Joaquín Infante: La unificación monetaria y cambiaria debió efectuarse mucho tiempo atrás
Por la importancia que reviste el tema, Cubadebate comparte la entrevista con Joaquín Infante Ugarte, asesor del presidente de la ANEC, realizada por la periodista Onaisys Fonticoba y publicada en el diario Granma.

Joaquín Infante Ugarte. Foto: Alberto Borrego.
En octubre del año pasado, este mismo diario publicó una Nota Oficial del Gobierno cubano donde se anunciaba la puesta en vigor de varias medidas en aras de la unificación monetaria y cambiaria. Desde ese entonces, muchas han sido las interrogantes sobre el proceso: ¿qué moneda quedará vigente?, ¿cuál será su impacto en la economía?, ¿qué sucederá con los ahorros en las sucursales bancarias?
Algunas de ellas han sido respondidas. En las últimas sesiones del Parlamento, por ejemplo, se ha aclarado que este proceso pretende restablecer el valor del peso cubano, aunque por sí solo no resolverá todos los problemas de la economía. Se necesita, inobjetablemente, aumentar la producción nacional.
A juicio del doctor en Ciencias Joaquín Infante Ugarte, asesor del presidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC), de los pasos a efectuar, la eliminación de la dualidad cambiaria en el sector estatal es uno de los más importantes, en tanto permitirá tener una justa dimensión de la rentabilidad y competitividad de nuestras producciones, así como medir con mayor objetividad todos los indicadores macroeconómicos.
Dualidad : ¿Por dónde comenzar?
La dualidad monetaria, explicó Infante, “sucede cuando circulan dos monedas diferentes: generalmente una extranjera y una nacional, o como en el caso cubano, dos nacionales. Puede ser parcial: cuando la otra moneda asume parte de las funciones del dinero (como unidad de cuenta, medio de pago y de atesoramiento), o total, cuando las asume todas.
El doctor en Ciencias sostuvo que aunque este fenómeno puede estar dado por razones estructurales o coyunturales, en la Isla coinciden ambas. Entre las primeras mencionó la dependencia extrema del comercio exterior y la poca reserva de divisas que tiene el país; y entre las segundas el bloqueo económico y comercial de los Estados Unidos y la fluctuación de los precios para la importación y exportación de los productos en el mercado internacional.
La dualidad cambiaria, por otra parte, ocurre cuando existen dos tipos de cambio diferentes. En Cuba la situación se hace más compleja al utilizar, en las relaciones económico-financieras del sector estatal, una apreciación de 1 CUP=1 CUC (un peso cubano igual a un peso convertible); y para la población de 25 CUP=1 CUC.
Según comentó, estos factores hacen que no se posea una visión real del costo de las producciones, se distorsione la información para realizar estudios de factibilidad y evaluación económica de las inversiones y, entre otras consecuencias, que las exportaciones y las importaciones sean subvaloradas.
Sin embargo, la circulación de dos monedas en Cuba no es un fenómeno exclusivo de estos tiempos, como suele pensarse. De acuerdo con el especialista de la ANEC, la dualidad monetaria surgió en la temprana fecha de 1914 —en la Neo-República—, cuando el peso cubano comenzó a coexistir con el dólar.
La circulación de este último se interrumpió en 1948, con la creación del Banco Nacional de Cuba, que estableció el peso cubano como moneda única; y se retomó en 1993, con la despenalización de la tenencia de divisas que había sido pronunciada en 1961.
Sobre este último acontecimiento, Infante comentó: “En los primeros años de la década del noventa se produjo un fuerte deterioro de la economía cubana, como consecuencia de la caída del campo socialista. El Producto Interno Bruto (PIB) se redujo en un 35 % aproximadamente, la utilización de la capacidad industrial estaba al 15%, y el déficit del Presupuesto del Estado era el 30% del PIB.
“El valor del peso cubano se devaluó. Comenzó a circular el dólar, que se cotizó a tasas muy elevadas, hasta 150 pesos cubanos. Se optó por la dualidad monetaria, en lugar de la devaluación interna mediante un cambio de moneda nacional. Tomamos la medida que consideramos menos traumática, porque la política económico-social de nuestro país no permitía —ni permite— otra alternativa. Nadie queda desamparado”.
