Alumbramientos en Las Tunas… ¿y mi parto respetado?

La atención médica de calidad es determinante en el resultado final del parto. Foto: Reynaldo López Peña/ Periódico 26.
“Nunca se me va a olvidar que fue un jueves cuando rompí la fuente sentada en la casa, no imaginaba lo que vendría después. Lo primero que choca es que en un momento tan delicado tienes que estar sola, vi cómo le cerraban la puerta del salón de parto a mi esposo y me dieron ganas de llorar. Sentí tanto miedo cuando entré que solo atiné a rezar bajito, para que mi hijo estuviera seguro.
“Después de reconocerme y hacerme cuatro o cinco tactos, pasé más de 24 horas en una cama, penando. Las contracciones eran fuertes, pero inestables, me orinaba del dolor y nadie venía a verme. Cuando empecé a llamar gente, el médico más viejo me trató como si fuera una niña que debía castigar.
“Vi a numerosos estudiantes de Medicina, jóvenes atentos, pero sin voz ni voto. Yo no sabía qué hacer. Cada vez botaba más sangre. Llegué al límite de la desesperación y me quedé completamente desnuda en aquel lugar donde había muchas personas vestidas de verde y otras que entraban y salían.
“Pensé que iba a morir y que no lograría tener a mi bebé. No te puedo contar cuántos 'torniquetes' me hicieron sin decirme una palabra. No voy a olvidarme nunca de la indolencia del personal que me atendió, mi hijo no me lo permite”.
Yanelis, de 25 años de edad, alumbró finalmente un viernes a las 11:12 am en el hospital Ernesto Guevara. Presentó complicaciones asociadas al proceso tardío; el pequeño permaneció mucho tiempo en el canal de parto y padeció sufrimiento fetal, se hizo caca dentro del vientre materno, por lo cual ambos debieron someterse a tratamiento con antibióticos.
Después, Yanelis supo que la disminución del oxígeno en la sangre del niño, mientras nacía, le provocó una hemiparesia (debilidad muscular de un lado del cuerpo que le afecta el brazo, la pierna y la cara) y tal vez otras patologías que, en lo adelante, con su crecimiento y desarrollo, los médicos podrán precisar.
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“Desde que entré al salón me miraron mal. Me dieron una bata llena de manchas, rota. La enfermera estaba en la entrega de turno y, por su actitud, parecía como si yo le molestara. Cuando apretaron los dolores empecé a gritar. Estaba muerta de miedo. Nunca había pensado que parir era así.
“El médico se colocó frente a mí y dijo en voz alta: '¿Siempre gritas así para todo? Gozaste, ahora te toca sufrir. Aquí aguanta, porque tú quieres tener un hijo, nadie te obligó y parir duele, ¿no te lo explicaron?'. Habló más, pero por vergüenza no lo repito. A mí se me caía la cara de la humillación y le respondí que me estaba maltratando”.
Leidis, de 29 años, contó su historia a 26 y en la actualidad, con Arasay en brazos, asegura que no se le ha pasado, del todo, la indignación. “Parecía el especialista, mas no sabía de ética, ni de empatía. En lo adelante solo vi jóvenes. Los escuchaba hablar y agradezco que me hayan asistido, aunque no estoy segura de si estaban preparados. Uno se me subió en la barriga, y yo, histérica. Fue difícil, me desgarré a lo grande. Pero más que el sufrimiento, tengo grabado el discurso del doctor”.
Leidis guarda el hecho de dar a luz como lo más perturbador de su vida. Tanto ella como Yanelis no quieren repetir la experiencia, y comparten la misma conclusión: su parto estuvo lejos de ser respetado.
Insistencia por humanizar

Doctor Yunier Egnodio Leyva atiende a una paciente. Foto: Reynaldo López Peña/ Periódico 26.
El doctor Yunier Egnodio Leyva le abre las puertas a 26 de su experiencia en los salones de parto del “Guevara”. Confiesa que la primera vez que trajo a un niño al mundo supo que su destino estaría estrechamente ligado a los alumbramientos, a los que mira desde la óptica de cómo pueden ser más humanizados para el bienestar de la madre y el bebé.
“En mis 14 años como ginecobstetra conozco de memoria las rutinas y me afecta cuando veo a las puérperas asustadas, indefensas, tiradas en una cama, con una tardía recuperación -comenta. Lo óptimo es insertar a la familia y permitir el acompañamiento a la mamá en todos los momentos del embarazo, así va con mayor seguridad y el resultado es satisfactorio.
