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Papi

Por: Natasha Díaz-Argüelles
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La Habana, 11 de diciembre de 2020

Hace 5 años, gracias a la invitación que me hiciera el gobierno angolano y con el apoyo de la embajadora de Cuba en Angola, Gisela García, pude cumplir un sueño, que durante 40 años estuvo guardado en mi corazón: ir al lugar donde una mina antitanque cegó la vida de mi padre, Raúl Díaz-Arguelles García un 11 de diciembre de 1975.

En aquella ocasión, escribí una crónica de viaje, para que todos pudieran conocer, de primera mano, cómo fue el trayecto a aquel lugar remoto en medio de la selva; y cómo fue que conocí lo que sucedió en aquel fatídico accidente que puso fin a su vida.

Hoy, que se cumplen 45 años de su muerte, quisiera recordar aquellos momentos que viví viajando hacia lo desconocido.

Angola, 11 de diciembre de 2015.

Estamos en Sumbe, saldremos en pocas horas al encuentro con la Historia. Se cumplen 40 años de la muerte de Raúl Jaime Díaz-Arguelles García, Domingo Da Silva para los angolanos, general de brigada y Héroe de la República de Cuba; pretendo cumplir con mi sueño y compromiso de ir a su encuentro, volver sobre sus pasos y conocer cómo fueron sus últimas horas en medio de la selva, luchando junto a los camaradas angolanos, donde una mina antitanque le destrozara la femoral y muriera horas después.

Nos levantamos temprano en el campamento de los colaboradores cubanos en esa ciudad, el grupo de expedicionarios integrado por funcionarios de la Embajada cubana y algunos colaboradores escogidos. Nos preparamos para partir a las 5:30 de la madrugada. Tiempo húmedo, pronosticaban lluvias para la localidad de EBO, nuestro destino final.

Llegamos primero al Palacio de Gobierno y ya nos esperaba el general Eusebio de Brito Texeiras, gobernador de la provincia de Cuanza Sul. Luego de visitar la gobernación, nos dispusimos a partir. El general Eusebio dio las orientaciones del recorrido y la caravana partió a las 6 de la madrugada. Una delegación muy grande asistiría a esta aventura, generales angolanos que lucharon con mi papá, representantes de la provincia de Cuanza Sul y dirigentes del gobierno. Nuestro jeep casualmente era el 4to en el orden de marcha.

El viaje era largo, teníamos que llegar al municipio de Ebo y proseguir hacia la aldea de Hengo, donde murió, y donde se ha construido un pequeño obelisco de piedra, realizado por constructores de la UNECA. El trayecto de Sumbe a Condé fue bueno, pudimos avanzar sin contratiempos, la carretera de asfalto facilitó el avance. Pudimos apreciar la grandeza de la naturaleza africana, sus paisajes deslumbrantes, vegetación, ríos caudalosos, cascadas. Me contaban que los aldeanos del lugar enterraban a sus jefes en la cima de las montañas, en tumbas circulares elaboradas con piedras, y los ponían sentados. Mientras más alta era la tumba, más alto el rango dentro de la aldea. ¡Qué tradición!

Al llegar a Condé, paramos donde estuviera el puesto de mando de las tropas cubanas y angolanas, en esa casa, hoy puesto de policía, se diseñó la estrategia del Combate de EBO, operación que dirigiera con gran destreza Domingo da Silva y donde el enemigo fue rechazado exitosamente, sufriendo una aplastante derrota. A partir de este momento, como han reconocido todos los estudiosos del conflicto africano de los setenta, cambió el curso de la guerra en el Frente Sur. Fue una victoria decisiva en aquella circunstancia. Las tropas revolucionarias se fortalecieron en fuerzas y medios y se aprestaron a desarrollar algunas acciones ofensivas que crearían las condiciones para pasar posteriormente a una ofensiva general.

Iko Carreira, ministro de Defensa angolano en 1975, escribió: “La Batalla de Ebo resultó decisiva y la victoria se debió sobre todo, a Díaz-Argüelles, el cual pasó a ser una leyenda en la historia moderna de Angola”.

Seguimos camino hacia Ebo, en el trayecto pude ver el escenario de la batalla, los puentes volados, dónde se ubicaron las emboscadas de las tropas cubanas/angolanas que hicieron el embudo a las tropas sudafricanas y las cerraron con fuego de artillería; pude vivir aquel instante escuchando las palabras de Jorge Crespo, esposo de la Embajadora cubana, Gisela García, contándome la historia. Jorge, pudo darme todas estas explicaciones por las visitas previas que hizo al lugar y sus encuentros en la etapa de preparación de la jornada, con los Generales angolanos Luis Fasceira, M´Beto Traça, el Coronel Trocado y otros combatientes que fueron compañeros de lucha de mi papá. A partir de aquí, las condiciones del camino se hicieron más difíciles. La lluvia hacía casi inaccesible transitar por esos parajes, pero el empeño y la voluntad de llegar, hicieron posible esta hazaña.

