Díaz-Canel: “Las instituciones culturales existen por y para los creadores y su obra” (+ Video)

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel durante la clausura del Congreso de la UNEAC. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Discurso pronunciado por Miguel M. Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura del IX Congreso de la Uneac, en el Palacio de Convenciones, el 30 de junio de 2019, “Año 61 de la Revolución”.
(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)
Queridos escritores, artistas, creadores;
Compañeras y compañeros de la Presidencia;
Ministros y viceministros presentes:
Ante todo, reciban el cálido saludo del General de Ejército, del cual soy portador.
Ha concluido su IX Congreso. No digo estos días de análisis y debate en el Palacio de Convenciones, sino los largos meses de intercambios y aportes desde las bases. ¡Cuánta inteligencia y talento, cuánto se aprende de ustedes!
Es un proceso que hemos seguido de cerca en frecuentes encuentros con la Comisión Organizadora, tratando de aproximar, en lo posible, soluciones a las insatisfacciones más generalizadas, y confirmando, una vez más, el valor de ir a lo profundo del extraordinario caudal creativo del pueblo cubano. Allí siempre nos espera la verdad.
Permítanme sentirme uno más de ustedes: en la insatisfacción y también en el compromiso, soy un apasionado del arte y de la cultura en sus más diversas expresiones, sea de Cuba o universal.
Los temas que aquí se han tratado suelen ser pan de cada día en nuestra familia y entre amigos. Por las profesiones de mis tres hijos y de mi esposa, la cultura está de manera casi permanente en nuestras vidas. Por imperiosa necesidad del espíritu, no sabríamos vivir sin acceso a las artes.
La emoción más profunda, junto con la gloria patria, nos la provoca constantemente el contacto con la creación artística. Personalmente no puedo separar el sentido de plenitud, incluso de felicidad, de un disfrute estético determinado. Y si es cultura cubana, el goce se multiplica.
Lo que quiero decirles es que durante estos meses, estos días, estas horas, más de una vez nos hemos sentido entre ustedes, compartiendo lo que expresan y comprometidos con lo que hacen.
Y por lo que dicen y lo que hacen, sé que muchos de ustedes, alguna vez, pueden haberse sentido en nuestro lugar, desafiados a dar continuidad a un proceso histórico único, de un impacto y alcance universal y de un liderazgo solo comparable a la grandeza de la Revolución misma, hecho cultural superior que transformó desde la raíz a una nación pequeña y atrasada en una indiscutible potencia mundial, no por sus recursos materiales, sino por sus recursos humanos y sentimentales.
Nosotros cuando miramos al mundo y repasamos la historia podemos decir: ¡Qué milagro de país, en qué gran pueblo nos hemos convertido! Es lo que nos ocurre cuando asistimos a una función de ballet o danza, a conciertos de música, lo mismo en un gran teatro que en uno de nuestros barrios; a obras teatrales, a estrenos de cine, a ferias del libro, de artesanías, a galerías, a descargas de rumba o a escuelas de arte.
Un país bloqueado durante seis décadas, perseguido con saña y alevosía hasta en la gestión de medicamentos infantiles, acribillado mediáticamente por los medios más influyentes del planeta, no se ha conformado con resistir y sobrevivir. Como ya dije una vez:
“Somos una Revolución que puede presumir de haber sido contada y cantada, desde sus orígenes, con el talento y la originalidad de sus artistas y creadores, intérpretes genuinos de la sabia popular y también de las insatisfacciones y esperanzas del alma cubana.
“Y así seguirá siendo. Intelectuales, artistas, periodistas, creadores, nos acompañarán siempre en el empeño de que este archipiélago que la Revolución puso en el mapa político del mundo siga siendo reconocido también por su singular modo de pelear cantando, bailando, riendo y venciendo”.
Quizás aún no hemos aprendido, y en algunos casos hemos desaprendido, a contar esa maravilla, pero nadie puede ya quitarnos el orgullo de ser una nación para respetar, gracias a una Revolución que siempre ha puesto al ser humano en el centro.
Es algo que nuestra generación les debe a los fundadores en primer lugar, desde Céspedes a Martí. A los creadores que continuaron sus luchas y fundamentalmente a Fidel, el indiscutible intelectual y guía de la generación histórica que, junto con la entrega de la tierra y las fábricas a los que la trabajaban, alfabetizó al pueblo, universalizó la enseñanza, creó poderosas instituciones culturales y en los momentos más difíciles nos enseñó que “la cultura es lo primero que hay que salvar”.
¿Por qué insistía Fidel en esa idea, que repitió tantas veces? Ustedes lo saben seguramente, pero no está de más recordarlo. Porque “no hay proa que taje una nube de ideas”, diría Martí.
