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De patria y cultura en tiempos de Revolución (IV parte y final)

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“A quien crea que falta a los cubanos coraje y capacidad para vivir por sí en la tierra creada por su valor, le decimos: ‘Mienten’”.

El 26 de noviembre de 2020 la oposición contrarrevolucionaria adiestrada en base al manual de Gene Sharp, esa —al decir de Rolando Pérez Betancourt— más escolarizada, y no menos soberbia, lanzó una convocatoria para lanzarse a la calle sin importar las demandas de San Isidro o la liberación del marginal preso por desacato, cuya actitud ante la autoridad policial probablemente lo hubiese conducido a la muerte en el país de sus sueños. Un artista visual dentro de la Isla proclamó en su muro de Facebook que lidiaban con gente torpe del lado gubernamental, que cometían los errores básicos de quien no sabe cómo actuar y asustados porque podían perder la gallina de los huevos de oro en caso de portarse mal —en referencia a la promesa de campaña de Joe Biden de restablecer el curso bilateral de la Administración Obama—; sus “contrincantes” no querían desperdiciar un minuto más, pues la brecha abierta por Luis Manuel Otero Alcántara no iba a ser eterna. Desde un perfil falso, uno de sus vínculos en el exterior anunció la inminencia de una “sentada” de jóvenes con guitarras y canciones para neutralizar el uso de la fuerza, como se hizo —fue él quien lo subrayó— en la “revolución de colores” que derrocó al Gobierno de Eslovenia; tendría un “efecto dominó irrevocable”.

Pueden verificarse en ambos llamados algunas claves del apoyo a las acciones de San Isidro por un segmento sin escrúpulos que aboga por desligar la estética de la ética. Detrás de un supuesto posicionamiento artístico, se encubren intenciones de otro signo. No constituye un fenómeno autóctono: constituyen corrientes que prevalecen cuando la doctrina neoliberal se empeña en extender el “todo vale” como plataforma de la política y el deterioro global de la ética genera el debilitamiento de los valores espirituales y del sentido de la responsabilidad, en una marcha por derroteros esencialmente anticulturales, que nada tienen que ver con el carácter transformador del arte.

Las nuevas formas de colonización cultural están signadas por un deconstruccionismo que aboga por un sujeto vacío, a quien solo importe consumir. Poner al ser humano de rodillas ante el mercado exige vaciar de contenido la historia y los símbolos de cada nación. Han avanzado en ese camino por todo el orbe; mas para hacerlo en Cuba necesitan desmantelar una espiritualidad de hondas raíces patrióticas.

En una guerra de símbolos en la que el conocimiento y la razón sacan la peor parte y se legitima el divorcio entre la ética y el arte, y —lo que tiene una mayor connotación— entre la ética y el ejercicio de la política, son presentados como paradigmas quienes juegan dentro de las reglas del mercado y sus pautas de socialización, marcadas por el individualismo desenfrenado. En nombre de un modelo de democracia política que preconiza la ley de la jungla, se avasallan la democracia económica y la justicia social. La doble moral y el hedonismo se erigen en menoscabo de la conciencia social.  

Hasta el presente la vanguardia artística e intelectual cubana constituye un referente popular de gran significado, lo cual le permite a la Revolución enfrentar esas tendencias degradantes. Ello condiciona que la política de subversión ideológica de Estados Unidos apunte a abatir nuestra institucionalidad: “Desmantelarla equivaldría a liquidar la política cultural y a dejar en manos del mercado el establecimiento de jerarquías y modelos” (Prieto, 2017: 169), de ahí que la Usaid, la NED y Open Society marchen de la mano. “…los pueblos que enajenan su tradición, y por manía imitativa, violencia impositiva, imperdonable negligencia o apatía, toleran que se les arrebate el alma, pierden, junto con su fisonomía espiritual, su consistencia moral y, finalmente, su independencia ideológica, económica y política”, advierte el Papa Francisco:

Un modo eficaz de licuar la conciencia histórica, el pensamiento crítico, la lucha por la justicia y los caminos de integración es vaciar de sentido o manipular las grandes palabras. ¿Qué significan hoy algunas expresiones como democracia, libertad, justicia, unidad? Han sido manoseadas y desfiguradas para utilizarlas como instrumento de dominación como títulos vacíos de contenido que pueden servir para justificar cualquier acción (Papa Francisco, 2020: 5).

El grupito de San Isidro fue evacuado en la noche del 26 de noviembre a instituciones de salud, como medida de prevención por la COVID-19. ¿Dejaría la Administración Trump escapar la oportunidad?, ¿la operación articulada en Washington se desinflaba?, ¿lo dejarían todo así? Para conocer lo que determinó el gabinete de crisis tendríamos que leer un informe desclasificado por la CIA o quizás Elliot Abraham lo confiese en sus memorias, ¿quién sabe? Pero no deja de llamar la atención que a la mañana siguiente —o sea, el 27 de noviembre— apareciera en la sede del Ministerio de Cultura una docena de artistas para exigir una reunión inmediata con el ministro, sin agenda. ¿Quién los encabezaba? Ah, cosas del destino: el dramaturgo que asistió al taller de Sant Louis University.

Una vez instalados supieron qué teclas marcar. Poco a poco se nutrió el grupo hasta llegar a una concurrencia de trescientas personas: se sumaron el ya citado artista visual con su gente y los “disidentes empresariales ávidos de desembolso en efectivo”, como los califica Fulton Armstrong, excoordinador de Inteligencia Nacional para América Latina de Estados Unidos. También —los iniciadores sabían cuánta legitimidad brindarían a la maniobra—, jóvenes inconformes con la gestión de las instituciones culturales, que reclaman mayor intercambio acerca de temas controversiales no agotados, así como artistas y escritores —jóvenes y no tan jóvenes— interesados en dialogar sobre aspectos que Abel Prieto definió en un artículo publicado en Granma: “…cómo consolidar los vínculos entre creadores e instituciones, sobre manifestaciones experimentales del arte que aún no han sido suficientemente comprendidas, sobre la imprescindible función crítica de la creación artística, sobre el «todo vale» de la visión postmoderna, sobre la libertad de expresión y otros muchos temas” (Prieto, 2020: 8).

Ya en la tarde estos dos grupos —o sea, los jóvenes inconformes y los artistas y escritores interesados en un mayor diapasón del diálogo con las instituciones— eran la gran mayoría de los congregados. A ellos habrían de añadirse los curiosos por lo que acontecía y algún que otro de agenda socio-liberal a la caza de una oportunidad. A uno de estos últimos no le fue posible controlar el exceso de entusiasmo y escribió que esto apenas comenzaba; no había antiguas zonas de confort a las que agarrarse, mucho menos consignas. Poco le faltó para decir que el futuro anunciado en los 90 del siglo pasado por la contagiosa canción de Willi Chirino: “Ya viene llegando”, por fin aparecía, el día menos pensado: 27 de noviembre, una fecha que en la tradición juvenil revolucionaria se dedica a honrar a los ocho estudiantes de Medicina. Tradujo al inglés en su muro de Facebook lo observado y sus apreciaciones, en tiempo real. ¿A quién le reportaba? Él sabrá.

