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Gitanos al borde del camino

En este artículo: Francia, Gitanos, xenofobia
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rancia entró hoy en el poco selecto club de países condenados por el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU, añadiendo una humillación internacional más a las muchas desatadas por el plan antigitanos de Nicolas Sarkozy. El comité, con sede en Ginebra, expresó su preocupación por las "expulsiones colectivas" de romaníes y por "un aumento de la violencia de carácter racista contra los gitanos".

Francia entró hoy en el poco selecto club de países condenados por el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la ONU, añadiendo una humillación internacional más a las muchas desatadas por el plan antigitanos de Nicolas Sarkozy. El comité, con sede en Ginebra, expresó su preocupación por las "expulsiones colectivas" de romaníes y por "un aumento de la violencia de carácter racista contra los gitanos".

Por David Cronin
Tomado de IPS

LILLE, Francia, 13 sep (IPS) - A la entrada de un campamento gitano en esta ciudad del norte de Francia se pueden ver bicicletas rotas y valijas viejas. Niños y niñas, con barro hasta los tobillos, toman de la mano al periodista de IPS y lo llevan adonde están sus padres.

Al ser consultada por si teme ser expulsada, Elena, una de las integrantes del campamento, mostró su carné de identidad en el que se lee que es de Rumania, país miembro de la Unión Europea (UE), igual que Francia.

Elena y su familia, así como otros romaníes de Francia, corren el riesgo de ser expulsados en cualquier momento.

En el centro de Villeneuve d'Ascq, una comuna pobre de Lille, se puede leer en unos paneles transparentes los artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

"Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado", reza un cartel. "Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad", dice otro.

Es evidente que en el campamento de gitanos, no muy lejos de allí, se violan esos derechos, considerados fundamentales por la Organización de las Naciones Unidas.

No hay adecuadas instalaciones sanitarias ni agua corriente, niños y niñas orinan en el borde de un estacionamiento vecino.

El riesgo de que el campamento, con sus seis casas rodantes, sea desmantelado es real. Hace unas semanas se usaron topadoras para desmantelar otro asentamiento gitano cercano.

"Tenemos muchos problemas con la policía", señaló Vasir, otro de los residentes. "Vienen muchas veces. No tenemos trabajo ni dinero ni nada", añadió.

Los esfuerzos de las autoridades francesas para expulsar a los romaníes se concentraron en la septentrional ciudad de Lille y sus alrededores.

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, acusó a los extranjeros de delincuentes en un discurso realizado en julio. También dijo que no se "tolerarían" los campamentos de gitanos.

La primera operación policial contra los romaníes tras el discurso del jefe de Estado fue en la comuna de Lesquin, cerca de Lille. Cuarenta y ocho personas y 14 casas rodantes fueron "evacuadas", según la retórica oficial. Fue la primera medida que siguió con la expulsión de 1.000 gitanos en agosto.

Nueve adultos y 12 menores fueron sacados de sus casas rodantes en la última semana de agosto, según las autoridades, por ocupar propiedad privada.

La medida generó reacciones en la justicia y la sociedad civil.

Un tribunal de Lille emitió dos fallos contra el argumento de que los campamentos romaníes son una amenaza al orden público.

Hubo protestas en esta ciudad contra la política de Sarkozy hacia los romaníes y la reforma de la seguridad social. Es una vergüenza para Francia, según los manifestantes.

La difícil situación de los 1.200 romaníes de Lille y sus alrededores también es motivo de disputas entre los partidos políticos.

Después de las críticas contra la expulsión de gitanos de la primera secretaria del opositor Partido Socialista, Martine Aubry, los aliados centroderechistas del presidente la acusaron de mantener un doble discurso porque como alcaldesa de esta ciudad propuso a principios de este verano boreal desmantelar los campamentos.

Una norma de la UE de 2004 prohíbe las deportaciones colectivas de un país del bloque a otro. Pero las autoridades de la Comisión Europea, con sede en Bruselas, son reacias a tomar medidas contra Francia.

El presidente del órgano ejecutivo de la UE, José Manuel Barroso, no realizó ningún comentario sobre el asunto en su primer discurso dedicado a la situación del bloque el 7 de este mes.

Barroso se mostró reticente pese a que el trato dispensado a los romaníes fue discutido ampliamente entre Francia y la Comisión Europea en las semanas anteriores.

