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Darwinismo, colaboración y competencia

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Un sistema solo basado en la colaboración, sin competencia, no favorece la innovación ni el progreso y se enfoca fundamentalmente a la estabilidad. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

La evolución de las especies como la vio Darwin no está basada en la ley del más fuerte. Lo que en realidad expresa es que todas las especies en la vida surgen y se desarrollan a través de una selección natural de pequeñas variaciones hereditarias, innovaciones, que se prefieren o refuerzan cuando aumentan la capacidad de un individuo para competir, sobrevivir y reproducirse en su entorno. Hoy se sabe que se originan casi siempre en mutaciones o cambios accidentales e inevitables en las proteínas. Así, al crecer preferentemente una población que disfruta de las ventajas de determinadas mutaciones, o innovaciones, en su comportamiento, se van “seleccionando” las mejor adaptadas para seguir compitiendo, sobreviviendo y reproduciéndose más.

Todo el inmenso universo de seres vivos conforma un sistema único con una complementariedad seleccionada de la misma forma. Unas especies sirven a otras y esas después a otras, todas adaptadas y también modificando el entorno inanimado en que se desenvuelven. Lo que persiste es la vida en sus formas moleculares más características, aunque una especie se extinga completamente. Aparecen otras que las suplen y ocupan su lugar en la cadena colaborativa.

Tomando de modelo ese paradigma de supervivencia y progreso que es la vida como sistema podemos aprender mucho. La base del cambio, el progreso y la perdurabilidad misma aparece tanto en la colaboración como en la competencia. El progreso humano contiene también ambos factores en toda nuestra historia como especie y esa es la razón por la que hemos supervivido. Por eso, esto ha estado presente en los principios filosóficos de muchas formas del pensamiento, incluyendo la conocida dialéctica materialista.

Sobre estas bases, el diseño estructural de una sociedad científicamente concebida debe contemplar también estos factores, debidamente proporcionados, pero siempre ambos presentes. Así deben jugar el papel que les corresponde y que es complementario.

Un sistema solo basado en la colaboración, sin competencia, no favorece la innovación ni el progreso y se enfoca fundamentalmente a la estabilidad. A la larga puede hacerlo hasta desaparecer por no desarrollar medios para superar contingencias. No cambia y por lo tanto no se adapta al escenario donde tiene que desenvolverse, que si lo hace. Solo presenta ventajas para administradores mediocres pues sin competencia se gestiona muy cómodamente al no arriesgarse nada innovando. Así, esto puede ser vicioso para una sociedad y hasta destruirla desde dentro con la corrupción, sobre todo si la propiedad de los medios fundamentales de producción es de todo el pueblo a través del estado y administrada por personas que pueden ser lábiles.

Por otra parte, un sistema solo basado en la competencia es esencialmente retrógrado al dejar predominar los peores y más inhumanos instintos. Excluye el apoyo mutuo y conduce a autarquías locales guiadas por el egoísmo, que son poco eficientes y muy derrochadoras. Se hace ineficiente al desperdiciar recursos y desaprovechar las muy variadas potencialidades de interacción sistémica.

Los escenarios y estructuras son muy diversos, como le corresponde al siglo que vivimos. Por ello, las acciones sociales y económicas no pueden guiarse por recetas únicas ni criterios prestablecidos generales para las proporciones que deben tener la colaboración y la competencia en cada caso.

Si tomáramos el caso del sistema energético del país, por ejemplo, puede que los componentes de colaboración deban maximizarse y una estructura vertical nacional como la Unión Eléctrica resulte la más conveniente para ello. La competencia puede manifestarse marginalmente para favorecer modernizaciones y aumentar eficiencias de las plantas por sus costos de producción y los márgenes de beneficio para sus operarios. Algo parecido puede ser para el sistema ferroviario.

Sin embargo, si se tratara del sistema de producción asociado con la caña de azúcar, se presenta una situación diferente. Aquí participan tanto los emprendimientos para la producción vegetal como industrias de aprovechamiento energético y alimentario muy diversas. Sus unidades son bastante independientes en todo el país. Así los diseños de gestión y dirección pueden también serlo.

