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El gallo Triquito, la graciosa mascota de un pueblo del centro de Cuba

Publicado en: Curiosidades
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El gallo amaestrado de Braulio Coroneaux se «hace el muerto». Foto: Yariel Valdés González/ Vanguardia

El gallo amaestrado de la comunidad Braulio Coroneaux, de Cifuentes, Villa Clara, se «hace el muerto». Foto: Yariel Valdés González/ Vanguardia

Por Yariel Valdés González

Cuando uno lo ve desde la distancia parece uno más de su especie. A simple vista diría que resulta un gallo común. Aletea, picotea la tierra, canta en los amaneceres… En su físico nada sobresale demasiado: estatura mediana; ojos carmelitas; plumaje vistoso, pero no extraordinario; cresta en su lugar; nada le sobra ni nada le falta.

Sin embargo, al acercarse, y tras verlo en acción, uno comprende la insistencia de los habitantes de la comunidad Braulio Coroneaux, de Cifuentes, en la provincia de Villa Clara -al centro de la Isla-, por apreciar el espectáculo que protagoniza esta criatura. Triquito es quizás el único en su especie (Gallus gallus domesticas) capaz de realizar todos los retos que su dueña le impone.

Actúa sin escenario y al aire libre, en los alrededores del edificio número uno, en la comunidad Braulio Coroneaux, perteneciente al municipio villaclareño de Cifuentes. Allí, justo en el apartamento tres, en el primer piso, vive Triquito y a su encuentro acuden los vecinos de este poblado para disfrutar de la sui géneris presentación.

Primer, segundo y tercer actos

Su dueña, Noralia Fernández Miraval, lo llama como si fuera uno más de sus hijos. “Ven con mami Triqui”, le dice, y el gallo corre hacia ella como perro amaestrado. “A ver saca la patica pa’ adelante, como le gusta a mami, pa’ la foto”, le ordena, y Triquito se queda inmóvil, erguido, como “congelado” sobre sus dos patas, en perfecta pose para los flashes. “¡Qué lindo mi vida, qué lindo!”, lo elogia.

“Lo más insólito –narra Noralia– es que él no aparea gallinas, sino chancletas. A las gallinas las invita y come con ellas, pero cuando él va a «recoger», las obvia y va en busca de zapatos”.

Para comprobarlo, alguien deja caer una Dupé y tras ella se moviliza ágil Triquito. Comienza el segundo acto. Le da unos picotazos. Aproxima sus plumas a las ligas de la chancleta. Comienza a rasparla desesperado con sus patas y espuelas.

Se engrifa todo; su cuerpo da signos de satisfacción y luce inmenso. En pleno proceso de “apareamiento” aparecen más espectadores que, impresionados por la escena, solo atinan a la risa.

Los machos como Triquito resultan quienes primero adquieren la madurez sexual, pues desde los cinco meses están listos para su reproducción, aunque este ejemplar nunca se ha apareado con una hembra de su misma especie. Al parecer, Triquito no perpetuará su linaje. “Como se crió en un ambiente familiar, dentro de la casa, pensamos que por eso no se acerca a las gallinas”, justifica su dueña.

Luego le dice que es hora de dormir. “Quédate ahí, como muerto” y Noralia le baja la cabeza hasta que el pico le roza con el asfalto. Triquito flexiona sus patas y queda inclinado hacia adelante como si reverenciara a quienes vienen a verlo. No retoma la normalidad hasta que Noralia indica que ya concluyó el tercer acto.

En medio de los aplausos y antes de que concluya la singular función, pregunto: ¿Quién le enseñó a hacer todas esas cosas?

-Todos -responde Noralia-. Mi esposo, mi suegro, el vecino de enfrente, Orlandito, quien también tiene paciencia para sentarse por la tardes con él, cuando viene del campo. Mucha gente trabaja con él, porque es muy manso; sin embargo no le gusta mucho que lo tengan cargado, le gusta estar suelto.

