Manual para padres impacientes: Prohibido cazar la imaginación de los niños (+ Podcast)

Dicen que los niños son dueños de la Imaginación y pareciera que los adultos la cazamos para meterla en jaulas de realidad, hechos comprobados y demostraciones científicas: materiales fortísimos que sirven para fabricar las jaulas donde se enclaustran los sueños.
Siempre he tratado de preservar la Imaginación de Lucía de ese espíritu de cazador, que a veces sin saberlo, lleva dentro la gente grande. Por eso me asusté mucho con ciertos comentarios de Lulú, como el que escuché cuando hablaba con su abuelo sobre las gallinas hace ya algunos años. La charla parecía normal hasta que él exclamó:
- ¡Oye lo que dice esa gallina…!
A esto Lucía respondió con cara de reproche:
- Abuelo, las gallinas no hablan porque no tienen boca.
Escuche aquí
El hecho de que una pequeña de tres años dudara de la capacidad de hablar de un animal podía ser la evidencia de que un cazador furtivo de Imaginación andaba suelto.
Pasaron varios días y le tocó a papá el turno de vigilar y entretener a la incansable Lulú. En aquel juego el padre debía interpretar el rol de caballo y al saberlo dijo:
- Qué bueno.
- Papito, los caballos no hablan, solo hacen.
Esto hizo que me alarmara aún más y revisé si algo que había hecho o dicho había puesto en riesgo la Imaginación de mi hija. No recordé ser la culpable de nada que la hiciera peligrar, pero al parecer, alguien había roto la veda en la cacería de la criatura fantástica.
Por suerte algo reavivó mi esperanza, la cual es también un bicho fabuloso al que hay que proteger, aunque muchos piensen que es el último que se pierde. Sucedió una tarde, momento en que Lulú me cuenta, de carretilla, cómo fue su día en donde la cuidan:
- Le eché el pan a Terry. No me comí el fufú, no me lo eches más que no me gusta, lo que me gustan son las salchichas y el platanito. ¡Ah!, y jugué con Cristopher y Samuel a cazar dragones….
El resto de la conversación no lo recuerdo, pero saber que mi pequeña era capaz de creer en la existencia de un animal mitológico y que intentó atraparlo, era una evidencia muy clara de que su imaginación seguía “vivita y coleando”.
Al parecer los cazadores estaban a raya, pero por si acaso, decidí mantenerme atenta, porque en ocasiones, si se les cuida, el bicho imaginación permanece toda la vida junto a su dueño y quiero que Lucía conserve la suya aun cuando sea mayor.
Y recomiendo fervientemente que hagan lo mismo con sus hijos.
Manual para padres impacientes es un podcast coproducido entre el periódico ¡ahora!, Radio Holguín y Cubadebate, y presentado por la periodista holguinera Liset Prego.
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Excelente enseñanza, la fantasía infantil no se debe apagar, la imaginacion debe volar siempre lo más alto posible, ya habrá tiempo y edad en su desarrollo para que vaya comprendiendo la verdad y la realidad
Buenisimo me encanto, esta muy muy lindo. Soy padre de una pequeñita de 5 añitos y un bebé de año y medio. Es bueno saber que no estoy loco al hacer crecer la imaginacion de mi niña cuando juego con ella, hoy por ejemplo con una maruga a quien ella decia que era una bruja convertiamos a barbie en una ratoncito, el raton lo teniamos de plastico y me encantaba cada vez que hacia el conjura con la maruga hacerle desaparecer la barbie y hablarle con el raton de juguete y luego con otra muñeca buscaba la cura junto a ella para regresar a barbie a su forma normal. En estos tiempos de pandemia nuestros pequeños son una luz. Gracias por este gran trabajo y gracias a Cubadebate.
Esto va también con el hombre del saco