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El adiós a un hermano

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Visita del Comandante en Jefe Fidel Castro a  Angola, en el primer aniversario de la victoria, 1976. A la derecha del líder cubano, el presidente Agostinho Neto, Jorge Risquet y Lucio Lara, dirigente del MPLA. Foto: Archivo de Cubadebate

Visita del Comandante en Jefe Fidel Castro a Angola, en el primer aniversario de la victoria, 1976. A la derecha del líder cubano, el presidente Agostinho Neto, Jorge Risquet y Lucio Lara, dirigente del MPLA. Foto: Archivo de Cubadebate.

Especial para Cubadebate.

Risquet era para mí un hermano, Trabajamos juntos desde 1994. Él era la persona encargada de supervisar mi acceso a los archivos cubanos para mis investigaciones sobre Cuba y África y estaba al frente de la comisión de desclasificación de documentos.

La nuestra empezó como una buena relación profesional – yo apreciaba su inteligencia, sus conocimientos profundos y su sentido del humor. Era agradable trabajar con él, y provechoso – era un crítico agudo y muchas veces me demostró que yo estaba equivocado en mis análisis sobre la política de Cuba en África.

Poco a poco el respeto y la admiración se fueron convirtiendo en una amistad siempre más honda, a lo largo de más de dos décadas. Él llego a ser un hermano para mí, el único hermano que he tenido. El vacío que su muerte deja en mi vida es inmenso.

Pero lo que yo quiero compartir aquí con quienes lean estas líneas, es un pedazo de la vida de Risquet. Otros hablarán de su destacada participación en la Juventud Socialista, de como resistió la tortura de los batistianos cuando cayó preso a fines de 1956, su actuación en la Sierra Maestra a lado de Raúl, y tantos otros episodios de una vida hermosa. Yo quiero aquí enfocar el trozo de la vida de Risquet que conozco muy bien, casi desde adentro: el papel que jugó en África como representante de Fidel y de la Revolución Cubana.

El camino africano de Risquet empezó en julio de 1965 cuando Fidel lo mandó a llamar para ponerlo al frente de la columna cubana que iba enviar al Congo Brazzaville. Yo no quiero cansar al lector. Solo voy a decir que Risquet y su columna, cumplieron cabalmente las tareas que le encargo Fidel: salvaron al gobierno progresista de aquel país de una intentona de golpe militar – y lo lograron sin derramar una sola gota de sangre –, llevaron a cabo la primera campaña de vacunación contra la polio en la historia del país, y entrenaron a los guerrilleros del MPLA. Ahí se creó por primera vez el vinculo entre Cuba y el MPLA.

Pero el nombre de Risquet estará asociado para siempre con la historia de Angola, aun si hay quienes quieren olvidarse del papel glorioso que Cuba jugó en Angola entre 1975, cuando los primeros soldados cubanos llegaron ahí para defender al país de la invasión surafricana (lanzada en contubernio con EE.UU) hasta 1991, cuando los últimos soldados cubanos regresaron a la patria. Risquet fue el hombre de punta de Fidel para Angola y como tal, tuvo que enfrentarse no solo a los gringos, sino también a los soviéticos.

Cuando escribo esto hay dos momentos que inmediatamente me vienen a la mente. El primero, la descarga que Risquet le metió en Luanda al general soviético Valentin Variennikov, el tercer oficial de más alto rango del Ejército Rojo, en diciembre de 1983. Se reunieron en la jefatura de la Misión Militar Cubana. “Después del acostumbrado intercambio de cortesía, nosotros fuimos directamente al grano”, escribió Varennikov en sus memorias. “Risquet habló primero, y yo no objeté, pero cuando me correspondió, comenté, como si fuera en broma: “Y pensar que yo inocentemente creí que hablaría primero porque soy el invitado». Risquet respondió: «No consideramos a un general soviético como un invitado entre nosotros»”.

Lo que Risquet dijo, arroja luz sobre las relaciones cubano-soviéticas en Angola, y cómo los cubanos bregaban con los soviéticos.

Risquet comenzó por recordar que en noviembre de 1982, Andrópov le había dicho a Fidel “que nuestras relaciones fueran siempre francas. Honestas y leales. Él dijo algo que le gustó mucho al compañero Fidel: ‘No dejar de decir una verdad, ni omitir una opinión por evitar un momento desagradable.’ Y en esta conversación [con usted],” le dijo a Varennikov, vamos a ajustarnos a ese principio. Quizás con esta introducción le estoy anunciando el carácter de la conversación que tendremos”. Y a partir de ahí – hablando en nombre de Raúl Castro – le metió una descarga por la estrategia equivocada que la misión militar soviética impulsaba en Angola.

