Alumbramientos en Las Tunas… ¿y mi parto respetado?

La atención médica de calidad es determinante en el resultado final del parto. Foto: Reynaldo López Peña/ Periódico 26.
“Nunca se me va a olvidar que fue un jueves cuando rompí la fuente sentada en la casa, no imaginaba lo que vendría después. Lo primero que choca es que en un momento tan delicado tienes que estar sola, vi cómo le cerraban la puerta del salón de parto a mi esposo y me dieron ganas de llorar. Sentí tanto miedo cuando entré que solo atiné a rezar bajito, para que mi hijo estuviera seguro.
“Después de reconocerme y hacerme cuatro o cinco tactos, pasé más de 24 horas en una cama, penando. Las contracciones eran fuertes, pero inestables, me orinaba del dolor y nadie venía a verme. Cuando empecé a llamar gente, el médico más viejo me trató como si fuera una niña que debía castigar.
“Vi a numerosos estudiantes de Medicina, jóvenes atentos, pero sin voz ni voto. Yo no sabía qué hacer. Cada vez botaba más sangre. Llegué al límite de la desesperación y me quedé completamente desnuda en aquel lugar donde había muchas personas vestidas de verde y otras que entraban y salían.
“Pensé que iba a morir y que no lograría tener a mi bebé. No te puedo contar cuántos 'torniquetes' me hicieron sin decirme una palabra. No voy a olvidarme nunca de la indolencia del personal que me atendió, mi hijo no me lo permite”.
Yanelis, de 25 años de edad, alumbró finalmente un viernes a las 11:12 am en el hospital Ernesto Guevara. Presentó complicaciones asociadas al proceso tardío; el pequeño permaneció mucho tiempo en el canal de parto y padeció sufrimiento fetal, se hizo caca dentro del vientre materno, por lo cual ambos debieron someterse a tratamiento con antibióticos.
Después, Yanelis supo que la disminución del oxígeno en la sangre del niño, mientras nacía, le provocó una hemiparesia (debilidad muscular de un lado del cuerpo que le afecta el brazo, la pierna y la cara) y tal vez otras patologías que, en lo adelante, con su crecimiento y desarrollo, los médicos podrán precisar.
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“Desde que entré al salón me miraron mal. Me dieron una bata llena de manchas, rota. La enfermera estaba en la entrega de turno y, por su actitud, parecía como si yo le molestara. Cuando apretaron los dolores empecé a gritar. Estaba muerta de miedo. Nunca había pensado que parir era así.
“El médico se colocó frente a mí y dijo en voz alta: '¿Siempre gritas así para todo? Gozaste, ahora te toca sufrir. Aquí aguanta, porque tú quieres tener un hijo, nadie te obligó y parir duele, ¿no te lo explicaron?'. Habló más, pero por vergüenza no lo repito. A mí se me caía la cara de la humillación y le respondí que me estaba maltratando”.
Leidis, de 29 años, contó su historia a 26 y en la actualidad, con Arasay en brazos, asegura que no se le ha pasado, del todo, la indignación. “Parecía el especialista, mas no sabía de ética, ni de empatía. En lo adelante solo vi jóvenes. Los escuchaba hablar y agradezco que me hayan asistido, aunque no estoy segura de si estaban preparados. Uno se me subió en la barriga, y yo, histérica. Fue difícil, me desgarré a lo grande. Pero más que el sufrimiento, tengo grabado el discurso del doctor”.
Leidis guarda el hecho de dar a luz como lo más perturbador de su vida. Tanto ella como Yanelis no quieren repetir la experiencia, y comparten la misma conclusión: su parto estuvo lejos de ser respetado.
Insistencia por humanizar

Doctor Yunier Egnodio Leyva atiende a una paciente. Foto: Reynaldo López Peña/ Periódico 26.
El doctor Yunier Egnodio Leyva le abre las puertas a 26 de su experiencia en los salones de parto del “Guevara”. Confiesa que la primera vez que trajo a un niño al mundo supo que su destino estaría estrechamente ligado a los alumbramientos, a los que mira desde la óptica de cómo pueden ser más humanizados para el bienestar de la madre y el bebé.
“En mis 14 años como ginecobstetra conozco de memoria las rutinas y me afecta cuando veo a las puérperas asustadas, indefensas, tiradas en una cama, con una tardía recuperación -comenta. Lo óptimo es insertar a la familia y permitir el acompañamiento a la mamá en todos los momentos del embarazo, así va con mayor seguridad y el resultado es satisfactorio.
