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En fotos: Fidel, Chávez y Daniel Ortega en La Habana

23 julio 2011 | 9
Fidel, Chávez y Ortega en La Habana. Foto: Estudios Revolución

Fidel, Chávez y Ortega en La Habana. Foto: Estudios Revolución

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se reunió en Cuba con su homólogo de Nicaragua, Daniel Ortega, quien ayer manifestó que el Jefe de Estado venezolano “va a salir adelante” en el tratamiento de quimioterapia que está recibiendo.

En el encuentro también participó el líder de la revolución cubana Fidel Castro, la primera dama de Nicaragua, Rosario Murillo, y miembros del gabinete ministerial venezolano.

Ambos mandatarios se reunieron luego que Ortega participara en El Salvador de una cumbre del Sistema de Integración Centroamericana (Sica).

Desde San Salvador, el Jefe de estado nicaragüense expresó su fe “en Dios y en las capacidades de la ciencia de Cuba, sobre todo en materia de esta especialidad, que el presidente Chávez va a salir adelante y que lo tendremos pronto de nuevo en Venezuela”.

En esta jornada, se difundieron las imágenes televisivas del encuentro entre Chávez, el líder de la revolución cubana Fidel Castro y el ex futbolista argentino Diego Maradona.

(Con información de AVN)

Rosario Murillo, Fidel, Chávez y el ministro venezolano Rafael Ramírez en La Habana. Foto: Estudios Revolución

Rosario Murillo, Fidel, Chávez y el ministro venezolano Rafael Ramírez en La Habana. Foto: Estudios Revolución

Chávez y Ortega en La Habana. Foto: Estudios Revolución

Chávez y Ortega en La Habana. Foto: Estudios Revolución

Se han publicado 9 comentarios



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  • Omar Rangel dijo:

    Fotos para la historia,Chávez y Fidel dos comandantes consagrados a la revolución Cubana,Caribeña y Latinoamericana.

  • Jorge Luis dijo:

    ESTAS FOTOS SON LA EVIDENCIA MAS VIVA QUE HAY CHAVEZ PARA RATO Y QUE DECIR DE COMANDANTE EN JEFE ESTA COMO HACE 58 ANOS EN EL ASALTO AL MONCADA QUE LE DUELA A LOS QUE LE DUELA

    JORGE LUIS

  • Guillermo Perry Mojica dijo:

    Hermosa reunión para un mes de Julio consagrado a las Revoluciones, sigue Díos haciéndolos y las Revoluciones juntandolos. Vivan los Presidentes y Comandantes que han abrazado nuestra causa.

  • xiomara dijo:

    Comandante presidente chavez, que feliz estamos de saber que te recuperas, venezuela y latinoamerica te necesita gracias comandante fidel por ayudar a nuestro lider

  • mariajavier dijo:

    …me siento feliz de ver a mi presidente Daniel Ortega, con el gran FIDEL y nuestro querido CHAVEZ…la PATRIA GRANDE DE MARTI BOLIVAR, SANDINO…

  • jorge Llanes dijo:

    Saludos desde Nicaragua, Patria Libre o Morir.

  • Franco dijo:

    Con esta terna de revolucionarios está garantizada la supervivencia y el éxito de la revolución en América Latino. Un fraternal abrazo a esa maravillosa terna.

  • Francisco Oscar Quiroga dijo:

    ¡POR FAVOR! Por este medio remito una carta al Sr Hugo Chávez Frías No sé si llegará. Si alguien sabe que otro modo puedo utilizar me lo haga saber por este medio. Mi dirección y correo está al final de la nota ¡Gracias!

