El sabojate a La Coubre sigue sin esclarecer
46 años después de uno de los hechos terroristas más terribles cometidos contra Cuba, el gobierno de Estados Unidos continúa sin desclasificar la información que arrojaría la verdad acerca de la voladura del vapor La Coubre en los muelles de la entonces Panamerican Dock . Durante la despedida del duelo de las víctimas el presidente cubano Fidel Castro expresó por vez primera la consiga que representa la irrenunciable decisión de todo un pueblo
La explosión del vapor francés La Coubre en el puerto de La Habana, el 4 de marzo de 1960, fue resultado de un sabotaje concebido y preparado fuera de la Isla. Es un acto terrorista aún no esclarecido, que mantiene en la oscuridad a sus autores materiales e intelectuales. 46 años después, Cuba continúa demandando y exigiendo al gobierno estadounidense que desclasifique los documentos que permitan dar luz a la verdad sobre lo acontecido aquella tarde en los muelles del Panamerican Dock.
"Existe la firme y fundada convicción de que entidades en Estados Unidos tuvieron un estrecho nexo en la concepción y ejecución del crimen, insertado dentro de la política de agresión contra la Revolución cubana. Hay muchas razones por las cuales ellos deben tener información", afirma el doctor José Luis Méndez Méndez, investigador del Centro de Estudios de la Seguridad del Estado.
El buque La Coubre trasegaba municiones desde Bélgica, no traía armas, pues estas ya las había transportado en un viaje anterior, en octubre de 1959, en cumplimiento de un acuerdo firmado con el gobierno de Fulgencio Batista.
Ya en 1960, derrocada la dictadura batistiana, la administración estadounidense hizo ingentes esfuerzos para evitar que Cuba recibiera pertrechos para su defensa, incluso se había negado a vender armas a la Isla y sostenía una fuerte presión contra otros gobiernos para que no honraran acuerdos previos, ni contrajeran nuevos que permitieran el envío al territorio nacional de equipos militares, ni modernizar los ya existentes.
Proveedores de Inglaterra, Bélgica e Italia recibieron advertencias claras de no suministrar, ni renovar el armamento de la entonces naciente Revolución, resultando notoria la importancia que daba al hecho de evitar el fortalecimiento del proyecto social en marcha, a escasas 90 millas de las costas del imperio. "El sabotaje privó a la defensa nacional de 44 toneladas de granadas y 31 de municiones, lo cual coincidió con el propósito norteamericano de que no llegaran a su destino".
Según la presentación realizada por el propio Méndez en el evento La Crisis de Octubre: una Visión Política Cuarenta Años Después, celebrado los días 11 y 12 de octubre del 2002, el buque "debía haber llegado el 2 de marzo al puerto pero por mal tiempo se retrasó, su capitán George Dalmas envío a La Habana, el día primero de ese mes, dos cables abiertos a través de vías de comunicación en la ciudad de Miami donde solo informaba la ubicación exacta de la carga militar. ¿Por qué lo hizo, a quien informó?"
¿SIMPLE LADRÓN DE CABALLOS?
En enero de 1960 ya circulaba en Estados Unidos, un plan muy abarcador de operaciones encubiertas contra Cuba. Se había constituido el llamado grupo especial WH-4 dentro de la CIA, encargado de coordinar, controlar y ejecutar la agresión para derrocar a la Revolución. Los actos terroristas contra el territorio cubano procedentes de Estados Unidos habían comenzado desde hacia un año.
El 9 de marzo, cinco días después del sabotaje al vapor, se realizó una reunión de coordinación de ese grupo dirigido por el oficial J.C. King, donde fue analizado el impacto del sabotaje en la capacidad de defensa cubana y el 17 del propio mes, con la aprobación del entonces presidente norteamericano Dwight D. Eisenhower, el plan agresor era ya una orden ejecutiva.
"Resulta interesante que en un barco cargado de explosivos se enrolara un norteamericano, Donald Lee Chapman, quien no tenía cupo en el vapor, para introducirlo hubo que presionar al capitán y dejar a dos tripulantes en tierra para hacerle un lugar a él", sostiene Méndez Méndez.
Pero en esta cadena de hechos interesentes, aún no esclarecidos están también el que "Jack Lee Evans, otro norteamericano, que estaba en la casa del agente de la CIA William Morgan, al saber de la explosión salió precipitadamente con destino a Miami donde hizo declaraciones en las que aseguraba que la acción de La Habana había sido ejecutada por braceros cubanos".