“Cuando no logramos esto y se afronta un parto disfuncional, el feto sufre dentro del vientre materno, tiende a presentar varias complicaciones y en ocasiones hace hipoxias cerebrales que limitarán su posterior desarrollo. El obstetra tiene en sus manos no una, sino dos vidas que debe cuidar, y cada caso es diferente, por tanto, su labor requiere de mucha observación y empatía”.
Acá estamos, considera, a años luz de variantes de nacimientos que se impulsan en el orbe. “Mientras en Chile y Alemania se propician en piscinas, pues es el medio ideal para el bebé, nosotros seguimos atados a viejas rutinas. Un ejemplo es la obligatoriedad a que las embarazadas en trabajo de parto permanezcan acostadas. Ellas manifiestan que quieren caminar, y lo ideal es que deambulen, la fuerza de gravedad las ayuda. Asimismo, es positivo que realicen cuclillas y que utilicen el balón hidroquinésico.
“Los especialistas conocemos el bien que le reporta una ducha a la mujer que espera un hijo porque necesita hidratarse constantemente, también requiere de dieta líquida abundante y no siempre se garantizan esas cuestiones. Urge, además, rescatar el programa de la enfermera obstetra. A mí me enseñaron a realizar partos las enfermeras más viejas del salón; el personal médico cambia, pero ellas siguen ahí y acumulan saberes que son vitales.
“Es cierto que a veces abusamos de la episiotomía, no le consultamos a la paciente, y no siempre solicitamos su aprobación para administrar drogas como la oxitocina. Insisto, a la mujer hay que mirarla a los ojos y comunicarse con ella, la información oportuna puede hacer la diferencia”. Y agrega como debilidades el poco confort y la falta de privacidad del salón.
En junio del 2019 se celebró en La Habana el XVII Congreso de la Sociedad Cubana de Obstetricia y Ginecología. Allí fue reconocida como problemática la violencia obstétrica. Leyva presentó la realidad tunera y dice que en ese entonces se esbozó la voluntad de darle a la futura mamá la decisión de cómo quiere tener su parto, pero asegura que este programa aún no aterriza en los salones de verde.
La doctora Osmara López Borrero, jefa de la Sección Materno Infantil en el territorio, apunta que, a pesar de la falta de recursos en el país, aquí, como en toda la Isla, es priorizada la atención a la madre y al recién nacido.
“Estamos reforzando las consultas hospitalarias como la de Perinatología y funcionan las comisiones de atención a las maternas graves, constituidas por especialistas de mayor experiencia de todas las disciplinas, y se realizan interconsultas con expertos nacionales, enfatiza.
“En lo que va de año se han lamentado tres muertes maternas, dos por condiciones asociadas al embarazo como la sicklemia y una arritmia cardíaca, y la otra, por complicación hemorrágica del parto. Teniendo en cuenta las estadísticas, Las Tunas se encuentra por encima de la media nacional”.
Sin dudas, el fortalecimiento de la rama de la Perinatología puede marcar una diferencia en el escenario que describimos, porque, aunque toma como objeto de estudio principal al feto, desde la semana 28 de gestación hasta los primeros 28 días de vida, en los embarazos de alto riesgo, reconoce el protagonismo de la madre en el éxito. Pero… hace falta más, pues se refiere a un universo limitado.
Visibilizar el maltrato

Parto. Foto: Reynaldo López Peña/ Periódico 26.
Elia Marina Brito Hidalgo, responsable del componente educativo del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) en la provincia, afirma que urge más imbricación multisectorial, para que se cumpla cabalmente el derecho sexual y reproductivo de las féminas.
“Los espacios están definidos, pero precisan de refuerzo importante, apunta la psicóloga. El Programa de Maternidad y Paternidad Responsables es una guía para el acompañamiento a la embarazada desde su captación, contempla todos los elementos para una preparación psicopráctica con vista al parto. Si se impartiera con la rigurosidad necesaria es posible una maternidad plena.
