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Construir consenso en la manera de apreciar los peligros y los principios

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Bandera cubana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Intervención en la Junta General por el 230 aniversario de la Sociedad Económica Amigos del País (SEAP), 9 de enero de 2023 Me pidieron que dijese algo en esta Junta General que coincide con el 230 Aniversario  de la SEAP. Y ello me obligó a pensar bien que  es lo que debo y  puedo decir aquí, y a meditar sobre el espacio que puede y debe ocupar la SEAP en los debates económicos cubanos de la actualidad. Decía un filósofo europeo del siglo XVII que en lo que concierne a las cosas humanas no cabe “ni reír, ni llorar, ni indignarse, sino comprender”. Y la SEAP puede ayudarnos a los cubanos precisamente a eso,  a comprender. En el debate económico cubano actual hay temas estratégicos que atañen a todo el pueblo y también hay temas técnicos que son el campo de trabajo de especialistas o de compañeros que se desempeñan específicamente en el área económica. Por ejemplo (solamente como ejemplos), temas tales como la inflación, los espacios relativos del sector estatal y no-estatal, el rol de la empresa estatal socialista, la innovación en las empresas, la inserción internacional de la economía, las funciones del Estado como garante de la justicia distributiva, la producción de alimentos, la emigración de fuerza de trabajo calificada y otros, son temas estratégicos. La necesidad de concentrar el debate en estos temas es vital para evitar que el adversario ideológico erosione el consenso necesario en los asuntos de mayor importancia, diluyéndolos en otros temas de menor alcance o coyunturales, y promoviendo propuestas que pueden tener una racionalidad local para tratar problemas específicos, pero que se vuelven irracionales por su impacto en el rumbo mayor de la estrategia económica. Eso nos está sucediendo ahora mismo. En varios debates que he presenciado en diversos espacios, o leído de fuentes diversas, se ven emerger propuestas tales como:

  • La elegibilidad de los directivos de las empresas estatales
  • La ampliación del espacio del sector privado más allá de esa elusiva frontera entre lo estratégico y lo no-estratégico
  • La transformación de empresas estatales en empresas públicas por acciones adquiribles por nacionales o por extranjeros
  • El abandono del protagonismo estatal en el comercio exterior
  • Las importaciones por personas naturales con fines comerciales
  • La iniciativa extranjera en las inversiones
  • La contratación directa de la fuerza de trabajo
  • La concurrencia de suministradores extranjeros en el mercado interno