Camino difícil, pero necesario
Interrogado sobre por qué se escoge este momento para la unificación de la dualidad monetaria y cambiaria, el doctor Joaquín Infante no dudó en señalar la necesidad imperiosa de ese proceso, el cual —dijo— debió efectuarse mucho tiempo atrás.
Lo más estratégico, a su juicio, es la eliminación de la dualidad cambiaria en el sector estatal. Entre los principales factores que han contribuido al mantenimiento de esta última mencionó la excesiva centralización de las decisiones operativas, el carácter formal de las finanzas, y la dirección de la economía mediante decisiones administrativas y no de indicadores económicos y financieros.
Asimismo, llamó la atención sobre la existencia de una “tercera moneda” en ese sector: la llamada Carta de Liquidez (CLC), con la cual se identifican los CUC que tienen respaldo en divisas.
Según refirió, ello ha sucedido debido a la emisión de pesos convertibles por encima de su respaldo en divisas extranjeras.
No obstante lo complejo del panorama, el doctor consideró que los efectos de la unificación monetaria y cambiaria en el sector estatal no tardarán en notarse; en cambio su incidencia en la población deberá ser más gradual.
La eliminación de la dualidad monetaria, indicó, no aumentará por sí misma el poder adquisitivo de las personas. La apreciación del peso cubano está vinculada al aumento de la productividad, de la eficiencia del trabajo, de la competitividad y rentabilidad de nuestras producciones.
La unificación monetaria y cambiaria es una decisión estratégica, impostergable, señaló Infante. El solo hecho de conocer con veracidad el valor de las producciones, su rentabilidad, competitividad… es una ventaja para el país. Ello no solo mejorará estos indicadores, sino que sumará a los trabajadores de una forma más consciente, pues sabrán el valor real de su aporte.
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Mas de lo mismo, no se resuelve nada...
Se ha planteado en innumerable ocasiones el inicio de la opción cero para la economía en las entidades cubanas, creo necesario e impostergable el paso, la preocupación está en que los planes del 2015, y en algunos casos para el 2016, se han montado en las la existencia de las dos monedas; independientemente de que estatalmente se considera 1 CUC=1 CUP;... ¿entonces cómo queda para los estatales con contratos con cooperativas y con cuentapropistas?. Se sigue enredando...
Mi no al monopolio (ETECSA y todas las demás empresas únicas estatales, valla a una tienda en Pinar del Rio y luego a otra en Guantánamo y vera las mismas ofertas, sobreprecios, con mala calidad, banales), mi sí a la competencia, al aumento de las producción y la oferta
Hay muy buenas intervenciones aquí. Lástima que se queden en saco sin fondo y no sean tenidas en cuenta por ningún organismo. Por supuesto que son escuchadas pero parece que las medidas son las que no vienen a la par. Me explicaré de la forma más sencilla posible:
Primero: La dualidad monetaria para la circulación no significa ningún problema. No sé por qué tanto alboroto con eso. Nadie se ha puesto a analizar con claridad el tema de que cuando desaparezca el CUC se necesitarán nuevas denominaciones de billetes. Ya el de 100 pesos es pequeño para muchas operaciones. Será necesario crear billetes de 500, por ejemplo, para comprar un reffrijerador de 25 mil pesos. Se imaginan ir a comprar un equipo de 30 mil pesos en billetes de 20 pesos?. Cuán alta es la probabilidad de error para ese cajero al contar los billetes. Cuantas gavetas hay que agregar a los cajeros para asumir la recaudación de un turno de operaciones? Cuanto le costará a la maltrecha economía del país eliminar de circulación los billetes de CUC y agregar una significativa cantidad de nuevos billetes de MN tanto de las denominaciones actuales como de nuevas? Estas interrogantes son las que han atrasado el proceso porque las autoridades han chocado con la realidad. No es más lógico considerar el billete de CUC como una nueva denominación de moneda nacional? NO SE DAN CUENTA DE QUE LA CAUSA DE LOS PROBLEMAS NO ES LA DUALIDAD MONETARIA SINO LA DUALIDAD DE SU TASA DE CAMBIO? Estoy seguro que lo primero, LO PRIMERO A REALIZAR, es establecer una tasa de cambio única para todos los sectores, comenzando 25 a 1 como lo es actualmente para la población. Esto permitiría lograr las siguientes ventajas:
1- Por ahora, para la población, la única ventaja de la unificación monetaria es que se ahorar la gestión del cambio de moneda en CADECA. Con la circulación en iguales condiciones para ambas monedas esto se mantiene: Sencillamente hay que considerar un billete de 1 CUC como uno de 25 MN, nada más que eso. A la hora de realizar alguna compra, un billete de 10CUC es como tener en mano un billete de 250 pesos. Si voy a comprar algo en una tienda a 300 pesos puedo presentar lo mismo 3 billetes de 100 pesos como 6 de 50, 15 de 20 o uno de 10 CUC y 1 de 50 pesos. Serían iguales sin ningún problema. Los cajeros y los sistemas contables ya funcionan con ambas monedas y esto permitirá trabajar con ambas.