“Cuando no logramos esto y se afronta un parto disfuncional, el feto sufre dentro del vientre materno, tiende a presentar varias complicaciones y en ocasiones hace hipoxias cerebrales que limitarán su posterior desarrollo. El obstetra tiene en sus manos no una, sino dos vidas que debe cuidar, y cada caso es diferente, por tanto, su labor requiere de mucha observación y empatía”.
Acá estamos, considera, a años luz de variantes de nacimientos que se impulsan en el orbe. “Mientras en Chile y Alemania se propician en piscinas, pues es el medio ideal para el bebé, nosotros seguimos atados a viejas rutinas. Un ejemplo es la obligatoriedad a que las embarazadas en trabajo de parto permanezcan acostadas. Ellas manifiestan que quieren caminar, y lo ideal es que deambulen, la fuerza de gravedad las ayuda. Asimismo, es positivo que realicen cuclillas y que utilicen el balón hidroquinésico.
“Los especialistas conocemos el bien que le reporta una ducha a la mujer que espera un hijo porque necesita hidratarse constantemente, también requiere de dieta líquida abundante y no siempre se garantizan esas cuestiones. Urge, además, rescatar el programa de la enfermera obstetra. A mí me enseñaron a realizar partos las enfermeras más viejas del salón; el personal médico cambia, pero ellas siguen ahí y acumulan saberes que son vitales.
“Es cierto que a veces abusamos de la episiotomía, no le consultamos a la paciente, y no siempre solicitamos su aprobación para administrar drogas como la oxitocina. Insisto, a la mujer hay que mirarla a los ojos y comunicarse con ella, la información oportuna puede hacer la diferencia”. Y agrega como debilidades el poco confort y la falta de privacidad del salón.
En junio del 2019 se celebró en La Habana el XVII Congreso de la Sociedad Cubana de Obstetricia y Ginecología. Allí fue reconocida como problemática la violencia obstétrica. Leyva presentó la realidad tunera y dice que en ese entonces se esbozó la voluntad de darle a la futura mamá la decisión de cómo quiere tener su parto, pero asegura que este programa aún no aterriza en los salones de verde.
La doctora Osmara López Borrero, jefa de la Sección Materno Infantil en el territorio, apunta que, a pesar de la falta de recursos en el país, aquí, como en toda la Isla, es priorizada la atención a la madre y al recién nacido.
“Estamos reforzando las consultas hospitalarias como la de Perinatología y funcionan las comisiones de atención a las maternas graves, constituidas por especialistas de mayor experiencia de todas las disciplinas, y se realizan interconsultas con expertos nacionales, enfatiza.
“En lo que va de año se han lamentado tres muertes maternas, dos por condiciones asociadas al embarazo como la sicklemia y una arritmia cardíaca, y la otra, por complicación hemorrágica del parto. Teniendo en cuenta las estadísticas, Las Tunas se encuentra por encima de la media nacional”.
Sin dudas, el fortalecimiento de la rama de la Perinatología puede marcar una diferencia en el escenario que describimos, porque, aunque toma como objeto de estudio principal al feto, desde la semana 28 de gestación hasta los primeros 28 días de vida, en los embarazos de alto riesgo, reconoce el protagonismo de la madre en el éxito. Pero… hace falta más, pues se refiere a un universo limitado.
Visibilizar el maltrato

Parto. Foto: Reynaldo López Peña/ Periódico 26.
Elia Marina Brito Hidalgo, responsable del componente educativo del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) en la provincia, afirma que urge más imbricación multisectorial, para que se cumpla cabalmente el derecho sexual y reproductivo de las féminas.
“Los espacios están definidos, pero precisan de refuerzo importante, apunta la psicóloga. El Programa de Maternidad y Paternidad Responsables es una guía para el acompañamiento a la embarazada desde su captación, contempla todos los elementos para una preparación psicopráctica con vista al parto. Si se impartiera con la rigurosidad necesaria es posible una maternidad plena.
“En los hogares maternos se implementa este programa, pero las que nunca pasan por allí llegan al alumbramiento sin conocer cómo deben respirar, pujar, y sin la fortaleza psicológica para enfrentarlo. Hay muchas cuestiones subjetivas que son imprescindibles para un proceder satisfactorio y no pocas veces se ignoran o atropellan. Debemos enfocarnos en ese momento más allá de las estadísticas, con el fin de dotarlo de la calidad que requiere y las mujeres merecen.
“Una madre que haya pasado por un proceso traumático al dar a luz, no va a tener la misma disposición para repetir la experiencia. Y nos preocupa la baja tasa de natalidad del país, sin embargo, no estamos haciendo mucho para revertirla”.
