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Homenaje a François Truffaut en Festival de Cine Francés

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François TruffautSi el cineasta François Truffaut solo hubiera realizado el filme autobiográfico Los cuatrocientos golpes (Les quatre cents coups, 1959), esa obra maestra ante cuyas imágenes finales es irreprimible el impulso de levantarse y aplaudir, le habría merecido figurar en cualquier enciclopedia sobre cine. Pero al fallecer prematuramente a los cincuenta y dos años de edad, el 21 de octubre de 1984, legaba a la historia del séptimo arte una filmografía integrada por otra veintena de títulos que lo reafirmaron como una de las personalidades más vigorosas y singulares surgidas del movimiento de la Nueva Ola francesa.

El XVII Festival de Cine Francés que se desarrollará en La Habana del 2 al 22 de mayo, auspiciado por la Cinemateca de Cuba y la Alianza Francesa y Cinemanía, entre otras instituciones, con sede principal en la sala Charles Chaplin, rendirá tributo a Truffaut a través de la exhibición de cuatro de sus obras antológicas remasterizadas en formato Blue-ray. Incluye su primer largometraje “Los cuatrocientos golpes” (1959) y el que cerrara su carrera: “Vivamente el domingo” (1983), estrenado en Cuba con el título Confidencialmente tuya, un cálido homenaje a Alfred Hitchcock, el «Mago del suspenso».

También se incluyen otras dos obras maestras: Jules et Jim (1961), su primer acercamiento a la literatura que tanto le apasionara, y El último metro (1980), su declaración de amor al teatro.

La filmografía de Truffaut está conformada por historias de amor en todas su disímiles manifestaciones. Va desde el romance del tierno rebelde Antoine Doinel, ese adolescente seguido en su evolución a lo largo de cuatro largometrajes-crónicas de recuerdos personales: Los cuatrocientos golpes, Besos robados (Baisers volés, 1968), Domicicilio conyugal (Domicile conjugal, 1970) y El amor en fuga (L’Amour en fuite, 1979), crónica de recuerdos personales, además del episodio «Antoine et Colette» del filme colectivo El amor a los veinte años (L’Amour a vingt ans, 1962). En El amor en fuga, auto-antología excepcional única en los anales del cine, Truffaut estructura su discurso a través de la integración de cincuenta y seis secuencias de sus cintas precedentes a modo de retrospectiva en torno al carácter interpretado por su alter ego: Jean-Pierre Léaud.

Simultáneamente, la obra cinematográfica de Truffaut patentiza su exaltación por la literatura. Trabajó sobre el material proporcionado por distintos autores. Henri-Pierre Roché (1879-1959) —Jules et Jim, Las dos inglesas y el continente (Les deux Anglaises et le continent, 1971) —; William Irish, Ray Bradbury… pero, ante todo, se advierte en ella la desmedida pasión por el cine, en particular el norteamericano y dentro de este, el producido en Hollywood por el británico Alfred Hitchcock (1899-1980). Truffaut, en unión de sus compinches Eric Rohmer y Claude Chabrol, redescubrió la genialidad del hacedor de Vértigo y lo ubicaron en el nivel cimero que le correspondía por su rigor ante la sorpresa de cierto sector de la crítica europea y esos detractores que en Estados Unidos lo denigraban o minimizaban película tras película como un simple artesano.

Quienes admiramos en su momento esas películas tenemos la posibilidad del reencuentro para corroborar que el transcurso del tiempo ha afianzado sus valores imperecederos. Para las nuevas generaciones de cinéfilos es una ocasión excepcional para conocer estas obras maestra del séptimo arte. Si Los cuatrocientos golpes, significó el impactante descubrimiento, Vivement dimanche! trasciende el mero ejercicio estilístico para representar el testamento fílmico culminante en la brillante trayectoria de alguien que considerara el cine como su vida. Nunca escatimó adjetivos encomiásticos para ese arte mítico y maravilloso que, a su juicio, oculta por lo menos tanto como lo que muestra.

«No veo la hora de que sea domingo», exclama apresurado el personaje de Bárbara, la protagonista de su última película, inmersa en una fascinante aventura. El azar provocó que François Truffaut muriera, veinticinco años después de propinar sus cuatrocientos golpes, precisamente un domingo. Un domingo que no debió haber llegado tan rápido.

François Truffaut y Jean Desailly en al filmación de La piel suave (1964)

François Truffaut y Jean Desailly en al filmación de La piel suave (1964)

François Truffaut y Nathalie Baye. La habitación verde (1978)

François Truffaut y Nathalie Baye. La habitación verde (1978)

François Truffaut y Grace Kelly

François Truffaut y Grace Kelly (Ganadora del Oscar a la mejor actriz por La angustia de vivir de 1954)

François Truffaut y Jean-Luc Godard en Deux de la Vague (2010)

François Truffaut y Jean-Luc Godard en Deux de la Vague (2010)

François Truffaut y Nathalie Baye en La habitación verde (1978)

François Truffaut y Nathalie Baye en La habitación verde (1978)

Se han publicado 1 comentarios



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  • Francisco Rivero dijo:

    Excelente idea este homenaje a François Truffaut en la presente edicion del Festival de Cine Frances en Cuba.

    Por cierto cuando asisti a la proyeccion del filme cubano ” Conducta ” aprecie ciertos aires en la forma de filmar y edicion, que en mi opinion recordaba ” Los 400 golpes ” este gran clasico de la cinematografia universal de François Truffaut.

    Un saludo cordial

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