El trayecto duró aproximadamente una hora, los carros tenían que ir despacio, lagunas de fango encontrábamos a cada paso. Pasamos por muchas aldeas donde sus habitantes se paraban al lado del camino para decirnos adiós. Un sendero, construido días antes para hacer más factible la llegada. Entonces pensé, cómo habría sido 40 años atrás este camino intransitable que tuvieron que recorrer en BTR y a pie aquellos valerosos soldados.

Llegamos al municipio de Ebo y continuamos hacia Hengo, cada minuto que pasaba mi corazón latía más fuerte. Ya faltaba mucho menos para estar en el mismo territorio donde ocurriera la explosión de la mina antitanque.

Entonces, pasamos un puente de troncos de árboles, y a unos cuentos metros, subiendo una colina llegamos al lugar donde 40 años atrás, la columna de vehículos blindados autopropulsados, BTRs, estaba lista para partir al rescate de un grupo de cubanos atrapados por el fuego de los sudafricanos. En un paraje aislado, flanqueado de montañas de rarísima apariencia, pues son piedras gigantescas casi lisas, se levantaba un modesto obelisco que recuerda el paso del héroe.

No tengo palabras para describir aquel instante en que mis ojos vieron ese sitio mítico, sitio que durante tantos años había tratado de imaginar. Más de un centenar de habitantes de Ebo, 400 kilómetros al sur de Luanda, se reunió allí para honrarlo.

Al bajarnos, los sobas de la región (autoridades religiosas), nos dieron la bienvenida, nos untaron un ungüento verde-amarillo en la mano, nos bendecían por llegar hasta allí. De pronto, estuve frente al obelisco, y comencé a imaginar aquellos instantes cuando la columna iniciaba el viaje, el momento de la explosión de la mina blackmore americana, reforzada la potencia del estallido con uno o dos obuses de mortero 60 mm, cómo sacaban a mi padre de la BTR destrozada, cómo atendían al resto de los compañeros heridos, cómo a pesar de sus heridas mortales seguía dando indicaciones, cómo lo cargaron, lo montaron en un jeep y a toda la velocidad que permitía ese carro, se lo llevaron hacia el puesto médico.

No pude aguantar tanto dolor y emoción: las lágrimas comenzaron a brotar, quería contenerlas pero no podía, 40 años de dolor en mi corazón, 40 años de angustia, se desataron de pronto. Caminé hacia el obelisco y le puse 9 rosas rojas y le dije: “Papi, ya estoy aquí, descansa en paz”.

Comenzó el acto de recordación y de pronto, me entregarían un presente, los habitantes de EBO me declaraban “Embajadora de Ebo ante Cuba y ante el mundo”. Fue una ceremonia muy bonita, me vistieron con sus ropas de gala, me colocaron en la cabeza una cesta con frutas y maíz. Desde ese instante sería hija de esa tierra, y mi padre supe entonces que era “el hombre blanco con espejuelos oscuros que vino de muy lejos a ayudarlos”. Luego, canciones, discursos y cerca de las 12:30 del día concluyó en medio de un gran aguacero. Según los nativos tenía que llover, era el homenaje de sus dioses a mi padre.

Luego, el regreso, volver por donde mismo llegamos a este inhóspito lugar. Iniciar el retorno, con la lluvia sobre nosotros, pero satisfechos del deber cumplido. Llegamos a Sumbe luego de dos horas de camino, allí en el aeropuerto militar nos esperaba un helicóptero que nos llevaría a Luanda. Lo montamos e iniciamos el ascenso, poder apreciar desde lo alto la maravillosa tierra angolana, era sin dudas una gran oportunidad, un espectáculo impresionante. Pasada una hora y 20 minutos, aterrizamos en el aeropuerto de Luanda, allí nos esperaba el General Francisco Lopes Gonçalves Afonso “Hanga”, Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Aéreas Angoleñas.

Así concluía esta hermosa odisea, ir al encuentro de mi padre, y rehacer su último día de vida en medio de la selva angolana. Mi corazón sangra de dolor, pero de igual forma, con la misma intensidad, estoy orgullosa de haber cumplido este sueño, que durante 40 años vivió dentro de mí: volver por esos senderos, sobre sus pasos, en busca de él y de la Historia, así, con mayúsculas.

