Entrevista a Virgilio López Lemus: “Hay que brindarse con toda la honestidad y limpieza de alma posibles”

Virgilio López Lemus, doctor en Ciencias Filológicas, poeta, ensayista, crítico e investigador literario, editor y traductor, es uno de los homenajeados en la actual edición de la Feria Internacional del Libro de La Habana. Foto: TV Yumurí.
A Virgilio López Lemus es fácil hallarlo en un evento literario, investigando en la Biblioteca Nacional, ofreciendo una conferencia o conversando con amigos a la salida de cualquier encuentro.
Su conversación, siempre amable con aquellos que lo solicitan, hace de él un referente para las nuevas generaciones. Al saber que la XXXIII Feria Internacional del Libro de La Habana le fue dedicada, accedió con gusto ofrecer esta entrevista.
Si tuviera que sacrificar parte de su legado intelectual (poesía, ensayo, etc.), ¿de cuál o cuáles no se desprendería?
−Espero no tener que sacrificar nada. Me ha costado mucho trabajo todo.
¿Qué grandes preocupaciones desvelan al crítico literario que vive en Virgilio López Lemus?
−Mi única gran preocupación es servir, ser útil con lo que hago, que mi labor rinda provecho a muchos. Pero tengo otras: no dañar a persona alguna con mis críticas literarias o artísticas, a veces difícil, pues es problemático ser un crítico complaciente, cosa que no suelo ser. Ver en las obras lo esencial, no lo advenedizo. Servir de apoyo a los nuevos valores que se yerguen en nuestra cultura.
¿Cómo vislumbra el relevo?
−Bueno, yo no creo en el “relevo literario”. Por ejemplo, ¿cuál es el relevo de Carpentier, Lezama, Guillén? ¿Quién puede ser tan soberbio que se pueda considerar el relevo de José Martí? Claro, bajemos de esas cimas, pero se advierte también en los llanos literarios que tampoco alguien puede ser relevo de nadie, ni de una corriente creativa ni de un grupo. Cada quien viene a entregar lo suyo, montaña, colina o valle, pero suyo valioso.
Si se sometiera al ejercicio de una mirada retrospectiva, ¿cuánto le queda por hacer?
−Querría reencarnar, porque se me van quedando cosas no solo en el tintero, sino en la jaula hermética del cerebro. Si no existe la reencarnación, estoy frito. Mientras esté vivo y creativo, haré cosas nuevas, escribiré, porque esa es mi decidida misión de vida. ¿Cuáles? Me gustaría tener tiempo precioso para hacer un libro hondo, cuanto yo pueda, sobre José Martí.

López Lemus, quien se considera a sí mismo un servidor de la poesía y ha escrito 12 poemarios, también es una voz de referencia en los estudios y la crítica literaria, ha publicado más de una decena de libros de ensayos, además de antologías de poesía cubana y compilaciones. Foto: TV Yumurí.
¿Qué importancia le concede a la crítica?
−Una vez leí que Gabriel García Márquez despreciaba a la crítica, que, por cierto, él ejerció como periodista, y hallé descaminada la opinión del premio nobel. Me mostraba que hasta las grandes figuras de la literatura mundial cometen esos gazapos mentales, siempre perdonables por sus grandezas.
“Creo que la crítica orienta e ilumina, hace ver valores y caídas, alza o rebaja según merecimientos, forma lectores y siempre es aliada de los autores, aunque ellos tengan sus pruritos al aceptarla o no. He ejercido la crítica desde mi juventud, he historiado a la poesía cubana y he desarrollado una labor de estudio que va mucho más allá de lo docente, pedagógico o escolar.
“De modo que creo en ella, en la buena crítica, y es buena cuando no es superficial o maldiciente. En las eras griegas o romanas la crítica se ejercía en las propias obras, de modo implícito, pero siempre ha habido exégesis. Su ausencia muestra poca salud literaria”.
¿Cree que en Cuba no se practica este ejercicio, al menos sistemáticamente, aplicado a la literatura?
−No, no, qué va, yo no creo eso. Desde el siglo XIX hemos tenido muy buenos críticos, incluso estelares, como Mañach y Marinello en el XX. ¿Qué es eso de discriminar a la crítica cubana? Quizás falten cuantitativamente reseñas, sean insuficientes ante el amplio margen publicado, pero la crítica no se queda solo en el ámbito de la reseña o del artículo de divulgación. No ha faltado nunca el ejercicio crítico-investigativo y haría ahora mismo una lista de muy buenos críticos cubanos aparecidos tras el triunfo revolucionario de 1959. No seamos prejuiciosos contra ese género vivo de la literatura cubana.
¿Cómo definiría la poesía?
−Pues me hace preguntas difíciles. Yo nunca tendría la osadía de definir lo indefinible. Por ejemplo, ¿cómo se define a la vida?, ¿cómo se define a la inteligencia humana? Quizás la poesía sea un caracol diurno nadando en una esfera de agua.
¿Qué recomendaría a quienes no han alcanzado la sensibilidad para admirar y valorar la poesía?
−Seguro te refieres a la poesía solo como un género literario, cuando ella resulta la expresión del universo, parte inalienable del cosmos. Y mira, tú, casi me obligas a definirla. Todo el mundo es capaz de apreciar la poesía que subyace en la vida, en la naturaleza, en el cosmos, en la razón humana, dentro de cada persona.
“En cuanto al género literario de igual nombre, a veces hay que tener cierta predisposición natural para asimilarlo, cierto amor por la escritura y sus sorpresas y maravillas; por ver cómo se aprehende el mundo a través de un artista de la palabra llamado poeta. La única recomendación válida es un ruego: por favor, lea poesía".