Lo hizo con fina ironía, con inteligencia y con firmeza. Los cubanos expresaban su gratitud por la ayuda recibida de la URSS, pero cuando era necesario, les decían sus verdades a los soviéticos. Esto fue lo que ocurrió durante la conversación con Varennikov. “Yo le decía hace unos días sobre toda la amistad, toda la hermandad y la fraternidad que sentimos hacia la Unión Soviética,” dijo Risquet, “como veíamos en los militares soviéticos a nuestros maestros, nuestros hermanos, y lo que había significado para Cuba la maestría militar soviética. Pero le explicaba que dentro de estas relaciones fraternales habíamos tenido aquí a veces diferencias de opiniones. Nosotros quisiéramos dejar, compañero general de Ejército, bien sentado que el mando militar cubano no se dejará arrastrar a ninguna aventura. … Tenemos la responsabilidad con nuestro pueblo de las vidas que se pueden perder de forma inútil.” Risquet concluyó: “Tenga usted la absoluta seguridad, querido compañero general de Ejército, que si los sudafricanos atacaran las líneas que defendemos, combatiremos fieramente, sin ninguna vacilación, pero con igual firmeza nos negaremos siempre a poner en peligro una sola vida cubana en operaciones que consideramos erróneamente concebidas, voluntaristas e irreales. … Ahora créame, compañero general de Ejército, que para nosotros es muy amargo tener que expresarnos de esta forma. Nosotros comprendemos que para Usted debe resultar muy desagradable este momento, usted que no tiene que ver nada con esto que ocurre. … Nosotros tenemos [hacia ustedes] ese sentimiento de hermanos, pero entendimos imprescindible expresar todo esto a fin de que cuando usted regrese a la Unión Soviética tenga plena y claramente las opiniones de nuestro Ministro de las Fuerzas Armadas”.

Como Risquet siempre enfatizaba cuando hablaba conmigo, lo que él estaba haciendo era ejecutar las instrucciones de Fidel y de Raúl, no estaba improvisando sino ejecutando la política del alto mando de la revolución cubana. Pero lo que él soslayaba era que lo hacía con una inteligencia, un brillo y una elocuencia poco común.

Y esta elocuencia, inteligencia y brillo caracterizaron la actuación de Risquet cuando estuvo al frente de la delegación cubana en las negociaciones cuatripartidas de 1988 (entre Suráfrica, EE.UU, Cuba y Angola) para lograr la paz en el suroeste de África. La reunión decisiva, fue la reunión del Cairo, a fines de junio de 1988. En aquel momento ya las tropas cubanas habían parado en seco la embestida surafricana contra Cuito Cuanavale en el sureste de Angola y ahora, en el suroeste, columnas cubanas estaban avanzado hacia la frontera de Namibia – ya estaban muy cerca de ella, y MIGs cubanos volaban en los cielos del norte de Namibia.

La reunión del Cairo fue la ultima reunión en que los surafricanos llegaron con sus exigencias absurdas: la retirada simultanea de las tropas surafricanas y cubanas de Angola, gobierno de unidad nacional entre el MPLA y Savimbi en Luanda, y que se dejara para después cualquier discusión sobre la independencia de Namibia. Estas exigencias eran absurdas porque Cuba, como dijo Raúl unos días antes de la reunión del Cairo, les había virado la tortilla a los surafricanos, las tropas cubanas habían ganado la superioridad sobre el ejército surafricano y gringos; y los surafricanos lo sabían.

Fue Risquet, elocuente, apasionado, un maestro en el arte del sarcasmo, quien dominó la sesión. “Un documento huérfano de seriedad y de realismo como el presentado por el gobierno de la RSA constituye una broma de mal gusto,” dijo, refiriéndose al pliego de las exigencias surafricanas. “La época de las aventuras militares, las agresiones impunes, las masacres de refugiados como la de Cassinga, en 1978 y otros hechos similares contra el hermano pueblo de Angola, esa época ha finalizado. … África del Sur debe entender que no obtendrá en esta mesa de negociaciones lo que no ha podido obtener en el campo de batalla. … Como si se tratara de un ejército vencedor en vez de lo que es en realidad, un ejército agresor, golpeado y en discreta retirada, los surafricanos piden en su documento el número exacto de tropas cubanas estacionadas en Angola y los lugares donde estas se encuentran dislocadas. Por razones obvias, este no es un dato que debe unilateralmente suministrarse a la otra parte en ningún conflicto. Cabria la alternativa de tratar de hacer una verificación ‘in situ’ por la parte requirente la información.”