Para Liliana Gómez Ramos, máster en Ciencias de la Comunicación y ávida investigadora de la temática de género, las miradas deben ser más abarcadoras y rigurosas al respecto. Alude a que desde los estudios actuales se reconoce la existencia de violencia obstétrica en conductas o prácticas realizadas por el personal de Salud durante el embarazo, parto y puerperio que por acción u omisión pueden ser consideradas violentas.
“Los catedráticos coinciden en que es durante el parto cuando mayor violencia se ejerce sobre la mujer, sobre todo, porque está muy sensible, demanda un trato especial, y es una práctica asumida que muchos médicos utilicen frases ofensivas y tonos duros para que reaccione, mas ¿esto no es institucionalizar el maltrato?, ¿las rutinas no pueden basarse en el refuerzo positivo?”.
Según Gómez Ramos, normalmente estas acciones no repercuten porque luego la implicada va a su casa, con el bebé y no asimila que puede denunciar la violencia psicológica que sufrió. Además, generalmente está sola y no tiene el respaldo ni la prueba de su versión de los hechos.
Alerta que es necesario fortalecer el enfoque de género en la formación de los especialistas. “Las mujeres suelen ser concebidas como cuerpos sin derecho a decidir nada, mientras que el conocimiento reside únicamente en el médico. Los cuidados se centran en el niño, reforzados por la exigencia de cifras y cumplimientos”, refiere.
“No es exageración, están documentadas en Cuba situaciones en las que las pacientes se han desangrado por negligencia, y es lamentable. Se ha demostrado en investigaciones académicas que los procesos obstétricos, sobre todo en los últimos tiempos, son muy violentos”.
Espacios para empoderarse
No es raro que una mujer con parto difícil quede atrapada en un bucle de remembranzas que aludan al alumbramiento, más si le acechan dolores crónicos en las caderas, laceraciones cervicales, desgarros vaginales, prolongada episiotomía... No es infrecuente que tenga pesadillas, sienta ansiedad o pánico al recordar el trauma o evite cualquier cosa que se lo traiga a la memoria.
En el año 2014, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó la declaración para la “prevención y erradicación de la falta de respeto y el maltrato durante la atención del parto en centros de Salud”. Y en el 2018 estableció una serie de recomendaciones para conducir ese proceso, entre las que sobresale que este no puede estar sometido a estrictos protocolos; pide contemplar las individualidades.
Así, alienta a que las embarazadas se muevan y den a luz erguidas. Sugiere que se les permita estar acompañadas e, incluso, que puedan comer o beber durante el trabajo de parto. Solicita no separar a los bebés de las madres justo después del nacimiento; no aplicar técnicas que aceleren artificialmente los tiempos, limitar los tactos vaginales a uno cada cuatro horas, y no practicar la episiotomía si no es estrictamente necesaria.
En América Latina y el Caribe, Venezuela se convirtió en la primera nación en legislar sobre violencia obstétrica en el 2007, y varias naciones del área le han seguido los pasos. Aun cuando en Cuba no existe un marco legislativo al respecto, constituye preocupación del Estado antillano la protección a la gestante, que asume rango legislativo desde la actual Constitución de la República. No obstante, pese a los derechos y programas vigentes, alredeor de los alumbramientos la mayoría de las veces priman los enfoques intervencionistas.
Una luz puede ser la guía para el parto respetado en las instituciones sanitarias que publicó este año el Ministerio de Salud Pública. Con el apoyo de la oficina en la Isla del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) se implementa esta estrategia en tres centros maternos del país. Al revisarla queda claro que no se trata esencialmente de recursos, sino de un cambio de paradigma, de enfoque de los procederes.
Yanelis, Leidis, tantas otras, tienen que enfrentar el alumbramiento, sin concebirse como enfermas y sí, dueñas de un proceso natural que les atañe, en el cual no solo esté en juego la salud, también debe ser transversal la exigencia por el respeto, la información oportuna y viable. Humanizar las praxis puede revertirse en empoderamiento femenino, y viceversa, en sumar plenitud y orgullo, al difícil momento de traer un hijo al mundo.
(Tomado de Periódico 26)
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Es esta una historia real?. Son Yanelis y Leidis personajes reales o de un cuento de horror? Me niego a aceptar que sean anécdotas reales de la atención en nuestro sistema de salud pública. Saludos Osvaldo
pues si amigo muy real , tengo amistades y familiares cercanos que lo corrooran, es una realidad , un elemento que aporta a la desición de no repetir un embarazo.
Puede corroborar estas historias preguntando a cualquier recién parida.
Incluso hay hospitales que se evitan debido al mal trato y la indolencia de los médicos.
Con todo respeto, si usted duda de esa realidad es porque no vive como la mayoría de los 11 millones de cubanos.
