Imprimir
Inicio » Especiales, Política  »

«El enviado de Trump para Venezuela es un criminal de guerra»

| 13

Elliot Abrams, el enviado de Trump para Venezuela. Foto: Democracy Now.

Como parte de los esfuerzos de EE.UU. para derrocar al presidente venezolano Nicolás Maduro, el vicepresidente Mike Pence se reunió en la Casa Blanca con miembros de la oposición venezolana, junto al nuevo enviado especial de Trump para Venezuela, Elliott Abrams. Abrams es un “halcón”, procesado en 1991 por mentir al Congreso durante el escándalo Irán-Contra. En la década de 1980, Abrams defendió al dictador Efraín Ríos Montt mientras supervisaba su campaña de asesinatos y tortura masiva de comunidades indígenas en Guatemala. Además, en el año 2002 Abrams estuvo vinculado al intento de golpe de Estado contra Hugo Chávez en Venezuela.

Aquí les proponemos un análisis del historial de Abrams junto al galardonado periodista de investigación Allan Nairn, quien lo investiga desde hace más de tres décadas. Nairn ha ganado el premio George Polk en dos oportunidades y también ha recibido el premio de la organización Robert F. Kennedy Memorial.

Mientras se desarrolla la crisis en Venezuela, regresamos a mi conversación con el premiado periodista de investigación Allan Nairn. Le pedí que nos hablara sobre Elliott Abrams, el nuevo enviado especial de Estados Unidos para Venezuela.

«Abrams fue el hombre clave en la política del Gobierno de Reagan hacia Centroamérica, cuando ese Gobierno estaba instigando lo que un tribunal dictaminó recientemente como un genocidio en Guatemala, cuando Estados Unidos apoyaba al Ejército de El Salvador en una serie de asesinatos y masacres realizadas por escuadrones de la muerte, y cuando Estados Unidos invadía Nicaragua con grupos armados de la Contra que atacaban lo que un general estadounidense describió como “objetivos fáciles”, en referencia a civiles, cooperativas y cosas así. Abrams luego regresó durante el gobierno de George W. Bush, se unió al Consejo de Seguridad Nacional y fue un hombre clave en la implementación de la política estadounidense de respaldo a los ataques israelíes contra Gaza, cuando Estados Unidos se negó a aceptar los resultados de las elecciones en Gaza en las que Hamas derrotó a Fatah, y en cambio Abrams y sus secuaces respaldaron una operación de guerra para anular los resultados de las elecciones y respaldar a las fuerzas de Mohammed Dahlan. Algunos comentaristas han dicho: “Bueno, Abrams no es del grupo de Trump.

«El representa lo tradicional, la política exterior de Estados Unidos ya establecida”. Y eso es verdad. El problema es que esa política de Estados Unidos ha sido la de fomentar los genocidios cuando Estados Unidos lo ha creído necesario. En el caso de Guatemala, Abrams y el Gobierno de Reagan estaban aprobando el envío de armas, dinero, inteligencia y la provisión de cobertura política al Ejército de Guatemala mientras este estaba arrasando las zonas mayas de las montañas del noroeste, borrando de la faz de la tierra 662 pueblos, según cifras del propio Ejército, decapitando niños, crucificando personas, usando las tácticas que ahora asociamos con el ISIS .

«En un caso particular, en 1985, una activista que trabajaba con familiares de personas desaparecidas, llamada Rosario Godoy, fue secuestrada por el ejército. Ella fue violada y su cuerpo mutilado fue encontrado junto al de su bebé. Las uñas del bebé habían sido arrancadas. Cuando se le preguntó al Ejército guatemalteco acerca de esta atrocidad, dijo: “¡Oh!, murieron en un accidente de tráfico”. Cuando se le preguntó a Elliott Abrams sobre este incidente, él afirmó también que murieron en un accidente de tráfico. Esta activista fue violada y mutilada, y su bebé apareció con las uñas arrancadas, y Abrams dijo que fue un accidente de tráfico. Es algo muy similar a la postura que Abrams tomó sobre Panamá. Cuando Noriega, el dictador de Panamá respaldado por la CIA , quien estuvo involucrado en el narcotráfico, y al que Estados Unidos más tarde decidió derrocar… cuando las fuerzas de Noriega secuestraron al disidente panameño Hugo Spadafora y le cortaron la cabeza con un cuchillo de cocina, Jesse Helms fue el único que intentó investigar en el Congreso de Estados Unidos, y Elliott Abrams lo detuvo, diciendo: “No, necesitamos a Noriega. Él está haciendo un muy buen trabajo. Está cooperando con nosotros”. En el caso de El Salvador, luego de la masacre en El Mozote, donde un batallón entrenado por Estados Unidos masacró a más de 500 civiles, degollando a niños por el camino, Abrams tomó la iniciativa en negar que tal cosa hubiera sucedido. Y luego describió los resultados de las políticas del Gobierno de Reagan hacía El Salvador como un logro fabuloso.