Y otras propuestas que, si bien no son descartables  “en general” y son atendibles para ser aplicadas en problemas específicos, donde pueden ser eficaces, pueden también ser  corrosivas para las estrategias generales. La historia ilustra elocuentemente que hay cambios sociales irreversibles que ocurren por la acumulación consecuencias involuntarias de decisiones localmente racionales. Solamente el consenso amplio sobre el destino que deseamos y las maneras de llegar a él pueden evitar que esos efectos acumulativos nos lleven a donde no queremos ir. Como ustedes conocen, yo no soy economista (lejos de eso), sino solamente testigo del proceso que llevó a emprendimientos científicos del sector presupuestado a transformarse en una rama de la economía, y a colectivos científicos transformarse en empresas. Pero desde esa perspectiva puedo intuir que hay discrepancias en el debate, incluso entre compañeros con formación en ciencias económicas, que derivan del intento de tratar la economía como un sistema cerrado, que tiene ofertantes (de bienes y servicios) y demandantes que operan dentro de los espacios nacionales, y ahí logran equilibrios macroeconómicos. Mucha teoría económica parece estar sentada en esas bases. Sin embargo, la realidad es que las economías de los países pequeños (y cada vez más la de todos) son sistemas abiertos, muy sensibles a lo que sucede fuera de las fronteras nacionales. Eso introduce restricciones geopolíticas a nuestro margen de maniobra, que no se pueden dejar de tomar en cuenta en cualquier razonamiento o propuesta. Todavía nos falta una teoría económica que nos ayude a enfrentar ese reto desde el Socialismo. Quizás pueda surgir de aquí, de la SEAP. El impacto del contexto mundial en las opciones nacionales ocurre para todos los países, pero es más importante aún en el caso de Cuba. No podemos olvidar que, después de México y Canadá, somos el país geográficamente más cercano a los Estados Unidos, que es el centro mundial de la economía capitalista y de la ideología neoliberal excluyente de toda alternativa. Un centro de poder cuyo gobierno tiene una política explicita de hostilidad hacia el proyecto socioeconómico cubano, como la tiene contra prácticamente todo proyecto que defienda en el mundo una alternativa económica no-capitalista. Quien se olvide de eso sería equivalente a un médico que pretende tratar un accidentado grave pero olvidando el “pequeño detalle” de que el paciente es también diabético e hipertenso. Todas las decisiones, en casi todos los campos de la actividad humana, tienen “restricciones de contexto” a lo que se puede hacer. El riesgo entonces está en que nos concentremos en la racionalidad local y coyuntural de las decisiones, y que eso nos conduzca a irracionalidades generales. El antídoto para esto no está en la teoría económica, sino en la política. Se trata de construir y reforzar permanentemente un consenso amplio sobre lo esencial. Y lo esencial es lo que está en nuestra Constitución, la cual establece que: “En la República de Cuba rige un sistema de economía socialista basado en la propiedad de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción como la  forma de propiedad principal, y la dirección planificada de la economía, que tiene en cuenta, regula y controla el mercado en función de los intereses de la sociedad.  “La empresa estatal socialista es el sujeto principal de la economía nacional. Dispone de autonomía en su administración y gestión; desempeña el papel principal en la producción de bienes y servicios y cumple con sus responsabilidades sociales” “La concentración de la propiedad en personas naturales o jurídicas no estatales es regulada por el Estado, el que garantiza además, una cada vez más justa redistribución de la riqueza, con el fin de preservar los límites compatibles con los valores socialistas de equidad y justicia social”. La complejidad desafiante de nuestros debates de hoy consiste en que estos deberán contribuir al mismo tiempo:

  1. A crear una conciencia en todos los cubanos de que en los temas esenciales, legalmente refrendados en la Constitución, no puede haber un paso atrás, y que cualquier decisión concreta es buena en la medida en que no erosione esos principios
  2. A crear conciencia en quienes tienen responsabilidades decisorias a diferentes niveles, de que cualquier lentitud innecesaria o traba burocrática, o actitud conservadora de auto-protección que limite “cambiar lo que debe ser cambiado” también empuja hacia el neoliberalismo capitalista, al sembrar desconfianza en lo que podemos hacer desde el socialismo.