Durante varios meses se gestó un clima enrarecido en Internet, con una intensa carga emocional. Se trataba de quebrar la confianza que ha cohesionado a la sociedad cubana; poner a la defensiva a nuestra gente. Una narrativa desintegradora pretendía establecer en el imaginario popular la existencia de dos lados yuxtapuestos: “ustedes”, esbozado mediante una retórica corrosiva hacia los cuadros, funcionarios y directivos del Partido, el Gobierno, las instituciones gubernamentales y la sociedad civil que se ha dado la Revolución. Del otro: “nosotros”, circunscrito a la contrarrevolución externa e interna; un segmento de académicos e intelectuales decepcionados del socialismo, la mayoría asentada en el exterior; otro dentro de esos dos mismos sectores que reside en la Isla y se manifiesta agotado por el esfuerzo que implica nadar a contracorriente —algunos de ellos en su defensa acuden a la marchita tesis de la “revolución traicionada”—; lo más importante, todo el que quisiera sumarse a los legítimos —según la matriz tendenciosa— exponentes de la sociedad civil.

Facebook, Twitter, WhatsApp y Telegram maximizaron el eco de la campaña a un nivel sin precedentes. En la nube se pierden las fronteras y se torna difícil —no imposible— establecer de quiénes en verdad parten los reclamos y dónde se hallan. Nada novedoso. Esa ingeniería mediática como soporte de las acciones desestabilizadoras la ensayó Estados Unidos en las “revoluciones de colores” este-europeas en la década de 1990 y en los levantamientos de Asia y Medio Oriente tras la crisis global de 2008. “…todos los post que salían al abrir la aplicación de Facebook en mi celular mostraban indignación, rabia, desespero, impotencia. En menos de media hora ya se habían creado tres grupos de WhatsApp y dos de Telegram donde decenas de amigos y colegas se conectaban para canalizar voluntad e indignación y «hacer algo»; de eso se trataba, «hay que hacer algo», decían”, escribió para El Universal de México una periodista pagada por la NED, cofundadora de 14yMedio (Escobar, 2020). Exacerbar los ánimos hasta el extremo forma parte del guion. Un experto en este tipo de guerra, Manuel Castells, lo describe. Por su valor ilustrativo, cito en extenso:

Desde el punto de vista de los individuos, los movimientos sociales son movimientos emocionales. La insurgencia no empieza con un programa ni una estrategia política. Esto puede surgir después, cuando aparecen líderes dentro o fuera del movimiento para promover los programas políticos, ideológicos y personales que pueden o no relacionarse con el origen y las motivaciones de los participantes en el movimiento. Pero el big bang de un movimiento social empieza con la transformación de la emoción en acción. Según la teoría de la inteligencia afectiva, las emociones más importantes para la movilización social y el comportamiento político son el miedo (una emoción negativa) y el entusiasmo (una emoción positiva). […] para que surja el entusiasmo y la esperanza, los individuos tienen que superar la emoción negativa resultado del sistema de la evitación: la ansiedad. La ansiedad es una respuesta a una amenaza externa sobre la que la persona amenazada no tiene control. Por lo tanto, la ansiedad lleva al miedo y tiene un efecto paralizante. La superación de la ansiedad en un comportamiento sociopolítico a menudo es resultado de otra emoción negativa: la ira. La ira aumenta con la percepción de una acción injusta y con la identificación del agente responsable de ella. Las investigaciones neurocientíficas han demostrado que la ira está asociada a un comportamiento que asume riesgos. Cuando el individuo supera el miedo, las emociones positivas se imponen a medida que el entusiasmo activa la acción […].

No obstante, para que se forme un movimiento social la activación emocional de los individuos debe conectar con otros individuos. Para ello requiere un proceso de comunicación de una experiencia individual a los demás. Para que un proceso de comunicación funcione, hay dos requisitos: la consonancia cognitiva entre emisores y receptores del mensaje y un canal de comunicación eficaz. La empatía en el proceso de comunicación está determinada por experiencias similares a las que motivaron el estallido emocional original. En concreto: si muchos individuos se sienten humillados, explotados, ignorados o mal representados, estarán dispuestos a transformar su ira en acción en cuanto superen el miedo. Este miedo lo superan mediante la manifestación extrema de la ira en forma de indignación cuando tienen noticia de que alguien con quien se identifican ha sufrido algo insoportable (Castells, 2013: 30-32).

En 62 años los adversarios de Cuba no se han dado un día de vacaciones como difusores de la confusión y la mentira. Estados Unidos ha invertido fondos multimillonarios para articular una plataforma entre los medios tradicionales y las nuevas formas de comunicación en las redes sociales de Internet. Resulta poco coherente minimizar el efecto de sus campañas, es por eso difícil de explicar que hasta el 28 de noviembre no se produjera una respuesta adecuada en materia de comunicación a lo que ocurrió en San Isidro. Faltó oportunidad en la denuncia de los personajes de la piyamada: la vulgaridad que condiciona las actividades de muchos de ellos, su proyección anexionista y afiliación a la agenda neofascista de Trump, el vínculo del marginal procesado penalmente con individuos que organizan actos terroristas contra la Isla desde el territorio de Estados Unidos, el llamado de uno de sus integrantes a la intervención militar del ejército yanqui y la conducción desde el terreno por Timothy Zúñiga-Brown —en franca violación de los preceptos de la Convención de Viena para las relaciones diplomáticas.

Frente a la campaña desatada por el equipo anticubano del gabinete de Trump, la ausencia de una respuesta pronta y convincente en el orden de la comunicación política generó cierta confusión entre no pocos tanto al interior de la Isla como en el exterior. Al no disponer de todos los elementos, algunos artistas e intelectuales honestos llegaron a sensibilizarse con los mercenarios victimizados. Y —como ya se apuntó en este texto— algún que otro personajillo enajenado llegó a proclamar que el Gobierno Revolucionario se hallaba atolondrado.

A mi modesto juicio, ello pudo propiciar que Elliot Abraham y su gabinete de crisis tomaran como un gesto de debilidad la decisión de las máximas autoridades del Ministerio de Cultura —junto a directivos de la Uneac y la AHS— de conversar durante cuatro horas con una representación diversa de los congregados en las afueras del edificio; por el contrario, la institucionalidad revolucionaria brindó una muestra de fortaleza y sabiduría, lo que unido a la buena voluntad de prestigiosos creadores presentes en el lugar neutralizó la maniobra enemiga. Allí se acordó dar continuidad a un diálogo aportador en ambas direcciones.

De lo ocurrido en la sede del Ministerio de Cultura pueden sacarse varias enseñanzas. La primera —y a mi juicio la más importante—, es que existe una franja de artistas y escritores, jóvenes y no tan jóvenes, insatisfechos con la administración de la política cultural por parte de varias de las instituciones del sector. Desde hace tres o cuatro años, entre no pocos creadores se ha hecho recurrente la idea de un eventual retroceso al clima del “quinquenio gris”. Evitarlo constituye un imperativo y demandan para eso una mayor participación en el proceso de toma de decisiones en el campo de la cultura y una mayor democratización de la dimensión política del hecho cultural.

Entiendo legítimas sus preocupaciones. “Lo que no resulta legítimo es el irrespeto a la ley, la pretensión de emplear el chantaje contra las instituciones, ultrajar los símbolos de la patria, buscar notoriedad mediante la provocación, participar en acciones pagadas por los enemigos de la nación, colaborar con quienes trabajan para destruirla, mentir para sumarse al coro anticubano en las redes, atizar el odio”, apuntó Abel en su citado artículo (Prieto, 2020: 8).