Y Fidel supo advertir el riesgo de perder nuestra mayor fortaleza: la unidad, la identidad, la cultura, con la avalancha colonizadora que avanzaba en los tiempos de la globalización, con el acceso masivo a las nuevas tecnologías, promovido por los mercaderes modernos, no para enriquecer sino para empobrecer la capacidad crítica y el pensamiento liberador.
Consciente de que esas tecnologías de acelerado desarrollo serían una poderosa arma de educación y multiplicación del conocimiento a la que la Revolución no podía renunciar ni acceder tardíamente, Fidel creó la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) y paralelamente alertó a la sociedad cubana sobre la importancia de salvar la cultura.
Así como antes, en aquellas reuniones de la Biblioteca Nacional que dieron lugar a sus Palabras a los intelectuales y muy poco tiempo después a la creación de la Uneac, Fidel acudía a la vanguardia intelectual y artística para enfrentar desafíos que solo podía advertir un iluminado, como Barnet lo definió alguna vez.
Si hace 60 años fue vencido el intento de fracturar la unión visceral entre aquella vanguardia y su Revolución, es decir, ella misma y su pueblo, más tarde y muchas veces a lo largo de los años el adversario se empeñaría inútilmente en ello. En el cruce de siglos, la batalla alcanzaría cotas mayores golpeando a las fuerzas progresistas en la región y en el mundo.
Movimientos como la Red en Defensa de la Humanidad y proyectos culturales que florecieron por todo el país demostraron la extraordinaria fuerza de la vanguardia para alimentar y sostener la espiritualidad de la nación.
De la Uneac fundada por Nicolás Guillén y otras cubanas y cubanos universales emergió un compromiso para siempre con el destino de la cultura nacional, que se ha afirmado en estos días. Y es tremendo ver la continuidad de esa obra en una organización dirigida hasta hoy por uno de los más jóvenes delegados a aquella cita de hace 58 años: el poeta, ensayista, etnólogo, intelectual, en suma, Miguel Barnet.
Aquí se ha hablado varias veces de las Palabras a los intelectuales. No concibo a un artista, a un intelectual, a un creador cubano que no conozca aquel discurso que marcó la política cultural en Revolución. No me imagino a ningún dirigente político, a ningún funcionario o dirigente de la Cultura, que prescinda de sus definiciones de principio para llevar adelante sus responsabilidades.
Pero siempre me ha preocupado que de aquellas palabras se extraigan un par de frases y se enarbolen como consigna. Nuestro deber es leerlo conscientes de que, siendo un documento para todos los tiempos, por los principios que establece para la política cultural, también exige una interpretación contextualizada.
Claramente Fidel planteó un punto de partida: la relación entre Revolución, la vanguardia intelectual y artística y el pueblo. Entonces, todos no tenían tan claro como Fidel lo que los artistas e intelectuales irían comprendiendo en el desarrollo de su obra: que la Revolución eran ellos, eran sus obras y era el pueblo.
Por eso resulta reduccionista limitarse a citar su frase fundamental: “Dentro de la Revolución todo, contra la Revolución nada”, soslayando que Revolución es más que Estado, más que Partido, más que Gobierno, porque Revolución somos todos los que la hacemos posible en vida y en obra.
Y también sería contradictorio con la originalidad y fuerza de ese texto, pretender que norme de forma única e inamovible la política cultural de la Revolución. Eso sería cortarle las alas a su vuelo fundador y a su espíritu de convocatoria.
Hoy tenemos el deber de traer sus conceptos a nuestros días y defender su indiscutible vigencia, evaluando el momento que vivimos, los nuevos escenarios, las plataformas neocolonizadoras y banalizadoras que tratan de imponernos y las necesidades, pero también las posibilidades que con los años y los avances tecnológicos se han abierto.
Hay que hacer lecturas nuevas y enriquecedoras de aquellas palabras. Hacer crecer y fortalecer la política cultural, que no se ha escrito más allá de Palabras… y darle el contenido que los tiempos actuales nos están exigiendo.
Ustedes han hecho bastante. Como hemos apreciado, han trabajado y avanzado mejor allí donde más coordinados han actuado con otras fuerzas intelectuales, como las que crean desde las universidades y otros centros de investigación de las ciencias sociales y humanísticas.
Evidentemente, hay más y mejores resultados donde la creación se apoya en nuevos soportes tecnológicos que facilitan el trabajo.
