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A propósito de la visita de Obama: Sociedad Civil y derechos humanos en Cuba (I)

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Una imagen de La Habana, desde la Avenida del Puerto. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Una imagen de La Habana, desde la Avenida del Puerto. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

La guerra cultural practicada por los distintos gobiernos de los Estados Unidos contra la Revolución Cubana ha tenido también como uno de sus componentes fundamentales la batalla en el terreno del lenguaje y los conceptos. “Democracia”, “derechos humanos”, “libertad” y “sociedad civil”, han formado parte, una y otra de vez, de la retórica hostil de las diversas administraciones  norteamericanas contra la Isla, con el propósito de distorsionar la realidad cubana ante los ojos del pueblo estadounidense y del mundo, así como de los propios ciudadanos cubanos.

Por supuesto, no solo la Mayor de la Antillas ha sido víctima de esas campañas, Washington posee una experiencia de más de dos siglos en el uso del discurso político y mediático en la construcción y satanización del  “enemigo”.  En especial, de ese “enemigo” que ha representado un desafío para los intereses de la clase dominante de ese país. Contra la URSS y los países ex socialistas se practicó la misma estrategia discursiva. Hoy observamos líneas de mensajes similares contra los procesos progresistas de América Latina y el Caribe. En este trabajo abordaremos solo dos de esos conceptos que Washington ha pretendido escamotear a la izquierda revolucionaria y dotarlos de un contenido que en definitiva se vuelva contra ella: sociedad civil y derechos humanos.

Ante tal desafío, nuestra respuesta no puede ser jamás rechazar esos conceptos o tenerles miedo por ser parte de las campañas enemigas. “Uno de los grandes errores del socialismo que desapareció –advirtió Armando Hart- fue renunciar a las palabras. Tenían miedo a las palabras derechos humanos, democracia, libertad, cuando en realidad esos son palabras nuestras, de revolucionarios, y son además, parte de la herencia cultural de la humanidad”.[i]

El debate sobre sociedad civil en Cuba

Desde que fuera utilizada por primera vez en los clásicos del liberalismo del siglo XVII –aunque algunos autores ubican el origen del término en el Medioevo, incluso en la Antigüedad-, la categoría sociedad civil ha tenido las más diversas interpretaciones y usos en el discurso político, desde el más amplio arcoíris de tendencias. Ha estado presente tanto en el pensamiento liberal –clásico y contemporáneo- como marxista, aunque desde concepciones distintas. No obstante, en no pocas ocasiones, las deformaciones del marxismo llevaron a que el manejo del término tributara al propio liberalismo y el positivismo.

En Cuba, el debate sobre el término sociedad civil comenzó a inicios de los 90 en el campo cultural, estimulado por el uso que el gobierno de los Estados Unidos hizo de esta categoría en su estrategia subversiva contra la Isla. Téngase en cuenta que, como destaca Jorge Luis Acanda: “En el discurso político de la derecha internacional, “sociedad civil”, es un término asociado a las políticas neoliberales, a la negación de las funciones económicas y redistributivas del Estado, y a la lucha contra el socialismo. La retórica política del gobierno norteamericano y los círculos más reaccionarios de los Estados Unidos sobre Cuba insistió (e insiste), en la inexistencia de una sociedad civil en nuestro país, debido a la presencia de un Estado totalitario que, supuestamente, impide la existencia de asociaciones libres, y coloca como elemento clave, para la derrota de la Revolución, la creación de una sociedad civil cubana que identifica con la proliferación de organizaciones no solo “no gubernamentales”, sino sobre todo antigubernamentales, que a la larga –siguiendo el ejemplo de Polonia y el Sindicato “Solidaridad” –darían al traste con el socialismo cubano”. [ii] Es decir, el concepto llegó a nuestro país “trayendo una carga semántica no solo reaccionaria, sino contrarrevolucionaria”. [iii]

El derrumbe de las experiencias socialistas en Europa, el apogeo del neoliberalismo en América Latina y la necesidad de transformaciones internas en Cuba, fueron también factores que condicionaron de alguna manera la introducción y auge del concepto de sociedad civil en el mundo intelectual y político cubano de los 90.