Una unidad cañera compuesta por las plantaciones, el central azucarero y las de sus derivados ubicada en Granma no requiere de una interacción colaborativa permanente con una equivalente en Sancti Spiritus. Pueden tener estructuras diferentes, relativamente independientes, donde la competencia entre ellas frente a la demanda de sus productos en la sociedad tenga un papel relevante. Se promovería así la innovación y el desarrollo aprovechando la inmensa diversidad que representa la explotación de esa joya de la naturaleza que es la caña de azúcar. Algo parecido puede ocurrir con el comercio minorista y con la industria turística.

Un enfoque de diseño empresarial, donde tanto la colaboración como la competencia tengan el papel que sea más indicado para cada caso puede ser un factor de éxito cuando nos encontramos en una coyuntura de crisis como la actual. Por supuesto que requeriría reevaluar toda la organización del aparato económico productivo del país con una nueva mentalidad. Hasta ahora el concepto de competencia lo hemos manejado como exclusivo del capital privado. Nos hemos alienado así de sus ventajas, que suelen ser muy bien utilizadas por los empresarios que trabajan sobre todo por sus propios intereses, y las pondríamos en función del socialismo con el que no tiene riña conceptual alguna.

La experiencia de participación estatal en el tejido empresarial de algunos países socialistas exitosos es interesante. El capital de todo el pueblo es absolutamente dominante nacionalmente, y puede estar presente incluso en empresas privadas que compiten entre si. Así la sociedad se beneficia de todos, hasta de la gestión emprendedora directa de la componente privada de tales empresas. El estado puede ayudar inclusive a fomentar colaboraciones muy provechosas y eficientes dentro de ese ambiente competitivo. Son experiencias que vale la pena tener como referencia, aunque no tengan que imitarse al pie de la letra. La experiencia es esa, la de repetir lo demostradamente positivo y no lo que ha fallado. Los experimentos socialistas donde la competencia no tenía espacio alguno ya no existen. El llamado que nos hace el Presidente para hacer ejercicios de pensamiento que transformen el país nos invita a reflexionar y actuar innovadoramente.

Vea además:

La innovación en nuestro Socialismo (II)

Se han publicado 61 comentarios



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  • Elio Antonio dijo:

    Hola :-)

    ¡Candela!

    Será muy fácil decir en un comentario: ¡Bravo Doctor Montero! ¿Pero, qué se va hacer luego?

    Hace falta competencias desde los medios de “comunicación”. Por ejemplo, sé que Cubadebate es muy demandado. Noto que hacen esa competencia Doctor, cuando superan insuficiencias que, en materia de comunicación hemos acumulado. Alguien —que pienso sabe sobre lo que dice— me dijo que “hacen una competencia desleal”, porque tienen recursos que otros medios no poseen. Creo que no es tan calvo el asunto; en el resto de los sitios, especialmente en los de la presa, se puede hacer más (competencia) con lo que tenemos.

    ¿Podrán nuestro sistema de medios de información y demás sitios institucionales promover mucho más las ideas del Dr. Montero?

    Saludos #DesdeGuantánamo ;-)

  • azcaña dijo:

    Cuando hablamos de competencia en una sociedad como la nuestra, lo tenemos que hacer con mucho cuidado. Por què vamos a competir?, Bajo que reglas imperarìa esta competencia? Con quièn voy a competir? El estado servirìa de intermediario en esta competencia?
    Coincido con Julio3168 cuando expone: Pienso que por ahora no hemos llegado a la etapa competitiva de nuestro desarrollo socioeconómico porque en segundo lugar es necesario llenar los espacios de oportunidades de desarrollo que existen y puedan existir, y en primer lugar no contamos aún con un modo de entendimiento lo suficiente avanzado que permita trazar un plan de descentralización escalonada que cree un ambiente más propicio para el desarrollo de una economía que equilibre lo colaborativo y lo competitivo de modo eficiente.
    Hay que prepararnos para emprender este cambio, hay que hacerle entender a los sujetos activos en el proceso productivo y a quienes lo dirigen, planifican y ejecutan el valor diferenciable entre conciencia, competencia y colaboraciòn y que a la vez son indisolubles y fundamentales a la hora de emprender una economìa de alcance socialista.
    julio3168 plantea: que "colaboración con" y "competencia contra" deben ser muy bien definidos así como también que tipo de instancias debe hacerlo para poder lograr el anhelado equilibrio eficiente. En eso es lo que hay que trabajar por ahora. De una vez entendamos que hay que pensar como pais, asì es el unico modo de Vivir y Vencer. Felicidades por este valiosìsimo artìculo. Ojalà Cubadebate se haga eco de formas de pensar y hacer en la Cuba de hoy.

