Imprimir
Inicio » Especiales, Política  »

¿Por qué cayó el socialismo en Europa? ¿Por qué no cayó Cuba?

| 47

Pedro-pradaCuando divulgamos la convocatoria del espacio Dialogar dialogar que conduce nuwestro colaborador  Elier Ramírez Cañedo para debatir alrededor de la interrogante “¿Por qué cayó el socialismo en Europa?” varios foristas nos solicitaron publicar lo que allí se dijera. Elier nos ha hecho llegar las intervenciones de Pedro Prada, uno de los tres panelistas participantes, quien fuera corresponsal del diario Granma en la URSS en los días finales de ese país. En la medida en que nos envíe las demás también las publicaremos.

Cuando escribí este libro que ven aquí, sobre el derrumbe soviético, y que la editora Abril se propone reeditar para Cuba en los próximos meses, me propuse no agotar el relato en la autopsia del cadáver, sino en comparar los hechos con mi propia realidad, evadiendo todo lo que pudiera sonar a queja. Nunca olviden aquello que enseñaba Martí: “la queja es una prostitución del carácter”. Por ello no voy a caer en el mismo error. Más bien pretendo responder a la pregunta que nos convoca: “¿Por qué se cayó el socialismo en Europa?” –y por extensión, en la URSS-, con otra pregunta: “¿Por qué no se ha caído en Cuba?”

Desde mi punto de vista este enfoque es especialmente importante en estos momentos, después de los anuncios del 17 de diciembre de 2014, que condujeron al restablecimiento de relaciones entre Cuba y los Estados Unidos, relaciones que hasta ahora han sido disfuncionales.

He contado a no pocos interlocutores y de alguna manera se subraya en el texto que, más de una vez, cuando al regreso de Moscú se me preguntaba –en tanto testigo de los años finales del socialismo soviético- cuáles habían sido las causas del derrumbe y yo me negaba a una respuesta única, apelando a factores multicausales que convergieron a lo interno de la sociedad soviética.

También contaba que, enfrentado a la contundencia de los hechos de los que era testigo en aquellos años finales de la URSS, más de una vez me golpee en el pecho, como hacen los que quieren pagar culpas, pero para asegurarme de que aquellas culpas no eran las mías.

Hoy puedo afirmar responsablemente que, con todos sus errores, imitaciones, angustias y sobresaltos, el socialismo cubano sucumbió al derrumbe y sobrevivió a la hecatombe por varias razones, de las cuales solo gloso algunas, con la seguridad de que el lector podría descubrir más leyendo y estudiando la historia y los diferentes testimonios:

Ante todo, coloco en primer lugar su autoctonía, salvada en su carácter más puro por el inmenso edificio ideológico y moral de José Martí y de toda la cultura cubana, desde Varela y Heredia hasta Che y Fidel, sin cerrar ciclo, pues las nuevas ideas “imposibles” pujan ya tan lozanas y realistas como las de sus precursores de hace medio siglo, nacidas también desde la sensibilidad como método de aprendizaje que nos define.

Ese formidable resguardo, que no solo es artístico y literario, como algunos creen, fue nuestro blindaje contra el “proletcult”, contra el realismo socialista y contra los manuales ladrillosos, incluso en aquellos momentos grises y de enseñanza del marxismo escolástico. Fue también nuestro escudo frente a todo lo bebido y copiado del mundo, incluso lo mal bebido y lo mal copiado. Por eso era lo primero a salvar en los crudísimos años noventas y deberá seguirlo siendo hoy, cuando unos miran para China y otros para el autoproclamado “buen vecino” de enfrente, que nos invita a ingresar a la prosperidad y a cambiar nuestro modelo por el suyo, a fin de recuperar su hegemonía regional.

Después coloco el carácter libertario y democrático de nuestro socialismo, aprendido del gesto de Céspedes en la Demajagua y Guáimaro, juntos los dos: el día del grito de independencia y de libertad hasta para los esclavos, y el día del nacimiento de la república unitaria y democrática, que no por gusto Martí convocaba a honrar como “Día de la Patria”. Pero levantamos una república tan exageradamente generosa, tan empeñada en ser justa y democrática, que en la lucha contra las persecuciones foráneas y con sus propios extremismos, a algunos deformó y generó confusiones; pero que pese a todo, ha sido una república sin vergüenzas indignas ni esqueletos escondidos en el escaparate de su historia.

Añado a ese socialismo la visión de conducir el desarrollo económico y social del país en paralelo, algo que faltó al llamado “socialismo real”, y haberlo hecho, además, con herramientas nuevas y con altas dosis de conciencia. Si hay algo que salvó al socialismo cubano fue seguir el consejo del Che de no hacerlo entonces, ni hacerlo esencialmente hoy, con ladrillos ideológicos y mucho menos, con las armas melladas del capitalismo, mientras que hay que empeñarse en educar, todos los días, a mujeres y hombres nuevos. ¿O hay alguien aquí que renuncie al sueño de ser como él?

Una deuda sí tenemos: devolver el trabajo al altar que le corresponde en nuestra sociedad; como forma de reproducción de la riqueza material y espiritual y creación de bienestar; como factor forjador de relaciones sociales y solidaridad entre los individuos; como expresión cultural y educacional de la sociedad que soñamos. En eso, el libro de José Luis Rodríguez aporta conocimiento sobre algunas rutas que nunca debemos tomar o explica por qué dejamos atrás otras que nos conducían al fracaso.

Pueden incluir también en esta lista esa mezcla de irreverencia y altivez que somos los cubanos: esa disposición nuestra para el humor y el choteo, vencedores frente a todas las trampas del destino, y, al mismo tiempo, rodillas que no tiemblan ante las amenazas, voz que no calla ante las afrentas, dignidad que desafía todo intento de sumisión. Gallitos kíkiri, chiquiticos y flacos, pero con guapería, incluso cuando no haya espuelas, desafiando siempre a todos los imperios: el español, el británico, el soviético y el estadounidense.

Recuérdense los días angustiosos de la Crisis de Octubre, en 1962; las profundas y difíciles reflexiones de Fidel al comparecer en televisión cuando la invasión de Checoslovaquia en 1968. Recuérdese la noticia terrible que guardaron Fidel y Raúl durante años, cuando Andrópov anunció en 1984 que la revolución estaría sola para su defensa. No se olvide aquella amarga inauguración de la VI Cumbre de los No alineados en La Habana, el 6 de septiembre de 1979, cuando Cuba asumía la Presidencia del movimiento estremecido por la noticia de la invasión soviética a Afganistán. Allá el que se crea que alguna vez fuimos satélites.

Tampoco faltó a los líderes cubanos de ayer ni a los de hoy; a los jóvenes rebeldes que tomaron el poder en 1959 y a los veteranos curtidos que lo entregan hoy a nuevas juventudes, eso que Fidel definió como “sentido del momento histórico”: saber actuar con audacia y responsabilidad, medir los pasos, tantear, probar, corregir el tiro, los tiempos, y avanzar siempre. Rebeca Chávez develaba hace unos días un testimonio del año 57 del Presidente Raúl Castro, donde hallamos las claves de la actitud que condujo al 17 de diciembre de 2014.

Ese espíritu requería desarrollar una naturaleza antiburocrática. Miren, protestamos infinitamente de los problemas y las actuaciones burocráticas en nuestro Estado, en nuestras instituciones gubernamentales, en nuestras organizaciones y hasta en las nuevas formas de gestión no estatal, mixtas, privadas, por cuenta propia y cooperativas; pero todas esas protestas son minucias frente al burocratismo que el socialismo europeo copió de los estados autocráticos y capitalistas que le precedieron.

