Asuntos cerrados y deudas pendientes

Como la vida no es una novela rosa, el final de Asuntos Pendientes tampoco lo fue. Anoche, después de 80 capítulos y alrededor de seis meses, concluyó esta propuesta televisiva que logró cautivar a un público tan exigente como lo es el cubano. Un producto perfectible, por supuesto, pero que supo estar a la altura de ese listón que dejaron en alto las últimas telenovelas cubanas.
Sobre Asuntos Pendientes había escrito otras veces, señalando los aspectos técnicos que no encajaban con las nuevas maneras de concebir la televisión como los planos estáticos y reiterativos, cambios bruscos de secuencia, poca iluminación en espacios cerrados, repeticiones innecesarias de escenas, otras largas en exceso, o el descuido con el trabajo con la fotografía. No obstante, aclaraba entonces —cuando la mitad del argumento aún estaba virgen—que esos aspectos se diluían en el transcurso de la trama.
Hormigón puede ser cualquier centro de trabajo en Cuba. Los personajes son seres humanos que se equivocan, se reinventan, con desafíos, aspiraciones y problemas personales. Así como Rebeca, José Manuel, Urbano, Bruno... son la mayoría que llevan las riendas en cualquier centro laboral, y de ese entorno donde convivían los roles protagónicos se derivaron el resto de los conflictos.
Todas las temáticas fueron tratadas desde el guión sin didactismo a partir de líneas dramáticas coherentes y creíbles. Quizás, que el televidente se vea reflejado en pantalla, fue uno de los mayores atractivos de esta telenovela reflejo de una sociedad donde hay abandono, celos profesionales, intrigas, traición, frustraciones pero también segundas oportunidades, tesón y ganas de transformar la realidad en la que vives.
Desde el guión y la dirección —a cargo de Felo Ruiz y Tamara Castellanos — se hizo un cuidadoso trabajo con el desarrollo de cada uno de los personajes, principalmente José Manuel, Cosme, Gerardo y Bruno (unos crecieron y los otros decayeron en esa lucha interna entre el bien y el mal).
Por otro lado, hay que destacar el plus que le aportó la sapienza y calidad histriónica de Teherán Aguilar, Fernando Hechevarría, Daisy Quintana, Jorge Luis López o Gina Caro, por ejemplo. Aplausos para el trabajo de los más jóvenes como Yass Beltrán, Flora Borrego y Yasmany Guerrero.
La rápida solución de los conflictos, los giros inesperados y los cierres de cada capítulo fueron también elementos cruciales en ese éxito. La banda sonora, como acompañante de la trama, le dió a la novela un sello propio
Antes de finalizar, hay que hablar de la despedida-homenaje a Manuel Porto y, por consiguiente, a todos los trabajadores de la construcción, quienes también se merecían ser los protagonistas de un audiovisual cubano.
Terminó la telenovela de turno y muchos asuntos quedaron pendientes. El éxito no puede ser el que opaque una realidad en la que los productos cubanos no tienen la calidad requerida para competir con otras propuestas que el público consume. Más allá de las carencias tecnológicas, falta también una mirada proactiva y creativa de los que hoy participan en el proceso de producción de un material de este tipo.
El de anoche no fue este el típico final donde todos son felices y comen perdices, pero si fue un cierre real, apegado a una sociedad a la que también le quedan asuntos pendientes, donde muchas mujeres tienen que lidiar con el acoso o son menospreciadas en ambientes hostiles, donde se mira con recelo a aquellos que quieren reinsertarse en la sociedad, o existen traiciones, reencuentros, decisiones erróneas, segundas oportunidades.
La vida es eso, una montaña rusa, un vaivén lleno de emociones y asuntos pendientes.