En estos debates debemos evitar la tendencia, natural y entendible, por nuestra historia de acoso externo de la economía,  pero peligrosa, a incluir solamente compañeros que piensan como nosotros, y a tratar a todos los demás como “enemigos”. En los debates económicos que ocurren en Cuba actualmente, principalmente en las redes, participan personas que, de forma abierta o encubierta, quisieran empujarnos en la dirección que quieren nuestros enemigos reales: reconstruir un capitalismo excluyente y dependiente, que es el camino hacia la pérdida de la justicia social y de la soberanía nacional. No estoy hablando de esos. Las ideas de estas personas no son ideas: son simplemente racionalizaciones interesadas para el privilegio y el abandono del proyecto emancipador revolucionario. Con esos no hay nada que discutir. Pero también hay muchos otros que polemizan y que no son enemigos, sino  que buscan aportar con urgencia soluciones a nuestros problemas económicos. Aun así, estos compañeros frecuentemente no logran distinguir entre la lógica de la economía, y la de la economía política, que son lógicas diferentes. Esa confusión puede hacer daño. No olvidemos que la economía solo es una ciencia parcialmente. Las ideas de los físicos o los químicos pueden estar equivocadas, pero no logran cambiar las leyes de la naturaleza; pero las ideas de los economistas sí pueden influir en el curso de la realidad económica. Recordaba en este momento la conocida expresión de Yanis Varoufakis, quien fuera ministro de Finanzas de Grecia durante la crisis económica, quien dijo que: “la economía no es una ciencia, es con mucho ideología con ecuaciones”. Hay compañeros con los que coincidimos en la necesidad de defender a Cuba y su revolución socialista, pero con los que no coincidimos en las acciones concretas que hay que hacer para ello. Recuerdo en este punto la frase del Che en su carta de despedida a Fidel cuando se refería a “tu manera de apreciar los peligros y los principios”. Es un reto permanente al pensamiento de los revolucionarios, y si intentáramos resumir en una frase corta el objetivo que debemos plantearnos en los debates económicos de hoy sería precisamente esa: construir consenso en la manera de apreciar los peligros y los principios. Ciertamente necesitamos cambios, muchos y profundos, y además tienen que ser rápidos. El primero que lo dijo, tempranamente (mayo del 2000) fue Fidel, en su importantísima definición de REVOLUCIÓN: “Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado” Muchos de nosotros, revolucionarios cubanos, adoptamos en la década de los 60, una visión reduccionista  del Socialismo, como un sistema económico en el que la propiedad privada era sustituida por la propiedad estatal de los medios de producción  y los mercados eran sustituidos por alguna forma de planificación integral pensada para cubrir necesidades y no para maximizar beneficios privados; y pensábamos que eso sería suficiente para construir justicia social, prosperidad material y elevación cultural. Es una visión que tuvo su rol histórico y  nos hizo avanzar pero que, 60 años después, resulta insuficiente para manejar las complejidades de la economía tecnológica y globalizada del siglo XXI. También se nos muestra insuficiente en el momento actual la visión de la CEPAL sobre la “Industrialización sustitutiva”, surgida del pensamiento económico latinoamericano de la época. Entre esos años 60 y el momento actual han pasado otros 60 años, y con ellos han venido importantes cambios en la economía mundial, que no podían estar previstos en aquella década:

  • La desaparición de la URSS y del campo socialista europeo
  • Las nuevas tecnologías de la cuarta revolución industrial
  • La aceleración en la globalización de la economía
  • El predominio de la economía financiera sobre la economía real
  • La transición demográfica, que cambia la estructura de la fuerza de trabajo
  • El deterioro acelerado del medio ambiente

No tenemos una teoría económica para manejar estos retos, desde un país pequeño y subdesarrollado, y además bloqueado. Necesitamos cambiar lo que debe ser cambiado, pero para hacerlo bien necesitamos comprender los rasgos esenciales de nuestro contexto, y comprender como se manifiestan esos rasgos EN CUBA. Necesitamos una teoría económica que nos ayude a comprender dos cosas esenciales:

  • A comprender cuales son las restricciones geopolíticas que nos impone nuestro contexto y nuestro devenir histórico, restricciones que otros países no tienen, al menos en igual medida, y que debemos conocer para tenerlas en cuenta al hacer nuestras propuestas
  • A comprender cuales son las oportunidades especiales que tenemos y que otros países no tienen, al menos en igual medida, para construir una economía de justicia social y prosperidad, basada en el conocimiento y en el capital humano, y conectada con la economía mundial.

Hacia eso deben apuntar los análisis y las propuestas que hagamos, y nunca hacia la restauración del capitalismo que es una máquina de generar desigualdades, que se amplifica a sí misma. Los niveles elevados de desigualdad económica no son un accidente del capitalismo: son inherentes a sus mecanismos básicos de funcionamiento. Elaborar y conceptualizar alternativas que trasciendan al capitalismo y que tengan posibilidades prácticas de funcionar en un contexto mundial que es todavía capitalista, sería un tremendo servicio a la Patria que el talento colectivo acumulado en la SEAP puede hacer, y una expresión concreta de su lema PRO-PATRIA. Más aun, pudiera ser, como escribió Martí en el Manifiesto de Montecristi “servicio oportuno que el heroísmo juicioso de las Antillas preste a la firmeza y trato justo de las naciones americanas y al equilibrio aun vacilante del mundo” Estas ideas, todavía en borrador, son por ahora el modesto mensaje que puedo poner a disposición de ustedes en estos comienzos del desafiante e interesante año 65 de la Revolución.

