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Eusebio Leal: No se presenta la Revolución ante la posteridad con las manos vacías

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Eusebio Leal Spengler (D), historiador de la ciudad de La Habana, interviene en el debate del informe de la Comisión Cultura, Educación y Sociedad, del VIII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), en el Palacio de las Convenciones de La Habana, el 12 de abril de 2014. AIN FOTO/Roberto MOREJON RODRIGUEZ

Eusebio Leal Spengler (D), historiador de la ciudad de La Habana, interviene en el debate del informe de la Comisión Cultura, Educación y Sociedad, del VIII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), en el Palacio de las Convenciones de La Habana, el 12 de abril de 2014. AIN FOTO/Roberto MOREJON RODRIGUEZ

Intervención del Historiador de La Habana, Eusebio Leal, en el VIII Congreso de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)

Quisiera felicitar mucho, ante todo, a todo el Consejo y particularmente a nuestro querido y admirado Miguel (Barnet). Siempre he creído que es una de las más brillantes figuras de nuestra intelectualidad de todos los tiempos, y con una de las más sólidas formaciones intelectuales: antropólogo, poeta, escritor brillante, novelista premiado, orador.

Eso se acerca mucho a ese ideal que magistralmente explicaba la doctora Graziella Pogolotti cuando señalaba el papel de los intelectuales cubanos en el siglo XIX y lo que hicieron y cómo contribuyeron a ir formando, en circunstancias tan difíciles y tan arduas, un ideal de nación; y cómo surgieron allí conflictos y contradicciones, aun entre ellos mismos.

Es inolvidable el sentimiento de pesar y tristeza de (José María) Heredia, que muere lejos de Cuba, y que fue incomprendido por los propios compañeros de generación cuando, por razones estrictamente personales, decidió volver a Cuba en una circunstancia difícil.

Otros cuestionaban a la Avellaneda porque había salido de Cuba y no había regresado; solo para recibir el imponente tributo de la intelectualidad cubana. Estamos celebrando su bicentenario.

Y, desde luego, aquí se ha evocado una serie de nombres que serían infinitos. Cuando uno de los más conspicuos partícipes del evento, nuestro amigo Esteban (Morales) hablaba de la necesidad del monumento a (José Antonio) Aponte, recordaba las palabras de José Martí a José Joaquín Palma, el poeta emigrado que viviendo en Guatemala y compositor críptico del Himno Nacional de aquella patria, fue el primer biógrafo de Céspedes: “Nosotros tenemos héroes que eternizar, heroínas que enaltecer, admirables pujanzas que encomiar. Nosotros tenemos agraviada a la legión gloriosa de nuestros mártires a los cuales debemos nuestros cánticos y nuestro signo, o nuestros trinos y nuestro signo”; quiere decir que serían muchos los monumentos a erigir e incontables las memorias. El subdesarrollo genera como mal terrible el olvido.

Es como si fuese necesario comenzar todos los días. Por eso la doctora Pogolotti, en admirable lección, explicaba la necesidad de la memoria.
Aquí en la sala ha estado sentado el primer Ministro de Educación de la Revolución Cubana, el Doctor Armando Hart. Lo fue porque, hijo de una estirpe de pensadores, de abogados, de hombres que creyeron en el derecho, puso su espalda al látigo, la frente alta al juicio, porque fue consecuente con la enseñanza de su padre, el primer magistrado, y primer cubano en llevar la Orden Nacional José Martí, porque puso por medio la sangre de su hermano y porque además durante muchos años, durante el tiempo vital de su acción como Ministro de Educación, tuvimos el privilegio –sobre todo los mayores– de participar en aquel magno acontecimiento que fue la alfabetización.

Los que fuimos alfabetizadores, los que asistimos a la concentración a la Plaza, con los lápices; los que fueron al campo o estábamos en la periferia agónica e infernal de las ciudades, enseñando a leer y escribir, sabemos cómo es esta historia.

No se presenta la Revolución ante la posteridad con las manos vacías, no.
Con razón se ha dicho que el magisterio cubano y los maestros cubanos fueron los depositarios del fuego; fueron los que guardaron la estrella radiante.

Eduardo Torres Cuevas, otro brillante intelectual, presidente de nuestra Academia, decía en una oportunidad que el sentimiento precede al conocimiento. Lo primero es el sentimiento. Nosotros no sabemos que nuestra madre es tal hasta mucho tiempo después. Lo primero fue el silencio sepulcral del claustro materno, luego el alumbramiento, luego alguien cuyo palpitante corazón no recordamos, pero que nos nutrió, nos dio vida. Finalmente, identificamos ese ser con la palabra madre.

