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“La tarea más importante es el aseguramiento al Programa de Gobierno para eliminar distorsiones y reimpulsar la economía”

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Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez

Foto: Estudios Revolución

Discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, en la clausura del X Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, en el Palacio de la Revolución,  el 5 de julio de 2025, “Año 67 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas - Presidencia de la República)

Queridos miembros del Buró Político;

Queridas compañeras y compañeros miembros del Comité Central de nuestro Partido;

Invitados:

Nos reunimos en este Pleno y millones de compatriotas miran atentos su resultado. Hemos compartido discusiones críticas y profundas de los problemas que tenemos, pero con eso no basta para resolverlos.

Lo que el pueblo está esperando de nosotros, sus principales representantes y servidores públicos, son acciones concretas e inmediatas que ayuden a superar la profunda crisis económica que tanto daño está haciendo al tejido espiritual de nuestra nación.

Hoy más que nunca se reafirma que esas soluciones dependen por entero de nosotros, en un contexto altamente desafiante y amenazador.

Somos un país en guerra. Cuba vive y resiste hace más de 60 años bajo condiciones de guerra. Todos los días caen a nuestro alrededor las bombas de la guerra económica que bloquea, que obstaculiza, que frena o ralentiza todos los esfuerzos, y las bombas de desinformación, de distorsión y de odio que envuelven a las primeras.

La maquiavélica combinación no solo tiene el objetivo de destruir los escasos recursos de un país pequeño cercado por un imperio en los desesperanzadores tiempos que vive toda la humanidad.  El propósito más perverso es que la nación se fracture y que la víctima termine culpándose a sí misma y no al victimario.  Los efectos de esas bombas se ven y se sienten en la desafiante realidad cubana del día a día.

Los duros debates de este Pleno y los más duros aún que todos los días tienen lugar en las calles y centros de estudio y de trabajo –y que no ignoramos–, nos obligan a replantearnos continuamente los escenarios de acción y las tácticas de resistencia sin comprometer la estrategia.

Otra vez el imperio apuesta a una crisis política y social que desemboque en un estallido durante el verano.  Por eso anuncian constantemente medidas y amenazas sobre las dificultades actuales, aumentando el peso indiscutible que estas tienen sobre las condiciones de vida de la mayoría del pueblo, sobre el cual se lanzan con todos los medios a subvertir, confundir y desorientar.

El flamante Memorando Presidencial de Seguridad Nacional contra Cuba, remedo del de Mallory, confirma públicamente que la estrategia de la actual administración estadounidense no ha variado, sigue siendo endurecer la guerra económica.  Es el viejo plan en molde nuevo: el actual estilo imperial, tan dado al lenguaje prepotente y lapidario que apunta a debilitar la moral de la ciudadanía.

El Gobierno de Estados Unidos ha decidido mantener y fortalecer así la presión, cortar casi absolutamente todo contacto diplomático bilateral con Cuba y reforzar su campaña de descrédito contra el país y de intimidación a terceros, fundamentalmente latinoamericanos y europeos, así como a los caribeños.

Es en ese contexto, plagado de amenazas y dificultades, en el que le toca trabajar al Partido, en pos de fortalecer la unidad, perfeccionar la labor ideológica, sobre todo en lo concerniente a la formación patriótica y revolucionaria de las nuevas generaciones, asegurar políticamente la implementación del Programa de Gobierno para eliminar distorsiones y reimpulsar la economía y, a la vez, enfrentar las tendencias negativas presentes en la sociedad.

Defender la unidad es la prioridad, porque la existencia misma de la Revolución depende de ella.  Es una lección de la historia que nos precede, el legado martiano que Fidel convirtió en principio y el centro de la convocatoria que nos hiciera el General de Ejército en el 65 Aniversario del triunfo revolucionario.

Pero debemos cuidarnos de reducirla a una consigna.  Hay que defender la unidad con acciones, propiciando la participación del pueblo y especialmente de los jóvenes en todos los procesos decisivos para el sostenimiento y desarrollo de la sociedad en todos los ámbitos, fundamentalmente la ideología y la economía.

Esas acciones incluyen la creación de espacios de análisis y debate revolucionario que aporten ideas, soluciones, medidas para enriquecer la difícil toma de decisiones.  La labor unitaria se completa con esfuerzo y trabajo, con acciones y programas construidos colectivamente y con el indispensable control popular que garantiza la participación del pueblo en la supervisión, la fiscalización y la decisión.

En Cuba este mecanismo está respaldado por la Ley 132, que regula el funcionamiento de las asambleas municipales del Poder Popular.

En cuanto al imprescindible y permanente perfeccionamiento de la labor ideológica, es preciso atender y seguir muy de cerca el funcionamiento y la vida interna de las organizaciones de base, concretando lo acordado en el Octavo Congreso sobre la formación, preparación, selección, tránsito, desarrollo y aporte de los dirigentes políticos, estatales, de gobierno, líderes de las organizaciones de masas, empresarios y administradores y directores de instituciones.

En numerosos y sistemáticos análisis hemos abordado los desafíos y retos que en las condiciones actuales se exigen a la labor ideológica, y hemos reconocido deficiencias, tendencias negativas, comportamientos no acordes con los principios de la construcción socialista, conductas egoístas, individualistas, consumistas, que se oponen al ideal solidario, colectivo, inclusivo, emancipador, de justicia social que está en la base del proyecto político de la Revolución.

Compañeras y compañeros:

Con episodios y precedentes sumamente amenazantes, que plantean riesgos específicos para nuestro país, el escenario internacional se ha ido tornando particularmente peligroso.

En las últimas semanas hemos sido testigos de la alarmante impunidad con que los gobiernos de Estados Unidos e Israel agredieron militarmente a Irán, sin enfrentar una reacción política mínimamente vigorosa de parte de la comunidad internacional y de sus instituciones.

