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Coherencia, santa palabra

En este artículo: Capitalismo, Cuba, Socialismo
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“Lo que con amor hacía una mano lo rompía con otra el desamor”
Silvio Rodríguez. Hacia el porvenir
“A la larga el aparato político no puede defender victoriosamente en guerra, o imponer en la paz, lo  que  la  cultura  niega.
(…)
“La ubicuidad de la llovizna radioactiva es deleznable comparada con la pervasividad del rocío de signos. La guerra real tiene estancamientos y armisticios: la de la cultura no.”
Luis Britto García. El imperio contracultural. Del rock a la postmodernidad

En una ocasión escuché decir a Josefa Bracero, quien durante varios años dirigió la radio cubana, que muchas veces se hacen excelentes spots contra el hábito de fumar y luego en un capítulo de radionovela se fuman cien cigarros.

Un texto del trovador Fidel Díaz Castro sobre un programa de televisión del Canal Educativo de la Televisión cubana llamado Arte y corte me ha hecho recordar aquella certera afirmación. Escribía el también director de la revista El Caimán Barbudo:

“…hicieron como un reportajillo que dice, descarnada y admirativamente, que las modas universales salen de los jóvenes estadounidenses y describen todos los detalles, de tipos de chalecos, sombreros, hasta bufandas que debemos usar si queremos estar a la moda, o sea que descaradamente nos dicen que debemos parecernos a ellos, pues los que dicen lo que es hermoso y lo que no, son los del Norte, allí nace la belleza que debemos imitar. Si eso fuera poco, nos invitan de pronto con el eslogan de que si quieres vestir como los famosos sigas a X cantante de moda, y ponen el video clip de un joven cantante estadounidense y resaltan sus zapatos de dos tonos, etc., etc.etc…”

Haciendo zapping alcancé casualmente a ver el domingo siguiente el final del referido programa, donde de nuevo hubo desfiles con bufandas, gorros de invierno… pero esta vez para niños, con todos los figurantes rubios, como corresponde a la mayor parte de los habitantes en el clima que necesita esos accesorios; seguido por uno mucho más corto de una pasarela de niñas cubanas con el fondo de una música nada infantil.

Uno de los comentarios que sobre el texto de Fidelito se publicaron después en el blog de El diablo Ilustrado habla del origen del programa de televisión en el proyecto de un cuentapropista:

“con intervenciones en espacios públicos, irónicamente vive al fondo del gobierno y no es una metáfora, su calle es paralela a la sede de la asamblea provincial del gobierno del poder popular en la avenida de las misiones, quienes deberían ocuparse del bienestar urbano de nuestros vecinos; Por eso, el problema es mucho mayor a unos 27 minutos de televisión. Es evidente que se ha comprado el ideario estético de nuestros hijos con patrones foráneos, pq ese programa no es otra cosa que una enmascarada promoción comercial dentro de una realidad que simula ser desconocida por el locutor oficial.”

No dudo de las buenas intenciones de esta persona y de quienes lo apoyan pero una cosa es impulsar correctamente la gestión no estatal en nuestra economía, e incluso reflejarlo en los medios de acuerdo al espacio que va alcanzando en la sociedad cubana, contribuyendo a eliminar viejos estigmas y prejuicios, y otra, bien distinta, es convertir eso en plataforma para la importación acrítica de modelos culturales para los niños cubanos a través de una televisión pública y con el nombre de educativa. ¿Cuáles son nuestras prioridades? Un día antes escuché en la misma televisión a una especialista de su redacción infantil quejarse de que los programas más recientes para niños (La sombrilla amarilla y El camino de los juglares, son los que mencionó) no se producen desde el 2003.

No vi en la Televisión cubana la foto cubanísima del Secretario General de la ONU pelándose con una cuentapropista en La Habana Vieja en compañía del Historiador de la Ciudad y la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, quizás alguien juzgó inútil, o tal vez frívola, la escena que ayudó a echar por tierra muchas mentiras sobre Cuba. Pero eso sí, todos los domingos -a juzgar por lo que dice Fidelito y añaden sus foristas- el dinero que no hay para producir buenos programas cubanos para niños sirve para inculcar un modelo de vida y consumo que la mayoría no podrá satisfacer ni en Cuba ni en ninguna parte.

Hace unas semanas, en una barbería estatal llamada Él y ella, el pelado me costó cinco pesos cubanos, con trato amable y rápido. Demoré quince minutos desde que llegué hasta marcharme. Si noticia es el hombre que muerde al perro, pelarse hoy en Cuba por ese precio debería ocupar primeras planas. Aunque para ese espacio, más cercano al bolsillo y las aspiraciones de todos los cubanos, no hay promoción.