Hace unos días, compartiendo con la Comisión Organizadora, les comentaba sobre uno de los temas que más discusiones genera siempre en los eventos de la Uneac: la relación con el turismo. Y otro tema más actual que es la política cultural en los espacios de la economía estatal y los privados.
Hoy quiero reiterar que tenemos, desde la administración, el deber de ser coherentes. No hay una política cultural para el sector estatal y otra para el privado. En ambos sectores tiene que promoverse, defenderse, dárseles espacio a quienes hacen arte verdadero.
Y en el caso específico del turismo, yo he insistido en que la cultura es un eslabón fundamental en los encadenamientos productivos que nos interesa promover. Pero defiendo, sobre todo, que el turismo no solo lleve a los artistas a sus instalaciones, sino que propiciemos una muy intensa actividad cultural en todas nuestras ciudades y zonas turísticas que, a la vez que enriquezca la vida cultural del pueblo, atraiga y conquiste al visitante. Hay que ser auténticos y dejar de vender “shows enlatados”, productos de seudocultura que responden más a la rentabilidad que al orgullo de mostrar quiénes somos realmente.
Cuba es una potencia cultural y hoy el turismo, siendo como es una actividad económica que aporta cotidianamente al Presupuesto, la verdad es que todavía tributa mucho menos de lo que podría si los turistas salieran a consumir bienes y servicios, no solo culturales, pero sobre todo culturales (Aplausos).
A propósito, el sistema de escuelas de arte tiene una fuente de ingresos por exportación de servicios, insuficientemente explotada, en la generación de cursos en áreas de la enseñanza artística, en las que somos realmente fuertes y donde debemos establecer modalidades y precios coherentes con el nivel de la academia cubana.
En esa misma línea de pensamiento, a la Uneac le corresponde ser una especie de electrodo movilizador de fuerzas y acciones para la proyección internacional de nuestras industrias culturales. No olvidar que cuando todas las puertas se cerraron para Cuba por su osada pretensión de soberanía y libertad, hasta en el imperio se abrieron al menos ventanitas por donde entraron la música, las artes plásticas, el ballet, la danza, el teatro y otras manifestaciones culturales.
Los puentes que ha levantado la cultura cubana, apoyada por fieles amigos, en tantos años de ninguna o escasas relaciones entre Cuba y Estados Unidos, nos han permitido sostener vivo un intercambio entre nuestros pueblos de tanta fuerza que la actual administración estadounidense se ha propuesto clausurarlo definitivamente.
Pero también hacia Europa, Asia, África, los intelectuales y artistas han fungido como embajadas culturales, han abierto puertas y favorecido entendimientos que podrían ser más difíciles y hasta imposibles sin ellos.
Hay mucho, mucho que trabajar en ese sentido. Y ustedes tienen el talento, la fuerza y el conocimiento para hacerlo crecer, aportando al país recursos imprescindibles para su desarrollo.
Comparto igualmente las preocupaciones de quienes sienten que algunas instituciones de la Cultura se han quedado por detrás de los creadores. Resulta inaceptable que no se comprenda que todas las instituciones culturales existen por y para los creadores y su obra (Exclamaciones y aplausos), no a la inversa, y que el burocratismo y la falta de profesionalidad ahogan la creación.
En la pelea contra esos molinos de viento, tan antiguos como dañinos, vemos un papel fundamental de la Uneac. Es preciso hacer más proactiva a la organización en sus bases: indagar qué misiones cumple cada una en función de aquellos a quienes representan y qué ámbitos de discusiones lideran. ¿Desde cuáles posiciones? ¿Con qué liderazgos?
Igualmente veo a la Uneac batallando por rescatar y elevar el peso y el papel de la crítica cultural. La sequía de análisis serios y bien fundamentados sobre los valores reales de obras y espacios culturales desestimulan a los creadores y privan a los públicos, particularmente a los más jóvenes, de criterios orientadores que establezcan las jerarquías artísticas a tiempo.
Es un hecho incontestable que los creadores cubanos residentes en el país tienen obras capaces de emular con lo mejor creado por sus contemporáneos que trabajan y viven en naciones del Primer Mundo, bajo condiciones materiales e incentivos muy superiores a veces, lo que les ha valido acceder a mercados exigentes.
¿Por qué desde Cuba no logramos insertar, difundir, exportar la obra de los que trabajan dentro del país y en cambio promocionamos y replicamos lo que ya el mercado acuñó y nos devuelve envuelto en sus reglas? (Exclamaciones y aplausos prolongados.) ¿Qué necesitan nuestras instituciones para hacer florecer nuestras más auténticas creaciones culturales?
Se escucha mucho la queja —sobre la cual es importante que actúen las organizaciones de artistas— de que el sistema empresarial o las llamadas industrias culturales, con relación a la creación artística, en cuanto a su producción, promoción y comercialización, se han quedado atrás.