Pronto reaccionaron los que pretendían capitalizar lo acontecido a su favor, a quienes solo les interesa oír su voz. El 3 de diciembre enviaron un correo de tono arrogante al Ministerio de Cultura para demandar la presencia en la próxima conversación del presidente de la República junto a agentes pagados por el gobierno de Estados Unidos y varios medios de la plataforma mediática financiada con los programas de cambio de régimen. Incluyeron en su lista a un representante legal, un abogado que lleva años capitalizando el cierre de su contrato en la Universidad de La Habana para velar el alcance de sus actos: se sumó conscientemente a la probeta de tinte neoplattista inducida u orientada —solo ellos pueden saberlo— mucho antes del anuncio por parte de Obama del cambio de política; ahora se une a un episodio en el que aparecen anexionistas y hasta partidarios de Trump. Y también esta vez se asoma el dramaturgo: ¿ingenuidad o aspiraciones de Václav Havel tropical?

El presidente de Cuba tiene como método de trabajo intercambiar con intelectuales cubanos sistemáticamente —investigadores científicos, médicos, académicos, artistas y escritores, historiadores, profesores de todos los niveles, periodistas y comunicadores, entre tantos—, incluso, en medio de la pandemia de COVID-19. Tiene una virtud digna de encomio en un país con tantas mujeres y hombres de ciencias, y alto nivel de instrucción: sabe escuchar. No tengo duda de que, más temprano que tarde, se reunirá con el presidente electo de Estados Unidos, pero jamás con sus agentes. No es una condición negociable. Resulta doloroso leer en esa lista el nombre de personalidades y jóvenes del mundo de la creación artística, que nada tienen que ver con el mercenarismo. Es obvio que albergan una preocupación atendible, legítima, sobre los problemas del sector y el país, y entre encuentros y desencuentros con funcionarios de las instituciones culturales, posiblemente los hayan traicionado sus emociones.

Se acude para legitimar esta mezcolanza al Apóstol y su muy citado discurso “¡Con todos y para el bien de todos!” —pareciera que la mayoría de quienes lo toman como referente nunca se han detenido a leerlo—, pronunciado en Tampa el 26 de noviembre de 1891, cuando se disponía a fundar el partido de la unidad. Aquel hombre en el que latía el corazón de su tiempo, proclamó “¡Con todos y para el bien de todos!” como una máxima frente a la élite dentro de la Isla, conformada por autonomistas y anexionistas, que intentaba erigirse en gurú de los destinos del país; frente a los oficiales de la Guerra Grande que desdeñaban la opinión de los jóvenes y los emigrados; frente a la discriminación de negros y mulatos en los clubes revolucionarios; frente a los que hablaban en nombre de la libertad para desviarla en beneficio propio.

Mal los conocía quien no se percatara de cómo brotaba “una concordia tan íntima, venida del dolor común, entre los cubanos de derecho natural, sin historia y sin libros, y los cubanos que han puesto en el estudio la pasión que no podían poner en la elaboración de la patria nueva”, nacida al calor de “este amor unánime y abrasante de justicia”, de “este ardor de humanidad”. Por esa patria en que se reunían “con iguales sueños, y con igual honradez” hombres que podía divorciar el diverso estado de su cultura, “…sujetará nuestra Cuba, libre en la armonía de la equidad, la mano de la colonia que no dejará a su hora de venírsenos encima, disfrazada con el guante de la república. ¡Y cuidado, cubanos, que hay guantes tan bien imitados que no se diferencian de la mano natural! A todo el que venga a pedir poder, cubanos, hay que decirle a la luz, donde se vea la mano bien: ¿mano o guante?”, advirtió para entonces y la posteridad (Martí, t. 4, 1975: 275).

Martí quería la igualdad bajo la ley y también la igualdad de todos los cubanos bajo el techo en que vivían. Por ello habló de revolución social y de justicia, y de la mejor manera que pudo, para no espantar a la fiera, del peligro que afrontaban en una nación codiciosa “que nos acecha y nos divide”. No hubo en su concepto unitario y descolonizado, como nuestros adversarios intentan hacer creer, espacio para anhelos anexionistas: “Y con letras de luz se ha de leer que no buscamos, en este nuevo sacrificio, meras formas, ni la perpetuación del alma colonial en nuestra vida, con novedades de uniforme yankee […]”, expresó, antes de acentuar:

¿Y temeremos a la nieve extranjera? Los que no saben bregar con sus manos en la vida, o miden el corazón de los demás por su corazón espantadizo, o creen que los pueblos son meros tableros de ajedrez, o están tan criados en la esclavitud que necesitan quien les sujete el estribo para salir de ella, esos buscarán en un pueblo de componentes extraños y hostiles la república que sólo asegura el bienestar cuando se le administra en acuerdo con el carácter propio, y de modo que se acendre y realce. A quien crea que falta a los cubanos coraje y capacidad para vivir por sí en la tierra creada por su valor, le decimos: “Mienten” (Martí, t. 4, 1975: 277).

Cuando envió como emisario a Cuba a Gerardo Castellanos para conectar a los revolucionarios de la Isla con el Partido, le indicó transmitir dos mensajes: el movimiento tenía un carácter nacional y debía comprender a todos los sectores sociales, incluidos los autonomistas que mostraran interés en incorporarse; aunque a ellos no les pedía compromiso, solo que al estallar la guerra el Partido Liberal estuviese disuelto o presto a disolverse. Dejó así abierto el portón a una franja ligada a ese ideal más por lazos emocionales que ideológicos, como probó la vida cuando Valeriano Weyler bestializó los métodos de enfrentamiento a la insurgencia y no pocos de ellos se incorporaron a la manigua. Con los anexionistas, en cambio, no había arreglo alguno. Solo sugirió no confrontarlos, para evitar que Estados Unidos se negara a reconocer la beligerancia. Debían conquistar la simpatía del gobierno estadounidense “…sin la cual la independencia sería muy difícil de lograr y muy difícil de mantener” (Castellanos, 2009: 110).

En vísperas de su muerte en Dos Ríos, le escribió a Manuel Mercado que sabía a España derrotada y no le preocupaban los autonomistas, a quienes solo importaba “…un amo, yanqui o español, que les mantenga o les cree, en premio de oficios de celestinos, la posición de prohombres, desdeñosos de la masa pujante, —la masa mestiza, hábil y conmovedora del país,— la masa inteligente y creadora de blancos y de negros”. El gran desafío de la revolución estaba en “…impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”. Y esa máxima se convirtió en el sentido de su vida, por ella lo afrontó todo: “Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso”, confesó (Martí, t. 4, 1975: 167-168).

Para el Gobierno Revolucionario debe constituirse en una prioridad generar un clima de intercambio sistemático, que involucre —con su obra y palabra— a artistas, escritores e intelectuales en general. También es necesaria la participación de cuadros y funcionarios de las instituciones responsabilizadas con el proceso de toma de decisiones en asuntos que nos conciernen a todos y casi nunca concurren a los espacios de debate. La Revolución necesita crear cada día nuevas formas de participación a una intelectualidad “incómoda”, que se bañe de Sol y que también se fije en las manchas. “…el amor, la justicia y la solidaridad, no se alcanzan de una vez para siempre; han de ser conquistados cada día. No es posible conformarse con lo que ya se ha conseguido en el pasado e instalarse, y disfrutarlo como si esa situación nos llevara a desconocer que todavía muchos hermanos nuestros sufren situaciones de injusticia que nos reclaman a todos”, apuntó con sabiduría el papa Francisco (2020: 4).