Al terminar la reunión, el jefe de la delegación estadounidense, el Secretario de Estado adjunto para África, Chester Crocker, pidió una reunión con Risquet. Crocker parecía creer que una virtud necesaria para un diplomático estadounidense era la arrogancia. Estaba acostumbrado a tratar a los angolanos como poca cosa, con altanería. Pero ahora se enfrentaba a un cubano, a un representante de Fidel Castro, cuyos soldados estaban avanzando hacia la frontera con Namibia. Para surafricanos y gringos, la gran interrogante era, ¿se detendrían los cubanos en la frontera? Para saberlo, Crocker fue donde Risquet. “Una pregunta que surge es la siguiente,” le dijo: “¿Cuba tiene la intención de detener su avance en la frontera entre Namibia y Angola?” Risquet respondió: “Yo no le puedo dar esa respuesta. Yo no le puedo dar un meprobamato ni a usted ni a los surafricanos… Yo no he dicho que no van a detenerse ni que van a detenerse… Entiendame bien, yo no estoy amenazando. Si yo le dijera que van a detenerse, yo le estaría dando un meprobamato, un Tylenol, y no quiero ni amenazar ni quiero darle un calmante … Lo que he dicho es que solo los acuerdos sobre la independencia de Namibia pueden dar las garantías”

Hay quienes en Cuba criticaron a Risquet porque le había hablado demasiado duro al gringo. Por cierto, hay momentos en que hay que hablar suave – pero hay otros en que la mejor medicina es ponerse firme, y Risquet intuyó, muy correctamente, que aquel era el momento, porque solo el miedo del avance victorioso de las tropas cubanas en Namibia obligaría a EEUU y Suráfrica a aceptar las justas exigencia de Angola y Cuba. Y así fue. Refiriéndose a esta reunión, y a Risquet, Crocker lamentó en un cable a su gobierno: “Descubrir lo que piensan los cubanos es una forma de arte. Están preparados tanto para la guerra como para la paz… Hemos sido testigos de una gran fineza táctica y de una verdadera creatividad en la mesa de negociaciones. Esto tiene como telón de fondo las fulminaciones de Castro y la proyección de fuerza sin precedentes de su ejército en el terreno”.

Es cierto, Risquet ejecutaba las instrucciones de Fidel y Raúl – pero que bien lo hacía!!Y ahora este hombre noble, generoso, entregado a la revolución y a sus líderes ha muerto. Cuba ha perdido a un gran hombre. Y yo, he perdido a mi hermano.

Profesores de la escuela para maestros- políticos de la tropa. De izquierda a derecha Raúl Castro, Vilma Espín, Jorge Risquet y José Nivaldo Causse. Foto: Cortesia de Asela de los Santos / Juventud Rebelde
Profesores de la escuela para maestros- políticos de la tropa. De izquierda a derecha Raúl Castro, Vilma Espín, Jorge Risquet y José Nivaldo Causse. Foto: Cortesia de Asela de los Santos / Juventud Rebelde.
Juan Almeida Bosque, Nelson Mandela y Jorge Risquet en Namibia. Foto: Arnaldo Santos

Juan Almeida Bosque, Nelson Mandela y Jorge Risquet en Namibia. Foto: Arnaldo Santos.

Risquet y el Presidente de Angola José Eduardo Dos Santos en Luanda,  Febrero de 2014. Foto: Journal de Angola

Risquet y el Presidente de Angola José Eduardo Dos Santos en Luanda, Febrero de 2014. Foto: Journal de Angola.

Risquet siempre junto a los pueblos de Africa. Foto: Life

Risquet siempre junto a los pueblos de Africa. Foto: Life.

Julio Camacho Aguilera y Jorge Risquet Valdés presentes en el acto por el Aniversario 60 del Asalto al Cuartel Moncada. Foto Ismael Francisco / Cubadebate

Julio Camacho Aguilera y Jorge Risquet Valdés presentes en el acto por el Aniversario 60 del Asalto al Cuartel Moncada. Foto Ismael Francisco / Cubadebate.

Risquet junto a Antonio Paulo Kassoma, jefe del Parlamento angolano en La Habana, 2011. Foto: Radio Rebelde

Risquet junto a Antonio Paulo Kassoma, jefe del Parlamento angolano en La Habana, 2011. Foto: Radio Rebelde.