“En los hogares maternos se implementa este programa, pero las que nunca pasan por allí llegan al alumbramiento sin conocer cómo deben respirar, pujar, y sin la fortaleza psicológica para enfrentarlo. Hay muchas cuestiones subjetivas que son imprescindibles para un proceder satisfactorio y no pocas veces se ignoran o atropellan. Debemos enfocarnos en ese momento más allá de las estadísticas, con el fin de dotarlo de la calidad que requiere y las mujeres merecen.
“Una madre que haya pasado por un proceso traumático al dar a luz, no va a tener la misma disposición para repetir la experiencia. Y nos preocupa la baja tasa de natalidad del país, sin embargo, no estamos haciendo mucho para revertirla”.
Para Liliana Gómez Ramos, máster en Ciencias de la Comunicación y ávida investigadora de la temática de género, las miradas deben ser más abarcadoras y rigurosas al respecto. Alude a que desde los estudios actuales se reconoce la existencia de violencia obstétrica en conductas o prácticas realizadas por el personal de Salud durante el embarazo, parto y puerperio que por acción u omisión pueden ser consideradas violentas.
“Los catedráticos coinciden en que es durante el parto cuando mayor violencia se ejerce sobre la mujer, sobre todo, porque está muy sensible, demanda un trato especial, y es una práctica asumida que muchos médicos utilicen frases ofensivas y tonos duros para que reaccione, mas ¿esto no es institucionalizar el maltrato?, ¿las rutinas no pueden basarse en el refuerzo positivo?”.
Según Gómez Ramos, normalmente estas acciones no repercuten porque luego la implicada va a su casa, con el bebé y no asimila que puede denunciar la violencia psicológica que sufrió. Además, generalmente está sola y no tiene el respaldo ni la prueba de su versión de los hechos.
Alerta que es necesario fortalecer el enfoque de género en la formación de los especialistas. “Las mujeres suelen ser concebidas como cuerpos sin derecho a decidir nada, mientras que el conocimiento reside únicamente en el médico. Los cuidados se centran en el niño, reforzados por la exigencia de cifras y cumplimientos”, refiere.
“No es exageración, están documentadas en Cuba situaciones en las que las pacientes se han desangrado por negligencia, y es lamentable. Se ha demostrado en investigaciones académicas que los procesos obstétricos, sobre todo en los últimos tiempos, son muy violentos”.
Espacios para empoderarse
No es raro que una mujer con parto difícil quede atrapada en un bucle de remembranzas que aludan al alumbramiento, más si le acechan dolores crónicos en las caderas, laceraciones cervicales, desgarros vaginales, prolongada episiotomía... No es infrecuente que tenga pesadillas, sienta ansiedad o pánico al recordar el trauma o evite cualquier cosa que se lo traiga a la memoria.
En el año 2014, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó la declaración para la “prevención y erradicación de la falta de respeto y el maltrato durante la atención del parto en centros de Salud”. Y en el 2018 estableció una serie de recomendaciones para conducir ese proceso, entre las que sobresale que este no puede estar sometido a estrictos protocolos; pide contemplar las individualidades.
Así, alienta a que las embarazadas se muevan y den a luz erguidas. Sugiere que se les permita estar acompañadas e, incluso, que puedan comer o beber durante el trabajo de parto. Solicita no separar a los bebés de las madres justo después del nacimiento; no aplicar técnicas que aceleren artificialmente los tiempos, limitar los tactos vaginales a uno cada cuatro horas, y no practicar la episiotomía si no es estrictamente necesaria.
En América Latina y el Caribe, Venezuela se convirtió en la primera nación en legislar sobre violencia obstétrica en el 2007, y varias naciones del área le han seguido los pasos. Aun cuando en Cuba no existe un marco legislativo al respecto, constituye preocupación del Estado antillano la protección a la gestante, que asume rango legislativo desde la actual Constitución de la República. No obstante, pese a los derechos y programas vigentes, alredeor de los alumbramientos la mayoría de las veces priman los enfoques intervencionistas.
Una luz puede ser la guía para el parto respetado en las instituciones sanitarias que publicó este año el Ministerio de Salud Pública. Con el apoyo de la oficina en la Isla del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) se implementa esta estrategia en tres centros maternos del país. Al revisarla queda claro que no se trata esencialmente de recursos, sino de un cambio de paradigma, de enfoque de los procederes.