    • Liliana dijo:

      Lo siento, pero para mi todos eso criterios sobre que "no estamos preparados" de azcaña y de julio3168, son altamente teorizantes e inmovilisticos, sobre todo en un momentos en que las carencias se han disparado a pesar de la extraordinaria gestion del gobierno de la Republica. Hay que tomar accion, ya mismo, se nos avecinan tiempos aun mas dificiles, con el turismo recuperandose a un paso escalonado, con baja de los precios de los metales, con un Bloqueo salvaje, creciente y descontrolado, etc. Hay que hacer algo rapido, dentro del socialismo, claro, pero basta de poner excusas, obastaculos y de enumerar problemas de que, si se hace esto, un probklema, si se hace esto otro, otro problema. Basta de problemas, hablemos como lo hace el Dr, Montero, de soluciones!

    • Jpuentes dijo:

      En informatica es una regla empezar por lo mas simple del proceso y despues ir escalando si es necesario. Pero si complejizas, burocratizas. La competencia se inventò desde que surge el capitalismo en europa. Su problema: se deshumanizò. La competencia de que habla este articulo es la misma, seguramente, la que deberìa incluir una Ley de empresas. Toda competencia es valida mienstras no se deshumanice. La naturalizacion de las Pymes en Cuba marcaràn la diferencia en este asunto. Otros la seguiràn. La liberaciòn de las fuerzas productivas la legitimaràn. Si no entiende a la competencia como una Ley natural del mercado, estas no contribuiràn al desarrollo, mas bien lo obstaculizaràn.

  • BDPZ dijo:

    Los Azucareros del Central Uruguay que se reflejan en este trabajo Periodísticos son dignos ejemplos a Imitar en el tema de la Emulación y llevan muy bien sus Competencias Laborales y dominan todos sus Sistemas de Pago. Tienen un Amplio Movimiento Innovador y están dentro de los Mejores del País en la Participación en los FORUM y en las Innovaciones que renumeran cada año. Como Fieles continuadores del Legado de Fidel que Siempre estuvo muy cerca de los Trabajadores en el Movimiento de Piezas de Repuesto Primero y los FORUM luego. Colectivo elogiado por Fidel y el cual apreciaba como los Mayores Productores del país y todavía Continúan a la Vanguardia.
    !Felicidades a estos Abnegados(as) Azucareros(as) Espirituanos(as) y que Continuén como hasta Ahora con ese Espiritú Renovador!

  • Aries69 dijo:

    Excelente trabajo, este que nos regala el Dr. Montero como muchos otros que ha publicado en este espacio. Lástima que sus reflexiones y propuestas, hasta ahora y según lo que conozco, no hayan llegado a oidos receptivos que inmediatamente pongan las mentalidades en acción para en la menor brevedad pasar a la implementación. Son tiempos difíciles y cada instante cuenta. urge pasar de la inamobilidad a un dinamismo que propicie el afianzamiento y generalización de todo cuanto pueda ser provechoso para proyectar el progreso y la prosperidad de nuestra sociedad. Felicitaciones Profesor Montero por su valentía e inteligencia!

  • zeta dijo:

    Admiro la idea de que la competencia es buena para el desarrollo. Ademas, de que tambien se puede competir para el mercado interno. Claro que "una unidad cañera o u central... no requiere de una interacción colaborativa permanente con una equivalente en otra provincia", asi la competencia juega un papel relevante, promoviendo la innovación y el desarrollo. Muy buen articulo!!!!!!

  • Valbuena dijo:

    Una de las cosas buenas que tienen estos artículos del Dr. Moreno en Cubadebate, es que se trata de una forma seria, profesional y cándida (en el sentido de sin tener segundas intenciones), de discutir y sugerir soluciones para una situación, que como la que vive Cuba es excepcionalmente difícil y que requiere ideas frescas e implementables sin mucha “experimentación”. Yo lo felicito y creo que comparto lo que dice y también lo sugerido. Vemos en Para Pensar también esos llamados, dirigidos a movilizar el talento que abunda en este país, para defender al pueblo cubano y su sociedad socialista.
    Los foristas de Cubadebate han respondido, la mayoría de ellos con gran profundidad y honestidad. He leído comentarios que me parecen excepcionales como los de Asedio, Lidex, Josué Portal, Henry, Lázaro Borroto y otros (me gusto también el de Oro), algunos buenos y otros raros, anacrónicos o ambas cosas a la vez.
    Trump quiere acabar a Cuba porque para él valen más los 29 votos electorales de la Florida que más de 11 millones de cubanos, creo que sobrevalora la capacidad política de la ultraderecha de Miami. La verdad es que incluso con ellos podría perder o ganar ese estado, pero sin ellos pierde de calle.
    Tenemos un Bloqueo que cada vez llega a ser más violento criminal y agresivo es como escribieran Oro y Randy en diferentes lugares, el equivalente del asesinato de George Floyd, ponernos a los cubanos la rodilla en el cuello hasta asfixiarnos, no lo van a lograr jamás.
    Ahora tenemos la epidemia del COVID -19, ante la cual el gobierno y el pueblo cubano han respondido de manera ejemplar, y muchos médicos y enfermeros cubanos están ayudando a decenas de países, algunos de ellos con mucho mayor desarrollo económico y tecnológico que Cuba.
    Para como decimos en la calle "ponerle la tapa al pomo" tenemos una economía ineficiente o poco eficiente, que no está muy potenciada para enfrentar todos estos males. Con los otros puntos no tenemos mucho que hacer, mas allá de protestar por las iniquidades de Bloqueo, o defender a nuestros ciudadanos de la epidemia (pero no el evitarla), o ripostarle con energía a los gusanos en los medios y redes sociales.
    Sin embargo sobre los aspectos de potenciar la economía nacional, instaurar una mayor colaboración, competencia empresarial, desmantelar burocracias, entidades ineficientes, cuasi monopolios, producir , procesar y vender al pueblo más comida y muchas otras cosas, eso sí lo podemos hacer, depende esencialmente de nuestras propias decisiones. Y de ello es que se trata este formidable artículo del Dr. Montero. Queremos defender la Revolución y el socialismo. Los que pretenden que sin cambiar nada en la práctica, podemos seguir viviendo por siempre en las carencias, están de hecho contra el socialismo por muy "rojas" y "zurdas" que parezcan sus palabras.
    Los que piensen que estos problemas se resuelven por completo dando cursos con muy notables científicos cubanos por la televisión (que es por cierto una idea positiva), o no entienden realmente la magnitud de nuestros problemas o viven en la "luna de Valencia".

  • -_- dijo:

    Otro estupendo artículo del Profesor Montero con otro estelar comentario de José R. Oro. Pero nuevamente me quedo con la tristeza de qué es solo un estupendo artículo y un estelar comentario. Es necesario que esté tipo de pensamiento e ideas penetren en la escencia del modelo sociopolítico que estamos construyendo.

  • Ana Lidia dijo:

    hacer ejercicios de pensamiento que transformen el país nos invita a reflexionar y actuar innovadoramente.

  • carloz dijo:

    excelente articulo

  • vinzen dijo:

    Vinzen : Excelente análisis de la realidad de nuestro país pero debemos ir pensando en como lograr un cambio de mentalidad en nuestra sociedad a partir de inculcar valores que lleven no solo a lograr mayor consagración y entrega a lo que hacemos en el ambito productivo, sino tambien al mejoramiento creciente de la calidad e inocuidad para después poder hablar de competitividad a mi modo de ver nos falta mucho camino por andar en mi sector azucarero donde aún se imponen sistemas de abastecimientos y comercialización que no da margen a otras opciones y alternativas de mejoras, la competencia solo está sugeta al mercado internacional por las exigencia (cada vez mayores) de la calidad del producto fundamental (azúcar).

  • Zuly dijo:

    Estupendo artículo del Profesor Montero pero en mi opinión habría que repensar como poner en práctica y aplicar en el sistema sociopolítico que tenemos y seguimos perfeccionando todas estas proposiciones para entonces si llegar a ser un país próspero y sustentable

  • marizelen dijo:

    Los azucareros ponemos todo nuestro empeño para desarrollar nuestro sector e incentivar la innovación y el desarrollo.

  • Zenia dijo:

    Excelente artículo, estoy muy de acuerdo que debe existir la competencia para estimular el desarrollo y la innovación.

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Luis A. Montero Cabrera

Luis A. Montero Cabrera

Doctor en Ciencias. Es decano de la Facultad de Química de la Universidad de La Habana, presidió el Consejo Científico Universitario y fue coordinador de ciencias naturales y exactas de la Academia de Ciencias de Cuba.

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