Imprimir
Inicio » Especiales, Medios  »

Bernard Cassen: Los medios públicos no pueden abandonar el campo de batalla cultural

| 9
Bernard Cassen. Foto: Archivo.

Bernard Cassen. Foto: Archivo.

Palabras de Bernard Cassen, profesor emérito de la Universidad de Paris 8, ex director general de Le Monde Diplomatiquesecretario general de la ONG Mémoire des luttes (Memoria de las luchas), París. Cassen participó en el panel “Integración, Cultura e Identidad”, del Primer Festival Internacional de Radio y Televisión, celebrado en La Habana, el 9 de septiembre 2013.

En lo que llamamos en Francia el “paisaje audiovisual”, los canales públicos de radio y televisión son sólo una fracción de importancia muy variable según el país y el momento. En unos pocos países – digamos por ejemplo Corea del Norte – el sector público puede ocupar la totalidad del espacio. En otros, por ejemplo los Estados Unidos, este sector tiene una presencia muy limitada, aunque su influencia en el debate de las ideas, la educación y la cultura va más allá de su alcance. Entre estos dos extremos, se puede hablar de un ” modelo europeo ” que combina un sector público fuerte y dispositivos de regulación que se aplican a todos los servicios de comunicación audiovisual, ya sean públicos o privados.

En primer lugar, tenemos que hacer algunos recordatorios para saber de que realmente estamos hablando :

Hay que hacer la diferencia entre medios públicos y medios de comunicación del Estado o del gobierno. Además del Estado nacional y del gobierno, hay otras entidades de carácter público que tienen derecho a expresarse de forma independiente : los parlamentos; los partidos políticos; los sindicatos; los poderes locales (regiones, municipios, comunas); los grupos y organizaciones culturales, étnicas, religiosas y lingüísticas; las universidades y los centros de investigación, etc.

– Incluso en los sistemas nacionales sujetos a una regulación pública de todos los medios audiovisuales, el sector privado tiene como objetivo principal hacer dinero. Esto había sido formulado cínicamente por Patrick Lelay, entonces presidente del mayor canal de televisión privado francés, TFI, en un libro publicado en 2004. Según él, su trabajo era vender a los anunciantes “tiempo de cerebro humano disponible”.

– Sin embargo, con la creciente concentración del sector de la comunicación – del cual las emisoras privadas de radio y televisión son sólo un componente – el sistema mediático no obedece únicamente a una lógica de rentabilidad. También es un poderoso vector mundial de la ideología neoliberal que califica todas las medidas de regulación pública en favor del pluralismo y de los bienes comunes de la sociedad de “ataque a la libertad de información”, “a los derechos humanos”, etc.

En América Latina, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) es una caricatura de esta postura ideológica. Más que en otros continentes, el sistema mediático se ha convertido en un actor político de choque contra los gobiernos progresistas. En Venezuela, participó abiertamente en el golpe de Estado del 11 de abril de 2002 contra el presidente Hugo Chávez. En otros países, como Argentina, Bolivia y Ecuador, está llevando campañas de desestabilización contra los respectivos gobiernos en un intento de impedir toda democratización de la legislación del sector de la comunicación. En estos países, en su gran mayoría, los medios privados se comportan como fuerzas de oposición y, en ocasiones, como fuerzas golpistas.

Los Estados Unidos es otro ejemplo del papel anti-democrático del sistema mediático. La vida política está secuestrada por las grandes corporaciones que gastan miles de millones de dólares para comprar espacio o tiempo de publicidad en los medios a fin de derrotar a los candidatos al Congreso hostiles a sus intereses, y elegir otros que serán entonces meras marionetas en sus manos. La sentencia de la Corte Suprema del 21 de enero de 2010 permite a las empresas de financiar sin limitaciones las campañas electorales. Le da carácter oficial al concepto ” un dólar, un voto”.