«Lo dijo incluso después de que la Comisión de la Verdad de El Salvador emitiera un informe diciendo que más del 85% de las atrocidades habían sido cometidas por las fuerzas armadas y los escuadrones de la muerte, que tenían una práctica particular que consistía en cortar los genitales de sus víctimas, metérselos luego en la boca, y dejarlos a la vista de todos en los bordes de las carreteras de El Salvador. Cuando yo aparecí en el programa de televisión de Charlie Rose con Elliott Abrams, sugerí que él debería ser sometido a juicio, llevado ante un tribunal al estilo de Nuremberg y juzgado por su papel en la facilitación de crímenes de guerra y de lesa humanidad. Abrams se burló de la idea, y dijo que era algo “ridículo”, pero en realidad no negó ninguno de los hechos respecto a lo que había hecho. Dijo que todo había sido necesario en el contexto de la Guerra Fría. Entonces, este es Elliott Abrams, quien ahora ha sido nombrado como la persona a cargo de los aspectos clave de la política de Estados Unidos hacia Venezuela».

En un video, en marzo de 1995, usted y Elliott Abrams estuvieron en el programa de Charlie Rose de la cadena PBS. En el video, usted comienza: Es decir, creo debemos aplicar las mismas reglas. El presidente Bush habló una vez de someter a Saddam Hussein a juicio por crímenes de lesa humanidad, en un tribunal como el de Nuremberg. Creo que es una buena idea. Pero si eres serio, tienes que ser imparcial. Si nos fijamos en un caso como este, creo que tenemos que empezar a hablar de llevar a juicio a funcionarios guatemaltecos y estadounidenses. Creo que alguien como el señor Abrams sería un sujeto para una investigación similar a la de Nuremberg. Pero estoy de acuerdo con el señor Abrams en que los demócratas tendrían que sentarse en el banquillo de los acusados junto a él. El Congreso ha estado involucrado en esto. El Congreso aprobó la venta de 16.000 fusiles M-16 a Guatemala. En 1987 y 1988…

(Transcripción de la entrevista del video entre Nairin y Abrams)

CHARLIE ROSE : De acuerdo, pero espera un segundo. Yo solo… antes… porque…

ALLAN NAIRN : …votaron a favor de enviar más ayuda militar de la que los republicanos habían pedido.

CHARLIE ROSE : Una vez más, lo invito a usted y a Elliott Abrams a volver a discutir lo que él hizo. Pero ahora mismo…

ELLIOTT ABRAMS : No, gracias, Charlie, pero no aceptaré…

CHARLIE ROSE : Espere un segundo. Adelante. ¿Quieres responder a la pregunta sobre si debe ir a juicio?

ELLIOTT ABRAMS : Es ridículo. Es ridículo responder a ese tipo de estupidez. Este tipo cree que estábamos en el lado equivocado en la Guerra Fría. Tal vez él personalmente estaba en el lado equivocado. Soy uno de los muchos millones de estadounidenses que se alegraron de ganar.

ALLAN NAIRN : Señor Abrams, usted estaba en el lado equivocado al apoyar la masacre de campesinos y activistas, y cualquiera que se atreviera a hablar. Y eso es un crimen. Eso es un crimen, señor Abrams, por el que la gente debe ser juzgada. Las leyes de Estados Unidos…

ELLIOTT ABRAMS : Sí, claro, someteremos a juicio a todos los funcionarios estadounidenses que ganaron la Guerra Fría.