Yanelis, Leidis, tantas otras, tienen que enfrentar el alumbramiento, sin concebirse como enfermas y sí, dueñas de un proceso natural que les atañe, en el cual no solo esté en juego la salud, también debe ser transversal la exigencia por el respeto, la información oportuna y viable. Humanizar las praxis puede revertirse en empoderamiento femenino, y viceversa, en sumar plenitud y orgullo, al difícil momento de traer un hijo al mundo.
(Tomado de Periódico 26)
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No saben lo identificada que me siento. Si bien durante mis dos embarazos la atención fue excelente en el consultorio y más tarde en el hogar materno. No fue igual a la hora de dar a luz. Allí no te tratan como una persona. Yo estuve soltando un líquido verdoso y me decían que era infección vaginal. Cuando a las 12 de la noche se hizo más abundante mi mamá llama a la doctora de guardia quien molesta porq estaba durmiendo ne puso los especulos de manera muy brusca, ne dijo eso es infección me dio un óvulo y me dijo que me lo pusiera. A las 3 de la mañana rompí fuente. Luego de toda una madrugada de dolor a las 7 de la mañana me hacen una placa. El enfermero le dice al médico ""ella no tiene capacidad lleva cesárea " el respondió : no hay cesárea que valga. Y me hizo parir. Resultado un desgarramiento de cuello de útero que me llevo a casi una hora de reconstrucción y mi bebé nació Micomio de grado 3. La supuesta infección era que se había hecho caca en el vientre. Gracias a que dios es grande no tuvo males mayores . Con mi segundo bebé hace 3 años un mes antes de estar a termino tuve un trombo en la pierna y permanecí ingresada hasta el parto. En el salón yo lloraba porq tenía que pasar por todo el proceso con medias puestas. Y se me entumecian las piernas yo asustada le decía a las enfermeras que me dolían los pies. Que llamaran al angiologo que me atendía y una le dice a la otra " ella no tiene nada solo quiere que le hagan cesaría " Son momentos que no le deceo a ninguna futura madre. La verdadSiempre nos hemos caracterizado por ser un país que cuida a sus embarazadas y bebes espero que vuelva a sr asi.
Mujeres, sobre todo las jóvenes: aprovechen las nuevas tecnologías; mantengan el móvil grabando en las.consultas o, si tienen la suerte de que les permitan un acompañante que lo haga éste. Así podrán sustentar sus declaraciones contra los médicos con mala praxis.
Saludos, triste reportaje, me imagino que ya ese personal que atendió a la embarazada que narra su historia no sean miembros del ejército de batas blancas.
Al fín se denuncia la falta de ética de varios
profesionales que hacen parto embarazadas a las que afectan y sus bebés, pasa desde hace años.Ministro de Salud usted inspira confianza denle seguimiento a embarazadas hasta su final,revisen las de riesgos y los
cambios hechos al protocolo.
Yo creo que en líneas generales toda actividad humana debe ser perfeccionada; pero hace algunos, quizás entre 12 y 16 años no realizo guardia como obstetra pero todo lo descrito por el artículo más arriba no creo sea lo actual pero no es menos cierto que deben retomar se las clases de psicoprofilaxis con condiciones para educar a las parejas en todos los,aspectos y tener insumos para guardar la higiene de las salas de prepato y parto. Tener los equipos necesarios ; y además un refrigerador para que el familiar pueda guardar el agua,o jugos,para mantener las mejores condiciones de hidratados y saimentos
No hay justificación para lo que se cuenta en el artículo, ninguna, esos no son médicos ni enfermeras ni nada que se le parezca y supongo que llevara alguna respuesta del sistema... igual ojalá nuestros periodistas se interesaran en estos temas que incluyen también las condiciones infrahumanas en que trabajan nuestros médicos,lo que significó el ordenamiento en su salario real, la poca capacidad de muchos decisores que solo le interesa los informes inmaculados hacia el ministerio, y cientos de aspectos mas involucrados en la decadencia de los servicios de salud.
De Horror esta historia, denuncia,prision y retirar titulos.....de por vida.
Minsap antes hacer análisis superficiales analicen que a venido sucediendo con la medicina en Cuba.
Miremos 20 años atrás con cuantos puntos un estudiante optaba y obtenía la carrera de medicina. Con cuantos puntos se obtiene hoy.
Donde están las pruebas de actitud?
Donde están los profesores rígidos, inteligentes llenos de sabiduría que decantaban poco a poco y sólo llegaba al final lo mejor?