Coincido con la crítica y para nada eso significa que no me gustó la novela. Nada de eso. No debemos soslayar el contexto socio-económico en el cual se grabó la novela: plena pandemia. Ya eso lo dice todo y no es por justificar, es la realidad. Es más que se puede considerar un logro su realización. Así lo veo yo. No obstante tengo que reconocer que no me gustaron varias cosas: la actuación de Bruno no trasmitía para nada, la actitud de un hombre realmente enamorado a diferencia de Adriana, , el forzado "enamoramiento " (así lo veo yo) de Rebeca con Toni que inició de manera brusca como resultado del despecho de la protagonista; la increíble relación de las 2 mujeres de Senen; la actitud poco consecuente de Marina con Rolando, buscando problemas inexistentes que justificaran la ruptura de la relación y por último la innecesaria muerte de Regulación por causas que no tienen ni pies ni cabeza. Concentraron todas las tristezas para el capítulos final. Eso no me gustó
En lo que a mi familia respecta,nos gustó muchísimo!!!!!se trato la realidad cubana aunque la realidad a veces supera la ficcion pero pienso que somos muy buenos haciendo telenovelas y tenemos actores espectaculares!!!por nuestra parte preferimos las novelas cubanas que las Brasileñas
Me gustó la idea de lo que "pudo haber sido" la novela AP. A mi juicio, entre lo mejor que dejó está habernos revelado a la encantadora y convincente Flora Borrego, el homenaje a Manuel Porto, y la consolidación de Alicia Echevarría como actriz capaz de encarnar a la "damita" cubana sin ninguno de los estereotipos comunes. A mi juicio, este debió haber sido el enfoque de Rebeca; para quien sin embargo se eligió el patrón usual de "mujer fuerte". La dirección de actores fue floja en cuanto a los papeles de reparto, a quienes no se pidió más que los usuales "caritas, gesticos y tonitos". Se evidencia de nuevo que la tv cubana está falta de galanes (lo cual va más allá de juventud y una cara bonita, Jorge Martínez está por los 60 y lo sigue siendo). Pero a mi juicio, lo más criticable es el acercamiento superficial y desganado al mundo de la construcción, que de por sí dá para aportar argumento, subtramas y hasta personajes. Puedo entender que por motivos económicos no sea posible contar con los estilismos, los ambientes y hasta con el audio y la iluminación adecuados (aunque muchas producciones realizadas en los años '90 demuestren lo contrario). Pero es inaceptable que el trasfondo productivo representado por el funcionamiento de "la empresa" (creo que nunca se menciona su nombre) se reduzca al cumplimiento del plan de producción, las roturas y el robo en almacenes. Ah, y la repetición hasta el cansancio de la fea palabra "adocreto" (por diosito... ¿no podían haber escogido otro producto?) Por no hablar de la deplorable representación de los procedimientos administrativos y de dirección, que de acuerdo a AP pueden reducirse a la frase "a sentimiento". Ahí se perdió oportunidad de sustituir varias escenas de relleno tipo "me quieres o no me quieres" por otro contenido. También, de educar entreteniendo, y de enamorar a la audiencia de un sector necesitado de personal y de la comprensión sobre la responsabilidad y conocimiento que entraña. AP pudo haber sido un gran proyecto con los mismos recursos pero con un acercamiento mas artístico y maduro.
Buenísimas como todas las novelas cubanas...no tienen desperdicio
Buen comentario. No cuestiono la parte técnica, no es de mi interés, sino el tema, bien estructurado y llevado hasta el final, sí, son asuntos pendientes, que requieren muchos de ellos una mirada siguiente, pero se logró el objetivo de que es una telenovela donde no apareció el conflicto del que se fue, regresó, o de los ausentes, sino todos presentes y además dando y poniendo su granito de arena. Fue buena, los temas cautivaron
Wilfredo, a usted podrá no haberle gustado la novela, pero para expresarlo no tenía que ser tan cáustico y ofensivo, le recomiendo revisar su lenguaje y aprender un poco de la cortesía linguistica, le vendría muy bien
Me gustó la novela. En mi modesta opinión Yia Caamaño es una excelente actriz y la joven que hizo el papel de Adriana es muy natural y convincente. Hechevarria (Urbano) es un maestro y nos tiene acostumbrados a su actuación profesional. Cristina (hermana de Rebeca) trabajó con total naturalidad.