En 1994, desde las filas de la contrarrevolución vinculadas a la jerarquía de la Iglesia Católica Cubana se publicó un documento titulado “Reconstruir la sociedad civil: un proyecto para Cuba”, bajo la firma de Dagoberto Valdés y Luis Enrique Estrella y el cual había sido discutido y aprobado durante la II Semana Social Católica. Por supuesto, el documento asumía el concepto de sociedad civil propio de la tradición liberal, identificándolo como “el conjunto de asociaciones voluntarias independientes del gobierno y como esfera contrapuesta a la política y el estado”.[iv]

Pero el debate en realidad se iniciaría a partir de la publicación de dos artículos del politólogo Rafael Hernández en la Gaceta de Cuba, de la Unión de Artistas y Escritores de Cuba,  en las entregas de septiembre de 1993 y enero-febrero de 1994.[v] Rafael Hernández incorporaría una nueva mirada al contenido del concepto de sociedad civil, basándose en la interpretación que habían hecho del mismo Carlos Marx y Antonio Gramsci y asumiendo una postura que superaba la clásica y contraproducente posición defensiva. Al respecto señaló: “…algunos compañeros en Cuba se representan a la s.c. como el reino del conservadurismo y las fuerzas regresivas de la sociedad. E incluso se llega a reaccionar a este juego argumentando, por así decirlo, que “el enemigo nos quiere meter aquí la s.c”. Se trata de una pobre defensa ante una operación ideológica que intenta apropiarse de un lenguaje establecido y de ideas de progreso reconocidas –como, digamos, democracia, derechos humanos o pluralismo. Esa reacción ante el uso ideológico de la s.c. padece no solo de inconsistencia intelectual, sino que es ideológicamente ineficaz, puesto que se limita a una posición defensiva”.[vi]

Luego de estos primeros artículos de Rafael Hernández, otros autores publicarían también sus valoraciones sobre el término sociedad civil en  revistas culturales como: Temas, Contracorriente, La Gaceta de Cuba, entre otras, así como en la propia prensa cubana.

De inmediato se hizo visible una gran diversidad de opiniones y, en ocasiones, gran confusión con relación al contenido del concepto sociedad civil. Las principales interpretaciones se dividían en tres grupos: 1) Rechazo total por considerar que el concepto partía del lenguaje del enemigo 2) los que reproducían la visión liberal contemporánea del término, entendiendo la sociedad civil como el reino de lo privado y la antítesis del estado 3) los que aceptaban la utilización del término pero lo reducían solamente a las organizaciones políticas y de masas 4) los que reivindicaban el concepto desde las fuentes teóricas del marxismo crítico, en especial, desde los aportes de Antonio Gramsci en los Cuadernos de la Cárcel.

Una resolución aprobada por el V Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba en marzo de 1996, marcó un hito histórico, al ser el primer partido comunista en el poder que reconocía la existencia de la sociedad civil, la cual definía como: “(…) nuestras potentes organizaciones de masas (CTC, CDR, FMC, ANAP, FEU, FEEM  e incluso los pioneros), las sociales, que como es sabido agrupan entre otros a los combatientes de la Revolución, a economistas, juristas, periodistas, artistas y escritores, etc; así como otras ONGs que actúan dentro de la legalidad y no pretenden socavar el sistema económico, político y social libremente escogido por nuestro pueblo, a la vez que aun cuando tienen su personalidad propia e incluso su lenguaje específico, junto al Estado revolucionario persiguen el objetivo común de construir el socialismo”.[vii]

Ya para ese entonces, Armando Hart, miembro del Buró Político del PCC y Ministro de Cultura, había publicado varios artículos en la prensa[viii] utilizando esa categoría y expresando la importancia de su desarrollo para el proceso  revolucionario cubano.

Después del Pleno del CC PCC se abrió una etapa en “que la posición de rechazo al término sociedad civil, por considerarlo antimarxista y antisocialista, se ha deslegitimado por completo y ya no es mantenida prácticamente por nadie”. El choque de criterios comenzó a darse entonces sobre “el contenido del concepto de sociedad civil y sentido de la reconstrucción de la sociedad civil cubana”.[ix] Por lo tanto, se mantuvieron las últimas tres tendencias señaladas anteriormente en la manera de asumir el concepto sociedad civil.

En el 2002 se publicó la obra Sociedad Civil y Hegemonía, del destacado filósofo cubano Jorge Luis Acanda, a mi entender el más completo estudio realizado en la isla sobre el manejo de estos dos términos en el pensamiento gramsciano.[x] Luego se complementaría con otro libro de gran importancia del propio autor: Traducir a Gramsci.[xi]

Notas


[i] Milena Recio, “Sociedad Civil en los  90: el debate cubano”, Revista Temas, #16, octubre de 1998-junio de 1999.

[ii] Jorge Luis Acanda, Sociedad Civil y Hegemonía, Centro de Investigación cultual y Desarrollo Juan Marinello, 2002, p.318.

[iii] Ibídem, p.319.

[iv] Véase Jorge Luis Acanda, Dinámicas de la sociedad civil en Cuba, Enfoques, Primera Quincena No 3, enero 2008.