Junto a un Comandante angolano y un asesor militar soviético durante el conflicto en Angola

Junto a un Comandante angolano y un asesor militar soviético durante el conflicto en Angola.

Jorge Risquet. Foto: Calixto N. LLanes

Jorge Risquet. Foto: Calixto N. LLanes.

Jorge Risquet junto a Piero Gleijeses durante la presentación en Cuba del más reciente libro del historiador norteamericano. a la derrecha, Ricardo Alarcón, julio 2015. Foto: Orlando Perera

Jorge Risquet junto a Piero Gleijeses durante la presentación en Cuba del más reciente libro del historiador norteamericano. a la derrecha, Ricardo Alarcón, julio 2015. Foto: Orlando Perera.

Se han publicado 31 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Alexander dijo:

    Hemso perdido físicamente a un gran hombre, su historial lo ha demostrado, mis sentidas condolencias para sus familiares y amigos.

  • Eduardo dijo:

    Piero es el investigador más acucioso que haya escrito sobre el internacionalismo cubano. MISIONES EN CONFLICTO y VISIONES DE LIBERTAD son libros imprescindibles
    para el que quiera conocer la verdad de nuestra actuación en África. Su dolor es el mío.

    • Duda dijo:

      Los libros de Piero son excelentes. De esos de volver a leer de vez en cuando. Lo que me molesta es que siempre tengamos que esperar a que alguien de afuera nos descubra, empezando por Colón, Ocampo, Humboldt, Oscar de León, Ry Cooder, Piero, etc. No pueden los historiadores cubanos hacer libros así, objetivos y amenos? Gracias Piero por descubrirnos, una vez más.

  • GEORQUI dijo:

    Excelente el homenaje del Profesor Piero a su entrañable hermano Risquet

  • Henry dijo:

    Muy bonito el articulo.
    Hasta siempre amigo!!

  • Raquel Toledo Padilla dijo:

    La Brigada Médica Cubana en Swazilandia lamenta la perdida del compañero Jorge Risquet, sabemos de su entrega a la liberación de Angola, pero también su prestigio y autoridad llega hasta los más profundo del continente africano, Cuba pierde a un hijo que le dio gloria pero su ejemplo perdurara en la continuación de nuestra propia historia dentro de la nación y en toda la solidaridad que brindamos a este continente plagado por el mal de las enfermedades emergentes y remergentes que silencian y diesman a sus pueblos en cada despertar.

  • Luis Manuel González Fonseca dijo:

    Hay nombres que siempre deben escribirse con Mayuscula como el de JORGE RISQUET

    y Tambien hombres que nunca serán olvidados.
    Gloria para JORGE RISQUET .

  • el mauri dijo:

    Ya conocía de estas y otras anécdotas al leer “Misiones en conflicto” del autor. Muestra a Risquet en toda magnitud.E.P.D

  • RULY EL SPIRITUANO dijo:

    Los que han luchado por la vida,no mueren,se siembran en la fertil tierra de la Patria cubana agradecida,descansa en paz compañero Risquet.

  • Rafael Cantero Pérez dijo:

    Fui uno de los miles de hombres que, cuando Risquet conversaba con los surafricanos, tal como explica aquí el profesor Piero, estaba, al pie del cañón, específicamente al frente de un grupo coheteril AA Pechora, en el sur de Angola. Nuestros soldados y nosotros los oficiales estábamos muy atentos a estas conversaciones, aunque el Comandante nos alertó a hacer lo que nos tocaba, enfrentar al enemigo y detenerlo. Leí el excelente libro de Gieleses “Misiones en conflicto”, por lo que esta crónica la sentí de cerca, porque me acercó a tiempos inolvidables, cuando mis compañeros, tanto los oficiales y soldados bajo mi mando, fuimos un granito de arena en la proeza reconocida por un grande como Nelson Mandela, y a Risquet le corresponde el honor de haber representado dignamente a la Patria de Martí, Fidel y Raúl.

  • Tacuara dijo:

    Jorge Risquet tuvo una vida extraordinaria al servicio de la Revolución y de nuestra patria. Entre sus muchas virtudes la MODESTIA, LA SENCILLEZ Y LA HUMILDAD destacan como un ejemplo para todos los cubanos de como se sirve a la patria sin esperar nada a cambio; solo el infinito placer de saberse cumplidor con su deber. Gloria eterna a Jorge Risquet. Y nuestras condolencias a sus familiares, amigos y compañeros y por supuesto al Investigador Piero Gleijeses, cuyas sentidas palabras nos han conmovido.