Peor aún, todos los días de los últimos dos años conocemos por las noticias internacionales detalles del genocídio de Israel contra el pueblo palestino, hacinado en la Franja de Gaza.  Comete, con premeditación, alevosía, sistematicidad y sin rendir cuentas, el más escandaloso crimen del siglo XXI.

Eso ocurre a la vista de todos, con la complicidad explícita de Estados Unidos y otros países de la OTAN, que repiten, sin cuestionarlos, los pretextos sionistas, mientras las Naciones Unidas exhiben la impotencia de su antidemocrática estructura y la reacción de denuncia y repudio que recorre el mundo con gigantescas manifestaciones resulta insuficiente para frenar el genocidio.

Sin embargo, esos argumentos les han bastado a Estados Unidos e Israel para llevar a cabo agresiones militares contra un país soberano, transgredir las normas más elementales del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas; causar pérdidas y cuantioso daño material; poner en riesgo la paz regional e internacional.

En la vanguardia de ese vergonzoso escenario resalta el papel cómplice de las grandes transnacionales de la comunicación y la información, donde se genera la narrativa de los agresores.  Es un escenario en el que el trabajo político-ideológico cobra nuevas dimensiones.

Estamos obligados, igualmente, a informar, educar y orientar mejor al pueblo sobre estas realidades de forma convincente, ecuánime y creativa. Es tiempo de robustecer la conciencia, la cultura y el espíritu antimperialista que está en la esencia de nuestra lucha y de la defensa de la soberanía nacional y el socialismo.

Aquí desempeña un rol determinante la tan discutida comunicación política, institucional, social, asignatura pendiente que requiere más calidad, articulación, contundencia, claridad, coherencia y modos más atractivos al exponer, argumentar, informar, esclarecer y defender una medida necesaria, o al enfrentar la calumnia, la desidia y el odio que tanto abundan en las redes digitales y en el discurso colonizador, hegemónico, injerencista y sórdido de los voceros del imperio, de los neoliberales, de los neofascistas, de los mercenarios, de los sumisos y de los cobardes.

Es preciso evaluar con agudeza los problemas ideológicos y reconocer a tiempo las carencias en el ejercicio de la comunicación política. Para ello resulta indispensable la promoción del debate y el diálogo con los jóvenes.

Cuba cuenta con una historia capaz de estremecer el corazón más frío. De su conocimiento brotan naturales los valores patrióticos y humanistas que fomentan las actitudes revolucionarias. Quien lo dude, que escuche o lea el testimonio de un moncadista o de un expedicionario del Granma.  La Generación del Centenario, como declaró Fidel en el juicio del Moncada, llevaba en su corazón “las doctrinas del Maestro”. El Maestro es Martí y Martí es la síntesis de la poderosa historia de Cuba en un hombre ejemplar.

En medio de las críticas condiciones económicas que atraviesa el país, nos toca facilitar y asegurar los encuentros de los jóvenes con la historia y las expediciones que debaten temas urgentes y de interés con el pueblo. Y, como he reiterado más de una vez, toca a la militancia revolucionaria hacer todos los días una vindicación de Cuba. En las redes y en las calles, dondequiera que el odio o la ignorancia intenten denigrar, humillar, atacar a Cuba, nos toca salirles al paso a los odiadores y a los ignorantes para defender a la patria como defenderíamos a nuestras madres. Porque eso es la patria: !madre de todos!

Muy en sintonía con estas ideas, el Pleno ha aprobado el Programa conmemorativo por el Centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Este plan busca trascender la lógica nostalgia por el Líder Histórico, desaparecido físicamente, para exaltar su legado como símbolo vivo de la Revolución, conectándolo con las luchas actuales y futuras.

Para conmemorar el centenario de Fidel desde una perspectiva estratégica de comunicación social y política, es esencial diseñar acciones que no solo honren su legado histórico, sino que también refuercen los valores socialistas, conecten con las nuevas generaciones y proyecten su pensamiento frente a los desafíos actuales.

No se trata de recordar a Fidel, se trata de traerlo a este momento; de impregnarnos de su doctrina revolucionaria para enfrentar los desafíos colosales de estos tiempos.

Ratificamos aquí que la tarea más importante a acometer por el Partido es el aseguramiento al Programa de Gobierno para eliminar distorsiones y reimpulsar la economía.

Es imprescindible dar a conocer de manera más amplia su contenido, sus objetivos, sus acciones, para que sea llevado al contexto de cada centro de producción y servicios, de cada núcleo, de cada colectivo y que todos evaluemos con rigor y sistematicidad sus indicadores, realicemos propuestas de perfeccionamiento y, sobre todo, logremos los resultados que el país necesita y que el pueblo pide y merece.

El Programa de Gobierno debe, y de hecho se está haciendo, incorporar las propuestas e ideas que emergieron del debate realizado en el reciente Congreso de la Asociación Nacional de Economistas de Cuba.

La tarea principal en la economía cubana en estos momentos es elevar la producción de bienes y la prestación de servicios con eficiencia.  Se debe liberar a las empresas estatales y no estatales de las trabas burocráticas que aún existen, que no les permiten desplegar todo su potencial en el desarrollo de las fuerzas productivas del país.

En lo inmediato, es imprescindible incrementar por todas las vías los posibles ingresos en divisas y, lo que es más importante, utilizar eficientemente los pocos ingresos disponibles.

La agricultura y la industria alimentaria deben recibir la mayor prioridad.  Está claro que con programas de créditos a productores locales, acceso a insumos y precios justos para cosechas imprescindibles se estimularía la producción, reduciendo la dependencia de importaciones que consumen un alto por ciento de las divisas.  La soberanía alimentaria es clave.

Es imperioso lograr la estabilización del sistema electroenergético nacional cumpliendo las acciones del Programa de Gobierno, y vencer la crisis energética que tanto nos afecta en todos los ámbitos.