Es necesario recordar que el pensamiento que, por ahora -confundiendo modelos de gestión con sistema económico-social- se ceba contra el socialismo y la Revolución con la extendida chapucería e ineficiencia de los servicios, la gastronomía y el comercio estatales como bandera, pero agazapado, se afila los dientes con la ciencia, la educación, la salud, el deporte, la cultura y los medios, fue absolutamente marginal en la discusión de los Lineamientos Económicos y Sociales.

La “mano invisible del mercado” 

No es sólo en esos escenarios donde se dirime la relación entre los símbolos y la economía en el futuro de Cuba ¿Qué hacemos con la heladería Coppelia, símbolo del acceso popular al consumo y el refinamiento -como otros- creado por Celia Sánchez y Fidel, devenido hoy emblema de la vulgaridad y el engaño al consumidor? No creo que el consenso popular sea que se la entreguemos a un cuentapropista caritativo, término que va volviéndose un verdadero oxímoron en agromercados y otros lugares. Vale la pena preguntarse por qué en Santiago de Cuba, y otros territorios, instalaciones similares aCoppelia funcionan con eficacia y buen gusto bajo gestión estatal ¿Qué señal nos envía la realidad cuando un intérprete de “chistes soeces y tontos” salta desde lujosos establecimientos gastronómicos en La Habana y ejerce como anfitrión estelar en nuestra televisión?

Como afirmara Paquita Armas Fonseca, a propósito de ese suceso, “tenemos el deber de transmitir cultura, y nunca afianzar los gustos que se abren paso, gracias al mercantilismo”. He sido testigo -este fin de año y el anterior- de la presentación de algunos personajes como el que citaba Paquita en su texto, cuyos guiones -diseñados para los lugares donde se presentan habitualmente- son impuestos a colectivos de trabajadores que por una vez al año reciben el incoherente premio de su actuación en las actividades que empresas, organismos e instituciones realizan por el aniversario de la Revolución. En ausencia de la creatividad y la movilización de la inteligencia que debe esperarse del humor, las palabras “mierda”, “el coño de su madre” y otras de similar cariz son repetidas hasta el paroxismo en “un tratado de lingüística escatológica”, frase que el escritor Miguel Barnet utilizó en un poema para referirse a la radio de Miami pero que dolorosamente es cada vez más aplicable a esta realidad.

Es un problema que trasciende la televisión y no se soluciona con censuras, hay que ir a la economía y su papel decisivo a través de la Ley de la oferta y la demanda. Decía el gran humorista Alejandro García (Virulo) en una entrevista reciente con Pedro de la Hoz, publicada en Granma:

“Hay una historia que no puede ser olvidada. En los años ochenta el humor vivió momentos muy interesantes a partir de la multiplicación de colectivos, surgidos casi siempre en los medios universitarios, con propuestas ingeniosas e inteligentes, de sólido basamento cultural. Fue interesante ver cómo sus espectáculos llegaban a la sensibilidad popular sin concesiones. Recuerdo la Leña del Humor, en Santa Clara, la Seña del Humor en Matanzas, asesorada en sus inicios por Jorge Guerra, y aquí en La Habana Sala-Manca, de estudiantes del Instituto Superior de Arte, entre ellos Osvaldo Doimeadiós, y Onondivepa, entre otros. Recuerdo también a Churrisco y Ulises Toirac de aquellos tiempos.

“Podíamos hablar entonces de un movimiento y eso fue lo que dio pie en 1990 a la fundación del Centro Promotor del Humor, por parte del Ministerio de Cultura. Teníamos por sede al cine Acapulco; mientras en el Karl Marx el Conjunto Nacional de Espectáculos, que yo dirigía, mantenía las puertas abiertas a la integración de esas propuestas con nuestro trabajo. El Centro tenía sus fundamentos en la promoción y no en la comercialización. Con la realidad económica que se impuso en el país a medida que avanzaron los noventa, todo esto sufrió cambios y el Centro comenzó a funcionar bajo un criterio empresarial.

“En años sucesivos y hasta la actualidad, el humor escénico se ha debatido entre quienes apuestan por la agudeza, la inteligencia y el respeto al público y quienes toman el camino fácil del chiste de mal gusto, agresivo, empobrecido ética y estéticamente, alentado por cierto público que fue copando las capacidades de centros nocturnos y pedía y pagaba para satisfacer sus apetencias. Esto último no tiene por qué ser así. Yo creo en el humor inteligente y en la inteligencia de nuestro mejor público. Es la mejor manera de abrir, en nuestro caso, una ventana al futuro”.

Al fenómeno, también se ha referido Oni Acosta Llerena en un texto que ya comentamos:

“¿Quiénes frecuentan los centros nocturnos cubanos? ¿Acaso médicos, periodistas, poetas, ingenieros, profesores, ejecutivos? Sabemos que no.