La cultura puede y debe aportar al Producto Interno Bruto del país y para eso están sus empresas. Sobran las insatisfacciones de artistas y creadores que deben gestionarse absolutamente todo para difundir o promocionar su trabajo, mientras quienes tendrían la responsabilidad de hacerlo ejercen una suerte de parasitismo desde la inactividad (Exclamaciones y aplausos prolongados).
Los artistas tienen el deber de pagar sus impuestos, pero no deberían tener que abonar a las empresas si estas no han tenido nada que ver con los contratos de trabajo, con su promoción ni con su amparo jurídico (Exclamaciones y aplausos prolongados).
Es un secreto a voces que ese parasitismo favorece la corrupción (Exclamaciones y aplausos) y enmascara el incumplimiento de la función de representación y gestión de oportunidades para el creador y su obra. Es inútil y engañoso que el escaso dinero de que dispone el país sea reciclado entre entidades sin ningún efecto en la economía real (Exclamaciones y aplausos).
Otros temas que, en mi modesta opinión, deberían concitar acciones y reacciones de nuestros creadores agrupados en la Uneac tienen que ver con lo que algunos llamamos “mercenarios culturales”, esos dispuestos a linchar a cuanto artista o creador exalte a la Revolución o les cante a las causas más duras y a la vez más nobles en que están empeñadas las fuerzas progresistas de nuestra región y del mundo (Aplausos).
Recordemos el mensaje del General de Ejército Raúl Castro Ruz, en ocasión del aniversario 55 de la Uneac: “Hoy estamos doblemente amenazados en el campo de la cultura: por los proyectos subversivos que pretenden dividirnos y la oleada colonizadora global. La Uneac del presente continuará encarando con valentía, compromiso revolucionario e inteligencia, estos complejos desafíos.”
Esta plataforma colonizadora promueve los paradigmas más neoliberales: Estado mínimo, mercado hasta donde más sea posible, todo se vende y se compra, el supuesto éxito único de la empresa privada; atentos a los que ponen por delante mercado y no cultura; egoísmo y vanidad personal y no compromiso social de la cultura (Exclamaciones y aplausos).
Ya se ha denunciado que la actual administración estadounidense destina nuevos y mayores fondos a la subversión y que pide a quienes desean acceder a los cotos privilegiados del imperio que rindan cuenta de cuanto hacen o dicen en las redes sociales. Por lo que callan y por lo que dicen algunos contra sus propios compatriotas, es fácil colegir quiénes aspiran a ganarse el penoso boleto. Apóstatas les llamaría Martí. Me pregunto si alguien cree que servir al que nos bloquea, ataca y obstaculiza nuestro desarrollo le abrirá por largo tiempo la pequeña puerta por la que les dan acceso a quienes reniegan de su raíz.
No vamos a limitar la creación, pero la Revolución que ha resistido 60 años por haber sabido defenderse, no va a dejar sus espacios institucionales en manos de quienes sirven a su enemigo, sea porque denigran cualquier esfuerzo por sobreponernos al cerco económico o porque se benefician de los fondos para destruir a la Revolución (Aplausos).
Los límites comienzan donde se irrespetan los símbolos y los valores sagrados de la Patria (Aplausos).
La Constitución que acabamos de aprobar y que se complementará con sus leyes correspondientes tiene, entre las primeras, la de los símbolos nacionales.
Los ingenuos hacen tanto daño como los perversos. No son tiempos de negar ideologías, ni de descontextualizar. Y nada de esto significa negar la libertad de creación ni hacer concesiones estéticas. Significa tener sentido del momento histórico, saber que más allá de Cuba el mundo vive horas de mucho riesgo e incertidumbre, donde los poderosos pasan por encima de las leyes internacionales, lanzan guerras al amparo de las llamadas fake news o falsas noticias y destruyen civilizaciones milenarias en nombre de la intervención humanitaria. Construir y defender un proyecto socialista significa defender el humanismo revolucionario.
Como en los tiempos de Palabras a los intelectuales, la Revolución insiste en su derecho a defender su existencia que es, también, la existencia de un pueblo y de sus creadores e intelectuales.
Tendría mucho más que decirles, pero sé que habrá nuevas oportunidades para hacerlo. Nos hemos propuesto realizar encuentros mensuales con la directiva electa y grupos de creadores, junto a los ministerios, para revisar todo cuanto podamos colaborar en arrancarles cada vez un pedazo mayor a los problemas y dificultades (Aplausos).
