El ordenamiento monetario actual y las personas mayores: ¿Posibilidad de bonificar algunos servicios?

El creciente número de adultos mayores es una realidad que salta a la vista en cualquier lugar del país. Foto tomada de Radio Rebelde.
Sin dudas, el ordenamiento monetario constituye un proceso necesario en el contexto económico de nuestro país.
Precisamente por ser personas mayores hemos sido testigos de los desvelos de nuestra Revolución por poner al alcance de todos, los bienes y servicios en nuestra sociedad. Hemos vivido desde poder usar los teléfonos públicos gratis en las calles hasta de la simbólica tarifa de los 6.25 pesos, sin importar el uso y abuso de dicho servicio. Por ser de larga vida hemos trabajado también por muchos años, sin apenas haber impuesto a la seguridad social y hasta con comedores obreros que por mucho tiempo costaron apenas 50 centavos. Criamos a nuestros hijos con educación gratuita por supuesto y con libre acceso a los mejores centros de la cultura y de la recreación. Hemos sido beneficiarios de precios subsidiados por muchos años y en diferentes áreas de la vida doméstica y social.
Por tanto, desde mi punto de vista la cuenta de ahorro que nos acompaña no está en una libreta de banco efectivamente, sino en el goce histórico de subsidios y gratuidades sociales junto a la satisfacción de haber cumplido como trabajadores que fuimos en activo y como participantes en las más diversas contiendas de la Patria.
Ahora, ya como personas mayores continuamos, pero insertados en actividades voluntarias en la comunidad, participando en los círculos de abuelos, en las cátedras del adulto mayor, en grupos de cultura, o en los hogares cuidando los nietos como jubilados, e inclusive una parte aún trabajando o como recontratados.
Creo que las viejas y los viejos cubanos tenemos una conciencia clara de la necesidad del reordenamiento en función de la situación económica del país y del mundo, más aún en nuestro caso bajo décadas de bloqueo y en el colmo de esta pandemia que, por cierto, en medio de severas carencias materiales, nos han protegido y atendido con mayor dedicación, al constituir población altamente vulnerable.
Como sabemos, el confinamiento y la situación vivida en esta pandemia, de alguna manera produjeron fragilidades en muchos mayores, pero a su vez, ha sido vivida en la certidumbre de que jamás seremos descartados por la edad para ser asistidos, al contrario de muchos países que aun practican el dilema de la última cama o del llamado trato de misericordia.
Durante todos estos largos meses, y en dependencia de la forma en que cada localidad cubana haya llevado las buenas orientaciones en atención a dependientes y mayores solos, hemos sido vulnerables apreciados y dignos.
Ahora bien, comienza el año 2021 y una nueva etapa de vida con el denominado ordenamiento monetario, expresado no solo en el hecho de disponer de una sola moneda, sino también de la disminución de subsidios y del aumento de precios de bienes y servicios, algunos muy por encima de su costo anterior. Por tanto, los mayores también nos encontramos ante un nuevo contexto económico.
Han subido la cuantía de las pensiones y se hace énfasis en la atención personalizada de manera que nadie quede desamparado en la accesibilidad a cuestiones básicas de la vida. Sin embargo, resulta importante ir evaluando cómo va ocurriendo este proceso de manera general, más allá de los casos críticos, sino como amplio sector poblacional en el enfrentamiento a gastos diversos, y entre los que se encuentran las necesidades de carácter espiritual.
Además de la canasta básica, del transporte, de los medicamentos, de la electricidad, del teléfono,reparación de equipos, mercado agropecuario, del agua y del gas, sube también el costo de la prensa, del teatro, de las cafeterías, de los lugares de recreación, por solo mencionar algunos otros bienes y servicios. De ahí, que nos ocupa y preocupa cómo será la vida de las personas mayores en lo adelante, sobre todo de los que jubilaron antes de la Ley 105, y que en buena mayoría tienen definida pensión en 1,528 pesos.