“¿Hacia quiénes van dirigidos los chistes de sub-mal gusto de muchos de estos lugares? No hay que dedicar cinco o seis largos años de carrera para darse cuenta del fenómeno en cuestión, como tampoco de una lamentable regla entre la oferta y la demanda: el que paga, manda. Y aquí radica uno de los puntos neurálgicos del problema, pues desde esos malos chistes, la decoración y hasta la mala música ofertada en disímiles lugares, estos están diseñados para satisfacer a aquel cliente de bajo nivel, que quiere verse reflejado en cada una de esas propuestas y, donde, por desgracia, es mayoría la que asiste.

“Paradójicamente hay una minoría que asiste pero como grupo minoritario, no dicta sus patrones culturales y de gusto; es la misma que levanta día a día el sueño de país que queremos mantener. Es por ello que la marginalidad, la “guapería”, las malas palabras y demás, repletan la inmensa mayoría de los centros nocturnos de La Habana.”

Ulises Toirac, un humorista surgido, como recuerda Virulo, del movimiento de aficionados de la Federación Estudiantil Universitaria, decía en un debate en la UNEAC: “igual que hay un reguetón en la música —con lógicas excepciones— que se mueve por un lenguaje soez, utiliza palabras obscenas —las mismas que se oyen en la calle— y tienen un ritmo repetitivo, que no aporta nada al ser humano, hoy existe un reguetón en el humor que sigue esa misma tendencia y fructifica en centros nocturnos”. Él también citaba como causa la economía: “esto cambiará cuando mejoren las condiciones económicas en Cuba y a un actor cómico, con un programa de alta aceptación, se le pueda pagar lo que necesita para vivir sin que tenga que recurrir a otros trabajos con menos valores estéticos pero mucho mejor remunerados”…

Extrapolemos a otros campos el escenario descrito por Ulises para el humor y el reguetón y preguntémonos si al mejorar la economía quedarán valores que defender, cuando hay un grupo social que a fuerza de dinero está imponiendo sus antivalores aprovechando las ventajas que le ofrece la relación oferta-demanda en una economía aún deformada. Una ideología se reproduce en la vida cotidiana -es decir, en la economía- o fracasa, conscientes de ello se impulsan las transformaciones para que la llamada ley fundamental del socialismo -De cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo- se cumpla y coloque las cosas donde van.

Si como planteó Gramsci y recordaba Graziella Pogolotti en Juventud Rebelde “la hegemonía se edifica desde el poder económico y se sustenta en sus intelectuales orgánicos encargados de esterilizar la capacidad de resistencia de las víctimas”, en lo que se endereza la pirámide social hoy invertida, hay que encontrar vías para que esos valores se reproduzcan en las actuales condiciones económicas del país y evitar que el peligro de -en palabras del Ché-  “crear asalariados dóciles al pensamiento oficial ni «becarios» que vivan al amparo del presupuesto, ejerciendo una libertad entre comillas” se transforme, con el mismo presupuesto,  en servir dócilmente al pensamiento oficial… del capitalismo. Siento que eso es lo que intentó hacer Fidel entre los años 2000 y 2006 y que Fernando Martínez Heredia describe como una ”ofensiva” que pretendió “frenar desigualdades y reforzar al socialismo”.

Martínez Heredia dijo el pasado enero frente a un grupo de periodistas cubanos algo muy inquietante sobre el contenido de nuestros medios:

“Es impresionante cuánto material que responde a esa campaña imperialista ocupa espacio en medios de comunicación que pertenecen al Estado cubano. Es vital crear conciencia acerca de esto, y sobre todo actuar en contra de algún modo que sea efectivo. En general, el mundo de lo político y el de lo apolítico están viviendo en paralelo, con escasos conflictos y aparentemente sin generar cambios en la situación. Como esto no genera confrontaciones, podría parecer innecesario que quien se sienta revolucionario vea con alarma lo que sucede y actúe en consecuencia. Ese sería un error muy grave. En realidad, esa calmada convivencia solo contribuye a reforzar un proceso sumamente peligroso de desarme ideológico que está en marcha en nuestro país.”

En países subdesarrollados, sólo aquellos de alta población, y por tanto, con una franja de las clase media alta que consume cultura -como en Argentina y Brasil, por ejemplo- esta se convierte en masa crítica y la producción audiovisual nacional logra ser rentable y con difusión masiva, a partir de una industria cultural propia y el apoyo del estado. Eso no impide la exclusión de las mayorías del disfrute de la cultura, aunque sí permite la permanencia de una importante producción nacional de calidad en los medios que muchas veces reproduce la ideología dominante pero otras da espacio a un pensamieto alternativo. En los demás países de nuestro entorno, ello no existe y son invadidos por lo que desde Miami se define como “cultura latina” y que ha venido apareciendo de manera cada vez más significativa en las pantallas de nuestros televisores, además de circular masivamente aquí por vías no formales.

Nuestro escenario es distinto porque venimos -gracias al socialismo- de una política de democratización de la cultura que busca ponerla al alcance de las mayorías y un desarrollo masivo del talento, que -paradójicamente- muchas veces sólo puede realizarse económicamente si es consumido fuera del país, es decir, en el capitalismo. Una fuente de contradicciones a la que se unen nuestro subdesarrollo económico, el bloqueo y la guerra mediática de Estados Unidos.