La comisaria de justicia de la UE, Viviane Reding, tampoco quiso hacer declaraciones públicas respecto de que Francia infringió una norma del bloque, pese a que los informes internos preparados por su oficina así lo sugieren.

Uno de los documentos sostiene que las deportaciones no fueron voluntarias, como alegan las autoridades francesas. También señala que indemnizar a los deportados con pequeñas sumas de dinero no basta para sostener que Francia respetó la legislación de la UE sobre la libre circulación de personas.

El Parlamento Europeo, el único órgano elegido por votación popular, estaba de receso en agosto, y no se expresó sobre las deportaciones. La asamblea aprobó una resolución contra la política francesa cuando reanudó las sesiones la semana pasada.

El texto de la resolución, aprobada por 337 miembros y rechazada por 245, rechaza "toda declaración que relacione minorías e inmigración con criminalidad y cree estereotipos discriminatorios".

Se han publicado 8 comentarios



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  • xabat dijo:

    a eso yo le llamo xenofobia la verdad que triste que sucedan estos casos en el mundo el gobierno frances lo unico que esta hciendo es el ridiculo total

  • El Chileno de Aragua(Miguel Àngel Maregatti) dijo:

    Además de la xenofobia, es la crueldad que estos defensores seudos de la democracia como violan todos los derechos humanos fundamentales universales, y siempre son sobre los más desvalidos, los excluídos de siempre de toda la vida, y no les interesa para nada niños, ancianos, mujeres, es así como actúa el fascismo, el capitalismo, y los Organismos Internacionales no se atreven hacer nada al respecto, porque son todos unos BATES QUEBRADOS, BACALAOS, Y CAIMANES DE UN MISMO CHARCO.

  • Maño dijo:

    Hola a Todos:
    Alguien penso que despues de las atrocidades de Hitler contra el pueblo gitano y judio ya nunca mas se veria una cosa asi...pues bien ahi estan los "civilizados europeos", por un lado hablan de democracia y derechos humanos y por el otro avasallan a las minorias de este mundo...si alguien cree en lo que dicen los "muy europeos" que me expliquen su civilizacion....pero esto lo hacen no solo con el pueblo gitano...para el gobierno frances no hay otros seres humanos que ellos mismos los franceses...
    Verguenza les debe dar, al menos, por semejante vejacion...

  • Dardo Ribas dijo:

    AL LEER SOBRE LA ACTITUD DEL GOBIERNO FRANCÉS
    UNO NO PUEDE MENOS QUE SENTIR REPUGNANCIA

    Los gitanos, en el mundo entero, han conservado sus tradiciones y concentrado los prejuicios propios de las sociedades segmentadas en clases y con fuertes ingredientes racistas.

    Por lo visto, en Rumania, la etapa socialista no logró erradicar esos odios absurdos. Y el capitalismo, sólo los acentuará. Bríndese al pueblo gitano las mismas posibilidades culturales y abandónese el criterio segregacionista y se sumarán, seguramente, a cualquier comunidad.

    Yo recuerdo que en mi infancia -allí en Buenos Aires-, cada vez que aparecían gitanas con sus niños caminando por el barrio, la gente se metía adentro y cerraba las puertas. Incluso mi madre, que era un espíritu exquisito, culta y de viva inteligencia. Se nos infundía temor hacia ellos y se ridiculizaba la forma en que se vestían y sus hábitos de vida.

    Para prejuicios burlones hacia los extranjeros, no creo que a los argentinos nos gane nadie en el mundo. Sin embargo, aquí siempre se ha convivido en paz con gente de las procedencias más remotas.

    En los últimos años hemos recibido un torrente inabarcable de ciudadanos bolivianos, chilenos, peruanos. Y ha resurgido, otra vez, en las grandes ciudades, un enfermizo aborrecimiento a sus costumbres. Esto pasa en ciertas capas sociales imbuidas de delirios burgueses y pletóricas de sentimientos chovinistas, segregacionistas y, francamente, racistas. Hay que decirlo, aunque duela. La rémora rediviva de los peores sentimientos que tienen su patria en el egoísmo más cerril.