Allan, ese era Elliott Abrams respondiéndole en en el programa de Charlie Rose en PBS. ¿Su respuesta?

«Bueno, creo que lo que dijo en nuestro intercambio habla por sí mismo. Pero debo señalar que el pasado septiembre, el pasado 26 de septiembre, en un juicio por genocidio en Guatemala, un juicio en el que testifiqué y di evidencia, el tribunal dictaminó que lo que el ejército guatemalteco hizo en Guatemala, en el caso de ese juicio en particular, lo que le hicieron a la población maya ixil, pero también se lo hicieron a otras poblaciones maya en Guatemala.

«En ese juicio el tribunal dictaminó formalmente que eso constituyó un genocidio. Y en su fallo, y esto es bastante importante, dijeron que este genocidio fue llevado a cabo por el ejército guatemalteco en acuerdo con y, esencialmente, a instancias de las políticas de Estados Unidos, de los intereses de Estados Unidos. Por lo tanto, el caso era muy sólido en la década de 1990, cuando argumenté en el programa de Charlie Rose que Abrams debería ser llevado a juicio, pero ahora es aún más fuerte, porque existe el dictamen del tribunal guatemalteco sobre este genocidio, diciendo que ese genocidio deriva de las políticas de Estados Unidos. Y eso ni siquiera incluye lo que se hizo con El Salvador, Panamá, Nicaragua, Palestina y otros lugares».

Vamos a ver un fragmento de lo que dijo el secretario de Estado Mike Pompeo cuando anunció que Elliott Abrams sería la persona clave en Venezuela.

Mike Pompeo: La pasión de Elliott por los derechos y libertades de todos los pueblos le hacen la persona perfecta y una incorporación valiosa y oportuna. (…) Elliott será un verdadero activo para nuestra misión de ayudar a los venezolanos a restaurar plenamente la democracia y la prosperidad de su país.

Allan Nairn, ¿su respuesta?

«Bueno, Abrams ciertamente tiene pasión. Tiene mucha pasión. Y también es muy inteligente. Entonces, cuando Estados Unidos estaba respaldando al ejército guatemalteco en lo que ahora ha sido juzgado como genocidio, cuando daba apoyo, entrenando, incluso en algunos casos participando en los interrogatorios junto con los escuadrones de la muerte que Estados Unidos creó originalmente, Abrams fue muy apasionado para asegurarse de que las armas y el dinero llegaran a su destino, y en aparecer persistentemente en la televisión estadounidense, en programas como Nightline, aplastando a los débiles demócratas que llevaban a debatir con él, porque Abrams siempre basaba su argumento en los principios morales para defender ese apoyo de Estados Unidos a los asesinatos masivos y el genocidio en Centroamérica.

«En ese momento, por ejemplo, en El Salvador una de las cuestiones políticas inmediatas era que el gobierno del presidente Duarte, y el Ejército que apoyaba a Duarte era esencialmente respaldado, prácticamente operado por Estados Unidos, y los rebeldes estaban desafiando a Duarte, tratando de derrocarlo. Y Abrams le decía a los demócratas: “Entonces, ¿está diciendo que deberíamos dejar caer al presidente Duarte? ¿Es eso lo que está diciendo? ¿Y dejar que El Salvador se vuelva comunista?” Y los demócratas se derrumbaban ante su argumento, respondiendo: “No, no, no estamos diciendo eso. Estamos diciendo que tienes… tenemos que mantener al presidente Duarte en el poder”. Y entonces Abrams decía: “Bueno, ¿cómo podemos mantener a Duarte en el poder si no apoyamos al ejército salvadoreño? Así que siempre fue muy apasionado y comprometido. ¿Comprometido con qué? Comprometido con los asesinatos en masa al servicio de lo que podría definirse como intereses o incluso capricho de Estados Unidos, porque de hecho, aunque todo eso estaba siendo retratado por Abrams y otros en ese momento como una batalla para prevenir que El Salvador, Guatemala y Nicaragua se convirtiesen en aliados de la Unión Soviética, cualquiera que estuviera familiarizado con los hechos en el terreno sabía que eso era ridículo.