Se han publicado 81 comentarios



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  • Osmany dijo:

    Excelente artículo hace falta que nuestros dirigentes lo apliquen cuba mas socialismo

  • Maria Luisa Brunet Capote dijo:

    Excelente reflexión, hoy mas que nunca debemos llevar al ritmo de nuestra economía, sin prisa pero sin pausa. Albert Einstein, planteo que ¨No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo, la crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y paises, porque la crisis trae progresos, de las crisis nacen las grandes estrategia¨. Es por ello que como dice el profesor, reafirmando el concepto de revolución por nuestro invicto Comandante en Jefe, cambiar lo que deba ser cambiado. Aparejado a nuestro sistema economico, debemos perfeccionar nuestro sistema productivo y de control, pues la inflación hoy esta a un ritmo acelerado.

    • El otro Francisco dijo:

      Sin prisa? Yo creo que hemos demorado bastante en toma de decisiones estratégicas.

  • Almachete dijo:

    Magnifico, solo falta que los decisores lo estudien, interioricen y apliquen, en este texto opino está la voz del pueblo cubano, tengan en cuenta que aunque es un científico, no es economista y sin embargo tiene esa luz larga que emana del pueblo, lo que está pidiendo es lo que pide el pueblo.

  • Luga dijo:

    Excelente artículo!!! Valdría la pena publicarlo en otros medios para propiciar su lectura por muchas más personas!

  • Economista popular dijo:

    Con todo respeto profesor. Veo el significado de consenso (Acuerdo o conformidad en algo de todas las personas que pertenecen a una colectividad) y pienso que efectivamente, hay bastante consenso en la población de que no se pueden hacer las cosas iguales y esperar resultados diferentes, hay que hacer cambios, no hay de otra, hau muchos problemas serios que desgastan y atentan contra la calidad de vida. El mismo caso del "ordenamiento" ya se reconoce por muchos especialistas que no dio los resultados esperados, eso es un caso de cambios que pueden erosionar la línea a seguir. En fin profesor, creo que hay más consenso del que usted cree.

  • Joaquín Solozábal dijo:

    Excelente reflexión, con esa visión integral y a futuro a que nos tiene acostumbrados; y muy necesaria en los enconados tiempos de contradicciones en que vivimos. Otro llamado al manejo de la contradicción desde la complejidad del contexto, pero siempre desde posiciones revolucionarias y de más Socialismo, nunca menos.

  • César dijo:

    Aplausos reiterados, más claro ni el agua.

  • Miguel Esquivel dijo:

    De forma clara y muy profunda nos llegan de nuevo las ideas del Prof. Lage. Un hombre de ciendia y de pensamiento, como lo predijo Fidel. Lage camina por el filo de una navaja, donde de un lado está el progreso de la economia, y por otro el bienestar social. Harmonizar esto, sin perder la esencia de nuestro proyecto emancipados, es todo un reto. Excelente Profesor. Muchas gracias.

  • Selma González dijo:

    Gracias Dr. Lage. Profundo y esclarecedor artículo, propio de usted, uno de los más brillantes, humanos y modestos revolucionarios que conozca aunque sólo por su trabajo y en la televisión. El mejor reconocimiento a sus ideas sería la aceptación de los compañeros que tienen poder de decisión en municipios y provincias y se aplique tan sabia y real filosofía de la vida de un proceso social rodeado de peligrosos, hipócritas y sutiles enemigos. Gracias por ser y estar aquí. Lo necesitamos en la Mesa Redonda, en los documentales, en toda Cuba.

