El descontrol cuesta vidas

Foto: Tomada del periódico Escambray.
Desviar una pastilla hoy significa jugar a la ruleta rusa con la vida de alguien. Cuando los medicamentos no alcanzan, lo poco que tenemos debe repartirse lo más equitativo posible; aunque siempre hay quien utiliza la desgracia ajena como oportunidad para enriquecerse.
Mientras a ancianos se les entumen las piernas en los quicios de las farmacias, en grupos de compra y venta en las redes sociales ofrecen un tratamiento de Azitromicina a mil pesos cada tableta.
Quizás el origen de los insumos que comercializan estos mercaderes de la muerte —no existe otra manera más justa de llamarlos— en parte provenga del exterior, pero a simple vista uno nota que muchos poseen factura nacional. ¿De dónde salen? ¿Los sacan del aire?
Durante varias semanas el periódico Girón llevó a cabo una investigación sobre el funcionamiento de la UEB de Farmacias de Matanzas. Ello incluyó la revisión documental en algunas de sus unidades, para colocar en el reflector los manejos que ocurren puertas adentro. También se visitaron hogares yumurinos para verificar la coincidencia de los datos obtenidos en dichos establecimientos.
Medicamentos (des)controlados
Nélida sabe que el Enalapril entró. Lo dice, como tantas otras semanas, la lista que cuelgan las dependientas en la puerta de su farmacia. Sin embargo, ni las madrugadas en la cola, ni los más de dos meses que lleva sin comprarlo le aseguran que hoy sea un día diferente a los tantos martes en que ha regresado a casa consciente de que tendrá que seguir controlando su presión a base de caña santa.
Lo peor es que su historia no es exclusiva, y bien lo sabe Beatriz Álvarez Ortiz, especialista en medicamentos del Grupo de Análisis de la Dirección Provincial de Salud; quien nos explicó que en Matanzas, de los 598 productos del Cuadro Básico de Medicamentos, 213, más del 35 %, “permanecen afectados de una manera u otra”.
Son datos reiterados, de amplio conocimiento popular, sin que tan sensible panorama disminuya los turbios manejos que empañan la gestión del país para hacer frente a tantas carencias.
No lo saben aún Juan C. y Alejandro C., pero de sus tarjetones han salido medicamentos que nunca llegaron a sus manos. Mientras en casa las alternativas se limitan a reducir cantidades, optar por la medicina natural o acostumbrarse a no recibir la dosis requerida; de la farmacia, como por arte de magia, salen bajo sus nombres los frascos de Clonazepam y Sertralina.
A algunos les han mentido, a otros se les despacha menos de lo que en realidad se anota en el vale de venta.
A Juan C., por ejemplo, le perdieron su certificado en la propia farmacia, único documento por el que puede recibir su medicación. Las violaciones se suceden de una forma tan natural como despiadada, sin tener en cuenta las posibles implicaciones.
A decir de la propia Beatriz Álvarez, en el caso del Clonazepam y la Sertralina, ubicados en el grupo de Ansiolíticos y Antidepresivos respectivamente, son medicamentos indicados por prescripción médica especializa¬da; de ahí su manejo controlado, pues, combinadas con otras sustancias, pueden generar efectos similares a las drogas.
Antonia de la Caridad Ramírez, administradora de la Farmacia Piloto de Versalles, asegura que en las últimas tres semanas no han logrado cubrir la demanda de sus 11 consultorios médicos y seis entidades asociadas. Por ello, de acuerdo con la Dirección de la empresa, se determinó distribuir cantidades restringidas a quienes poseen indicaciones de medicamentos controlados con tal déficit.
No obstante, en dicha institución pareciera variar la norma de una persona a otra. Al tiempo que algunos logran iniciar su tratamiento, del otro lado de la suerte se perfila un grupo numeroso que durante meses no recibe un solo ejemplar de su medicamento.
Por si esto fuera poco, el sistema aún no concibe un mecanismo que permita cerrar los ciclos de venta. A la semana o al mes siguiente nadie prioriza a quienes quedaron fuera.
