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El deporte de marcar al enemigo

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El lunes al mediodía los usuarios de Twitter notaron una modificación a la política de etiquetado. La plataforma de redes sociales comenzó a marcar a un grupo de medios públicos como “afiliados al gobierno cubano” y la etiqueta aparecía a su vez en los mensajes enviados o compartidos desde cualquier cuenta individual que tuviera un enlace a los sitios web de esas publicaciones. El martes, Facebook cerró una veintena de perfiles de supuestos partidarios de la Revolución cubana, pero dejó cientos que publican manuales de bombas caseras, llaman a quemar estaciones de policía, anuncian expediciones armadas, divulgan datos privados para el sicariato político, amenazan e insultan generalmente desde cuentas en el extranjero.

Como si libraran una guerra de videojuego en línea, las plataformas estadounidenses han decidido esta semana dirigir su mirilla láser al cuadrante de Cuba para marcar y silenciar a los “personajes” de un enemigo que no tiene cómo defenderse.  

Algunos podrían argumentar que es honroso que te etiqueten como medio gubernamental de financiamiento público, y ciertamente lo es. Pero Twitter no pretende enaltecer a Granma, Cubadebate, Radio Habana Cuba, Juventud Rebelde y otros, sino reducir la difusión de sus mensajes.

Sin previo aviso y a lo bestia, la transnacional ha extendido al Caribe sus políticas de control, el apuro de borrar voces incómodas, la corrección hipócrita de sus normas de comunidad y, una vez más, ejerce la censura a escala global, simplemente retocando sus algoritmos y sin los procedimientos que permitirían justificar ese tipo de decisiones.  Para colmo considera a los medios privados imparciales y más genuinos que sus homólogos financiados con fondos públicos, por lo que en el planeta Twitter todo lo que huela a interés particular está libre de etiqueta. En esta visión sesgada, los usuarios no tienen derecho a juzgar el contenido por sus méritos.

Pero el mayor absurdo de todo esto es que sea una corporación vinculada al gobierno de Estados Unidos como Twitter la que etiqueta a otros como “medios afiliados” a un estado. No es difícil encontrar evidencias de que la plataforma ha trabajado en intimidad cada vez mayor con la Casa Blanca desde que los políticos estadounidenses comenzaran a presionar a las empresas tecnológicas para que regularan el contenido. En un recurso legal de 2011 fácil de encontrar en Internet, Twitter acordó con la Comisión Federal de Comercio “implementar, monitorear y ajustar sus medidas de seguridad” bajo observación del gobierno y ha entregado desde entonces los datos de miles de usuarios a las agencias gubernamentales.

La revista Forbes publicó en agosto que Estados Unidos encabeza la lista de los gobiernos que exigen la entrega de datos a las plataformas tecnológicas, con casi dos millones de cuentas de usuarios cedidas desde 2013.  En las elecciones que llevaron a Biden a la Casa Blanca, Twitter fue una de las muchas corporaciones de Silicon Valley que trabajaron directamente con las agencias gubernamentales de EE.UU. para determinar qué contenidos deberían ser eliminados con el fin de “asegurar” la contienda electoral.

Cada vez que Twitter informa que ha purgado miles de cuentas sospechosas de tener un comportamiento inauténtico y actuar bajo la dirección de gobiernos extranjeros, jamás serán cuentas de países de la OTAN ni de otros amigos del gobierno estadounidense, y no hace falta mucha imaginación para explicar la causa. Los sancionados favoritos son Rusia, China, Irán, Venezuela y Cuba, por supuesto.

El 12 de mayo de 2020 la plataforma bloqueó 526 perfiles gestionados desde la isla. No explicó su decisión a los usuarios que vieron canceladas abruptamente sus cuentas, pero al día siguiente, el 13 de mayo, Michael Kozak, entonces subsecretario interino para Asuntos del Hemisferio Occidental, declaró ante la prensa que el Departamento de Estado había identificado “más de cuatro docenas de cuentas cubanas” que violaban las políticas de Twitter -¡lo anunció la agencia gubernamental, no la super e “independiente” empresa privada!-.