Una excelente propuesta, no perfecta porque nada en este mundo lo es; pero sin dudas una telenovela muy lograda. Seres de carne y hueso, situaciones realistas, nada de poses y consignas: "la vida misma". Las actuaciones muy buenas, aunque alguien haga uso de su derecho y opine lo contrario, sin poses ni entonaciones melodramáticas. Pueden quedar asuntos pendientes, pero ese es el camino a seguir. Si bien nunca son buenas las loas exageradas, mucho menos procede el hipercriticismo a ultranza. Felicidades a todo el colectivo.
La actuación de Bárbaro Marín fue pésima, la de Adriana y Bruno también, la de Tony también, actuaciones que no convencían en nada de lo que estaban diciendo o sintiendo, parece que leían el guión. Muchos asuntos pendientes quedaron de subtramas sin resolver, pero eso sucede igual en películas y en todo, no todo se resuelve. La vida real supera la ficción para los que creen que éste personaje u otro no existe en Cuba, pues sí existen Mirandas, y todos los demás, también los conflictos. A pesar de todo lo que puede ser mejor, a mi me gustó la novela. No siempre los finales tienen que ser felices en todos los sentidos.
Esto depende del cerebrito de cada cual...al.mio no le gusto...
Antes de expresar mi opinión, aclaro que no soy novelero, y desde hace unos cuantos años no me gusta la mayoría de las series o películas cubanas.
Sobre Asuntos pendientes, pueden existir algunos puntos flojos en el guión o asignación de los personajes a los actores, pero en general tiene un gran mérito: hay varias actuaciones muy buenas, hay revelaciones, la trama es diferente a otras, con nudos, desenlaces, nuevos nudos... y sobre todo toca temas muy presentes en el dia a dia. Cuantos Cosme no conoce, o Gersrdos, o Alicias... Quien no conoce alguna Rebeca luchando contra viento y marea que necesita todo el apoyo posible, y yo conozco personas reales exactamente como Bruno, no es que el personaje o el actor adolezcan de X, es que hay personas reales con esos rasgos e historias que son así de verdad! Y llevar eso a la pantalla también es un mensaje sobre y para ess personas. En general la novela sí ocurre eb la Cuba de hoy. Más luces que sombras
LA NOVELA CUBANA ESTUVO MUY BUENA AUNQUE CON ALGUNAS INCONGRUENCIAS , Y LA ACTUACIÓN COMO LA DE BRUNO ESTUVO FLOJA PERO PARA LA PRÓXIMA SERA MEJOR EL EMPIEZA AHORA DE LOS ERRORES SE APRENDE, EL HOMENAJE A ESE GRAN ACTOR COMO PORTO FUE MUY EMOTIVA Y NO CRITIQUEN MAS LAS NOVELA CUBANAS , PORQUE LA DE OTROS PAÍSES SON PEORES Y NO LA CRITICAN TANTO , COMO LAS TURCA QUE NO SON NADA EXPRESIVAS , NADA MAS CARAS BONITAS
Asuntos abiertos y pendientes.
Las veo? Claro! , son de mi interés por varias razones. Aunque no tengo estadísticas considero que fue seguida, admirada y también criticada.
Desde la distancia es difícil conocer todas las dinámicas que se mueven e influyen desde la preproducción hasta la posproducción y su consumo.
Los públicos, desde sus diferentes miradas, siempre serán los jueces finales.
Me sigo preguntando:
Cuál es la dinámica de acompañamiento de las investigaciones al consumo de estos producto televisivo?
Desacertadas actuaciones, pobre dirección de actores, casting o no casting?
Debilidades del guión?
En lo personal no tengo duda de la necesidad y el gusto de continuar contando con nuestras telenovelas.
