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¿Qué pasó en La Mejorana?

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Por Elier Ramírez y Mónica Corrieri

Uno de los grandes y enigmáticos acontecimientos de la Historia de Cuba es el de la famosa reunión de La Mejorana el 5 de mayo de 1895, entre los tres grandes del siglo XIX cubano: José Martí, Antonio Maceo y Máximo Gómez.

El encuentro entre los tres jefes de la Revolución tuvo lugar en la casa del administrador de la colonia de cañas del antiguo ingenio de La Mejorana, Germán Álvarez; sitio actualmente ubicado en la provincia de Santiago de Cuba. Era una casa de campo amplia de cuatro habitaciones, con un hermoso framboyán en el patio posterior. Lo que quizá no sabían los congregados, era que aquella residencia donde se iba a producir el encuentro más transcendental de la Revolución de 1895 resultaba conocida de los mandos españoles como de visita frecuente de los mambises. Según el relato del alférez Ramón Garriga, en aquel momento asignado como ayudante de Martí, la mesa del almuerzo estaba dispuesta debajo del framboyán del patio y en ella se sentaron 18 personas: Gómez en el centro, Martí a su derecha y Antonio Maceo a la izquierda. A la derecha del Apóstol, José Maceo; y a la izquierda del general Antonio, Paquito Borrego y Jesús Rabí. El administrador de la hacienda, Germán Álvarez también ocupó un lugar en la mesa.[1]

Pieza de la exposición Dicha Grande. Yasser Lezcano

Pieza de la exposición Dicha Grande. Yasser Lezcano

Pese a todas las versiones que existen sobre aquella reunión importantísima, el testimonio de Martí sigue siendo el más completo. Las anotaciones que hizo el Apóstol el propio día 5 de mayo reflejan que fue una reunión tensa entre tres hombres apasionados con la causa de la libertad de Cuba, pero no por ello coincidentes en la manera de organizar la lucha: “Maceo y Gómez hablan bajo, cerca de mí: me llaman a poco, allí en el portal: que Maceo tiene otro pensamiento de gobierno: una junta de los generales con mando, por sus representantes, —y una Secretaría General— (…) Nos vamos a un cuarto a hablar. No puedo desenredarle a Maceo la conversación: «¿Pero usted Ud. se queda conmigo o se va con Gómez?» Y me habla, cortándome las palabras, como si fuese yo la continuación del gobierno leguleyo, y su representante”.[2]

Es fácil advertir en las palabras de Martí, que las viejas contradicciones de la Guerra de los Diez Años y la Guerra Chiquita, entre el poder civil y el militar, aún estaban a flor de piel. Maceo defendía un poder militar sin interferencias de los civiles. Consideraba que primero había que ganarle la guerra a España antes de pensar en la existencia de un gobierno civil en plena manigua. Martí discrepaba, pues aspiraba a un equilibrio de poderes: “el Ejército, libre, y el país, como país y con toda su dignidad representada”, escribió en su diario ese mismo día.[3] El Generalísimo en esta ocasión apoyaba las ideas del Delegado. Finalmente, a pesar de las discrepancias por haber convocado Martí y Gómez una Asamblea de Delegados para formar gobierno, Maceo terminó subordinando su criterio al punto de vista de estos y se declara partidario de enviar cuatro delegados por la provincia de Oriente.

El 18 de mayo de 1895, en su famosa carta inconclusa a Manuel Mercado, Martí amplió su concepción sobre como debían organizarse las estructuras de poder de la Revolución: “La revolución desea plena libertad en el ejército, sin las trabas que antes le opuso una Cámara sin sanción real, o la suspicacia de una juventud celosa de su republicanismo, o los celos, y temores de excesiva prominencia futura, de un caudillo puntilloso o previsor; pero quiere la revolución a la vez sucinta y respetable representación republicana, —la misma alma de humanidad y decoro, llena de anhelo de la dignidad individual, en la representación de la república, que la que empuja y mantiene en la guerra a los revolucionarios”.[4]

Con posterioridad, en una carta de Maceo a Gómez, fechada el 16 de junio de 1895, se confirma que la discusión en torno a la formación de una Asamblea había sido uno de los asuntos centrales debatidos en la cita. En esta carta Maceo le recordaba a Gómez cual había sido su posición entonces: “la última vez que nos vimos usted, Martí y yo, creía un poco prematuro la formación del gobierno, pero hoy lo exige la pujanza de la revolución”.[5]

