Crónica escatológica (La nieve)

Amaury en el Discovery Park, WA, EE:UU. Foto: Joel Valdés
Tenía 23 años cuando viajé por primera vez fuera de Cuba en 1976. Hasta ese momento lo más lejos que había llegado era a nuestro Santiago. Fue una gira de dos meses de duración que incluía a Polonia como primer país, Bulgaria como segundo y por último España. Creo que ya lo he publicado. La delegación criolla la conformábamos Sara González, Pablo Milanés, y el grupo de Experimentación Sonora del ICAIC del que ya formaba parte como intérprete después de haber sido utilero y asistente de sonido desde 1972.
Recuerdo el vestuario: pantalones de muselina azul claro, camisa a cuadros, un abrigo primaveral —¡en pleno invierno europeo! —, todo prestado por amigos, y un par de calzoncillos blancos, marca Varadero, adquiridos en una tienda para viajeros llamada eufemísticamente “El Louvre”. De más está comentar que estuve a punto de morir congelado durante toda la gira. Tuvimos cierto éxito, no lo voy a negar, pero las presentaciones no dejaban de tener un tono hilarante, algunas veces con una siniestra comicidad, porque antes de entonar cada canción, en Polonia y Bulgaria, un traductor hacía la traslación al idioma nativo de los textos de nuestras canciones. Ahí supimos que Pablo Milanés en polaco, o en búlgaro, sonaba algo así como Pabblita Milannessa y yo Amaurozzca Perezzosca, por solo señalar un par de ejemplos.
Moría por ver la nieve, eso es algo con lo que todos los caribeños soñamos alguna vez, y estando en un puerto de montaña polaco llamado Sakopane, en medio del concierto, se produjo el milagro del alumbramiento celestial. Mientras el grupo interpretaba un instrumental del inolvidable Emiliano Salvador llamado “¡Anda, Lucía!”, Sara me dice: “¡Mauro, mira por la ventana, está nevando!”.
Me emocioné tanto ante el bello espectáculo invernal que —vaya usted a saber por qué— se aflojaron mis tripas y le susurré a Sara: “¡Gorda tengo que ir al baño!”. “¡No puedes! —gritó ella—. ¡Faltan nada más tres minutos para que cantemos el final con Cuba Va!”.
Las súplicas de Sara y su grave advertencia no fueron escuchadas por mí, que ya corría escaleras abajo en busca de un baño. Lo encontré, pero en el pórtico del mismo, sentada como toda una matrona, una fea, gruesa y barbuda anciana polaca blandía en sus manos un rollo de papel sanitario que no estaba dispuesta a proporcionarme si no le abonaba los correspondientes sloty (moneda polaca de aquellos tiempos).
Como no tenía dinero me vi obligado a hacer mis necesidades a como diera lugar y ya pensaría de qué manera resolvería el pequeño detalle de la higiene posterior. Una vez satisfechas las urgencias, pensé: “¡el calzoncillo!”. Resolví con éste el problema y como, además, en el sanitario no había ni un cesto, porque también por ese había que pagar, me trepé a un altísimo ventanal y arrojé mi deshonrada prenda al viento, despidiéndome de ella para siempre. Volví al escenario justo a tiempo y el concierto terminó felizmente.
Cuando abandonábamos el recinto, sentimos un barullo en el lobby del teatro. Un grupo de espectadores horrorizados rodeaba a otra rolliza anciana que, con unas largas pinzas de madera, utensilio acompañante de las lavadoras Aurica, sostenía, como una bandera, un fétido calzoncillo, y que, en un lenguaje incomprensible para nosotros, aullaba indignada. El calzoncillo, a decir verdad, cortaba el aire con movimientos perturbadores.
El bajista y director del grupo Eduardo Ramos le preguntó al traductor: “¿Qué ocurre?”. A lo que él respondió: “¡Dice la señora que un calzoncillo cagado cayó en su jardín!”. Eduardo, con prestancia y dignidad, negó rotundamente que fuera nuestro, a lo que la histérica polaca respondió señalando la etiqueta del calzoncillo: “¡¡¡Cubinski, Cubinski, Varraderrro!!!”.
Ante tal irrefutable evidencia, salimos despavoridos entre la multitud.
Una vez en el hotel, Eduardo, muy molesto, nos reunió y preguntó: “¿Quién fue?”. Recibió una negativa rotunda y colectiva por respuesta. Nos fuimos a dormir. Yo compartía habitación con él y me dije:”No me quito los pantalones hasta que no se duerma”. Pero insistió: “¿Vas a dormir con ropa?”. “Sí, tengo mucho frío”, le respondí nervioso. “¡No me jodas, Amaury! ¡Fuiste tú, coño!”, me increpó.
Descubierto y avergonzado, me metí desnudo entre las cobijas.
Esta anécdota me acompañó durante toda la gira… y el resto de mi vida.
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Cómo se dice en buen cubano "La cagaste" nada que cuando el mal es de ca.... no valen calzoncillos varadero.saludos Amaury.
Amaury: Esas cosas suceden, se afecta la dignidad , pero se gana en salud!!
He reído como un loco con ésta anécdota. Genial
Amaury, no me hagas reir.