  • calixto del Yayabo dijo:

    Al escribir la historia Patria de los últimos 60 años el nombre de Jorge Risquet será reiterado en múltiples episodios. Integrante de una generación de cubanos que lo dieron todo por el bienestar del pueblo. Ha querido, por Ley de la naturaleza, partir físicamente, más los valores y principios por los que luchó se han enraizado en millones de cubanos. El dolor es nuestro y multiplicado. Parta confiado que La Patria os comtempla orgullosa.

  • Antonio dijo:

    Hermoso artículo de homenaje al valeroso compañero. Las nuevas generaciones no olvidaremos la actitud de los revolucionarios y rebeldes que nos enseñaron el camino de la libertad.
    Gloria eterna a los héroes de la Patria!!!

  • Hector Martinez dijo:

    Un héroe ha partido, para ser desde ahora mas que eterno. Conocí sobre el trabajo de Jorge Risquet cuando se abrieron las negociaciones en Africa donde Cuba tuvo su lugar a fuerza de sus razones y sus victorias militares contra cuanto ejército se le pusiera enfrente queriendo continuar limitando o impidiendo la independencia de Angola, la liberación de Namibia o la caída del apartheid en Sudafrica.

    Su sabiduría, su agudeza, su ingenio, su firmeza demostrado en esos momentos nos presentaron a un soldado eficiente, implacable, impasable, maduro y ameno.

    Mi eterna gratitud a esta clase de héroes por sobre todas las cosas. Mi homenaje es querer ser como él: Hasta la victoria siempre !!!!

  • osvaldo dijo:

    Desde niño, aquí en Santiago de Cuba escuchaba mucho sobre su activa presencia aquí o allá; siempre haciendo, fundando, educando, enriqueciendo y alegrando con su eterna sonrisa. Ya adulto, de igual forma. Fueron su valentía, firmeza, fidelidad, inteligencia y sobre todo su sencillez las cualidades que mucho admiré en este valeroso combatiente de la Revolución. ! Sensible pérdida y digno ejemplo a seguir !..

  • Martha Sonia Robaina Castellanos dijo:

    Otra pérdida irreparable, un gran hombre con fuertes principios y muchas virtudes, realmente no esperábamos que se nos fuera ahora, pero nos deja su ejemplo, mis condolencias para sus familiares.

  • Gumersindo Abelarde Aróstegui. dijo:

    Mi más sentido pésame a sus familiares y compañeros de lucha. Gracias por tu ejemplo Jorge Risquet. Viviras eternamente en el corazón de todos los revolucinarios de Cuba y el Mundo. Descansa en paz HERMANO.

  • Raisa dijo:

    Ciertamente como dice Piero Gleijeses, Cuba ha perdido un Gran Hombre “GLORIA ETERNA A JORGE RISQUET”

  • ynk dijo:

    Conmueve inmensamente pensar en otra dimensión a quien continuará siendo la máxima expresión de modestia verdadera, altruismo, fidelidad a la justicia mezclada con una gran inteligencia; a quien sin duda constituye el mayor orgullo de Cuba en África: Risquet, su riquísima historia.
    Este hombre de fidelidad secular, dignificó hasta la eternidad la condición que presupone la expresión más alta de altruismo de la especie humana: el internacionalismo. Su existencia rezará en la memoria histórica intercontinental, como uno de los acontecimientos que ayudaron a formar la identidad de la dignidad y la justicia.
    Los que han vivido muchos años atentos a los asuntos del mundo, han sufrido el martirio de los pueblos oprimidos y conocen muy bien las entrañas del imperialismo y del colonialismo y bajo estas palabras usadas en algún escenario, pelean siempre, porque: “Se pelea mientras hay un porqué, ya que puso la Naturaleza la necesidad de justicia en unas almas, y en otras la de desconocerla y ofenderla. Mientras la justicia no esté conseguida, se pelea.”Risquet ha sido de los hombres que no pueden abandonar nunca aquello en lo que realmente creen, y la dignidad y la justicia han constituido para él, motivos más que verdaderos.
    Así lo recordaremos: como Jefe de redacción y director de la publicación quincenal Magazine Mella, aprendiendo el oficio de periodista, denunciando la corrupción, los crímenes y la entrega al imperialismo, como absuelto de juicios, saliendo de prisión, brillando en negociaciones internacionales con el empeño sagrado de que: Esta vez, Cuba no pudo ser excluida por Estados Unidos; sin proferir amenazas, pero sin ofrecer calmantes. Lo recordaremos con su rico acervo histórico por la redención de los decaídos. Como el portador del abrazo fraternal y el mensaje del comandante Fidel Castro, reiterando la más plena solidaridad de Cuba con la lucha de cualquier pueblo en cualquier geografía, entrevistándose con dignatarios, en Cumbres, coloquios, foros de solidaridad, incorporando pueblos al concierto de naciones libres del mundo, como embajador de las contribuciones solidarias de Cuba.
    Lo recordaremos repudiando regímenes, al colonialismo y sus contemporáneas versiones, presidiendo la delegación de Cuba al Simposium Tripartita sobre la Crisis de Octubre, efectuado en Moscú, rompiendo mitos de la falsa supremacía. Lo recordaremos en la imposición de órdenes y condecoraciones, dirigiendo palabras a los estudiantes universitarios honrando a nuestros más ilustres mártires, aceptando la condición de Miembro de Honor de diversas sociedades, en Congresos Internacionales, cortando la cinta que abre las puertas a instituciones sociales, culturales, disertando magistrales conferencias para altos estudios de varios continentes, predicando con su existencia las profundas raíces del internacionalismo de los cubanos, expresándolo muchas veces en la deuda eterna contraída con más de un millón de africanos que durante más de 300 años fueron ¨cubanizados¨ como esclavos.
    Lo recordaremos en sus inéditos recuentos memorables, en cientos de Aniversarios de las más valiosas dimensiones humanas, en la presentación de libros históricos de altos quilates, aunque expresara alguna vez que prefería hacerlo por escrito, a través de exquisitos prólogos y profiriendo que otros de similar talla como su amigo respetado y admirado Angel Dalmau, lo harían mejor; alegando la gran experiencia sobre África y el lúcido sentido analítico que caracteriza a ese amigo común. Lo recordaremos acogiendo con entusiasmo proposiciones sobre asuntos editoriales, abriendo puertas al extenso patrimonio para el consumo de las nuevas generaciones, dejándonos beber de los exquisitos tomos de su servicio a la Revolución cubana, que describen el relieve histórico de su fructífera existencia.
    Si osamos contabilizar los más altos títulos y condecoraciones, lo encontraríamos otra vez ofreciendo un sentido homenaje, distinto a los incontables que han atesorado la causa obrera, el militante comunista, o el cubano de más antigua militancia en las filas del Partido Comunista. Será sin dudas el magno acontecimiento de este 28 de septiembre, el punto de partida para su reafirmación eterna en el más aquilatado patrimonio.
    Comandante octogenario, gracias por las sustanciosas contribuciones para con el libro que me ratificó en aquel Aniversario honrando a Mariana Grajales, cuando apretó mis manos y me reiteró que debía terminar de escribir. Ese libro sobre la Masacre de Cassinga, en el cual Puente Ferro y usted han militado como asesores para mi acopio incuantificable de orgullo; orgullo que develo hoy, este día luctuoso de conmovida recordación, desde donde trataré de enviarle estas, las palabras que me brotan voluntarias, en el acontecimiento íntimo y eterno de congregarle.
    Gracias Risquet por seguir existiendo.

  • Ernest dijo:

    Excelente articulo que retrata a un hombre, a un cubano que no puede ser resumido en en un articulo periodistico, ni quizas en un libro, Su muerte me sorprendio, desconocia la enfermedad que lo limitaba, pero que no lo vencio, porque lo que Risquet hizo por nuestro pais, y por otros paises del mundo, es su mayor testimonio de presencia y de permanencia. El mayor tributo a la memoria de Risquet esta en cada uno de nosotros y en cada habitante de los pueblos africanos, es por tanto un tributo vivo. Mis condolencias a sus familiares, y a nuestro pais, porque él era un hijo de nuestra nación

  • Joan dijo:

    Quisiera leer ambos libros, pero no los he encontrado en librerías y solo he encontrado fragmentos en Internet que han incrementado mi interes por leerlos de tapa a tapa. ¿Como conseguirlos en Cuba?

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Piero Gleijeses

Piero Gleijeses

Piero Gleijeses es profesor de política exterior de Estados Unidos en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados (SAIS), de la Universidad Johns Hopkins. Ha publicado, entre otros, el libro “Visiones de la Libertad: La Habana, Washington, Pretoria y la lucha por el sur de África , 1976-1991”.

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