Otro asunto que salió a relucir en el encuentro fue el disgusto de Maceo con relación a la designación de Flor Crombet al frente de la expedición que lo había traído desde Costa Rica. Martí lo hace explícito también en su diario: “Lo veo herido, «—lo quiero —me dice— menos de lo que lo quería—» por su reducción a Flor en el encargo de la expedición, y gasto de sus dineros”.[6]

Se sabe, por lo escrito por Martí en carta a Carmen Miyares y por Gómez en su diario, que en la jornada del 6 de mayo Maceo los invitó a ambos a visitar su campamento y los presentó a la tropa, para expresarles de alguna manera sus disculpas, después de haberlos hecho dormir fuera del campamento el día anterior, producto de su ira pasajera luego de las discusiones de La Mejorana. “Y así, como echados, y con ideas tristes, dormimos” [7], había escrito Martí en su diario. Por su parte, sobre la visita al campamento de Maceo, anotó Gómez en su diario el 6 de mayo: “… al marchar rumbo hacia Bayamo, confusos y abismados por la conducta del general Antonio Maceo, tropezamos con una de las avanzadas de su campamento de más de dos mil hombres y fuerza nos fue entrar. El General se disculpó como pudo, nosotros no hicimos caso de las disculpas como lo habíamos hecho del desaire y nuestra amarga decepción de la víspera quedó curada con el entusiasmo y respeto con que fuimos recibidos y vitoreados por aquellas tropas”.[8]

Mas una pregunta se hace inevitable: ¿qué ocurrió entre Gómez y Maceo en aquella reunión?, ¿qué palabras intercambiaron? Según el destacado historiador Jorge Ibarra, quien en su libro José Martí dirigente, político e ideólogo, ha dado en nuestro criterio la versión más objetiva sobre aquel encuentro, realmente Maceo tenía más motivos para estar irritado con Gómez que con Martí. A fin de cuentas Gómez había sido el que convocara la formación de una Asamblea de Delegados para constituir el gobierno de la República en Armas, lo cual había provocado la oposición resuelta y enérgica de Maceo. Asimismo, Maceo conocía que el Generalísimo había dado todo su apoyo a la decisión del Delegado del Partido Revolucionario Cubano de ponerlo bajo las órdenes de Flor Crombet, punto más sensible de las discrepancias surgidas entre los jefes revolucionarios en La Mejorana.[9]

Al parecer, en aquella entrevista también se debatió sobre la invasión a occidente —el sueño de los generales Gómez y Maceo— y acerca de la distribución de los mandos del ejército. Hay distintas versiones sobre la tesis que sostuvieron ambos jefes en relación con el momento del inicio de la campaña invasora. Parece lo más probable que Gómez le pidiera a Maceo que atrajese sobre sí al enemigo, mientras él se movía a Camagüey y lo levantaba. En cuanto a Martí, dado su empeño de acelerar la marcha de la guerra y acortar cuanto se pudiera el término de la victoria, da la impresión de que estuvo por la tesis de emprender el rumbo hacia occidente inmediatamente después de constituir el gobierno en Camagüey.[10]

Todo indica también que se abordó la posible salida de Martí del campo insurrecto. Maceo consideró que era imprescindible la presencia del Apóstol en el exterior para apoyar logísticamente a la Revolución. Se afirma que Martí expresó que no abandonaría la Isla hasta que no presenciara uno o dos combates. Otro testimonio, el de Ramón Garriga, señala que Martí adujo que solo saldría de Cuba después de entrevistarse con Bartolomé Masó y Salvador Cisneros Betancourt.[11] Lo cierto es que el propósito de Martí y así lo refleja en sus escritos de esos días, era llegar hasta el Camagüey a hacer gobierno. Luego vería que sucedería con su destino.

Quizá todo lo que se discutió en el ingenio, y muchas de las interrogantes que persisten pudieran haberse conocido o resuelto, si se hubiera podido tener acceso a las cuatro páginas que faltan del diario de campaña de Martí, correspondientes al 6 de mayo. En 1948 el ex coronel del Ejército Libertador, Ramón Garriga, quien como ayudante de Martí había tenido la responsabilidad de proteger el diario, declaró para el Diario de la Marina que lo llevaba todo el tiempo en sus alforjas y solo se lo entregaba cuando él iba a realizar sus anotaciones. Por eso lo tenía en su poder durante el combate de Dos Ríos y tras la muerte del Apóstol, se lo entregó a Gómez sin que le faltara un pliego.