No lo digo como consuelo, sino para poner las cosas en su lugar. Hay que recorrer algunas de estas páginas o leer los estudios sobre el burocratismo en la URSS, sobre la forma en que se construyó el PCUS, que en apenas un año pasó de 8 mil militantes a medio millón, y hay que leer, por ejemplo, en ese libro que citaba José Luis, Mi Verdad, de Vitali Vorotnikov, el enfoque burocrático de las discusiones y de las actas del Buró Político. Hay que recordar cómo se construyó el Estado, que una vez muerto Lenin y con Stalin en el poder creció monstruosamente de 100 mil a 5,8 millones de funcionarios. Hay que estudiar a Lenin, a Trotski, a Gramsci, a Mandel. Hay que retomar a Fidel y sobre todo al Che, con la disección formidable que hace del burocratismo y la burocracia en El hombre y el socialismo en Cuba. Deberíamos dar gracias siempre a San Guevara y a muchos otros más por habernos prevenido del mal y habernos llenado de “motores revolucionarios”.

Se ha mencionado el crucial asunto del contacto entre dirigentes y dirigidos; los vínculos entre partido y pueblo. Les leo algo: “…cuando se dio la noticia de la convocatoria al XXIX Congreso del Partido, a fin de adoptar un programa socialdemócrata donde definitivamente el PCUS renunciaría a la lucha de clases, a los principios leninistas y probablemente hasta su nombre, nadie prestó atención al hecho relevante de que, por primera vez, en noventa y tres años de historia, el Partido se proponía discutir su programa con el pueblo. En realidad, era una formalidad más, pues la opinión de ese pueblo ya no contaba…”

¿Se imaginan ustedes que los lineamientos económico-sociales hubieran sido una ocurrencia oculta del Buró Político y que luego se nos impusieran como dogma? ¿Se les ocurren congresos del Partido que no discuten documentos con el pueblo? ¿Habría existido alguna forma diferente de adoptar una constitución cubana que no fuera por un referendo popular? ¿Se habría podido aprobar de forma secreta el camino del socialismo, mandar por obligación a la gente a la guerra y luego decirle que habían luchado y caído por el socialismo y el internacionalismo? Haber hecho todo lo contrario, considerar que ninguna decisión importante puede adoptarse de espaldas al pueblo, y autocriticarse además, es lo antiburocrático, lo libertario, lo democrático real del socialismo cubano.

Existe también un factor crucial para que Cuba pueda existir como nación libre, independiente y soberana que pudo hacer una opción de vida: me refiero a la unidad del pueblo cubano. Unidad diversa, unidad polémica, unidad contradictoria, unidad solidaria, pero siempre unidad y por ello, aspirante a ser la más amplia y más democrática.

Nuestra historia anterior a 1959 y la misma historia del derrumbe socialista europeo enseñan con meridiana claridad las consecuencias de quebrar la unidad. No deseo para mi país las sociedades fragmentadas que florecieron en Europa tras la caída del muro de Berlín y la arriada de la bandera de la hoz y el martillo en el Kremlin. Mucho menos quisiera verme enredado en las intrigas, celos y persecuciones que privaron al socialismo de tanta gente brillante y útil; o peor aún, lanzado a fieras y corruptas competencias electoreras que me decepcionen de la política o me priven de mi derecho a hacer política en el socialismo.

Por último –no porque no haya más razones, sino porque no quiero agotar la imaginación ni el tiempo-, el socialismo cubano construyó un discurso y una simbología de lo humano diferentes a todo lo le precedió. Ese discurso y esa simbología son hijos de nuestra cultura de resistencia revolucionaria. Ni esa poco creativa estética de la nostalgia por los años cincuentas que nos persigue desde el turismo o el espectáculo, y mucho menos esa otra estética decadente, empeñada en refocilarle con el aburrimiento, las manchas y las arrugas, pueden competir con el pueblo educado, alegre, participativo, creador, dinámico, astuto y heroico que, más que imagen, somos.

Fernando Martínez Heredia escribía recién que “las revoluciones combinan iniciativas audaces y saltos hacia adelante con salidas laterales, paciencia y abnegación con heroísmo sin par, astucias tácticas ofensivas incontenibles que desatan las cualidades y las capacidades de la gente común y crean nuevas realidades y nuevos proyectos. Son el imperio de la voluntad consciente que se vuelve acción y derrota a las estructuras que encarcelan a los seres humanos y a los saberes establecidos. Y cuando logran tener el tamaño de un pueblo, son invencibles.”

De ese tamaño invencible es el pueblo socialista de Cuba. El mismo pueblo que escucha al líder decir que todo se puede caer y que nosotros vamos a persistir; que rehúsa de perestroikas y falsas primaveras, que asegura que no sabíamos qué cosa era el socialismo y que vamos a volver a empezar, pero con nueva experiencia, evitando errores propios que nos hundan más que los golpes del adversario hipócrita y artero. Y, ese pueblo, incansable, inteligente y lleno de fe, lo sigue, diciéndole en un susurro cómo echarse el mundo a la espalda.

Intervención durante el debate

Los compañeros que han intervenido antes han agradecido este intercambio tanto como nosotros. Yo en particular creo que esto que estamos haciendo hoy es importante en la medida que salga de este local y se convierta en convicciones y actos para entender qué país tenemos, como mejorarlo y cómo defenderlo.

Nunca será suficiente ahondar sobre las causas del derrumbe del socialismo en Europa y en la URSS. Para Cuba yo diría que es estratégico. Desde el punto de vista del debate, de la producción de conocimientos, de la construcción de ideología. Para la revolución y para los revolucionarios cubanos, para todo nuestro pueblo, es esencial entender por qué aquello se derrumbó y por qué esto no se ha derrumbado.

Desde mi punto de vista de comunicador, esto tiene que ver en buena medida con la forma en que procesamos la información, con la forma en que construimos y asumimos las ideas o las mimetizamos, por esa pereza tan dañina que a veces nos cerca y corrompe. Y tiene que ver con la manera con que, a veces, hasta por razones culturales, nosotros tendemos a exagerar, a hacer juicios hiperbólicos de los acontecimientos y a generalizar con expresiones del habla coloquial sobre hechos que a veces nos llevan a razonar y establecer conclusiones absolutas y erradas sobre fenómenos más generales y más complejos. La duda y la reflexión nunca deben abandonarnos, ni la capacidad para ver las cosas más allá de la primera impresión, de la superficie. Hay que ir a siempre al porqué de los hechos, ir a la historia, para entender los hechos.

Aquí se ponía el ejemplo de Lvov y de Ucrania. Tuve la oportunidad de estudiar cinco años en Ucrania, justamente en Lvov, y conocí bien esa sociedad, signada, por sobre todas las cosas, por los efectos negativos del pacto Mólotov-Ribentrop. El movimiento de resistencia a la ocupación soviética que surgió allí años después fue consecuencia de aquel quid pro quo entre los soviéticos y los fascistas alemanes. Los fascistas ucranianos participaron del hecho, es verdad, pero los grandes protagonistas fueron la Unión Soviética y la Alemania Fascista.

Sin embargo, la reflexión de fondo no está en cómo se estableció aquella resistencia, que fue una expresión del nacionalismo de esa gente. Si uno no hurga en las bases del nacionalismo ucraniano, del nacionalismo en Lvov, no lo entiende. Un nacionalismo que no es siquiera ucraniano o polaco, sino que tiene ver con un nacionalismo originario de los pueblos galitsios, que son los nativos de ese lugar, y que fueron sujetos durante toda la historia, durante siglos, a las invasiones romanas, de los abusos de las voivodas feudales polacas, del imperio prusiano, de las invasiones del imperio ruso, de todo tipo de abusos de los grandes poderes europeos. Esos pueblos, los pueblos galitsios, tienen hasta hoy una cultura de resistencia enraizada, y que la expresan, por ejemplo, negando el habla en idiomas extraños –en polaco, en ruso, en ucraniano-; a cualquier persona que quiera imponerles un habla diferente a la galitisia.

Por esas mismas razones, el pensamiento que prevalecía en esa sociedad ucraniano-occidental estaba más más allá del muro de Berlín, veían a través de él y solo se sentían respaldados por los que hablaban inglés, francés o español y contaban su historia de sometimiento y resistencia. Esos países que los apoyaban o los acogían como emigrantes –los de la Europa más occidental, Estados Unidos y Canadá- eran sus aliados y sus paradigmas.