La presión frente a tales circunstancias no encuentra alivio ni siquiera en la medicina verde. No hay caña santa que calme el estrago al bolsillo ante los precios del mercado negro, ni píldora capaz de apaciguar el estrés, la impotencia y el desamparo que significa comprar en la farmacia.
¿Ingresos fantasmas?
La llegada de la variante Delta a suelo cubano y su virulenta expansión, puso en números rojos la situación pandémica, reduciendo drásticamente la disponibilidad de camas. Esto obligó a asumir el ingreso domiciliario como una modalidad que permitiera desobstruir un tanto las capacidades en hospitales y centros de aislamientos.
Según se comprobó en la investigación, los ingresos domiciliarios carecían de una metodología uniforme a la hora de su elaboración, propiciando el trasiego de medicamentos de alta demanda, como la Azitromicina.
De esta forma, durante la visita realizada a una de las unidades farmacéuticas de la ciudad, se detectó que 25 resúmenes de historia clínica omitían el número del vale de venta y la cantidad de medicamentos despachados.
Entre los desmanes, también aparecieron planillas sin la dirección del paciente ni la fecha en que se expendía la Azitromicina. Para más dislate, se encontraron varios documentos que certifican el ingreso domiciliario sin cuño y sin el nombre del doctor. Asimismo: un tratamiento para ocho semanas, cuando uno para este fin no supera los seis días. ¿Cuál sería el destino final de estas pastillas?
Sobre este último tema, Antonia de la Caridad Ramírez alegó que los ingresos domiciliarios sin cuño obedecían a la incorporación de doctores recién egresados, que no contaban con este. Una explicación razonable, sin duda, pero que a la vez nos conduce a otra interrogante: ¿Cómo es posible que las recetas tengan cuño y los ingresos domiciliarios no?
La cuestión se enturbia más al descubrir documentos que certifican el ingreso domiciliario con tratamientos de Azitromicina sin estar registrados en el policlínico.
Nada justifica que muchos de estos papeles de evolución médica para tratamiento a la covid-19 no estén registrados. Esto denota la desorganización que siempre favorece al descontrol y la ilegalidad; más si tomamos en cuenta que a pesar de las irregularidades descritas, las farmacéuticas no dudaron en expender la Azitromicina.
El misterio de las recetas
Mildrey G. tiene un pésimo estado de salud, el peor del mundo. Al menos así lo parece a juzgar por la visita que realizó a la farmacia a la que pertenece, donde compró, de una vez, tratamientos de Domperidona, Metronidazol, Ciprofloxacina, Azitromicina y Amoxicilina.
Ya se ha convertido en tradición en Cuba que, ante la escasez de medicamentos, muchos se dediquen a recolectar con una visión de futuro, “por si se enferma un familiar”. Pero en el contexto actual resulta inaceptable este proceder que suele encubrir el más descarnado lucro. Coleros, revendedores y otras personas de similar cinismo utilizan artimañas para obtener los productos, con los cuales después realizan el peor comercio que existe, el que se efectúa a costa de la salud humana.
“Todas las farmacéuticas tienen identificados a los coleros con nombre, apellidos y dirección, pero no podemos evitar que compren”, comenta Mercedes Jiménez Echazabal, directora de la UEB de Farmacia del municipio de Matanzas.
Sin embargo, sí tienen la potestad de rechazar el documento que no cumpla con los parámetros requeridos para la venta. Durante su investigación, el equipo del periódico Girón encontró varias recetas donde los datos del paciente se encontraban incompletos. Algunos carecían de la dirección.
En otros, a los carnés de identidad les faltaban cifras; por ejemplo, solo se recogían las que enunciaban la fecha de nacimiento, o por el contrario, con esa máxima de que cuando el cubano no llega se pasa, contaban con dígitos de más.
La Azitromicina, por su importancia para tratar infecciones respiratorias, se ha vuelto uno de los químicos más demandados en la Cuba actual. Aunque se precisan tres tabletas para completar un ciclo con este fármaco, se detectó que en varias oportunidades se concedían solo una o dos.
En las prescripciones de Teresa V., por solo citar un caso, se nota con bastante claridad que sus cuatro métodos cuentan con el cuño del mismo doctor. Sin embargo, dos de ellas poseen una firma y una caligrafía diferentes a las otras, evidencia clara de falsificación.