Ahora bien, respecto a las desavenencias que en diversas oportunidades se produjeron entre los líderes fundamentales de la Guerra Necesaria, nadie debe sorprenderse, ni pensar que por eso no se retribuían cariño y admiración; solo basta revisar la correspondencia privada de estos líderes para confirmarlo. Además toda diferencia entre ellos quedó siempre reducida ante el compromiso que los unía con Cuba. Pero al mismo tiempo, sostener que no tuvieron fuertes contradicciones es soñar o construir una historia sacralizada, alejada de la realidad. En este caso, habría que destacar las palabras de Rolando Rodríguez, en su libro: Dos Ríos: A Caballo y Con el Sol en la frente:

“Después de todo, casi no se trataba de que ellos hubieran elegido la empresa, sino que la empresa los había elegido a ellos, porque dada su índole descomunal, ciclópea, para ella se necesitaba de leones, y los leones no acarician. Resultaban los tres, el fino, seductor y genial Martí; el vigoroso, enérgico y talentoso Maceo; el áspero, sagaz y empeñoso Gómez, hombres hechos para mandar y para dirigir, cada uno a su forma, y no para ser mandados. Sus relaciones no podían ser, por tanto, fáciles y eso explica sus divergencias. Si ellos hubieran sido de otra forma, posiblemente sus nombres nunca habrían pasado a la historia o habría sido a título de subalternos”.[12]

Notas

[1] Rolando Rodríguez, Cuba: La Forja de una Nación, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2005, p.41, t.3.

[2] José Martí, diarios de campaña. Edición Crítica, Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2007, pp.114-117.

[3] Ibídem, p.116

[4] Citado por Jorge Ibarra en: José Martí, dirigente, político e ideólogo, Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2008, p.167.

[5] Citado por Jorge Ibarra en: José Martí, dirigente, político e ideólogo, Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2008, p.158.

[6] Ibídem, pp.116-117

[7] Ibídem, p.117.

[8] Diario de Campaña del Mayor General Máximo Gómez, 1868-1899, Impreso en los Talleres del Centro Superior Tecnológico Ceiba del Agua, Habana, 1940, p.333.

[9] Jorge Ibarra, José Martí, dirigente, político e ideólogo, Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2008, p.161.

[10] Rolando Rodríguez, Ob.Cit, p.43.

[11] Ibídem.

[12] Rolando Rodríguez, Dos Ríos: A Caballo y Con el Sol en la frente, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2001, p.63.

Se han publicado 21 comentarios



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  • MM dijo:

    Bueno cuando yo estudie Historia de Cuba en el pre tuve un maestro que era buenísimo y nos contaba como él decía los chismes históricos y según recuerdo cuando dimos la Reunión de la Mejorana, el día de la reunión como aquí hablan en el artículo Martí, Maceo y Gómez se retiraron después de la comida a un cuarto de la casa para conversar ellos tres solamente y con la puerta cerrada y dicen que los otras personas presentes en la casa escucharon ruidos como estrechonasos y golpes en la habitación no digo que hayan llegado a las manos entre ellos pero estuvo muy tensa la reunión y como aquí también cuanta las páginas que contaban lo sucedido en ese momento tanto del diario de Martí como de Gómez desaparecieron misteriosamente

  • Galvan dijo:

    Si EL VIEJO determinó eliminar de los diarios todo lo concerniente a aquel encuentro, sus motivos tuvo y nunca dijo una plabra al respecto después de muertos Martí y Maceo. Lo que no podia peligrar era el prestigio de los principales conductores de la REVOLUCIÓN DEL 95 ni la propia REVOLUCIÓN. Que tuvieron diferencias entre ellos, es cierto, pero supieron pasarlas por alto por un bien mayor, la INDEPENDENCIA DE CUBA. De veras que nunca he querido saber que se dijeron y siempre he admirado y dado gracias a la discreción, prudencia y ZAGACIDAD de ese CUBANO GRANDE que nació en la hermana República Dominicana. Creo que saber lo que ocurrió ese día no aportaria nada bueno. Gómez lo tenia bien claro y por eso se llevó a la tumba el secreto.

    • vladimir Leon R. dijo:

      Galván, coincido contigo plenamente, amo la historia de mi Patria,fue una decisión sabia en aquel momento,si se hubiera divulgado lo ocurrido, tal ves se hubiera roto la unidad y acabado todo rápido.No podemos permitir que de un acontecimiento, se quiera opacar los servicios BRILLANTES, prestados por el más grande de los cubanos, nuestro JOSÉ MARTÍ, el TITÁN de Bronce, ANTONIO MACEO Y por supuesto el,GENERALÍSIMO. Otro grande dijo,la querra la ganaremos con LA VERGUENZA. IGNACIO AGRAMONTE.