Lo relatado en este articulo, es un proceso de horror y misterio que solo puede ocurrir en un pais neoliberal de nuestra America Latina y el Caribe, donde no se esta construyendo el socialismo y donde la salud no es universal y gratuita como lo es en Cuba, lo mas triste y agravante de la situacion planteada por la mujer cubana que estaba en parto es que el medico o los medicos y las enfermeras quie atendieron a esta cubana todavia esten practicando una profesion como la medicina, mi humilde y sincera opinion es que todos ellos deben de ser sancionados administrativamente, judicialmente y ademas retirarles el titulo de medicos, pues en realidad son personas sin cultura, sensibilidad, etica y profesionalidad de tipo alguno, son un bochorno para los cientos de medicos y enfermeras de nuestro pais que son humanos, sensibles, eticos y respetuosos de los pacientres que atienden en nuestro sistema de salud.
Que existan personas que se dicen profesionales de salud y en realidad deberian de trabajar en una caballeriza o atendiendo a las vacas cuando estas estan en procesos paritorios, no en un hospital dentro de nuestro sistema de salud, EL MINISTERIO DE SALUD PUBLICA DEBE, Y YO EXIJO QUE SE REALICE UNA INVESTIGACION EXHAUSTIVA SOBRE ESTE CASO QUE NO DEBE SER EL UNICO EN NUESTRO PAIS PUES LOS CUBANOS ESTAMOS ORGULLOSOS DE NUESTRO SISTEMA DE SALUD Y ADEMAS ES UNA OBLIGACION, UN DEBER Y UN PRINCIPIO EL RESPETO A LOS PACIENTES EN CUALQUIER LUGAR DEL PAIS, EL MINISTERIO DE SALUD ESTA EN LA OBLIGACION DE VELAR DIA A DIA PARA QUE ESTO NO OCURRA EN NUESTRO ENVEJECIDO PAIS, PUES NO ES ASI COMO LOGRAREMOS QUE LA MUJER QUE DESEE TENER UN HIJO O MAS, DEBE ENCONTRAR EN NUESTROS HOSPITALES UN TRATAMIENTO RESPETUOSO, DIGNO, SENSIBLE, ETICO, PROFESIONAL Y SOBRE TODO QUE DEJE EN ESAS MUJERES AGRADECIMIENTO POR EL TRATO RECIBIDO Y CON ELLO ESTAREMOS LOGRANDO QUE EL CRECIMIENTO POBLACIONAL ESTE GARANTIZADO.
Nuestro Presidente que tanto hace por el pueblo, le sugerimos que tome nota de este indignante hecho y exija responsabilidades, para que este hecho no se repita en ningun hospital del pais, no es la norma ni lo podra ser nunca en Cuba. FELICITO A CUBADEBATE POR ESTE TIPO DE REPORTAJE Y LE APOYAMOS EN TODA LA LINEA DE INFORMACIONM, PARA QUE CADA DIA SEAMOS MEJORES, MAS HUMANOS, MAS SENSIBLES, MAS ETICO Y MAS PROFESIONALES EN EL DESEMPENO DE UNA PROFESION QUE ENALTECE Y EMBELLECE LA VIDA DEL PUEBLO CUBANO DE A PIE.
Un saludo de PATRIA O MUERTE VENCEREMOS
Lamentablemente, pero real, si le hacen uan encuesta a las mujeres, les aseguro que un alto porciente ha sufrido maltratos en el salón de parto. Muy lamentable. Tuve mis hijos hace varios años y en cada parto sufrí maltratos y vi maltratar a muchas mujeres. Es muy lamentable que pasen estas cosas en un momento muy crucial para la vida de la madre y el feto.
Recuerdo cuando hace 8 meses mi mujer dio a luz, que el bebé la desgarró y los médicos le recetaron un tratamiento de antibióticos por 7 días en el hospital nacional, y nos quedamos atónitos cuando en menos de 48 horas el doctor que pasó de visita le dijo a mi esposa que ya estaba de alta, que había que vaciar la cama porque la necesitaban, suspendiendole el tratamiento, resultado??? En apenas dos días tuvimos que ingresarla otra vez por una tremenda sepsis que tardó 11 días en recuperarse.
Totalmente cierte, hay mucho maltrato a la hora de dar a luz , todas las mujeres q conozco lo han sufrido y no pasa nada, todo se queda igual.
Sí, ocurre mucho, casi normal pudiera decirse. Conozco personas que se han ido del país entre otris motivos para no parar aquí. Otros cuentan que en las misiones el personal obstetra es todo dulcyra y ética
Tengo un hijo de 20 años y di a luz en Maternidad de línea y excepto que el médico que atendió el parto no me gritó ni maltrató, el resto de la historia la sufrí por desatención absoluta durante un trabajo de parto de más de 20 horas
Estoy segura de que usted no ha estado ingresado en un hospital ginecobstétrico de Cuba, si ese es el caso no hable lo q no sabe o no vivió, por respeto a tantas mujeres que hemos sufrido situaciones como estas.