Se han publicado 60 comentarios



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  • Ruben dijo:

    Gloria eterna al general urgellez.

  • Ruben dijo:

    Perdón, general diaz-argüelles

  • Reynier Barba dijo:

    Triste y conmovedora historia.
    Tu papá está presente en cada cubano que siente en carne propia la entrega, la solidaridad, la valentía y el heroísmo de todos los hombres que fueron a tierra angolana a luchar por la libertad de ese hermano pueblo.

  • El pillo maniguero dijo:

    Emocionante su relato, su sangre no fue derramada en vano, VIVA Cuba Libre

  • Alejandro Enrique dijo:

    Conmovedora crónica. Mis respetos para el Comandante Raúl Díaz Argüelles, jefe militar valiente y audaz, cuya sangre se derramó en tierra africana. Murió con las botas puestas. Típico y auténtico cubano, caracterizado, además de su valor, por ser un hombre jovial, alegre que demostró fidelidad ilimitada a la Revolución. Su ejemplo está presente en un pueblo q no claudicará nunca ante el enemigo, cualquiera q sean las variantes q emplee para derrocar a la Revolución.

  • Ariel Torres Tamayo dijo:

    He llorado, no pude contener la emoción. Soy médico de profesión y colaboré en Angola, quizás por ello mientras leía, imaginaba con claridad los parajes que describías. Conozco parte de la historia de esa guerra y me enorgullezco de ser cubano y de ser paisano de hombres de la talla de tu padre. Gloria Eterna a Raúl Díaz Argüelles y a los caídos en aquellas tierras.

  • Leonar87 dijo:

    Muy emotiva historia! Gracias

  • Luis dijo:

    imagino la emoción que debiste sentir es esos momentos, que fuerte, Gloria Eterna a todos los mártires de Angola

  • Ysael Popa frometa dijo:

    Emocionante lo vivido por usted.
    Honra a los que con su sangre y sudor, ayudaron a conquistar la independencia de Angola. Hoy reposa en el altar eterno de la Patria, quien con su valor y entereza, enfrentó a los enemigos sudafricanos y a las fuerzas de la UNITA y contribuyó decisivamente, a evitar la victoria de las fuerzas retardatarias. Un eslabón menos del mundo de los enemigos del progreso gracias a Díaz Arguelles y a los mas de dos mil cubanos que cayeron en la epopeya.

  • Angel 100Fuegos dijo:

    Tu Padre pasó a ser de todos los cubanos dignos.

  • Yury dijo:

    Muy linda tu historia...

  • Jose Perez Yonch dijo:

    Hermosa cronica, recuerdos imborrables, fue muy lindo y justo que pudiera ir a Ebo,a rendir homenaje a ese gran combatiente y a sus compañeros, yo pase por el lugar muchisimas veces y en todas me sobrecogia con el recuerdo de su gesta, era algo que nunca pude evitar, gracias por revelarnos cosas tan intimas, confieso que tambien tengo el deseo irreprimible de recorrer casi toda la geografia angolana por una vez mas, espero poder hacerlo ´´ mas temprano que tarde´´ Venceremos..............

  • Deyler dijo:

    Necesito saber donde aparecen las escalas para los salarios correspondientes.

    • Chago dijo:

      Hermano no se da cuenta que su comentario esta fuera de lugar...

      Gloria eterna a los caidos en tierra Angolana

  • oslaida dijo:

    Puedo suponer la emoción, el dolor, la satisfacción del sueño cumplido. Es como revivir al padre amado, volver sobre sus pasos, hablarle, verlo cuan grande fue, en fin, momentos llenos de añoranza por el querido padre.

  • jose roque dijo:

    Gran revolucionario, combatiente, y jefe inigualable. Tu pueblo nunca olvidará el gran sacrificio con que coronaste la ultima pagina de tu brillante vida.

  • Jose Alejandro Álvarez Mujica dijo:

    Siempre he admirado al General de Brigada Raúl Diaz-Arguelles García o como yo prefiero llamarlo Domingo Da Silva.
    Esta crónica me ha sacado las lágrimas,pues héroes como el hay que pensarlos en presente, su ejemplo y valentía están ahí día a día en el corazón de cada integrante de nuestras TROPAS ESPECIALES.