La mutilación del análisis social crítico y el enajenarse de su compromiso ciudadano incapacitaron a la intelectualidad de la URSS y Europa del Este para derrotar en el plano teórico a la doctrina neoliberal. Esa es una lección para no olvidar, como tampoco puede ignorarse que la academia occidental ultrafragmentó el campo temático de las ciencias sociales para neutralizar su poder revolucionario. Cuba no está ajena al influjo de ambas corrientes. Se necesita de un clima que estimule el debate y el análisis social crítico, transformador, y también se necesita de mucha responsabilidad con nuestra historia y nuestras bases populares. “El pueblo es la meta principal. En el pueblo hay que pensar primero que en nosotros mismos. Y esa es la única actitud que puede definirse como una actitud verdaderamente revolucionaria”, definió hace 60 años Fidel en la reunión con los intelectuales en la Biblioteca Nacional (Castro, 2016: 19).

La subversión y el desarrollo de las comunicaciones alimentan y dan soporte a la más formidable batalla ideológica que ha debido librar el país. No se puede vencer con sectarismos ni consignas. Se requiere audacia y la articulación de todo el arsenal forjado por la Revolución en sus universidades y escuelas, sin importar en qué confín del planeta se halle. A ese propósito debemos sumar a todos nuestros aliados de izquierda que asumen a Cuba como un asunto personal.

No hay margen a la ingenuidad. La reacción socio-liberal se extiende entre un segmento no despreciable de profesionales graduados en universidades cubanas que hoy residen en el exterior y también cuenta con expresión en la Isla. Intenta envolvernos en un escepticismo inducido sobre nuestras posibilidades de salir adelante y vencer los colosales desafíos que afrontamos. Se nos trata de persuadir de que resulta quimérico pretender un camino propio; fue este el halo que cubrió el pensamiento colonial y neocolonial durante cinco siglos.

Los socio-liberales criollos rechazan el Partido de la unidad y abogan por un capitalismo al estilo de Suecia. Nos necesitan fragmentados para derruir la barrera histórica e ideológica, porque ¿de qué otra forma someter el espíritu de un pueblo fundido en su ideal independentista? Tampoco quieren un Estado ni la institucionalidad que se dio la nación, porque así lo exige un poder global para quien nada resulta suficiente; menos, una Revolución que cristalizó los sueños de justicia e igualdad social de muchas generaciones y se ha erigido símbolo universal por la entereza con que enfrenta demonios ajenos y propios.

A 90 millas de Estados Unidos no es posible un “nacionalismo de derecha”, como denominó Fernando Martínez Heredia a la fábula narrada por quienes nos creen tontos. La burguesía en la República mediatizada fue antinacional. Un retroceso expondría el país a la voracidad de su vecino y, al igual que en 1902, nuestras bases populares quedarían a merced de lobos y cerdos. Ellas lo saben. El problema no es la forma de pensar de la nueva hornada o su inclinación política: se han propuesto hacerse del poder y está en curso una operación de lavado de imagen de los programas de cambio de régimen financiados por la Usaid, la NED y Open Society, para encubrir su carácter antinacional.

Debo volver a la historia. En 1900 la Asamblea Constituyente se quebró ante las presiones de Estados Unidos y asumió la Enmienda Platt como apéndice constitucional; lo hizo a puertas cerradas, a espaldas del pueblo. Tras un debate liderado desde el campo independentista por Juan Gualberto Gómez y Salvador Cisneros Betancourt, la balanza se inclinó cuando cambió su voto Manuel Sanguily. No se sabía que su hermano, el general Julio —por quien Manuel sentía un cariño con lástima: era adicto al alcohol y al juego— había vendido el levantamiento del 24 de Febrero y andaba con una maleta de dólares del gobierno interventor para adquirir almas patrióticas. No compró a Manuel; pero no tengo duda de que influyó en él hasta hacerle creer que no existía otra opción para que las tropas yanquis abandonaran la Isla. Instaurada la República el 20 de mayo de 1902, asumió su presidencia Tomás Estrada Palma, el hombre que hizo del anexionismo el sentido de su vida, y no más asumir la dirección del Partido lo desconectó de sus bases. Muertos Martí y Maceo, la gente humilde del país no contaba con una vanguardia política e intelectual. Se necesitaron otros 60 años, y derramar mucha sangre sagrada, para levantar la nación. La Revolución forjó varias generaciones determinadas a correr su suerte con los pobres de la tierra; dispuestas a entregar su vida por esos ideales, lo mismo en la lucha ideológica que con un fusil. A estas alturas, eso debieran saberlo nuestros adversarios. No entregaremos de rodillas la patria que nos legaron de pie.

Bibliografía:

Castellanos García, Gerardo: Misión a Cuba: Cayo Hueso y Martí, La Habana, Centro de Estudios Martianos, 2009.

Castells, Manuel: Redes de indignación y esperanza. Los movimientos sociales en la era de Internet, Madrid, Alianza Editorial, S. A., 2013.

Castro Ruz, Fidel: “Palabras a los intelectuales”, en Un texto absolutamente vigente. A 55 años de “Palabras a los intelectuales”, La Habana, Ediciones Unión, 2016.

Escobar, Luz: “El 27 de noviembre nos devolvió la esperanza en Cuba”, El Universal (México, D.F.), 7 de diciembre de 2020. Disponible: https://www.eluniversal.com.mx/mundo/cronica-el-27-de-noviembre-nos-devolvio-la-esperanza-en-cuba (Consultado 8 / 12 / 2020).

Martí Pérez, José: Obras completas, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1975.

Papa Francisco: Carta encíclica Fratelli Tutti del santo padre Francisco sobre la fraternidad y la amistad social (folleto), Vaticano, Libreria Editrice Vaticana, 2020.

Prieto, Abel: Apuntes en torno a la guerra cultural, La Habana, Ocean Sur, 2017.

__________: “Cultura y revolución”, Granma (La Habana), 4 de diciembre de 2020.

Guillermo Tell

Se han publicado 28 comentarios



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  • Bayames dijo:

    Saludos, magnifico articulo, no pude esperar su publicación en este sitio y lo busque en la publicación original en Jiribilla esclarecedor, esperamos que el tema no este agotado.