Incluso Evans fue más lejos, porque sostuvo que "él había presenciado cuando los braceros cubanos lanzaban explosivos para hacerlos detonar y que además había visto cómo William Morgan entrenaba a los soldados cubanos con armas norteamericanas".
Tres días después El Miami Herald tuvo que desmentir tales aseveraciones. Entonces arguyó que el susodicho era un farsante, un ladrón de caballos.
PUNTO DE DESTINO DEMASIADO DISTANTE
Por su parte al producirse la detención de Donald Lee Chapman, "fue significativo que dos representantes norteamericanos por el estado de Nebraska, demandaran al instante a las autoridades cubanas la liberación de Chapman".
Lo cierto es que el mencionado personaje iba para Nebraska y desembarcaría en Miami. ¿Por qué, si ambos puntos están tan distantes? Resulta extraño, pues también Chapman estaba acostumbrado a trasladarse en buques comerciales caros.
Al ser arrestado "se le ocuparon documentos de un viaje por Europa, y sin embargo se enroló en un vapor como La Coubre, que no estaba habilitado para transportar pasajeros".
El Doctor Méndez sustenta que "Estados Unidos debe tener información sobre todo ese trágico hecho, porque también fueron detenidos varios turistas norteamericanos que sospechosamente tomaban fotos en el momento del suceso y además, a petición de la transatlántica francesa, buzos estadounidense trabajaron en el reflote del barco. Ellos debieron haber realizado un informe sobre lo que descubrieron y eso aún se desconoce".
Señala el experto que coincidentemente' La Coubre había sido reparado en un astillero norteamericano "un mes antes de la explosión" y puntualiza, "preciso más, fue reparada esa misma bodega donde se trasladó la carga".
Hasta hoy los documentos que se desclasificaron son los hablan de los cables que en aquel momento el señor Braddock, entonces encargado de negocios de Estados Unidos en La Habana, enviara sobre el discurso que pronunciara el Comandante en Jefe Fidel Castro el 5 de marzo, en la despedida del duelo de las víctimas del sabotaje y donde se proclamó la consigna de Patria o Muerte.
SECRETOS BIEN GUARDADOS
Estados unidos ha insistido en que el sabotaje a La Coubre fue un acto preparado por la Isla para catalizar, acelerar la toma de conciencia de la población cubana contra Estados Unidos, o sea, exacerbar los sentimientos antinorteamericanos y consolidar así a la Revolución. "Lo cual es totalmente falso, pero además, no han logrado desclasificar un documento que hable en esa dirección, que asegure o permita demostrar que haya sido así".
Lo cierto es que lo ocurrido el 4 de marzo de 1960 permanece, como "una joya de la CIA muy bien guardada" Se supone que para Estados Unidos es imposible desclasificar la documentación relacionada con ese acontecimiento, porque estaría demostrando "cómo fue capaz de preparar un atentado terrorista de tal magnitud donde murieron seis tripulantes franceses, otros resultaron desaparecidos o heridos, siendo Francia un aliado; donde también había belgas involucrados y hasta un ciudadano norteamericano". Las posibles víctimas cubanas al parecer no importaron nunca.
Asimismo, es evidente que este fue un hecho terrorista urdido y preparado en el exterior. Durante las investigaciones fueron lanzadas desde una avioneta granadas en unas cajas para comprobar si explotaban al impactar y no estallaron, estaban bien seguras.
MANIOBRAS FRUSTRADAS
El embajador francés en La Habana, Roger Du Gardier, estrecho colaborador de la CIA, trató de desvirtuar las denuncias cubanas y proporcionó elementos a la embajada norteamericana -solicitando previamente que no lo vincularan a la información- para que se defendiera de las sustentadas acusaciones del gobierno revolucionario.
"Du Gardier dijo que la mercancía no había sido trabajada por braceros profesionales y que había sido estibada por el Ejército Rebelde. Eso es falso. Los combatientes del Ejército Rebelde solo protegieron el traslado de las municiones".
Otro de los aportes' del diplomático francés fue que el capitán del navío había radiado a las autoridades portuarias que estaba listo para anclar en la bahía y descargar, pero que se le había indicado específicamente no hacerlo de esa manera, sino pegarse al muelle; además, que los soldados habían sido enviados a custodiar el trasiego; sin embargo, "Du Gardier señaló que las precauciones de seguridad eran flojas, y muchas personas, particularmente los militares, andaban pululando por la nave y entorpeciendo las labores".
La explosión de La Coubre fue un acto terrorista muy bien pensado, "30 minutos después de una primera detonación, cuando se realizaban las labores de salvamento y hasta habían arribado al lugar los dirigentes de la Revolución, se produjo un segundo estallido, destinado sin dudas a causar más víctimas".