[v]Ambos trabajos: “Mirar a Cuba. Notas para una discusión” y “La sociedad civil y sus alrededores” pueden encontrarse en: Rafael Hernández: Mirar a Cuba. Ensayos sobre cultura y sociedad civil, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1999.

[vi] Rafael Hernández, “La sociedad civil y sus alrededores”, en: Ibídem.

[vii]Citado por Elvis R. Rodríguez, Manuel Lester-Handson Roché y Humberto Valdés Gutiérrez en: “La sociedad civil en Cuba: la manipulación del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, Cuba Socialista, julio 2006.

[viii] Entre ellos “Sociedad Civil y organizaciones no gubernamentales”, periódico Granma, La Habana, 23 y 24 de agosto de 1996.

[ix] Jorge Luis Acanda, Sociedad Civil y Hegemonía, Ob.Cit, p.324

[x] Jorge Luis Acanda, Sociedad Civil y Hegemonía, Ob.Cit.

[xi] Jorge Luis Acanda, Traducir a Gramsci, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2007.

Se han publicado 11 comentarios



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  • el gato Félix dijo:

    Excelente artículo de Elier Ramírez Cañedo, muy aclaratorio de términos de nuestro idioma a los que se le han otorgado definiciones muy circunscriptas a situaciones ajenas a la realidad y la historia actual de nuestro país. La sociedad civil existe en Cuba como en cualquier lugar del mundo, a pesar que la palabrita levante no pocas sospechas bien infundadas en algunos casos y mal intencionadas en otros por aquellos que ven fantasmas por doquier cuando nos salimos un poco del discurso acostumbrado, ojo que no le podemos tener miedo a los giros y nuevas formas de decir, nombrar o referirse a conceptos que estan presentes en nuestra sociedad. A lo que no podemos perderle ni pie ni pisada es a los giros que sí pretendan darle los enemigos de la Revolución a los fines y accionar a la sociedad civil amparandose en la diversidad de campos en las que se manifiesta,ya sean asociaciones profesionales, artísticas o decualquier otra indole incluso de carácter religioso o humanitario, y al respecto opinamos hace unos dias en respuesta a un forista que mas que comentar parecía querer flagelar a otro tildandolo de burro por referirse a la sociedad civil en Cuba..Centrémonos ahora compañeros en lo que nos ocupa, en salvar a toda costa nuestra patria y la revolución pero sin exorcismos tontos ni letras escarlatas para ningún componente de la sociedad.Somos un pueblo culto y sin miedos y vamos a demostrarselo al visitante del norte y cuando se nos convoca decimos siempre PRESENTE . Allí estará también la sociedad civil cubana.

  • JD dijo:

    Que bien muy esclarecedor el término

  • Henry. dijo:

    excelente articulo

  • Juan Antonio Hernandez Caraballo dijo:

    Somos hospitalarios pero dignos, los derechos humanos en Cuiba están garantizados desde el triunfo de la revolución en 1959: niós con escuelas, enfermos con asistencia médica gratuita, comida para todos equitativamente de acuerdo a las posibilidades, derecho al deporte, a la cultura, a estudiar cada joven una carrera univesitaria de acuerdo a sus posibilidades y capaciddades. Derecho a no ser víctimas por ningún concepto de discriminación. En ningún país capitalista esos derechos son garantizados de esa manera allí cuales son los derechos de los desposeídos en comparación con los adinerados, cuáles son los derechos de los negros, de los latinos pobres d4e la mujer y asi muchos ejemplos más se podrían poner.

  • Carlos Rosabals dijo:

    El socialismo en democracia es un reto que se debe de respetar, nadie tiene la razon absoluta, la critica es saludable y fortalece. Temer a la oposicion es un sintoma de debilidad, prepotencia y mucho mas. Como ciudadano todos tenemos el derecho a oponernos civilizadamente, tener una representacion en el gobierno, congreso, etcetera. Cuando un sistema controla el poder a todos los niveles sin permitir un partido de oposicion, no es justo, porque excluye una parte de la poblacion, reprime sus derechos y se cae en la imposicion, el oportunismo y el favoritismo. Acaso temen perder el poder.

