Artículos de Ángeles Diez
Especiales, Ángeles Diez »
Miguel Alfonso Martínez murió el pasado día 1 de febrero, fue un ser extraordinario, pero eso, para quienes no le conocieron, no dice gran cosa, y para aquellos que le conocimos apenas es un adjetivo aplicable a muchos otros revolucionarios cubanos de su generación.
Gran conocedor de Naciones Unidas y del laberinto jurídico con el que, a menudo, se trata de acallar a los pueblos, nunca renunció a su deber de dar voz a través de la representación de su país, a los pueblos silenciados.