¿Sin símbolos pero sin amo?

La obra de la Revolución, a pesar de cualquier distorsión real o inventada, es tan grande que aflora incluso más allá de nuestra voluntad. Lo acabamos de ver en la Cumbre de la CELAC, o antes, en la acogida popular que tuvo el llamado a exhibir cintas amarillascomo acto de solidaridad con los Cinco prisioneros que buscaban proteger a Cuba del terrorismo. A ese universo pertenece también el peregrinar de Silvio Rodríguez por los barrios más humildes del país y el taller que abrió Kcho -en presencia de Fidel- este 8 de enero en El Romerillo. Ahora bien, si Silvio convoca un concurso y financia seis discos con la poesía de Rubén Martínez Villena, ¿es el mercado el que tiene que ocuparse de que se difunda y conozca, nos sentamos a esperar que la parte del público creadora de hegemonías -que ya vimos cuál es- imponga desde los centros nocturnos su imposible llegada a los medios?

No es el contacto con el capitalismo y sus fetiches lo que va a demoler la Revolución, como demuestra una reciente encuesta entre los estadounidenses que visitan esta isla. Aún sobreviviendo económicamente, ella permanecerá sólo mientras renueve su universo simbólico -derivado de la verdad, la solidaridad, la ética y la justicia- que la ha traído desde la invocación a José Martí tras el asalto al Moncada, la circulación clandestina deLa historia me absolverá, la conversión de los cuarteles en escuelas, los faroles de los alfabetizadores, la gesta internacionalista del Ché, a la que siguieron hechos como las misiones militares en África y la construcción masiva de círculos infantiles en La Habana durante el Proceso de rectificación, hasta la aparición de Fidel en medio de los disturbios del 5 de agosto de 1994, la lucha por el regreso del niño Elián, la transformación de una base radiolectrónica rusa en Universidad de las Ciencias Informáticas y la imagen de más de mil médicos dispuestos a acudir a Nueva Órleans tras el huracán Katrina, por citar unos pocos elementos.

Más que spots y campañas de valores -útiles, por supuesto, si están bien hechos- se necesita un funcionamiento social coherente en que la economía, los medios y las instituciones, actúen cotidianamente de acuerdo con el discurso político. Pero no es entregando nuestros medios y espacios recreativos de propiedad pública al culto nada disfrazado del capital, y sus derivaciones en condiciones de subdesarrollo, como lograremos asumir esos desafíos y cumplir con la voluntad popular expresada en la discusión de los Lineamientos y ratificada en los sucesivos discursos del liderazgo revolucionario.

Algo se intenta, pero ¿hay que esperar una de las dos temporadas anuales del programaCuadro a cuadro para poder ver combinadas elevada factura con un desmontaje atractivo para los jóvenes de la industria cultural dominante y poner las palabras capitalismo, imperialismo y yanqui donde van, o esa sólo es tarea de los programas informativos que muy pocos entre ellos ven? Volviendo a las modas, ¿cuál es el vacío que hace a nuestros adolescentes colgar de sus cuellos las chapillas del US Army sin jamás haber utilizado las que sus padres y abuelos portaron en la luchas contra el apartheid en el Sur de África?

El último héroe televisivo que tuvieron los jóvenes cubanos fue El Tavo, más de veinte años han transcurrido y al menos dos generaciones han crecido con un vacío que antes llenaron series como Algo más que soñar y En silencio ha tenido que ser. Tiene que faltar algo más que recursos cuando a las carencias materiales se puede añadir una lista, para nada corta, de producciones aparecidas en el mismo período carentes en su mayoría de efectividad comunicativa o hasta contraproducentes. El abordaje efectivo y movilizador de las complejas realidades de nuestra juventud también ha sido excepcional, una serie televisiva como Doble juego -de Rudy Mora- resulta fácil de recordar entre tanto recurso dilapidado con resultados olvidables en productos como SOS Academia. 

Poco después de la denuncia del director del Caimán escuché en la revista televisiva Buenos días al representante de un grupo surgido del movimiento de aficionados en las aulas universitarias hablar orgulloso de sus éxitos en el “Dubai Mall”  y me pregunté si es lo que describió Fidelito un hecho aislado o una tendencia que parte de transformaciones similares a las descritas por Virulo. Disculpen que repita una idea que ya escribí antes: ”una tribuna pública -como lo es, por ejemplo, una entrevista de televisión- no debería ser jamás, al menos aquí, -si aspiramos a un futuro diferente de un Miami con más calor y mucha más pobreza- un aeropuerto a donde constantemente se llega de viaje”. Muy bien que exportemos nuestro arte y que eso genere ingresos para las personas, las instituciones y el país pero de ahí a convertir la presentación en un espacio comercial, ¡como un mall en Dubai!, en un logro de nuestra cultura,  digno de elogio en los medios, hay un largo trecho.