Nosotros decíamos cuando nos venían a visitar de Moscú, de la Embajada, a los funcionarios que nos atendían, les decíamos que allí no hacía falta que llegara una invasión americana, ni de la OTAN, ni que hubiera un bloqueo, porque el problema tenía raíces ideológicas y culturales más profundas. Allí lo que hacía falta –decíamos- era que pasara un avión bombardeando blue jeans. Con un bombardeo de blue jeans se rendía la ciudad de Lvov. Era una imagen y puede parecer un argumento de ficción, pero era la realidad. La avidez por un modo de vida que lo simbolizaba, el blue jeans, y que era en cierto modo un rechazo al modo de vida impuesto, un gesto de rebeldía, aunque pudiéramos considerar mal encausada.

Esto es también importante para los cubanos, para los jóvenes cubanos, por esta época nueva que se nos viene arriba, porque nos van a tratar, nos están vendiendo ya, desde el propio 17 de diciembre de 2014, el discurso de la prosperidad ajena y, con el discurso de esa prosperidad, le están ofreciendo a nuestra juventud oportunidades e ilusiones engañosas que van más allá de las que puede ofrecer el poder y el modelo revolucionario, por lo cual hay que conocer y definir bien y tener claro cuál es el modelo de prosperidad para Cuba, cuál es el horizonte de prosperidad, el deseable, el soñado, el posible, eso que tanto se dice, y que no va a ser nunca el que está a noventa millas. Y una cosa es decirlo en el discurso y otra es aprehenderlo.

Yo creo que en la historia del derrumbe soviético están muchas de las lecciones que debemos conocer. Están, por ejemplo, en la misma manera en que se estableció, creció y se desarrolló Ucrania de la que ha hablado aquí José Luis, la misma Ucrania que fue cuna de la estatalidad rusa, donde nació la Kíevskaya Rus, que fue la ciudad estado que dio origen de ese gran estado multinacional, y que quizás nunca tuvo noción de serlo, hasta que el poder soviético la convirtió en una república con todos sus atributos jurídicos y reconocimiento y visibilidad internacional, aun cuando fuera a medias.

Fui testigo –se cuenta también en el libro- en mayo de 1982 de los festejos por el 1500 aniversario de la reunificación de Rusia y Ucrania. Puedo decir que es de las muchas cosas buenas que uno puede recordar de ese país. La celebración de la calle, la que no estaba en el Palacio de los Congresos de Kíev, ni en la sede del partido, era una celebración de pueblo, de corazón, de gentes iguales. Kíev había sido siempre una ciudad ruso-parlante, por ser esa la lengua originaria de los pueblos que la habitaron, y es hoy una ciudad donde es obligatorio hablar en ucraniano, y el que hable en ruso, hijo y nieto de rusos por generaciones, se ve forzado a hablar en ucraniano y no en su lengua natal.

Esa es la realidad que enfrenta hoy, fruto de los extremismos. Ese es el fascismo: el vaciado cultural, pero yendo a las raíces de la cultura, que están en la lengua. Es un ejemplo, aparentemente lejano, pero cercano en cuanto a la necesidad de defender por sobre todas las cosas nuestras cultura –no solo la artística y literaria, sino la noción antropológica de cultura- en esta era de relaciones con un país, los Estados Unidos, que como sabemos, no tiene piedad en imponer de forma avasalladora su cultura, hábitos y valores ¡Y lo han advertido la Clinton y el propio Kerry sin tapujos, sin esconderse!

Y otros elementos a los que me quiero referir de todos los que se han abordado hoy aquí, son el factor externo y el factor interno, y las creencias, falsas, que a veces se construyen sobre los hechos internos, sobre todo a partir de su manipulación, de las imágenes asentadas por la maquinaria monstruosa de manipulación del pensamiento que ha producido el imperialismo. En la preparación del libro pude acceder a una grabación de un testimonio de la exprimer ministra británica Margaret Thatcher. Nadie puede suponer que la Thatcher tuviera la más mínima inclinación, ni respeto, ni admiración por el socialismo o por la URSS. Me limito a leerles solo unas partes del texto:

“…La URSS —decía la Thatcher— es un país que supone una seria amenaza para el mundo occidental. No me estoy refiriendo a la amenaza militar; en realidad esta no existía. Nuestros países están lo suficientemente bien armados, incluyendo el armamento nuclear. Estoy hablando de la amenaza económica. Gracias a la economía planificada y a esa particular combinación de estímulos morales y materiales, la Unión Soviética logró alcanzar altos indicadores económicos. El porcentaje de crecimiento de su Producto Nacional Bruto es prácticamente el doble que en nuestros países… Por eso siempre hemos adoptado medidas encaminadas a debilitar la economía de la Unión Soviética y a crear allí dificultades económicas, donde el papel principal lo desempeña la carrera de armamentos. Un lugar importante en nuestra política es tomar en consideración las flaquezas de la Constitución de la URSS… Por desgracia y pese a todos nuestros esfuerzos, durante largo tiempo la situación política en la URSS siguió siendo estable durante un largo período de tiempo. Teníamos una situación complicada. Sin embargo, al poco tiempo nos llegó una información sobre el pronto fallecimiento del líder soviético y la posibilidad de la llegada al poder, con nuestra ayuda, de una persona gracias a la cual podríamos realizar nuestras intenciones en esta esfera […]. Esa persona era Mijaíl Gorbachov, a quien nuestros expertos calificaban como una persona imprudente, sugestionable y muy ambiciosa. Él tenía buenas relaciones con la mayoría de la élite política soviética, y por eso, su llegada al poder, con nuestra ayuda, fue posible”.

¿Qué podemos decir, qué lección se puede extraer de aquí? Que las potencias capitalistas comprendían perfectamente el papel del Partido Comunista como fuerza dirigente de la Unión Soviética –ese que había sido consagrado en la Constitución, que ya mencioné antes, y al que renunciaron luego- y sabían muy bien de las fortalezas del modelo económico soviético, y que si mantenían esa economía planificada, con ese sistema de estímulos morales y materiales que tanto se cuestiona hoy por sus excesos y desvíos, podían salir adelante y desarrollarse con una fuerza superior, que el capitalismo no podría enfrentar.

Por eso los desgastaron, por eso los embarcaron en la guerra fría y por eso subvirtieron y desprestigiaron a toda aquella maquinaria económica, que tenía sus defectos, pero cuyos resultados anunciaban que podía ser superior. Había que impedir ese éxito contrario a los intereses capitalistas y al poder de los mercados, había que demostrar que no se podía ser partido político de nuevo tipo para liderar una nación y que la economía que este dirigiera debía ser un fracaso.

Insisto en esto porque lo escuchamos el pasado 14 de agosto en el malecón, con ese llamado a retirar el “embargo interno”, que no es el mismo que algunos podamos criticar objetivamente en nuestra aspiración por perfeccionar el país soñado, sino que, como vemos a veces en las redes sociales y en las campañas anticubanas, tiene que ver con la objeción al camino socialista elegido, con la crítica a ultranza contra la economía planificada; tiene que ver con la crítica a los estímulos morales, con la crítica a otras formas de desarrollo diferentes a las que el neoliberalismo impuso al mundo, con la crítica a la empresa estatal socialista. Todo eso es parte de las lecciones que hay que sacar, porque como bien se decía, en el socialismo que se derrumbó nada fue absolutamente malo, como no lo fue absolutamente bueno, y hubo mucho que permitió avanzar, innovar, desarrollar y crecer al ser humano.

Muchas gracias

(Publicado también en el blog Dialogar, dialogar)

Pedro Prada: Doctor en Ciencias de la Comunicación Social. Periodista, investigador y diplomático cubano. Fue corresponsal del diario Granma en la URSS en los días finales de aquel estado.