  • Ali dijo:

    Urge construirlo por nuestros hijos

  • Gilberto Arias dijo:

    ¡Brillante el análisis del Dr. Lage y con qué extraodinario magisterio al presentarlo al auditorio!, su especialidad no será la economía ..., ¡pero ya quisieran muchos!

  • Lucía dijo:

    Gracias, compañero Agustín Lage Dávila por su atinado, valiente y detallado análisis. Cien por ciento de acuerdo con usted. Muy difícil y alto el listón que usted ha puesto para estos tiempos. Muy difícil la virtud de "apreciar en su justa medida los peligros y los principios", pero hay que hacerlo, si queremos salvar a nuestra Patria, a nuestra Revolución, a nuestro Socialismo.

  • Manuel Humberto López Rodríguez dijo:

    Para lograr el avence de la economía cubana es prioridad erradicar el ausentismo y la impuntualidad al trabajo, el desaprovechamiento de la jornada laboral, los muy bajos índices de intensidad, productividad y calidad del trabajo.
    Esto atañe a todas las categorías de trabajadores, campesinos, obreros, especialistas, funcionarios y dirigentes, en absolutamente todos los sectores de la economía y la sociedad, a todos sus n8veles, desde las unidades de producción y servicio, hasta los ministerios.
    Con indisciplina no se construye la economía de un país.

  • Palax dijo:

    Excelente artículo.

  • Frank dijo:

    Primero quisiera destacar que es muy buen artículo. Y a mi opinión más que una visión reduccionista del socialismo, en nuestro proceso cultural, hay una visión reduccionista del desarrollo social humano, del mercado, de filosofía, de política, de dialéctica materialista, de marxismo, de historia económica y algunas cosas más. Propio y lógico de una cultura muy joven en el desarrollo histórico social humano. Y que disfruta de autonomía en su desarrollo hace muy pocos años. Llevamos muchos años teniendo una comprensión ideal del proceso humano. Donde no aceptamos en el desarrollo social humano las diferenciaciones sociales lógicas producidas por el desarrollo de las fuerzas productivas. Y no entendemos cuales son las bases del desarrollo social. Lo que ha conducido a nuestro sistema a callejones sin salida constantemente.
    Debemos enfocarnos en dos pilares fundamentales para la construcción del socialismo que se adapte a esa economía de mercado globalizada. El desarrollo de un modelo democrático verdaderamente socialista, que no sea representativo, sino participativo de la mayoría a empoderar en la lucha de intereses dentro de nuestro desarrollo sociocultural. Y acabar de otorgar la verdadera autonomía a las principales empresas del país bajo la propiedad obrera sin mediación del estado. Con la capacidad de determinar sus ejecutivos y estrategias comercializadoras que se adapte a las fuerzas de mercado real, como los tipos de cambio monetarios vigentes.

  • Yosy dijo:

    Brillante..., toalmente de acuerdo.

  • serafin dijo:

    Todas las propuestas deben ser analizadas en el centro del debate económico, que al mismo tiempo está en el centro del debate político. Somos un sistema socieconómico con políticas macroeconómicas definidas y como se plantea, influenciados por un contexto mundial donde hoy se globaliza todo, y es por ello que nuestra Constitución deja claro las políticas, de hecho, nuestro partido estableció desde 2010 los Lineamientos de la Política Económica y social y ello derivó en un Plan de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030

  • revolucion dijo:

    excelente trabajo, lastima que algunos que deban saberlo de memoria ni lo lean, ni saben que sale en el gramna.