Hasta el punto de que Barack Obama, sin embargo beneficiario de este sistema – había recogido mas aportaciones financieras que su competidor – calificó la sentencia de la Corte de ” gran victoria para las multinacionales petroleras, los bancos de Wall Street, las compañías de seguros y otros grupos de interés quienes, cada día, movilizan fuerzas en Washington para ahogar la voz del pueblo estadounidense”.

A cambio de un diluvio de dólares, ciertos medios de comunicación se abstienen de toda crítica de los candidatos beneficiarios de esta compra de votos. En cada elección, estamos frente a un golpe de Estado electoral organizado por lo que podría llamarse el complejo mediatico-financiero financiero, no ajeno al complejo militaro-industrial denunciado par Eisenhower en 1952 al abandonar la Casa Blanca. La ausencia de regulación de la financiación de las campañas electorales y la debilidad de los medios públicos impiden cualquier contrapeso al poder del dinero.

La situación es mas sofisticada en Europa. Por un lado, la financiación de las campañas electorales es generalmente enmarcada por la ley; por otro lado, no existe el concepto de canal de radio o televisión “opositor”. Debido a los dispositivos de regulacion, partidos políticos de la oposición, cualquiera que sea el gobierno, tienen cierto acceso a los canales públicos y privados. Pero sería un gran error centrarse sólo en este derecho de acceso. El formateo de las mentes se hace de manera mucho menos visible a través de la estructura y del contenido de los noticieros: sensacionalismo (crímenes, accidentes, catástrofes); reducción de la política a polémicas superficiales; cobertura de los problemas económicos y de las luchas sociales a travès del prisma neoliberal.

El tratamiento de los movimientos sociales obedece a cinco objetivos que el colectivo de comunicación de la CLOC (Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo) de La Vía Campesina, ha identificado. Se publicó en la edición de enero de 2013 dedicada a la comunicación de la revista América Latina en Movimiento, producida por ALADI (Agencia Latinoamericana de Información) que recomiendo encarecidamente la lectura . Estos son los objetivos:

-Cooptar mediante el personalismo. Personalizar las luchas destacando los dirigentes escogidos no por los trabajadores, sino por los medios de comunicación
-Dividir
-Criminalizar las luchas sociales
-Imponer agendas
– Invisibilizar las luchas

Estos métodos no son exclusivos de América Latina, también se aplican al resto del mundo, especialmente en Europa.

Las cuestiones de control o la falta de control de la información en la radio y la televisión, y el contenido de los programas de noticias son sólo parte del problema. Para evaluar el impacto político e ideológico global de las empresas de medios audiovisuales, es también, y quizás lo más importante, tener en cuenta los programas de entretenimiento, por el número de horas que representan.

En Francia, las personas mayores de 4 años pasan un promedio de 3.50 hrs por día delante de las pantallas de televisión. Las personas mayores de 13 años escuchan la radio una media de 2.58 hrs por día. Y eso sin contar el tiempo que pasan ahora, gracias a Internet, delante las pantallas del ordenador, tabletas y teléfonos inteligentes (smartphones), fenómeno al que regresaré en un momento. Una pequeña fracción del tiempo es la que se dedica a la información política en el sentido estricto del término. Todo lo demás es entretenimiento, donde hay que incluir a los deportes.

Este es uno de los principales retos a los radiodifusores públicos para cumplir con su misión de difusión de la cultura, de promoción de la identidad, de integración y de defensa de las lenguas nacionales.

Las situaciones varían mucho de un país a otro. Dejaré a mis colegas de América Latina el tratamiento de su propio continente, y en particular el analisis del contenido y de los resultados de las iniciativas constitucionales y legislativas en materia de derecho a la comunicación en Venezuela, Uruguay, Ecuador, Bolivia, Brasil y Argentina. Permítanme mencionar algunas tendencias importantes en Europa, principalmente en Francia. Vamos a ver cómo convergen o no con los existentes en otras partes del mundo.