    • Ultra dijo:

      Comandante Domingo Da Silva... Leyenda en las selvas de Sombe... aun hoy a 45 años de su paso a la Gloria Eterna

  • Yuri dijo:

    Natasha,asi de grande tu nombre y apellido como el de tu padre,q decir de este comentario tuyo en tierras angolanas,donde tu padre perdió la vida en favor de los desposeídos,yo estuve en angola mucho después q el,era 1983,y yo tenía en ese entonces 21años,ya tu padre era una leyenda un héroe,el cual admiro mucho,creo hayas visto la película, caravana,pues te soy sincero,la he visto al rededor de tres veces y no puedo evitar una lágrima se escape de mis ojos,pues así de dura fue la realidad en esas tierras lejanas de nuestra patria,un saludo a ti y tu familia Natasha, por favor te agradecería si respondieras si no puede ser igual estoy satisfecho por tu escrito y por el valor de tu padre

  • El Yoyo dijo:

    Hija...Tu padre fue uno de los tipos duros de verdad...Mis respetos hacia su memoria y hacia toda su familia. Gracias por esta sentida crónica a un hombre que jamás deberá olvidarse.

  • Yuri dijo:

    Hola, Natasha,fue un inmenso placer saber q estuviste en el lugar donde tu padre perdió la vida hace 40 años,yo estuve en angola años después,o sea en 1983entonces tenía 21años pero ya había escuchado sobre la historia del comandante Argüelles,un hombre digno de imitar y q no se puede dejar de recordar pq fue de los primeros en partir a esas tierras y por su valentía,debes sentirse orgullosa aunque no lo tengas presente de ser hija de.ese gran hombre q se llamó Raúl Díaz Argüelles

  • pedro dominguez comas dijo:

    Su padre fue un héroe. Debe usted de sentirse orgullosa de él.
    Honrar, honra.

  • Rubert Sosa Laurencio dijo:

    Muy emocionante el testimonio de la hija que honra a su valiente padre caído en defensa del pueblo angolano. Tuve el honor de estar entre los que cumplimos misión en Angola, y mientras leía, podía visualizar en mi mente todo el recorrido hasta el obelisco. Puedo decir que tengo hijas y es duro saber que tu papá no está, se comprende con dolor, pero debes estar eternamente orgullosa de haber tenido como progenitor a un hombre excepcional entre los mejores, entre los más audaces del momento histórico que le tocó vivir. Tenga la certeza de que su padre seguirá estando en la memoria de quienes seguimos su ejemplo.

  • Rubert Sosa Laurencio dijo:

    Natacha Díaz-Argüelles, pocos somos lo que habremos escrito aquí, pero ten por seguro que como nosotros hay miles de ex soldados en servicio militar y misión internacionalista que honramos la memoria de tu padre. Soy Sagüero de nacimiento y hay muchas historias de la hidalguía y valor comprobado de su valiente padre. ¡Gloria eterna a Díaz-Argüelles y los caídos por la liberación de Angola.

  • Familia dijo:

    Muy emotivo, triste por su pérdida. Debe estar orgullosa de su padre altruista.

  • camarero dijo:

    mi papá estaba en angola cuando murió argüelles, llevaba un diario de guerra que conservo y está la referencia a la caída del comandante...

  • Papirriki dijo:

    Admirable la historia de tu padre, la tuya tambien Natasha, el camino no siempre fue de flores.
    Gracias por tu dedicacion y entereza.

  • Fidel Martinez dijo:

    Natasha, yo estuve como jefe de regimiento alli, y te puedo asegurar que fue un sacrificio inutil el de tu padre y el de los otros que perecieron en esa contienda. Es triste; pero es la verdad. Gloria a Domingo Da Silva

  • Arturo dijo:

    Honor y gloria a Díaz - Arguelles, héroe inolvidable de la patria y símbolo eterno del internacionalismo proletario. Combatientes como él nos exigen luchar y si es preciso morir, por mantener libre, soberana y socialista a esta bella patria. Gracias, general, lo admiro de siempre. Gracias Natasha.

  • Nancy Abreu dijo:

    Gloria eterna comandante

  • Emilio dijo:

    Maravilloso relato. Orgullosa debes estar de tu padre. Inevitable derramar una lágrima. Muchos hemos seguido la historia de tu padre en Angola y de dónde muchos lo conocimos por primera vez. Es un ejemplo a seguir. Gracias por hacernos mejores tú y tu papi.

  • mario glez glez dijo:

    Gloria eterna al comandante Diaz arguelles..tu cronica esta escrita con el corazon mis saludos....

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Natasha Díaz-Argüelles

Diplomática cubana, hija del Comandante Raúl Díaz Argüelles, mártir internacionalista en Angola

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