    Es verdad que los gitanos tenían y tienen costumbres extrañas. Los hombres, en general, se dedicaban a negocios non sanctus -entiéndase esto por compra y reventa de cosas de dudosa procedencia-; en la actualidad, ocupan todo un segmento en la misma diligencia, pero, dirigidas sus actividades a la compra y reventa de vehículos usados. Las mujeres, acostumbran a deambular por plazas y lugares públicos, con sus coloridas vestimentas, y siguen aferradas a la “adivinación del futuro”, a cambio de que la gente les brinde unas monedas. Es muy raro que haya problemas con ellos. Son muy cerrados en su comunidad y, en general, han hecho dinero con sus habilidades. Muchas de estas familias de gitanos ostentan economías florecientes. Tienen sus casas, automóviles y todo el confort a que se pueda acceder.

    Hay algo curioso en sus conductas. Es la recurrencia a ciertas picardías callejeras, como ser andar haciendo lo que aquí se llama “el cuento del tío” -pequeños timos que se basan en la codicia de la gente-.

    Les encantan las alhajas, el oro especialmente y donde pueden quedarse con un vuelto, lo hacen con la mayor galanura. Igual que los burgueses, pero sin tanto descaro. Entre gitanos astutos y burgueses ladrones, definitivamente, uno se queda con los primeros.

    Hace unos meses, caminando por la hermosa ciudad de Mar del Plata, me detuvo una muchacha gitana, poseedora de una belleza indescriptible. Se ofreció para “adivinarme el futuro” y yo, que jamás les tuve ojeriza, me presté al singular experimento. Me pidió, de inmediato, un billete que prometió devolverme. Se lo di y con él en su poder, comenzó a pronunciar unas palabras ininteligibles, trazando con sus manos cruces en el aire en todas direcciones.

    Luego me tradujo sus previsiones que, por supuesto, me auguraban éxitos de fortuna, amores y salud. A continuación, escupió ostentosamente el billete y me lo extendió argumentando que debía guardarlo por quince días bajo mi almohada. Como es de imaginar, era imposible aceptar el expectorado papel. No pude menos que reírme de la ocurrencia. Ella sabía la reacción y, de esa manera, se quedaba con el dinero sin reclamo de parte. Le di un beso y me despedí. Aunque parezca mentira, sus palabras y augurios me hicieron bien. Era un día que estaba muy deprimido y la gitanita me endulzó el corazón, aunque se quedó con el billete. Una estratagema asquerosa, pero hilarante.

    Bien, esas cosas, por ejemplo, hacen nuestras gitanas. Todo el mundo lo sabe y, sin embargo, aquí en Argentina nadie pide que se los expulse. Con los años, la gente se ha acostumbrado a su presencia que, repito, no molesta ni causa problemas de índole alguna. Son pícaros, una consecuencia que surge de la marginación a que se los ha condenado desde los fondos de la historia.

    Es cierto que tienen una tendencia a no integrarse con los “payos”. Mantienen las relaciones de familia y se casan entre ellos. Siguen “vendiendo” a las hijas -entendido esto como pedirle una dote al novio-, y son un tanto renuentes a enviar a los chicos al colegio o permitir que se integren socialmente al resto de la población. En Mar del Plata hay una colonia notable. Si uno busca delincuentes, vaya en otra dirección. Es verdad que a veces hacen macanas, pero son de ínfima importancia si se traza una comparación con los delitos que cometen otros segmentos de la población.

    Difícil ver gitanos drogados o asaltando gente. Mar del Plata y la Argentina en general, se han convertido en geografías peligrosas. Drogas, homicidios, asaltos, estafas, prostitución, vagabundos… son calamidades cotidianas en todos lados. Los gitanos, no tienen incidencia en estas cuestiones. Son mal mirados, repito, por los monomanías de la sociedad capitalista, arrogante, embrutecida y fascistoide.

    Si yo estuviera en Francia, si fuera ciudadano francés, estaría de acuerdo en que lo expulsen a Sarkozy. Típico personaje de esos estamentos de la burguesía que allí cuando la invasión nazi -permitida socarronamente por esa clase-, le lamían los calcetines a la SS y a la milicada hitleriana, la misma que asesinó a miles de pobres gitanos en las cámaras de gas.

    Una vergüenza de la que Francia, aún, no ha podido liberarse.