El conocimiento se concentra, diluimos y municipalizamos la enseñanza Error, acortamos los programas Error, no existe motivación en la juventud no se quieren ver como educandos sin reconocimiento social ni material.
Un médico, como un presidente ,ministro, dirigente tiene que tener necesidades cubiertas para dedicarse a su profesión ( cuerpo, alma y corazón).
Nada justifica el maltrato, grosería la negligencia pero busquemos la génesis y procuremos ya darle solución.
Cada cual hacer lo que le corresponde desde Minsap como órgano rector hasta el personal de servicios
Necesario visibilizar este grave problema . Además de la falta de empatía y preparación del personal de salud en las salas de parto , creo también tiene que ver con los protocolos existentes, pues muchas veces se hace sufrir a las mujeres negandoles la cesárea para al final después de muchas horas causando daños tanto ala madre como al niño cuando no queda alternativa la realizan con los daños consecuentes para ambos.
Espero que de una vez nuestro sistema de salud cambie lo que deba ser cambiado y aplique la ciencia y el humanismo como es debido.
Creo que es hora de tomar cartas en el asunto, no creo que ninguna madre se merezca pasar por esto, y lo más triste es que es muy real, Cuba necesita urgentemente leyes fuertes contra este tipo de malas praxis que atentan contra la calidad de nuestro sistema de salud, yo te voy a hacer un cuento el día que una mujer pase por esta situación y lleve a tribunales al médico que sea .... otro gallo cantaría.
Aunque parezca mentira sacada la historia de un cuento de horror si sucede en cuba y no en un solo hospital en varios en muchas provincias desde el maltrato hasta la falta de etica pero en este pais donde la salud es gratuita no reclamas pues segueran los medicos las enfermeras el personal de ese turno trabajando. Hace 4 años mayabeque ( guines) ocupo el penultimo lugar en natalidad infantil por muertes al nacer en junio del 2018 tuvimos como familia la traumática realidad de perder un bebe por demoras a la hora del parto como aparece en el escrito mi hija estuvo mas d 26 horas en trabajo d parto los medicos se fueron a dormir quedo con dolores sola y a las 4 am se armo el corre corre porq ya no tenia ni liquido ni fuerzas para parirlo. En ese trabajo el niño de 7.4 libras logran sacarlo pero padeciendo de hipoxia se rescribieron las hojas d cargo aparecieron escritas seguimientos q no se cumplirron denunciamos el caso se crearon comisiones quejas a diferentes instancias entrevistas con viceministros crearon una comision 99 y resultado determinaron q s habia actuado correctamente. Esto destrozo la familia tratamiento sicologico para la paciente porq durante todo el embarazo nunca hubo ningun tipo de riesgo varias entrevistas con casos similares q durante ese tiempo sucedieron demostraban fslta de etica y responsbilidad d aquellos cuya funcion es preservar la vida de las personas pero nosotros perdimos a nuestro primer nieto. Por ello se vueve traumatico parir en algunos centros hospitalarios de nuestro pais
a mi esposa se le subio el medico arriba de la barriga y le empujaba hacia debajo...
"palabras sacadas literalmemte de su boca"
ese recuerdo no se le borrara mas nunca..
Eso sí es verdad en agosto cuando mi esposa fue a dar luz no podía ni parase en la puerta a preguntar te maltratan los guardias y la secretaria te sacaban y eso que mi esposa era cesaría y parto gemelar no dejaban acompañante y no sabíamos de ella ni de las niñas.de la sala de obstetricia no tengo queja buenas atención, gracias a la antencion mis niñas salieron bien en peso y salud hoy en día mis niñas tienen casi 3 meses
Con esos truenos no hay quien quiera parir...
Deben abrir un proceso disciplinario y etico contra ese equipo de medicos y enfermeras que el artículo denuncia, y decirlo en el noticiero estelar, que sea conocido publicamente y que sea ejemplarizante. Es vergonzoso que cosas así pasen por años y no se conoce de ninguna medida aplicada, al menos informada al pueblo que sufre de esos daños, las mujeres directamente y la familia en conjunto.¿Hasta cuándo vamos a esperar?