Entonces, ante el considerable número de irregularidades detectadas, ¿cómo un personal especializado, cuyo trabajo consiste en dominar estos tecnicismos, no pudo percatarse de ellas también?
“Todos los martes y miércoles, hasta que haya pedido, tenemos en las unidades un miembro de los Consejos de Dirección de la Empresa Provincial de Farmacias y Ópticas, de la UEB municipal de Óptica o del nuestro, chequeando que todo el medicamento que entre salga para la población”, respondió Jiménez Echazabal, al preguntarle acerca de los mecanismos que emplean para supervisar el control interno de las entidades.
Muchas de las irregularidades registradas por Girón se enmarcan en los días 27 y 28 de julio, fechas en las que se vendieron los fármacos y, por tanto, en los diversos establecimientos debía permanecer dicho miembro supervisor al que alude Jiménez Echazabal. Entonces ¿hasta dónde es efectivo ese método de control?
Los daños de la inercia
El desorden resulta evidente también en las sucesivas evaluaciones realizadas al sistema de farmacias en menos de un año. En la desarrollada por la Unidad Central de Auditoría del Gobierno Provincial del Poder Popular, en noviembre del 2020, se demostró que existía un inadecuado control interno en la Empresa Provincial de Farmacias y Ópticas, evidenciado en los 3 014 834,35 pesos de daños por concepto de gestión.
Dos meses más tarde, en enero del 2021, un proceso de supervisión y monitoreo realizado por la Empresa Provincial a la UEB Farmacias Matanzas catalogó la gestión de dicha entidad como deficiente.
En otro ejercicio de trabajo conjunto, entre la Fiscalía, el Minint y la Contraloría, se hallaron fisuras en la organización de los procesos. Solo en dos farmacias se detectaron daños económicos por un valor superior a 107 000 pesos.
Dichos problemas poseen una larga data, pero la escasez de medicamentos y la crisis sanitaria a causa de la covid-19 han sacado a luz su cara más oscura. No constituye un secreto para nadie si se consultan los estados de opinión de la población.
En estos momentos no solo la reventa de medicamentos puede considerarse crimen contra el bien público, sino también la falta de control interno, los descuidos y la poca profesionalidad. Resulta complejo, pero no imposible, saber con exactitud qué “se mueve” al interior de las farmacias. Lo más preocupante en cambio, es la inercia ante tantas pruebas contundentes. El descontrol cuesta vidas.
(Tomado de Girón)
- Cecilia y Silvio: Voces de lucha que se encuentran en la canción
- De Moscú a La Habana: EEUU contra todos, Irán disputa en la “guerra de mensajes” y Trump se desquita con la OTAN
- Sabor y tradición: Tambor de coditos, sándwich y frita cubanos
- Sobre la cancha: Mucho por resolver en la Champions
- Vea Cuadrando la caja: Fuentes Renovables de Energía, ¿cambian las reglas del juego para la generación?
- ir aEspeciales »
- Cubadebate estrena esta tarde “Enganchados”, nuevo podcast que rompe el silencio
- Sabor y tradición: Tambor de coditos, sándwich y frita cubanos
- Informan sobre hallazgo de embarcación en Moa, Holguín
- Anuncian dictamen del Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular sobre delitos contra el Sistema Electroenergético Nacional
- Podcast Las 3 del día: Una mirada a lo publicado en Cubadebate en las últimas horas
- ir aSociedad »

Todo ese control y métodos que ha utilizado el estado para detectar esas deficiencias en la provincia de matanzas, deberían extenderlo al resto del pais, por desgracia no todo nuestro personal de farmacia es honesto y consagrado con su trabajo, eso pasa hasta en los mejores sistemas, pero, hay que acabar de ponerle fin a este tema de los revendedores, acabar con el acaparamiento y la venta ilícita de medicamentos a precios que en ocasiones te da por decir "Mejor me muero antes que dar esa cantidad de dinero por una pastillita", es triste ver a tanto personal fuera de las farmacias, día tras día, semana tras semana y ver casos como el de la señora que mencionan que en 2 meses no ha podido comprar sus medicamentos, si no se controla bien, se cae en esto, lleven toda la Azitromicina para los Hospitales, distribúyanla desde allí hasta que las condiciones permiten poder volver a distribuirlas en la red de farmacias.