Se han publicado 47 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • el socialismo real dijo:

    Un enfoque extenso, necesario, pensado para cubanos:

    cómo es obvio, los anhelos que corren desde el sur de la Florida, y nó sólo desde allí, durante muchos años, con relación al archipiélago cubano es que se produzca un cambio político, económico y por correspondencia social hacia el capitalismo en todas las esferas bajo la premisa de que con ello se resolverían los problemas estructurales y la grave situación económica en la que se encuentra nuestro país desde los años noventa del siglo pasado debido a la debacle política del socialismo del Este Europeo, incluyendo la Unión Soviética, los ilusos defensores del capital nó sólo se encuentran fuera de Cuba, dentro siempre han tenido sus adeptos a diferentes niveles, ahora, con la nueva dinámica que se proyecta a presente y futuro en las relaciones que la actual administración del gobierno norteamericano se ha dispuesto a enfrentar reconociendo que es un cambio de método pero nó de objetivo, por supuesto esta iniciativa de diálogo entre los más viejos rivales ideológicos de nuestra América encuentra detractores tanto de derecha cómo de izquierda, las ilusiones de muchos de que todo será para mejor, mejor y mejor son excesivamente ajenas a la realidad, se puede claro ser optimista, pero la ignorancia no es una condición perpetua , es una opción personal, y la ignorancia siempre ha matado los pueblos, es la misma ignorancia en que calleron , bajo muchas responsabilidades, los pueblos de Europa del Este, incluyendo la Unión Soviética, cuando su propia luz se apagó voluntariamente por las luces de neón, acaso cubanos le ha traido el capitalismo la bonanza económica y social a nuestros países lationoamericanos y a centroamérica en especial enferma por la expansión de mafias y pandillas asesinas? y donde las cárceles están abarrotadas de delincuentes que cuando usted mira esas imágenes se da cuenta que con nosotros cohabita un gen primitivo que nó evolucionó, acaso no es el capitalismo lo que ha producido la mayor brecha diferenciadora entre ricos y pobres en los Estados Unidos de América, donde millones viven bajo el nivel de pobreza siendo evidente esto en la misma meca de la ignorancia que se ha convertido Miami, porque los ignorantes siempre ven sus luces de neón, pero no ven los barrios enteros de desclazados viviendo en condiciones paupérrimas , incluyendo entre varias nacionalidades a cubanos?, acaso no es el capital y el afán por el capital lo que ha endeudado a naciones enteras , de la Europa y el más allá y más acá convirtiéndolas en esclavas del poder financiero y de esta forma perder todo ápice de soberanía?, acaso es obra del capital el acceso gratuito y sin distinciones a una salud universal para todos sin que a la puerta del hospital te reciban con la clásica interrogante de su seguro médico?, acaso es obra del capitalismo la educación gratuita a todos los niveles y que no sea ésta convertida en mercancia?, por supuesto que una mejora de las relaciones siempre será bienvenida pero siempre que sea justa y honesta, pero nó es el caso, hay que tener principios básicos para combatir desigualdades, nó puede haber seres por encima de otros y ese al menos es un principio básico del socialismo, en aras de convertirlo en comunismo, cosa que no ha sido posible debido a la compleja psiquis humana en donde la individualidad ahoga toda esperanza de solidaridad y fraternidad entre las personas y los pueblos, el problema en crear el hombre nuevo se produce en que lo crea el viejo y el viejo de por sí lleva consigo el problema de la fácil corrupción , dar el ejemplo es complejo, perfeccionar el socialismo sí, ajustarlo a nuevas realidades sí, pero en estructura hay que conservarlo, hay que mantener la palabra precisa y la mirada constante , hay que evitar que el capital se convierta en premisa, hay que evitar la acumulación del capital en los individuos, hay que redistribuir la riqueza, hay que combatir las desigualdades sociales emergentes, hay que regresar a la base, hay que salvar la Patria, hay que salvar la Revolución, hay que salvar el Socialismo.

    • xiomara carla dijo:

      Gracias por su comentario y lo ratifico. La juventud cubana y los no tan jóvenes también entre los que se encuentran algunos que se dejan encantar con los “cantos de sirena” y son observados y escuchados por las generaciones de pinos nuevos, deben conocer mejor el “nuevo look” con que el ala dominante de La Florida se introducirá y ya de hecho lo hace en nuestra sociedad a partir de las facilidades de los intercambios de nuestro pueblos cubanos y norteamericanos, deben conocer todas las caras y verdaderas intenciones de las mismas para que sepan elegir el camino de las relaciones, para continuar sugiero leer y profundizar en la opinión del periodista franco-canadiense Jean Guy Allard en su título: “En crisis la industria del odio a Cuba” para como dice Taladrid saquen después sus propias concluciones.

  • Blas Oscar Miranda dijo:

    Considero que este artículo es excelente, del Dr, Pedro Prada, es importante que pueda aparecer en la prensa nuestra y creo hasta muy bueno que se pueda leer hasta en los CDR. Desde el inicio la palabra educar, creo es fundamental ¿Estamos realmente preparados política e idiológicamente? Muchas veces cuando escribimos y mencionamos al “Che” como un verdadero maestro y decimos que se educa con el ejemplo, no se nos quiere escuchar, alguíen se siente mal por la palabra ejemplo. Repito que el burocratismo como bien han señalado nuestros dirigentes será lo único que pueda destruirnos internamente…

  • Blas Oscar Miranda dijo:

    Muy acertado del socialismo real, hay que educar desde ya, siempre con el ejemplo, no como reza: haz lo que yo digo y no lo que hago. Es triste escuchar a muchos que creen en las palabras de los imperialistas, que recuerden las palabras del “Che”: al imperialismo no se le puede dar : ni un tantico así.

  • september dijo:

    Argumenta como factores de la no caída del socialismo en Cuba; la autoctonia, el carácter libertario y democrático, la mezcla de irreverencia y altivez que somos los cubanos, la unidad del pueblo cubano y la construcción de un discurso y una simbología de lo humano diferentes a todo lo le precedió.
    En cuanto a la autoctonía, pienso que el socialismo soviético fue también muy actóctono, pero los errores del gobierno y el partido lo llevaron hasta donde llegó. Y he ahí lo que quiero apuntar en los demás factores, que es defícil sin lamer el trasero del culto a la personalidad, pero la práctica sigue siendo criterio de la verdad.
    Pienso que el más importante y no evidente en lo anterior fue el liderazgo de Fidel, que fue capaz de mantener al pueblo unido junto a los principios que caracterizaron a la revolución desde el inicio, con el orgullo nacionalista, pero internacionalista, altivo pero realista (casi siempre) que ya son parte de la idiosincrasia (como el fidelismo).
    Aunque el marxismo tiene su propio capítulo del papel de las personalidades en la historia, al parecer la historia de la realidad lo enriquece.

  • Yoel Blanco dijo:

    Excelente el articulo; a tener en cuenta por la juventud de nuestro pais y tambien a los no tan jovenes para que no olvidemos el pasado y sigamos aprendiendo de los acontecimientos historicos que pasan pero no por gusto. Recapitulemos, eso si, pero sobre la base de no cometer errores estrategicos que nos conduzcan al abismo y la debacle.Retomemos el pensamiento del Che Guevara con nuevos aires y replanteemonos un Nuevo Socialismo, ese que aun nadie sabe como se hace, pero que sea autenticamente cubano.