Para eso cuenten con el apoyo del Gobierno, presentes aquí seis ministros y viceministros de los organismos de la Administración Central del Estado. El Dictamen de las comisiones nos ofrece un menú de temas muy amplio que debemos ahora abordar entre todos y en darle solución.
No dejen morir el Congreso. Trabajen por hacer realidad todo lo que entiendan que aportará al bien de la nación, a su espiritualidad, al porvenir que quieren negarnos los que no han podido destruirnos.
Entre ustedes nos sentimos cómodos, entusiastas, optimistas, conscientes de que como nos enseña Raúl: “Sí se puede” cuando se quiere. Y ustedes y nosotros, es decir, la Revolución, queremos lo mismo:
- Un país libre, independiente y soberano;
- Fiel a nuestra historia;
- Que garantice justicia social y justa distribución de la riqueza;
- Con respeto a la dignidad plena del ser humano, mujer y hombre;
- Con una sólida identidad cultural;
- Donde se preserve el acceso gratuito y universal a la educación;
- Que avance hacia un desarrollo económico equilibrado y sostenible;
- Próspero, inclusivo, participativo;
- Invulnerable militar, ideológica, social y económicamente;
- Con servicios de salud gratuitos y de la mayor calidad para todos;
- Solidario, generoso, humanista;
- Que repudie todas las formas de discriminación;
- Donde no prosperen nunca el crimen organizado, la trata de personas o el terrorismo;
- Defensor de los derechos humanos de todos, no de segmentos exclusivos o privilegiados;
- Libre de toda forma de violencia, esclavitud, explotación humana;
- Con un ejercicio ejemplar de la democracia del pueblo y no del poder antidemocrático del capital;
- Capaz de vivir en paz y desarrollarse en armonía con la naturaleza y cuidando las fuentes de las que depende la vida en el planeta.
Compañeras y compañeros:
Nuestro reconocimiento a la intensa labor realizada por Barnet en estos años al frente de la Uneac.
Felicitamos a la nueva dirección de la Uneac, a su presidente electo, Morlote, con la certeza de que comprenden que su misión más importante es desatar una irreconciliable batalla contra la incultura y la indecencia (Aplausos), y en ese bregar los creadores deberán ser, como siempre, como pidió Fidel en Palabras a los intelectuales: más que espectadores, actores.
Un mundo mejor es posible.
Esa certeza la heredamos de nuestros padres y tenemos el deber de sostenerla para nuestros hijos.
¡Somos Cuba! ¡Somos continuidad!
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!
(Ovación)

Miguel Díaz-Canel pronuncia el discurso de clausura del Congreso de la UNEAC. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
En video, el discurso
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Excelentes palabras pronunciadas a los que tienen y deben poner nuestra cultura a la altura de nuestro pais, como siempre, este cro Presidente puede contar conmigo, tiene mi mas irrestricto apoyo en todo.
Excelente discurso.
El presidente siguió sin dudas todos los planteamiento del congreso, y también los planteamientos de la pequeña asamblea, que del sector, tiene en su propia casa, como él dijo. De lo anterior salieron las causas de los males.
El socialismo se trata de eso, subordinar a todos a la asamblea obrera, darle el poder a quienes al final son los que hacen. Los trabajadores de la cultura, son trabajadores, igual que otros.
Ahora que pasa, que los integrantes de todas esas estructuras creadas, que nadie sabe de dónde han salido, y se multiplican y multiplican, no van a perder sus prerrogativas, y van a luchar y van a crear todo tipo de obstáculos para dejar las cosas como están.
Cuando digo que las estructuras creadas no se sabe de donde salieron, es porque, y digámoslo claro, no están en ningún libro, ni es creación de los fundadores del marxismo, son cosas copiadas de aquí y de allá, sobre la marcha, por personas, a las cuales Ernesto Guevara los llamaba los adoctrinados
Espero se cumpla lo anunciado por el ministro de economía, que para el año próximo se planifique en la base y ojo, las plantillas forman parte del análisis del plan.
saludos
Señor, Presidente
Tengo el orgullo de felicitarlo por estas palabras, es la primera vez que escucho que se habla con tanta realidad y con tantas certezas.
Nuestro país esta minados de tantas empresas parasitarias que solo hacen gastar dinero al presupuesto del estado y al final no resuelven nada, ejemplo le pongo, y hablo del sector donde trabajo, muchas casas matriz, UBE, Oficinas, a la que hay que darle el dinero producido por un hotel y al final solo crean muchas trabas para el desarrollo de este, como una inmobiliaria que se le paga todos los meses un dinero por encima de todo y no resuelven las situaciones que tienen los hoteles y después hay que gastar más dinero pagando le a un tercero por encima del que se le pago a esta empresa, y que se podría pagar a los trabajadores.
