Artículos archivados en 29 octubre 2003

Opinión  »

| +
El Camaján: Vivir del cuento

    Rebelión Según el diccionario de cubanismos de Argelio Santiesteban, el camaján es "un vividor en sentido peyorativo". El adjetivo, originalmente asociado a la desprestigiada politiquería rural, se inventó para señalar mordazmente a quienes trataban de sacarle el mayor placer a la vida con la menor cuota de trabajo y sacrificio. Hablando mucho y haciendo nada. Como si de una segunda parte se tratara, "El Camaján" viene a continuar lo que ya aclaraba el libro de "Los Disidentes". En esta nueva entrega el protagonista principal y único es Elizardo Sánchez Santa Cruz- Pacheco, miembro de la llamada disidencia »

Especiales  »

| +

El filósofo norteamericano ofreció una conferencia magistral ante la XXI Asamblea del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. El Presidente Fidel Castro estuvo presente en el plenario del Palacio de las Convenciones.

Opinión  »

| +

El encuentro de intelectuales En Defensa de la Humanidad, celebrado en México, tuvo varios aciertos importantes. Sus deliberaciones fueron ajenas al abandono de principios irrenunciables de la auténtica izquierda, justificado en nombre de una supuesta modernización por no pocos tránsfugas tras el derrumbe del socialismo eurosoviético y la generalización de la ofensiva neoliberal. La Declaración Final llama a terminar con la globalización excluyente, no a limar sus aristas “más duras” y rechaza la renuncia por el Estado al interés público, representada por la liberalización económica, las privatizaciones y los recortes al gasto social.

Opinión  »

| +

Fragmentos de las respuestas de Noam Chomsky a los asistentes a su conferencia “Dilemas de la dominación”, impartida en la XXI Asamblea del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, en La Habana, Cuba, el 28 de octubre del 2003. "Hay nuevos desafíos, restricciones y cambios, pero el pensamiento básico del poder norteamericano es y seguirá siendo el mismo".

Opinión  »

| +

El alzamiento de Francisco Franco contra la República Española marcó el inicio de una atroz sangría que dejó un millón de cadáveres en los primeros tres años. Tras la toma del poder los falangistas fusilaron 200 mil personas más. Todo aquél sospechoso de simpatizar con los ideales de llibertad, justicia social y la igualdad entre los hombres fue enviado al paredón sin misericordia.