El mismo día, tras la derrota del equipo Villa Clara en la Serie del Caribe, en uno de nuestros medios de comunicación se llegó a decir -en un acto de supina ignorancia histórica- que “nunca debimos haber salido” de ese torneo, si no fuera -como ha relatado certeramente el veterano periodista Elio Menéndez– nuestra separación  de allí una más de las agresiones de Estados Unidos. Sacar a EE.UU. de la historia cubana, idealizar la Cuba prerrevolucionaria y presentar como víctimas de la Revolución a quienes abandonaron el país después de 1959 es parte de la estrategia para borrarnos la memoria. Nuestra prensa tiene ya bastantes problemas para que algunos quieran sumarle la tarea de imponer la historia oficial Made in USA. Seguramente, habrá quien juzgue valiente el fácil camino de sumarse a la corriente, cuqueando la censura que, se sabe muy bien, puede vestir de heroísmo  lo que no es más que  vanidad.

Algo anda mal cuando, fruto de nuestra ineficacia comunicacional, valentía está haciendo falta para decir que el deporte, ha sido, y es, en el caso de Cuba, un campo de batalla absolutamente politizado, como ha escrito Enrique Ubieta. Pretender ignorarlo en nuestra circunstancia -y cambiar la historia- es una manera de ser político a favor de quienes lo politizan todo contra este país.

Por cierto, si algo me gustó de nuestro regreso a la Serie del Caribe fue que, abandonando la importada fiebre de denominaciones zoológicas exóticas que se ha apoderado de nuestras series nacionales y del deporte cubano en general, el equipo que nos representó allí era llamado en la Televisión Venezolana acorde a su tradición y no con el nombre de la fiera -un leopardo, creo- que trataron de asignarle desde nuestros medios poco antes de partir hacia el torneo. Si nos preocupamos por el creciente ambiente de barbarie en los escenarios deportivos nacionales, más que prohibir las congas, deberíamos meditar sobre eso y aprender también de cómo los venezolanos utilizaron su música con una orquesta sinfónica en la arrancada del evento y una agrupación del nivel de la de Oscar de León en el partido contra Cuba, muy lejos del reguetón “Pitchea, mami, pitchea” con el que alguna vez inauguramos nuestro más importante torneo beisbolero.

Una agenda pendiente

El presidente Raúl Castro afirmó  en su discurso por el 55 aniversario de la Revolución que “no se ha avanzado lo necesario” en hacer  realidad “los objetivos que en la esfera ideológica aprobó la Primera Conferencia Nacional del Partido hace dos años” y el Primer Vice Presidente Miguel Díaz Canel llamó poco después a cumplirlos “con la misma pasión y sistematicidad con que se han seguido los Lineamientos de la política económica y social refrendados por el Sexto Congreso”.

Los objetivos de la Conferencia son una plataforma ideológica de lucha por el socialismo a todas luces coherente con las nuevas circunstancias que el país vive pero urge cumplirlos para que los mejores valores que nos han acompañado hasta ahora, perduren, y no terminemos fumándonos los “cigarros” que nos hagan irrespirable el futuro.

(Tomado de La Pupila Insomne)

Se han publicado 29 comentarios



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  • Marcos dijo:

    Sin palabras.

    Hacía rato que no leía un articulo (incluyendo sus referencias) tan bueno como este.

    Esperemos y a este grito, como a tantos otros no se le preste oídos cuando sea demasiado tarde.

  • Magali dijo:

    Cubadebate, es la segunda vez que escribo un comentario y me sale una pantalla diciendo que estoy publicando comentariso demasiado rapido, que es esto??????????

  • Magali dijo:

    Ahi va el comentario que escribi antes y no salio:

    Muy buen articulo, es una pena que solo lo puedan leer los pocos que tenemos acceso a Cubadebate y la pagina web de Iroel, esto se debia publicar en la prensa escrita o dedicar una Mesa Redonda a tratar este tema. Y de paso, dilucidar como es posible que se gasten recursos en un programa tan chabacano como Sala O, el mas reciente ejemplo de lo que Iroel menciona en su articulo. No solo los cuentapropistas o independientes hacen mal humor, y cabria preguntarse, no hubo nadie que revisara este programa antes de salir??????
    Da pena ver como se desperdicia el talento de Alina Rodriguez y otros buenos artistas en este esperpento, que da dolor verlo.