«Eso no era en absoluto lo que estaba en juego. Lo que estaba en juego era una batalla entre oligarquías locales, quienes estaban conduciendo a la mayoría de los campesinos pobres y de la clase obrera de esos países al borde de la hambruna, y en algunos más allá del borde. La mitad de los niños en las zonas más pobres morían antes de los 5 años. Las personas que se atrevieron a hablar en contra de los oligarcas que imponían estas condiciones económicas, o contra el ejército, fueron capturados, secuestrados por escuadrones de la muerte respaldados por Estados Unidos. El hombre que creó los escuadrones de la muerte salvadoreños, el general Chele Medrano, me describió esto con gran detalle, en 13 horas de entrevistas. Medrano me mostró una medalla de plata que le fue otorgada en el Despacho Oval por lo que llamaron un servicio meritorio excepcional, que comenzó originalmente en el Gobierno del presidente Lyndon Johnson, y esto continuó hasta la época de Abrams. Eso es lo que Estados Unidos estaban haciendo. Y eso es lo que él defendía apasionadamente. Y no tenía nada que ver con defender la libertad de los pueblos. Tiene más que ver con defender las libertades de los generales y corporaciones y dictadores».

Vayamos a lo que sucedió en el escándalo Irán-Contra o Irangate en la década de 1980. En última instancia, Elliott Abrams fue declarado culpable de mentir al Congreso, creo que dos veces. Finalmente, sin embargo, el presidente George H. W. Bush lo perdonó. Pero ¿por qué le había mentido al Congreso?

«Bueno, él estaba mintiendo para encubrir el hecho de que el Gobierno de Reagan llevó a cabo una operación, de la que él fue parte, una operación dirigida por Oliver North, para suministrar armas a la Contra nicaragüense creada por Estados Unidos para llevar a cabo agresiones contra Nicaragua, invadir Nicaragua e ir tras esos blancos suaves, lo que el general estadounidense Galvin describió como “blancos suaves”. Pero estaban haciendo eso ilegalmente en ese momento, porque el Congreso lo había prohibido, pero el Gobierno de Reagan y Abrams y sus colegas decidieron simplemente ignorar el mandato legal del Congreso y pasar a la clandestinidad.

«Para pasar a la clandestinidad, decidieron sacar mucho de su dinero de, entre todos los lugares, Irán, que era un enemigo declarado de Estados Unidos en ese momento. Y negociaron, hicieron un trato complejo mediante el cual obtuvieron dinero de Irán, a cambio de proporcionar… de dejar que pasaran las armas. Usaron ese dinero para enviárselo a la Contra, y la Contra pudo continuar sus atrocidades. Y eventualmente tuvieron éxito. Los contras tuvieron éxito al derribar temporalmente el gobierno sandinista de Nicaragua.

«Pero, y este es un punto muy interesante, y muy relevante en este momento con la investigación de Mueller. Los cargos de los que fue acusado Abrams, y de los que se declaró culpable, fueron relacionados con el aspecto más trivial tanto de la operación de la Contra como de toda la política de Estados Unidos en Centroamérica, de la cual él era esencialmente el cerebro. El aspecto más trivial, sólo relacionado con el hecho de que le mintió al Congreso, tratando de encubrir algunas transacciones de dinero. Nunca fue acusado por los fiscales de Estados Unidos por el suministro de armas a los terroristas, que era como se estaban comportando el Ejercito salvadoreño, el Ejército guatemalteco y los grupos de la Contra respaldada por la CIA , como terroristas, es decir, matando y torturando a civiles para fines políticos. Abrams no fue acusado de eso. No fue acusado de incitar a delitos de lesa humanidad o genocidio.