Contamos con información acerca de los nuevos precios en la canasta básica y de los medicamentos, pero cada día vamos descubriendo el alza de todo lo que nos rodea. De hecho, tres comentarios me impactaron en días iniciales: uno procedente de un vecino que entregó su histórica suscripción del periódico Granma porque ahora cuesta 42 pesos mensuales. Las otras dos las escuché en la televisión: una correspondiente a un familiar cuya persona mayor se beneficia de la atención en una casa de abuelos (tal como se denomina en nuestro país al hogar diurno) preocupado del aumento a 700 pesos mensuales de los 1,070 que recibe como pensión de viuda. El otro comentario fue acerca de los miembros beneficiarios de un SAF (Servicio de Atención a la Familia) imposibilitados de poder continuar comiendo allí, por subida de precios. En todos los casos quedé desconcertada.
También había leído en Facebook un artículo acerca del “ordenamiento monetario y su reflejo en la cultura” en el que habla de los nuevos precios a las entradas de museos entre 15 y 20 pesos, así como, entre 10 y 120 pesos a los teatros, esto último según categorización de las salas en Especial, I, II y III, manteniendo el descuento del 50% para los estudiantes y las personas pertenecientes a las asociaciones de discapacitados.
Sé que en diferentes momentos e instancias se ha abordado el tema de la posibilidad en rebajar las entradas a los espectáculos para las personas de la “tercera edad”, así como, del pago del transporte público.
Entonces creo que ha llegado el momento de replantearse esa necesidad: Bonificaciones para las personas mayores, estudiarlas y ver, por ejemplo, en cuánto afectamos al sector de la cultura para poder seguir asistiendo a teatros de primera categoría pagando un % de su costo o de seguir montando en un bus gacela, como hacen las demás personas.
Creo que hoy urge este análisis y su necesaria decisión, aun cuando representemos un alto por ciento con relación a la población total y aun cuando se sabe que en cualquier parte del mundo jubilar implica una disminución de disponibilidad de recursos y reajustes, en el nivel de vida.
En otros países de nuestra propia región donde los mayores no tienen ni auténtica cobertura de salud y de seguridad social, paradójicamente pagan el 50 % del transporte público, de las entradas a centros culturales e inclusive de pasajes aéreos y excursiones en la esfera del turismo.
Es complicado el asunto y nada de lo que aquí expreso será nuevo para quienes nos atienden. Sé de sus preocupaciones y sus desvelos para que dé la cuenta, y que, a su vez, tengamos lo que teníamos que tener.
Por otra parte, como psicóloga en el estudio acerca de los procesos de la subjetividad en la vejez, considero importante destacar el valor de la autonomía en todas las esferas de la vida de la persona mayor, aun disponiendo de una red de apoyo familiar. A su vez, asistimos a un cambio generacional que expresa una nueva forma de envejecer y de participación.
Como persona mayor que también soy, vivencio esa existencia de muy diversas necesidades además del alimento básico y los medicamentos. Las personas mayores necesitamos seguir leyendo nuestro periódico, hablar por teléfono, contar con un cuidador o con un mensajero del barrio para los mandados si así lo necesitara, cortar el cabello, hacer visitas a la familia y a los amigos, trasladarnos y participar de actividades sociales, pasear, ir a una función de teatro, comprar una merienda ocasional, y hasta de pagar los datos móviles y acceder al internet, entre muchas otras alternativas de gastos, incluso de otros gastos para contingencias que ocurren en el hogar o en la salud.
Entonces, cabría preguntarse, ¿cuánto costaría subvencionar en lo posible la espiritualidad de las personas mayores? ¿Para cuáles bienes y servicios se puede contemplar una rebaja de % de entrada o del uso de un servicio? Desafios que no constituyan parte de los empeños en los actuales análisis de los casos puntuales vulnerables o críticos, sino desafios en la atención a la población adulta mayor en general, ante el nuevo contexto económico. Y todo ello, sépase que lo propongo con los pies en la tierra, y por supuesto, desde nuestra condición ciudadana del ahorro y de la situación económica que vive el mundo.