Real, quizas le cambiaron los nombres pero es una historia real. Si un dia tengo un hijo, cosa que gracias al nuevo codigo de las familias es muy poco probable, yo voy a ver quien va a impedirme entrar al salon de parto. Es mi derecho y asi esta escrito y asi sera. Le impiden a los padres entrar para poder abusar de las madres y hacer lo que les de la gana, pues yo voy a entrar gustele a quien le guste y pesele a quien le pese.
Tan Real como mi sobrino de 17 años con incapacidad intelectual por un parto demorado, al que mi cuñado tuvo que literalmente armar un escándalo para le hicieran un RX a mi hermana donde se pudo corroborar lo que se temía: el bebé no cabia por el canal pélvico, cesárea urgente pero ya el daño estaba hecho por la falta de oxígeno!!!!
Daño innecesario, que duele y????
Pues es así mismo como suceden los partos. T denigran y humillan a tal grado q solo lo repite la q no tiene forma d terminar un embarazo futuro, creo las madres merecemos mucho mas en este aspecto, queda bastante por hacer y q nuestro desarrollo se acerque al mundo actual.
Perooooooo donde usted vive? eso no es cuento, ni es ficcion es la PURA REALIDAD, no te niegues aceptar , Q SI suceden en nuestro pais en y en nuestro sitema de salud publica, casos como los q leistes , si no lo crees llegate a un Hospital MATERNO y te dara s cuenta de la realidad ah no descarto q existan MEDICOS Y ENFERMERAS Q SI ES GUSTA HACER SU TRABAJO perooooooo es la minoria .
Pues si es real, hace 6 años mi hermana la pasó bien mal, para no hacer largo el cuento tuvo hemorragia, un proceso ortopedico q se le cayó un pie estuvo un mes sin poder valerse y la desgarraron tda, mi sobrino defecó en el vientre y le fracturaron una clavícula, hoy todavía padece la afectación en ese bracito. Esto en Santa Clara, ojalá la historia fuese diferente!!
aprovechemos. Inconcebible lo q he leído. Pero la decisión del caso es facil. Sancionar y si es necesario invalidar los títulos de médicos y personal implicado en el maltrato. Nada de lo narrado tiene q ver con el dichoso bloqueo sino con la comprensión humana. El calor la comprensión y el cariño tienen q estar presentes en el trato del personal médico a los pacientes, Cubadebate, xfavor creo q es el momento de iniciar una campaña q implique q minas tome cartas en el asunto y se emitan las conclusiones al respecto y además se le brinden disculpas públicas a las jóvenes q pasaron x esa traumatica experiencia
Yo creo que las disculpas públicas se quedan bien cortas. Ni indemnizando con millones a las madres que tienen hijos con problemas por la negligencia médica se repara el daño.
Diooos míooooo nunca me imaginé que tal falta de respeto proveniente de un médico fuera posible: "Gosaste, ahora te toca sufrir". En serio ???Cuánta indolencia y misoginia !!! Tiene que existir algún tipo de sanción para acciones tan desagradables como esa.
Pues si pasa la falta de etica se esta empoderando. Hace 15 años me hice una regulación y la doctora igual uso frases bien inadecuadas para un momento de tanto dolor. Debian existir leyes para sancionar la falta de etica y de profesionalidad. En los últimos tiempos he escuchado cuentos de horror y misterio
Tod: nada de misoginia, pues todas las mujeres cubanas sabemos bien que en Ginecología y Obstetricia es preferible mil veces ser atendida por doctores que por doctoras, pues éstas suelen ser ásperas y desagradables... Claro está que hay excepciones, pero indague, para que se convenza.
Como escribió Neruda: "Es triste, pero es cierto /Por ser tan cierto es triste".
Por favor no saque mi comentario de contexto. Estoy hablando específicamente de la frase que cito, que es misógina sea dicha por hombre o por mujer, desde mi punto de vista por supuesto. Saludo.