De antemano, recuerdo lo que dije al principio de esta presentación sobre la necesaria distinción entre canal público de radio y televisión y canal de radio o televisión de Estado o de Gobierno. Nadie en Europa defiende un monopolio estatal abolido en Francia en 1982. Nadie en Europa tampoco defiende la idea de que una cadena pública debe estar al servicio del gobierno. Dicho esto, se entiende que cuando los medios privados se tornan hostiles violentamente, es grande la tentación de convertir los medios de comunicación públicos en herramientas de promoción exclusivamente para el gobierno.

En última instancia, sin embargo, esta opción puede ser contraproductiva, porque si hay un cambio en el poder después, por ejemplo, de una derrota electoral, la oposición controlaría tanto los medios de comunicación públicos como los privados… La batalla a librar es la democratización de los sectores tanto público como privado, y por lo tanto el pluralismo interno en ambos.
Esta batalla se da también en Europa, aunque con formas menos espectaculares que en América Latina. Sin lugar a dudas, en sus estatutos, el sector público no es la correa de transmisión del poder político, pero está sometido a las presiones y a las intervenciones gubernamentales. Podríamos citar muchos ejemplos, especialmente en Italia y Francia. En nuestros dos continentes, por no hablar de los demás, el deseo por la democracia y la libre expresión de las diferencias es un componente de toda identidad nacional. Por eso no debemos temer que esta aspiración se convierta en un requisito para el sector público.

En cualquier caso, con la explosión del número de canales y la convergencia de las comunicaciones audiovisuales y de las comunicaciones electrónicas, el sector público tiene que competir con la proliferación del sector privado y no tiene a priori una audiencia garantizada. Él debe conquistar y retener a esta audiencia. Es inútil producir programas que nadie o muy pocas personas ven o escuchan.

La situación se complica aún más con la nueva tendencia de los jóvenes que se apartan de la televisión en favor del Internet. Un estudio realizado en Francia en enero de 2013 mostró que semanalmente los jóvenes de 13 a 19 años gastan de 13.00 hrs Web contra 11.15 hrs viendo la televisión, y esta brecha es cada vez mayor. En su ordenador, componen sus propios menús a partir de los sitios de replay, de los canales de televisión, y sobre todo de las plataformas de intercambio de videos como YouTube o su equivalente francés Daily Motion.

Esta migración de los jóvenes de la televisión al ordenador (y también tabletas y teléfonos inteligentes), y por lo tanto la migración de programas sin ningún tipo de limitaciones físicas o de tiempo, no puede ser ignorada. Los canales de televisión tendran que adaptarse. No saben todavía cómo, ni los privados ni los públicos. Pero éstos ultimos tienen una responsabilidad especial para anticipar este fenómeno si no quieren que los paquetes de programas que cada uno puede componer de forma individual.

La cuestión del control político de la información producida por el sector audiovisual público tiende con demasiada frecuencia a eclipsar el contenido de sus programas. Sin embargo, son ellos, mucho más que los noticieros, los que contribuyen al formateo de las mentes. Desde este punto de vista, no vemos diferencias fundamentales entre los canales públicos y los canales privados. Se nota en particular que las series estadounidenses son omnipresentes en los canales privados de máxima audiencia, y tienen también un espacio importante en las cadenas públicas, en detrimento de la producción nacional.

Esto también es cierto en otros países de Europa continental. Romano Prodi, ex Primer Ministro de Italia y ex presidente de la Comisión Europea dijo lo siguiente ante el Parlamento Europeo el 13 de abril de 1999 : “La fuerza de la cultura estadounidense en un sentido amplio, tal como se expresa simbólicamente por los medios de comunicación, es vista por algunos como si pudiera constituir una referencia unitaria para una Europa en busca de su alma. Esta suposición no es escandalosa”. La consecuencia lógica de esta rendición incondicional de un alto funcionario europeo es la promoción del inglés como lengua común de Europa y por supuesto, del resto del mundo.