  • Francis dijo:

    Me fastidia un poco la forma en que se opina sobre los Roms especialmente rumanos, por un lado se hace una almalgama con todos los gitanos o gens de voyage, las medidas que el gobierno está tomando pienso y creo que son justas, aunque todos comprendemos que son casi ineficaces, pues estos agarran un par de cientos de euros y dos meses después están de vuelta instalados en los lugares más insólitos, comprendo que se critique fuerte a Sarkosy por muchas razones, especialmente como responsable del envío de tropas a Agfanistan, y sobre todo por su posición respeto a Cuba, aunque los socialistas que debían ser más sensibles sobre este problema, muchas veces son peores que los de la derecha sobre Cuba, en Francia viven docenas de miles de gitanos, zingaros, manouches, etc. y no hay ningún problema con ellos, mismo hacen concentraciones y fiestas de varios miles de personas, creo que es esencial que las asociaciones vuelquen sus esfuerzos en exigir que todas las ciudades de más 5.000 habitantes construyan los espacios adecuados con sanitarios y condiciones como lo estipula una ley bastante olvidada.
    Cuando se ven por las calles centricas en pleno invierno con niños drogados en sus brazos haciendo la manga nos indignamos y pensamos "como las autoridades permiten eso" pienso que por deplorable que sea la derecha y sus representates hay que tener cuidado en las comparaciones que acabo de leer más arriba pues no contribuye a tener una opinión correcta del problema. saludos cordiales. F.M.

  • Maria Elena martínez Díaz dijo:

    Sobre todas las cosas que son tristes lo que mas nos apena es la existencia de niñas y niños en ese contexto, que la inocencia quede marcada eternamente por la crueldad de la indiferencia de los que con una palabra o una acción pueden remediarles la existencia.
    Ojala y todos los niños del mundo tuvieran la infancia de los nuestros.

    Saludos,
    Malena y Rigo.

  • jacqueline dijo:

    4 de septiembre : Miles de personas reclaman que Francia "siga siendo tierra de acogida". En mi ciudad, estaba en las calles...
    http://www.educationsansfrontieres.org/article31475.html

  • F. JUAN ÁGUILA dijo:

    POSIBLE CONDENA DE LA UNIÓN EUROPEA.

    En realidad, las redadas en los campamentos gitanos respondían a una circular del Ministerio de Interior francés en la que se fijaba "como prioridad los de los gitanos rumanos", en contra de lo defendido por Besson y Lellouche ante Reding y la comisaria de Interior, Cecilia Malström, a quienes explicaron que se trataba de una medida genérica a favor del mantenimiento del orden público. El largo engaño de París a Bruselas, recién descubierto, "es una vergüenza", según Reding.
    A pesar de que N. Sarkozy, logró engañar a la Comisión Europea durante varias semanas, por las repatriaciones de gitanos y búlgaros anunció la próxima apertura de un procedimiento sancionador que en su caso extremo podría sentar a Francia ante el Tribunal de Justicia de la UE. La acusación: violar la legislación europea que prohíbe la discriminación por nacionalidad, raza o religión.
    "En Europa no hay lugar para la discriminación por motivos étnicos o raciales", dijo la vicepresidenta y comisaria de Justicia, Viviane Reding, al día siguiente de que el secretario francés de Asuntos Europeos, Pierre Lellouche, crecido y seguro de sí mismo, dijera que no toleraba que la Comisión tratara a Francia como si fuese un parvulito.
    El engaño de París a Bruselas "es una vergüenza", según Viviane Reding. "En Europa no hay lugar para la discriminación étnica o racial"
    "Francia es un gran país. Somos el país fundador de los derechos humanos. No permito que se nos trate como a niños. Francia no está ante un tribunal", bramó el lunes un Lellouche que midió mal sus fuerzas ante la Comisión. Echando fuego por la boca, en una escena raramente vista en Bruselas, Reding salió ayer al paso de lo que consideró intolerables burlas y engaños de París.
    Para mayor laceración del "país fundador de los derechos humanos", la comisaria comenzó su declaración diciendo que pensaba que las expulsiones de ciertas minorías eran algo que "Europa no tendría que volver a ver tras la II Guerra Mundial", una evocación de los tiempos del nazismo contra la que también se había alzado Lellouche.
    Reding hizo alusión a los innumerables contactos mantenidos desde agosto con las autoridades de París sobre las repatriaciones de gitanos, incluida una visita a Bruselas del ministro francés de Inmigración, Eric Besson, acompañado de Lellouche, y anunció: "Ya no podemos creer en las garantías dadas".

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