Tenemos que lograr que el modelo de desarrollo económico y social mantenga la adecuada proporción y relación entre centralización y descentralización.  La clave está en equilibrar la estabilidad macroeconómica con innovación, integrando los actores económicos en una adecuada relación, atrayendo la inversión extranjera directa y priorizando la producción nacional.

Para impulsar la actividad económica también se necesita de un riguroso control sobre lo que se aprueba y se implementa, para evaluar los resultados, corregir desviaciones y mantener el objetivo de crecer económicamente con desarrollo social.

Ese efectivo control se complementa al involucrar a la población en la toma de decisiones a través de mecanismos como consultas populares, audiencias públicas y plataformas digitales, lo cual vinculado con una formación ideológica que profundice en los valores del socialismo y el papel del individuo como agente activo en la sociedad puede ayudar a generar un sentido más fuerte de pertenencia y compromiso con el proyecto nacional, con el Proyecto País.

En el enfrentamiento a tendencias negativas existentes en la sociedad hay que reconocer que no hemos logrado incidir con toda la fuerza que demanda su necesaria prioridad.

Se acumulan peligrosamente problemas y conductas que atentan contra la construcción socialista y algunos alcanzan magnitudes y niveles que ya son inadmisibles.

La causa fundamental es la falta de control de lo aprobado, que conlleva a una implementación deformada de las políticas, leyes, decretos y otras normas jurídicas.

El Comandante en Jefe siempre enfatizó en la importancia de la moral y la ética en la construcción del socialismo, marcando la incompatibilidad de la corrupción y la indisciplina social con los valores revolucionarios. Y el General de Ejército ha insistido históricamente en la necesidad de fortalecer la institucionalidad y la disciplina como pilares fundamentales para el desarrollo del país.

De los dos aprendimos, entre sus lecciones fundamentales, que no se pueden descuidar la participación popular y el control como mecanismos esenciales para garantizar la transparencia y la justicia social.

La lucha contra la corrupción, el delito, las ilegalidades y la indisciplina social en Cuba siempre se ha conducido con un enfoque multifacético que combina educación, fortalecimiento institucional, transparencia, participación popular y justicia social, todo ello enmarcado en los principios del socialismo y la Revolución Cubana.  Ese principio no puede descuidarse bajo ningún concepto, porque es la esencia misma de nuestro proyecto de nación independiente, soberana, socialista, próspera y sostenible.

Los ejercicios integrales de enfrentamiento al delito nos dejan experiencias de mucho valor sobre todo lo que no puede descuidarse.  En primer lugar, hay que mantener la intensidad en las acciones integradas, priorizar el carácter preventivo con la impostergable implementación del control popular e institucional.

Nuestro pueblo demanda más acción y mayor información de la actuación contra el delito, las ilegalidades y la corrupción; rigor intransigente en los casos de corrupción, drogas, hechos violentos y vandálicos; activo enfrentamiento a las manifestaciones de favorecimiento, nepotismo, deshonestidad, individualismo, egoísmo, chapucería, desidia, despreocupación, descontrol, pillería y mentiras.  Exigen, por supuesto, llevar los casos hasta el final con información pública y ejemplarizante y mayor atención y seguimiento a las denuncias de la población, una obra que distingue como pocas, el vínculo imprescindible con el pueblo, desde los años fundacionales de nuestra Revolución.

De manera particular debemos librar un enfrentamiento permanente e intenso contra los delitos asociados a la comercialización y uso de las drogas.

La sociedad cubana debe ser salvada a tiempo de ese mal que destruye hogares, familias, seres humanos y se ha convertido en un cáncer incurable de esta época en casi todo el mundo.  Sencillamente ¡no!, en Cuba no vamos a aceptar de brazos cruzados que nos roben el cuerpo y el alma de nuestros hijos.

Al haber abordado los contenidos fundamentales sobre las prioridades del trabajo del Partido quiero ratificar un grupo de ideas al respecto, que he expresado en otros momentos:

“Lo más revolucionario dentro de la Revolución es y debe ser siempre el Partido, así como el Partido debe ser la fuerza que revoluciona a la Revolución”.

La interpretación y aplicación constante del concepto de Revolución del Comandante en Jefe es nuestra guía.

La defensa de la unidad tiene que prevalecer como tarea número uno.

El reconocimiento y defensa de las esencias: la independencia, la soberanía, la democracia socialista, la paz, la eficiencia económica, la seguridad y las conquistas sociales, ¡eso es el socialismo!

Consolidar la autoridad ganada por los méritos de la generación histórica y preservar el liderazgo y la autoridad moral de la organización.

Fortalecer las dinámicas de funcionamiento del Partido y la proactividad de su militancia ante los problemas más acuciantes de la sociedad.

Fortalecer la vida interna del Partido para tener más vida externa.  Proyectarse en su ámbito con auténticas preocupaciones por el funcionamiento de la sociedad, y con un poder de convocatoria y de movilización que derrote cualquier plan de los enemigos de la nación cubana.

Hacer del crecimiento de las filas del Partido un proceso que suscite interés genuino, con repercusión social; generar métodos de trabajo más atractivos, desde la rendición de cuentas del militante hasta las dinámicas cotidianas del trabajo político en municipios y provincias.

No podemos dejarnos vencer por el peso de las dificultades.  Es necesario dar nueva vitalidad a la movilización popular, cuyas iniciativas nos fortalecen.

Sumémonos en la lucha por una prosperidad que abarque desde la alimentación hasta la recreación, que incluya el desarrollo científico, una riqueza espiritual superior, el bienestar, y que empodere el diseño de lo funcional y lo bello.