Casi en simultáneo, The Miami Herald publicó declaraciones de otra funcionaria sobre los avances de las relaciones con Twitter: “Tenemos un diálogo continuo con las empresas de tecnología y estamos trabajando con ellas para compartir nuestras ideas sobre los intentos de los actores estatales y no estatales de aprovechar sus plataformas para difundir desinformación y propaganda”, dijo Lea Gabrielle, directora del Centro de Compromiso Global (GEC), también del Departamento de Estado.

El historial de Facebook como medio afiliado al gobierno de Estados Unidos es aún más negro y bastante conocido. Cito como botón de muestra el escándalo protagonizado en 2021 por la entonces vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, quien dijo a los periodistas que el ejecutivo compilaba listas de personas que publican en esa plataforma contenidos “problemáticos”, para que Facebook “pueda eliminarlos”.

El periodista Glenn Greenwald, de The Intercept, reaccionó airado: "Unión del poder corporativo y estatal, uno de los sellos clásicos del fascismo”.  Greenwald hablaba de Facebook, pero podría ser esta una magnífica etiqueta para colgarle también a Twitter.

(Publicado originalmente en La Jornada, de México)

Se han publicado 7 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • AGE dijo:

    Incluso en las comunidades de videojuegos, twitter es famosa por ser junto a facebook una de las plataformas de más toxicidad de sus usuarios, no se puede esperar menos de los propietarios de la plataforma. Aunque últimamente esa es la tendencia de los foros online y redes sociales.

    • mejias dijo:

      ¿No decían que las redes sociales eran las más democráticas y la cúspide de la libertad de expresión?, ¡¡la tiranía del algoritmo y de los gigantes informáticos en plena vigencia, desde la supuesta “Meca de la democracia y la libertad de expresión, EE UU”¡¡ Eso es lo que en realidad son. Todavía hay personas por ahí hablando de libertad de expresión y otras historias inventadas para dormir a los que se creen el cuento, y que por desgracia son bastantes; pero la realidad es esta, etiquetar y eliminar cuentas que no se alineen con la política de los grandes centro de poder representado por los intereses comunicacionales y gubernamentales de EE UU y Europa

      • Oscar dijo:

        Pero si es la verdad por qué nos molesta? Es mejor llevarlo con orgullo, no?

  • Del5 dijo:

    Creo que es muy estúpido de parte de Twitter etiquetar empresas o medios cubanos del gobierno como afiliados al gobierno...eso es estúpido. Ellos saben que en Cuba las empresas son estatalea y afiliados al gobierno. Mi pregunta sigue siendo la misma. Porque no acusamos en un tribunal internacional a esas empresas de redes sociales que promueven el terrorismo y la injerencia en los asuntos internos de Cuba? Por que tienen ellos el derecho a agredirnos y nosotros no hacemos nada? Mientras no denunciemos en tribunales internacionales seguiremos siendo carneros de esos medios que no nos aportan nada, solo odio y mentira.

    • Jorge Aguilera dijo:

      Ahora te pregunto todos esos medios y redes sociales son del capitalismo así que dime tú qué control Cuba tiene sobre ellos si hay problemas con ellos la solución es hacer tus propias redes sociales

    • Israelssp dijo:

      Estoy de acuerdo, el país no lo hace por diplomacia fina o x no gastar dinero por gusto, pero aunque de antemano sabemos, no serán juzgados, al menos se escucha la voz, y tienen que nombrar abogados, dar explicaciones, solo por esas valdría la pena. Ese país paladín de la libertad de expresión, si controlaron el teléfono de Ángela Merkel, que vamos a esperar de Cuba

  • César dijo:

    Al ser ellos los propietarios hacen los que le dá la gana, la cacareada libertad de expresión y prensa de la que se jactan es pura demagogia, solo nos toca denunciarlos públicamente. También sería positivo que se desarrollen plataformas universales de Redes Sociales lideradas por China para comenzar hacerle competencia a la Capitalista. Cuba podría ser parte de ese proyecto.

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Rosa Miriam Elizalde

Rosa Miriam Elizalde

Periodista cubana. Es Doctora en Ciencias de la Comunicación y autora o coautora de los libros "Antes de que se me olvide", "Jineteros en La Habana" y "Chávez Nuestro", entre otros. Ha recibido en varias ocasiones el Premio Nacional de Periodismo "Juan Gualberto Gómez" y el Premio Nacional "José Martí", por la obra de la vida. Fundadora de Cubadebate y su Editora jefa hasta enero 2017. Es columnista de La Jornada, de México.

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