    San Rafael Julio 2011

    Al Presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela
    Señor Hugo Chávez Frías
    Presente:

    De mi mayor consideración:
    Confieso no resultarme fácil expresarme en esta correspondencia, pues entiendo que entre ambos existe una distancia abismal, dado que usted es un hombre de mucha actividad, con una agenda que debe resultar muy apretada al final de cada jornada y que recibirá en forma permanente un requerimiento de atenciones muy variadas en su cantidad y calidad por ocupar el lugar que ocupa, al ser presidente de una nación, con las responsabilidades que ello implica.
    Señor Hugo Chávez: Mi nombre es Francisco Oscar Quiroga; mi número de documento es 10.871.739. Nací en San Rafael Mendoza, república Argentina el año 1953, en el seno de una numerosa familia de agricultores compuesta de once hijos. Por mi edad y circunstancias personales conozco la pobreza extrema, al perder a los 12 años de edad al único sustento de nuestro hogar, mi padre, quien contrajo una terrible enfermedad al trabajar con productos químicos, sulfatando pastizales de alfalfa con la única protección en sus fosas nasales de un pañuelo que en nada retenían las toxinas que terminaron por diezmar su vida. De allí en más, mi madre fue la única heroína que enfrentó de manera eclesiástica los avatares de la vida, sacando a su numerosa prole de una manera que aun hoy me asombra al extremo, solita, luchando a brazo partido en largas jornadas de trabajo rural, con la única ayuda de su inquebrantable fe y su obstinada postura de hacer de sus hijos, seres nobles, con valores humanos que los conduzcan por la senda del bien y la verdad, y que hoy a sus ochenta y seis años aun acompaña y contiene con el noble manto de su presencia que todos atesoramos con gratitud.
    Señor Hugo Chávez, mi infancia ha grabado en mi memoria la presencia de muchos políticos en su clandestino trabajo de llevar adelante un pensamiento y un ideal. Mi padre fue comunista. Mi padre cargó junto a sus compañeros de ideología el duro yugo de la persecución, en esos tiempos que pertenecer a una agrupación política de ese talante era ser marginal de ideas y, pagar muchas veces con sus propias vidas ese atrevimiento. Aun lo tengo grabado en mis retinas cuando, a manera de un puma enjaulado, caminaba alrededor de la mesa, debatiendo a viva voz su postura e imponiendo a golpes de puño sobre el madero su condición de protagonista en ese arduo debate que se imprimía permanentemente. De allí nace mi condición de pensador, que en la actualidad me ve como Poeta Itinerante, recitándole, con mi taller literario móvil a mi pueblo su pensamiento hecho poesía; su propias palabras hechas mensaje y su geografía transformada en canción por medio de mi voz y mi pluma.