Abordemos con claridad y transparencia las batallas por elevar la calidad de vida de los cubanos y sumemos a los jóvenes a participar con su natural entusiasmo en todas las tareas cruciales del país, así estaremos reactivando las esencias de la Revolución y del Partido.

La búsqueda constante de alternativas emancipadoras también está urgida de un baño de ciencia y de tecnología, que deben ser partes de ese proceso.

Construir una economía socialista basada en el conocimiento, una sociedad cada vez más cimentada en el conocimiento. Un horizonte promisorio para las nuevas generaciones.

Ser abanderados de la pelea contra la corrupción, los modos deshonestos de actuar, el abuso de poder, el favoritismo y la doble moral.

La democracia es más socialista en la medida en que es más participativa.  Nos corresponde estimular la participación popular creando espacios y procedimientos para atender, evaluar y aplicar las demandas y propuestas que la hagan efectiva.

No debemos abandonar, en la voluntad de enfrentar y transformar el contexto, el prestigio, la decencia, los derechos, la eficiencia, la calidad, la cultura del detalle, la belleza, la virtud, la honra, la dignidad y la verdad en todo lo que nos proponemos y hacemos.

Avanzar en el ordenamiento, la recuperación, la ponderación y el fortalecimiento de los valores éticos y morales que nos han traído hasta aquí, golpeados indudablemente, en las últimas décadas, por las adversidades y las sucesivas y difíciles circunstancias que nos imponen el injusto orden global, el criminal bloqueo y nuestras propias limitaciones.

Un ejercicio sistemático en el cual nos demos respuesta a las siguientes interrogantes: ¿Qué hacemos para favorecer la atención de la militancia y el crecimiento del Partido en todos los escenarios?  ¿En qué medida la mecánica de las evaluaciones periódicas de los cuadros y de la militancia incide efectivamente en los métodos utilizados en la labor política de cada uno?  ¿Cuán efectivos son los procedimientos de evaluación y rendición de cuentas en la actuación?  ¿Qué se hace en cada entorno partidista para garantizar la real participación de las masas en la toma de decisiones?  ¿Qué y cómo discutimos en los núcleos?  ¿Qué se hace para perfeccionar la labor de las organizaciones de masas?  ¿Qué calidad tienen los acuerdos tomados y qué resuelven?  ¿Qué calidad tiene el seguimiento al cumplimiento de lo acordado?

Nos debemos una profunda reflexión de todos los días sobre cómo cumplimos las funciones como organización partidista.

Cuando arrecian los problemas concretos de los hombres y seres de carne y hueso que nos rodean podemos acudir a Martí.  Aspirar a que cada cubano sea un martiano.  Martí es capaz de hacer de cada cubano un patriota porque nos inspira resguardo ético, amor profundo a la patria, resistencia frente a la adversidad y limpieza de vida.

¿Por qué no enseñamos estas cosas todos los días y con sus palabras en las escuelas? ¿Por qué no escribimos cada mañana en el pizarrón sentencias martianas como esta: “Los hombres han de vivir en el goce pacífico, natural e inevitable de la Libertad, como viven en el goce del aire y de la luz”, para que los niños, los adolescentes y los jóvenes las interpreten en diálogo abierto?  ¿Por qué no comentamos ampliamente con los alumnos mayores el artículo de Martí en Patria sobre El remedio anexionista, o la Vindicación de Cuba?

Queridos miembros del Comité Central:

En el escenario mundial descrito, totalmente adverso para quienes defienden el multilateralismo, la paz, la justicia social, la solidaridad, las ideas humanistas y la construcción socialista, en ese contexto lleno de incertidumbre e inseguridad, es cierto que han surgido y continúan consolidándose fuerzas alternativas al dominio unipolar del imperialismo estadounidense, las que se materializan en países específicos y en organismos o agrupaciones de países como los BRICS, que buscan una mayor independencia y romper el yugo exclusivo de las finanzas, la tecnología y las reglas del juego dependientes de la economía y el poder de los Estados Unidos.

Con los BRICS estamos empeñados en ampliar las relaciones y aprovechar su potencial.  Es sin duda una alternativa novedosa que debemos respaldar.

En la región de América Latina y el Caribe, y conforme al calendario electoral de diversos países, el balance político debe tornarse más adverso que el escenario experimentado en los últimos años.

En ese contexto, los lazos fraternales con Venezuela, la importante y entrañable relación que se ha fortalecido con México en los últimos años, los vínculos con Nicaragua y Honduras, y la posición común de CARICOM son puntales que debemos proteger.

Los lazos políticos y económicos con China y Vietnam han continuado consolidándose, y ambos países desempeñan un papel creciente e importante en los grandes desafíos económicos que tenemos por delante.  La relación política con Rusia se consolida. Seguiremos promoviendo la participación de Cuba como país observador en la Unión Económica Euroasiática.

En términos generales, a pesar de las dificultades y de la campaña feroz de Estados Unidos, Cuba retiene una importante cuota de influencia política en la región y a nivel global.  Se trata de una autoridad bien ganada por nuestros líderes históricos y respetada mundialmente, porque descansa en principios y en una trayectoria de solidaridad inigualable.  Es una autoridad que nos brinda una voz escuchada y de peso ante importantes acontecimientos internacionales.

Compañeras y compañeros:

Es trascendental que hayamos aprobado la Convocatoria al IX Congreso del Partido y las ideas ideas generales para su realización.

Será este el congreso de un quinquenio donde el avance es haber resistido y estar luchando y construyendo el socialismo enfrentando con heroísmo y dignidad sin par la oprobiosa y genocida política del imperio aferrado al plan jamás abandonado de desaparecernos.

Al IX Congreso corresponde presentar una estrategia de perfeccionamiento del trabajo del Partido, ideológica y económico-social que dé luces, que perfeccione lo que tenemos y que dé respuesta a los problemas.

Constituirá un congreso de la continuidad de la Revolución en medio de una adversa situación global y nacional.