Son muchas las que podría mencionar pero no alcanzaría, este espacio, solo saque el gasto de combustible, el de oficinas y de salario que no es producido, sino usurpado (y disculpe estas palabras quizás no sea las más adecuada) a los que realmente producen y no tienen la atención ni la escala de salario que tienen estos funcionarios.
Señor presidente, le hago desde mi humilde criterios un llamado a realizar un estudio sobre este tema, para que usted vea el gasto inmenso que tenemos y que nuestro país no está en condiciones, es necesarios no crear tantas oficinas y si crear más área de producción, que es la única forma de salir adelante.
Muchas gracias
Excelente intervención del Presidente Díaz-Canel: fuerte, claro, preciso, orientador, movilizador y valiente.
Soy un simple cubano que nació en esta revolución y durante toda su vida ha estado dispuesto a defender su patria con su propia vida. No pasara mucho trabajo para conocer que he hecho durante todo este tiempo. Solo deseo que sepa que fui uno de esos que pensó que ud nunca iba ha poder avanzar mientras tuviese las sombras a su alrededor. Siempre defendí su posición pero nunca confié en que pudiese representarnos como esperamos los cubanos como yo que no quieren nada y lo entregan todo. No soy de muchas palabras y si de acciones y hoy solo quiero que sepa que este cubano se equivocó completamente al caracterizarlo. Es ud un digno hombre y un verdadero Presidente. Es ud un líder sin haber subido a la sima. Merece y tiene mis respetos y lealtad y sepa que con las intervenciones que ha tenido en estos días y las palabras seguras y sinceras que ha emitido todos los cubanos que se respeten y respeten nuestra patria le seguirán y le apoyaran. Aquí tiene un cubano que se equivocó pero sabe reconocerlo y hoy le dice que puede contar para lo que sea conmigo. Que aquí no solo tiene otro que lo apoye sino otro que al igual que con el Cmte en Jefe y con el Gral de Ejercito está dispuesto a dar su vida si fuese necesario por preservar la suya. Le deseo éxitos en los tiempos futuros y estoy seguro que sabrá y podrá continuar con todo lo que se proponga. Un abrazo Presidente.
Un muy buen discurso, medular,con temas muy candentes , de empresas mediadoras que no cumplen a cabalidad sus funciones y muchas veces los artistas de la plástica y la artesanía artística tienen que abandonar sus funciones creativas y encargarse de todas las gestiones de los contratos y toda la burocracia que lleva eso.
Otro punto que debería tratarse es la forma en que se obtienen los contratos,no hay licitaciones concursos,en los trabajos por encargo.etc, cuestión que de bería tomarse y así evitar los favoritismo y las situaciones de corrupción.
Otra cosa es que el presidente plantea eso ,pero después los funcionarios altos,medios e inferiores interpretan y hacen lo que les venga en gana ,lo que se legisle o disponga debe ser muy claro para que no hayan equivocaciones o malas interpretaciones y entonces las cosas siguan cómo están y no pasa nada.
Presidente mucho control y visitas sin avisar ,si de verdad quieren saber lo que pasa en la base.
Este discurso ,se lo deberían estudiar desde el ministro hasta el trabajador de menor rango ,y entender que la razón de su trabajo somos los artistas y ellos están para favorecer y dictar políticas que hagan fluir nuestro trabajo sin dificultades.
Díaz Canel es mas que un presidente de la Republica de Cuba, es por sobre lo nobiliario de su investidura dignamente merecida, un Patriota justo, humano, ético, valiente y con sueños y voluntad de levantar a Cuba. Es un presidente de la cultura de estos tiempos que a raudales, como saliendo de un manantial que se renueva, salen a borbotones sentimientos e ideas del pueblo. Admirable su claridad y su inteligencia.
Se me olvidó en la premura por escribir,mami nombre es Antonio Roig Díaz artesano y pintor
Excelente!!!!
Excelente discurso con palabras de oportuno filo justiciero, esgrimidas con admirable pulcritud y decoro, y para el bien de todos los cubanos.
No escribo nunca por aca, aunque siempre leo los comentarios.
Solo decir que ha sido un discurso brillante. Felicitar a Diaz Canel por ponerse del lado de los artistas, de la razón y de la verdad.
El titular de Cubadebate encierra la esencia , que de hacerse realidad, resolvería muchos de los problemas:
Resulta inaceptable que no se comprenda que todas las instituciones culturales existen por y para los creadores y su obra, no a la inversa, y que el burocratismo y la falta de profesionalidad ahogan la creación...