Sé que las personas mayores cubanas nunca estaremos desamparados, pero ¿cómo amparar la integralidad de la vida? Busquemos alternativas lo más viables posibles que permitan la continuidad de una vejez activa y participativa, pues sin dudas, ante situaciones límites siempre la prioridad estaría limitada a la compra de los alimentos. Creo que entre que se reajustan los altos precios amanecidos en este nuevo año, algunos de los cuales seguirán siendo altos, se podría también ir evaluando la tarea de bonificar posibles servicios, que permitan esa vejez activa y participativa.
Así, los que nos dedicamos al estudio y a la atención de este sector poblacional podremos seguir hablando de entornos amigables con las personas mayores, de las celebraciones correspondientes a la Década del Envejecimiento Saludable, del adulto mayor de nuevo tipo, en fin, de la calidad de vida y del bienestar en la vejez.
Finalmente he de enfatizar que las presentes reflexiones no parten de un criterio de pase de cuentas de lo que hicimos en el pasado, pues en lo personal no las pienso así, ni las practico. Soy del grupo de los que piensan que criamos una familia, trabajamos y participamos, dando lo mejor de sí a lo largo de nuestra larga vida, porque fue nuestro deseo y nuestro deber, sin esperar nada a cambio. La razón por la cual decido estas palabras es solo en el interés de seguir participando.
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Concuerdo con su artículo como psicóloga, nieta y ciudadana. Ese es el sentir de muchas personas, y puede ser que algunos adultos mayores cuenten con apoyo económico de sus familias pero no son todos, creo que era necesario este ordenamiento pero en muchas cosas pareciera que faltó análisis a fondo. Urge revisar y revisar antes de que se olvide. Rectificar es de sabios.
Es un tema muy complejo, tratarlo es bueno y esperanzador. Sin duda esas generaciones se4an las mas afectadas.
Hoy tenemos muchos te ricos, hasts millonarios, as lgunos por emprendimiento, otros por la corrupcion. Demasiados no trabajan o viven de explotar trabajo ajeno, del invento y ls maraña.
El contrabando que mueve las mayores masas de dinero no aporta al patrimonio público y la plata en mano en el comercio y los servicios sin el debido control hacen la vida más facil pata unos y más difícil para otros, entre ellos los abuelos.
Los precios, las reventas y la matriz económica de las escacez en la agricultura y la rams alimenticia, practicada durante años ha acentuado mucho mas las diferencias que se han querido arreglar con rl fetiche de la oferta y la demanda en una planificaciom regida por el centralismo que no puede por diversas razones dejar funcionar ybirn la ley de la inversion para compensar la falta de oferta.
Dinero digital y precios justos, facturas para operaciones de compraventa para todos los actores en el mercado y veran que rinde más esa hoy insuficiente jubilación.
A la compañera Valentina Boye Sanchez que atiende el Caso Cardenas. La respuesta a la interrogante que usted me realizó. Laudelys Teresa Moré Satore CI:9110307935. Y su mama se llama, Mercedes Julia Satore Dechapelle CI:60091901110.
El problema de las pensiones es algo que viene de antes de la Tarea Ordenamiento cuando no alcanzaba para vivir. La intención es mejorar la situación de este segmento de la población que por supuesto lo dieron todo por esta Revolución. La solución a este problema no es tan sencillo, no se deberían aprobar nuevamente subsidios masivos a productos o servicios, sino ayudar a los más necesitados. Todas las propuestas que se han dado son muy justas y nuestros abuelos son merecedoras de ellas, pero no debemos olvidar la situación del país, por demás, no por ser repetido deja de ser cierto, sometida a un cruel bloqueo económico. Estoy seguro que nuestra Revolución no abandonará ninguno de sus cubanos.