Tiene que ser un congreso crítico, pero que también proponga y apruebe caminos para la superación de la actual situación en condiciones de bloqueo incluso más recrudecido.

Quiero insistir en la necesidad de la consulta más amplia posible de los documentos del congreso antes de su realización: con la militancia, con no militantes, en reuniones por sectores, con expertos por temas, en los consejos de dirección y las estructuras fundamentales de los organismos de la Administración Central del Estado, el sistema empresarial, el sistema presupuestado, con los jóvenes.  Solo a partir de esas consultas debemos trabajar definitivamente las propuestas.

Después del congreso debe llegar el debate correspondiente y la consulta popular para sellar sus acuerdos con la voluntad de nuestro pueblo.

A propósito de la significación de ese proceso, que nunca está concluído hasta que lo hace suyo el pueblo, quiero recordar palabras iluminadoras del compañero Raúl.  Son palabras que nos alertan sobre el valor de los compromisos que adquirimos con cada reunión partidista quienes tenemos la alta responsabilidad de representarlo ante el resto de la militância y ante todo el pueblo.

Decía el General de Ejército en el 2011: “[...] el mayor obstáculo que enfrentamos en el cumplimiento de los acuerdos del Sexto Congreso es la barrera psicológica formada por la inercia, el inmovilismo, la simulación o doble moral, la indiferencia e insensibilidad y que estamos obligados a rebasar con constancia y firmeza, en primer lugar, los dirigentes del Partido, el Estado y el Gobierno.  [...] Seremos pacientes y a la vez perseverantes ante las resistencias al cambio, sean estas conscientes o inconscientes.  Advierto que toda resistencia burocrática al estricto cumplimiento de los acuerdos del Congreso, respaldados masivamente por el pueblo, será inútil”.

Queridos participantes en el Pleno:

Firme, sin alardear ante ante sus propios actos de heroísmo, con una dignidad que ha quedado fuera de cualquier negociación posible, el pueblo cubano vive días en extremo retadores. Y lo hace poniendo a prueba todo su saber, desatando incluso la imaginación en ese camino complejo, terrenal, demandante de inventiva y adaptabilidad, un camino que las cubanas y los cubanos conocemos muy bien: “el de la resistencia inteligente”, que no significa soportar con rigidez sino buscar, contra todo mal pronóstico, cómo superar obstáculos, cómo seguir adelante y además venciendo.

Son las crisis las que generan ideas, expresó el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en palabras pronunciadas en junio de 1985 y dedicadas especialmente a un auditorio de nuestra América.  Esa vez, siendo fiel a su convicción de que es posible luchar y vencer, enunció que las crisis generan conciencia, generan unidad, generan programas de lucha. Y el 10 de octubre de 1991, durante la inauguración del Cuarto Congreso del Partido Comunista de Cuba, celebrado en el teatro Heredia de la heroica provincia de Santiago de Cuba, Fidel compartió una explicación minuciosa sobre por qué el país estaba viviendo un periodo excepcional. Recordemos entonces que el mundo se estaba reconfigurando y que ya era una realidad que no seguiríamos teniendo el acompañamiento y el apoyo del campo socialista.

Emerge hoy, en toda su enormidad y hermosura, la gran tarea que tenemos todos los revolucionarios y patriotas cubanos: salvar a la patria, a la Revolución y al socialismo, empeño en el cual –y lo sabemos desde hace mucho tiempo– toda mano que se apreste, toda buena idea resulta imprescindible, valiosa, sagrada en esa fuerza inclusiva que llamamos resistencia.

En estos tiempos la palabra crisis resulta recurrente por ser el reflejo de una realidad cada vez más compleja y abrumadora.  El mundo está herido de múltiples crisis, en primer lugar la humanitaria, y nosotros, en medio de las turbulencias planetarias, despreciados y castigados por el enemigo más poderoso de la historia, desafiados por numerosos problemas internos, tenemos a nuestro favor el entrenamiento de seis décadas buscando hasta encontrar las siempre posibles soluciones en situaciones excepcionales, en contextos extremos.

Tenemos las posibilidades de las que hablaba Fidel, porque somos un pueblo que sabe pelear; por tener la fibra de los cimarrones y mambises –tan atrevidos e inteligentes–; por ser herederos de mujeres y hombres que muchas veces fueron contra toda lógica y supieron vencer; por ser hijos de una Revolución hecha a golpe de inteligencia y coraje.

Las visitas partidistas que hemos venido realizando a lo largo de Cuba desde inicios de 2024 nos han permitido ver en los lugares más diversos cómo hay colectivos de trabajadores que en vez de cruzarse de brazos ante un panorama difícil, en vez de lamentarse, pusieron la inteligencia en función de cambiarlo.  Ellos, los que han sabido romper inercias, los que han tenido un pensamiento transformador, los que han tenido capacidad adaptativa, imaginación y audacia, están cosechando éxitos. Ellos, ante una crisis, prefirieron ir más allá de auscultarla y se enfocaron en cómo dejarla atrás, en cómo superarla.  Ellos son inspiración y referentes.

Atrevidos por naturaleza, despiertos en el actuar, hijos de una Revolución que ha defendido el saber, los cubanos sabremos descubrir siempre múltiples puertas allí donde se presente una crisis que pueda significar para otros el anuncio de lo imposible.

Eso explica que estemos aquí, porque sucesivas crisis siempre nos han catapultado a sucesivos logros; porque amamos superarnos a nosotros mismos; porque no nos gusta perder y, ni por asomo, rendirnos, y porque la actitud de luchar va en la identidad como un código inextirpable de nuestra secuencia genética.