El General Presidente requería y hablaba de la urgencia de la teoría revolucionaria, un pensamiento leninista, no hay Revolución sin teoría revolucionaria. ¡Pero qué suerte ha tenido este país, que ha tenido una pléyade tan destacada y gloriosa de intelectuales, pensadores, como también de científicos! “¡Cómo es posible!”, preguntaba yo a una persona el otro día. Cada vez me admiro más de Joaquín Albarrán, qué figura, qué extraño misterio el de ese pueblo, Sagua la Grande, que dio figuras tan extraordinarias. ¡Qué privilegio el de San Juan y Martínez, que dio a esas dos inteligencias extraordinarias, a esas dos almas puras y grandes y comprometidas cuyos padres conocí!
Entonces nosotros no podemos sentir el desaliento aterrador de que hablaba José Joaquín Palma. Nosotros tenemos que sentir que no es grave ni complejo que en una reunión como esta, más breve o más larga, se discuta o se batalle.

Hace 48 horas cuando esto comenzaba, daba la casualidad de que se conmemoraba aniversario de la gloriosa Asamblea Constituyente de Guáimaro, utopía cubana democrática. Pero no podemos ignorar que, aun allí, surgieron problemas y confrontaciones y visiones diferentes del mundo.

Fue Fidel el único que fue capaz de unir este país, después de haber enfrentado desde el nacimiento de la idea infinitas discordias. Para llegar a la concordia, hemos recorrido un largo camino de sangre, de sacrificio.

El Periodo Especial fue un momento duro de Cuba. Salvar a una partida habría sido fácil; pero no lo fue salvar a una nación, hacer pasar a un pueblo por un camino tan angustioso como el paso de Termópilas, pasando trabajos infinitos, y lograr la victoria de podernos hoy reunir aquí de nuevo, con ciertas confortables condiciones que me parecen maravillosas. Ah, pero nos vimos en condiciones tan duras como aquellas que describió Ramón Roa en su criticado y duro libro: A pie y descalzo.

Yo me permito recordar el apasionante prólogo de José Martí a ese libro lindo: Los poetas de la guerra. Todos suscribieron sus versos con su sangre. Y recuerdo la incomprensión de un gran libertador, que no era hombre de cultura, más bien hombre de valor acerado y probado, que, viendo llegar al presidente Bartolomé Masó rodeado de la flor y nata de la intelectualidad, recibió del Presidente la siguiente interpelación: “¿Y a usted qué le pasa, General?”, porque vio que se puso rojo, y este le dijo: “Es que lo veo a usted rodeado de esos bandidos”. Y le dijo: “¿Cómo va a decir usted bandidos, si esto es lo mejor, este es el pensamiento?”. “Yo no sé. A mí me han dicho que son unos poetas”.

Y es que pensaba el adusto libertador que los poetas estaban solo al pie de la lira y el árbol, de la noche, de la estrella, de la rosa y no sabía que casi todos o todos los que ahí estaban fueron mártires y héroes de la revolución cubana.
Entonces, no se presenta la Revolución con las manos vacías. Aquí han pasado cosas terribles. Esta nación tuvo que enfrentar y enfrenta –y recientemente se ha denunciado una nueva y más sutil forma– ataque y agresión. Este país ha tenido que caminar recorriendo también sus propios extravíos, como toda Revolución verdadera.

Recuerdo que cuando el Presidente francés me cursó una invitación sorprendente para asistir a la conmemoración gloriosa de la Revolución Francesa y de la Batalla de Valmy, iba entrando el cuerpo diplomático, los eclesiásticos vistiendo su ropa, los embajadores, príncipes de las dinastía antigua que se encontraban allí, la princesa, Napoleón, etc. Y entonces dije yo a mis adentros: “Si alguna de las grandes figuras de la revolución, de los protagonistas de esta conmemoración, apareciera aquí de pronto, todo el mundo saldría corriendo, incluyéndome a mí”. Claro, se sentiría quizás aquella voz terrible que dijo al amigo: “Me precedes en la muerte”, que fueron las palabras terribles dichas por un amigo al otro.

Pero también recuerdo las de Robespierre cuando, en la enfermería con la mandíbula rota por el disparo, teniendo a Saint-Just por compañero, a aquel le dijo señalando los Derechos del Hombre que estaban sobre la pared de la conserjería: “Al menos pudimos hacer algo”.