2-Desaparece la función de CADECA de cambiar o vender CUC con MN porque son lo mismo. Valen a 25 pesos como mismo un billete de 100 pesos uno lo cambia en cualquier lugar por 5 billetes de 20 o 2 de 50, tanto en un sentido como en el otro. POR LO TANTO, DESAPAREDE LA ESPECULACIÓN DE LA VENTA DE CUC y se simplifican todos los trámites de cambio de moneda!!!!!!!
3-Como para el sector empresarial el CUC sigue siendo 25 a 1 como para la población, se podrán calcular sin problemas los costos de producción y ganancias de cada entidad, proporcionando una verdadera estadística.
4-Los gastos para el estado serán mínimos en cuestión de transacciones monetarias y la tasa de cambio podrá ir ajustándose según sea posible por la economía, hasta la total eliminación de una de ellas.
5-Podrá a trabajar a los directivos y empresas que ahora se benefician con la tasa de cambio 1 a 1 y que se sienten cómodos en su mala gestión porque son eficientes gracias a un mercado especulativo oficialmente establecido. HASTA CUANDO???????
6-Le dará un justo alivio y una estimulación a las empresas que ahora están con la soga al cuello, tildadas de irrentables y de subvencionadas por el estado cuando en realidad son rentables. Esto les permitirá disponer de mayores recursos para poder incrementar los salarios de sus trabajadores.
Como les decía, no veo ninguna diferencia para el de a pie en el cambio de moneda. Seguro se perjudicarán los que tienen ahorros con el cambio porque son un solo peso que baje oficialmente la correlación, el que tenga 10 mil CUC ahorrados pierde 10 mil MN. De ahí el gran alboroto en la calle porque vivimos en constante INCERTIDUMBRE.
Las dos monedas no significan nada para el cubano, lo son para el Estado. Por lo tanto, lo que tiene que hacer el Estado es establecer la tasa correcta a nivel empresarial y con ello resuelve todos los problemas con el mínimo de gastos. Claro que se desestimulan algunos sectores pero eso lo pueden arregar con una nueva y lógica política salarial.
Completamente de acuerdo con su comentario.
LEONARDO TE FELICITO, CREO QUE TE MERECES UNA PLAZA EN EL MINISTERIO DE ECONOMIA Y PLANIFICACION O EL MINISTERIO DE FINANZAS PARECE QUE LOS TALENTOS ESTAN EN LA CALLE NO EN ESAS INSTITUCIONES.
SOLO TE FALTO DECIR QUE TASA DE CAMBIO SERÁ LA DEL PESO CUBANO CONTR EL USD O EL EURO, TE ATREVES A VATICINARLA?
Mientras tanto se ordene esto, los trabajadores se hacen los que trabajan y los empleadores se hacen los que pagan.....