      Lo que dijo MM tambien lo escuché por mis brillantes profesores de Historia de Cuba, pero sin darle tanta importancia.Por eso, Maceo rectificó su posición y reconoció a Martí como el jefe de la Revolución.Lástima para Cuba, que se apagara su existencia, pero sus ideas y decisiones hoy en día tienen tremenda VIGENCIAS.

      Viva ,CUBA SOCIALISTA. MARTIANA y FIDELISTA.

  • FABIOMAXIMO dijo:

    LA NEGATIVA DE MARTI A SALIR DE CUBA TAN PRONTO COMO LE ACONSEJARON, MUESTRA LA DESCONFIANZA O RECELO EN LAS INTENCIONES DE LOS OTROS. TAMBIEN ES ENTENDIBLE LA POSICION DE MACEO, SOBRE TODO SABIENDOSE EL VETERANO Y VALEROSO LIDER MILITAR QUE ERA.
    TAL VEZ EN SU MOMENTO FUERA UTIL LA DISCRECION, PERO A TODOS NOS INTERESA SABER QUE SUCEDIO ESE DIA. LO POQUISIMO QUE SE SOBRE ESTA REUNION LO HE CONOCIDO DE A BUCHITO LUEGO DE MAYOR. LA VERDAD ES QUE EN LA ESCUELA SOLO MENCIONAN QUE SE ENCONTRARON Y PUNTO.

  • Enrique R. Martínez Díaz dijo:

    La historia de los pueblos está compuesta de diferentes episodios, de mayor o menor importancia, según su incidencia en la posterior evolución de los acontecimientos. Y la hacen hombres, con sus virtudes y defectos. Esos tres grandes hérores de nuestra historia: Martí, Maceo y Gómez, tuvieron una relación compleja. Pero por encima de discrepancias puntuales o desavenencias ocasionales, tenían claro el objetivo principal: la Independencia de Cuba. Respeto los deseos de muchos de conocer con mayor detalle lo sucedido en La Mejorana, pero creo que, mas importante que lo que allí se haya dicho, es el hecho de que los acontecimientos posteriores demostraron que la tesis de Martí era las mas acertada, según mi criterio.

  • APP dijo:

    VIVA CUBA

  • Lo importante dijo:

    José Martí un gran líder y eminente pensador, el cual expresó que Maceo tiene tanta fuerza en el brazo como en la mente. Gómez ejemplo de Internacionalista, capaz de sentir en carne propia que Patria es Humanidad.

  • Sergio dijo:

    Oiga, que MARTI estaba más claro que el agua, por eso es el más grande todos nosotros.

    “el Ejército, libre, y el país, como país y con toda su dignidad representada”,

    Creo que la mejor biografía de Martí fue la escrita por Jorge Mañach, EL APOSTOL, es mi opinión muy particular.

    De todas manera creo que deberíamos hacer un EJERCICIO para que en la enseñanza de la historia mostremos los hechos históricos lo más fiel posible a la realidad, sin MATIZAR, pues sabemos bien que nos han mostrdo muchas cosas que están, “adulcoradas” en relación a nuestra historia, y también de la historia UNIVERSAL. Ya no existe el campo socialista, pero sabemos que hubo muchos pasajes de la historia relacionadas con aquellos países que fueron OMITIDOS, y que fueron muy importantes. También recuerdo los datos de cuando estudié Geografía Economica, creo que era en 8vo. grado,,,,por el amor de dios.

    En fin,

    Saludos,

  • granito de arena dijo:

    Me parece un análisis muy atinado del paladín en su condición de hombre. Martí tenía razones poderosas para no querer salir al exterior: vino al combate con todo el entusiasmo de quien al fin realizaba su sueño de pelear por la libertad, no hay que olvidar que hubo quienes lo habían fustigado por no haber estado en los campos de Cuba machete en mano sin considerar su estado físico. Como espresó Rolando Rodríguez: eran tres hombres hechos para mandar, no para ser dirigidos. Fueron demasiado grandes.

  • Carlos Miguel Valdés Sarmiento. dijo:

    Leiner, saludos, magnifico trabajo; a mi juicio, se plantea de forma clara y síntetica todo lo que se conoce sobre el tema de fuentes confiables, sin omitir ninguna arista, la enseñanza es clara: podemos ser cada uno una individualidad hasta con contradicciones profundas con otros, pero si somos cubanos la Patria es sagrada para todos y a ella inmolamos nuestras diferencias; saludos a Rolando.