Uno más de la casa

Cuenta Epifania, la abuela del hogar, que desde pequeño Triquito se crió con su familia. “La gallina no lo quiso cuando nació, porque fue el último en salir y lo trajimos para acá y aquí entre la todos lo hemos cuidado, y se adaptó a vivir dentro de la casa”.

Mi esposo lo trajo – rememora Noralia- y lo pusimos en un pañito en la hornilla eléctrica para darle calor poco a poco en una cajita, y así lo criamos.

En su hogar de acogida, Triqui anda a sus anchas. Pasea por cada rincón y le encanta acostarse en la cama de su dueña cuando la deja libre por las mañanas, sobre todo, si recibe las brisas del ventilador. “Él duerme encima de los contadores del edificio, a la entrada y nunca se lo han llevado porque todo el mundo lo quiere y lo reconoce por Triquito”, advierte Epifania.

Como uno más en la casa, Triquito tiene su cuota de arroz, pues es lo que más le gusta comer. “Le damos maíz, pero el arroz crudo lo devora enseguida”, dice una de las hermanas, Isabel.

Si uno llega al edificio número uno, en la comunidad Braulio Coroneax, en Cifuentes, puede encontrarse con este gallo maravilla, que se ha convertido en la mascota del poblado.

Noralia lo acoge en sus manos y mientras lo acaricia comenta que no pica a nadie y espera viva 15 años. Con 11 años cumplidos, Triquito ya superó ampliamente la expectativa de vida de esta ave, la más difundida en todo el mundo, pues, según la literatura consultada, solo suelen vivir entre cinco y diez años, en dependencia de la raza.

Pero como todo animal, Triquito también hace sus travesuras. Rememora Noralia que “en una ocasión pusimos un cake encima de la cama. Yo había lavado ese día. Tenía la ropa encima de la cama y el cake en una esquinita. Allí en el cuarto de mi suegra hay un escaparate grande, con un espejo antiguo y se me queda la puerta abierta y cuando me acuerdo de Triquito ya estaba caminando por todo el cake y mirándose en el espejo. Paseó el cake completo y al entrar había dulce por todas partes”.

Las risas se adueñan del momento, y en ese instante Noralia recuerda el día en que estaba fajado con el gallo del vecino a través de una cerca, uno a cada lado. “Cuando lo veo, lo llamo y enseguida me miró. Echó un vistazo al gallo y le dije ‘Triqui ven’, dejó la pelea y regresó enseguida”.

Y como hay momentos divertidos, también los hay menos simpáticos. A Noralia ahora le viene a la mente el día en que, “unos graciosos” pelaron al gallo. “Me lo tusaron. Solo le dejaron la pluma larga de la punta del rabo. Yo estuve una semana llorando, por poco me enfermo. Nunca supe quien había sido, después no me interesó, porque no sabía lo que iba a hacer, pero sufrí hasta que no le salió la última plumita”, comenta un poco apenada.

Mientras escuchaba las anécdotas, Triquito ya transitaba confiado por su barrio. Andaba por encima de la acera, y aún había personas que lo miraban, pero después de tanta algarabía, cámaras y público se merecía el descanso, ¿no? Se despoja de su coraza de artista y comienza a picotear en un cantero. Cualquiera diría que es un gallo común.

Triquito obedece cada una de las peticiones de su dueña. Noralia lo invita a posar para las cámaras. Foto: Yariel Valdés González/ Vanguardia

Triquito obedece cada una de las peticiones de su dueña. Noralia lo invita a posar para las cámaras. Foto: Yariel Valdés González/ Vanguardia

Si uno llega al edificio número uno, en la comunidad Braulio Coroneax, en Cifuentes, puede encontrarse con este gallo maravilla, que se ha convertido en la mascota del poblado. Foto: Yariel Valdés González/ Vanguardia

Si uno llega al edificio número uno, en la comunidad Braulio Coroneax, en Cifuentes, puede encontrarse con este gallo maravilla, que se ha convertido en la mascota del poblado. Foto: Yariel Valdés González/ Vanguardia

En cuanto ve una chancleta en el suelo, Triquito la aparea como si fuera una gallina. Explican sus dueños que quizás se deba por su crianza hogareña. Foto: Yariel Valdés González/ Vanguardia