Es increíble que pensemos que unificar la moneda va ha resolver los problemas
económicos que tiene el país, quizás se puedan hacer como dice el doctor, más análisis macroeconómico, pero esta bueno ya de análisis, las leyes económicas surgen espontánea y con una moneda o la otra siempre será lo mismo, aquí lo importante no es unificar la moneda, lo importante es producir y dejarnos de monopolizar la producción y querer controlarlo todo que hasta ahora no nos ha dado resultado, aquí lo que tenemos que controlar son los ingresos al presupuesto del estado y que los productores vendan
lo que producen , sin control de precios , la calidad, el incremento productivo controlaran los precios del mercado e incrementaran los salarios de los trabajadores estatales y privados, estamos insertados en un mundo unipolar y no hay formulas en la economía que sean socialistas o capitalistas, la economía es una sola.
Cuando unamos la moneda ¿bajamos los precios de la producciones, las tasas de cambio?, ¿con que producción?, ¿con la misma?, ¿porque no lo hacemos ahora con dos monedas? .Porque no es posible. Tendré que aceptar lo que suceda con el cambio de moneda, pero no entiendo. Yo soy un analfabeto económico, pero la economía rustica, la del bodeguero, dice que si vendo más gano más con CUC, o con CUP, al final de la jornada un CUC es 24.00CUP y va ha continuar, al no ser que pongamos en la punta de cada peso cubano o extranjero una varita mágica.
“gobernar obedeciendo” allí está la solución! permitan que el pueblo se escuche! que tenga lugar y espacio en el debate y toma de decisiones! censurar menos y debatir más! aceptar la diversidad de criterios y opiniones, construir a partir de ellas...!
Me parece razonable lo planteado por Leonardo, sobre influir en la tasa cambiaria, y no en la unificación monetaria por ahora, unificar las monedas cuando las condiciones de la economía cubana lo permitan, y no sea tan traumático para las entidades estatales, que son las que se beneficiarán o perjudicarán con este asunto, pues el tema es sólo de las entidades que tienen un cambio de uno por uno, y aún así, son ineficientes, a los trabajadores les da lo mismo, no tienen nada que ver con eso.
Ahora, es sabido que la masa de dinero en poder de la `población debe ser dos , tres o más veces menor que la masa de mercancías a disposición del mercado, asunto que no se puede lograr de otra manera que con mercancías y servicios, a precios razonables, no se puede lograr imponiendo precios que le habran los ojos y la boca a los posibles clientes, y no puedan adquirirlos, pues eso sólo engendraría inventarios ociosos y de lento movimiento que no resuelve ningún problema, ni a la economía, ni a la población, y muy por el contrario, nos hace más pobres, pues no tiene sentido tener vidrieras llenas de cosas que muy pocos pueden comprar.
Por otro lado, cabe comentar una frase de nuestro apóstol que dice - la patria se levanta sobre los hombros de todos sus hijos - y yo considero que el estado está en el deber y en la obligación de hacer que todos los hijos de esta patria arrimen su hombro, para que ella se impine sobre ellos.
Galván, la verdad que si se les olvida bajar los precios a los artículos de las tiendas que ahora venden en cuc, mi hija no sabrá nunca lo que es comprarse un equipo electrodoméstico en ellas... compañeros tenemos que trabajar sin dudas
Lo mismo de siempre descubriendo el agua tibia porque no se dieron cuenta del CUC por 25 cup ,ahora haciendo disertaciones y buscando poner el cascabel al gato,basta ya improvisar tanto ,buscando laboratorios sin probeta por varias partes ,esto no son tiempo de estar inflando números y haciendo ecuaciones .... cuando se hablen de precios no subirlos hacia la luna como están ahora ,sí hay que trabajar y requiere esfuerzos pero cual es el costo para poder elevar tus condiciones óptimas y suplir las necesidades que aún no se resuelven y lejos estamos de ellas.MUCHA catédra de económistas tenemos pero no veo por algún lugar la soluciones reales y palpables
Hay muchas cosas que podemos hacer y no las hacemos y lo que hacemos que no nos da resultado no lo rectificamos hasta muy entrada las razones que dan cuenta en que no estamos haciéndolo bien. Hay que poner atención en cada estudio y en cada resultado. Yo no soy politólogo, ni soy canadiense ni miro a mi país desvinculado de las realidades mundiales, lo que miro es la necesidad que tenemos de perfeccionar nuestra economía y que nos enredamos de tal manera que no encontramos la forma de solucionarnos y cometer menos errores en porcientos menor cada vez. Los errores no se van a eliminar de un día para otro, pero justificar errores no es de humanos, es de huamnos incompetentes y los incompetentes no resuleven nada. Las escuelas de economía centran sus estudios desde la base y hay que observar lo que hacemos y cómo lo hacen otros y sacar conclusiones. El método de alcanzar eficiencia es un método de triunfadores y no está desligado con la necesidad de la producción y la distribución en materia de la creación de valores.