  • elguille dijo:

    Resumiendo,lo que falta es de quien es la culpa, nombrar porque de denunciar lo que esta mal hecho estamos llenos, esos medios son estatales y son una fuente de banalidad y pseudocultura que da miedo,pero no cambian, cada vez la programacion es peor y transmite esos mismos estereotipos foraneos sobre todo en la programacion juvenil pero si a un particular se le ocurre transmitir esa misma programacion en un cine entonces si es un problema, en cuanto a Maraguan que es como se llama ese grupo aficionado tambien se ha presentado en los mas importantes festivales folcloricos del mundo con excelentes criticas, asi que por eso a mi entender lo invitaron a una entrevista en television,tambien transmitimos con bombo y platillo noticias sobre congresos que nada resuelven y viajes y conferencias de intelectuales en lugares que nadie conoce y que no tienen la menor trascendencia, como si fuera lo mas importante del mundo

  • villaclareña dijo:

    Concuerdo 100% con su artículo,y me parece que nos esta faltando coherencia entre lo que se quiere y lo que podemos hacer con los recursos que tenemos, se está distorsionado con muchas de las series nuestras y foráeas los mensajes educativos necesarios para la juventud que es en esencia la continuadora de nuestros principios de independencia y soberania, y se estan estableciendo con esos tipos de programas, en ellos, patrones de conductas mercantilistas y de consumo; el tema no es eliminarlos sino hacer como UD plantea una explicación amena e inteligente que descubra las fallas del producto que vamos a ver. Me viene a la mente en este momento el análisis que hace Taladrit de los documentales que expone en su programa.
    Por otro lado es lamentable escuchar la mayoria de los comentarios de la actuación del equipo azucareros de Villa clara en la serie del caribe, sin analizar, en mi modesta opinión, que la falta de experiencia de nuestros pichers y jugadores en general en este tipo de encuentro y ante los jugadores profesionales, sin explicar para los más jovenes cuales fueron las causas por las cuales Cuba no jugara desde hace 50 años en dicha serie me parece poco profesional para un periodista que se respete CREER que algun otro de los equipos que juegue en nuestra serie lo hubiera hecho mejor.

  • Oni Acosta dijo:

    Iroel, te felicito no porque me hayas citado en tu artículo (gracias infinitas, como siempre). Te felicito porque asumes un papel más que valiente en poner ejemplos y nombrar las cosas por su nombre, algo a lo que desafortunadamente le teme la mayoría. Sólo así la crítica, el debate y la perenne contrucción del país que queremos (como me gusta decir) podrán ir por buen camino. Tienes una visión certera de nuestra realidad en lo social, en lo educacional y en todos los demás aspectos, y comparto y sufro contigo cada una de tus opiniones vertidas aquí. Sabes que nos quedan muchos caminos tortuosos por recorrer, mitos que enfrentar y mentalidades que cambiar, pero nada imposible de lograr. Me leí el texto del Fide, me pareció genial y puntual, y es una lástima que el gran semillero de ideas que circula tanto por tu blog, como por el de Silvio, o Cubadebate o Cubarte y otros pocos, no tengan su reflejo en la sociedad en que vivimos al no contar con espacios que los cobijen, o lo lleven al cubano del día a día. Gracias mi hermano!!!

  • Magali dijo:

    Muy bueno el articulo, es una pena que solo lo puedan leer los que tenemos acceso a Cubadebate o la pagina web de Iroel, se debia publicar en la prensa plana o dedicar una Mesa Redonda a este tema, sobre todo despues de la salida de Sala O, el ultimo ejemplo en la television cubana de lo que trata el articulo. No solo los cuentapropistas o los independientes, hacen mal humor, nuestra television tambien lo hace y cabria preguntarse, nadie reviso el guion antes de salir al aire o no hubo una visualizacion del primer programa para darse cuenta del mal gusto y la chabacaneria? Hasta cuando se van a estar gastando recursos no solo economicos sino de talento artistico en malos programas? Da pena ver a Alina Rodriguez y otros buenos artistas participando en este esperpento.

  • Katniss dijo:

    Menos mal que alguien piensa como yo… Yo mismo quede como que en shock al escuchar en este programa –en ridículos comentarios en off- alabar a Jennifer López como una de las mujeres ”mas elegantes del mundo” o dedicar preciosos minutos de transmisión en explicar con lujo de detalles como ha evolucionado en los últimos años el estilo de la cantante norteamericana Katy Perry. Y que conste, que para nada creo que el tema de la moda deba estar fuera de la atención especial de nuestros medios; TODO LO CONTRARIO: el cubano esta vistiendo muy mal, incluso aquellos que tienen dinero.
    En el tema especifico de la moda para mí, vestir bien no es obedecer el dictado de las pasarelas o andar todo el día con un traje de chaqueta… Es vestirnos de acuerdo a la ocasión en términos del sentido común y del respeto a otros; es procurar que lo que vestimos sea original porque realza nuestra imagen y nuestra personalidad, no lo contrario… El paradigma de la moda en Cuba son la imitación, la “enseñadera y apretadera”, la ostentación de un poder adquisitivo la mayoría de las veces inexistente en la realidad… Lo mismo el Estado que los particulares quieren hacernos pasar por “exclusividades” a precios acordes con esta categoría ropa que se adquiere en el exterior en las llamadas candongas o pulgueros, de ínfima calidad en su confección y materiales y vulgar diseño, ropa que muchas veces proviene del contrabando, no genera impuestos y se confecciona empleando fuerza de trabajo esclava.
    Acabo de regresar de cumplir misión durante dos años en un país no precisamente desarrollado socio-económicamente y con zero tradición en el universo global de la moda. Mi reducido presupuesto agradeció la variedad y calidad de surtidos, materiales, estilos, precios, tallas… Fue interesante conocer que la mayoría de la población, con independencia a su poder adquisitivo y procedencia social, compra en cadenas de tiendas que son empresas de capital nacional… Que las “marcas exclusivas” más caras y codiciadas reflejan con orgullo la identidad estética y cultural del país. Las “boutiques” son en su mayoría propiedad de diseñadores nativos, quienes a través de ellas comercializan y difunden las prendas que crean, cuyo atractivo radica precisamente en que son únicas, y no meramente ”lo que se usa”. Paradójicamente la población de ese país, a través de la Internet, la tv por cable y las revistas, esta mas expuesta que en Cuba al bombardeo mediático sobre la vida y milagros de la farándula global. A pesar de esto, lo nacional es parte de la vida diaria del ciudadano y por ello logra coexistir dignamente y sacándole gran ventaja a lo importado.
    Creo que nuestros medios deben reflejar el mundo en el que vivimos, pero con dignidad y sin caer en patéticas copias, superficialidades ni idealizaciones.

  • Jorge dijo:

    El llamado trabajo político ideológico que no acabamos de aprender a hacer bien, y que cierto sector poblacional en la actualidad lo subestima, reniega o condena con pasmosa ingenuidad o no. Lo cierto es que el sistema que nos intenta ahogar si lo sabe hacer bien, y de qué manera. Cuándo aprenderemos. Hay estructuras que gestionan esto que deben ser reformadas, léase un material de estudio y verá que lejos andan de la realidad, que poco atractivos al lector, etc, los que lo escriben.
    Bravo por el artículo, de lo mejor que se puede leer.
    Su blog hospedado en “jovenclub” no se actualiza desde diciembre 13, era la vía para conectarme.

  • Alejandro dijo:

    !Excelente artículo ! Ojalá se divulgue , pudiera ser en el Granma , en juventud Rebelde , en los matutinos de escuelas y centros de trabajo , en los Comité de base de la U.J.C , en las reuniones de los núcleos del P.C.C etc. Lo felicito Iroel

  • ernesto perz dijo:

    este mismo sitio de debate se ha convertido en tribuna para unos cuantos que disfrazados de modernos y despolitizados critican a la revolucion desde cualquier arista o filón que les reporte un tema, y sino vuelvan a leer los comentarios suscitados en torno al preclaro articulo de cubadebate. se necesitan más articulos de opinión como este.sugerencia: rescaten la visión de armando hart en sus articulos acerca del papel de la cultura para el futuro de la revolución.

  • cubiche dijo:

    Suscribo todos sus argumentos, excelente articulo.

  • Guajiro dijo:

    Muy bueno el artículo pero no ofrece soluciones.

  • ORVASA dijo:

    UN ARTICULO MUY CONGRUENTE, ANALÍTICO Y CONVINCENTE QUE NOS SIRVE A TODOS LOS CUBANOS QUE COMO MIEMBROS DE LA SOCIEDAD, TENEMOS LA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA EN LA CONSERVACIÓN DE TODAS AQUELLAS COSAS QUE NOS IDENTIFICAN Y QUE NOS HACEN SER TAN ADMIRADOS POR QUIENES NOS VISITAN…

  • PRE-UNIVERSITARIO-MARIATEGUI dijo:

    Excelente articulo. Deberíamos publicarlo en la página ideológica del periódico del partido. Iroel es una voz autorizada y de prestigio en el país y por lo tanto artículos de el, sobre este y otros temas deberían llegar más a nuestro público y sobre todo el más joven.

  • Maritza dijo:

    Cada vez que leo en la prensa nuestra algún comentario o artículo de Iroel Sáncez, me entran unas ganas tremendísimas de volver a ejercer el Periodismo. Me auto excluí del gremio soñando escribir sobre cosas parecidas.

  • Jose Carlos dijo:

    Estimado Iroel muy buen articulo, ayer mismo tuve la oportunidad de asistir a la reunion de padres de mi hija que esta en sexto grado y aquello parecia el circo romano, imaginese que una de las madres dijo que no tenia tiempo para revisar tareas y otra que todo se resolvia que si el niño no hacia la tarea le daba dos galletas y listo

    imaginese que educacion estamos dando. tengo casi terminado un intento de lbro que mi hija le puso por nombre el libro de las indisciplinas porque trata de los cuentos de horror y nada de misterios que vemos todos los dias, se nos ocurrio la idea despues que sali de la presentacion de mi libro el año pasado en la feria Empresa=mc2

    el problema es que cuando lea los articulos que se publican en Cubadebate y las respuestas de los lectores, resulta que siempre hay un poco de verdad en todos.

