Imprimir
Inicio » Fotorreportajes, Sociedad  »

Mujeres del Toa: Sublime coqueteo con aguas dulces

| 45 |
Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Echa a andar oronda con el saco al hombro. El bulto baila en el viento y sus piernas descubiertas andan tan rápido, que ni se ven. Va rumbo al Toa, cuyas orillas aún están desnudas. Pronto llegarán las lavanderas para llenarlas de colores, como cada día. El agua que las consagra sigue su cauce, serena y cristalina, como si no hubiera pasado por allí, semanas atrás, un vendaval de desastres.

Aún subsiste la ancestral costumbre. A lo largo del río Toa, decenas de mujeres han lavado cada mañana durante siglos la ropa acumulada, la de la familia o la del patrón, en otra época. No obligadas por la carencia de una moderna lavadora o porque la fuerza de un ciclón lo enmugreciera todo, o casi todo, lo hacen porque “la lavada de ropa en el arroyo” es una fiesta.

Suben y bajan con palanganas o sacos llenitos de ropa sucia y mojada. Paleta en mano desempercuden decenas de piezas, frotan el jabón tercamente, permanecen durante horas sobre el agua sin importar el clima. Es la misma rutina que han visto desde que nacieron. Tradición que se trasmite cual legado de generaciones.

Algunas llegaron de una ciudad cercana, después de conocer al esposo que las trajo para formar una familia a orillas del Toa. Y aprendieron, “donde fueres, haz lo que vieres”. Otras nacieron y crecieron en sus aguas.

Sobre la tabla de madera, el “lavadero”, repasan cada prenda una y otra vez. Tienen agua en sus casas, pero en la rivera, mujeres y hombres se dan cita para lavar y darse un chapuzón. No pocos amores han nacido de este rito, que seduce hasta al más citadino de los hombres.

Los sacos vacíos a las orillas del río más caudaloso de Cuba, el caldero hirviendo sobre cuatro piedras, el pomo de la lejía de cloro listo para blanquear, el jabón en mano, las risas y conversaciones gritan a los cuatro vientos que el trabajo es ameno cuando se comparte en familia.

Como hijas de Oshun, orisha del agua dulce, llevan ofrendas al río y le piden sus favores. No van solas, las acompañan hijas y nietos. Mientras las madres golpean con ahínco las camisas, las pequeñas se divierten y aprenden las mañas de una costumbre inherente a su idiosincrasia.

Echan las piezas dentro de la palangana e inicia la “danza”, que dura unos cinco minutos. Aseguran que sus movimientos son más efectivos para limpiar la suciedad, que las lavadoras. Luego, sacan la ropa y la sumergen en las frías aguas del Amazonas de Cuba, orgullo de los isleños de monte adentro.

El esfuerzo rudo deja lesiones: dolores en los huesos de las manos, pies y cintura, pero ellas seguirán lavando. Llevan puesta una gorra, un pañuelo o una camisa para evitar el sol de la mañana, por precaución porque no le temen, al contrario, le agradecen y piden su impulso en el secado.

A los forasteros los atrae el ajetreo de estas lavanderas, quedan prendados por las tonalidades de las ropas tendidas sobre matorrales o guijarros, atavío chispeante de las orillas del Toa. Bendita suerte del que por allí ha podido pasar.

Sé que la práctica no desaparecerá, pues siempre habrá una madre que le pida a su hija bajar juntas al río, para que la lección no se olvide jamás. Este sublime coqueteo en aguas dulces permanecerá allí, porque la fortuna de lavar en el río, es arte y patrimonio, del Toa y sus mujeres.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Mujeres del Toa. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Se han publicado 45 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Oscar dijo:

    No estoy tan seguro de intelectualizar esa manera precaria de resolver asuntos básicos de la vida
    Aun así, recuerdo cuando me gradué y junto a otros amigos recibimos el premio de subir el Turquino, tiempos de Perestroika y generación de los 80. Me impresionó mucho los niños de La Sierra, con uniformes impecables, una bolsa de libros y encima de una mula camino de la escuela.
    Era un contraste fuerte, la revolución tan cerca de la vida de ellos y un escenario de una precariedad de la vida cotidiana que no sé si quienes le idealizan estarían dispuestos a vivirlo de manera permanente, no con una cámara buscando la foto ideal

  • Erislores dijo:

    Vivi esa experiencia por muchos años durante mi niñez, en unos de los afluentes del rio Miel( Baracoa) me parece escuchar la mezcla de ruidos de la corriente del rio, el impacto de la paleta contra la ropa, los freneticos movimientos repetidos del jabón y el cepillo contra la curtida ropa, era muy niño pero no tenia nada de divertido lo veía en el rostro de mi familia, no saben con cuanta alegria recibieron la primera aurika…

  • Elpidio dijo:

    Dianet , son muy folclórica las fotos, pero es una muestra del subdesarrollo, esas mujeres no realizan esa labor porque le gusta meterse en el río y caerle a trastazo a la ropa, sino porque no tienen lavadora, por lo que pienso que este artículo debe servir para saber que tenemos que seguir luchando para eliminar la pobreza y el subdesarrollo en nuestro País.

    • Dariel dijo:

      Coincido contigo

    • Eduardo González S. dijo:

      Más razones para admirarlas, creo yo, sin tener que llegar a verlo casi desde punto de vista turístico, como asunto de folclor.

    • Cubana dijo:

      El que dice que a esas mujeres no les gustar lavar en el río es porque no sabe lo que habla, una vivencia que tengo es de tres hermanas en Imías, cada una con casa y lavadora que preferían irse al río Veguita a hervir sábanas, lavar y enjuagar en el río, en fin son COSTUMBRES heredadas de sus antecesoras muy difíciles de olvidar o eliminar por muy desarrollados que seamos.

  • SuperXP dijo:

    Jabón, detergente, lejía, cloro y sabe dios cuantas cosas más se vierten a diario en el río contaminandolo de una manera irracional acabando con la flora y la fauna subacuática y todavía salen noticias como esta que generan orgullo no solo en lo que esta sucediendo si no con la esperanza y aliento a que continúe, me gustaría saber que dice el CITMA con respecto a este atentado a uno de los ríos más importantes de cuba, berguenza les deberia dar publicar algo asi aqui.

  • conde dijo:

    Vamos todos sabemos que hacen eso porque no tienen lavadoras, eso no es gracias, cargar con un saco de ropa para luego regresar con el y con la ropa mojada coger sol mientras realizas la labor, golpear la ropa (que la maltrata) en fin es algo precario muy común y ordinario si estuviésemos en el 1900.

  • danielito dijo:

    Muy hermoso el titulo, el texto hecho en verdad muy sublime y lleno de una prosa embellecida y unas fotos que mas alla de los colores y su frescura deben ponernos a pensar, hay que vivir ese momento para saber de verdad si todo es tan hermoso y bello como este titulo y este articulo muestran, de todas formas mi mas merecido respeto y cariño a estas mujeres y estas personas de la hermosa 1era primera villa cubana, fuerza que siempre hay un futuro mejor y esta revolucion no se olvidara de ustedes.

  • Carlos T dijo:

    Nací en la ciudad y viví en el campo donde esas costumbres son inherente al entorno rural disfruté con alegría cada momento de esa etapa de la vida, los paletazos en la ropa de mi abuela y mi madre, no se trata de precariedad ni mucho menos acaso imaginan una campesina en medio de un rió con una lavadora automática o llevando sus ropas en un auto, cada entorno tiene sus posibilidades y sus costumbres y no quiere decir que por ello no sean felices respetemos y mas que eso admiremos las raíces de nuestros campesinos y ellos que somos nosotros también tienen derecho a salir en nuestros medios de comunicación quizás de esa manera se puedan mejorar algunas cosas para hacer mas llevadera la vida en el campo y recuerden que esas imágenes son posterior al paso del huracán quien sabe si aun no tienen fluido eléctrico en sus viviendas saludos a todos

  • Luis Matos dijo:

    De niño viví la experiencia en el río Cantillo, Municipio Maisí, que para nosotros era una diversión, no para mi madre que tenía que caminar más de 3 KM jolongo en la cabeza, hasta donde había una poceta, pues la mayor parte era río seco. Frente a mi casa pasaba la tubería de agua que llegaba hasta la vaquería de un señor con más recursos, y aunque el agua se botaba por salideros, nos prohibía cogerla. Después del triunfo de la Revolución el estado resolvió el problema a los campesinos de la zona.