  • Jagger dijo:

    Mientras se siga creyendo -de modo falsamente marxista leninista- de que las causas del derrumbe del “socialismo soviético” (que de soviético no tenia nada, ya que los soviets de obreros y campesinos fueron abolidos cuando la instauración de la NEP y sustituidos por los “soviets” de los distritos y más arriba, por los “soviet de las nacionalidades” y soviet de la union) están en la fallida supraestructura de la sociedad y no en la base económica, vale decir, en las relaciones de producción como FRENO que fueron al desarrollo de las fuerzas productivas y no se devele que las armas melladas del capitalismo no son realmente la Ley del Valor, ni la de la Oferta y la Demanda, sino la continuación del trabajo asalariado en las condiciones de la propiedad estatal que no es, ni puede ser de ningún modo en esta fase aún, la propiedad de Todo el Pueblo,
    erntonces, el camino de la restauración capitalista viene siendo abonado y adornado luego con las “ideologizaciones equivocadas y errores del Partido y sus dirigentes”.
    Mientras los flamantes filósofos de supuesta izquierda, no vean que el socialismo aquel se desvió casi desde sus mismos orígenes de aquello que Marx planteaba, de que el el socialismo era adoptar como modo de producción “la asociación libre de los trabajadores como productores”, que el problema del socialismo, como cualquier otra formacion economica social, no está en las relaciones de distribucion, sino en las que contraen los hombres durante el proceso productivo y que estan signadas por las relaciones de propiedad… Mientras eso no se analice así, entonces, nunca entenderemos el porqué esas sociedades renunciaron y definitivamente a vivir bajo aquel régimen que teóricamente era “superior” al capitalismo (cuando en realidad, no lo era y seria bueno leerse el artículo de Jose Martí escrito en el año 1884 que tituló “Spencer”, sobre las ideas de aquel supuesto socialismo al cual el Spencer llamó “La futura esclavitud” y que no fue ni por asomo, lo que Marx definió como socialismo.
    Sólo entonces, podremos ver con claridad las causas de ese descalabro y que tanto daño ha provocado a las izquierdas en el mundo de hoy!!!

  • José Luis Hernández Cáceres dijo:

    Considero que el compañero Prada esta planteando un problema aue debe preocupar a todo el que se sienta patriota en Cuba. Las preguntas son medulares y las respuestas no son tan simples. Pueden aparecer otras preguntas relacionadas:
    ? Por que la URSS se derrumbó en 1991 y no se derrumbó en 1941? Hoy en Rusia hay todo un debate. Y lo curioso es que intelectuales que no son comunistas reconocen que Stalin era un gran estadista y un gran patriota mientras qjue Gorbachov no era otra cosa que un agente de la CIA. Es cierto que la personalidad no lo es todo. Pero es mucho mas que lo que parece. Una vez lei en un trabajo de un periodista sovietico lo siguiente, ?que hubiera sucedido si tras Alegria del Pio Fidel hubiera dicho, ‘cumplimos con lo prmetido, en 1956 fuimos martires, continuar la lucha no tiene sentido’? En lugar de eso, proclamo, ‘Ahora sí ganamos la guerra’. Cuanto significo la decision de un lider para el destino de todo un pueblo. En Moscu hubo manifestaciones, muchas de ellas organizadas desde el extranjero, nadie sabe donde se escondio Gorbachov. Cuando el 4 de agosto, Fidel, con 67 años y desarmado dio la cara y con su sola presencia contrlo la situacion. Hace unos meses Fidel decia qje quien este en el futuro al frente de la revolucion tiene que ser necesariamenteun hombre fuerte. Ferte, afirmo yo,no significa ser un tirano, no significa desoir al pueblo, no significa dejar de luchar por la felicidad de todos los ciudadanos, kncluido el mas humilde.
    Un fator que jugo su papel fue la politica de tender ñuentes que implementaron lls Estados unidos respecto a la URSS. Eso sin dudas, rindio frutos. Con Cuba la arrogancia no les permitio ese gesto hacia una exckolonia en rebeldia. Les tomo 45 años en darse cuenta.
    Por supuesto que nuestra manefa dellevar la democracia, nuestro sentido del patriotismo, la posibilidad real de que cada ciudadano pueda desarrollarse espiritualmente, todo eso cuenta y ojala logremls mantenerlo.
    Ademas de compararnos con la URSS me interesa nuestra historia. He leido algo y les aseguro que no hay soldado mas valientesque nuestros mambises. Gomez llego a lo que es hoy Artemisa y se auedo sin municiones, y con una tranquilidad pasmosa afirmo, ‘tendremosqje dar mucho machete’ eso nada menos que a las puertas de La Habana. Marti fue el genio que organizó la guerra. De pronto, cuando la patria mas lo necesitaba, nos quedamos sin el Partido Revolucionario Cubano, sin el Ejercitlo Libertador, sin la camara ysin el gobierno. Eso ocurrio una vez en Cuba y no nos puede suceder otra vez. No se si loshistoriadores han estudiado bien las causas. Los dos hombres deconfianza de Marti, Gonzalo de Qusada y Tomas Estrada Palma resultaron ser unos grandes anexionistas. Gomez se involucro en una triful a tonta con la Asamblea del Cerro y como resultado nos quedamos sin generalisimo y sin asamblea.
    Por eso debemos preguntarnos por que lls mambkses si entraronen Santiago en el 1959 y no pudieronen 1958. La parte de la culña que le corresponde a los norteamericanos laclnocemos, la que le corresponde alosmambises debemos tenerla tambo en
    en cuenta

    • Roberto.b dijo:

      Stalin un gran estadista??? Me parece que hay muchas cositas de él que aún no sabes.

      • flora dijo:

        Stalin fue la deformación de las ideas de Lenin y, para mi, el principio del fin de la corrosión de la URSS

  • Carlos dijo:

    En Cuba no cayó el socialismo porque teníamos a Fidel (aun lo tenemos) y con su ejemplo y con la cultura política y revolucionaria que su predica y ejemplo sembró en nosotros nos salvó del desastre. La URSS no tenia a un Fidel, esa es la respuesta.

    • flora dijo:

      Totalmente de acuerdo. Esa forma de Fidel de explicarlo todo “como si tuviésemos 2 años”, para que el cubano medio entendiera. Ese pensamiento preclaro, que anticipaba las cosas y que cuando “los malos” la estaban pensando ya él tenía la solución, porque el que da primero, da dos veces, ¿quién sabe de cuántas nos salvó?.
      No saben cuanto quisiera que la generación a la que mi hijo pertenece, hubiese vivido aquello, porque aunque yo le haga los cuentos, no es lo mismo que haberlo vivido.
      Todavía me acuerdo del discurso aquel en el que soltó de pronto “Moraleeejaa, como diría Hano Momo” (Hano Momo era un personaje muy popular de unas aventuras que estaban poniendo en esa época, creo que “El Capitán Tormenta”. Quién se iba a imaginar que Fidel veía esas aventuras.

      • Eduardo dijo:

        Flora: Creo que Cuba no cayó además, por los genes que tenemos de eternos inconformes y que Fidel nos ha legado de su ADN político. Somos más obstinados y recalcitrantes que los pescadores del Malecón. Otros se cansaron y el fracaso los desorientó. Hablando una vez de la expedición de Cayo Confites, Fidel expresó: “aprendí que la amargura y la frustración no son más que impedimentas cuando se conoce el fracaso”. Qué clase de hombre.

      • frankalexander dijo:

        Ya desde comienzos de los 80, y más aún a finales de esa década, Fidel sabía lo que venía y nos preparó psicológica y políticamente para enfrentar la debacle. Me acuerdo muy bien de todo eso. Ahora me viene a la mente una frase de Alexander Lukashenko poco después del desastre: “La desaparición de la URSS fue el más grave acontecimiento geopolítico de la historia de la humanidad”; no tiene que ver con este tema en particular, pero me acordé y quería compartirlo.

    • Bavaro dijo:

      y porque como Macondo, estamos rodeados de agua por todos lados…

  • Raúl dijo:

    Como caida del socialismo en Europa del este y luego en la URSS, despues del 1989, si ya al morir Lenin y Stalin asaltar el poder eso no era socialismo, más bien “imperialismo populista” era lo que existía allí, es por eso que para mí el atentado a Lenin fué lo que acabó con la posible construcción del socialismo en la URSS y estos países Este Europeos, de todas formas nosotros los cubanos tenemos una inmensa deuda de gratitud con ellos, que no podemos nunca olvidar, si lo hacemos estaríamos negando la historia propia y eso, eso es entregar más tarde o temprano nuestro proceso, alerta a los que solo hacen críticas ácidas a estos países, recordemos que el sol es imprescindible para la vida en la tierra, y como sabemos tiene manchas, nunca lo olvidemos.

    • frankalexander dijo:

      Lenin fue víctima de un atentado, pero no murió directamente por eso. Debes informarte un poco al respecto.