    Señor Hugo Chávez: Hoy, gracias a muchos héroes de nuestra historia que usted siempre recuerda e invoca, soy un hombre libre, vivo en un país en democracia, desarrollándome como tal, sin olvidarme que aun así, existe una extensa brecha entre ricos y pobres que no han sido salvadas todavía. No pertenezco a ningún partido político específico. . .pero sí me reconozco un político de casta y también comprometido en mi palabra y acción y, al ser desde el año 82, trabajador de la minoridad, mi principal preocupación y ocupación es la educación de las nuevas generaciones, educación que despliego como escritor disertante en los colegios del medio donde soy convocado para exponer los alcances del mensaje de mi único libro editado “Oscarín. . .mira por mis ojos”, donde el adulto guía al niño, dándole lo que él necesita que es a saber: Amor, ternura, comprensión, aceptación, disciplina y tiempo. Trabajo éste, que pongo a disposición de su sistema educativo de ser necesario de manera gratuita, con un ciclo de charlas educativas que denomino “Juntos preservaremos el mundo”, mientras que para docentes y alumnos más avanzados otro de parecidas características denominada “La problemática del niño fuera del hogar”.
    Señor Hugo Chávez: Mueve mi inquietud de escribirle esta carta, pues me acompañan algunas incógnitas que no puedo dilucidar. Paso a contarle: Después de las caídas de los gobiernos autoritarios que pulularon por la década del 70 y 80, en esta nuestra América Latina, se produjo en nuestra sociedad una suerte de convulsa social y, que yo interpreté de la siguiente manera: Todo lo que era militar era malo y todo lo que no pertenecía al sistema castrense se disponía con abierto encono a resarcir los atropellos y desmanes que por esos tiempos se cometieron. Sin miramiento alguno entonces, se generalizó un odio acérrimo hacia las Fuerzas Armadas, cual si todos sus miembros fueran golpistas y encerraran dentro de sus cuarteles un riesgo potencial, que en cualquier momento saldría a la luz. De ese modo, otro tipo de fragmentación se produjo en el seno de nuestra comunidad, sin encontrar el equilibrio que necesitamos todos para hacer frente a los graves problemas que nos acosan permanentemente. Soy conciente de ese modo que si un sistema democrático no es apto; carece de firmeza y pulula en él la corrupción, sus días siempre son contados, más teniendo en cuentas los acosos foráneos que no escatiman métodos para apropiarse de lo que siempre le interesó. Sus recursos económicos. Por eso trato de ser ecuánime al momento de opinar y al momento de informarme, si bien no dispongo de mucho tiempo para ver televisión, el lapso que empleo en esto lo hago de la manera más variada posible; tanto puedo estar viendo Telesur, como CNN; tanto el canal Rural, como el Siete, lo mismo que las emisoras radiales, que son de vertientes distintas y suelen confrontar en sus comentarios. . . ¿Por qué digo esto? Porque he escuchado muchas cosas feas de su persona y de su sistema de gobierno. Que es un autoritario; que oprime de mil maneras a quienes no comparten su idea; que trata de enquistarse en el poder y que es un demagogo empedernido, por decir algo de lo que llega en este momento a mi memoria, pero también he escuchado cosas buenas. Que de no ser como es, tendría al poder imperialista metido hasta las orejas, usufructuando los recursos que son del pueblo venezolano. De ese modo, todas estas versiones tan disímiles confunden Señor Chávez. Estamos a mucha distancia, y todos deberíamos saber bien, que un interés escondido, siempre se mueve agazapado con la sola intención de acarrear agua para su molino, respondiendo a sus angurrias insaciables y, muchas veces logrando su cometido.
    Yo he optado de escuchar sus extensos discursos y me he encomendado al Altísimo para tratar de creer en su palabra, para tratar de dilucidar en su mirada y hasta en el énfasis de su alocución la verdadera intención del mensaje, apelando muchas veces a las palabras de mis mayores cuando decían “Uno ve caras, pero no ve corazones muchacho”. Sé también que mi convencimiento, no modificará en gran medida los sucesos futuros que su accionar producirá en su pueblo y en la América toda, pero sé también que si bien “una golondrina no hace verano” insinúa sí la tibieza de los días por venir, pues mi palabra escrita y mi pensamiento distribuido equitativamente, es un grano de arena más que se mueve al ritmo de la tormenta que mañana forma montañas.
    Señor Hugo Chávez: Sé y entiendo que su vida ha sido de una ardua lucha; que ha tenido que sortear muchos obstáculos y que hoy en la actualidad, usted se enfrenta con una adversidad difícil de sobrellevar. La lucha por conservar la salud. No intento de esta manera formar parte de ese grupo de agoreros mal intencionados, que esperan del destino ver, lo que ellos no logran alcanzar por otros medios legales. Que es la caída de su poder político. Y quiero creer también, que a su altura, usted entiende la temporalidad de nuestra existencia, que más allá de la gravedad, o no, de su falencia, su palabra respondiendo a sus ideales debe seguir enarbolada; debe seguir pregonando la paz basada en la libertad y la dignidad de cada hombre que este suelo habita, entre los que me cuento, entendiendo que: Es preferible un minuto de pie, y no, a una vida arrodillado.
    Señor Hugo Chávez: No conozco su país, sino por medio de los libros que me mostraron sus imágenes y su historia, pero quiero me considere uno más de sus compañeros de pensamiento, sumándome a ellos con mi oración para solicitarle al Altísimo su pronta y total recuperación y, más allá de que podamos, o no, conocernos algún día, cuente usted y su gente con un amigo más de esta hermosa tierra Argentina.
    Sin otro particular. Salúdale a usted con la mayor deferencia.