Felicidades Presidente
Excelente Discurso Presidente,
Crece consciente , real , revolucionaria y humanamente en su gestion y Cuba necesita de personas como usted en cada Ministerio e Institucion.
No solo el Organismo de Cultura adolece de estos males, que tanto laceran la economia , al hombre y al desarrollo social.
Urge este analisis en todos los Ministerios, subsisten miles de empresas y funcionarios parasitos, por el esfuerzo de UEB productivas y eficientes
Excelente discurso con palabras de oportuno filo justiciero, esgrimidas con admirable pulcritud y decoro, y para el bien de todos los cubanos.
Mi Presidente Exelente discurso, como lo merecen los intelectuales, la cultura y todos los miembros de la UNEAC, seguimos en combate, nuestro pueblo lo sigue mi presidente, de verdad que un discurso como para chuparce los dedos, fuera parasito, esto le recomiendo que hay que hacerlo en todos los Ministerios, y Empresas Centrales.
Saludos, muy buen discurso las empresa culturales, en especial el fondo de bienes culturales se han convertido en parasitis intermediario entre las entidades y los artistas, y una forma licita de blanquear dinero de otros turbio negocios como la representación de tcp, en contra del presupuesto del estado, millones se ahorraría este país si esas empresas dejarán de existir, ojalá del discurso de pase a la acción, gracias presidente.
Excelente discurso con palabras de oportuno filo justiciero, esgrimidas con admirable pulcritud y decoro, y para el bien de todos los cubanos.
Presidente, Ud. ha sido capaz de despertar el fervor revolucionario en un grupo de personas que actuaban por inercia, o tenían que arrastrar una carga pesada para lograr resultados. Además, es sabio colocar un intelectual más joven, permeado de inconformidades con la burocracia y fogueado desde Asociación Hermanos Saíz, al frente de la necesaria tranformación: ¡Están dadas las condiciones para que se reconozcan desde Cuba las transformaciones que otros nos plagian!
Un discurso muy certero a tonos con estos tiempos y encaminado al buen destino de nuestra cultura, destrabando y desburocratizando todo aquello que impide su desarrollo, ademas de irle poniendo limites a todo lo vulgar, grosero y banal que tanto se ha enraizado y el consecuente daño que hace a nuestra sociedad.
Si fundamental es la Prensa para la difusión en toda su magnitud de la marcha de un sistema no menos importante es la conducta que asuman los intelectuales y artistas para difundir lo más autóctono y verdadero de cualquier cultura y principalmente en la difusión a través del arte en todas sus manifestaciones de la legitimidad de un proceso social. Considero de muy atinado, inteligente y contundente el discurso Presidente de nuestro, entre otras razones al retomar el legado del Comandante y de Raúl, los que constantemente dedicaron tiempo y entereza para que este Sector tuviese supremacía en la construcción de una sociedad más justa sin olvidar la historia y lo más genuino de nuestra cultura. En algunos programas de la televisión (especialmente, humorísticos) en ocasiones se hacen críticas de algunos temas económicos, sociales etc que pueden ser útiles para mejorar, pero en su mayoría son exageraciones de la realidad y los que vivimos aquí lo sabemos pero los que viven en el exterior lo creen y hasta lo difunden por las redes sociales dando por hecho, cuestión que atenta con la imagen de nuestro país por cuenta de exagerar verdades y reitero la crítica es buena pero la hipercrítica es muy dañina.
La verdad que nuestro presidente tiene grandes ideas ,es muy cercano al pueblo. Pero necesita el apoyo de todos. No basta la buena voluntad. Una gota de agua no hace un mar. Cultura y educación factores indispensables para lograr hacer el mar. Sabias palabras en este discurso
Muchas felicidades a nuestro Presidente. Una clausura memorable, digna de estos tiempos. Felicidades a nuestrois intelectuales también, por su valentía y perseverancia en los problemas que han venido planteando y que finalmente han sido escuchados.
Ahora ya tienen una política en la cual trabajar para resolver los problemas. Felicitaciones a los nuevos dirigentes al frente de la UNEAC, que tienen una ardua tarea por delante, la cual sabrán cumplir como corresponde.
En la cultura está el futuro de nuestra patria, a trabajar!!!!!
Genial discurso. Demostró se las sabe todas. Los músicos deben pagarle a los programadores y a otros para que le den un toque. A veces ganan más que los artistas.
Es parte de la corrupción que dijo el presidente.
Es necesario igual en la educación donde es lo mismo. Hay que pagarle a los maestros por atrás. Tiene un buen desarrollo el jefe. Muy bueno. Me emocionó.