Así pienso.
estamos así y padecemos, todo lo que el pueblo no provocó, no es que no supimos hacer bien las cosas como generación, como dice Carlos, porque cuándo, en qué momento y lugar un simple ciudadano de esa generación pudo decidir ni aportar algo que tuviera que ver con alguna decisión económica, no podemos hablar en plural y ahora autoculparnos. Bien claro debe quedar que estamos así entre otras muchas cosas por malas decisiones de los que dirigieron durante mucho tiempo la economía del país, de los decidores de políticas y estrategias, que obviamente no fuimos todos.
Carlos recuerda que la responsabilidad del fiasco economico cubano no es de las generaciones de cubanos instruidas por este insigne profesor con el cual yo coincido plenamente, la dependencia de las importaciones es historia vieja pues cuando comenzaron las relaciones economicas con la antigua Union Sovietica para el gobierno cubano fue mas facil una economia sudsidiada que no una economia real , bomba que nos exploto en las mismas narices en 1990 con la llamada caida del campo socialista , en los 80s en Cuba se producia pues existian una serie de pagos sobre todo en el sector productivo tales como premio , primas , vinculacion etc que fueron eliminados de raiz por el estado en 1989 con la rectificacion de errores y tendencias negativas , el trabajador si recibe un pago decoroso por trabajar que le permita cubrir sus necesidades fundamentales trabajara y producira , en numerosas ocaciones hemos oido comentarios de que nos hemos acostumbrados a ser mantenidos por el estado , Lazro Barredo Medina lo llamo el sindroem del pichon , adsurdo esto cuando el mismo cubano que en Cuba no quiere trabajar en el extranjero tiene hasta 3 trabajos , respecto al cambio monetario en mi punto de vista es algo mas para el entretenimiento popular, con lo que recibe el estado por conceptos de remesas , exportaciones de productos , servicios profesionales mas el gigantesco subsidio proveniente de venezuela se mantiene perfectamente por lo que no interesa revitalizar la economia , ni los salarios ni nada , desgraciadamente esta es la realidad para el cubano de a pie, Alex Castro magnifica tu opinion
Ok estoy muy de acuerdo con la unificación monetaria, pero en realidad lo que debe de existir es una solo moneda, seguimos en las misma 25x1, en cuato a la eficiencia de la productividad del trabajo, lo primero es limpiar un poco de dirigentes medrioque, que lo unico que saben hacer es robar, retirar de los puestos de trabajos los que de verdad saben para poner a las amistades.etc.
Saludos: Yuniesky
y cuando se va a crear el sistema de importación de medianas y pequeñas cantidades de insumos con carácter comercial!! cuando va ser posible que la sociedad pueda acceder o tener herramientas que le permitan responder a las carencias
Al leer muchas de las opiniones encontramos un denominador común, la no correspondencia del salario del cubano medio, con los precios de casi todos los productos que satisfacen necesidades básicas en cualquiera de las monedas que hoy circulan. Por otro lado es real que la Resolución 17/2014 estimula en alguna medida la productividad, pero para que el efecto sea mayor los responsables de la planificación deben ser objetivos, de lo contrario lejos de estimular: Desestimula, hay que concebir un sistema de pago vinculado al hombre que produce y no a indicadores a nivel de empresa.