    Francisco Oscar Quiroga
    Lavalle 280 Cuadro Nacional
    San Rafael Mendoza CP 5607
    Tel 02627-442582
    República Argentina

    PD: Remito en esta, una obra de mi autoría que formará parte de mi próximo libro a publicar “Mitos y realidades que viajan conmigo”

    Tierra mía. . .América ancestral.
    (Ensayo)
    Tierra mía, nada tengo de tí. En los fríos estantes donde duermen tus nomenclaturas catastrales, mi nombre brilla por su ausencia. De otros son los títulos mobiliarios y las barreras de alambre que limitan posesiones. De otros, el codiciado oro que ha sido extraído de tus entrañas profundas y las maderas arrebatadas a tu flora ingenua e indefensa.

    Tierra mía, nada tengo de tí. Mis sedentarios pasos, no conocen aun tus mares azulinos; tus selvas misteriosas, ni tus ciudades pomposas. Nunca salí de mi lugar. . .yo nunca me fui. No sé lo que es llorar de ausencias.

    Tierra mía, nada tengo de tí, más, con tu silencio cómplice, todo lo tomé prestado. Dios fue generoso conmigo. Porque, cabalgando libros de desteñidos semblantes, he caminado tus vegas interminables; me he internado en tus selvas más recónditas y en tus desiertos más inhóspitos; he conocido el dolor y la rebeldía, del que siendo manso y fuerte debe cargar en sus espaldas el duro yugo de la explotación y el ultraje por no tener los recursos necesario para defenderse de la opresión a la que estuvo expuesto, desde el tiempo de sus ancestros. He visto también, con mis ojos llenos de asombro como las estrellas iluminan nuestro camino en gélidas noches invernales y, como el astro rey enciende el mundo dándole sus colores únicos a nuestra cordillera Andina, desde su naciente, allá en el estrecho de Magallanes, pasando por todo el cono sur; estremeciéndose en la convulsionada América Central, e impactando la mirada de los habitantes norteños donde algunos soñaron siempre ser los dueños del mudo, logrando sólo ganarse antipatías inútiles como innecesarias.

    Tierra mía, nada tengo de tí, pero cabalgando sobre el convexo lomo de tu pede monte arisco he sido dueño de todo. Nada me faltó para amarte, desde el riguroso viento que me trae aromas de otros lares, recitando a mis oídos el verbo simple de pastores lejanos que viven como yo, soñando y amándote; hasta el cause cristalino que corriendo barranca abajo en su derrotero alimenta mi cuerpo y mi alma. Toma el agua mi majada y mis perros como la tomo yo, aprendiendo de élla, cuan bello es el entregarse de la manera más simple y hermosa. Gratuitamente, sin pedir nada a cambio, solamente atención y respeto.

    Tierra mía, América ancestral. Yo, peregrino del surco, arriero de nubes y protector del viñal, me he tomado el atrevimiento de usufructuar la copa de tus álamos y compartir con los pájaros sus nidos, descubriendo el secreto que allí se refugia, aquel que miles de avecillas itinerantes traen de otras latitudes en sus gargantas canoras con sones de otras músicas, robándole a la zamba norteña su cadencia y a la cueca chilena su repique; compartiendo la tristeza de la baguala, y la picardía del gato, la gallardía del chamamé y la profundidad de la milonga surera y después, extasiándome de sonidos exquisitos de tus pueblos más remotos y distantes que amalgamaron a mi tonada cuyana el universal sonido de la música toda, desde el tango hasta la guaracha de la América primitiva.

    Tierra mía, nada tengo de tí, pero en la soledad de mis noches largas y bajo la luz mortecina de un candil, he caminado costa a costa tus ricas historias de rebeldías, desde aquel indio solitario y pacífico, que cargado de dolores, defendió con su sangre el derecho a vivir libre bajo su propio cielo azul y dentro de los límites de su propio territorio; pasando por el sueño americano que aun persiste, tanto en la grupa del Cóndor de América, sorteando cada peñasco de la Cordillera Andina ; como en las filas del incipiente ejército del General Belgrano, allá, aquel 25 de Mayo de 1812 cuando desafiante y promisorio presentaba por segunda vez a su fatigada tropa aquel paño celeste y blanco que a todos nos protegería pero que a él le produciría uno de los más grandes pesares de su vida.