No hay palabras para describir lo que siente un joven cubano universitaro al leer estas palabras. Muy orgulloso e ilusionado presidente, toda una lección.
Esto, si es Revolución, esto si es cultura, que discurso tan poderoso, sí poderoso, ya que ha sido directo y claro, lo hizo con su corazón, pensando en su Revolución, en su país, en su pueblo, el que nunca será derrotado. Así somo los cubanos, llevamos la cubanía en nuestra sangre, adelante todos, adelante mi Presidente, que va muy bien.
Como decía nuestro apostol y cito: ¨ Ser culto es el único mode de ser libre¨. Solo cuando se tiene cultura y valores se es libre porque nadie puede combartir contra los conocimientos.
No soy religioso pero digo..dios salve al papa y a Días_Canela.. Los dos dicen verdades q estábamos esperando hace mucho tiempo
Oye Lázaro o piensas muy rápido o escribes muy mal. O eres un deficiente funcional. Cómo vas a escribir en nombre de nuestro Presidente de forma incorrecta. Por otro lado los editores de Cubadebate , donde están. A veces no publican comentarios críticos que cumplen con los requisitos. Y otras veces publican otros. que dejan mucho que desear. Cómo este caso de Lázaro 62. Que si el # 62 es el año de nacimiento. Es un adulto bastante mayorcito. Para estas boberías.
Bravo Presidente Diaz Canel!!!! Bravisimo.....
He podido leer gracias a Cubadebate que siempre tan profesional nos ofrece detalles y en muchos casos la primicia de las noticias.
Ciertamente como en muchos sectores hay que renovarse y escuchando esto de las instituciones que tienen que ver con la exportacion, le pongo un ejemplo: acudi cierta vez a ARTEX para obtener informacion de tarifas, condiciones etc para ofrecer conciertos en un pais X. Esa especialista comercial me dijo: nosotros tenemos X,Y,Z artistas, yo le dije si, esos los conozco porque estan en la web, lo que necesitamos conocer es cuanto se cobra por un concierto, las condiciones para llevarlos al pais X y los etc. Ella entonces empieza, bueno, tiene que darme detalles si es para un concierto al aire libre, si es un espacio cerrado, etc, etc, etc. Al final nunca me dio las tarifas, al final NUNCA un orquesta nuestra fue al pais X que por demas, era como abrirse a ese tipo de mercado.
Entonces, en mi criterio ARTEX no tenia ganas de vender nada, que importa donde vayas a tocar? cobra una tarifa horaria, en el contrato lo que tiene que aparecer es que se va a pagar por horas y siempre en el lugar que sea se velara por la integridad fisica del artista. Nada, que finalmente acudimos a la pagina web de las dos orquestas que queriamos y nunca tampoco contestaron, entonces?????
Excelente discurso y muy a tono con estos tiempos!! No se podía esperar menos!
No soy músico... pero tengo varios amigos que son excelentes músicos profesionales graduados de escuelas de arte. He sabido que los músicos deben pasar por evaluaciones para poderse presentar en salas de concierto enfrentándose a un jurado conocedor de la materia y si no pasan esas evaluaciones no pueden presentarse oficialmente. Eso es para garantizar la calidad. Sin embargo, en el otro extremo veo como determinados personajes, que dicen ser músicos pero que distan bastante de serlo, se presentar en sitios icónicos como por ejemplo el Salón Rojo del Capri, en el que recaudan sumas exhorbitantes, y la calidad de lo que presentan deja mucho que desear... Quién evalúa a estos últimos? Quién avala su calidad??
Verlo trabajar como lo hace conmueve, Ha creado un estilo de trabajo muy abierto, muy pegado al pueblo y arrastra con él a los ministros que son su equipo, y que por primera vez se ven abajo, en la base, tocando la realidad con las manos y no metidos en elegantes y frigoríficas oficinas. Aquella frase mil veces repetida en la plaza de todos el día que le decíamos el último adiós a Fidel parece que vibra cada vez en cada uno de ellos ¡Yo soy Fidel! Un discurso a la altura de todo su esfuerzo. Que bien Presidente, adelante, cuente con los buenos cubanos que somos los más. Somos Cuba, Somos continuidad. Patria o Muerte, Venceremos.
El burocratismo y la falta de profesionalidad ahogan la creación. Eso dijo nuestro presidente y es algo válido para la cultura y para todas las esferas de la sociedad cubana. El día que ganemos la batalla contra esos dos males Cuba tendrá ese desarrollo próspero y sostenible por el que luchamos. Creación y más creación (innovación y más innovación) es lo que necesitamos ahora y para el futuro.