Apoyo los criterios expresados por la autora del artículo porque pertenezco al grupo de las personas de la generación que refiere en el texto cuya jubilación es bastante modesta por los bajos salarios que recibimos durante nuestros treinta y tantos años de vida laboral, comparados con los salarios actuales. Asimismo me uno a la preocupación por los precios que no podremos afrlntar por el disfrute de muchas actividades culturales atendiendo a las altas tarifas que tenemos que enfrentar por servicios básicos como electricidad, suministro de agua y gas, entre otros.
El ordenamiento hay que hacerlo pero estos reclamos que hacen las personas mayores se deben de tener en cuenta
Excelente artículo de la Dra. Teresa muy conocedora del tema de los adultos mayores.
Considero que el tema de las pensiones debe ser reanalizado por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y por los Organismos que según la Ley tienen regímenes especiales de seguridad social como las FAR y el MININT y ser justos a la hora de definir cuánto le corresponde de acuerdo a lo aportado a la sociedad. La generación de hoy que estamos jubilados fuimos los que sostuvimos está obra de la Revolución muchos desde el 59 otros desde antes. Eso no puede olvidarse.
También tenemos derecho a asistir a cines, teatros, celebrar un cumpleaños en un restaurand. Eso también nos lo ganamos y recordar que en Cuba hay muchos abuelitos solos sin familia que pueda aportar
Viendo tantas cosas que hay que corregir o modificar en el reordenamiento, solo puedo llegar a la conclusión de que todo este proceso, a pesar de los años de trabajo que demoró, está bastante mal cocinado, con bastantes incongruencias, huecos e improvisaciones
Yo estoy de acuerdo, les rebajen 10 o 20 ctvos por cada año trabajado, en toda operación que hagan los jubilados, via tarjeta magnética. Y específico trabajado con pagos de la seguridad social, ya que algunos pueden haber sido TCP en sus últimos años situación que antes no existía. Seria otro beneficio a futuro, que tendría quien realice una actividad socialmente útil. El que estuvo o este en lo adelante de lumpen habitual, no podría tener esa rebajita, de hasta 3 pesos por cada pago por los 30 años trabajados. Ya sea en hoteles, espectáculos, ómnibus nacionales, supermercados, etc, etc. Al año serían unos cuantos pesitos. Y sería fácil porque la tarjeta electronica registra si es un jubilado debido al pago de la chequera y esta asociado al registro único del ciudadano en el nuevo carnet de identidad. O sea no hay que hacer ningún otro invento siempre que pague via magnetica.
Acertadísima reflexión. No solo de pan vive el hombre. Felicitaciones a la profesora Teresa quien, como psicóloga y presidenta de la Cátedra del adulto mayor en la Uh, sabe exactamente de lo que está hablando. Soy jubilada de la Uh.
MuyBUENO su artículo y muchas gracias, siempre he pensado que no estamos olvidados, pero como Ud.dice el adulto mayor necesita autonomía en todas las esfera de la vida y más cuando vivimos solos, aunque contemos con el apoyo familiar. Confio en nuestra Revolución
Muy bien. Apoyo completamente el comentario de Tete Orosa y por supuesto la propuesta. Las personas mayores son un orgullo para las familias y para la sociedad. El que tantas personas hayan llegado a los 60 y a los 80 y que además una buena parte sea con salud y aportando a la sociedad, es parte de los logros de esta Revolución y de las múltiples posibilidades que ha brindado un sistema social como el nuestro. Por tanto no podemos ahora dejar que nuestros viejos y viejas se conviertan en una carga económica en las familias y pierdan salud, respeto, independencia simplemente porque no pueden pagar sus necesidades de vida. Es muy importante poner precios preferencia les en la cultura, el transporte, la recreación. No es solo subsidiar los alimentos sino ampliar los beneficios sociales para un grupo de población que sin dudas aunque quiera no podrá devengar mayores sueldos por razones lógicas inherentes al paso de los años. Se necesita implementar estas medidas y rápido, sino serán todos vulnerables y dependientes sin que lo hayamos planificado así.