  • Casandra dijo:

    Excelente. Quizás un poco largo pero muy enjundioso. En realidad el problema de las redes sociales y su ataque a los revolucionarios ya sean periodistas, artistas o presentadores de tv debe solucionarse. Por qué no pueden ir presos? Total si de todas formas nos acusan de dictadura. Muy buena la anécdota de Sanguily, siempre fue ambiguo. Felicitaciones

  • Ventura Carballido Pupo dijo:

    Salvar historia, preservarla, escribirla buscando acercamiento a la realidad de los hechos como forma de ir haciéndola en la vida práctica, con amor, con pasión, con responsabilidad, y hacerla grata, comprensible, que motive a la gente, es lo que ha logrado el Profe Ernesto Limia, con estos cuatro propuestas bajo el sugerente título: De patria y cultura en tiempos de Revolución. He ido uno de los cubanos que he bajado estos materiales, y los atesoro y ya los uso, por cuanto tienen valor inestimable, para tratar de educar a las nuevas generaciones de cubano y las que están por venir de las malévolas intenciones que siempre ha existido en la diferentes administraciones de los Estados Unidos contra Cuba. Tal como el propio autor lo expone: conocer las variaciones esenciales la proyección geopolítica de este país del norte, sobre la isla Mayor de las Antillas, de ‘’promover cambios en el orden político, económico y social, con un enfoque más sutil y en correspondencia con la concepción estratégica del denominado ‘poder inteligente’” o las frutas maduras.
    Yasel Toledo Garnache quien escribió sobre el autor de estos material tomando en cuenta el Pensamiento del mismo, , reflexionó: Las victorias en el presente y futuro dependerán, en gran medida, del conocimiento de la historia y la fuerza que trasmite el orgullo de ser cubano. Una de las preguntas más importantes de la actualidad es cómo preservar el socialismo y la identidad en un mundo capitalista, con guerra sicológica, neurociencia y el propósito de imponer la filosofía del todo vale.
    Gracia Profe Limia, con su aporte tenemos contenido parra compartir en las escuelas, centros de trabajo, Universidades, unidades militares, con la familia.

  • E Chagara dijo:

    Leí su comentario ,pero nada que ver con el título que le puso .que a mí entender es donde está el mayor problema y no solo en la cultura es casi general ,hablé más de ese problema ,que ya de lo otro hay suficiente ,no cree?

    • Elpidio Valdes dijo:

      Estimo humildemente que esta serie de 4 articulos reune en su contenido la informacion necesaria y util que necesitamos los Cubanos de a pie, solo que necesitamos tambien los nombres y apellidos de los intelectuales que hoy en Cuba, juegan a la anexion y la traicion en contubernio bochornoso y miserable con el Capitalismo y sus mas retrogrado, inmoral, inepto, criminal, genocida, terrorista y facista que es el actual gobierno de los Estados Unidos de America, debo senalar que el que se nos viene encima es otro igual o parecido pero con metodos mas sutiles y peligrosos que los del senor Trump, esto no debe inducirnos a esperanzas e ilusiones de tipo alguno con el senor Biden, quien es tan capitalista, tan imperialista, tan asesino y tan terrorista como lo es y sera siempre el senor Trump y sus sicariato, asi como lo fue el senor Obama y sus teorias de olvidar la historia y pensar en el presente y en el futuro.
      Es necesario que el pueblo Cubano de a pie conozca directamente quienes son los intelectuales anexionistas que hoy por hoy estan rezando por un cambio de regimen en Cuba, esta peticion no es algo, o tiene algo de vengativo, pero si tiene de informacion necesaria para conocer directamente y mirandole a los ojos a los que nos quieren destruir introduciendo el capitalismo en Cuba, regimen criminal, genocida, terrorista y facista tanto en su contenido ideologico como material, por tanto la informacion es necesaria para que todos los Cubanos de a pie sepan a quien tenemos dentro del pais que nos esta hacienda la quinta columna o un Caballo de Troya imperial para destruirnos, una informacion completa sobre los traidores es imprescindible.
      Toquemos ahora el tema de los intelectuales y su papel en el bochornoso acto del 27 de Noviembre del 2020, sin caer en extremismos de tipo alguno, deseo senalar que todos los que participaron en ese bochornoso y contrarrevolucionario acto, no pueden tener como justificacion el desconocimiento, la ingenuidad y de que fueron alli enganados, como intelectuales, con una alta cultura dentro del pais, a estos personajes no se les puede admitir esas justificaciones, pues ellos conocian, conocen y saben perfectamente bien que el Movimiento San Isidro era y es una hidra de mil cabezas y que las principales cabezas estaban, estan y estaran siempre en el Norte Revuelto y Brutal, sumemosle a esto que el pais Cuba, ha estado en los ultimos cuatro anos del Gobierno de los Estados Unidos de America, bajo una presion y unas sanciones como nunca antes habian existido, incluido el periodo de Reagan y Bush, ademas de el problema de la existencia de un virus, Covid 19/2 que tenso los esfuerzos del pais y su economia para salvar la vida de todo un pueblo.
      Ningun Cubano residente en la Isla es ajeno a los problemas que se nos han creado en los ultimos cuatro anos por dos factores fundamentales, las sanciones criminales, genocidas, terroristas y facistas del gobierno del senor Trump y la existencia de un virus altamente contagioso, estos dos factores han tensado la economia a niveles nunca han visto en Cuba, ni siquiera en el periodo especial, pues salvar las vidas de los Cubanos fue, es y sera siempre el factor fundamental de este proceso revolucionario, por tanto no es admisible, perdonable y sobre todo justificativo que este grupito de intelectuales de pacotilla, encabezados por TANIA BRUGUERAS, un elemento contrarrevolucionario ligado a los organos de inteligencia del gobierno de los Estados Unidos desde hace mucho tiempo, el senor Fernando Peres, cineasta que ha estado y esta pidiendo desde hace mucho tiempo, licencia para producir privadamente en Cuba, un cine que el llama independiente y que solo persigue su encumbramiento personal y egoista, para obtener el dinero necesario para vivir por encima del nivel del pueblo y hacer con la critica destructiva y acida que siempre ha aplicado contra el proceso Cubano, un proceso catalizador dentro de esos intelectuales de pacotilla, e instaurar en el pais el Capitalismo.
      CONTINUAREMOS NUESTROS COMENTARIO

    • Elpidio Valdes dijo:

      CONTINUANDO MI COMENTARIO
      El intelectual revolucionario, marxista, martiano, fidelista, bolivariano, guevarista y maceista, sabe perfectamente bien, que, si hoy el es un intelectual en Cuba, es porque existe una revolucion que le dio todo los derechos para que estudiase en un sistema de educacion social, libre y universal, que tambien contaba y cuenta con un sistema de salud libre y universal, que sus derechos humanos estan garantizados por un gobierno y una dictadura de la mayoria sobre la minoria en el pais, Cuba, que ademas tiene una seguridad ciudadana en Cuba como no existe en muchos otros lugares del mundo, en fin que tiene una revolucion y un pueblo revolucionario que espera de el sus maximo aportes a la cultura nacional para beneficio del pueblo trabajador, este intelectual no esta interesado en convertir su creacion de cualquier tipo, que esta sea en una mercancia al servicio del Mercado, eso solo surge y se manifiesta en los mediocres, siete mesinos e individuos egoista y pro capitalistas, que se consideran el ombligo del pais olvidando que en Cuba, quien le paga y lo mantiene, sin aportar con su trabajo improductivo a la economia del pais los valores agregados necesarios para incrementar los niveles de vida del pueblo Cubano de a pie, ES EL PUEBLO TRABAJADOR, REVOLUCIONARIO Y SACRIFICADO.
      El verdadero intelectual en Cuba no exige y se manifiesta como elemento individualista ante la sociedad cubana, ese intelectual, trabaja y crea con la misma humildad y entrega al pais y al pueblo, como hizo el Apostol Jose Marti en su lucha por nuestra independencia y soberania en el siglo XIX, por tanto esa debe ser la norma, la moral, los principios y la eticca revolucioanria que tiene que imperar y manda en cada intelectual en Cuba.