Nosotros hemos hecho un poco más de algo. No hay un solo rincón de la Tierra donde no se sienta una que otra vez el nombre sonoro y breve de esta isla: Cuba.

Somos una isla y somos como aparecemos aquí en la sala: como decía yo hace un rato a mi amigo el Chino (Eduardo) Heras, qué mezcla somos, qué creación, qué fascinante creación se ha hecho sobre nosotros. “Se han vertido en ti cien pueblos”, como decía el poeta. África infinita, España infinita, la huella indígena en nuestra sangre, los que vinieron del país del loto, como dijo Dulce María Loynaz, y todos esos esclavos. Y crearon un pueblo que, como decía en un verso bello Martí, cantado como nadie por Miriam Ramos: "qué dulcísimo, qué dulcísimo nombre: cubano".

Entonces, en nombre de eso, diría, debemos salir porque ya se aproxima la hora, sabiendo que hemos logrado un éxito en el Congreso, que se ha escuchado la opinión, que se ha discutido, que ha habido momentos –como es lógico– de tensiones, que ocurren en el seno de la mejor familia, que han elegido a un granado Consejo donde están presentes mujeres y hombres de mucho mérito.

Tenemos un presidente de lujo…

Aquí a veces los compañeros no se han dado cuenta, también la educación y las formas obligan a saber cómo hay que comportarse en cada tiempo y lugar. Está sentado aquí el Primer Vicepresidente –y que conste que yo no soy de Las Villas–. Pero digo esto en gracia a la importancia, como él dijo esta mañana, de la presencia de los ministros del gobierno.

Ah, tú has dicho algo muy grande hace un momento. Has recordado a Fidel. Cuando hace seis años nos reunimos, recuerdo que dije: “Fidel no está porque no puede, no porque no quiere. Pero no ha estado ausente en ningún momento de nuestro espíritu ni de nuestro pensamiento”. Fidel es un hombre, un ser humano, una figura de la historia que ha recibido una luz profunda y sobre las sombras que proyecta tan grande figura tendrá mucho tiempo la Historia que hablar. Pero sin él no habría sido posible esta reunión, ni estas altas consideraciones, ni este sentido que tuvo siempre de cuidar el pensamiento, porque él mismo es un intelectual.

Y cuando tan alto magistrado está ausente y va a cumplir felizmente 87 años, lo vimos recientemente los que tuvimos el privilegio de estar en el acto inaugural de la exposición de Kacho, y entró la estatua que otra vez vive, con sus ojos brillantes, tomó la mano de algunos de nosotros y dijo estas palabras: “Estamos aquí porque hemos resistido”.

Cuando falten unas pocas decenas de minutos entrará por la puerta el que tiene que conducir a este país al umbral de la salida, porque quiero que se sepa que vamos a salir y que estamos saliendo, que el momento es solemne y decisivo, porque muchas cosas se saben y otras no; pero hay que timonear contra olas grandes, hay que pagar deudas, hay que trabajar mucho. El país tiene que producir para que se levante y viva; porque tan importante como pensar, es el pan. Hay que tener un pan para pensar. Hay que meditar si se tiene primero un pan o se hace filosofía. Es necesario tener un pan, y no hay escapatoria. Las mejores amistades, cuando se les debe un solo celemín, tuercen la sonrisa y reclaman el celemín.

Los cubanos no podemos vivir dependientes permanentemente de lo que otros nos dieron o de lo que en momentos determinados obtuvimos. Los cubanos tenemos que salir hacia delante unidos por nuestro propio esfuerzo, con nuestra propia fuerza. Dentro de un rato entrará el que lleva el depósito del fuego que le entregó aquel que, en el momento grave de peligro, dijo: “Lo que Raúl disponga”, y el que lleva lo más importante que ha impedido que nadie ponga un pie en este pueblo: la espada.

Muchas gracias.

Se han publicado 90 comentarios



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  • El justiciero Azul dijo:

    Leal como siempre, una clase magistral cada vez que hace un discurso, profundidad historica y presente certero.

  • JNMM56 dijo:

    Gracias Eusebio por tu permanente enseñanza, por tu amor inmenso a la PATRIA, por tu defensa a ultranza de nuestra identidad, de nuestra cubanía, claro que saldremos adelante unidos en un solo puño por el bien de nuestro pueblo y nuestra nación.