Muchas gracias al periodista por un artículo tan transparente y sin intentos de enmendar lo mal hecho con palabras rebuscadas. Lo leo y me parece estar viendo situaciones que se repiten una y otra vez, no solo por haberlas presenciado en el tercer piso del hospital de mi provincia, sino también por escuchar a muchas mujeres narrando sus experiencias en el salón. Advierto, no tengo el ánimo de criticar la labor de colegas que me consta como realizan su trabajo sin pausa, día a día, en salas de obstetricia, perinatologia y puerperio. Para nada. Son heroicas sus actitudes. Pero esas mismas acciones brillantes se ven deslucidas y empañadas por el actuar de algunos otros (que bajo el efecto del estrés dentro y fuera del ámbito laboral, quizá) maltratan a las pacientes en un momento tan delicado. A los especialistas y residentes que crecen viendo este comportamiento: cuidemos a las mujeres que hoy por hoy están embarazadas y paren cubanos, encima de nuestra tierra, las que hacen ver la luz a otro compatriota
más, no las aterroricemos o maltratemos. A las autoridades a nivel de hospital y departamentos de calidad: no permitan y vigilen. Nadie, por muchos títulos, años de experiencia, estatus docente o renombre tiene derecho a tirar basura encima de una labor que con esfuerzo y dedicación, prioriza el Ministerio de Salud Pública
Pero eso que se narra ¿Sucedió realmente en mi Cuba? ¿La fiscalía o el minsap no pueden abrir una investigación de oficio a partir de este reportaje?
Convencido estoy que eso es necesario, posible y obligado por ley: sin duda esas actitudes se tipifican como delito y legalmente se debería tomar partido. Sin cuestionamientos: el niño de Yanelis es el resultado de un delito y alguien debería responder por ello
Tendrían que abrirla en todo el país, amigo. Ojalá y pasara, pero la vida y la experiencia de vivir en mi querida isla me dice que este es un problema más que se denuncia y ya.
Pero por otra parte y en honor a laverdad, en ese mismo hospital, cuando yo tuve a mi hija mayor, el doctor Richard (donde quieras que estés y lees esto: GRACIAS) y otro médico que no recuerdo el nombre, mas una estudiante de medicina (delgadita, chiquitica y extraordinaria) a la cual por poco le parto la mano apretándosela cuando me venían laas contracciones, y ella ahí fuerte dandome ánimos, haciendome caminar, haciendo las cucliyas conmigo. El médico nada mas que vio entrar me dijo: que miedo te tengo muchachita (yo era muy delgada) y los tres me dieron atensión de primera, estubieron todo el tiempo conmigo, mi parto solo duró 3 horas y mi hija nació fuerte, sana y linda!!!
A los que si estaban ahí: GRACIAS, sobre todo a Richard, no se me olvida y ya hace 28 años!!!!!!!!
Ésta historia la leí el viernes en el periódico local de aquí de Las Tunas, el 26, quedé deprimido pero a la vez indignado, porque ésto no sólo sucede en el salón de partos, en otras muchas áreas de salud de éste territorio suceden barbaridades que manchan la pureza y sensibilidad de nuestro proceso revolucionario. Si no tocamos fondo con éstos modos de hacer inhumanos de no pocos dedicados a éstos procedentes, ESTAMOS EMBARCADOS, investigues e el problema para que vean.
Si fuera solo los partos pero haora aquí en puerto padre tuna para ir a un medico hay que llevarlo todo no hay suturas no hay bisturí no hay guantes y ni medicamento tampocos el hospital ni para que hablar y para las cosas de los dientes los mismo no hay guante cuando vas a atenderte yo que uso brackets los tuve que buscar porque tampoco había y para una extracción dental tampoco hay guantes ni nada se debería analizar esta situación que hay porque no es posible
Sabes que es lo más duro? Después de haber sido maltratada, humillada irte para casa con las manos vacías o con un hijo atado a una cama de de por vida por el mal trabajo de unos cuántos y que no pase nada con ese que es el responsable porque como dicen los viejos: la justicia del médico es el cementerio.
Exacto. Todo queda impune, todo se justifica. Este es un tema que me indigna mucho.
El artículo es muy largo, me quedo con las palabras del doctor, yo tuve una experiencia desagradable y nunca lo olvidaré
Es triste leer éste artículo y siga pasando en nuestro país,lo vivímos también,el Ministerio de Salud pública diga que hace para impedir maltratos, pérdidas de vidas y traumas a las embarazadas,niños y a su familia que se castigue quien quite la vida o dañe niños(as).
Es un tema muy sencible, esto no solamente pasa en el hospital Guevara de las Tunas. Soy de Holguín y en el año 2000 tuve a mi primer hijo y lo único lindo y bueno que viví fue cuando después de 18 horas de trabajo de parto por fin deciden hacerme una cesárea y ahí pude escuchar el llanto de mi hijo, todo lo otro vivido ese día fue traumatico, maltrato sicologico ofensas por así sitar algunas de las tantas cosas que me toco vivir en ese salón.