  • Rafael Emilio Cervantes Martínez dijo:

    Valiosa reflexión sobre un escenario presente. Nos da mucha claridad para interpretar la situación ideológica y política actual y asumir la posición que nos corresponde a cada cual en defensa de la Revolución frente a los planes subversivos del imperialismo y sobre todo para movilizar el pensamiento en la solución de nuestros problemas y avanzar por la estrategia de país que hemos diseñado.

  • Héctor Fonseca dijo:

    Excelente texto que informa, dentro de varias artistas, la importancia de un pensador y luchador Social, como lo fue y, lo sigue siendo, José Martí, que debería ser conocido por los habitantes de Latinoamérica, para esclarecer el pensamiento y la acción.
    Otra de las artistas, es el juego y el papel de las redes sociales que tienden a despersonalizar al individuo, a la persona, para volverlo maza mercantilista .
    Finalmente, el arte, la cultura , deben de buscar acuses de nueva creación sin perder de vista el orden nacional que da pie a esa libertad creadora y, no a destruir la base Estatal que garantiza la creación intelectual y práctica, transformadora, del ser humano.

  • Jose R Oro dijo:

    Este articulo en cuatro partes del gran intelectual cubano Ernesto Limia Díaz, es de superlativa importancia, trasciende lo repetitivo que lamentablemente nos abruma y lleva como pensador y autor el enfrentamiento de la renovada Batalla de las Ideas a un plano muy serio, profundo y decisivo para los que quieren y defienden a Cuba. Considero estas cuatro partes como un material de necesaria lectura, de gran importancia en la epoca actual, donde algunas personas quieren enfrentar las masiva agresión mediatica que sufrimos, con argumentos anacrónicos, poco creativos o banales. El ejemplo de Ernesto Limia Díaz en sus escritos es fundamentalmente importante y ejemplo a seguir. De forma tan humilde como sincera lo felicito de todo corazón!

  • Pablo dijo:

    Estimado Limia, cómo siempre excelente razonamiento y denuncia.
    Lo que resulta incomprensible que ese sector bastante privilegiado por la construcción revolucionaria; escuelas de arte desde la base hasta los más altos niveles, instructores de arte hasta en las primarias, casas de cultura en municipios y poblados, en medio de dificultades económicas, construcción y mantenimiento de museos, monumentos, desarrollo de eventos nacionales e internacionales como festivales, conferencias, festivales de cine, de artes plásticas, creación de orquestas, grupos musicales de un día a otro, canales educativos, noticieros culturales, más que de producción, congresos de intelectuales y artistas con presencia y discusión de igual a igual, con las máximas autoridades del país; viajes por el mundo; ferias de libros, de máximo nivel, concurso de creadores y mil más; es increíble que este sector este asumiendo, por pocos o por muchos el papel de quinta columna, vendepatrias y que sirva de referencia del enemigo, para actuar contra los verdaderos protagonistas de nuestra sociedad.
    Son menos intelectuales los Miles de científicos, que trabajan día a día en crear soluciones calladamente para los millones de cubanos, incluyendo a estos vendepatrias?; No son intelectuales los Miles de maestros y profesores que día a día enseñan a nuestros hijos, por igual, incluyendo a los de los infames?; No son intelectuales los Miles de trabajadores de la justicia, que velan por el derecho de todos o los Miles de médicos y enfermeras que ponen su conocimiento al servicio de la salud de todos, incluyendo los de ellos; y que dejamos para los trabajadores del campo, de las industrias, que con privaciones procuran darnos los servicios y la base material para la vida y el desarrollo? .
    Asumo que hay que cuestionar sin medias tintas a ese sector oportunista, al aprovechar el espacio que le da el arte o la palabra, para intentar representarnos a todos, y además que no nos desgasten, pues cuando publicamos lo que dicen, están logrando uno de sus objetivos, amplificarse, darse a conocer, de acuerdo atacarlos alto y claro y no estarlos comparando con la necesidad de más espacios de intercambio.
    Simplemente son tan mercenarios como los de Girón, la única diferencia son las armas que emplean.
    Por último, por qué nuestro sistema público de divulgación, nuestras instituciones políticas y culturales, no presenta este trabajo como pedagogía revolucionaria y solo sale en cubadebate, medio importante, pero limitado en su masividad.
    Tiene que desplegarse en los centros de estudio, trabajo y otros colectivos intercambios para informarles en directo, por personas capacitadas y comprometidas.

  • @adriancamaguey dijo:

    Muy buen artículo. Excelente. Debemos seguir conectando con el pueblo, y forjando, usando todo este desarrollo tecnológico, y aun en medio de las difíciles circunstancias del bloqueo, pandemias, etc, nuevas generaciones que continuen siendo base y motor de la Revolución, y que entiendan que se juega en Cuba. Pero también hay que luchar contra nuestras ineficiencias, incluidas las del campo político y comunicacional.

  • Tomás Castellanos dijo:

    Excelente!!!. Machete en mano para evitar la Cuba de 1902!!!

  • Alabao! dijo:

    ¡Quién intente apoderarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre sino perece en la lucha!

  • Tranquilino dijo:

    Tremendo recorrido y más tremendas conclusiones. Muy atinadas con el devenir actual de la nación cubana y los retos a los que se enfrenta. "De pensamiento es la guerra que se nos hace. Ganémosla a pensamiento". Pero tenemos que continuar preparándonos para ese pensamiento ganador, pero no encerrados en frescas y seguras oficinas, sino en el bregar diario al lado de los que se rompen el cuero para que está nación crezca, al sol para ver su luz, sentir su calor y tener poco tiempo de apologetizar sus manchas.

  • Compatriota dijo:

    Exelente articulo, solo me faltó el final donde se dice qué sucedió con los funcionarios que dieron pie a parte de estos hechos y qué medidas se.tomaron con las decisiones desacertadas de estos funcionarios y que son reconocidas en.todos los articulos que se escrben de este tema.

  • Marty dijo:

    El Che y Fidel es la mejor medicina para estos tiempos. Por qué no se toma como un estilo de vida del gobierno visitar y participar de forma Sorpresiva tiendas, bodegas, farmacias, paradas de ómnibus, agromercados, hospitales, políclinicos, aulas de estudiantes, ensayos de artistas, etc. ?Ese es el verdadero diálogo el que SE BUSCA con el pueblo sin preparación previa. Gracias.

  • Leandro dijo:

    Considero de suma importancia este trabajo de Limia en cuatro partes, que no se queda en el recuento de hechos históricos, que por supuesto es sumamente importante, sino que cuestiona “la ausencia de una respuesta pronta y convincente en el orden de la comunicación política”, las enseñanzas a extraer y la prioridad que debe tener para el Gobierno Revolucionario “generar un clima de intercambio sistemático, que involucre —con su obra y palabra— a artistas, escritores e intelectuales en general. También es necesaria la participación de cuadros y funcionarios de las instituciones responsabilizadas con el proceso de toma de decisiones en asuntos que nos conciernen a todos y casi nunca concurren a los espacios de debate.”
    En mi opinión, este, junto a otros trabajos publicados por estos días, entre ellos: Cuba: Sobre la contrainsurgencia “soft” de Néstor Kohan. Los ideólogos del golpe blando: Open Society en Cuba y la articulación contrarrevolucionaria de Javier Gómez Sánchez; así como, Jorge Núñez Jover: La alternativa es la sociedad socialista del conocimiento de Kenneth Fowler … deben hacernos reflexionar de manera profunda acerca de cuanto nos falta por hacer y cómo continuar incorporando a la labor ideológica y la comunicación social a los artistas e intelectuales, a los maestros, profesores y estudiantes, principalmente de nuestras universidades, a los trabajadores, a las organizaciones políticas, de masas y sociales, y a la sociedad en su conjunto. Estos son tiempos, como nunca antes, para tener por almohadas “las armas del juicio, que vencen a las otras” como dijera Martí.