    • David dijo:

      Carlos Rosabals excelente comentario, a mi encantaria ver otro partido pero que no fuera con dinero Americano. Muchos trabajadores que les gustaria ser mejor escuchados que no les importaria donar algo a ese nuevo partido. Todo bajo la sombrilla del socialismo, y mas el socialismo que estamos viendo hoy. Solamnete diferente opiniones, y los que quieran protestar se le deja protestar, siempre que no sea una marioneta del dinero de USA. Es mas a ese cubano que lo que quiere es la mejoria para su pueblo y protesta se le debe proteger. O me vas a decir que nuestros mandatarios del dia de hoy no protestaroon? Ojala no borren ni su comentario ni el mio. Saludos a todos

  • rafael dijo:

    carlos que quieredecir ud en lo que comenta que partido de oposicion se formaria en cuba que fundamentos tendria desde el punto social y de beneficio para el pueblo que no lo da nustro gobierno y nuestro partido.. aqui no hay miedo a nada y menos a que pierda el poder poque ese poder es del pueblo, ponga sus pies bien en el suelo y no sueñe en el capitalismo que a traves de la historia lo que ha traido es pobresa y muerte a los pueblos

  • Genaro Pèrez Reyes dijo:

    En Cuba la sociedad civil y el Estado coinciden en la construcciòn de un socialismo pròspero y sostenible. No debemos permitir que nadie nos aparte de esa noble misiòn Los ideòlogos del capitalismo que utilizaron la sociedad civil contra el règimen feudal, luego acomodaron el concepto a sus intereses. En particular el gobierno de Estados Unidos llegò a financiar a ONgs para tratar de condenar a Cuba por supuesta violaciòn de los derechos humanos en la entonces Comisiòn de Ginebra, de manera que los intereses imperiales fueran presentadios por una sociedad civil que en el fondo era falsa..

  • Jose R Oro dijo:

    Creo que es muy buen artículo que expone de manera clara y metodologicamente correcta, las ideas del autorsobre este trascendental tema.
    Es de veras necesario seguir fortaleciendo, reconstruyendo (?) la sociedad civil cubana, y darle más espacio en la praxis social cotidiana.
    Pienso que hay dos puntos que son esenciales para una sociedad civil legítima en Cuba:
    1. Compromiso con el desarrollo de una sociedad socialista avanzada, diversificada y sostenible en Cuba. No al neo-liberalismo, o la “terapias de choque” o en general a la promoción de valores que no estén al genuino servicio del pueblo cubano.
    2. El reconocimiento del PCC como la fuerza rectora de la sociedad cubana. No quiero decir que sean organizaciones que sean copias o marionetas del PCC, que sí que entiendan la estructura del país, y que no traten de introducir abierta o solapadamente cambios sociales indeseables. Una de las fortalezas de Cuba es su estabilidad y balance.
    Sobre esa base, considero que el tener mayores espacios para la sociedad civil, es de mucha importancia para el ulterior desarrollo del país. La libertad de expresión, debe ser solidificada, creo que este mismo comentario es un ejemplo de ello, otras muchas cosas. Los avances en esa materia de los últimos dos lustros son sin duda muy sólidos y relevantes, y las citas expresada en el artículo acerca del Pleno del CC del PCC, y de Ancada pp. 324 de Sociedad Civil y Hegemonía, son tan o más valederas hoy que cuando fueron expresadas.
    Hoy Cuba necesita de la unidad del pueblo cubano, sin importar donde se viva, que convicciones políticas se tenga, que fe se profese, la edad o el sexo. En el extraordinario discurso de Eusebio Leal Spengler, el 24 de febrero de 2015 se llama a congregarnos alrededor del “dulce misterio” en unidad y diversidad, es la tarea de esta época. Los extremistas de cualquier signo, que quieran socavar tal unidad usando conceptos sectarios, tratando de exacerbar lo que nos separa y no lo que nos une, están perjudicando a Cuba y su pueblo.
    Espero con atención la publicación de la segunda parte de este interesante documento, que no comparto al 100%, pero si lo considero culto, inteligente y provechoso para todos.

  • andres garcia lopez dijo:

    Los cubanos somos tan humildes que permitimos que venga un presidente del pais mas violador de los derechos humanos en el mundo a hablarnos de ese tema. Como se puede ser tan falta de respeto, pero bueno, con toda la humildad que nos caracteriza, le daremos la bienvenida al presidente Obama para que vea con sus propios ojos que Cuba es el pais donde si existen derechos del ciudano a todos estos aspectos. De que tenemos problemas es verdad, pero el 98% de esos problemas vienen de tantos años soportando un bloqueo ferreo por parte del pais mas violador de los derechos humanos en el mundo.
    Sin mas comentarios…Obama quitese los espejuelos para que vea bien y escuche con atencion al 98% de los cubanos que estamos con Cuba,,,no con el 2% de gusanos asalariados pagados por agencias norteamericanas para perturbar el orden en Cuba.

  • andres leiva dijo:

    Muy de acuerdo con tu comnentario tocayo , pero ante todo mantenemos las banderas en alto y seguro que venceremos

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Elier Ramírez Cañedo

Elier Ramírez Cañedo

Académico cubano. Doctor en Ciencias Históricas. Coautor del libro “De la confrontación a los intentos de normalización. La política de los Estados Unidos hacia Cuba”. En Twitter: @islainsumisa

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