Soy de Holguín, y lo que leo no me asombra y pensé que era el hospital Vladimir Lenin la que más parto realiza en cuba, mi esposa tuvo una niña en 2003 y todoooo eso lo paso, luego tuvo otro embarazo que perdió el feto a los ocho meses por la presión alta y créame con todo y las amistades que estuvieron atentos regalos a médicos el trato para las embarazadas es muyyyy pésimo, vemos un veterinario pasarle la mano a una puerca para dar a luz, pero les puedo afirmar que la gran mayoría de los obstetras son violan los derechos elementales de las pacientes, no tienen privacidad, les dicen horrores, en fin lo que deben hacer es dejarse de tanto chovinismo y hacer impeciones a centros de salud y botar a cuánto director de centro que no sale de una oficina para verificar el buen funcionamiento de sus consultas. Haaa y las cesáreas cuando pagues siempre ha existido ese proceder. Y esas han podido llevarse su bebé, aquí cuando se haga una demanda por muerte fetal o materno por mal proceder con carcel severa y dinero en mano, muchos médicos y enfermeras serán sin éticas.
Es muy dura esa realidad pero estoy totalmente segura que asi estamos en muchas de las instalaciones hopitalarias de este pais . No debemos olvidar que tambien hay muchos buenos medicos que aman su trabajo.
Mi experiencia fue también catastrófica, tanto que dije que no iba más a maternidad, ni de visita, me quedo con uno solo. Lamentable pero cierto.
Hace 27 años pari en el González Coro y hubo una enfermera qué me dijo te vas a quedar ahí y vas a parir sóla, sólo porque no podía casi pujar de tanto dolor
me siento identificada con este trabajo, primeramente porque soy mujer, madre de una niña, y víctima de violencia en la labor de parto, y en segundo lugar porque soy licenciada en comunicación social, defensora a ultranza de los derechos de los seres humanos, en especial de las mujeres y las niñas y pongo a disposición de esta lucha contra la violencia en toda su extención, las herramientas de las que me ha dotado la profesión.
la realidad de la mujer cubana en el momento de dar a luz, se identifica con las historias de Yanelis y Leidis. Es común escuchar en los salones y areas de preparto la trillada frase "cuando lo estabas haciendo no te dolía, ahora aguanta", y, tristemente, son la mujeres profesionales del sector las que más usan este discurso violento, haciendo gala de sus posibilidades de acceso a personal de salud y a recursos para un parto seguro, tranquilo y feliz.
Exijo como cubana una respuesta, pero no solo gubernamental, sino de quienes accionan de esta manera cada día. Es importante conscientizar en los medicos, enfermeros, asistentes, y todos los que están vinculados a la gestación, y a su feliz término, la humanidad que encierra el acto de atender a una mujer que va a ser madre.
No org, esta historia no es mentira, yo la vivi hace 28 años en el Eusebio Hernandez, en el Hospital Ginecobstetrico de La Habana con medicos que no vale la pena ni mencionar sus nombres, pero fueron tan groseros como narran Yanelis y Leidis.
Desgraciadamente estas experiencias son reales y quien no las crea es porque nunca ha dado a luz o en caso contrario ha tenido mucha suerte...En mi caso particular me tocó hacer el ingreso cerca de la media noche cuando el médico de guardia ya estaba descansando. Cuando por fin se despertó, me reconoció y dijo que todavía no contaba con suficiente dilatación para el parto, sin muchas palabras me hizo el ingreso y orientó que llamara al médico de la sala si los dolores arreciaban. Para mi sorpresa al llegar a la sala no ví ningún médico ni enfermera pues también estaban descansando y no fue hasta el otro día que aparecieron para el pase de visita. Pasé una noche con fuertes dolores y literalmente debo la vida de mi hija a una mano amiga que me ayudó temprano en la mañana pues para ese momento ya se había defecado dentro de mí. Malas experiencias que me llevaron a no querer jamás volver a vivir!
Por ser parte de este pueblo que la cotidianidad de levantarse y vivir es un problema en nuestro pais, la situacion de la salud es mas desfavorable para aquellos que no tenemos un modo de vida alto, en nuestra localidad Tacajo un familiar enfermo al ser remitido para los hospitales provinciales de Holguin nunca aparece ambulancia a tiempo donde unos cuantos se agravan o fallecen en espera de las mismas o el familiar sin tener los recursos necesarios hace de todos sus esfuerzo para alquilar un transporte particular para poder llevar a su familiar a las instituciones antes mencionadas.