  • Quimbisero dijo:

    "La reacción socio-liberal se extiende entre un segmento no despreciable de profesionales graduados en universidades cubanas que hoy residen en el exterior y también cuenta con expresión en la Isla", advierte el autor. Me pregunto por qué y creo que sería muy bueno que nos lo preguntáramos todos, con verdadero espíritu científico. Antes de tachar, que es casi siempre lo más fácil, indagar. Si no no habría nada que preguntarse, pues la respuesta sería la de siempre: jóvenes sin ética ni formación política, lacayos o tontos manipulables. Piénsese.

  • whitebat dijo:

    Lo que expresa el articulo va en contra de la corriente mayoritaría en el mundo, las cosas van hacia la sociedad abierta, la sociedad en la predomina la vulgaridad, el victimismo, la mentira programada bien envuelta eso si. Con el nuevo presidente esta corriente se verá muy favorecida, se va hacia una sociedad fragmentada en razas, orientación sexual, creencias y victimismo irracional. No creo que Cuba pueda aguantar esta corriente, porque es muy difícil actuar mediante la simple represión aunque se tenga la razón. No veo otra manera de gestionar este problema que con una oferta adecuada a los jóvenes, con una oferta que llene sus aspiraciones y creo que la manera sería poder ofrecer por ejemplo mejores trabajos y que les resulten atractivos, por ejemplo ofrecer tierras en arrendamiento a jóvenes que quieran emprender su cultivo, además de créditos y asesoria. Los jóvenes quieren aportar su trabajo y su intelecto para el país.

    • Leandro dijo:

      1. Aun cuando lo que expresa el artículo vaya en contra de la corriente mayoritaria en el mundo no quiere decir que sea errado; por el contrario, esa sociedad en la que predomina la vulgaridad, el victimismo, la mentira programada y su fragmentación muestra que estamos en presencia de una profunda crisis social y las grandes crisis son el preámbulo de grandes soluciones. “… la crisis trae progresos” según A. Einstein. Por su parte, F. Varela aseguraba que: “El que arrostra la costumbre encuentra pocos aprobadores”
      2. Cuba lleva más de medio siglo luchando contracorriente, sobre todo después del derrumbe del socialismo europeo y la desintegración de la URSS y el mundo mayoritariamente vaticinó que el efecto dominó derrumbaría su sistema económico, político y social. En aquellas circunstancias, no pocos apátridas residentes en los EE.UU. prepararon apresuradamente sus maletas y compraron boletos para asistir al velorio de la Revolución. Numerosos periodistas extranjeros también prepararon su equipaje para reportar desde el lugar de los hechos la hora final de Fidel Castro, mientras los líderes de las más significativas organizaciones contrarrevolucionarias se disputaban los principales cargos del gobierno en una era Post Castro, para quedarse con el control político-económico de la isla. Ni el efecto dominó, ni el vigoroso empuje del más poderoso imperio de la tierra y sus aliados hacia el abismo pudieron contra la Revolución que hoy sigue en pie.
      3. La Revolución siempre ha aguantado la corriente del Imperio y sus aliados con el pueblo; nunca en contra del pueblo, por lo que es irracional pensar que ahora lo haría reprimiendo al pueblo, lo que no niega que haya adoptado y siga adoptando medidas en contra de quienes violen la Constitución socialista aprobada en referendo popular y sus leyes e intenten imponer su voluntad por encima de la voluntad mayoritaria del pueblo.
      4. La oferta adecuada es un concepto muy general que incluye, en mi criterio, las dimensiones materiales, financieras y espirituales. Es sin dudas uno de los grandes retos que tiene la Actualización del Modelo Económico y Social Cubano de desarrollo socialista, en medio de un mundo que estimula la sociedad de consumo y una férrea guerra económica y subversiva. Aunque el pan es imprescindible para la vida, no solo de pan vive el ser humano. “El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada” ha dicho el papa Francisco. Por su parte, Frei Betto nos ha alertado: “No podemos engañarnos, pues no se garantiza el apoyo popular a los procesos dando al pueblo sólo mejores condiciones de vida, porque eso puede originar en la gente una mentalidad consumista” por lo que considera imprescindible la labor política, ideológica, de educación, sobre todo entre los jóvenes. “La educación para el amor, para la solidaridad, es un proceso que hay que desarrollar pedagógicamente” según fraile dominico brasileño.
      5. Desde el 2008 mediante el Decreto-ley 259 perfeccionado por los Decretos-leyes 300 de 2012 y el 358 de 2018 y sus respectivos reglamentos se autorizó la entrega de tierras estatales ociosas en usufructo de manera gratuita a las personas naturales. Según el D-L 358/2018, las tierras a personas naturales pueden tener una extensión de hasta 2 caballerías (26,84 Ha.) y en los casos de tierras para la ganadería mayor y cultivos en polos productivos las tierras a entregar serán de entre 2 y 5 caballerías (67,10 Ha.) El usufructo se otorga por un término de hasta veinte (20) años, prorrogable sucesivamente por igual término. Por supuesto que los jóvenes pueden disfrutar de los beneficios que se concede a las personas naturales mediante este D-L y su Reglamento, pero es más, la Resolución 60/2020 del Ministro de la Agricultura otorga prioridad a los jóvenes licenciados del servicio Militar Activo para la adquisición de tierras estatales ociosas. Según el informe de Cuba del año 2019 sobre la implementación de la Agenda 2030, un total de 303 mil 424 personas naturales poseen tierras en usufructo. De ellas, para la ganadería desde el 2008 se han entregado un millón 71 mil 748 hectáreas a 105 mil 61 personas naturales; para producciones agrícolas 433 mil 86 ha a 144 mil 962 personas naturales y 9 mil 793 ha a mil 253 personas naturales para la actividad forestal.

  • José Antonio Álvarez Peña dijo:

    Artículos como los publicados por el Profesor Limia son imprescindibles. Lamentablemente, hoy los malintencionados (pagados o no desde otras latitudes), los ingenuos, los incrédulos, los confundidos y los indiferentes, andan en un apretado cóctel que deforma la comprensión de la verdad y se convierte en dañina fórmula fragmentadora de una unidad que debemos defender con toda la fuerza de la verdad que nos asiste.

  • José Antonio Quintana Veiga dijo:

    Bueno, Ernesto, disculpa, en mi comentario anterior te llamé Miguel, no estoy seguro, pero creo que es tu papá. Tu comentario es trascendental. Eso quiere decir, en mi argot personal, que has introducido elementos nuevos en la argumentación revolucionaria de el porque es vital , justa y valiente la resistencia, y el porque es válida la creencia en el triunfo de nuestra estrategia. En mi comentario anterior solo quise decir que la confrontación del pueblo cubano contra lo peor del pueblo norteamericano tiene que ver con el futuro de la especie humana. Saludos

  • Israel dijo:

    Brillante, esclarecedora la serie de artículos, gracias al intelectual, este es el debate al que estamos llamados, nos ayuda a preparnos, soy profesor universitario de las Ciencias Médicas y el tiempo solo alcanza para estudiar nuestra ciencia, estos análisis, nos ayudan, por suerte hay profesionales que los elaboran y muy bien documentados, por cierto. Ya cuento con material para preparar debates con los estudiantes, en las carreras de la Ciencias Médicas hay asignaturas nuevas en sus currúculum, como Teoría socipolítica que necesitan de estos análisis. BRAVO POR CUBADEBATE, aunque es tomado de la Jiribilla, publicación de opinión, pero no masiva, sería muy oportuno publicarlos en la prensa escrita, de más alcance.