Comparto totalmente vuestro comentario. Tengo 70 años y al igual sufro en carne propia lo aqui planteado
Gracias Teresa por tan buena reflexión. Mi esposo y yo somos adultos mayores que nos encanta participar en la vida social y cultural de nuestra Habana y no ahora que se realizó el ordenamiento, sino desde antes teníamos que pasar por a lado del Yara y otros establecimientos donde se ofrecieron concierto de arte lírico con jóvenes de muy buena calidad y no podíamos darnos el lujo de comprar la entrada pues los precios eran altos en relación con la jubilación, ahora no se ni que pensar, pues decidimos por el momento no asistir a teatros y otras instalaciones culturales en lugares cerrados debido a la pandemia y a lugares realizados a aire libre pues debemos tomar transportes publicos, por lo que no sabemos que precios tendran esas actividades.
Una buena oferta que utilizabamos era el proyecto 23 de cine, que además de ser una rebaja del cine, daba prioridad a los asociados para asistir a esas instalaciones, a las que ahora no vamos por ser locales cerrados.
No es que nos cuidemos como gallos finos, es que realmente comprendemos la importancia de cuidarnos, pues mi esposo tiene 80 años y yo 65.
Para nosotros ya es casi prohibitivo viajar al interior y de camaguey en adelante ni soñar, pues el costo de los viajes a las provincias orientales es casi prohibitivo, y aunque para personas discapacitadas hay una rebaja del 50% con una carta de la asociación, por lo menos en guagua el viaje es muy largo e incomodo, además de por la cantidad de horas de viaje lo que se gasta en alimentación es mucho. Ahora hay la oferta del tren que dicen está muy bueno el servicio, pero debido a la pandemia no hemos podido probar esa opción. Para las personas adultos mayores la mejor opción de viajar a las cabeceras deprovincias orientales sería el avión, pero paradójicamente aunque sería el mejor por la rapidez y más cómodo para los adultos mayores y discapacitados no tenemos opciones de rebajas. Se imaginan más de 15 horas y hasta 24 hasta Baracoa, Santiago de Cuba, Granma sentados en una Yutong. Nada que la afectación de salud y los dolores por artritis, etc, sería tan grande que lo que no gastas en viaje lo gastas en paliar los dolores.
Ojalá que se encuentren oidos receptivos para la posibilidad de socializar para los adultos mayores, y se deben incluir los círculos sociales, incluídos los proyectos locales como el Circulo Marcelo Salado, antigua escuela de natación, que han subido también los precios en sus instalaciones. En nuestro caso somos nadadores los dos y ese ejercicio es muy beneficioso para las personas de la tercera edad y la entrada era antes de la subida 20 cup x pers , y la entrada a la piscina, y a otros servicios no estaban incluídos. En nuestro caso somos dos, pero imagínense el costo para una familia de al menos 4 personas. Lo mismo sucede con el Acuarium que ahora se paga la entrada mas es obligatorio parar la actividad de las focas y los delfines.
Que solución se le dará a esos problemas? Confiamos en que nuestra revolución es sabia y dará una respuesta adecuada.
Nuevamente Gracias Teresa. Seguramente nos veremos por ahi, pues trataremos no renunciar a una vida social activa para disfrutar tambien de este período de nuestras vidas. No los merecemos.
Excelente artículo elaborado por la Profesora Teresa Orosa Fraiz, presidenta fundadora de la Universidad de Personas Mayores de la Habana y muy experta en el trabajo con este segmento Poblacional. En mi modesto criterio, pienso que nadie como ella, podía hacerlo mejor. Gracias!
Porque un informático de Inass municipal (sector presupuestado) percibe un salario de 5090 y comparandolo con un informatico del banco desde la sucursal bancaria enclavada en el municipio, como los informaticos de la direccion provincial y los informaticos que son administradores de red de direccion provincial no llegan apenas a los 5000 pesos, y es el sector empresa y estoy muy seguro que su contenido de trabajo es mucho mayor , para quien fue el ordenamiento , que piramide arreglaron , vamos , expliquen .....