¡Avancemos! ¿Cuántos somos? ¡Somos muchos! Si en otros momentos cruciales fueron unos pocos obrando la maravilla de una semilla descomunal pariendo historia, hoy somos millones capaces de sumar inteligencias, capaces de ser también ese “torrente de sentimientos”, como hermosamente definiera Haydée Santamaría a la Revolución; capaces de mantener la condición de dignidad humana a la que un día pudimos ascender todos por obra y amor de la Revolución, y de la cual nada ni nadie hará que nos bajemos.

Con esa convicción estaremos conmemorando en el ya cercano 26 de julio el convocador aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en la combativa provincia de Ciego de Ávila.

¡Aquí, en toda Cuba, siempre es 26!

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

(Ovación)

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Se han publicado 34 comentarios



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  • Julio Frómeta dijo:

    La tarea más importante es el Programa para eliminar distorsiones... ¿Cómo se explica que sea la tarea más importante y que el pueblo no tenga la más mínima idea de en qué consiste?

    • Carlos dijo:

      De acuerdo, ese prograna y su contenido no es conocido por la ciudadanía. Lo que no se conoce no puede ser utilizado como plan de acción a ningún nivel.

    • Jorge Acosta Conde dijo:

      Muy de acuerdo con lo planteado por Frometa. Llevo más de un año preguntando en reuniones del núcleo, rendiciones de cuenta, a través de Cuba debate y en cada oportunidad que he tenido que me digan cuáles son las distorsiones que hay que corregir y cual es el programa que siempre me plantean el deber de los militantes en su cumplimiento

    • Jorge dijo:

      Estimado Presidente. Reconocemos las dificultades del difícil momento que le ha tocado dirigir. Pero, llama la atención de que ningún medio y lo peor, ningún directivo, habla del tema de la basura. Me parece acertado priorizar la recuperación del turismo como una de las principales fuentes de ingresos, sin embargo, ¿qué extranjero gastará su dinero en pasear por ciudades llenas de basura, con el mal olor que desprenden y miles de moscas y mosquitos transmitiendo enfermedades? Sugiero: que se hagan licitaciones en cada provincia para analizar variantes de empresas, privadas y estatales y darles condiciones que
      motiven, como libres de impuestos los primeros 5 años, después bajos impuestos otros 5 más, quitarles trabas para que puedan exportar los desechos (la basura es un negocio lucrativo en el mundo), y quitarse también la mentalidad cerrada de que tiene que haber 1 empresa para cada cosa. Si un privado o una UEB estatal presenta una propuesta para la basura de un Consejo Popular, aprobarla y resolvemos el problema en ese lugar. Hay que asesorar a los gobiernos, hay mucha costumbre de esperar orientaciones de arriba. Y la basura, es un problema de doble significado: económico (no habrá incremento del turismo en un país sucio) y de salud. Se están creando condiciones para un grave problema en cualquier zona y sera peor.

      Alguien dirá: ¿y el combustible? Algún emprendedor puede presentar su proyecto con vehículos eléctricos, a lo mejor el Estado de los alquila o se los vende a plazos a precios motivadores (porque es preferible perder dinero ahora y ganar en ingresos del turismo y en salud de los cubanos). Y por otro lado, ¿por qué los almendros privados no se paran? Como Usted bien ha dicho, pensemos como país, y hay que pensar innovadora mente y rápido. Gracias.

  • Israelssp dijo:

    Crítico discurso, en verdad las dificultades actuales estan llevando a un estrés mantenido en toda la sociedad, que hacen que, como dice el presidente, el tejido espiritual de la nación se encuentre lacerada, y ahi incide con saña el enemigo, para doblegarnos, estamos en guerra, pero si todos luchamos se gana, y debe quedar claro los cuadros son el brazo guia y muchos muchos estan fallando, no cumplen con lo legislado, se hacen los de la vista gorda, no se ven el las calles, y si muchos viven de cargo, el presidente está claro, pues a combatirlos. VENCEREMOS, saldremos

  • Carlos dijo:

    Es perentorio pasar de las palabras a los hechos, poniendo en el centro medidas eficaces que permitan a las personas mirar su presente y su futuro con confianza y serenidad, y no solo con resignación, “dando así por zanjada la época de los eslóganes y las promesas embaucadoras”, sentenció el Obispo de Roma.
    Hay que dejar las reuniones y pasar a ver los resultados

    • PROFE UNIVERSITARIO dijo:

      Excelentes y sabias palabras las del Santo Padre. Sí que es necesario, pues el pueblo necesita un cambio y ya no cree en discursos.

      • JULIO CASTILLO dijo:

        MUY DE ACUERDO.. NO SE SALE DEL CIRCULO VICIOSO DE : HOY NO..MANANA SI !!

  • Tifon dijo:

    Coincido con su análisis y digo más es un programa de corrección que ha fallado y que no aporta un ápice de señal que corregirá la enorme INEQUIDAD social que ha traído todo el reordenamiento. El pueblo espera aún las conclusiones de los episodios de corrupción detectados y que aún desconcemos si es una persona o si es el caso “Murillo”. La mejor arma que existe en el mundo para cualquier dirigente como la tenía e hizo máxima Fidel y el Che es ser ejemplos para el pueblo. Cuando el pueblo nota que sus dirigentes están a su lado con el cinturón tan apretado como el de ellos las Revoluciones resisten. Nada ni nadie puede estar por encima del pueblo trabajador. Uds son la vanguardia, mano dura contra la corrupción y caminar siempre junto a la masa. Mucho se ha sacrificado para que unos pocos destruyan la obra inmensa que se ha intentado construir. El pueblo no quiere, el pueblo necesita soluciones y cambios palpables para ayer.

    • Jorge dijo:

      Mi opinión: una de las bases negativas es que, en Cuba, el Estado acostumbró a que todos tienen que recibir todo. ¿Por qué un gobierno tiene que gastar recursos en comprar y distribuir módulos de cigarros y tabacos a la población?, por citar solo un ejemplo. Ha estado circulando una publicación que me pareció muy acertada. Un anciano campesino le explica a su nieto que la vaca NO DA LECHE, sino que HAY QUE ORDEÑARLA.