  • Sencillo dijo:

    Lo que plantea el Dr. Lage es totalmente cierto y racional. El primer problema es que los economistas de nuestro país ven al Estado como un ente benevolente y justificador de malas decisiones y el Estado a llegado a verse a sí mismo de esa manera. El Estado es un accionista más en cualquier empresa que busca máximizar sus ganancias y en lugar de gastarla en lujos las gasta en cosas necesarias y útiles para la sociedad. Para esto el estado tiene que ser igual de eficiente y exigente que una persona particular que pone capital en determinado proyecto empresarial. La figura del director de la empresa tiene que ser la de un CEO profesional, donde además de su salario se le pague según el rendimiento que logre la empresa y crear una junta de economistas (diferente del Consejo de Ministros) que representen al estado con poder de destituir a dicho CEO por ineficiencia o corrupción. Se necesitan no solo acciones inmediatas sino resultados rápidos porque el pueblo ya no quiere seguir esperando por resultados macroeconómicos y avances que no se reflejen en el plato. Y ojo, lo digo como revolucionario preocupado para que no hayan malinterpretaciones. La competencia es buena, no la veamos solo como una crueldad de un sistema.

  • Taran dijo:

    Lo que no acabo de entender es como con el potencial academico que tenemos en economia, asesoria internacional, etc, de todo esto venga a darse cuenta alguien que no es economista.

  • Daniel Pérez García dijo:

    Excelente artículo, solo falta que las personas y funcionarios que tienen sobre sus hombros la responsabilidad de pensar como verdaderos revolucionarios y con justicia social que es un pilar de nuestro proyecto lo tomen en cuenta. Ojalá y no sea demasiado tarde porque las consecuencias ya las estamos apreciando y nos están haciendo mucho, estamos a tiempo de atemperar los cambios pero dentro del socialismo cubano cuyo centro es el ser humano, lo que se desvíe de ahí ya no sería nuestro proyecto y puediera conducirnos a la destrucción. La inflación, la indolencia, la apatía por los problemas del prójimo, la corrupción, las indisciplinas sociales, el irrespeto y la mala selección de líderes a nivel de municipio y de empresa nos está lacerando profundamente la ideología y la decepción nos está conduciendo a abandonar una lucha que en la base parece o está perdida ya. Ojalá salvemos la Revolución y nuestros cambios sean realmente para bien de ella y no para el logro de los propósitos de nuestros enemigos. Gracias

  • Cienfueguero dijo:

    Excelente artículo, material de estudio , en fin el análisis y el analista que necesitamos!!

  • Govea dijo:

    muy objetiva la reflexión. lo importante es que muchos de nuestros dirigentes lean, interpreten y actúen en consecuencia de este escrito. Sabemos que la economía es muy cambiante, muy dialectica, pero hay que buscar el rumbo adecuado en cada momento, lo de ayer tal vez no sirva para lo de hoy, y lo de hoy no servirá para mañana, no podemos apartarnos del momento histórico. Pero hay que ser valiente y confiar, y atrevernos, sin miedo y sin violar nuestros principios de justificia social.

  • Hayek dijo:

    Doctor le recomiendo la lectura de un manuscrito de Carlos Marx llamado propiedad privada y comunismo se puede encontrar en los documentos económicos y filosóficos de 1844 de Carlos Marx. En serio le recomiendo su lectura.

  • Jorge Perez dijo:

    Excelente hermano tu comobdiempre con esa capacidad de interpretar y adentrarte en temas complejos, porq la economía es muy diferente a nuestra profesión has demostrado en la práctica y con tu ejemplo lo mucho q se puede ayudar a nuestro país para salir adelante, de acuerdo no hay fórmulas mágicas, todo debe ser bien pensado, razonado y las decisiones bien pensadas sin miedo, cambiando todo lo q deba ser cambiado siempre para el bien de Cuba nuestro hermosos país, debemos acabar con todo los prejuicios y ataduras y miedos q nos rodean al igual q tu no doy economista, pero veo a mi alrededor, las ataduras y restricciones q entorpecen el desarrollo del país que no acaban de resolverse quizás por miedo por cobardía o no se por que, pensemos q nuestro pueblo, todos nosotros hemos sufrido y mucho por el cruel bloqueo, pero también por malas decisiones,errores q se han cometido por no hacer las cosas bien pensadas sin calma y con ataduras espero y deseo q todo cambie tengo fe en que lo podemos hacer porq tenemos gente valiosa, un partido de vanguardia y conocimiento de nuestra realidad y nuestras posibilidades con dominio de la realidad cubana estoy contigo y te admiro muchísimo un abrazo grande