En cuanto ve una chancleta en el suelo, Triquito la aparea como si fuera una gallina. Explican sus dueños que quizás se deba por su crianza hogareña. Foto: Yariel Valdés González/ Vanguardia

(Tomado de Vanguardia)

Se han publicado 36 comentarios



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  • Bárbaro Toranzo dijo:

    A Triquito le hace falta un buen Psicólogo, usted sabe lo que es preferir una Chancleta en vez de una Gallina. Jajaja

    • Aramis dijo:

      jajaja… Le hace falta “El Encantador de Gallos” jajaja… como el farsante que salía en la tv que decía que era el encantado de perros.

      • Ragnar Lothbrock dijo:

        Por lo menos el “encantador de perros” hacía cosas con esos animales que hasta los mismísimos súpercanales como Animal Planet y otro que no recuerdo lo tenían en sus programas.

      • Aramis dijo:

        Claro. A Animal Planet y esos supercanales lo que les interesa es la audiencia, no el verdadero carácter científico de lo que transmiten. Decirle “Encantador de Perros” a un hombre que simplemente sabe amaestrar perros es puro sensacionalismo.

  • Aramis dijo:

    A que si la dueña le dice que se meta en una olla el gallo le responte -Tú ta looooca o qué te pasa?-

  • victor dijo:

    Porque no lo filman

  • Daniel dijo:

    Buena historia, demasiado larga. Por que siempre tienen q escribir como un ninno de primaria usando millones de adjetivos y expresiones para hacer la historia mas interesante y el resultado es q me aburro leyendo. Pero muy buena la historia del gallo ese

  • oscar vrodriguez dijo:

    ese gallo es fetichista de pies

  • Jose dijo:

    Interesante union entre ls personas y un animal. No sabia que los gallos podían adquirir habilidades como esas que se describen.
    Los primeros comentarios parece bastante infantiles. No?

    • Aramis dijo:

      Gracias por el pie forzado :)
      Es verdad que los primeros comentarios parecen infantiles, incluyendo los mío :)
      Pero sin dudas el artículo no lo es menos.

  • Antonio dijo:

    Yo creo que Triquito se hace el bobito por el día y sale a cojer por las noches je je je je….

    • Hasandy dijo:

      Antonio estoy de acuerdo con tigo ,para mi que ese gallito es un poco sorro y por la noche se le salen sus intintos de gallo.

  • Un Cienfueguero + dijo:

    Increible la verdad… ojala y le dure muchos años mas… y no importa que prefiera chancletas en lugar de gallinas… el las difruta a lo lindo…. jajjajaja..

  • lianet dijo:

    Realmente me parece que es el Gallo de los huevos de Oro, lo que aun no lo han explotado suficiente…….ajajajaj

  • alberto dijo:

    Tremenda mascota esa es un salvaje ese gallo !!!

  • Jose dijo:

    Triquillo lo que está bueno es para echarlo en la olla reina.

    • granito de arena dijo:

      ¡Ay no, qué instintos tan malos! ¿Cómo vas a echar a Triquito en una olla Reina? Tan bonito, con tan lindos colores. Siempre me han parecido tan bellos los gallos, con esa manera de alegrarnos las madrugadas. Me parecen tan tiernos y machotes.

  • Luis dijo:

    Ese es un gallo muy inteligente pero la convivencia en el hogar le ha hecho dejar a un lado sus menesteres del corral, como son atender gallinas y defender sus patios, valga que Triquito aún canta y despierta a los vecinos sino es verdad que hay que llevarlo al psicologo, pero piensen bien pues tienen trastornos sexuales, y creo que se llama Fetichista pues le gustan las prendas, y seguro que le encanta el olor de las chancletas, y el aroma de los pies….jeje
    Este es casi un gallo empedernido …jajaja..saludos para él y le pido que en este Fin de Año no duerma encima de los contadores, que le van a echar mano para una buena caldosa y no a vivir para contarlo …

  • Santaclareño dijo:

    Realmente es increible el nivel de habilidades que desarrollan y tienen en si muchos animales. La vida de ciudad y alejado de muchos animales te hace sorprender ante sus actuaciones que resultan para gentes de campo algo casi comun.