    Tierra mía, América ancestral. Soy parte indivisible de tu formación. Cada átomo de mi cuerpo te pertenece, como pertenece el sauce llorón al río que ve pasar; al cóndor imponente que sabe ha de volver orgullosos y cansado a la saliente rocosa que lo vio nacer; a ese mismo espíritu malvinero que habita en las costas de Soledad Y Gran Malvinas o en fondo oscuro del Atlántico misterioso, donde aquellos hombres dormidos para siempre soportaron la traición de todo un sistema déspota y brutal, empeñado en aferrarse a esos bienes materiales que les da poder y supremacía, a costa del dolor de muchos.

    Tierra mía, mi canto surcará los cielos con mi mensaje de amistad; se hará himno de libertad en el impenetrable chaqueño en la pampa húmeda o en río Orinoco: cantará su copla llanera acompañando al jinete tras polvorientas huellas del ganado; pastará mansamente en la fría meseta patagónica y acompañará al minero en la oscuridad de su vida peligrosa, hurgando el preciado mineral que no le pertenece sino su polvillo insano que terminará gastando indiferente sus días.

    Tierra mía. América ancestral. Hijo soy de tu sol, en mis venas corre sangre del nativo aun indómito por eso se vislumbra esa pizca de rebeldía que clama por un mundo mejor, por ese mundo donde esta América nuestra se estreche en un abrazo fraternal con todos los pueblos del mundo. Que así sea

    PERTENENCIA

    Aunque soy un convencido que el hombre es un ser universal, el origen de mi vida está arraigado a una geografía que le ha dado a mi ser, características particulares. . . por su sol, por sus aguas, por su clima.
    Este lugar que amo, se llama San Rafael y está enclavado al pie de una bella serranía, en la cuyana provincia de Mendoza.

    Vivo en los valles de rubios colores
    Amo al lucero del amanecer
    Siento que es india mi sangre al correr
    Cuando silva el Zonda entre los coirones.

    Sueño con mirar sí, otros albores
    Otras distancias que asombren mi ser
    Más cuando el día comience a fenecer
    Llorarán por sus cerros mis amores.

    Porque llevo en mi alma montañés
    El canto de sus aguas cristalinas
    Y sus soles grabaron en mi piel
    Lo que ven asombradas mis retinas.

    Por eso caminante has de saber
    Que soy de la montaña mendocina.
    27-06-06

    Tierra mía. . .
    Soy parte indivisible, en cada átomo de tu bella formación.

    Francisco Oscar Quiroga
    “Oscarín. . . Poeta Itinerante”
    Lavalle 280 Cuadro Nacional
    San Rafael Mendoza CP 5607
    Tel 02627-442582
    Mail: oscarin_poetaitinerante@yahoo.com.ar

  • gargentinacruz@yahoo.com dijo:

    HERMOSISIMO TRIO EL QUE NOS PRESENTAN ESTAS FOTOS.

    QUIEN PUDIERA SER SILLA, PARED, PISO, AIRE, CUADRO O CUALQUIER OBJETO CON TAL DE COMPARTIR CON ELLOS.

    FERVIENTES E INTIMOS DESEOS DE QUE NUESTRO QUERIDO HUGO CHAVEZ FRIAS PRONTO SE RECUPERE Y QUE ESE TRASPIES DE LA VIDA ES SOLO PARA PROBAR UNA VEZ MAS QUE ES UN VENCEDOR IGUAL QUE LO ES FIDEL CASTRO RUZ.

    SALUDOS A MI PRESIDENTE DANIEL.

    BELLOS LOS TRES, SENSIBLES Y SOLIDARIOS.

    MUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA.

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