  • Varela dijo:

    Muy oportuno y bien centrado sus reflexiones sobre la intención y contexto actual de la situación política y económica en nuestro país que promueve el análisis de propuestas concretas y la elaboración de una teoría económica socialista sin descuidar los principios vitales de nuestra Revolución y claramente redactado en nuestra Constitución. Gracias por compartir sus reflexiones y desafíos en concordancia con la defensa de nuestros ideales!

  • Camilo Rodríguez Noriega dijo:

    Coincido con las posiciones expuestas. Me parece un buen trabajo para pensar, intercambiar y debatir.

  • cary dijo:

    Comparto 100% lo expresado por el Dr Lage. Considero que todos debemos leer mas los artículos que se publican en Cubadebate para entender mejor nuestra realidad. Recientemente también se publicó un artículo "Los problemas de la inserción internacional de la economía cubana a través de los años"Partes I,II y III, donde se hace una explicación exhaustiva desde 1959 hasta la fecha, ese artículo complementa este otro del Dr. Lage. Los que tienen duda busquen ese artículo y estudien. Esto nos ayudará a entender lo complejo que es el proceso de tránsito del capitalismo al socialismo en Cuba.

  • Staroso dijo:

    Muy bueno el artículo y es muy real que nuestro contexto no es igual que al de ningún país del mundo, pero por eso vuelvo y reitero en este comentario que debemos revisar todas las medidas que se tomaron con el fin de aumentar la producción antes, durante y luego del período especial. Ya que muchas medidas que en su momento dieron resultado hoy no se aplican y de aplicarse son muy ínfimos los resultados.
    Entonces mi punto es que debemos ser celosos veladores y fieles desarrolladores de todo aquello que se quitó por falta de control y seguimiento pero que daba resultado y aportaba de buena manera al día día del cubano.
    Saludos a todos. Fuerza cuba vamos por más. El primer cambio debemos hacerlo en nuestras mentes y de ahí hacer hay que hacer cuba hay que hacer. Viva Cuba.

  • Juan P. Triana dijo:

    Existe toda una producción científica en Cuba que desde hace muchas décadas ha contribuido a responder esas últimos dos asuntos que el indica. Muchos economistas han contribuido a esa producción científica y a proponer soluciones a los problemas económicos y sociales de nuestro país. Creo que el autor conoce varios de esos trabajos
    Muchos de esos economistas participan hoy activamente en los consejos técnicos de los ministerios. Si sus propuestas son o no puestas en práctica no es responsabilidad de esos compañeros. El autor los conoce también
    Dos asuntos más: las leyes de la economía son tan objetivas como las de la física y la química, la opinión de ningún economistas puede cambiarlas, creo que el autor también conoce esto.
    El segundo de estos asuntos es que la economía es una ciencia y no parcialmente.
    Que sea un insumo directo de la política no le resta ni un ápice de su condición de ciencia.
    Que la política desconozca esa condición es otra cosa, de la misma manera que lo es no actuar respetando el carácter objetivo de las leyes de la economía. Como afirmara científico al que muchas veces recurrimos las leyes de la economía se cumplen hasta por su incumplimiento. Nuestra economía es un ejemplo de esta último. Solo hay que recordar nuestra historia económica para comprobarlo

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Agustín Lage Dávila

Agustín Lage Dávila

Destacado científico cubano. Fue durante 25 años Director del Centro de Inmunología Molecular de La Habana. Es asesor del Presidente de BioCubaFarma. Ha recibido numerosas distinciones nacionales e internacionales. Fue Diputado a la Asamblea Nacional por varias legislaturas.

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