  • pili dijo:

    En mi opinión….no pueden comprarse una lavadora…porque no entiendo q en pleno siglo XXI tengan q hacerse estas cosas de esta manera….¿es que no cogen catarro, neumonía, bichos u otra cosa en su cuerpo?……en lo q a mí respecta…!gracias a Dios no me enmoré de un guantanamero cerca de estos ríos!!!!!….jajajajajajajaja

    • rafael g. dijo:

      peli,conde domingo y kramer porque ud hablan cosas que no saben por eso son mas ignorantes hay que conocer para dar criterios . yo estuve un tiempo en imias y eso es una tradicion entre las mujeres de el municipio de baracoa . puede que algunas no tengan lavadora pero otras si lo tienen paero como exprese antes esa es una tradicion y una forma de socializarse entre ellas . no critiquen por criticar.documentense primero

  • Domingo Dia Feriado dijo:

    Las imagenes hablan por sí solas y que conste que no es culpa de Mathew pues antes de pasar el huracán todo eso estaba así mismo salvo la vegetación y otros desastres estructurales que sí los causó el meteoro; pero lo cierto es que si esas mujeres lavan en el rio es porque no les llega el agua corriente a sus hogares, o porque no tienen una lavadora digna donde lavar o tal vez porque la corriente electrica no es tan buena para aquella zona, o porque aún hoy persisten por esos lugares rasgos elevados de atraso y subdesarrollo que no se han podido erradicar o porque no hemos querido erradicarlos y hemos olvidado un poco a miles de cubanos que viven en los mas reconditos parajes de nuestra geografía. Hay que recordar que un campo sin salud afecta mucho a la ciudad, hay que recordar que el campesino cubano merece una vida digna y vivir mejor, hay que recordar que los alimentos nacen de allí y son cubanos revolucionarios a toda prueba y así lo han demostrado durante toda la vida.

  • khira dijo:

    Que bellas imagines, quien diria que aun hoy con tantas tecnologias hay lugares donde aun se preservan nuestras tradiciones mas antiguas. gracias a ellas que preservan esta tradicion. una lavor bien dificil porque fijense bien lavan sacos enteros de ropa y casi sin usar jabon, vaya y les queda la ropa mejor q en las maquinas. yo lo he visto con mis ojos y es realmente impresionante. FELICIDADES MUCHACHAS!!!!!!!

  • osv dijo:

    Seguramente habrá quienes piensen “siempre aparece un aguafiestas..”, pero exhorto a los periodistas a que, además del periodismo descriptivo, resaltado la “tradición”, hagan también periodismo investigativo e indaguen sobre las consecuencias ambientales de la tradición, que consecuencias trae para los habitantes del río e incluso, de los humanos que toman agua de pozos aledaños al mismo, pues el jabón, detergentes y el cloro, todos son contaminantes.

  • Joanna dijo:

    Pobres mujeres pasando tanto trabajo en pleno soglo XXI…

  • Marli dijo:

    Y seguro que la ropa queda blanquita, blanquita, dios mío, como amo mi lavadora, no me imagino en el rio quibu con el saco de ropa dándole golpes a las camisas de la escuela de mi hijo.

  • Miguel. Cruz www dijo:

    Dicen los chismosos que tambien se va a lavar al rio para infidelidades y hacer el amor

  • josé dijo:

    Oscar. No seas tan perfeccionista. Vealo como parte del paisaje de nuestra campiña, como herencia de una costumbre arraigada, A lo mejor le regalas una lavadora, y ellas vuelven al Río.

  • Henry. dijo:

    Bonito trabajado. Pude conocer a los campesinos de Baracoa y son muy solidarios y humildes, muchos viven en chozas con piso de tierra y aun así son felices

  • RAULITO dijo:

    Elpidio, comparto totalmente tu criterio, eso es necesidad y subdesarrollo en cualquier parte del mundo, se parece a Haiti, y que cosa es Haiti…se nota en el rostro de las personas…..

  • El Lachy dijo:

    Si asi lavan la ropa no quiero ver como son sus casas y como cocinaran. Los pobres de la tierra…

  • kramer dijo:

    la ropa lasi debe quedar sucia, o empercudida

Se han publicado 45 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Dianet Doimeadios Guerrero

Dianet Doimeadios Guerrero

Graduada de Periodismo en la Universidad de Oriente. En twitter: @islabril

Ismael Francisco

Ismael Francisco

Fotorreportero de Cubadebate. Ha trabajado en Granma, Prensa Latina y la AIN. Ha realizado la cobertura gráfica de importantes acontecimientos políticos, deportivos y sociales en Cuba y otras partes el mundo. Posee varios premios y reconocimientos periodísticos.

Vea también