Mi esposa dio a luz en el hospital de guines MAYABEQUE hace ya 2 años YO NO QUISIERA RECORDAR TAN AMARGA EXPERIENCIA y no fui yo el protagonista fue mi ESPOSA,todavía guardo fotos de aquel deterioro material y HUMANO De aquel lugar q ni siquiera se le puede llamar HOSPITAL
Y cual fue la sancion y los nombres de los supuestos medicos que trataron mal a los dos casos mencionados al inicio del articulo. Esto, al parecer es solo la punta del tempano que hoy prolifera en nuestro sistema de salud. Hay muy buenos medicos que hacen maravillas en medio de dificultades increibles, pero la situacion en muchos de nuestros hospitales distancia mucho de nuestra meta de ser una potencia medica.
Impactante trabajo, y en extremo necesario. Realmente conociendo esta información uno se sobrecoge, por dos razones esenciales: el maltrato y la violencia real que INDIGNAN, y desconocimiento de sus derechos por parte de quien lo sufre. Si queremos construir un país de derechos, la solución a esta problemática NO puede quedar SÓLO a la voluntad institucional, en una investigación social o un comentario periodístico; hay que tomar partido y denunciar pues se está cometiendo impunemente un delito ¿pruebas?: denuncias colectivas (es fácil encontrar a las víctimas y este artículo lo demuestra): los niños, como los de Yanelis lo ameritan pues son el resultado de la INDIGNIDAD (para no usar otro calificativo más apropiado)
Tuve mi segundo parto en 1996, en medio del ciclon Lily, gracias a dios culminó feliz, pero la violencia obstetrica que recibi, no se la deseo a nadie. Se necesita un programa urgente de atención a esto. Nada que ver con recursos económicos, sino de valores y mucha empatia por parte del personal médico
Yo tuve a mi hija hace 28 años y fue horrible la experiencia, me tiraron en una cama por 24h con dolores pésimos y nadie me atendía, al final mi hija cuando nació estuvo 7 días en el cunero con problemas. Nunca se olvida una experiencia así de traumática
Es doloroso leer este artículo.hace muchos años q oigo los maltratos.y siempre he dicho q la carrera de medicina no es para los q tengan buena puntuacipn en las notas.su medidor debe ser el humanisno con q cuentan.
Es una historia que no se considera que pueda pasar en Cuba, espero si esto salio a los medios de comunicación locales y en las redes sociales este personal de salud le cambien los títulos para veterinarios, y reciban las sanciones que merecen, ni animales se les maltrata de esa manera.
Excelente artículo, por un lado un periodismo muy valiente y por otro preocupante y penoso q ocurran estas historias conmovedoras.
Mi esposa dio a luz a mellizos y cuando estaban haciendo la cesárea la anestesia no le cogió bien y dice ella que lo sentía todo con dolor . Escucho a una enfermera decir " mira tú tan joven esos muchachos son para la abuela " eso fue en Fe del valle en manzanillo. Aquí se ven barbaridades y al final no pasa nada.
Se ponga en práctica la negligencia médica y se.juzguen a los ineptos que provocan estos malestares y atrofian la vida de un ser que fue deseado por sus padres. Más de lo mismo en todos los sectores de la nuestra cotidianidad. Y por supuesto de seguro otros serán los responsables.
Me pregunto en qué cuento de Disney viven los comentaristas que se sorprenden de la crudeza de este reportaje que, por demás, me parece excelente. Solo las mujeres que hemos pasado por esto que se describe sabemos lo normalizado que está. No habrá obstetra que se respete en Cuba que pueda decir que no es cierto. El protocolo es, en sí, violento. Y eso para no hablar de la compra de las cesareas, que da para otro artículo peor que este.
Pienso como usted, y creo que esas personas no viven en un cuento de Disney sino en otra galaxia. Es verdad que el trato no es bueno, la ropa que ponen es deplorable: rota, en ocasiones; manchada, empercudida... Es un momento en el que la embarazada se asusta muchísimo, se pone nerviosa, está arrebatada del dolor; por tanto, el personal médico debería ser más sensible.
En mi experiencia, debo decir que el médico que me atendió en el hospital durante el embarazo y que sabía que estaba ya de parto ni se portó por el lugar. La suerte fue que me tocara una doctora joven, extranjera, que me trató muy bien. Dios la puso en mi camino.
Y además, no es algo nuevo ni reciente. Eso viene ocurriendo como algo normal desde hace muchísimos años. Yo lo sufrí dos veces, en 1998 y en 2002, cuando nacieron mis hijos, pero una amiga mía me contó su "experiencia" algunos años antes.
Situación #1
-Una emfermera, en tono despectivo replica: ... Y otra más?
-El joven médico se voltea y le refuta con firmerza: ... cuantas sean, que actitud es esa?...tu estás aqui para trabajar y si no te gusta pide la baja...