  • Misil dijo:

    Muy interesante.
    Por mi parte creo que no se ha llegado aún a estudiar a fondo las causas que dieron pies al retroceso del sistema socialista en la URSS, la de Europa creo está influenciada por la intervención soviética en esos países.
    Por nuestra parte, nuestra revolución fue dirigida y se llevó a cabo con la participación de todo el pueblo oprimido, no la importamos, los errores cometidos los hemos reconocidos, se obvió, lo escrito por los clásicos, el tránsito del capitalismo al socialismo está bien definido, este se burlo, producto de muchos factores internos y externos.
    Bien claro lo expresó Fidel, defenderemos nuestras conquista con el escudo de nuestra piel, no esperemos que nadie nos venga a defender, desde los inicios de la revolución hemos luchado hombro con hombro, todo este pueblo de obreros y campesinos, en muchos casos a sabiendas que seriamos barridos de la faz de la tierra, pero hemos preferido perecer que ser esclavo.
    No creo que nuestro país fuera nunca satélite de los soviéticos, existe aún sin publicar muchas lagunas oscuras de la dirección de ese país.
    Algún día tendremos el valor político suficiente para sacarlas a la luz, y podremos nosotros obtener la experiencia, máxime ahora con los grandes retos ideológicos que se nos aproximan.

  • Lennon dijo:

    Existen en este mundo dos tipos de Sociedades que dominan el espectro mundial,aqui mismo en Cubadebate, se an ofrecido ejemplos de como algunos gobiernos actuan sin respeto a los demas,hoy dia vemos como presidentes an sido obligados a renunciar por corrupcion y otras delitos,,,,,

    #1= Existen pueblos donde los ciudadanos crean instrumentos constitucionales donde el Gobierno le teme a la ciudadania,en caso de cometer errores

    #2= Existen Gobiernos donde el miedo y la fuerza controla todo y la poblacion vive aterrorizada y obedece a ojos cerrados cualquier orden

  • francisco dijo:

    Profesor ante todo muchas gracias por sus experiencias vividas y analizadas sobre el socialismo en la antigua URSS. En lo personal creo que la mayor fortaleza del socialismo fue y será el hombre bajo principios que tributen al desarrollo económico político y social del propio sistema, pero también que nuestro sistema permita continuar abriendo las puertas de misterios sistémicos que provocan muchas incertidumbres al sistema socialista y al pueblo, matriz en constante renovación con propuestas de las transformaciones que necesita nuestro sistema para seguir evolucionando pero con los ojos bien abviertos respecto a los aires del norte.

  • Hdsalazar dijo:

    Considero EXCELENTE el artículo, en enero de 2014 envie un escrito al Períódico GRANMA titulado “LOS VALORES EN LA SOCIEDAD CUBANA” en el que daba mi consideración sobre el derrumbe del campo socialista y no fue publicado, coincido plenamente con el Dr Prada, tuve, no se si fue suerte o desdicha de vivier en carne propia el inicio de la ecatombe o armagedon.
    Someto a su consideración dicho articulo.
    En diversas reuniones, principalmente partidistas he tenido la oportunidad de expresar mi criterio sobre la pérdida de valores en la sociedad cubana.
    En la década de los años 80 tuve la oportunidad de estudiar en la antigua URSS, en esa época le comente a un viejo comunista que en mi opinión en Cuba llegaríamos primero al comunismo que en la Unión Soviética y me dijo “tú estás loco” no digas eso en público que van a meter preso (manifestarse de esa manera era para muchos un problema ideológico). Nunca pensé que el viraje sería tan radical de más de 180 grados y de la noche a la mañana. Por desgracia estuve la amarga experiencia de estar presente cuando murió Leonid Ilich Brezhnev el 10 de noviembre de 1982, Yuri Vladímirivich Andrópov el 9 de febrero de 1984 y Konstantin Chernenko el 10 de marzo de 1985.
    En mi modesta opinión una de las causas que conllevaron a que al cabo de 80 años de Revolución se produjera el derrumbe del socialismo en los países de Europa del Este y en especial en la Unión Soviética fue la pérdida gradual de los valores de esa sociedad, a manera de ejemplo les digo que cuando en el Instituto donde estudiaba se realizaban trabajos voluntarios en homenaje al natalicio de Lenin o de otra índole, las autoridades del centro; dígase rector, decanos y otros directivos (como se dice en buen cubano no movían ni un chícharo) se paseaban de cuello y corbata por las áreas de trabajo. Otro ejemplo un poco mas degradante es que cuando estábamos en período de exámenes algunos profesores se dejaban sobornar por parte de los estudiantes (esto no sucedía solo en el Instituto donde estudie, sino en otros centros prestigiosos). Recientemente en nuestro país se estaban dando “casitos” de ese tipo que por suerte se detuvieron a tiempo y no llegó tomar vuelo.
    El 17 de noviembre de 2005 en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, Fidel dijo: “este país puede autodestruirse por si mismo, que hoy el enemigo no puede hacerlo, nosotros sí, y sería culpa nuestra”. Sería culpa de los cubanos y las cubanas que no hemos sido capaces de trabajar sin descanso para lograr los objetivos trazados por el Partido y el gobierno.
    En la actualidad la lucha es y debe ser sin cuartel contra toda manifestación de indisciplina social, ilegalidades, delitos y hechos de corrupción que tanto laceran el prestigio de la Revolución cubana, porque como dijera Fidel: …“Ese es nuestro enemigo ahora, esos son los que están haciendo el trabajo de los mercenarios, todos los que buscan privilegios, prebendas, desvían recursos, que quieren embolsillarse dinero que no han ganado con el sudor de su frente … no son la mayoría, pero tenemos el deber de combatirlos porque esa minoría puede hacer esas cosas solo cuando la mayoría fuera pasiva, indolente y no tuviera un espíritu crítico… Esta lucha va a ser larga y no va a ser de un quinquenio; toda la vida tenemos que estar luchando contra esta tendencia.”

    Los Lineamientos de la Política Económica y Social son la expresión de la voluntad
    del pueblo, contenida en la política del Partido, el Estado y el Gobierno de la República de Cuba, de actualizar el modelo económico cubano con el objetivo de garantizar la continuidad e irreversibilidad del socialismo, el desarrollo económico del país y la elevación del nivel de vida de la población, conjugado con la necesaria formación de valores éticos y políticos de nuestros ciudadanos, es por ello que como cubano digno considero que urge demostrar con hechos fehacientes lo expresado por Fidel en su magistral definición hecha del concepto de Revolución y cito: Revolución es… es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio…

  • Teodoro dijo:

    Considero que el Artículo está muy bien escrito, y esto se debe en gran medida por los sólidos conocimientos que tiene el autor de la sociedad sovietica de aquella época.
    Ahora bien, Yo estudié en Odesa, Ucrania, en los últimos años de Breznev, y todos los cubanos veíamos con estupor las manifestaciones de corrupción y falta de liderazgo de los dirigentes. Y todavía Gorbachov no estaba en el poder.
    Por eso no fue una sorpresa muy grande para lo que estudiamos allá, que al final ese sistema ( que tenía muchas cosa buenas ) fracasara.
    Reconozco que el autor del artículo tiene muchos mas conocimientos que Yo, pero con el debido respeto, no coincido con él, en varios puntos.
    En mi opinión muy modesta Cuba no cayó en los años noventa por la estatura de Fidel Castro, pero el país no es el mismo, ( son otros valores ) y se mantiene aún el Socialismo gracias a los líderes históricos.
    Me considero revolucionario, y observo con tristeza, que muy pocos dirigentes en el Municipio y La Provincia tienen verdadero liderazgo ( lo mismo el PCC que el Poder Popular ). Apenas se conocen por la población. Es cierto que asiste mas del 90 % a votar, pero una buena parte no va por convicción. Ponen una cruz por cualquiera. A las Asambleas de Rendición de Cuentas no asisten los dirigentes del Poder Popular, y muy pocos se relacionan directamente con el pueblo.
    Soy de los que aún leen la prensa, y hay quejas de la población que denotan una falta de respeto y sensibilidad tremenda, porque hay problemas que se resuelven sin muchos recursos materiales, solo necesitan atención y voluntad. Sin embargo no pasa nada. Es alarmante la cifra de Directivos que no responden cuando lo emplazan en la prensa y otros que dan justificaciones y evasivas.
    Con la actualización del Modelo Económico vale todo para ganar dinero. Los hay que no se meten con los recursos del Estado, porque son astutos y saben que al final pueden ir presos, pero entonces la cogen con el pueblo, que está indefenso, y al cual se le puede robar, timar y maltratar con impunidad absoluta.
    En el área de la cultura muchos acuden a la chabacanería y al mal gusto.
    Al robo le decimos, lucha, a la prostitución, jineterismo, a la vulgaridad, buena onda.
    Ojalá que la REVOLUCION no se vaya con Fidel y Raul, pero francamente, tengo mis dudas.