  • Cubacomunista dijo:

    expresó Fidel en uno de sus valiosos discursos: “por què las llamadas reformas tienen que ir en un sentido capitalista?”;en la Cuba actual las desigualdades sociales se incrementan,el mercado está ganando paso a los logros sociales,los ancianos(que lo dieron todo por la Revolución,los más vulnerables,son los más perjudicados,vemos cómo se erige una clase económica sin escrúpulos,el problema nó está en la economía socialista,el problema está en quièn ó quiènes dirigen esa economía alejandose de la doctrina que emancipa al pueblo integrado por la clase obrera,intelectual y campesina en todo su conjunto por el bien común,la pregunta es: seguirá Cuba honrando su papel de faro de esperanza ó se sumará a la lata de estiercol que representa el mundo capitalista?.
    dicen que la Historia es cíclica,a veinte años de la desaparición,más bien de la autodestrucción,de la URSS,los estados de Rusia,Bielorrusia y Kasajastán miembros de antiguas repúblicas de dicha unión en “hermandad” acuerdan en el 2011 constituir la Unión Aduanera Euroasiática,una zona libre de contribuciones arancelarias que posibilita una mayor libertad y movilidad del comercio,las fuerzas productivas al abrir sus fronteras y establece un compromiso común de defensa,para el 2015 quedará establecida,con la adhesión de otras dos ex-repúblicas, la Unión Económica Euroasática,cómo segundo paso en un camino trazado,según expertos,para resurgir la Unión Soviètica,si bien,con caracteristicas diferentes a su predecesora;la experiencia demostró que el revisionismo de Gorbachov con su intencionada Perestroika y Glasnot y el servilismo del borracho y corrupto Yeltsin ocasionando el mayor desastre geopolítico del siglo XX no llevaron a la felicidad colectiva anunciada,donde las repúblicas por sí sola han sido nada y están abocadas a depender de otros,nó es que el sistema estatal nó funcione,es que fuè mal manejado e incluso lo es en otros países que cómo el mío sigue siendo el principal elemento de producción,si,porque la doctrina está ahí,y la doctrina nó está en contradicción con el mercado,la doctrina le dice que los medios de producción estarían en manos de los trabajadores si bien estos medios estarían administrados por el Estado,pero el Estado debe responder al pueblo y nó el pueblo al Estado,porque el Estado es del pueblo,entonces,cómo se explica que en una fábrica de zapatos un trabajador,dos trabajadores,tres trabajadores nó tengan zapatos?,primero debe resolverse cubrir esa necesidad del trabajador sea el ramo que sea y luego trazar políticas de mercado que estèn en función de los trabajadores y restantes componentes de la sociedad,la experiencia histórica dice que quièn representa el pueblo ante el Estado y el Gobierno debe reunirse con el pueblo,conversar con el pueblo,comer con el pueblo lo mismo que el pueblo come y vestir y calzar a la medida del pueblo,porque usted no puede pedir al pueblo sacrificios en nombre de una lucha que usted nó cumple,entonces nó se trata de que el socialismo ó el comunismo de propiedad estatal,pública y colectiva sea inoperante ó ineficiente productivamente a la hora de crear riquezas,se trata de que los que tienen la responsabilidad de llevar a cabo su genuina conducción son genèticamente corruptibles,nó el sistema,de todas formas,la utopía existe porque hay seres humanos que corruptibles nó son.

  • ORVASA dijo:

    UN ARTICULO MUY CONGRUENTE, ANALÍTICO Y CONVINCENTE QUE NOS SIRVE A TODOS LOS CUBANOS QUE, COMO MIEMBROS DE LA SOCIEDAD SOSTENIBLE A LA QUE ESTAMOS OBLIGADOS, TENEMOS LA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA EN LA CONSERVACIÓN DE TODAS AQUELLAS COSAS QUE NOS IDENTIFICAN Y QUE NOS HACEN SER TAN ADMIRADOS POR QUIENES NOS VISITAN…

  • Gina Rey dijo:

    Este artículo es de los mejores que he leído sobre el tema al igual que los autores a los que hace referencia, sin embargo no veo una reacción de la televisión frente a esto, al contrario surgen nuevos programas banales y peligrosamente desideologizados tal y como nos alerta Fernando Martínez Heredia. Creo que debiera analizarse a profundidad el “espectáculo” del campeonato de boxeo que se está desarrollando, me pregunto: ¿Ese es el camino que debe tomar el deporte en Cuba?

Se han publicado 29 comentarios



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Iroel Sánchez

Iroel Sánchez

Ingeniero y periodista cubano. Trabaja en la Oficina para la Informatización de la Sociedad cubana. Fue Presidente del Instituto Cubano del Libro. En twitter @iroelsanchez

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