Situación #2
-Joven Madre: ... aquello fue traúmatico... ya le dije a Fulanito que si quiere más hijos que se busque otra, porque esta que esta aquí no vuelve a parir jamás...
No es solo en las Tunas, estudié medicina desde finales de los 80 hasta principios de los 90 y era lo mismo. Antiguo clodomira acosta. Aunque siempre existía mucha vigilancia de las pacientes y se trataban oportunamente, el maltrato verbal siempre estaba presente con gran pena para muchos de los que estábamos de estudiantes o internos.
Ahí nació mi hijo mayor en 1998. Terrible experiencia.
Pobre muchacha que se piensa hacer con el equipo de guardia ese que le dio ese maltrato a esa joven yo creo que ese colectivo se le debe aplicar una sancion y el medico que le dijo esas palabras de falta de respecto ese no deberia de ser mas medicos ademas no es un secreto para nadie la crisis que hay en los hospitales de recurso pero tampoco es un secreto que de los pocos recurso que hay el mismo personal lo desvia y lo revende porque eso si me consta a mi .asi que para mi eso no es mas medico
Y si le consta la venta de recursos porque no hace una denuncia,o UD es una de la que compra los recursos
Hay quienes actúan prepotentes, groseros, altaneros, insensibles, creyéndose omnipotentes e infalibles, como si fueran dioses. ¡Ay del que trate así a mi familia! ¡Va de cabeza para los tribunales! Por mala praxis, violencia de género, delitos contra el normal desarrollo del menor, responsabilidad civil y cuantos otras figuras penales y civiles sean pertinentes. Hay que poner un freno legal a la impunidad profesional de ese sector. Tienen que responder por los efectos nocivos de sus acciones y omisiones, ante la Ley, la sociedad y los ciudadanos.
Al fin, alguien se dignó a publicar lo que pasan muchas mujeres cuando van a parir, yo digo que tuve suerte a pesar de ser primeriza mi parto fue bastante rapido, pero me senti igual de sola durante varias horas solo los estudiantes se preocupan t se sensibilizan y tratan de derte consuelo, no obstante como aguanté tantas contracciones sin saber como manejar ese momento terminé con un prolapaso.
y para quein pregunto si eso era real, le digo que he escuchado historias peores incluso donde los niños quedan con daños cerebrales, y la verdad no dan deseos de volver a parir.y n soy de Las tunas.
Yo no entiendo porque no dejan a un acompañante con la parturienta, yo lo peor de la Covid pasó y ese apoyo es imprescindible, Tampoco creo que se deba generalizar el maltrato, hay muchos médicos buenos y competentes tambien.
El maltrato a las parturientas se ha incorporado al protocolo desde hace muchísimos años. Es algo generalizado. Y en las salas de preparto nunca han permitido acompañante, no tiene nada que ver con la COVID.
Debería la paciente estar acompañada con un acompañante en ese momento, los salones de preparto no tienen condiciones para eso, al no ser que nos donen unos de esos nuevos hoteles
Es una gran falta de respeto y me alegra sobremanera que este tema sea tocado. Felicitaciones a la periodista. Nuestro sistema de salud tiene todo para funcionar a las mil maravillas, pero la actitud de algunos médicos, enfermeras y demás personal de la salud lo empañan.
¿Quién responde por las complicaciones que le ocasionan a los niños durante el parto? Complicaciones que debe llevar ese niño y sus familiares para toda la vida. ¿Quién se responsabiliza? Nadie, pues todo queda y se tapa con la medicina y mil excusas.
Es verdad que en muchas ocasiones dejan a las embarazadas horas y horas y horas y horas, esperando no sé a qué. Es algo cruel e inhumano, porque el dolor de parto es casi inaguantable, es agotante, destructivo física y emocionalmente... Imaginen estar con un dolor de esa magnitud tantas horas y que, encima, haya que aguantar el maltrato y la falta de profesionalidad de algunos "especialistas de la salud". Sin mencionar el daño que pueden ocasionar a los niños que nacen.
Personas así no deberían ejercer, deberían perder el título y nunca más ejercer la profesión. Un médico no es cualquiera, esa profesión se elige con el alma y el corazón porque lo principal que defiende un médico es salvar y atender debidamente al paciente ante todo; sin embargo, muchos médicos dejan mucho que desear.
Ojalá este mal se elimine y pronto, porque mientras tanto miles de mujeres en todo el país seguirán padeciendo (esto no solo pasa en Las Tunas, es a nivel nacional). Y ese llamado a la procreación que muchas veces he escuchado por la televisión no va a tener mucho éxito.
Da verguenza que hayan medicos asi, a donde hemos llegado y adonde vamos a parar?