Titulares: "Bombardeo cubano a Polonia" . "Una vieja enseña evidencias". "Calzoncillo cubano cagado cae de las alturas en patio de honorable vecina"
Qué ocurrencia. Jajajaja. Yo creo que a casi todos nos ha pasado algo parecido. Lo que no precisamente en Polonia, ni con un jardín tan cerca con una dueña tan repinchada. Muchas gracias Amaurozzca.
Tremendo, Amaury imagino tu situación.Admiro la manera que tienes de convertir una situación difícil,en una crónica deliciosa e hilarante.Gracias Amaury,tus crónicas son las únicas cosas que me alegran en estos difíciles tiempos
Excelente, Jajajaja, salud
Una vez estando de visita en una casa me sucedió que no había papel en el baño y lo que hice fue lavarme. En un país determinado en la casa donde estaba alquilado, la dueña se sorprendió cuando descubrió que me limpiaba con los periódicos locales (los vio en el cesto); me ofreció papel higiénico, lo cual rechacé alegando que era costumbre en Cuba reciclar el periódico de esa manera. Igualmente sucedió cuando un día me vio utilizar detergente en polvo de lavar para fregar, aludiendo que era cancerígeno; a lo que repliqué que no permitía que se obstruyeran las cañerías por acumulación de grasa y que si se escapaba del enjuague pequeñas dosis de miligramos, ayudaba a limpiar el tracto digestivo.
Jajaja, es un tipo increíble este Amaury.
Excelente!!! Me ha hecho reir con deseos
Kkkkkkkk,tremenda anécdota kkkkkk,las historias de los cubanos da para hacer varios tomos kkkkkkk
Hermano, en vez de decirte que "la pusiste dura", o "la metiste al maiz", frases muy usadas en nuestro país, te digo otra frase muy cubana. "la cagaste".
Ahora puedo relacionar el hecho con dos canciones tuyas. Cuando tiraste el calzoncillo me imagino que gritaste "Vuela Peña, adonde quieras, rompete, contra las piedras". Pero todo te salió mal y terminaste con la canción "si yo pudiera de donde estoy, hacerte venir"
Amaury, fué tan sencillo
si pudiste defecar,
solo poderte limpiar,
con el blanco calzoncillo.
Mas, colgado en un palillo
la prenda te delató
la mujer que la encontró
Aunque haya sido una anciana
de la cultura cubana
parece que algo estudió.
Saludos hermano, disculpa mi ausencia durante algunas semanas, he estado enredado con mucho trabajo y los apagones también me han limitado el acceso a internet.
Espero que sea "mas limpia" la próxima crónica.
Coño Amaury, lo tuyo no tiene nombre, usted si la tira como es, gracias por este felíz despertar en los campos petroleros de Texas. Abrazos.
Jjjjjjjjj, qué manera de reir, Dios mío!!!
Qué crónica tan graciosa, jjjjjjjj
Buenos dias,he llorado de la risa ,jajajaja, que comico!!!!!!!!!! Ay Amaury lo que te ocurre a ti, es unico!!!!!!!!!!!!!! que manera de reirme!!!!!!! muy graciosa tu cronica de hoy, saludos para ti y ya espero la proxima
Las cosas sucedidas a muchos cubanos que salieron de Cuba despues del triunfo de la revolución son únicas y deben estar en un libro de anécdotas pero esta del calzoncillo en una pinza de madera con la vieja gritando cubinky merece un monumento que tenga como nombre el Varadero que nis descubrió jajaja
jajajajjjajaaj!!!!. Las cosas que pasan en la vida!!!! jajjajajajaj
Me imagino lo que se formó, usted tiene historias por contar, pensé que solo nos pasaba a nosotros jjj.
Jajajaja qué manera de reírme, hace mucho tiempo no me pasaba que de tanto reír, llorara. Gracias Amaury por darle alegría a la mañana. Lágrimas, lágrimas jajaja.
Sakopane(Cubierta de Nieve)....cubierta de heces en tacasillos "Varadero"....
Amaury ,tienes un doctorado en meteduras de pata, pero te disculpamos porque haces de ellas grandes crónicas.
Ja! Espectacular. Gracias Amaury.
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA; manera de desternillarme de la risa. Gracias Amaury por tu hilarante anecdota.
jjjjjjj lo que te ha pasado simplemente de risa jjj, gracias por compartirlo, no cualquiera lo haría jjjj
jjjjjjj lo que te ha pasado simplemente de risa jjj, gracias por compartirlo, no cualquiera lo haría jjjj, además la "gorda" no te dió otra opción, tu saliste peor jjj que te quedaste sin calzoncillos “¡¡¡Cubinski, Cubinski, Varraderrro!!!”. jjjjjjjj
jjjjjj Oye lo que le sucede a usted Amaury no tiene nombre, que historial tienes, y muy buena la redaccion.
jjajajaj, me gustan mucho las crónicas de amaury, saludos
En R. Dominicana latones de basuras caían del cielo en Polonia calzoncillos con caca alguien no se puso de acuerdo.
Al fin lo publicas, con esta crónica te puedes jubilar, es la mas simpática y ocurrente.
como siempre un placer disfrutar tus escritos, no cualquiera sabe tejer esas historias.
muchas felicidades.
Jaja Jaja Jaja... La etiqueta Varadero te delató... gracias por la crónica de hoy y las de siempre !!!.