Esta es una reflexion muy necesaria. en el momento actual y, como es de es suponer, los comentarios abundan. Sobre todo, de nosotros los viejos jubilados. He escrito en varias oportunidades sobre el tema y la injusticia con que se han establecido las nuevas pensiones, en particular para los que recibiamos mas de 500 pesos mensuales y hasta ahora, ni un acuse de recibo he recibido. Lo que propone la compañera Orosa es muy justo, pero no podemos seguir pensando que con curitas se va a resolver el problema. El hecho es claro: NO ALCANZA. Por otro lado, por que concebir que nuestras pensiones son un regalo que nos hace el Estado? Si no contribuimos a la seguridad social era porque asi estaba establecido y con nuestro trabajo nos ganamos el derecho a una jubilacion digna. Por que pensar que nuestros familiares deben subvencionar lo que dejamos de recibir actualmente de forma injusta. En muchos paises del mundo, no solo en los desarrollados, las personas aprovechan la jubilacion para poder disfrutar de lo que pudieron hacer mientras trabajaban y en nuestro caso debemos emplear ese tiempo libre en hacer colas y colas, buscando los precios mas bajos para poder satisfacer necesidades basicas. Por favor.
Excelente reflexión que debe ser tomada en cuenta.Soy jubilada y aunque tengo familia vivo sola. Con el monto de mi jubilación anterior sin otra ayuda monetaria podía mantener mis gastos antes subsidiados y participar además una o dos veces al mes a alguna actividad promovida por los Círculos de Abuelos como paseos, excursiones, teatro, marine en algún centro cultural, etc. Una vez al mes visitaba lugares de La Habana Vieja con algunas amigas y comíamos una merienda por 30 pesos. Reuní el dinero poco a poco y fui a una excursión a Santiago de Cuba que incluyó transporte y hospedaje , pero con comida, pago de entrada a museos y hasta una noche en Tropicana Santiago no excedió los 2000 cup. Por el Círculo de Abuelos Tuvimos ofertas a un hospedaje en Varadero a precios muy módicos y los grupos llevaban desde LaHabana los alimentos para cocinar. Creo que nada de esto fueron lujos, pero gane sin dudas en calidad de vida. Me pregunto si yo o personas en mi misma condición sin otra entrada económica podremos mantener esta calidad de vida espiritual que tanto necesitamos los mayores?
De acuerdo con su artículo, soy persona mayor y la tarea ordenamiento me ha beneficiado enormemente, como jubilada reincorporada tengo muy buenos ingresos, pero agrego que las personas por una razón u otra no se prepararon para la vejez y en algunos casos no administraron sus ingresos por el hecho que lo social le garantiza muchas cosas que en el extranjero no se puede hacer. Pienso también que ciertamente se pueden hacer algunos ajustes para cobrar mitad de precio en algunas cosas como el transporte.
Muy bonito, sincero y humano su comentario, gracias a su sicología, has puesto al desnudo, la situación de la tercera edad, que más que cierto, dió su vida, participó y entregó su amor en la construcción de ésta sociedad, por tanto le corresponde a ésta sociedad la atención de ustedes, de nosotros (Los que vamos cercanos a ella) en beneficio, no siempre que haya mejoramiento salarial tenemos que ver en los jubiliados solamente el precio de su canasta, no, cuando se le calculó el retiro laboral, esa pensión tenía un valor que no es el que hoy le damos, se valora en cuanto a las necesidades básicas, que no lo cubre todo, y ¿las necesidades espirituales, culturales, y demás?, por qué no pensar que un jubilado tenga derecho a conocer a otro país, ahora que no tiene que emplear su tiempo laborando, ahora que debe disfrutar de lo que no pudo siendo joven.
Siempre que se vea a la tercera edad, solo con la necesidad de alimentarse, vestir y sufragar los gastos médicos, hemos sido egoístas de solo pensarlo y no es un subcidio, es lo que verdaderamente le corresponde en el poco tiempo que queda después del retiro. Tengo 58 años y tengo ahora mis ojos empañados de solo pensar como estaría mi madre y mi padre, que hace algunos años los perdí, viviendo con ese bajo ingreso, pensemos que mañana viviremos la misma historia y quizás sea otro comentario al respecto sino tomamos cuenta hoy. Gracias por llegar con su comentario a mi sencibilidad humana.
