Manual para padres impacientes: Amar, comer y compartir, cocina de cuarentena (+ Podcast)

Los días de cuarentena desatan muchas emociones, pero también la creatividad y el apetito, casi en igual proporción. Las cocinas de muchos hogares se han vuelto laboratorios y exhibiciones dignas de los fórums de ciencia y técnica.
Los comensales, testigos del milagro cotidiano de la multiplicación de los panes y los peces, o los huevos y las papas, asisten al ejercicio de creatividad de madres y padres reposteros y chefs del día a día. Nosotros con lo-que-haya, un ingrediente con mucho potencial como también lo posee lo-que-aparezca, ambos muy usados en la cocina cubana, preparamos menús alternativos, novedosos o tradicionales para nuestras familias.
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Y ahí estamos los que ponemos sobre la mesa 3 comidas y dos meriendas, y postre y… ¿no hay nada de comer por ahí?, a los niños de casa; o los que tratamos de convencer a los inapetentes que parece quisieran vivir del oxígeno, sin tener clorofila.
Manual para padres impacientes es un podcast coproducido entre el periódico ¡ahora! y Cubadebate, y presentado por la periodista holguinera Liset Prego.
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YO PREFIERO ESTAR DENTRO DE MI CASA CON COMIDA,QUE ESTAR IMPROVISANDO LO IMAGINARIO,LA VIDA VALE MAS QUE LA IMPROVISACION,PORQ ESTO VA EN AUMENTO,LENTO PERO VA......
Que impide que Cuba coma pescado del inmenso mar que la circunda?
Lo obsesion con la exportacion de camarones y langostas que ahora esta paralizada pudiera facilitar que muchos de los productos que pueden lograrse desde la orilla, a menos de una milla o en alta mar comiencen a ser parte de la dieta de los cubanos y no un lujo reservado para turistas de Europa o America del Norte.
Pargos, sardinas, lisetas, manjuas, o otras decenas de especies comestible estan esperando que se eliminen las restricciones y persecuciones a los pescadores.
Todo se ha reducido a las clarias como si no existieran otros peces al alcance de una politica mas racional.
Que impide que Cuba coma pescado del inmenso mar que la circunda?
Estas palabras son el sentir de muchos cubanos, comenzaron a vender pescado (esto es una especie jamas pensar en variedad) a 20 pesos la libra, despues bajo a 15 pesos hasta aqui todo parecia ir bien. De pronto se perdio el pescado de nuevo sin previo aviso como suele ocurrir en nuestro pais. Que tenemos television publica y periodicos para regalar, pasan las cosas y nadie habla de eso.
esperemos que cuando se normalice la cosa el pescado vuelva a pasar por la mesa de los cuabnos que trabajamos por un salario.
Es triste pero es verdad y duele porque uno está aquí y se sacrifica por éste país y hace lo que haya que hacer contra los que hablan y actúan en contra de lo logrado. Pero es cierto. Trabajé en hoteles de turismo dónde pude comer "cosas prohibidas", ya que tenía que estar 1hora y 15 minutos en la puerta del buffet dando entrada a los clientes. La recompensa era tener acceso a la mesa buffet pero antes, poner mi mejor semblante para los turistas y lo más triste... Ver cuando terminaba todo, como se botaba lo que quedaba de primera calidad sin oportunidad de nada y..... Callar.