Un triunfo del Tercer Mundo
Poderosas potencias económicas compitieron por ser sede de las Olimpiadas en el 2016, entre ellas las dos más industrializadas del planeta: Estados Unidos y Japón. Triunfó sin embargo Río de Janeiro, una ciudad de Brasil.
Que no se diga ahora que fue generosidad de las naciones ricas con Brasil, un país del Tercer Mundo.
El triunfo de esa ciudad brasileña es una prueba de la creciente influencia de los países que luchan por su desarrollo. Con seguridad, en los pueblos de América Latina, África y Asia, la elección de Río de Janeiro será recibida con agrado en medio de la crisis económica y la incertidumbre actual con el cambio climático.
Aunque deportes populares como la pelota sean eliminados de las competencias para dar cabida a entretenimientos de burgueses y ricos, los pueblos del Tercer Mundo comparten la alegría de los brasileños y apoyarán a Río de Janeiro como organizador de los Juegos Olímpicos del 2016.
Es un deber presentarse en Copenhague con la misma unidad, y luchar para evitar que el cambio climático y las guerras de conquista prevalezcan sobre la voluntad de paz, el desarrollo y la supervivencia de todos los pueblos del mundo.

Fidel Castro Ruz
Octubre 2 de 2009
2 y 55 p.m.
- Los escritores chilenos no debemos mostrarnos indiferentes ante el sufrimiento y la grave situación de Cuba
- ¿Quién le teme a Steve Bannon? Guerra cognitiva y deyecciones ideológicas imperiales
- EEUU se apea con reclutamientos públicos de la CIA, debe haber mucho desespero, asegura Fernández de Cossío
- Explotan dos superpetroleros con 4,5 millones de barriles al sur de Ormuz
- Díaz-Canel: EEUU no renuncia a sus ambiciones de dominación sobre Cuba
- ir aPolítica »


Haga un comentario