No podemos estar sacndo conclusiones a ver de donde salio, porque nadie sabe, mas bien esta situación tiene que acabar y los encargados que se ocupen como es debido.
INCLUSO EN FACEBOOK HAN APARECIDO ANUNCIO DE VENTAS DE ANTIBIOTICOS Y ANTIRRETROVIRALES PARA EL VIH, COMO PUEDE SER POSIBLE ESTO? ESTOS MEDICAMENTOS QUE SON NECESARIOS PARA QUE ESAS PERSONAS VIVAN Y LO TIENEN Q TOMAR TODOS LOS DIAS DE SU VIDA, Y ESTAN EN FALTA!!!!, NO PUEDE PASAR , ES INADMISIBLE !!
En resumen existe falta de disciplina de forma general y un marcado paternalismo de los gobiernos municipales por qué? es lo que hay que revisar, mi hipótesis es sencilla; desidia, comprometimiento, corrupción y acomodamiento de los máximos jefes.
Pero claro que cuesta vidas, y ahora se nota más el problema pero no es de ahora, no es nuevo, en esta historia llevamos varios años y los jefes bien lo saben y también saben que sus medidas no han dado soluciones y lo más asombroso es que aun ustedes hagan reportajes de este tipo sin señalar bien claro de donde parte la culpa.
Creen un grupo para acabar con esos delitos están en todas
las redes sociales si uno los puede contactar para comprar también se puede contactar para capturarlos no parece dificil
Bueno. Facil y mejorará. Entren en Telegram a la farmacia y ahi tienen los revendedores. Llamen a los telefonos "al privado" como dicen y vayan a detenerlos. Pero mano dura. No es tanto la farmacia sino que van con recetas falsificadas y de donde salen? No es del agro obviamente.
Quien vende una medicina en esta situación no tiene alma. Nadie busca una medicina por tenerla sino porque la necesita y a veces es vital. En mi opinion todo el que forme parte de ese mercado deberia ser penalizado y fuerte. 1 tableta 1000 pesos? Eso es criminal. Tengo un familiar con covid y conozco la angustia y desesperación que da no contar con el medicamento, y ves que alguien lo tiene Y no siente empatía alguna...Por Dios!
Por favor,,no escriban mas de lo que están haciendo personas inescrupulosos , prefiero que publiquen cuántos han sido detenidos, cuantos procesados y sanciones aplicadas ...POR FAVOR APOYO LAS MEDIDAS QUE PUDIERAN APLICARSELES.
Las medicinas salen de las Farmacias en su mayoria, la Farmacia de Concordia y Campanario en Centro Habana ponganle un punto rojo, los revendedores de medicamentos sacan muchas medicinas de esa farmacia para revenderla en el mismo barrio, no se entiende que si el medicamento controlado viene por tarjeton hay pacientes enfermos que pasa un mes y otro y núnca cogen el medicamento que se supone deben tener garantizado por el Estado y ve como en la calle se venden a precios altisimos, controlen que el que compro este mes su medicamento el próximo mes no le toca como se hace con el Atenolol que es en meses alternos en embases más grande, lo que hay que partirle para arriba a los administradores y exigirles por lo que el Gobierno y el pueblo pone en sus manos para dirigir y controlar y lo cogen para hacer negocios como vulgares mafiosos que ellos también se mojan con el dinero y metanle unos añitos presos para que vea como los demás entran en caja y se recogen, pero publiquen cuando se cojan en estos menesteres de negociar con las medicina del pueblo y mucho más en epocas de pandemia
Referente a los medicamentos como resolveríamos el problema primero restringir recetas solo para tratamientos indicados por los médicos segundo eliminar esos mal llamados luchadores contra coleros y revendedores que son los primeros que tienen el desorden y luego llamar a todas los trabajadores de las farmacias y que firmen el código de ética y de esta forma mejorariamos.