La dra Teresa ha ofrecido un llamado muy especial. Pensar en una economía de los cuidados, de la tercera edad. Somos muchos y muchas quienes vamos hacia allá, y no seremos viejitos de sillón.
Comparto el artículo y me satisface mucho ver cómo la Dra. Teresa Orosa supo integrar aspectos cómo las necesidades de los adultos mayores, el reconocimiento que merecen y el aporte generacional que hicieron. Es totalmente pertinente además por el tono respetuoso y esperanzador empleado. Me enorgullezco de haber sido compañera de estudios de la autora en nuestra adolescencia.
AQUÍ ESTÁ A MI LADO , MI QUERIDO VIEJO , ME PIDIÓ QUE LE LEYERA EL ARTÍCULO Y ME PIDIÓ QUE LE COLOCARA SU COMENTARIO , Y AQUÍ ESTÁ LO QUE ÉL PIENSA DE ESTE TEMA . Yo soy un anciano de 80 años y aúno no me siento un inútil y me niego a ser una carga para mi hijo , me retiré de la vida laboral con 52 años de trabajo y luego seguí trabajando como custodio , porque lo hice ? Para ayudar a mi familia y a mi país , ahora por mi salud ya no puedo pasar malas noches y mi hijo no me deja trabajar y le agradezco que me cuide como yo lo cuide cuando era pequeño , con mi chequera no puedo costearme mis gastos , explicó, una bolsa de leche en polvo para desayuno cuesta mucho , si aparece , el plato fuerte por los cielos , me paso el día en las colas para poder comprarlo , salgo de la cola del pan y entro en la del pollo o el aceite, y por la tarde farmacia , y creo que ahora empresa eléctrica se suma a mi quehacer, no espero descansar antes de morir pero quisiera tener la opción de hacerlo , moriré con las botas puestas y la jaba al hombro, mi nombre es JORGE si me peleo con alguien en una cola me disculpan , que ya estoy cansado , la cuenta no me da para llevar mis nietos a un campismo o cómprales un teléfono , o una bicicleta o tan siquiera una pelota para el fútbol , no tengo un teléfono propio porque no lo puedo pagar y tengo familia en muchos lugares que me llaman para saber cómo estoy , me gustaría que pusieran esto que pienso para que mis amigos del trabajo lo lean y se acuerden del viejo Jorge , del pelotón 14 de la safra del 70 en Camagüey cuando me gane la casa donde vivo hoy , y gracias a la revolución por dejarme trabajar para vivir dignamente y educar a mi hijo como una persona de bien , muchas gracias .
Siempre fuiste un padre ejemplar y no se de alguien que tenga una queja suya y no se preocupe que no está desamparado nuestra familia no lo dejará pasar necesidad y su chequera le alcanzará para sus tabacos que ahora valen 5 pesos y por las colas no se me preocupe que la vieja lo releva , usted tranquilo y descanse un poco , con 1000 hombres como ud en cuba fuéramos un país del primer mundo
De la generación del 70 y la safra millonaria quedamos pocos , mucho ya se han ido pero los que estamos seguimos batallando pa echar pa alante la revolución, ud se acuerda de mí ? Yo soy el cocinero del pelotón al que usted le regaló un par de botas y me criticaba las mías que me quedaban grandes , un abrazo y cuídese mucho .
Muchos abuelos en nuestro país ahora mismo están buscando trabajo después de estar jubilados por 5 o 10 años porque no les alcanza , y cuántos hay vendiendo maní o cuidando baños , haciendo guardias en centros laborales , porque les gusta trabajar ? No , simplemente no les alcanza para vivir , y no están desamparados , él hambre y la miseria los amparan , da pena y lástima ver cómo estaremos cuando lleguemos a viejos después de trabajar la vida entera .