      • Lazaro dijo:

        Amigo pues la solucion es muy sencilla dejen que las personas puedan hacer negocios libremente sin tantas traba y vera como se recuperas la economia por si sola.

  • Luis dijo:

    "Es imprescindible dar a conocer de manera más amplia su contenido, sus objetivos, sus acciones, para que sea llevado al contexto de cada centro de producción y servicios, de cada núcleo, de cada colectivo y que todos evaluemos con rigor y sistematicidad sus indicadores, realicemos propuestas de perfeccionamiento y, sobre todo, logremos los resultados que el país necesita y que el pueblo pide y merece."
    Creo que esta página es un sitio ideal para publicar todo esto que pide el presidente.

  • Danisly Hernández Brito dijo:

    Impactante discurso, ajustado a la dura realidad, y, al mismo tiempo, motivador y desafiante. Nos toca ahora, a todos los niveles, acompañar el discurso con el actuar. Está en juego la existencia misma de la Revolución. Creo que es el momento justo para que continúe siendo sin pausa, pero con mucha más prisa.

  • Ramón dijo:

    El Presidente expresa que los principales representantes y servidores públicos, conocen que el pueblo cubano lo que está esperando son acciones concretas e inmediatas que ayuden a superar la profunda crisis económica que tanto daño está haciendo al "tejido espiritual" de nuestra nación y reconoce que esas soluciones dependen por entero de ellos, en un contexto altamente desafiante y amenazador. Con lo dicho hasta ahí, se reconoce que la falta de soluciones no es exclusiva del bloqueo y de esta forma se rompe con un patrón retórico histórico. Esto podría indicar una mayor disposición a asumir responsabilidades internas.
    La mención al "tejido espiritual" es reveladora: reconoce que la crisis va más allá de lo material, afectando la identidad nacional y la cohesión social. Sin embargo, sin cambios estructurales y apertura política, estas declaraciones podrían quedarse en retórica destinada a gestionar el descontento, no a transformar las causas profundas de la crisis cubana.

  • Ernesto dijo:

    La tarea más importante ea lograr que este pueblo reciba una alimentación adecuada, con precios que no sean una tortura para su mayoría, más 70 % de este pueblo tiene que vivir viendo los productos en USD y MLC, donde solo los que reciben esta moneda pueden tener una alimentación mejor, no es posible vivir con los precios de las mypines, para comprar Arroz y un pedazo de pollo, entonces no hay nada más importante que alimentar un pueblo, esa será la estrategia más clara para vencer toda medida contra Cuba.

  • Yo dijo:

    La tarea más importante es el aseguramiento al Programa de Gobierno para eliminar distorsiones y reimpulsar la economía.

    Qué tiempo necesitaríamos?
    Ésto lo hemos escuchado anteriormente y no logramos avanzar.
    La mayoría de las distorsiones quienes la han creado?
    Cómo puede el pueblo apoyar en eliminar lo.mal hecho si como dijo el presidente, hicimos la ley de pesca y no hay pescado.
    Es hora de aquellos que quedan parar a los burócratas y soñadores a que lo hagan, un país no se puede desarrollar cuando la burocracia y el mal trabajo pululan.

  • Rembe dijo:

    ""Nuestro pueblo demanda más acción y mayor información de la actuación contra el delito, las ilegalidades y la corrupción;''....Exigen, por supuesto, llevar los casos hasta el final con información pública y ejemplarizante....

    ?y porque no se ha cumplido esto que dice nuestro presidente en el caso de Gil?

  • Lázaro Gómez Verano dijo:

    ? Dónde puedo encontrar el Texto del programa de Gobierno mencionado, evaluado , pero, PUBLICADO?

  • Alexis dijo:

    Excelente intervención del Primer Secretario. Sería muy bueno que los directivos a todos los niveles lo interpretarán bien y lo más importante, lo aplicarán conscientementete en su labor diaria, siempre pensando y actuando en función del pueblo como servidores públicos, sin demagogia ni doble moral. Es como único serán creíbles y perdurará nuestro noble sistema economico social.

  • Hermoro dijo:

    Los conceptos estan claros, la cueation es materializarlos; las trabas, insuficiencias e incumplimientos, dependen de los que toman decisiones en nuestro pais; ya es hora de adoptar medidas, no resuelve nada reconocer algunos problemas; quien no este a la altura de lo que necesita el pueblo que renuncie y el Partido debe velar celosamente por ello.

  • Ramón dijo:

    Se expresa que los principales representantes y servidores públicos, conocen que el pueblo cubano lo que está esperando son acciones concretas e inmediatas que ayuden a superar la profunda crisis económica que tanto daño está haciendo al "tejido espiritual" de nuestra nación y reconoce que esas soluciones dependen por entero de ellos, en un contexto altamente desafiante y amenazador. Con lo dicho hasta ahí, se reconoce que la falta de soluciones no es exclusiva del bloqueo y de esta forma se rompe con un patrón retórico histórico. Esto podría indicar una mayor disposición a asumir responsabilidades internas.
    La mención al "tejido espiritual" es reveladora: reconoce que la crisis va más allá de lo material, afectando la identidad nacional y la cohesión social. Sin embargo, sin cambios estructurales y apertura política, estas declaraciones podrían quedarse en retórica destinada a gestionar el descontento, no a transformar las causas profundas de la crisis cubana.

  • Orlando dijo:

    Quiten las trabas para importar y exportar

    Denle libertad al emprendedor, reconozcan que la empresa estatal socialista es un rotundo fracaso hasta ahora y así no puede seguir.

    Implementen un mercando cambiario real y funcional.