  • Dennys dijo:

    Exelente artículo, es una pena que muchos no se tomen el trabajo de estudiarlo, no es simplemente leerlo, hay que profundizarlo y buscar las raíces de las desviaciones de esos personajes asalariados por el imperialismo en fin mercenarios que como los voluntarios que durante la colonia traicionaron a su pueblo, nadie puede decir la palabra "desconocimiento", nuestro país se las ha gastado todas en educación, y si un sector es privilegiado es la cultura, es una lastima que esos INCULTOS no sepan valorar a su pueblo y a su patria, la cultura es escudo y espada de la revolución no pueden haber medias tintas "o estas con la revolución o no estas con la revolución". Todavía hay mucho machete que dar para cortar de raíz la mala hierba. Viva Cuba, la de los Cubanos Agradecidos.

  • mario luis dijo:

    Mis respetos Ernesto. Creo oportuno felicitarlo y reconocer la calidad de su publicación en las 4 partes. Los buenos cubanos debemos estar muy alertas ante todas las maniobras del imperio, las que se conocen y las que nos pudieramos imaginar. Su artículo es digno de análisis en las universidades y enseñanzas medias, de forma amena y explícita, y en cada escenario de reunión, de debate. Es lógico ilusionarnos con una mejoría en las relaciones con USA en este nuevo mandato, pero como dijo el Che, a los yanquis ni un tantico así. La guerra ideológica siempre ha estado en su agenda, aunque ahora es más fuerte. Sds

  • luiso dijo:

    muy acertado material; en mi opinion esta debe ser la forma de impartir nuestra historia patria (y esto le toca a los docentes de nuestro sistema de educacional) pues la forma en que se imparte no la considero muy atractiva a la hora de motivar/interesarse por la busqueda de las causas objetivas que priman para la consecucion de los hechos historico-concretos que se manifiestan en la actualidad, solo asi creo que se logrará contar con verdaderos actores sociales en nuestra sociedad y se combatirá de forma ideologica esa corriente que arrastra actualmente a la juventud, que nos relevará, hacia la pérdida de valores civicos y morales; debemos ser mas objetivos, oportunos y constantes en la divulgacion/difusion de las informaciones para evitar las malas interpretaciones y se pueda tener conocimientos de base a la hora de establecer un debate constructivista y crítico entre todos, con todos y para todos...

  • Lic. Michael Vázquez Montes de Oca dijo:

    Lo que no dicen los que abogan por el fin del Socialismo en Cuba y el derrocamiento del Gobierno Revolucionario cubano a través de bloqueos, golpes blandos y duros, es cuál sería el programa de gobierno que sustituiría el de la revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes.
    Aquí están sus verdaderos objetivos:
    • Reprimir y perseguir a los dirigentes, militantes y simpatizantes del proceso revolucionario llegando a su eliminación física siempre que sea posible.
    • Instaurar nuevamente el pluripartidismo con fachada democrática que ampararía la repartición de las riquezas del país entre politiqueros y nuevos ricos como ya lo conoció Cuba antes de 1959.
    • Suprimir a las Fuerzas Armadas Revolucionarias, la PNR, las Milicias y otras organizaciones armadas del pueblo.
    • Eliminar a las instituciones políticas de la revolución como el PCC, la UJC, la FMC, los CDR, etc.
    • Controlar a la Sociedad Civil cubana eliminando las organizaciones que no puedan controlar. Se eliminarán o controlarán los Sindicatos
    • Ponerse a disposición del capitalismo internacional, principalmente del norteamericano, para que se apoderen nuevamente de las principales industrias y servicios del país como las telecomunicaciones, el ferrocarril, etc.
    • Se abrirá el comercio exterior a los importadores privados favoreciendo las importaciones, principalmente de los Estados Unidos en detrimento de la industria nacional.
    • Se eliminaría la independencia y soberanía real del país propiciando una política exterior favorable a los intereses del capitalismo a escala global, alineando la participación de Cuba en los organismos internacionales y regionales a esos intereses.
    • Privatizar las industrias y servicios estatales que pertenecen y ahora están al servicio de toda la población. Se cerraran miles de fábricas y servicios que se consideraran irrentables dejando a sus trabajadores en la calle sin protección económica.
    • Recuperar y entregar a sus dueños anteriores las propiedades expropiadas por la Revolución incluidas fábricas, servicios, viviendas, terrenos y tierras cultivables.
    • Favorecer nuevamente el latifundio disolviendo las cooperativas agrícolas
    • Privatizar las Cooperativas No Agropecuarias.
    • Se permitirán nuevamente los juegos de azar y se tolerara la prostitución bajo el pretexto de estimular el Turismo.
    • Se reducirá el aparato de administración estatal dejando a miles de trabajadores del Estado en la calle sin protección económica.
    • Se reducirán las pensiones y jubilaciones. Se aumentará la edad de la jubilación y se dejaran de pagar oportunamente las mismas.
    • Reinstaurar la enseñanza privada y el cobro por la misma. Dejar sin trabajo a miles de maestros que se consideraran innecesarios en la enseñanza publica
    • Reinstaurar la medicina privada cobrando por la misma. El que no pueda pagarla se quedara sin atención medica de calidad. Se despedirán a miles de médicos y trabajadores de la Salud que se considerarán innecesarios.
    • Se aumentará el precio de los medicamentos para favorecer a los Laboratorios privados y a los importadores de medicamentos
    • Se cobrarán nuevamente los alquileres de las Viviendas construidas por el Estado desalojando a los que no puedan pagar sus alquileres.
    • Se congelarán los salarios de los trabajadores asalariados y se reduciran en lo posible
    • Se eliminarían los subsidios que no fueran de interés a los sectores privados dominantes. La cultura y el deporte dejarían de estar subsidiadas dejando a miles de artistas y deportistas en la calle sin sustentación economica

    Desde luego que estas serían las medidas más importantes a las que pueden seguirse agregando otras.
    Lo que no cabe dudas es de que el pueblo cubano no permitiría la implantacion de medidas de este tipo, solo imaginables por medio de una agresión extranjera y un baño de sangre que, si logra su triunfo temporal, abriría las puertas a una nueva revolución más radical que la anterior.

    Fraternalmente

    Lic.Michael Vázquez
    La Habana, Cuba
    Territorio Libre de America
    Enero del 2021

  • Liliana Sozzi dijo:

    Excelente! No hay largo que por bien no venga- Gracias

Se han publicado 28 comentarios



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Ernesto Limia Díaz

Ernesto Limia Díaz

Historiador y Licenciado en Derecho. Vicepresidente primero de la Asociación de Escritores de la UNEAC. Autor de los libros "Cuba entre tres imperios: perla, llave y antemural", "Cuba Libre: la utopía secuestrada", "Cuba: ¿Fin de la Historia? y "Sombras de la Guerra Fría"

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