Virgilio López Lemus: “Mi proyecto de vida es lograr la utilidad de la belleza, del bien y de la escritura constante”. Foto: TV Yumurí.
¿Y cómo se definiría usted?
−[Sonrisa irónica] Soy indefinible. Ah, que yo escape cuando tenía alcanzada mi definición mejor. El ser parece un misterio, todos somos misteriosos, no podemos definirnos, precisar qué somos, para qué somos y por qué. ¿Qué hago aquí y en este tiempo? ¿Por qué no nací antes o después? Decía Zenea que su tiempo con la Grecia ha muerto. Yo no sé.
¿Qué le entusiasma, qué le mortifica en ámbitos literarios e intelectuales?
−Me entusiasma descubrir a un poeta legítimo, joven creador que abre su flor de letras al mundo del arte de la palabra. Me mortifican la envidia, el celo antiquijote, la subvaloración. Ante la subvaloración, trabajo. Ante la envidia, resisto.
Proyectos en los que está involucrado...
−Mi proyecto mayor ahora mismo es lograr sacar adelante, publicar, varios libros inéditos que tengo. Confieso que trabajo incansablemente. Mi proyecto de vida es lograr la utilidad de la belleza, del bien y de la escritura constante.
¿Cómo se ve a sí mismo a la luz del presente? ¿Cuál es la imagen suya que le gustaría que perdure?
−Quisiera que me vieran siempre como alguien que promete. No he cumplido mi vida, pero cuando eso llegue, deseo que haya llenado mi periplo con obras ojalá que útiles y bellas. “Por sus obras los conoceréis”. La persona, el autor, se disuelve en ellas. Por eso, hay que brindarse con toda la honestidad y limpieza de alma posibles, las que las circunstancias permitan. Yo no soy una persona relevante, pero me gustaría que mi trabajo lo fuera.
- Díaz-Canel: Estamos dispuestos a dar la vida por la Revolución (+ Video)
- La última estrella roja: Cuba en primera línea de batalla
- Comunista como Mella
- Alistando productos gráficos para la temporada ciclónica
- De Moscú a La Habana: Estados Unidos pone bajo amenaza radioactiva y química a millones en Oriente Medio (+ Podcast)
- ir aEspeciales »
- Ciego de Ávila tendrá este año su XXIII edición del Festival Piña Colada
- Demanda busca bloquear las renovaciones de Trump en el Centro Kennedy por “daño irreparable”
- Nada en realidad termina
- Fallece el reconocido músico cubano Jorge Gómez, director de Moncada
- Muere Chuck Norris, el héroe de “Walker, Texas Ranger” y leyenda de las artes marciales, a los 86 años
- ir aCultura »


Agradezco que hayamos podido entrar a un universo cosmovisivo muy interesante con el que en lo personal me identifico sin dudarlo.