  • Miguel E dijo:

    Genial Leal, genial. Siempre la palabra exacta.

  • Juan dijo:

    Eusebio muy hermosas y magistrales palabras,se nota que la historia es su fuerte,pero la realidad y el mensaje que me llevo es el que se trata de transmitir a diario y es que HAY QUE PRODUCIR,pero para que el pueblo produzca hay que remunerarle bien,de otra manera es imposible. Entonces se entra en un circulo vicioso y como siempre la cadena se rompe por el lado mas debil que es el pueblo.

    • NRT dijo:

      O sea, darle mas dinero a la poblacion, para que compre lo que no se ha producido. El problema principal que tiene Cuba actualmente desde el punto de vista economico es la baja productividad. Todo seria mas facil si en vez de reclamar aumentos de salario, todos fueramos mas productivos. Eso, con los que trabajan, pues hay una gran cantidad de personas capacitadas para trabajar que solo saben quejarse y exigir, pero nada de participar productivamente. El argumento: bajos salarios. Entonces, por donde empezamos? Somos los panaderos.

  • MCS dijo:

    Todavia recuerdo cada minuto en el que se comunico por la television la proclama donde el compañero raul tomaba por decicion del gobierno la precidencia por estar nuestro lider con problemas de salud . Recuerdo las caras de los que me acompañaban en ese momento todos sentian miedo no por el cambio sino por la salud de aquel hombre que nos hiso libre y dijo en el 59 que la lucha no habia terminado al contrario habia empesado . gracias raul por seguir con ese camino . no somos perfectos y no queremos serlo gracias eusebio por siempre recordarnos que no debemos olvidar nuestra historia porque en ese caso ya no seriamos cubanos

  • juan dijo:

    Leyendo el articulo deEusebio, me recoerdaba mis anos de estudiante frente al maestro de historia sus clases eran tan interesante que el timbre del cambio de turno no lo sentia.

  • graciela dijo:

    Cada vez que leo los discursos de este señor, me emociona y admiro desde
    Chile, y desde mi ciudad Valdivia
    Mis respetos

  • RRG dijo:

    Leal como su propio apellido, yo senti al escucharlo grandes emociones en cada palabra certera y que algunos como yo no conociamos de la historia de nuestra Cuba. Eso es cultura y lo demas avanza solo. Gracias Eusebio por existir y esté seguro, usted tambien es hombre grande que proyectara su valiosa sombra como la de Fidel.

  • RUBEN RUIZ dijo:

    Eusebio, eres un hombre culto, trabajador y valiente que identifica el camino correcto para salir adelante, apegado a la historia y la econmía, el pueblo agradeceria que tus ideas sirvan a otros dirigentes para levantar la espada y manejarla con inteligencia e inmediatez para que Cuba se desarrolle, bastante tiempo hemos perdido con tantos negligentes.

  • Indio dijo:

    Nuestro Historiador mayor, Eusebio Leal, siempre tan leal como ideal para beber de la fuente de la sabiduría y de la historia. Nunca me cansaré de escucharlo.

  • amaury vazquez dijo:

    En momentos en los cuales desde lejos los que vivimos en el exterior deseamos serle util a las circunstancias de nuestra CUBA madre no solo vemos con orgullo el brillo de nuestro FIDEL que proyecta sombras,descubrimos ademàs (como herramienta a nuestra intenciòn de cooperar ) la otra luz necesaria ,que produce tambièn sombras a su paso ,en el verbo puntual y la prosa fiel del doctor LEAL.Que privilegio esta cubanidad mìa con estos seres luminosos.

  • Arrow dijo:

    Ayer lo vi en la tele, q orador mas bueno, no te cansas de escucharlo.Y en sus palabras rebuscadas para mi conocimiento supe interpretar todo lo q el queria decir

  • Jose Antonio Fdez Cruz dijo:

    Leal, gracias, una mas, eso esta mas claro que el agua, sin trabajo no habra pan y eso si es filosofia, no esperemos por el futuro, debemos labrar nuestro presente para que haya futuro, futuro economico sin dependencia de nadie, con lo que tenemos y seremos mas digno de nuestra historia.

  • Pensativo dijo:

    Leal es un probado intelectual en el mas amplio sentido de la palabra y sin embargo,se entiende y comprende cada palabra que dice. Eusebio Leal habla para todos, los que saben mucho y los que casi no sabemos nada; magistral y bello discurso.

