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Eusebio Leal: Hijo gozoso de su tiempo

Por: Alejandro Gavilanes Pérez
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Fiñes y Aeterna Sapientia son otros dos títulos de Leal Spengler que la Editorial Boloña presentará en la FIL 2018. Imagen de archivo.

Una de las principales novedades de la presente Feria Internacional del Libro resulta la venta de varios volúmenes debidos al Dr. Eusebio Leal Spengler, Historiador de La Habana. Por vez primera, la Editorial Boloña pone a disposición de los lectores cubanos de todo el territorio nacional, y a precios módicos, un total de 25 títulos entre novedades y reimpresiones. 

Precisamente, para que la palabra desafíe los designios de quien la ha pronunciado y no vuele lejos (Verba volant, opra manent), Boloña ha entregado a los lectores el libro Hijo de mi tiempo, que recoge, en poco más de doscientas páginas, una serie de conferencias, artículos, palabras pronunciadas en homenaje a intelectuales y entrevistas que dan fe de la fecunda labor de uno de los más destacados intelectuales de Cuba.

El también Premio Nacional de Patrimonio Cultural (2012) ha expresado en disímiles ocasiones que prefiere la palabra hablada a la escritura. Heredero de las mejores tradiciones de la oratoria griega, martiana y fidelista, Leal Spengler es, tal como se expresa en el prólogo, “un orador de extraordinario encanto que sabe utilizar la palabra como útil arma para crear opinión, ejercitar la memoria colectiva y transmitir el valor del patrimonio artístico y cultural”.

Conocedor profundo de la historia patria y la universal, Leal Spengler no se detiene ante los tabúes, porque sabe y dice que lo que no podemos negar es la historia, pues esa fue como fue y no como hoy queremos que haya sido.

Y es que el conferencista va al detalle, investiga y reencuentra conocimientos ya guardados en la memoria profunda al leer nuevamente los volúmenes que antaño le sirvieran para cultivar su saber y su espiritualidad.

Sin duda, mientras mejor formación cultural tenga el lector podrá disfrutar más de Hijo de mi tiempo, pero a su vez esta compilación es por sí misma una cátedra de humanidades, que puede servir como festivo estímulo para iniciarse o enriquecerse en la cultura mundial y cubana.

A través de estos escritos, el lector conocerá a la patriota Emilia Teurbe Tolón, del medio milenio de la villa primada, Baracoa, de las raíces del humanismo americano; así como se adentrará en la relación de Napoleón con el nuevo continente y en la historia e importancia de preservar el Malecón habanero.

Cuba, Martí, Céspedes y La Habana parecen obsesionar al historiador, quizás haciendo gala de  su humilde cubanía. Todas sus intervenciones le sirven para honrar a la patria y a los héroes, hombres que para Leal dejan de ser mármol blanco perlado y de mirar desde la altura de un pedestal, pues Eusebio no cree en la infalibilidad de los ilustres: aquellos que más luz reciben son los que más sombras proyectan.

Tampoco el carácter multicultural y multirracial de sus raíces lo acomplejan, ni reniega de su fe religiosa. La historia del hallazgo de la mulata Virgen de la Caridad del Cobre  en pleno mar por los tres Juanes, uno negro, otro indio y el último español, además de simbolizar la fusión de las culturas que darían origen al cubano, deviene metáfora que el historiador aprovecha para despertar sensaciones y hacer saber que esa virgen es la patrona de todos en esta isla, ya sean creyentes o no.

Por otro lado, el autor llama a la reflexión, a que se preserve lo que el país ha hecho, porque sufre verlo autodestruirse y conoce del placentero desgaste por recuperar los valores patrimoniales identitarios, y también porque sabe que si logramos superar las inequidades que todavía perturban a nuestra sociedad, entonces nuestra patria tendrá la dignidad a la que aspiramos.

Alguien comentó en cierta ocasión que cuando Eusebio deje de estar entre los vivos y habite la ciudad futura, será beatificado por aclamación popular. Y si, como Leal mismo ha afirmado, el milagro indiscutible del padre Félix Varela es y tiene que ser Cuba; el suyo propio tendrá que ser, necesariamente, La Habana.

Se han publicado 5 comentarios



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  • Tatin dijo:

    Dios te bendiga Eusebio Leal y te de larga vida, Los cubanos y particularmente los habanaeros te debemos mucho. Que maravillosa forma de ser patriota. Es un privilegio escucharte. Que manera tan hermosa de engrandecer al cubano. Te AMO

    • German dijo:

      Tatin me disculpas pero no entiendo cuando dices especialmente los habaneros..
      La Habana es más que la ciudad de los que viven allí, es la capital de todo el país si Eusebio repara el Capitolio no es el Capitolio de la Habana es el Capitolio de Cuba. Esa lamentablemente se la tienen que aguantar todos los habaneros. Eusebio Leal es un gran hombre que ha hecho mucho por la historia de nuestro país y sobre todo ha demostrado que cuando hay ganas todo se puede

  • adelante dijo:

    HE ESCRITO EN VARIAS OCASIONES, QUE SE MERECE AHORA EN VIDA, UN MONUMENTO EN UNA DE LAS PLAZAS DE LA HABANA VIEJA, IGUAL AL DE ALICIA ALONSO, EL PUEBLO LO AGRADECERA. NUNCA ME PUBLICAN ESTA PROPOSICION…

  • Lily dijo:

    Para mi tendrás relevo algún día en tu labor, pero como usted no habrá nadie que tenga esa fluidez en la oratoria, que cautiva hasta a la persona menos preparada, es como los tabaqueros que no entendían lo que Marti les decía, pero lo escuchaban con un encanto tal, como nosostros los cubanos lo hacemos con usted, el acto por el día 28 de enero del Apostol, a muchos les sacó las lágrimas por la emoción de su verbo, por ese ir y venir en el tiempo con esa melodía que es envidiable. Lo admiro mucho y que Dios lo deje gozar de larga vida con su cabeza, su voz y su memoria histórica tan fresca como hasta ahora. Bendiciones.

  • Leandra dijo:

    Gracias a Eusebio Leal por su labor encomiable. Merece ser reconocido por ser uno de los hijos más dignos de esta tierra, y por supuesto de cualquier reconocimiento que destaque su obra, ardua e inacabable para él que se entrega en cuerpo y alma a todo lo que se propone realizar para el bien de su país. Nuevamente, gracias.

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Alejandro Gavilanes Pérez

Estudiante de Periodismo de la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas.

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