William Clinton
Diferendo Estados Unidos - Cuba »
De los Presidentes de Estados Unidos y los aspirantes a ese cargo, sólo conocí uno que por motivos ético-religiosos no fue cómplice del brutal terrorismo contra Cuba: James Carter. Esto supone, desde luego, otro Presidente que prohibió el empleo de funcionarios de Estados Unidos para asesinar a dirigentes cubanos. Se trata de Gerald Ford, que sustituyó a Nixon después del escándalo de Watergate. Con su llegada irregular al cargo pudiera calificarse como un Presidente simbólico. Al ilustre presidente Eisenhower, nada opuesto al terrorismo anticubano, sino más bien el iniciador, debemos agradecerle al menos su definición del complejo militar-industrial que hoy, »
Guerras y terrorismo de Estado »
Con motivo del discurso del Estado de la Unión de George W.Bush del pasado 23 de enero muchos medios de comunicación recordaron que salvo dos presidentes de EEUU antes, Harry Truman, durante la Guerra de Corea y Richard Nixon, en pleno escándalo del Watergate, ninguno antes había llegado a caer a un 28% en su nivel de popularidad como él en estos días. Algunos cronistas cometieron sin embargo el error de valorar la caída de Bush junior en más de 60 puntos en seis años, tomando como referencia de partida el momento en que asumió el poder el 20 de »
Opinión »
Nos encontramos a tan sólo tres meses de distancia de que se cumpla el quinto aniversario del 11-S y en un encuentro como éste parece obligado hacer un balance de lo que ha sucedido en éste último lustro. Y el balance no puede ser más aterrador. El retroceso que han sufrido las libertades democráticas y los Derechos Humanos en el mundo, allí donde llegó, de forma directa o indirecta, esa mal llamada guerra contra el terror lanzada por el emperador Bush hijo, ha sido atroz.
Opinión »
El próximo noviembre, Estados Unidos celebra sus elecciones presidenciales precedidas de una campaña electoral de casi un año. Un mes más tarde se elige al Congreso y a un tercio del Senado.
Opinión »
El escándalo de las fotos de torturas ha tratado de reducirse mediante la orientación informativa de darle carácter excepcional, producto de la acción de un grupo de soldados en la prisión de Abu Ghraib. De esa forma la gran prensa dominante norteamericana ha demostrado complicidad con las autoridades de Estados Unidos, sin la menor inquietud por la búsqueda de los antecedentes que confirman la aplicación de la tortura como todo un sistema. Esa campaña propagandística, el montaje por la CIA del degollamiento de Nicholas Berg y el uso de palabras más suaves para calificar a la tortura, han sido las »