«Solo fue acusado del aspecto más trivial, porque así es como funciona el sistema, particularmente el sistema estadounidense. Los crímenes que son demasiado grandes, demasiado enormes, una amenaza demasiado grande para la supervivencia del propio sistema, como el apoyo a genocidios en el extranjero, no se puede condenar. Pero si cometes una ofensa más insignificante, que Dios te ayude, porque podrías estar en un verdadero problema. Y esa parece ser la situación de algunos de los aliados de Trump en este momento, siendo acusados de mentir a la investigación de Mueller, por lo general, en asuntos bastante pequeños en comparación con las cosas más grandes que Trump está haciendo en este momento, como arrebatar a menores de los brazos sus padres y madres en la frontera con México, aumentar los bombardeos y, por lo tanto, los asesinatos de civiles, en Irak, Siria y Afganistán, y un montón de cosas más.

«Abrams, por cierto, y esto tal vez también sea relevante por lo que está pasando hoy, fue luego indultado por Bush. Y la persona que presionó para eso fue Barr, quien era el fiscal general en ese momento y ahora es el fiscal general entrante de Trump. Pero, repito, Abrams, aunque se declaró culpable por haber mentido, todavía tiene que enfrentar la justicia real, así como los generales y presidentes de Estados Unidos, como el presidente… en este caso, hablando de Centroamérica, especialmente el presidente Reagan. Reagan nunca se enfrentó a la justicia, y Abrams aún no se ha enfrentado a ella, pero deberían hacerlo. ¿Por qué Estados Unidos no puede convertirse en un lugar tan civilizado como Guatemala? Guatemala logró organizar un juicio por genocidio contra el general Ríos Montt, su ex dictador, el general que fue la figura clave en las masacres. Lo condenaron la primera vez. Lo sentenciaron a 80 años. La oligarquía exigió que se revocara el veredicto. Se revocó. Entonces el juicio se reinició desde la mitad del camino. Ríos Montt, para entonces, había muerto. Pero el juicio renovado trajo un veredicto diciendo que el Ejército había cometido genocidio en conformidad con los intereses de Estados Unidos.

«Esto se hace en el contexto de un Gobierno guatemalteco profundamente corrupto, que está tratando de enmendar las leyes de Guatemala para que todos los criminales de guerra condenados puedan ser liberados de la cárcel. Con el apoyo del presidente Trump en este momento, y con apoyo externo clave del presidente de Israel, Netanyahu, quien está presionando al Gobierno de Trump en su nombre, y con Mike Pence actuando como el hombre clave, el actual gobierno guatemalteco está intentando no solo para liberar a los criminales de guerra de la cárcel, sino también para callar a todos los fiscales dentro de Guatemala, algunos de ellos fiscales respaldados por la ONU con una institución, llamada CICIG , que han estado procesando al propio presidente Morales de Guatemala. y otros oligarcas y militares por cargos de corrupción. Están tratando de… en algunos casos, de echar del país a los fiscales en otros, despedirlos, y en todos los casos, despojarlos de su protección policial para dejarlos indefensos ante las mafias, los traficantes de drogas y los políticos y oligarcas corruptos a los que están tratando de procesar, todo eso ahora con el respaldo de Trump.

«Es en ese tipo de contexto político en el que los valientes sobrevivientes de las atrocidades respaldadas por Abrams en Guatemala, el puñado de abogados, fiscales y jueces honestos en Guatemala, fueron capaces de lograr el milagro político de organizar estos juicios por genocidio y crímenes de lesa humanidad, y condenar y mandar a la cárcel a una serie de funcionarios de alto nivel.

«Entonces, si pueden hacer eso en Guatemala, ¿por qué no podemos hacer eso aquí en Estados Unidos? ¿Por qué no podemos al menos aspirar a ese nivel de coraje, conciencia política y espíritu cívico? Recuerdo que cuando el veredicto contra el general Ríos Montt estaba siendo leído, yo estaba en la corte, y estaba pensando: “Dios mío, imagina si esto se hiciera en Estados Unidos. Imagina un juicio en Texas a Bush Jr. por lo ocurrido en Irak, o a Obama para los asesinatos con drones, o para una figura como Elliott Abrams por lo ocurrido en Guatemala, El Salvador y en otros lugares”. Y realmente es inconcebible en el momento político actual en Estados Unidos. Pero creo que llegaremos a ese punto. Y debemos tomar el ejemplo de los valientes supervivientes y abogados de Guatemala».