    • flora dijo:

      También estoy de acuerdo con usted.
      Mire, yo era de las hipercríticas cuando era muy jóven, pero cuando se cayó la URSS y, a pesar de todos los problemas que nos sobrevinieron, nosotros nos mantuvimos, me dí cuenta que algo muy grande debía haberse enraizado en los años de Revolución para que hubiésemos resistido, y a partir de ahí, aunque sigo criticando lo mal hecho, ya no critico al sistema, o al menos no lo culpo por los problemas que aún tenemos, que son creados en su mayoría por malas interpretaciones, acomodamientos y desidias de todo tipo, pero no son conceptuales, son humanos.
      Lástima que los acontecimientos cismáticos que nos han unido, se estén alejando en el tiempo y las nuevas generaciones no las conozcan, principalmente porque se les está dando una concepción de la historia MUY ESQUEMÁTICA y los dogmas nunca han sido bien recibidos.

  • Raymond Muller dijo:

    les propongo hacerse de un libro que se publico recientemente en Cuba y que se llama:

    El libro
    Socialismo Traicionado
    Tras el colapso de la Unión Soviética
    1917-1991
    Por: -ROGER KEERAN, historiador estadounidense, autor de El Partido Comunista y los sindicatos de trabajadores de la industria automovilística;
    -THOMAS KENNY, economista estadounidense, estrechamente vinculado al movimiento sindical de los EE.UU.
    Con prólogo del Héroe de la Republica de Cuba Ramón Labañino Salazar
    Edición: diciembre 2013, por la EDITORIAL DE CIENCIAS SOCIALES, LA HABANA

    Esta obra presenta al lector una visión actualizada de uno de los acontecimientos más conmovedores del siglo XX: la desintegración y desaparición de “la superpotencia del socialismo: la Unión Soviética”. Los autores, con un claro y profundo análisis marxista de este fenómeno económico, político y social, demuestran que los orígenes de lo ocurrido se remontan a varias décadas atrás, desde la llamada “Era de Stalin” hasta la denominada “Era de Gorbachov”. Con estas páginas el lector podrá reflexionar y encontrar respuestas a preguntas que subsistan sobre estos sucesos.

    INDICE:
    A modo de prólogo VII
    Prefacio a la segunda edición XI
    Prefacio XIII
    Introducción Dos tendencias en la política soviética 17
    La secunda economía 73
    Promesas y presentimientos, 1985-1986 106
    Punto de viraje, 1987-1988 160
    Crisis y colapso 1989-1991 209
    Conclusiones e implicaciones 279
    Epílogo 317

  • flora dijo:

    Más vale tarde que nunca.
    No he escuchado nunca a USA pedir perdón por lanzar las bombas de Hiroshima y Nagasaki, ni por todo el desastre que han creado metiéndose en cuanto país le ha dado la gana, sólo para imponer su “supuesta democracia”, cuando todos sabemos que es para saquear recursos naturales, sin tener en cuenta que cada país gobierna de acuerdo a su cultura y sus tradiciones, siendo fieles a su HISTORIA; así, dicho con mayúscula; que cualquier país de esos tiene mucha más que la que tiene USA. Téngase en cuenta que USA sólo tiene un poco más de 2 siglos de historia, o sea, cuando en esos países ya existían civilizaciones, en USA estaban aún, como se dice vulgarmente “trepados en las matas”.
    Ya lo decía Benito Juárez “El respeto al derecho ajeno, es la paz”

  • almagorstein@mail.com dijo:

    Lo autóctono es lo que triunfa, por eso la revolución cubana no se cayó cuando se destruyó la URSS y los países socialistas de Europa. El socialismo del Este de Europa fue forzado por la guerra, no surgió desde dentro de cada país, y sobrevivió gracias al gran poderío político y económico de la URSS que se echó sobre sus hombros el desarrollo de esas naciiones, conjuntamente con los países de Africa y Cuba. A la URSS, al socialismo ortodoxo escolástico ruso JAMÁS lo criticaré por un problema de principios. Nosotros sobrevivimos en muy buena medida gracias a la tubería de petróleo y de dinero soviéticos durante más de 25 años. Sería muy ingrato morder la mano del que siempre fielmente te ayudó. Quienes tenemos que autocriticarnos hasta el infinito somos nosotros mismos que fuimos INCAPACES de aprovechar óptimamente esa tremenda tubería económica, financiera y militar que recibimos altruistamente; autocriticarnos por la incapacidad nuestra de fortalecernos economómicamente sustentable con deseos de construir realmente una sociedad socialista A LO CUBANO. Copiamos todo lo malo que tenían los soviéticos Y LO MULTIPLICAMOS y lo bueno no supimos aprovecharlo. Los culpables somos sólo nosotros. Fíjense si los soviéticos y los rusos ahora son fieles a los cubanos SIN PEDIR ALGO, que nos han condonado una deuda heredada de la URSS de más de 32.000 millones de dólares; señores, treinta y dos mil millones de dólares, que se dice rápido. Por eso, amigos míos, lo que tenemos que hacer es seguir agradeciendo a los soviéticos y a los rusos lo que SIEMPRE han hecho por nosotros y dejar seguir buscando la PAJA EN EL OJO DE ELLOS SIN QUERER VER LA ENORME VIGA QUE TENEMOS EN EL NUESTRO. Nosotros lo que tenemos que hacer es dejar de seguir inventando la sopa de ajo y ponernos a trabajar. Está bueno ya de tanta burocracia económica, de inventar lo que ya hace mucho rato existe en la economía y acabar de aplicarla como debe ser. Tenemos que apurarnos, no tenemos tiempo, no podemos seguir “apostando” a uno o dos países (ahora son China y Venezuela); tenemos que trabajar rápido y bien, levantar la economía para que todos los cubanos podamos vivir más felices. Para eso hay que REVENTAR modelos mentales anacrónicos y dejar de seguir brindando discuros teóricos que no llevan a nada.El cubano se merece una vida mejor.

  • mauricigo dijo:

    ¡Humm! Prefiero a Martí

    • flora dijo:

      Yo también

  • felipe dijo:

    Cuando veo y leo a personas a las cuales respeto, opinando acerca del derrumbe de un sistema y de un pais entero, pienso !cuantas cosas buenas me hablaban en todas las tribunas incluyendo la escuela , la prensa etc, de la ex-.URSS! .Por favor si me guiaba por lo que oia , entre ese pais y el paraiso no habia diferencias, !que decepcion! gracias cubadebate

  • Buergo dijo:

    He aprendido con Pedro Prada, pero también con muchos buenos foristas que suben sus reflexiones. De Prada voy a citar aquí una interesante consideración. Dijo: “ Esto es también importante para los cubanos, para los jóvenes cubanos, por esta época nueva que se nos viene arriba, porque nos van a tratar, nos están vendiendo ya, desde el propio 17 de diciembre de 2014, el discurso de la prosperidad ajena y, con el discurso de esa prosperidad, le están ofreciendo a nuestra juventud oportunidades e ilusiones engañosas que van más allá de las que puede ofrecer el poder y el modelo revolucionario, por lo cual hay que conocer y definir bien y tener claro cuál es el modelo de prosperidad para Cuba, cuál es el horizonte de prosperidad, el deseable, el soñado, el posible, eso que tanto se dice, y que no va a ser nunca el que está a noventa millas. Y una cosa es decirlo en el discurso y otra es aprehenderlo”
    De veras hay que detenerse en esa visión que el tiene. Lo rubrico. Leí que la principal aspirante a la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica, previsible por su pegada política, la demócrata Hillary Clinton, reconoció que anteriormente apoyaba las sanciones a Cuba, pero aclaró ante un auditorio de estudiantes, profesores y otras personas en la Universidad Internacional de Florida que sus posiciones cambiaron durante sus cuatro años como secretaria de Estado de Obama. ¿Qué los hizo cambiar, no solo a ella sino a los tanques pensantes: asesores, especialistas, académicos y agencias enteras dedicadas a la subversión?
    Un nuevo concepto estratégico: pretenden ahora cambiar la receta luego del reconocimiento público al fracaso de todas las variables desestabilizadoras aplicadas durante más de medio siglo contra el primer estado socialista de América Latina. Harto conocidas todas las fórmulas, artimañas y vías utilizadas con un solo propósito: Rendir y poner de rodillas a un pueblo y su gobierno revolucionario, que se reveló contra los designios de la mayor potencia imperial que ha conocido la historia universal. Pretenden cambiar los métodos al no alcanzar los propósitos como bien delineara en su discurso del
    17 de diciembre de 2014 el presidente Barack Obama y ratificado por una comunicación oficial de la Casa Blanca del propio día donde en sus partes se dice: “Hoy, Estados Unidos está tomando medidas históricas para trazar un nuevo rumbo en nuestras relaciones con Cuba…. las décadas de aislamiento de Cuba por parte de EE UU no consiguieron nuestro objetivo de promover el surgimiento de una Cuba estable, próspera y democrática. … esta política a largo plazo de EE UU provocó el aislamiento regional e internacional de nuestro país, restringió nuestra capacidad para influir en el curso de los acontecimientos en el hemisferio occidental e imposibilitó el uso de toda una gama de medidas que Estados Unidos podría haber utilizado para promover un cambio positivo en Cuba…. su efecto ha sido prácticamente nulo: en la actualidad Cuba está gobernada por los hermanos Castro y el partido comunista, igual que en 1961…No podemos seguir haciendo lo mismo y esperar obtener resultados diferentes”. Más claro ni el agua.
    Es interesante algo que acotó la posible futura nueva inquilina de la Casa Blanca en esa propia intervención de semanas pasadas: “las relaciones no son un regalo a los Castro, son una amenaza para los Castro”, dijo Clinton y agregaba: “Una embajada estadounidense en La Habana no es una concesión, es un faro. Levantar el embargo no es un revés para la libertad, es un avance para la libertad”. ¿A qué tipo de libertad se estaba refiriendo Hillary Clinton?.
    Es previsible la conducta política que seguirá la administración norteamericana en su tratamiento con Cuba. Hay que reconocer que lejanos los tiempos de aquella política abierta de las cañoneras, ahora se impone por ellos una nueva fórmula: derivado de su fracaso durante medio siglo en los intentos por hundir al fondo del mar la Revolución cubana, nos regalan un nuevo y avanzado Caballo de Troya. ¿Qué traen encubiertos ente otras “oportunidades” ese nuevo y moderno Caballo de Troya en su interior? En verdad ofrecimientos beneficiosos en lo tecnológico y económico a la nación, pero a su vez son “armas silenciosas”, refinadamente diseñadas a un propósito, a un solo fin: desmontar el socialismo en Cuba.
    Todo ello en la vitrina de los medios, deslumbra, e ilusiona a no pocos al interior de la isla como explica Prada a su forma.
    Si la vida no nos hubiera demostrado en diversas oportunidades y por sobradas razones la valía de aquella sentencia de no confiar en el imperialismo “ni tantito así”, advertencia casi profética del Guerrillero Heroico, el comandante Guevara, pudiera considerarse como una falta de objetividad negarse a tantas buenas oportunidades de un vecino que nos muestra ahora una cara amigable. No podemos olvidar la historia. La política aconseja otro discurso, es real y son los tiempos que corren, pero habrá que dormir siempre con un ojo abierto. El precio de la libertad es la eterna vigilancia. Esa máxima la aprendimos y la llevamos en sangre las generaciones de cubanos que vimos bajar un día victoriosa, de la sierra Maestra, la dignidad nacional.
    Lo calculado, sutil pero a su vez pérfido ahora resulta para el imperio la idea prepotente de debilitar desde dentro el socialismo en Cuba, esperando que al término del liderazgo de la generación histórica, la nueva oleada generacional poco a poco, como un proceso de dilución, asuma como propia y le dé carta abierta y bienvenida a todas las supuestas ventajas de esa sociedad “democrática” que nos proponen, donde precisamente en ella la prosperidad no es familia de la equidad. Nos proponen “comunicarse de manera libre”. Habría que profundizar en qué contexto y cuál es el alcance de esa “libertad” imperial.
    José Martí ya alertaba mucho antes de su caída en “Dos Ríos” en el oriente cubano, sobre una verdadera guerra que habría de librar nuestro pueblo a pensamiento. ¡Cuánta razón llevaba!.
    Se pondrá entonces a prueba ahora y en lo adelante como nunca antes la valía de la unidad de los revolucionarios cubanos y se hace necesario y útil citar una vibrante y reflexiva anécdota contada por el doctor Eusebio Leal Spengler, probado patriota cubano, quien en la tarde del 24 de febrero del 2015 en ocasión del 120 aniversario del reinicio de nuestras luchas por la independencia de Cuba, pronunciara un trascendental discurso. Dijo el doctor Leal: “Ahora más que nunca hace falta la unidad de la nación, ahora más que nunca la prenda más preciosa debe ser conservada. La fortaleza que nos ha permitido llegar hasta aquí fue aquella que vi esa otra noche de abril en Playitas de Cajobabo cuando, convocados por el líder de la Revolución, llegamos a aquella hora oscura de la noche a la orilla de la playa.
    Él llevaba la bandera cubana en el asta que le trajo uno de sus ayudantes, y entonces, entrando en el agua a la altura prácticamente del tobillo, se abrió de pronto en el cielo la luna blanca y movió la bandera de Cuba hacia el Sur, hacia el Norte, hacia el Este y hacia el Oeste, diciendo: ¡Aquí estamos!”
    Aquí estamos, cierto y unidos. Quiera el destino de nuestros pueblos que por primera vez perciban y se haga realidad aquel pensamiento reflexivo enunciado en 1902 al nacer la República de Cuba por el político estadounidense demócrata William Jennings Bryan, asistente al acto cuando dijo: “Dios nos hizo vecinos. ¡Que la justicia nos mantenga amigos!”.
    El líder histórico de la Revolución cubana Fidel Castro, con su atinado juicio y certeza sentenció meses atrás: “Muchos amigos de Cuba conocen la ejemplar conducta de nuestro pueblo, y a ellos les explico mi posición esencial en breves palabras.
    No confío en la política de Estados Unidos ni he intercambiado una palabra con ellos, sin que esto signifique, ni mucho menos, un rechazo a una solución pacífica de los conflictos o peligros de guerra. Defender la paz es un deber de todos…..Defenderemos siempre la cooperación y la amistad con todos los pueblos del mundo y entre ellos los de nuestros adversarios políticos. Es lo que estamos reclamando para todos”.
    “Dios nos hizo vecinos. ¡Que la justicia nos mantenga amigos!”. Quizás el tiempo confirme esta evocación y entonces en Cuba, en el lugar donde hace más de cincuenta años fue derribada el águila imperial de su pedestal en el monumento a la memoria del desastre del Maine en el malecón habanero por el simbolismo imperial que en sí entrañaba aquella águila, más el patriotismo efervescente de la naciente Cuba socialista, a pesar de esa verdad histórica, puedan hoy nuestros pueblos actores en definitiva de una nueva época ,colocar esta vez , en justicia, una paloma como símbolo de paz y de amistad.

Se han publicado 47 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Pedro Prada

Pedro Prada

Diplomático y periodista cubano.

Vea también