comenzar negociaciones a favor de convenios comerciales libres, equitativos y recíprocos, sostuvo el primer ministro japonés, rival de su anfitrión en un partido de golf. Como hizo antes en un tuit, Trump señaló que no quiere regresar al Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por siglas en inglés), pero, aclaró, ‘si nos ofrecen un buen pacto al cual no me pueda rehusar en nombre de Estados Unidos lo haría’.

‘Prefiero los acuerdos bilaterales, es mejor para nuestro país, para nuestros trabajadores, quisiera uno directamente con Japón’, recalcó.

El TPP fue firmado en marzo por 11 miembros que siguieron adelante pese a la ausencia norteamericana, la cual determinó Trump tres días después de llegar a la Casa Blanca el 20 de enero de 2017.

MACRON Y LAS DIFERENCIAS SOBRE EL ACUERDO CON IRÁN

Durante su último día en esta capital, Macron aseguró ante el Congreso estadounidense que Francia se mantendrá en el acuerdo nuclear alcanzado con Irán en 2015, un mecanismo criticado por Trump.

Una jornada después de reconocer en la Casa Blanca que ambos líderes tienen ‘posiciones iniciales’ distintas sobre el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por siglas en inglés) alcanzado entre la nación persa y seis potencias mundiales, el mandatario francés volvió a mostrar esas diferencias en el Capitolio.

Francia no saldrá del JCPOA porque lo firmamos, manifestó ante una sesión conjunta del Senado y la Cámara de Representantes, y agregó que quizás el trato no abarca todas las preocupaciones, pero no debería abandonarse si no existe algo más sustancial en su lugar.

Su presidente y su país tendrán que asumir las propias responsabilidades con respecto a este tema, expresó a los legisladores estadounidenses luego de que Trump tildara el día antes ese acuerdo de ‘loco’ y ‘ridículo’, y añadiera que nunca debió realizarse.

No se trataría de salir de un acuerdo para crear otro, explicó, sino de emplear como base el existente y agregar aspectos que considera necesarios como el programa de misiles balísticos de Teherán, su influencia en el Medio Oriente y lo que sucederá después de 2025.

Sobre la determinación que Trump adoptará el próximo 12 de mayo, cuando deberá pronunciarse a favor de continuar la exención de sanciones contra Irán o de imponerle nuevos castigos, el líder galo dijo que no sabe qué decidirá su par estadounidense.

Pero en una conferencia de prensa ofrecida al final de su estancia, Macron especuló que Trump podría retirarse del JCPOA y calificó como error esa posible decisión.

Ante el Congreso, el francés también expuso que espera que algún día Estados Unidos regrese al Acuerdo de París sobre cambio climático, el pacto mundial de finales de 2015 que su homólogo decidió abandonar.

Para el presidente galo, la retirada de Washington de esa iniciativa firmada por más de 190 naciones se trata de un desacuerdo a corto plazo, pero, a la larga ‘tendremos que enfrentar las mismas realidades y solo somos ciudadanos en el mismo planeta’.

‘Algunas personas piensan que asegurar industrias y trabajos actuales es más importante que el cambio climático. Escucho esta preocupación, pero debemos encontrar una transición sin problemas’, comentó Macron en otra referencia a Trump, quien ha cuestionado la existencia de ese fenómeno.

Sobre comercio, el mandatario de Francia opinó que la resolución de disputas en ese sector debe realizarse a través de la negociación y de la Organización Mundial correspondiente para encontrar respuestas ‘cooperativas’.

Mientras el presidente norteamericano volvió a abogar por lo que él llama un intercambio justo y recíproco, su par recalcó que, como aliados, deben asegurarse del cumplimiento de las leyes internacionales.

En contraposición a las posturas nacionalistas de Trump, Macron instó al multilateralismo y al compromiso de Estados Unidos en el mundo, y recordó la larga historia de las relaciones entre los dos países y sus valores compartidos.

Según Macron, es preciso dejar a un lado el ‘aislacionismo, la retirada y el nacionalismo’, para dar forma a respuestas comunes ante ‘las amenazas globales que enfrentamos’, con vistas a evitar la destrucción de instituciones como la ONU.

Al recibir de manera oficial al galo en la Casa Blanca, con ceremonia militar incluida, Trump dio gracias al visitante por la colaboración francesa en el lanzamiento de más de 100 misiles contra Siria el pasado 13 de abril, en el cual participó además Reino Unido.

El gobernante estadounidense ordenó a las Fuerzas Armadas norteamericanas realizar ataques de precisión contra lo que él denominó objetivos asociados a las capacidades de armas químicas del presidente sirio, Bashar Al-Assad.

Washington culpó al Gobierno de Al-Assad de una supuesta agresión química el 8 de abril en la ciudad siria de Duma sin esperar el resultado de las investigaciones pertinentes.

Después, ante reporteros en unión de Macron, Trump cambió sus comentarios de finales de marzo sobre una pronta retirada del país levantino, al sostener que primero quiere dejar ‘una huella fuerte y duradera’.

EL CORTO ENCUENTRO CON MERKEL

En el inicio del diálogo de poco menos de tres horas con Merkel, a quien felicitó por su victoria electoral en septiembre pasado, Trump dijo que entre ambos existe una gran relación, pese a rumores que indican lo contrario, y trabajan juntos en muchos temas como el comercio y el área militar.

La líder alemana reconoció que le tomó algún tiempo constituir el actual Gobierno de su país, y destacó la importancia de que el primer viaje fuera de Europa después de establecerlo tuviera como destino Estados Unidos.

De forma posterior a las conversaciones y en rueda de prensa conjunta, Trump pidió a los países europeos desembolsar el dos por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para sufragar los gastos militares de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Como ha hecho reiteradas veces desde su campaña presidencial, insistió en que Berlín debía realizar más erogaciones a ese bloque.

Merkel reconoció que Alemania gastó el año pasado el 1,24 por ciento de su PBI en defensa, pero con ‘la intención de seguir siendo un socio comprometido y confiable con otras naciones integrantes de la OTAN’.

Por otro lado, Trump indicó que quería una relación comercial justa y recíproca con Europa y Alemania en particular, y en ese sentido citó un déficit de Estados Unidos con ese país de 64 mil millones de dólares.

Además saludó el clima de distensión logrado en la península coreana y refirió que se estudian dos o tres sedes para su reunión con Kim.

(Con información de Prensa Latina)

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