Tema óptica para los clientes que necesitan espejuelos no hay cristales ni armaduras pero si pagas 1250 cup te los hacen al momento y eso sucede en toda la habana de donde sacan los espejuelos de todas las medidas los que se dedican a venderlos como es posible que hayan centros que le provoquen pérdidas al país como podemos estar afectados por esos hechos de corrupcion
El municipio de Trinidad es copia fiel de lo que sucede en Matanza, la farmacia semipiloto se puede poner de ejemplo, porque suceden todos esos desastres administrativos, y no pasa nada, la vida sigue igual. Hace falta buscar la verdad, lo necesita el momento actual, lo pide el pueblo.
En la Farmacia Semipiloto de Trinidad se manifiestan las mismas votaciones, hace falta extender el trabajo a todos los Municipios, el título del artículo lo amerita.
Por favor, reviven bien este tema en Varadero. En el policlínico de esta localidad hay médicos que solo se dedican en consulta a dar recetas a sus amistades y lo menos q hacen es consultar y atender a los enfermos. Reviven bien en las farmacias la cantidad de recetas que llegan a estos establecimientos de algunos médicos y analicen y tomen las medidas que tengan q tomar, cambié los de puestos, ya están enviciados. Trabajen con más profundidad estos temas, es un gran negocio que tienen con la entrega de recetas para vender medicamentos
Mirando estaba yo todo lo que venden en esas farmacias particulares no es menos cierto que hay medicamentos que son importados pero hay muchos que son de producción nacional como es posible medicamentos que son controlados por el tarjeton y otros que solo se manejan a nivel de hospitales hay ventas de productos en sueros que control existe en esos centros de trabajo que mal estamos
Trabajando no controlamos, no exigimos por eso tenemos tanta corrupción .
Sin contar que ya los farmacéuticos tienen recetas pa por si acaso en combinación con médicos inescrupulosos. La gente quería que se le dejara entrar medicinas gratis para revenderlas? Con la gente no se puede piensan en si mismos. Y hay que sancionar duro que se lo sientan ! Esos son peores, los azolapados. Los que no salen a las calles, ni ponen un cartel, esos que se dicen ser revolucionarios y sus actos son peores que los del 11 de julio. A.Cuba ponle ❤ !
Bien por los periodistas, nos describen algo que todos sabemos, pero lo más importante, al menos en este caso, cuales fueron las consecuencias, todo sigue igual, no pasó nada, siempre nuestras historias criticas se quedan a medias, ahora quisiera saber que pasó con los responsables de tanta negligencia y mala fe, hasta nuestro presidente se pronunció sobre esto, pero todo sigue igual, este sucio negocio ilícito sigue igual de próspero en Cuba...
En este caso es con los medicamentos que tanta falta nos hacen y que los venden por la izquierda sin escrúpulos pero hay otras cosas en la farmacia que están vendiendo sin control y que no llega a la población como debería ser...tal vez muchos no consideren su importancia pero otros si...qué me dicen de las cajas que ofertan en las redes de condones, que son los que siempre han venido a la farmacia...estamos enfrentando la pandemia del covid pero no nos podemos olvidar de las enfermedades de transmisión sexual que son una realidad que va en aumento a falta de condones...y que me dicen de las íntimas sanitarias!!???? siempre han llegado con el descaro de ofertar 10 tohallas sanitarias y en el paquete sólo hay nueve..pero no hace mucho en mi farmacia cuando me despacharon la íntima el paquete estaba abierto y ahí mismo conté las íntimas y sólo venía SIETE ALMOHADILLAS SANITARIAS!!! ojo con esto...todo no puede ser sanciones y bajas de salario alguien tiene que pagar con la prisión por estar jugando con la salud del pueblo...Gracias y que tengan buen día.
Yo creo que no es muy complicado vender los medicamentos de los Tarjetones. Se supone que cada Farmacia tenga controlado los pacientes que usan los tarjetones por cada tipo de medicamento. Si se ha normalizado la producción, a todos les corresponde cada mes coger sus medicamentos. Para mi es muy simple, pero si entran en el trapicheo, claro que sucede lo que se narra en el escrito. Pero nadie controla, y suceden esas cosas.