Bueno, caballeros: es una simple telenovela agradable, con sus puntos flacos y sus puntos fuertes... no pretendamos que sea Hamlet o Macbeth.
A mí me gustó y ya. Mañana ya la olvidé, como seguro que hará la inmensa mayoría del público.
Lo peor de esta producción televisiva fue la falta casi absoluta de alegría. Los personajes, todos, se la pasaron sufriendo de principio a fin, con una sola excepción, la mujer del chofer.
Las "telenovelas" cubanas se han convertido en un engendro que pretende ser una mala copia de la realidad y eso, aparte de ser un fracaso, NO ES ARTE. Sería bueno que se plantearan hacer arte. Como lo fue "Tierra Brava", por ejemplo. Pero no por ser unos engendros, las telenovelas cubanas carecen de logros. Por ejemplo: sus argumentos, aunque poco logrados, NO son estupideces, como los de la mayoría de las telenovelas brasileras que pasan acá. Las actuaciones en su mayoría son realmente buenas, los actores tienen preparación, dominan su profesión. Los temas que se tratan NO son banales, generalmente son importantes y actuales y se enfocan con una mirada inteligente y humanista.
¿Donde está entonces el problema? Sobre todo en la concepción de la obra: el arte, en especial la literatura y los dramatizados para la TV JAMÁS deben pretender copiar la realidad. Deben ser creación, inspiración, no mala copia. Y en segundo lugar, los argumentos son débiles y están en función de este "realismo" de mala muerte. Sin embargo, tenemos excelentes guionistas para la TV, cuyos trabajos, tan solo de verlos un rato, destacan no solo talento, sino un enfoque artístico de sus guiones. Ejemplo? Amilcar Salatti.
Thalía coincido en parte, el final, fue demasiado abierto, la telenovela gustó, pero usted que escribe de arte y bien, porqué Cubadebate, pasó por alto el fallecimiento de la gran Gina León
Me gusto que tocara el tema de los animales callejeros y crear conciencia en los niños de que se deben cuidar y no abandonar pero creo que es un tema que fuera bueno profundizar en la televisión ya que es un problema de muchos años en nuestra sociedad el maltrato animal .
Todavía existen muchos acosos con nosotras. Las mujeres y no les pasan nada a los acosadores.
La TV cubana debería tener en cuenta no solo si la historia es buena o no también velar por la calidad estetica de la imagen, la fotografía es muy mala,hay que ver las series del momento actual la gran calidad de imagen y recursos esteticos cuando ves algunas producciónes Cubanas parecen hechas en los 80` es verdad la limitación económica pero hay que hacer un esfuerzo para tener un resultado mas atractivo en cuestión de imagen
Una de los elementos que no se le tuvo un poco de cuidado es cómo mostrar una directora de una fábrica que podía siempre andar con ese cabello en esas condiciones, perfecto y los demás personajes, hasta acabados de levantar con maquillaje....Por lo demás, muy buena propuesta, tocando problemas tan reales que parecía que lo estábamos reviviendo en ese momento. Felicidades al colectivo. Slds
La novela tuvo bastante aceptación, un publico que la siguió, toca el tema de la realidad cubana, muchos prefieren ver novelas, series etc de otra nacionalidad que tienen otras costumbres y la ven súper, no a la verdad no entiendo, lo que si se que lo único que saben hacer es criticar.Al que no le gusto esta bien, pero no pongan esos comentarios ofensivos.
La novela entretuvo. Retrató la vida como es. Quizás se atropelló el final. Bruno mostró las características del personaje que representó. Sino gustó, lo logró. No todas las personas son perfectas y no obran con perpiscacia, decisión y acierto.
la telenovela estubo muy actual con los problemas de cuba,pero por favor pongan en algun periodico digital de cuba la programacion de la television que no sale por ninguna parte ni se puede ver,como no estamos en casa al mediodia no sabemos lo que se piensa poner.