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A 12 años del asesinato de Fabio Di Celmo: El criminal libre y los Cinco presos

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Fabio di Celmo.

Fabio di Celmo.

Este 4 de septiembre se conmemora el 12 aniversario del asesinato de Fabio Di Celmo debido a la bomba que ordenó poner Luis Posada Carriles en un  hotel en Cuba.

“Yo juré quedarme en Cuba y luchar contra el terrorismo. Luchar contra esa barbarie",  expresó Giustino Di Celmo, el padre de Fabio, al sitio www.fabiodicelmo.cu, mientras reflexionaba sobre la muerte de su hijo como consecuencia de la explosión del 4 de septiembre de 1997 en el Hotel Copacabana, en La Habana.

“Yo entiendo lo que significa una lucha política, una lucha ideológica -dijo- pero esta se tiene que hacer como lo hace Cuba, como la hace la Revolución cubana: con la batalla de ideas… con el alma, con la cultura y no con la violencia”.

Di Celmo consideró de monstruosidad la práctica de sabotajes y acciones terroristas que han desarrollado agentes al servicio del gobierno de los Estados Unidos en la Isla.

Al recordar aquel nefasto momento comentó que “era un explosión tremenda. Rompió todos los vitrales del lobby-bar. La maldita bomba puesta por los mercenarios salvadoreños que envió Posada Carriles. Estas son gentes que por poco dinero son capaces de matar a la madre a los hijos…"

Una esquirla de un cenicero de cristal, que se rompió en mil pedazos con la explosión, cortó la yugular de Fabio, que murió desangrado casi instantáneamente.
 
Giustino, quien vive en la Isla, calificó a Luis Posada Carriles como “un hombre sin alma, sin conciencia” tras referir las declaraciones del connotado terrorista a The New York Times, donde reconoció el crimen y dijo que "dormía como un bebé y el italiano estaba en un lugar equivocado en un momento equivocado".

También, repitió estas declaraciones a la periodista María Elvira Salazar, de Miami, que usted puede escuchar aquí.

Durante el trámite de inmigración de Posada, este mintió y le dijo al juez de inmigración que no conocía a los individuos que pusieron las bombas en La Habana en el año 1997.

Específicamente, negó conocer a René Cruz León -el asesino de Fabio DiCelmo-, que como Posada le dice a María Elvira Salazar,  él le pagó para que ingresara a Cuba con los explosivos que mataron a Fabio.

Ahora Posada está sometido a un proceso judicial en El Paso, donde lo acusan de perjurio y de obstrucción a una investigación sobre el terrorismo internacional. Sin embargo, Posada está libre en Miami durante el proceso, mientras que los Cinco cubanos que buscaban información para evitar estos actos, están presos.

Si lo condenaran, Posada recibiría un mínimo castigo, mientras que los Cinco recibieron largas sentencias incluyendo cuatro cadenas perpetuas.

Es verdad que Posada es un mentiroso que ha cometido perjurio y trató de ocultar su estrecha relación con el asesino de Fabio, pero también es verdad que Posada era el jefe del asesino de Fabio, quien puso la bomba en el Copacabana a instancias de Posada.
Posada merece ser procesado como asesino y terrorista. No simplemente como mentiroso. Los Cinco, en cambio, son inocentes. No merecen estar presos. Estados Unidos les deben 11 años de sufrimiento que ellos han pasado injustamente por culpa de Washington.

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