(Tomado de Democracy Now)

Se han publicado 13 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • sachiel dijo:

    Muy interesante…. en la Wikipedia el nombre «Elliott Abrams», no tiene links, ni aparece como referencia en su buscador. Sin embargo, nuestra ECURED si lo tiene bien marcado.

    Pero buscando en el caso Iran-Contras, hay una notica que sólo dice: «En 1992 George H. W. Bush perdono a los seis oficiales de la administración, Elliott Abrams, Duane R. Clarridge, Alan Fiers, Clair George, Robert McFarlane, y Caspar Weinberger.»

    «Muchos de los condenados son personajes renombrados. Cuando George W. Bush fue electo Presidente incluyó en su gabinete a varios altos cargos de la Administración de Ronald Reagan.

    Entre ellos estaban:

    Elliott Abrams (lobby israelí en los Estados Unidos): asistente especial del Presidente y director del Consejo de Asuntos del Cercano Oriente y Norte de África. En el escándalo Irán-Contra, se le encontró culpable de dos acusaciones de uso de información privilegiada, fue perdonado.

    Otto Reich: jefe del la Oficina de Diplomacia Pública para América Latina y el Caribe bajo el gobierno de Reagan.

    John Negroponte: sirvió como embajador en Irak durante la administración Bush, fue director de Inteligencia Nacional, y subsecretario de Estado. Negroponte es miembro de la sociedad secreta de Yale llamada Skull & Bones como los Bush y John Kerry.

    Almirante John Poindexter: fue director de la Information Awareness Office durante la administración Bush; en el escándalo Iran-Contra fue encontrado culpable de varios cargos por conspiración, obstrucción de justicia, mentirle al Congreso, fraude al Gobierno, y alteración y destrucción de evidencias. Sus condenas fueron revertidas por decisión presidencial. En la ciudad de Odon (Indiana), pueblo natal de John Poindexter, le dedicaron una calle con su nombre. Posteriormente el exministro Bill Breeden, retiró las placas de la calle Poindexter en protesta por el caso Irán-Contra, reclamando para restituirlas 30 millones de dólares ―como referencia al dinero que Poindexter entregó a la Contra nicaragüense―. Esta acción le costó arresto y prisión. Howard Zinn afirmó que «la única persona presa como resultado del escándalo Irán-Contra fue Bill Breeden»

    Dios los cria, y el gobierno norteamericano los junta siempre….

  • Elys dijo:

    Claro que este señor tiene pasión y mucha: por las armas, por matar, masacrar, en fin pasión por el odio. Parafraseando a nuestro Apóstol, pertenece al bando de los que…»odian y destruyen»… Así han actuado con Cuba y con todos los países dispuestos a cambiar el rumbo de una historia ceñida en la barbarie, al bienestar y fidelidad de los pueblos. Esperamos que el pueblo venezolano tenga la capacidad de comprender la esencia de esta lucha y la resistencia necesaria para lograr el triunfo.

  • C Marrero dijo:

    Debía subirse a internert

  • Jose R. Oro dijo:

    Este es un artículo que contiene informaciones que son muy necesarias, aunque le faltan otras no menos importantes. Elliott Abrams es una de las personas más detestables del mundo, es incluso no partidario de Trump, quien es para Abrams un «aparecido» un «oportunista improvisado» en las filas del neo -fascismo estadounidense.
    El nombramiento de Elliott Abrams por parte del gobierno de los EE.UU. no es para ser un “enviado” sino para dirigir el golpe de estado en Venezuela. Retrotrae el indiscriminado ataque contra le Revolución Bolivariana a uno de los momentos más oscuros de la Guerra Fría, cuando se agredía al gobierno sandinista de Nicaragua, en contra de lo legislado por el propio Congreso de Washington. Elliott Abrams es un líder del lobby sionista – israelí en los Estados Unidos, fue asistente especial de los presidentes Reagan y Bush, ex -director del Consejo de Asuntos del Cercano Oriente y Norte de África. Convicto de la justicia estadounidense, en 1992 George H. W. Bush perdonó a los seis oficiales de la administración. Ahora directamente a cargo del intento de golpe de estado contra la Revolución Bolivariana y de implementar su destrucción.
    El escándalo Irán-Contras, fue un grupo de crímenes políticos, de tráfico de armas y drogas, ocurridos en 1985 y 1986. Durante esta serie de actos contra la ley, el gobierno del presidente Ronald Reagan financió ilegalmente a la “Contra” nicaragüense para atacar al gobierno sandinista de Nicaragua, lo que estaba expresamente prohibidas por el Senado estadounidense.
    La operación de contrabando de armas a Irán produjo más de 47 millones de dólares, dinero que fue administrado por el entonces teniente coronel Oliver North¹, mediante un entramado de cuentas bancarias en Suiza y fue utilizado, principalmente, para financiar la agresión al gobierno sandinista de Nicaragua. Se estima que entre 1982 y 1990, los Estados Unidos gastaron en el apoyo a la Contra más de 300 millones de dólares.
    ¿Quienes eran los correligionarios de Elliott Abrams?
    1. Un grupo de altos funcionarios estadounidenses incluyendo a dos presidentes Ronald Reagan, George Bush (padre), y otros altos mandos entre ellos Robert McFarlane, Caspar Weinberger, Oliver North, John Poindexter, Duane R. Clarridge, Alan Fiers, Clair George, los funestos terroristas de origen cubano Félix Rodríguez, Luis Posada Carriles y Otto Reich, entre otros.
    2. La Contra nicaragüense, los gobiernos de Honduras y El Salvador, Manuel Antonio Noriega, los Carteles de Medellín y Guadalajara; el capo hondureño de la droga Juan Matta-Ballesteros, entre otros latinoamericanos.
    3. En el Medio Oriente participaron de las actividades ilegales el gobierno de Israel, los traficantes de armas Manucher Ghorbanifar, ex – miembro de la policía política del Shah “SAVAK”, agente de inteligencia de Israel y el ciudadano saudí Adnan Khashoggi², entre muchos otros grupos terroristas de diferente ideología y afiliación.
    Notas:
    1. Oliver North es hoy nada más y nada menos que el Presidente y Jefe Ejecutivo (CEO) de la Asociación Nacional del Rifle (NRA) de los EE.UU., uno de los centros de la ultraderecha más despiadada y de inmenso poder político reaccionario.
    2. Tío de Jamal Khashoggi, columnista del Washington Post, asesinado de manera atroz por agentes del príncipe heredero y de facto gobernante de Arabia Saudí, en el consulado de ese país en Estambul, hecho este que Donald Trump intenta ocultar a pesar de una orden especifica del Congreso de revelarlo.
    (Continuará)

    • Jaime G dijo:

      Esta más que claro, pusieron a un criminal de marca mayor para tratar de liquidar a Venezuela. Amigo de Posada Carriles y del que dirigió el asesinato del Guerrillero Heroico, que horror. Gracias Oro, por ponerlo en claro, vale más tu comentario que el artículo, que es muy bueno también, no lo critico. Solo que para los cubanos tus aclaraciones son indispensables

  • Jose R. Oro dijo:

    (Continúa)
    El 5 de octubre de 1986, el Ejército Popular Sandinista derribó un avión de transporte de la Fuerza Aérea Salvadoreña, pilotado por el ex marine y agente de la CIA Eugene Hasenfus quien fue hecho prisionero, que violaba el espacio aéreo de Nicaragua con suministros para la “Contra”. El avión procedía del aeropuerto de Ilopango en El Salvador donde la CIA tenía una base dirigida por el coronel estadounidense James J. Steele, junto a los terroristas de origen cubano Félix Rodríguez y Luis Posada Carriles (con los nombre ficticios de Max Gómez y Ramón Medina). Elliott Abrams ocultó información ante el Congreso, lo que fue un cargo minimo que le adjudicaron, ya que no se quería para nada que Abrams fuera interrogado por el Congreso o en un juzgado federal y denunciara a personalidades como el presidente Reagan y el entonces director de la CIA, luego vice – presidente y presidente de los EE.UU. Convicto ante la propia ley estadounidense, es la persona encargada de tratar de destruir a la Revolucion Bolivariana. Considero muy importante dejar claro sobre todo a los lectores cubanos que Elliott Abrams era miembro del mismo equipo que Posada Carriles et al, lo que explica quien es de forma evidente.
    El articulo de Amy Goodman explica bien la barbarie que Abrams ayudo a montar en Guatemala y contra el pueblo palestino, que no hay que repetir
    En el frente político dentro del Congreso de los EE.UU., el infame senador Marco Rubio es el cabecilla de los esfuerzos anti – venezolano, el “consejero” principal sobre Cuba Nicaragua y Venezuela de Donald Trump en directa y estrecha colusión con Mike Pompeo y John Bolton. Se cierra el círculo, Marco Rubio es el directo heredero de la anterior generación de terroristas de Miami, entre ellos los mencionados Luis Posada Carriles y Félix Rodríguez, y también de Otto Reich, todos involucrados en crímenes de cualquier tipo, en Bolivia, Venezuela, Guatemala, Nicaragua, El Salvador y por supuesto Cuba. En la misma secuencia histórica, el gobierno de Donald Trump resucita a Elliott Abrams, uno de los notorios violadores de las leyes estadounidenses y de muchos otros países, en los momentos más álgidos de la Guerra Fría, ahora con la tarea de destruir la Revolución Bolivariana y recuperar para los intereses estadounidenses los cuantiosos recursos de Venezuela. También para enviar un mensaje a la región que no permitirán una segunda Cuba.
    Van a fracasar, con o sin Elliott Abrams, la Venezuela Bolivariana se va a defender de tal evidente y malvada agresión. En los EE.UU., traer a la vida a un protagonista de unos de los mas ilegales escándalos de la historia del país, envía un mensaje que desacredita aun más la intervención contra el legitimo gobierno del presidente Nicolás Maduro Moros y el intento de golpe de estado en marcha en la hermana Venezuela. Los espectros de la Guerra Fría se ciernen sobre la hermana Venezuela, en un imposible intento de destruir la obra del gran Comandante Hugo Chávez Frías.

    • Gonzalo Perez dijo:

      Soy cubano, resido en el exterior. El comentario de Jose R Oro es extraordinario, resaltar que Elliott Abrams fuera del mismo grupo que Posada Carriles y otros terroristas tiene una importancia enorme para todos los que vivimos el dolor del crimen de Barbados y otros actos tan horrible. Lo felicito para la excelente factura de su comentario

    • Carmencita dijo:

      Parece que Trump ha perdido su «independencia» y que se ha tenido que entregar a los mas malignos intereses, de los que el decía en su campaña no pertenecer. Le ha vendido su alma al diablo. Bolton, Abrams, terrorismo a pulso. Gente de la época y calaña de Posada Carriles, como Jose R Oro precisó con mucho acierto. Hay que defender a Venezuela al máximo. El imperialismo la está atacando con lo peor que tiene en su arsenal.

    • Masso de Santiago de Cuba dijo:

      Felicitar a Pepito Oro, que hace como siempre un análisis muy profundo y a Sachiel que aportó mucha y buena información. El que el gobierno de Donald Trump, tenga que sacar a Elliott Abrams de su tumba politica, demuestra el poco apoyo que tiene el actual presidente dentro de los aparatos militares y de inteligencia de los Estados Unidos. Por otra parte evidencia que nadie de esta época quiere mezclarse en acciones ilegales, porque despues los abandonan como a fósforos ya usados. Un criminal de marca mayor ese Abrams, resucitado por Pompeo.

  • yamilet dijo:

    En la cara se le ve…

  • Pedro Antonio Carballo Falcon dijo:

    Este funcionario es un tipico halcon fascista es la catadura moral de los principales funcionarios del fascista Trump,muy poco que decir de este asesino……………..

  • MANDD dijo:

    Otro encargado yanqui a Venezuela, saldra de ahí reventado por la historia como otros tanto.

  • Joaquín dijo:

    Solavaya, Dios los cria y Trump los junta, vaya enviado para Venezuela!

Se han publicado 13 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Amy Goodman

Amy Goodman

Periodista norteamericana, directora de la radio-televisora alternativa Democracy Now!

Vea también