    Recuerdo una vez en viaje de trabajo a Ciego de Avila, conversabamos parado en una gran explanada y tres gallos blancos de ceba, muy enormes ellos, se dedicaban dos a picotear y alborotar para llamar la atencion de grupo. El asunto era que el tercero, escurridizamente, daba la vualta al grupo y de pronto atacaba desde atras. Pues espuelas en mano, digo en pata, y tras un volido, arremetia certeramente contra los pies de los congregados, junto entre los zapatos y el pantalón.

    ¡Esos si merecian ir para la olla, los tusaran y les aserraran las espuelas :)!

  • AntiCR7 dijo:

    Tremendo el gallo ese, que falta le hace además una pinturita al edificio, esta en llamas!!

  • idalmis dijo:

    Esta historia de Triquito es similar a la de un gallo que tuvo el niño que vive al lado de mi casa, en el centro de Palmira, el gallo al que me refiero era toda una curiosidad porque igual que Triquito fue criado por la familia desde que nació y era la mascota niño (Brayan), digo ¨era¨ porque un buen día, ya después de 3 años en esa casa, desapareció, no sabemos si fue al caldero de otro vecino. La historia es que PITO, como le pusieron, también mostraba solo interés de apareamiento por las chancletas, la dueña le buscó una gallina pero ni le hacía caso, pero el tenía la costumbre de venir a comer con las gallinas de mi casa que eran unas camperas blancas y un buen día lo descubrí en plena jugada con una de ellas.Pero Triquito ya está un poco mayorcito y, a lo mejor, el aparearse con una gallina ya no debe ser una prioridad para él, es feliz así como está.

  • Nor1 dijo:

    Interesante. una sugerencia; si quieren que coja gallinas pueden hervirle un poco de arroz con pimienta y darselo a comer. cuando yo rea pequeño mi abuelo tenia un gallo medio bobo y le dio a comer arroz cocinado con pimienta y despues no habia gallina que se le escapara. le pusieron de nombre “pimienta” y ni las pollitas mas tiernas estaban fuera de su menu. asi podrian sacarle cria a este gallo que ya es viejo. muchas gracias.

  • y el mio que dijo:

    Que bonita historia la de este gallo, en mi casa había uno parecido, se llamaba “Sacrificio”, el nombre proviene de la cantidad de trabajo que paso aquel pollito, primero mi tia lo salvo de un maja que se lo estaba comiendo, que tuve que darle boca-pico para que viviera, en dos ocasiones mas cayo en una cubeta de agua y como era pelón no pudo volar y la suerte fue que las dos veces el agua le daba por el lomo y solo le quedaba el cuello a fuera, y a fue cuando mi abuela lo bautiso como dije anteriormente, al parecer con estos traumas el pollo crecio con un defecto, tambien se olvido de las Gallinas, solo montaba a la gata cuando estaba acostada, a los puerquitos chiquitos, a una perrita salchicha que me la tenia muerta con los picotasos para forzarla al acto, en fin sacrificio no tuvo la misma suerte que triquito, pues mi abuela hizo alucion a su nombre y lo sacrificó.

  • rios dijo:

    Que hay face book, pero me parece que ese es un gallo gatorade

    • DARKENIER dijo:

      Haber mijito esplicate un poquito mejor para poder entenderte, que se entiende mejor el gallo que a tíiiii.

  • karmentxu dijo:

    También he oído una leyenda de un gallo que hacia muchas monerías en Santander ( Cantabria) y tenia hermosos pollos de las gallinas que cubria, ( estaba domesticado por los niños ( mis tios)….dicen vivio 13 años….y murió de viejito, nadie se lo comio, eso que era en los años 50 en spain

  • El yuma dijo:

    Ese gallo es un salbaje pero esta criado encasa y ¿que le pasa a los que se crian encasa? jajaja ojala que se ponga duro porque si no!

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