Se versiona que pudo ser una combinación para intentar asesinar a nuestros principales líderes, "teniendo en cuenta la actitud de ellos de estar siempre al frente en cualquier circunstancia".
Durante las investigaciones realizadas en Cuba y en el exterior se descartó la posibilidad del accidente como causa del siniestro, debido a las efectivas medidas de seguridad en su embalaje, las tomadas en el momento de la descarga, la pericia y experiencia de los braceros contratados para ese trabajo, así como los resultados de los experimentos realizados, los que después del hecho, confirmaron que la causa de la explosión fue un sabotaje preparado en algún punto del embarque o en la travesía.
-¿Qué criterio le merece el no desclasificar los documentos que la administración norteamericana posee sobre este hecho criminal, a la luz del discurso de George Bush respecto a la cruzada contra el terrorismo?
-La voladura de La Coubre se mantiene dentro de esa larga lista de agresiones que ha sufrido Cuba durante estos 47 años y de las cuales hemos tenido que defendernos con nuestros medios. El terrorismo contra Cuba parece no interesar al gobierno de Estados Unidos, porque estaríamos entrando en el campo minado' de enjuiciar a sus terroristas', los que ampara y protege.
"No se puede pasar por alto que Estados unidos ha sido el país después de Cuba que más ha sufrido el mismo terrorismo que ellos han engendrado. Más de 360 acciones terroristas han ejecutado en territorio norteamericano y de ellas casi 180 han sido contra intereses estadounidenses dentro de la misma nación.
"Ejemplos como los de Luis Posada Carriles, Guillermo Novo Sampoll, Orlando Bosch y tantos otros, dan fe de que los terroristas anticubanos son un caso de terrorismo doméstico, pues son del conocimiento de las autoridades estadounidenses y de sus servicios especializados como la CIA y el FBI.
"El discurso de Bush es una incongruencia, es una prueba de la distancia entre la realidad y la teoría. El terrorismo contra Cuba data de mucho antes del 11 de septiembre de 2001, por eso se entiende el porqué hombres como Fernando, Antonio, René, Gerardo y Ramón, tuvieron que infiltrarse en las organizaciones criminales que tienen su guarida en el sur de la Florida, pero no se comprende por qué aún permanecen presos en distantes cárceles de máxima seguridad, cuando los verdaderos terroristas siguen planificando qué nueva acción cometer en esa larga cadena de impunidad.
RECUADRO: VIGENCIA DE UNA CONSIGNA
"No solo sabremos resistir cualquier agresión sino que sabremos vencer a cualquier agresión y nuevamente no tendríamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria, la de la libertad o la muerte, solo que ahora libertad quiere decir Patria y la disyuntiva nuestra será ¡Patria o Muerte!".
Así pronunció el líder de la Revolución en un histórico discurso en la intersección de las calles 23 y 12, el 5 de marzo de 1960, durante la despedida del duelo al centenar de víctimas ocasionadas por el sabotaje perpetrado el día anterior contra el vapor La Coubre.
El ¡Patria o Muerte! pronunciado por vez primera por Fidel en la manifestación popular que acompañó los restos de lo caídos, se irguió desde entonces en irrenunciable consigna de todos los cubanos.
A 46 años de aquella proclamación, ¡Patria o Muerte! es la expresión más acabada de la decisión de nuestro pueblo de defender sus conquistas al precio que sea necesario.
En el propio discurso del 5 de marzo, el Comandante en Jefe señaló: "Cuba no se detendrá, la Revolución no retrocederá, seguirá adelante victoriosamente, la Revolución continuará inquebrantable su marcha".
OTROS 4 DE MARZO EN LA HISTORIA DEL TERRORISMO CONTRA CUBA
El mismo 4 de marzo de 1960 se produjo un incendio en la tienda Cia de Marianao. El material para el sabotaje fue enviado desde Estados Unidos por la ciudadana Carmen Bonafonte.
El propio 4 de marzo de 1960 fueron incendiadas 500 000 arrobas de caña en Aguada de Pasajeros, Cienfuegos, al lanzar sobre ellas fósforo vivo desde una avioneta procedente de la Florida.
El 4 de marzo de 1963 cinco bandidos de la banda terrorista de Elio Almeida trataron de penetrar en la casa de bernardo Sánchez situada en El Maíz, zona de Santo Tomás, en la Ciénaga de Zapata y como resultado del hecho asesinaron a Israel Landa Pérez así como el menor de 10 años Albino Sánchez Roque, hijo de Bernardo.
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