  • ponchador dijo:

    Excelente artículo que nos acerca a una de las interrogantes de nuestra historia que tiene muchas hipótesis planteadas sobre lo ocurrido exactamente, pero los análisis posteriores a lo largo del tiempo muestran que las contradicciones eran de forma no de contenido los tres tenían como elemento fundamental lograr la independencia de Cuba y para ello, era y es necesaria la UNIDAD, esa es sagrada y ante ella se declinan todas las razones o argumentos que puedan fragmentarla y llevarnos a la pérdida de nuestra soberanía

  • Francisco Javier dijo:

    Muy buen trabajo. Creo que hacen falta este tipo de profundizaciones sobre temas, lugares y fechas gloriosas de las que una gran cantidad de compatriotas ni siquiera recuerdan que en algun momento recibieron clases de historia de Cuba, si no, por mera curiosidad, pregunten, no digo yo por aca en el propio Santiago, a unos escasos kilometros de la Mejorana y se encontraran respuestas sorprendentes, casi siempre decepcionantes.
    Sobre el meollo de la cuestion, aparte de los matices y claroscuros de tan trascendente entrevista, no hay que ser un genio para darse cuenta que Marti no fue cuidado como merecia y obviamente tenia muy pocas posibilidades de sobrevivir a la primera escaramuza, tal como desgraciadamente sucedió: “Martí no debio de morir” como reza la famosa cancion, sin embargo, su gigantezca impronta, cada dia se acrecenta en multitud de detalles que se seguiran develando diria yo por siglos, pues a la par de su fervor patriotico, su excelencia artistica en el estricto sentido de la palabra, hara que hacer a muchas generaciones de lectores y criticos, nada mas que releer los Versos Libres y darnos cuenta de tanta riqueza encriptada y obvia, por poner solo un ejemplo. No en vano es el mas universal de los cubanos, sin menoscabar en lo absoluto la grandeza de Gomez y Maceo y la pleyade de patriotas menos conocidos y no menos valiosos.
    Estoy seguro que estos articulos son necesarios para leer nuestra historia que debe de ser llevada a cada cubano, aunque esto parezca una utopia.

  • Francisco Javier dijo:

    Errata: debi decir: ” Creo que hace falta”. Lo siento

  • Aristides Rondón Velázquez dijo:

    Saludo la profundidad de este trabajo sobre un tema de tanta trascendencia histórica sobre el que se ha especulado tanto. Si porque al respecto hay solo las anotaciones del más grande de los cubanos que dice sin tapujos, refiriéndose al titán ese día 5 : …me hiere y me repugna, y todo lo que se añada forma parte de análisis mas o menos objetivos.
    Antonio Maceo había sido víctima de gobiernos de la República en Armas, como lo fuero Gómez y Céspedes. Él no quería un gobierno de ese corte. José Martí conocía los gobiernos dictatoriales de Nuestra América, o sea, los dos tenían razón. Ese día el Gral. Antonio mostró la herida derivada de no haber encabezado la expedición que lo trajo a Cuba bajo las órdenes de Flor Crombet, lo que fue imprescindible porque Maceo pedía más dinero del que le podía ofrecer Martí. Flor ofreció hacerlo con el que enviaba Martí. Lo cierto es que Maceo debió cooperar con dinero para concretar la expedición de poco más de 20 hombres. Los alabarderos que estaban cerca del Titán le decían que Martí si tenia dinero lo que está muy bien reflejado en la serie televisiva La Odisea del Honor.
    Aprecio mucho que la foto que ilustra el trabajo es absolutamente objetiva pues he visto en nuestra gran prensa que se ubican en ese hecho histórico fotos con varios personajes cuando, en rigor, fueron solo ellos tres.
    Lo que ha sucedido a la hora de impartir nuestra historia es que la hemos ideologizado demasiado, la hemos impartido sin matices, por ejemplo Gerardo Machado que es un asesino consumado, era sin embargo, General de Brigada del Ejército Libertador. Gómez no regalaba grados. ¿Machado? Uno de los malos. Dividimos en buenos y malos. No hablo de hacer un panegírico del Asno con Garras, pero ser más creíble para el estudiante, hay que brindarle detalles. Es él el que debe decidir si la personalidad histórica de que se trata es positiva o no, que lo haga bien depende de la explicación.
    Eso está sucediendo con los ganadores de la Segunda Guerra Mundial, dentro de pocos años aceptarán que fue USA, y no la Unión Soviética, porque así se está manejando en casi todo el mundo en todos los niveles de enseñanza.
    Llevar al estudiante la verdad de nuestros hechos históricos, desde la traición de Julio Sanguily hasta el heroísmo de Lidia y Clodomira es una asignatura que tenemos pendiente los docentes cubanos y los que hacen los programas. No excluyo a los medios masivos de comunicación ni a la familia.