  • Alejandro dijo:

    Precisamente Graciela Pogoloty habia dicho que sol la cultura nos salvaba, martí nos dejó su "ser cultos para ser libres", como tambien dijo que la libertad es el derecho de cada hombre a ser honrrado y cuando tengo un tiempo de pensarla esta definición de libertad me deja sin aliento. Como siempre Eusebio nos muestra la necesidad de conocer la historia, de recordar a todos y por el bien de todos. Tenemos lineamientos, guía de nuestro camino no solo en lo económico, nos faltan sentimientos que como bien dice van primero, hemos instruido pero la familia necesita educar, formar hombres para mañana

  • jfk dijo:

    Eusebio Leal como simepre, es un genio de la palabra, solo me preocupa algo del congreso de la UNEAC, vi bastante poco, pero en cuanto al debate de los medios audiovisuales.. todo lo que alli se dijo se ha estado diciendo desde siempre, al parecer nada cambia...quien se encarga de cambiarlo todo lo que debe de ser cambiado? cuantos congresos haran falta para ello y que no quede al final en palabras muertas y gestos elaborados de los que las dicen?

  • esta dijo:

    Mi saludo para ud.
    es verdad que tiene sabiduria y reparte enseñanza, se le agrede ,por las nuevas generaciones ,que lo lean y lo interpreten. Es ud un verdadero cubano de todos los tiempos

  • Dailyn dijo:

    Como siempre, la palabra.... clara, certera, objetiva, elocuente y dialógica

  • Margarita dijo:

    DON EUSEBIO COMO SIEMPRE, LEAL, HACE VIBRAR LA SENSIBILIDAD DE TODOS.
    DON MIGUEL BARNET, SUBLIMA MUCHOS ESTAMOS EMPUJANDO NUESTRO PAÍS. YO DE MI HUMILDE POSICIÓN, EDUCADORA

  • rdamian dijo:

    Excelente intervención.

  • carser dijo:

    El itelecutal, que siempre nos haces reflexionar con sus palabras, cuba hoy mas que nunca necesita de pensadores como Esubeio Leal, que ven las cosas desde diferentes perspectiva, y una vez más hace su recuento de la historia a la que no debemos olvidar para saber quienes somos y que estamos siempre en la batalla.

  • Alberto Folás Morales dijo:

    Gracias por sus palabras haciendole usted honor a su apellido ha sido, es y será Leal a la vanguardia del pensamiento cubano de todos los tiempos, para presentarnoslo como semilla al surco en sus más disimiles esferas y trascender a la posteridad con la satisfacción del deber cumplido.

  • memoria dijo:

    Que estupenda pieza de oratoria, de cubanía, de esperanza y de luz.
    Eso es intelectualidad, conocimiento y honor.
    Salud Eusebio, lo necesitamos mucho aún.

  • fehag dijo:

    realmente impresionante y profunda las palabras de Eusebio Leal, que nivel político y social hay en ellas, cada día es digno de admirar mas.

  • Ismaelillo dijo:

    No me gustó el discurso de Eusebio Leal. Me recordó épocas pasadas, ya superadas, que quieren retornar. Hace falta más democracia, que los criterios de los escritores y artistas sean tomados en cuenta. El discurso de trinchera no es el que corresponde a esta época.

  • Clemente dijo:

    Tengo la percepción de que, salvo haber desaparecido a la policía sanguinaria de Batista, haber garantizado la educación y la salud pública, este país está retornando a 1959. Nada más y nada menos que 55 años de retroceso. Trabajo particular, los extranjeros invirtiendo en sectores claves... y la economía de mi familia, de mal en peor.
    Nada, que perdí mi tiempo esperando...

  • gilberto dijo:

    si un comentario aparece en el debate como recibido y despues desaparece, significa que se decidio no publicarlo ?

  • Salvador dijo:

    ¡Que prosa, la retorica de un titán, que con voz de trueno fustiga y caricia!. Que ejemplo de cultura y de historia para el mundo, orgullo de cubanos que semjante varon hable por todos, me parece estar viendo al apostol, con aquel verbo incontenible de amor por una nación por la cual dio su vida

  • XPYOL dijo:

    Sinceramente: MAGISTRAL!!!

  • javier dijo:

    Muy sabias sus palabras sobre todo de historia un gran conocedor de cuba y su sociedad ,pero lo del pan creo que ahi no dijo nada que antes no se habia dicho lo que hace falta que se cumpla en la practica .

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Eusebio Leal

Eusebio Leal

Escritor y ensayista cubano. Historiador de La Habana..

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