El gran desafío a los canales públicos, europeos y de América Latina, es la producción de programas que, respetando la letra y el espíritu de su misión, sean a la vez popular y de alta calidad con el fin de atraer a una gran audiencia. Esto es a la vez una cuestión de creatividad y de libertad de expresión cultural y una cuestión de financiación para deshacerse de la dictadura de la publicidad.

Hay que resistir a la tentación de limitar las producciones del sector público a unas audiencias minoritarias. Sería abandonar el campo de batalla cultural. No debemos encontrarnos en el dilema que el sociólogo francés Henri Maler formuló de este modo: “Para que los espectadores no tengan que elegir entre los programas demagógicos sujetos al mercado y los programas educativos presentados por el Estado ; entre el entretenimiento comerciante (y privado), por un lado, y la formación ascética (pero pública) del otro”.

Se han publicado 9 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • ramsay dijo:

    Profunda y concreta esta reflexión. Hace falta que los decisores de nuestra política de comunicación e información, tomen nota. No se puede transmitir cultura por los MDM si no se invierte en ellos.

    • Charlie. dijo:

      Sin dudas ramsay, tienes mucha, pero mucha razòn…

  • Lucy dijo:

    La television es cara, sin financiamiento no es posible producir buenos programas.

  • luis dijo:

    Nada nuevo, como no sea la actualización sobre el fenómeno de internet. Hay que ponerle dinero a la Radio y la Tv Cubanas, y si no hay buscar fórmulas para que se sostengan económicamente. La publicidad y los patrocinios en una sociedad como la nuestra no le hace daño a nadie.Tiempo que se pierde en esto, no se recupera.

  • rommel dijo:

    No se puede afrontar la cultura de un pais como una meta a cumplir o como un plan de desarrollo quinquenal , como se ha hecho, no basta con tener 2 canales mal llamados educativos para trasmitir clases del programa universidad para todos cuando se sabe a ciencia cierta que la cantidad de televidentes que le dan seguimiento a dicho programa es casi microscopica, existe la cultura y la subcultura que son dos tendencias opuestas , la cultura es libre , la subcultura es orientada , dirigida y esta ultima al final es un rotundo fracaso, se debe abogar por los deseos y necesidades culturales del individuo , es decir lo que este desee o crea conveniente para su desarrollo profesional o intelectual , no orientar que se debe leer , que se debe oir o que tipo de programacion televisiva o de cine se puede ver o no ver , eso es un absurdo , quien dude de lo que expreso le pongo un ejemplo la feria del libro en nuestro pais se ha convertido en un evento politico-social-gastronomico , y no cultural , si tomamos en cuenta que se recauda mas dinero por la venta de comestibles y liquidos que por la venta de libros , eso no es cultura , ahora bien si se vendiesen buenos libros a precios accesibles estoy seguro que los resultados de la racaudacion serian inversos , la cultura no se puede dosificar , censurar o politizar , hay que hacela llegar a todos en todas sus formas y manifestaciones para que pueda ser el propio individuo quien tenga la capacidad de discernir que le es util o no util para su desarrollo cultural.

    • Jesus Riveros A. -Perú- dijo:

      Compañero ROMMEL:
      La apreciación que hago a su comentario VA EN EL PROPÓSITO EXCLUSIVO DE PROMOVER REFLEXIÓN A NUESTRAS OPINIONES con referencia al artículo que nos provoca. Lo hago muy fraternalmente desde mi convicción comunista y para de repente contribuir en el desarrollo SOCIALISTA en Cuba.
      Dice usted:
      “(…) existe la cultura y la subcultura que son dos tendencias opuestas, la cultura es libre, la subcultura es orientada, dirigida y esta ultima al final es un rotundo fracaso,…”
      Tal vez sea necesaria explicar algo sobre eso de CULTURA LIBRE, ya que usted se refiere más a la subcultura, que lo lleva a continuar diciendo: “se debe abogar por los deseos y necesidades culturales del individuo, es decir lo que este desee o crea conveniente para su desarrollo profesional o intelectual, no orientar que se debe leer, que se debe oír o qué tipo de programación televisiva o de cine se puede ver o no ver, eso es un absurdo, quien dude de lo que expreso le pongo un ejemplo la feria del libro en nuestro país se ha convertido en un evento político-social-gastronómico, y no cultural, si tomamos en cuenta que se recauda más dinero por la venta de comestibles y líquidos que por la venta de libros, eso no es cultura”,
      ¿Y sabe lo que me da a entender todo ese párrafo?, que usted ve a la cultura como UNA MERCANCÍA MAS que debe servir al sujeto de forma individual. ¿Y el socialismo que se construye, en donde la cultura es parte?
      La cultura individualista como mercancía que bien podría…: “…si se vendiesen buenos libros a precios accesibles estoy seguro que los resultados de la recaudación serian inversos…”
      Compañero ROMMEL, nos dice también que: “…la cultura no se puede dosificar, censurar o politizar , hay que hacerla llegar a todos en todas sus formas y manifestaciones para que pueda ser el propio individuo quien tenga la capacidad de discernir que le es útil o no útil para su desarrollo cultural”
      Aún cuando se pretenda, nada es dosificable, pero si censurable (porque en el socialismo hay que censurar implacablemente a la cultura e ideología capitalista).
      Cuando afirma que, QUE NO SE PUEDE POLITIZAR, ya la cosa llama mucho más la atención ¿cultura al margen de la política?, ¿cultura al margen de la vida social de los seres humanos?
      Finalmente, eso de “que pueda ser el propio individuo quien tenga la capacidad de discernir que le es útil o no útil para su desarrollo cultural”, no negará que implica individualismo y en el socialismo se combate el individualismo.
      Concluyo diciendo: ALIMENTÉMONOS DE LA CULTURA DEL TRABAJO, DEL TRABAJO PRODUCTIVO Y DE LOS QUE SE COMPROMETEN CON ÉL.

  • Nelson dijo:

    Esta batalla es estratégica, en este terreno se decide mucho, ya Martí lo decía: ser cultos es el único modo de ser libres.
    Lo más importante y difícil en estos tiempos es tener espacios que a la vez eduquen, lleven de la mano la cultura e identidad(la nuestra)y sean entretenidos.

  • avner dijo:

    osea que:
    Corea del Norte(El reino Il) es el pais correcto por su control de los medios de comunicacion…
    las elecciones son una farsa pues la gente tiene el cerebro vacio y no sabe decidir…
    la television controlada por el gobierno es educativa…

    parece algo de un libro sovietico de los anhos 70…

    50 anhos de Cubavision y ahora tenemos una crisis de valores…
    y la culpa es de los extraterrestres pues la television de cubana aun no se responsabiliza por la educacion que le dio al pueblo…

  • Jose dijo:

    Muy cierto lo de los libros. Yo tengo un librero lleno de Ediciones Huracán que leí en mi juventud cuando dos pesos no hacían sudar a nadie.

    Muchos los compré cuando estudiaba en la universidad.

    Hoy en día, lo mismo o peor te cuesta 20 pesos, casi un día de trabajo para mí y dos días para una secretaria. Así los niños no leerán libros de cuentos, sinó que oirán reguetón del reproductor del hermano, el primo o el vecino. Y bien sabemos que el lenguaje descompuesto y el machismo a ultranza crean una imagen bastante distorsionada irreal y egoista del mundo.

    Es posible que el papel y la tinta no cuesten ya dos pesos, pero hay que buscar alguna manera inteligente de enfrentarlo, no basta con esquilmar a la billetera del lector.

    Hace un rato acabo de bajarme de un Transmetro en el que venía una chiquilla oyendo reguetón en su celular, a todo volumen y a toda distorsión, hiriéndome los tímpanos y el cerebro. Francamente desagradable, aunque más desagradable podría ser decirselo…

    Y es que hay que saber ser macho para criar hijos y mantener una familia, no basta con gritar que se es macho reafirmandolo con habla soez. Eso es un macho virtual.

Se han publicado 9 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Vea también