Sí, puede que constituya preocupación para el Estado, pero este no se ocupa del tema en lo más mínimo. Esperemos que el proyecto piloto para los partos respetuosos tenga un final feliz. La realidad es que la mayoría, tanto de los médicos como de las enfermeras son unos sádicos en cuanto a la implementación de procederes obstétricos. ¿De qué vale tanto lío con el PAMI y la persecución implacable a las embarazadas, si a la hora más importante, que es el momento del parto, tratan a las mujeres como objetos sin voz ni voto? Ni siquiera les importa que el bebé tenga sufrimiento fetal, hipoxia y/o cualquier otra complicación, Lo importante es que nazca vivo para que no se mueva la estadística de la tasa de mortaliad infantil. ¡Qué bien se ve que los que hacen los protocolos son hombres! ¡Cómo se ve que vivimos en una sociedad patriarcal! Nada, que con esos truenos la natalidad no hay quien la suba. Hay que ser muy masoquista para someterse a semejante tortura y sin reparo alguno porque cuando los médicos meten la pata, no les pasa nada y la que sufre es la familia.
Yo viví algo parecido en mi tercer parto en ese mismo Hospital pero todo se a deteriorado tanto no solo en ese sino en muchos a lo largo del país q ahora estoy aterrada porque mi hija está a punto de parir y el Neuro dijo que tiene que ser por cesárea debido a problemas de salud que aún están por estudiar y los demás doctores y los del PAMI de marianao le niegan esa posibilidad poniendo así en peligro no solo la vida de ella sino también la del Bb
Todo es cierto y lo peor q te puedas imaguinar sucede en los hospitales cubanos aveses hadta falta de etica . No generaliso hay medicos muy buenos q saben q es un momento especial para la mujer no para estarla ofendiendo. He incluso en estos mo.entos hay escases de guantes de apocitos de hilo de branulas de todo ya podran imaguinar por lo q pasan las mujeres dando a luz en Cuba con algunos especialistas mal geniosos y sin recursos. Muy triste todo
Yo tengo un hijo de 30 y una hija de 21, con el primero llegue y fue comodicen los viejos coser y cantar, figurence que yo decia que el que quisiera hijo yo se lo paria y se lo daba porque fue maravilloso pero con la hembra no mori de milagro, llegue a Maternidad de Linea y el camillero nunca aparecio, mi esposo me subio solo y se fue la luz y nos quedamos encerrados en el ascensor en franco trabajo departo, llegamos al laboratorio y el técnico estaba durmiendo y todavia hoy estoy esperando que me atienda, cuando llegue al salón todos se acostaron a dormir y no habia ropa, pari con la que venia de la calle, cuando nació mi hija la tijera no tenia filo para cortar el cordón, luego me acostaron en una cama y el turno salió y no hicieron entrega o si la hicieron quede excluida, se llevaron a mi bebita 3 veces con madres equivocadas y cuando llegaron los estudiantes que rotaban por el servicio las otras pacientes le refirieron que desde que me habian colocado a mi hija al lado yo no la tocaba ni la miraba y gracias a eso me revisaron y se dieron cuenta que estaba sangrando, grave por una atonia uterina que nadie atendió, me tranfundieron 2 veces, hice reacción y meprepararon para intervenirme quirúrgicamente cosa que gracias a Dios no sucedio, ya tengo 49 años y les digo que en realidad me paso y pasan cosas peores.
Mi hija nacio hace 30 años en el Lenin de Holguin . Hoy tengo a mi sobrina con 26 semanas y realmente la calidad y esmero de este hospital y de la sala de neonatologia es digna de admirar. l
Lo que debería ser el momento más hermoso de tu vida lo recuerdas como algo tétrico. A veces, ni siquiera es la situación económica la que te detiene ante la posibilidad o deseo de tener otro, sino el hecho de pensar en que tendrás que vivir lo mismo otra vez, o peor. Yo del mío solo te digo que el mal proceder mandó a mi niña 4 días para terapia intermedia de neonatología. Muchos antibióticos para las 2 y un plancito de 18 días en el hospital. En resumen y como dijera Taladrid, "saque usted, sus propias conclusiones"
Excelente trabajo . Este es un tema que debe profundizar en sus aristas. Ojalá y podamos contar con una ley que prohíba este tipo, tan freiy generalizado, de violencia contra la mujer. Los felicito. Muchas gracias por la información