    Implementen una estrategia que haga que la población vuelva a confiar en los bancos.

    Finánciese la agricultura y déjese producir vender y ganar al campesino. Protéjanse estos campesinos de los ladrones que saquean los campos a diario.

    Reestructurese el pago a los trabajadores de tal manera que les dé deséelos de quedarse en su puesto y no de irse a vender cualquier cosa con la que ganar más.

  • Eddy dijo:

    Muy esclarecedor y crítico el resumen del Pleno del PCC por el compañero Díaz Canel, pero hay una cruda realidad, esos planteamientos no son nuevos y hasta ahora no se vislumbra por los resultados, que exista por parte de una gran parte de los dirigentes y funcionarios a todo los niveles la voluntad de hacerlos cumplir en la práctica.
    Díaz Canel dijo " se acumulan peligrosamente problemas y conductas que atentan contra la construcción socialista y algunos alcanzan magnitudes y niveles que son inadmisibles. La causa fundamental es la falta de control de lo aprobado ."

    Lo segundo que quería recalcar, es algo a lo que he comentado en Cubadebate y otros medios y es referido al Plan Gubernamental para erradicar las distorsiones y reimpulsar la economía. Hace tiempo que se está pidiendo que se publique y discuta al estilo de los parlamentos obreros. Es la única forma de lograr la participación popular.

  • Jose dijo:

    Y los lineamientos del partido y la revolución donde están? Fueron aprobados por todos los militantes.

  • Eduardo Machado dijo:

    sería bueno poner fecha a los acuerdos ,sino en varios años será lo mismo,no mejora el suministro eléctrico por ende la economía ,no mejora el campo ,no mejora el trasporte ,no mejora la medicina etc ,entonces pongamos de has a los objetivos

  • Carlos Borges Oliveros dijo:

    Excelente discurso, hay que estudiarlo y que sea material de consulta cotidiana, para la práctica diaria, palabras dignas, muy críticas y sentidas de nuestro Primer Secretario del CCPCC.

  • RobertoFC dijo:

    El discurso presents un análisis critic o profundo, pero la realidad es vuelos resultados cada vez son peores desde que se terminó la Pandemia, es Clara la siguaci[n econ[mica que atravezamos la población, sinembargo no se,aprecian medidas que disminuyan gastos que no debemos realizar en reuniones y congresos que se pueden apagar o realizar por videoconferencias, mi opinion es que se reconoce la situación crítica que tenemos en la economìa pero se continúe realizando gastos como no existiera esa situación crítica.Realmente es evidence que se deben reducir gastos y de eso ni se habla.

  • Ernesto Mario dijo:

    Sin lugar a dudas corregir las distorsiones e impulsar la economía es la tarea más importante. Pero si no se logra que las personas vean los resultados en su vida diaria, todo queda en explicaciones y justificaciones, un poco más de lo mismo. En pasar de detallar los problemas que afrontamos y sus causas a resolverlos está la clave.

  • Jorge Acosta Conde dijo:

    Magnífica intervención de nuestro presidente. Es necesario que los militantes comunistas. Que se incluyan espacios de análisis y debate revolucionario que aporten ideas, soluciones, medidas para enriquecer la difícil toma de decisiones. Hay que retomar el estudio en los círculos de estudios de materiales revolucionarios. Siendo la intervención de Díaz Canela el 1er material a estudiar

  • Noalomalhecho dijo:

    Referente a la corrupción a niveles altos se debe ser ejemplarizante con las medidas. Los grandes estragos q provocan y que ramifica a esferas inferiores. Eso esta pasando aqui en todos los lugares. En contrataciones, en trámites para que se den. Es de temer esto.

  • Ernesto Suaréz Dominguez dijo:

    Buenos días.... se ha demostrado que la actual Dirección con los pasos dados no ha resuelto nada (Bloqueo aparte)
    En casos así cabe aquello de cambiar todo lo que no tenga resultados... dentro del mismo Partido, nada que tenga que ver con los Yanquis... desde dentro... desde el mismo sistema cambiar todo lo que con el transcurrir de casi 10 años no rinde y la crisis es cada día peor
    Los cambios deben ser a todos los niveles,,, Tal y como se realizan en cualquier país del Mundo.
    Que el pueblo elija a los que considere mejores
    Espero que esta opinión sana sea publicada

    • RAFAEL VASCONCELOS dijo:

      Excelente su comentario y sí se necesita cambiar todo lo que debe ser cambiado.

  • Ing. Marcelo Cárdenas Rojas dijo:

    Son tiempos difíciles, y solo la Unidad nos salvará, pero como puede haber Unidad cuando varios indignos lucran y corrompen a su alrededor, creando capas sustentadas por privilegios y prebendas a la vista de los demás. Es Vox populi que Fulano ha construido un templo inimaginable ante los ojos de todos y se ha retirado al buen vivir con el objetivo de vender luego la instalación y tomar las de Villa-Diego. Hay que activar el Ojo avizor para descubrir a estos enemigos solapados que tanto daño nos hacen.
    Es una lastima que los decisores no lean estas columnas y den sus puntos de vistas.

  • Luis dijo:

    Por favor, por misericordia, alguien que sepa y me explique primero que son las distorsiones de la economia? y 2do cual es el programa de gobierno para eliminarlas? estoy fundio loco por saber esas palabras que tanto oigo y nadie entiende.

Se han publicado 34 comentarios



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Miguel Díaz-Canel Bermúdez

Miguel Díaz-Canel Bermúdez

Presidente de la República de Cuba desde el 10 de octubre de 2019. Fue Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros (2018-2019), Primer Vicepresidente de Cuba (2013-2018) y Ministro de Educación Superior (2009-2012). Fue Primer Secretario del Partido Comunista en Villa Clara (1994-2003) y Holguín (2003-2009). En twitter: @DiazCanelB

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