Es la pura verdad lo que comenta ud , muchos ancianos pasan nesecidad y a veces no pueden visitar a sus familias por la covid y están deprimidos y qu la chequera no les alcanza no es nuevo pero la situación actuó si lo es , covid , desabastecimiento, precios altos, y abusivos no pega con abuelos vulnerables y pensiones que no cubren todas las necesidades básicas de los abuelos. Falta de medicamentos en fin una bomba de tiempo para que se nos enfermen o ni pensar lo peor .
Es necesario revisar las pensiones de aquellas personas que recibían hasta 500 pesos, no alcanzan para cubrir las necesidades básicas y menos aún para vestirse y calzarse. Por otra parte debe revisarse las Pensiones de los Combatientes del Ejército Rebelde, Lucha Contrabandidos, Lucha Clandestina, Playa Girón, Combatientes internacionalistas y otros combatientes que lucharon toda su vida por la Revolución y ahora reciben una pensión inferior al Salario Mínimo de un trabajador. Deben ser compensados económicamente por el Servicio Prestado a la Patria
QUE BUENO QUE ALGUIEN AÚN SE PREOCUPA POR NUESTROS ANCIANOS , SI NO ABRAZAMOS EL PASADO CON QUE CARIÑO LLEGAMOS AL FUTURO, SE LE DEBE DAR ESPECIAL ATENCIÓN A LOS ABUELOS DE TODO EL PAIS Y SUBIR LAS JUBILACIONES EL DOBLE PARA QU VIVAN DIGNAMENTE, PIENSO QUE CON 1500 EN ESTOS MOMENTOS ALCANZA PARA SOLO 15 DÍAS, SOLO PARA COMER SI REALMENTE QUIEREN AYUDAR A LOS ANCIANOS A TENER UNA VEJEZ DIGNA SUBAN LA JUBILACION MÍNIMA A 3000 PESOS , YO GANO 3000 Y LLEGUE PELADO A FIN DE MES Y COMÍ BASTANTE BIEN Y VIVO SOLO
Creí que cuando me jubilara iba a ir y pasarme un mes en un hotel en varadero para compensar los 43 años de trabajo que tengo acumulados y resulta ser que me jubile y tengo que trabajar 50 años más para costearme un mes en un hotel, pude solo ir por tres dias con la jubilación de tres meses , algo es algo pero casi nada es bien poco .
Yo estoy contento porque este mes pude pagar la electricidad con mi chequera con aumento de la tarifa y todo , mi hijo y mi esposa pagaron todo lo demás , no nos sobró nada , pero nos alcanzó, si se me poncha la bicicleta nada más fuera de comer y la tarifa eléctrica no me alcanza, este mes me toca pelarme veré como hago para comer
Muy real el análisis realizado por la Profe Psicóloga Teresa, deberíamos agregar a ese análisis la Situación de los Veteranos de la Guerra de nuestro país, ahora agrupados en la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, que actualmente reciben una pensión inferior al Salario Mínimo de un trabajador en nuestro país, insuficiente para vivir de forma modesta.
Si se habla de un modelo de hombre hay que hablar del che , y de esa generación del che es que se está hablando aquí, de la de Girón, de la de la safra del millón , de la de Angola , de la que afrontó en un periodo crítico de la economía cubana el derrumbe del campo socialista, de la generación que salió victoriosa siempre de la batalla de ideas frente al imperialismo , a mi modo de ver cuba esta y estará siempre en deuda con esta generación, no los hemos olvidado , cuando un pueblo enérgico y viril llora la injusticia tiembla , si se a sido injusto aún estamos a tiempo de rectificar, la revolución cubana siempre agradecerá a sus abuelos lo que han echo y los compensará por ello , a nadie le quepa la menos duda , nadie quedará desamparado, lo dijo y reafirmó nuestro presidente . Viva la revolución, viva Fidel , viva Raúl , viva Díaz Cannel y vivan nuestros ancianos abuelos .