    • Andrés dijo:

      Estoy de acuerdo con usted Arístides. Trabajos como el presentado aquí demuestran lo interesante y atractiva que puede ser la historia para los jóvenes cuando se reflejan y se discuten los matices. Efectivamente, creo que tanto el apóstol como el titán llevaban razón, a juzgar por sus respectivas experiencias.

      Es cierto que el sesgo ideológico de la enseñanza de nuestra historia es muy marcado. El ejemplo de Machado es bueno. Este hombre, que fue definitivamente un dictador asesino, (no solamente como presidente, sino también en la represión de los independientes de color en 1912) fue también un general de la guerra de independencia por derecho propio.

      No creo que señalar estos matices desvirtúen la esencia de la figura en cuestión, pero la humanizan. Las contradicciones entre Martí, Gómez y Maceo solo muestran el lado humano de estos tres hombres temperamentales, comprometidos hasta el tuétano con la independencia de Cuba. Cuando nos acostumbramos a ver a nuestras figuras así, entonces su contribución histórica se hace más clara y creíble para las generaciones posteriores. Lo mismo sucede con personajes históricos ilustres como Adams y Jefferson, Robespierre, Napoleón o Bismarck.

  • seguidor dijo:

    Me motiva mucho tanto leer el artículo como las opiniones que escribimos aquí. Todo el mundo aporta algo de una forma u otra. A quienes le interesa mucho la historia artñiculos como este le son de gran utilidad para entenderla mejor. Como han dicho otros hay que llevar a las aulas estos razonamientos para que, entre otras cosas, se entienda la historia de democracia que rodeo aquellas guerras de independencia.

  • Adrián dijo:

    Indiscutiblemente el profundo genio de Martí, su fino olfato político, y cualidades como organizador, hizo posible el éxito de la Guerra del 95. El Titán llevaba el dolor de los amargos fracasos de la Guerra Grande, donde el pode civil obstaculizó y dividió. Pero Martí con su visón universal, temía lo que se cumplió, la intervención norteamericana, y el ascenso de caudillos militares devenidos en políticos que usaron a la patria de pedestal valiéndose de sus brillantes antecedentes al servicio de esta, como José M. Gómez, García Menocal y Gerardo Machado, todos mayores generales de pretérito valor indiscutido, pero más interesados en su gloria personal y los beneficios y utilidades derivados del poder. De Martí,Maceo y Gómez, su patriotismo, verguenza y valor revolucionarios,los colocaron muy por encima de toda mezquina aspiración, ya fuera redimiendo la patria con su sangre, o demostrando como Gómez, que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz. La pérdidas de Martí y Maceo predestinaron una independencia lesionada en su soberanía, pese a que el genio estratégico militar de Gómez, la consiguió en el combate. Discrepancias hubo, prevaleció el patriotismo y el honor en nuestros próceres.

  • er dijo:

    Algun dia se publicara la verdad, pero lo que he oido decir es que Gomez escribio que habia sido un dia triste para la patria. Nada que Maceo le dio un garnaton a Martí, es tan dificil decir algo tan sencillo.

  • cadillac dijo:

    a mi un profesor de historia nos conto que ene sa reunion la cosa se fue a las manos que Maceo queria una cosa y marti otra y casi se van a las manos y que Gomez tuvo que intervenir machete en mano y todo…

  • Latanihsa Montecristy dijo:

    Pues yo tengo otros chismes. En un momento del encuentro Maceo tomo por las solapas a Marti y lo llamo “doctorsito” o algo asi. La hipotesis de que Marti creo un solo Partido no concuerda con las desavenencia que existian entre los grandes, o se que au en aquella epoca cono habia un voto unido como han querido que los cubanos tengan en la actualidad.

  • Marlen dijo:

    La historia de nuestra patria es muy rica y muy linda. Muy sabio todos las opiniones expuesta. Me siento orgullosa de ser cubana, es una lástima que cuando de verdad los estudiantes aprenden historia es cuando tienen que estudiar para las pruebas de IPVC o para las pruebas de ingreso a la universidad

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